LA IDEOLOGÍA Y LA ADAPTACIÓN EN LA BASE DEL DERECHO

JUAN PABLO DOMINGUEZ ANGULO

TESIS PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE ABOGADO, UNIVERSIDAD EXTERNADO DE COLOMBIA

DIRECTOR: MAURICIO MILAZZO RAMÍREZ, COORDINADOR ACADÉMICO DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS INTERDISCIPLINARIOS

Bogotá D.C., Colombia, 2009

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UNIVERSIDAD EXTERNADO DE COLOMBIA

FACULTAD DE DERECHO

Rector: Dr. Fernando Hinestrosa

Secretario General: Dr. Hernando Parra Nieto

Director del Instituto de Estudios interdisciplinarios: Dr. Richard Tovar Cárdenas

Presidente de tesis: Dr. Richard Tovar Cárdenas

Director de tesis: Dr. Mauricio Milazzo Ramírez

Examinador: Dr. Jairo Parra Quijano

Examinador: Dr. Augusto Hernández Becerra

TESIS CALIFICADA CON LA MÁXIMA NOTA Y RECOMENDACIÓN DEL JURADO DE PUBLICACIÓN

JUAN PABLO DOMÍNGUEZ ANGULO

Hoy es: Abogado externadista | Doctor en Derecho (Ph. D.) con la máxima calificación “Sobresaliente Cum Laude” por la Universidad Externado de Colombia | Magister en Responsabilidad contractual y extracontractual, civil y del Estado | Especialista en Derecho Procesal Civil | Todos títulos de la Universidad Externado De Colombia | Cursos doctorales en la Universidad de Buenos Aires, Argentina | 5.º Nacional en el examen de conocimientos y con derecho al máximo puntaje en capacitaciones adicionales (por postgrados) de la convocatoria 27 de la Rama judicial para Magistrados (Sala Civil), concurso aprobado solo por el 3.5% de los más de 43000 aspirantes | Autor citado por el Consejo de Estado | Miembro del Instituto Colombiano de Derecho Procesal (ICDP) | Miembro de la Asociación Colombiana de Derecho de Seguros (ACOLDESE) | Autor publicado por editoriales de prestigio mundial, como Civitas-Aranzadi, Dykinson o la Universidad Externado de Colombia | Comunidad global PROCESALISTA en YouTube +9.000 seguidores | Conjuez de la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali | Profesor asociado de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali

AGRADECIMIENTOS

A mi Presidente de Tesis, Dr. Richard Tovar Cárdenas, Director del Instituto de Estudios Interdisciplinarios, que, desde el momento en que pensé en él para este trabajo, supe que era la mejor opción.

A mi Director de Tesis, Dr. Mauricio Milazzo, Coordinador Académico del Instituto de Estudios Interdisciplinarios, que pacientemente me escuchó por tanto tiempo y que innumerables, silenciosos e invaluables aportes hizo a este trabajo con sus acertadas críticas.

Y a los Doctores, Leonardo Agudelo, Carlos Eduardo Pinilla Vargas, Ricardo Isaacs y Jairo Obando Melo, que desinteresadamente con sus comentarios y sugerencias hicieron que en varias ocasiones corrigiera mi rumbo.

JUAN PABLO DOMINGUEZ ANGULO 1

LA IDEOLOGÍA Y LA ADAPTACIÓN EN LA BASE DEL DERECHO 1

TESIS PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE ABOGADO, UNIVERSIDAD EXTERNADO DE COLOMBIA 1

Bogotá D.C., Colombia, 2009 1

INTRODUCCIÓN 4

Parte I Acerca de los seres vivos 7

CAPÍTULO 1 CONDICIONAMIENTOS 8

1.1. Los dorios 8

1.2.__Condicionamientos 10

1.3. Explicaciones tradicionales de la forma de ser de lo viviente, de los individuos 11

1.4. ¿Qué son los condicionamientos? 31

CAPÍTULO 2 EL INDIVIDUO 43

2.1. El individuo como realidad, como condicionamiento 43

2.2. ¿Quiénes son individuos? 51

2.3. Altruismo 57

2.4. Consecuencias del individuo como condicionamiento 66

CAPÍTULO 3 VOCACIÓN DE ACRECENTAMIENTO 70

3.1. La reproducción no representa el concepto de conservación de la especie 71

3.2. Críticas y precisiones sobre Bataille 72

3.3. ¿Por qué la vocación de acrecentamiento en el individuo? 75

CAPÍTULO 4 ESCENARIO 79

4.1. Influencia del escenario 79

4.2. Monismo 91

4.3. La tierra, el territorio, un ejemplo. 92

4.4. Conclusiones a este aparte 96

CAPÍTULO 5 MORTALIDAD 98

5.1. Mortalidad y “egoísmo” 98

5.2. Mortalidad 99

CAPÍTULO 6 EGOÍSMO 101

6.1. ¿Qué hay atrás de las acciones de los individuos? 101

6.2. Diversidad 104

6.3. Conclusiones a este aparte 114

CAPÍTULO 7 ADAPTACIONES 116

7.1. Consideraciones preliminares 117

7.2. Adaptaciones 121

7.3. Adaptaciones diferentes al caso humano 125

7.4. Adaptación en el caso humano 132

PARTE II EL HUMANO 139

CAPÍTULO 8 ESPECIFICIDADES HUMANAS 139

8.1. Inteligencia 140

8.2. Subjetividad 143

8.3. Individualismo 145

8.4. Escenario 149

8.4.1. Grupos 150

8.4.2. Trabajo 175

CAPÍTULO 9 IDEAS POLÍTICAS 179

9.1. Hesiodo 181

9.2. Platón 188

9.3. Marx 213

9.4. Karl R. Popper 248

CAPÍTULO 10 LA IDEOLOGIA Y LA ADAPTACIÓN EN LA BASE DEL DERECHO, PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA, HIPOTESIS 265

10.1. Planteamiento del problema 266

10.2. Medio ambiente, escenario. 269

10.3. Asfixia 274

10.4. Contexto 303

10.5. Ideología 307

10.6. ¿Qué es ideología?, mecanismos. * 365

10.6.1. La repetición 376

10.6.2. La lógica 387

10.6.3. La dogmática 409

10.7. Ideología, funciones, adaptación. 442

10.7.1 El poder 447

10.7.2 Lugar, papel, rol, el estar. 456

10.7.3 Autodescripción, autoconstrucción 463

10.7.4. Mínimo Moral, seguridad 468

10.7.5 Coacción, juridicidad. 479

10.7.6. Función profética 490

10.7.7 Cohesión, Grupo 501

10.7.8. En fin, lucha 541

CONCLUSIONES 615

BIBLIOGRAFÍA 631

INTRODUCCIÓN

Con estas notas introductorias quisiera aprovechar la oportunidad para que sirvan de guía al lector durante el escrutinio de este trabajo en dos puntos concretos, a saber:

En cuanto a la hipótesis de este trabajo y su desarrollo:

Para que el lector haga un mapa de esta tesis, quisiera explicar que la parte más importante de este trabajo se encuentra en su Capítulo 10, este capítulo será la cumbre de toda esta investigación y contendrá el planteamiento del problema y la solución que propongo, así, para el lector, es importante tener en cuenta que los nueve capítulos anteriores no son ni problema ni hipótesis pero sí son importantes viáticos a la hora de abordar el último capítulo. Dichos capítulos, los primeros nueve pues, intentan abordar la descripción, en cuanto a lo que nos interesa en este trabajo, de los seres vivos en general y de los humanos en particular.

En cuanto a la problemática planteada y su solución, como dije, esta será expuesta y desarrollada en el capítulo 10, pero, consciente su importancia para abordar la lectura de los capítulos previos, quisiera esbozar cual será el tema de este trabajo y su hipótesis, que es en últimas lo que importa:

Acerca del derecho siempre tuve una inquietud que nunca fue resulta por mis maestros, el origen de los dogmas y de todo lo que creemos en el mundo jurídico. Los dogmas sin orígenes, sin una génesis clara, son muy difíciles de digerir, los fundamentos extraídos del capricho legislador, de los antiguos, nunca me fueron suficientes, "así dijo Justiniano", "así opinaba Labeon", nunca fue para mí suficiente, no se como se puede continuar un estudio serio sobre algo, durante tanto tiempo, sobre bases tan frágiles, ¿el ius-naturalismo?, esa entelequia es el IX observador dictando, legislando, lo "observado", en otras palabras, observar, "decir" mejor, sin que importe lo observado.

E intenté que este estudio genético (si me permiten usar palabras ajenas, de Nietzsche) de las cosas humanas, se circunscribiera al derecho, que fue mi primer objeto de curiosidad. Pero el concentrarme exclusivamente en el derecho fue una constante contrariedad en el desarrollo de mi trabajo de investigación, antes del derecho debía explicar lo que considero es su Genero, la ideología, lo que en el transcurso de las etapas previas de esta tesis hizo que el objeto de estudio cambiase.

Es decir, es en esa etapa previa a la escritura, de investigación, donde surgió una grave contrariedad para mi trabajo de tesis, al igual que cuando empecé esta jornada, rápidamente el curso de mi investigación me condujo a una conclusión para mí ineludible, al igual que tuve que partir del análisis del caso humano para poder dilucidar sus producciones, el curso lógico de este trabajo, en este momento, se debe enfocar en el análisis del término ideología, que como se verá, es en mi opinión el genero de el término derecho, es por esto que este trabajo, puntualmente, se concentrará en el análisis del hasta ahora término etéreo de ideología, el análisis del termino derecho será, por no poder saltar este paso, un bosquejo de lo que pretendo sea un futuro trabajo, para que así, concentrándonos en lo que nos debe interesar ahora, nuestro día sea más jugoso y podamos acceder de mejor manera a la sustancia.

En cuanto a la problemática propiamente dicha (ya aclarado que es un estudio dedicado al término ideología, como genero del derecho), es importante resaltar que para mí la comparación entre el caso humano y otros seres vivos, aunque se tiene que hacer de manera muy cuidadosa, no deja de tener valor, lo cual fue guía para las posteriores líneas. X

Mi intención pues, no fue ignorar la complejidad humana, desatender tan alta dignidad (la dignidad humana), creo firmemente en el predicamento del humano como ser vivo, en su profunda complejidad, y aunque supongo que quien lee esto no ve nada más que algo obvio, creo que esta reputación no ha sido suficientemente dimensionada hasta ahora. Es para mí incuestionable que aunque el humano se pueda reputar como un ser vivo y aunque sobre éste se puedan hacer algunos parangones con otros seres, su caso, su escenario, es algo muy particular, pero aunque esto sea incontestable, no se debe llegar al punto de hacer del humano un "animal paradójico", no se lo puede separar por completo de la "creación", porque aunque sea muy paradójico, aunque se pretenda dar su propio mundo, ideológicamente, sigue perteneciendo a éste, a este mundo, a la realidad, no puedo aceptar pues que por la ilusión antropocentrista, por la exaltación del caso humano, por la exaltación de su complejidad, de la paradoja, el mundo humanamente creado, por ser humano, se convierta en realidad en merito de su creador, y es que esta parece ser la gran tentación del humano, la incomprensión de sí mismo hace de su caso un abismo, una cornisa, algo aterrador y fascinante.

Es este el producto de la relatividad de su conocimiento, sus vicisitudes, su complejidad, generan fascinación pero a la vez incomprensión, la insondable relatividad del conocimiento humano hace pensar que es una alteración tan profunda del ambiente natural que simplemente ya no es natural, al igual que un comportamiento extraño, que cuando no es comprendido se reputa como locura, como exterioridad, así el humano pretende verse, afuera.

Pero hay que estar atento ante esta tentación, frente a la relatividad del conocimiento, frente al malestar que produce lo inaccesible del caso humano, no se debe renunciar, no se puede renunciar, simplemente, no se puede-debe renunciar a acceder y, simplemente, decir que por ser este animal una paradoja, su mundo, el mundo que se da a sí mismo, por el hecho de ser humano, es real, XI no se puede decir, simplemente, en merito su gran complejidad, por su inaccesibilidad, que es real, esto nos haría caer en una espiral relativista (que da a las ceraciones humanas sensación de realidad y partiendo de esa realidad se llega a más equívocos) y como hasta ahora a pasado, el capricho humano seguiría convirtiéndose en "ciencia".

Es entonces, por lo anteriormente planteado, que me surge un interrogante, o mejor varios, ¿no vale la pena agudizar la vista para ver, para intentar descubrir, en el caso humano, a pesar de sus profundas diferencias, "vestigios de naturaleza"?, ¿no vale la pena tener en cuenta estas profundas diferencias al momento de indagar, así poder evitar que nuestros prejuicios nos hagan desechar descubrimientos valiosos?, ¿no vale la pena agudizar nuestra vista, en merito de la complejidad humana, para poder ampliar lo que consideramos son adaptaciones, lo que consideramos es naturaleza?, para abarcar así al humano.

Éste es el problema que me planteo y que planteo para este trabajo, la intención no es el hacer más viable un ethos o solidificar las construcciones humanas, tampoco es negar la violencia o el crimen, no es el establecer el triunfo de una filosofía ni el involucrarnos en las disputas entre el bien y el mal, como dije, el fin es intentar superar los prejuicios en que nos encierra nuestro conocimiento. El problema pues, es dilucidar si lo biológico cuando es humano es político, es verificar, ya que el hecho humano empieza a ser un mundo diferencial, o lo es ya, si sus producciones culturales interceden por su existencia, por su conservación, de una manera biológica, natural.

Concretando entonces, el problema que se plantea es que ¿si siendo la especie humana un hecho tan diferenciado, sin demeritar la diferencia, precisamente en razón de esta, podemos considerar a la ideología, algo a priori extraño a la naturaleza, además por su continuo uso, como una adaptación, como un hecho de la naturaleza?, ¿es posible que la diferencia en el caso humano esconda XII producciones naturales insospechadas?, es decir, para decirlo diáfanamente: ¿será que la ideología es un hecho biológico?, ¿es adaptación?

Y, para iniciar, en cuanto a la primera parte de este trabajo:

Este tema, quizás para mí al inicio de mi investigación, o mejor sería decir, al inicio de mis preocupaciones, debo reconocerlo, no lucia como algo con demasiada importancia, puede ser que mi afán de responderme o mi desorganizada información al respecto no me permitieran ver su trascendencia, situación que pronto cambio, ya que se hizo evidente a tal punto su importancia que no me permitió continuar si no eran resueltas las inquietudes que generaba ese "egoísmo" del cual partía para hacer mis observaciones y que hasta ese momento para mí sólo una sensación.

Y así las cosas mi investigación me llevo por muchos caminos, muchos ya recorridos sin fortuna, otros menos explorados pero para mí con poca razón, además, no hay que dejar de lado la gran cantidad de información que quienes colaboraron conmigo me suministraron, lo cual me hizo recorrer el estado de la ciencia de forma vertiginosa pero necesaria (por lo menos para mí y para este trabajo), valiosa información esta, conseguida gracias a la generosa ayuda que obtuve, la cual me permitió reinterpretar ese sentimiento que sólo juzgaba subyacente hasta ese momento en la conducta humana y que por ahora llamamos "egoísmo".

Y dentro de esta necesidad de explicación, como ya mencione, que inconciliablemente es contraria a cualquier metafísica, quizás uno de los orígenes mas fuertes de mis preocupaciones, pase por muchas facetas de opinión, así fui el mas intransigente evolucionista (cosa muy contraria a alguien "inconciliablemente" anti-metafísico), también intente ser biólogo, en ocasiones psicólogo, cosas que sumadas a mi desilusión, aportaron todas a este trabajo, y al final formaron la opinión que hoy profeso. XIII

Así pues, con esta explicación previa, que expone las razones de la primera parte de este trabajo, empezaré por declarar el individualismo en mi concepto, y posteriormente, como éste influencia la conducta humana, en una segunda parte de este trabajo. XIV

Mientras busco conocerme me siento como un ladrón que se lleva mi placidez, en la placidez de mi cama me pregunto a donde irá el ladrón que oigo en la calle, mi placidez cree a todos ladrones, para qué conocerme, me pregunto buscando la horma de mi cabeza en la almohada, si puedo dejar de robar y en su lugar, dormir.

Parte I Acerca de los seres vivos

CAPÍTULO 1 CONDICIONAMIENTOS

1.1. Los dorios

II. El mito de los pastores divinos: enseñanzas.

“Hay, en efecto, multitud de leyendas –prosigue el extranjero— y entre ellas, la que versa sobre la discordia de Atreo y Tiestes y el portento que con su motivo se mostró entonces. Además, es de todos conocido el reinado de Crono, la raza nacida de la tierra, en fin, prodigios cuyo origen radica en el mismo fenómeno: es llegada la hora de explicar este fenómeno, pues convendrá su relato para la exposición de la figura del rey (269 c).

El universo –continua el extranjero—va en su marcha, unas veces, guiado por la divinidad suprema, otras, solo: entonces, vuelve por sí mismo en sentido contrario al movimiento circular, como ser viviente y dotado de inteligencia. Veamos ahora el origen de esta marcha retrógrada.

En primer lugar, el mundo ha recibido de quien lo engendró muchos y felices bienes, mas, como ser corpóreo, no puede estar exento de cambio, aunque goza de la retrogradación circular, la mínima desviación posible de su propio movimiento. Hay que rechazar las diversas teorías acerca de dicho movimiento; la explicación aceptable es: que unas veces el mundo marcha conducido por una extraña y divina causa, otras, en cambio, cuando es abandonado, sigue marchando siempre con movimiento retrógrado, durante muchas miríadas de periodos, debido, naturalmente, a que, grandísimo como es y en perfecto equilibrio, va girando sobre un punto de apoyo extremadamente pequeño (270 a).

Este cambio, el más importante de los celestes, produce en los seres vivos trastornos terribles e insoportables destrucciones y cataclismos: la humanidad desaparece casi por completo. Pero el prodigio más notable es el que, al sobrevenir la fase contraria a la actual, ocasiona la retrogradación de las edades en los vivientes: ésta se detiene primero, cesando todo lo mortal de crecer hacia la vejez; luego evoluciona en sentido contrario: los viejos se vuelven jóvenes, después niños, al fin desaparecen totalmente.

Y surgía la raza de los autóctonos, los que no se engendraban entre sí, pues de los mismos elementos terrestres nacían a la vida, siguiendo al cataclismo universal. Estos son los súbditos de Crono. Su reinado se hacía por regiones: cada parte del mundo estaba al mando de determinados dioses que las gobernaban. Y así, <<también los animales se hallaban repartidos por especies y rebaños entre genios divinos al estilo de pastores>>, en un régimen de paz y armonía extremas. No existía la procreación, pues todos volvían a la vida saliendo de la tierra, sin acordarse para nada del pasado triste y fatigoso. Había algo así como un paraíso terrenal, frutos espontáneos, que se ofrecían sin cultivo, clima ideal, magníficas condiciones de vida, diferentes de las actuales (272 b).

Al llegar a este punto, el extranjero propone al joven Sócrates decidir sobre cuál de estas dos existencias –la de Crono, la de Zeus— es la más venturosa. En la primera se aunaban las circunstancias más favorables para lograr los más altos triunfos en orden a la filosofía, pero... ¿qué uso hicieron entonces de los bienes que gozaron?, ¿quizás atiborraron sus vientres, para luego perder el tiempo en mitos y discusiones inútiles? Dejemos la cuestión, hasta que aparezca quien sea capaz de resolverla.

Lo cierto es que, por fin, llegó el momento de producirse un cambio, ana vez que hubo perecido totalmente la raza terrígena; por haber dado ya todas las generaciones que la habían sido asignadas. Entonces, el piloto del universo, soltando la caña del timón, se retiró a su puesto de vigía. El mundo se dio de nuevo la vuelta. Los dioses auxiliares abandonaron a su vez sus respectivas regiones. El universo, presa de espantosa sacudida, provocó en su ceno un cataclismo intenso, al que siguió gran destrucción de vivientes. Pasando un tiempo, cesó en sus sacudidas, y consiguió tornar a su habitual carrera, y ello por sí solo, recordando las enseñanzas del demiurgo. Pero pronto comienza a actuar su parte corpórea, originando el olvido en él, amontonando en su interior un sinfín de principios adversos, hasta ponerse en peligro de su propia ruina y de los seres que en él habitan (273 d).

Mas, el dios que lo ordenó, temiendo que, victima del temporal, se hundiera en el mar insondable de la desemejanza, volvió a su timón, cambió el rumbo de las partes enfermas, rectificó su marcha y lo dejó, por último, inmortal y exento de vejez.

Veamos ahora el rumbo que tomó al tomar el mundo el camino de la actual generación: lo mismo que era dueño absoluto de su marcha, también sus elementos recibían orden de concebir y nutrir por sí solos. Y llegados aquí, nos importa especialmente considerar la situación de los hombres en aquel tiempo. Pues bien: al quedar abandonados, indefensos, sin medios y sin artes (antes no las necesitaban) estuvieron en peligro de morir bajo las garras de las fieras, y fue entonces cuando recibieron los llamados obsequios de los dioses, que vendrían a remediar su apurado trance. Y en adelante llevarían su propia existencia por sí solos, al igual que el universo entero, al que imitamos y seguimos estrechamente unidos en la sucesión inacabable del tiempo (274 d).

Aquí termina el mito. ¿Cuáles son sus enseñanzas? En primer lugar, cometimos un error al comparar el pastor divino con nuestro pastor humano, el hombre que gobierna la polis, cuya condición de jefe nadie pone en duda, por supuesto. Para distinguir quien sea este pastor de hombres al que disputan otros pastores el cuidado humano, para eso hemos incluido nuestro mito. Aunque la figura del pastor divino resulte demasiado alta, la realidad es que existe un arte de criar rebaños, y existía bajo el reinado de Crono. Pero convendría cambiar el nombre de ese arte, relacionándolo más con la noción de cuidado que con la crianza; y después lograríamos divisiones no pequeñas: primero, la que nos ayuda a distinguir al pastor divino del cuidador humano; luego, el cuidado que se impone por la fuerza y el voluntario: he aquí, pues un error cometido antes por nosotros, porque confundimos al rey con el tirano. Llamemos tiránico al mando que se impone a seres obligados, mientras voluntario, al <<arte de cuidar rebaños de animales bípedos>>, le daremos el nombre de <<política>>. Y el que posee un arte y cuidado de tal índole es rey y político (277 a).”[1]

Extensa cita que nos podría servir también para notar la importancia de el tiempo y el cambio en Platón.

“Si queremos comprender las ideas de Platón acerca del origen, crianza y adiestramiento de su clase gobernante, no deberemos perder de vista los dos puntos principales de nuestro análisis. Deberemos tener presente, ante todo, que la tarea de Platón consiste en reconstruir una ciudad del pasado, si bien vinculada con el presente en forma tal, que algunos de sus rasgos se conservan todavía claramente discernibles, en los estados existentes, por ejemplo, Esparta; y, en segundo lugar, que Platón reconstruye su ciudad con la vista puesta en las condiciones necesarias para lograr su estabilidad, y que busca garantías de esta estabilidad únicamente dentro de la propia clase gobernante y, más especialmente, en su unión y en su fuerza. Puede mencionarse, con respecto al origen de la clase gobernante, que Platón habla en El político de un tiempo anterior todavía al de su estado perfecto, en que “el propio Dios era el pastor de los hombres, conduciéndolos y gobernándolos exactamente del mismo modo en que el hombre... conduce todavía a las bestias. Entonces, no existía la... propiedad de las mujeres y de los hijos”. Eso no es tan sólo un simple símil del buen pastor; si se tiene en cuenta lo que declara Platón en las leyes, debe ser interpretado en forma literal. En efecto, se nos dice allí que esta sociedad primitiva, anterior aún a la ciudad primera y perfecta, se halla constituida por nómades pastores montañeses, y gobernada por un patriarca: “El gobierno se originó –dice Platón, refiriéndose al período anterior a la primera ciudad-- ... como el mandato del descendiente mayor, quien heredaba la autoridad de su padre o madre, y entonces todos los demás lo seguirían como una bandada de pájaros, formando, de ese modo, una sola horda regida por aquella autoridad y reinado patriarcal, que de todos los reinados es el más justo”. Esas tribus nómades se establecieron –según se afirma—en las ciudades del Peloponeso, especialmente en Esparta, donde eran conocidos con el nombre de Dorios.”[2]

“los buenos gobernantes, ya sean dioses, semidioses o guardianes, son los pastores patriarcales de los hombres, y de que el verdadero arte político, el arte de gobernar, es una suerte de facultad pastoril, eso es, el arte de manejar y dominar el rebaño humano.”[3]

“La raza de los guardianes debe mantenerse pura”.[4]

“Platón exige que se apliquen a la crianza de la raza dominante los mismos principios que un criador experimentado aplica a los perros, caballos o pájaros. “Si no se los criase de esta manera, ¿no es obvio que la raza de nuestros pájaros o perros no tardaría en degenerar?”.”[5]

1.2.__Condicionamientos

Empezare por explicarme, para mí, en parte es lo que quiero resaltar con la trascripción antes hecha, el individualismo es una realidad presente en todos los seres que gozan de vida, ese es el sentimiento que se desnuda a través de la nostálgica descripción que hace Platón de los que él pretende sus antepasados, es una forma de ser, lo que se ha querido interpretar de muchas maneras y darle todo tipo de nombres, voluntad de poder, instintos, bajeza, heroísmo, es una forma de ser que en mi opinión es la ineludible consecuencia de factores, que en su presencia moldean al individuo, él mismo es un factor, y lo hacen ser de una determinada forma, en fin la descripción de Platón es la situación perfecta que cualquier individuo sueña.

Es importante para mí describir este estado de cosas, que he querido llamar condicionamientos, porque como ya lo dije, este estado de cosas condiciona, de una manera insuperable; el caso humano también es un ejemplo, aunque muy particular, condiciona la adaptación, el comportamiento, y en consecuencia el análisis que pretendemos hacer.

Pero primero quiero empezar por mencionar las descripciones, descripciones que han pretendido explicar la perplejidad que causa ver la incansable acción de todo ser vivo, y que, no sin intereses de por medio, han intentado describir el interior de lo viviente, para que así con este vistazo se aclare un poco para el lector cuál es el punto que perseguimos.

1.3. Explicaciones tradicionales de la forma de ser de lo viviente, de los individuos

Quiero empezar con una advertencia, este rápido recorrido por distintas tendencias de pensamiento no pretende ser en lo absoluto exhaustivo, tampoco pretende ser universal en el sentido de abarcar todo lo dicho acerca de lo que nos interesa, es mas podría decirse desde el punto de vista de los autores citados, que este no es el sitio natural de sus obras, que ni siquiera mencionaron o pretendieron mencionar lo que aquí yo acuso, pero desde mi punto de vista quiero explicarme, aquí hay una mezcla de muchas cosas, en parte puede ser una lectura tendenciosa que con mucha o con poca intención yo hago, quizás quiero entender lo que quiero entender de estas obras, también, en otros casos, hay ataduras sentimentales con algunas obras aquí mencionadas, en parte también, como es obvio, es fruto de la investigación que he desarrollado y que aun está en curso, en fin, hay muchas razones para que una obra sea citada en este aparte, y muchas para que muchas otras no lo sean (algunas de las razones pueden ser pecados capitales, yo no se mucho de eso), sólo espero que como a mí, sea por las razones que sea, a ustedes también los haga detenerse un poco acerca de sí mismos y acerca de los demás individuos, que por razones de método, sólo son los que van a lomo de la Tierra.

Otro punto que quiero aclarar es que las explicaciones desde el punto de vista explícitamente metafísico no las tomo en cuenta para este aparte, estas tendrán valor para mi trabajo en otro sentido, en este tramo mi intención es captar la perplejidad que mencioné.

La primera explicación que he querido abordar es la explicación que quiero llamar “naturalista” para abordar en conjunto todos los puntos de vista que se han permitido tomar entes diferentes a individuos, con alguna pretensión terrenal, como entes de valor en si mismos, lo que algunos llamarían “madre naturaleza”, y quiero abordar esta mención de dichos puntos de vista con esta afirmación preliminar, es evidente ya lo artificial que es el atribuirle voluntad a la naturaleza [6] * [7].

Es este un punto que quiero resaltar y que es básico en mi concepto del individualismo, el individuo es el motor de la acción, ninguna acción que tenga algún fin determinado puede estar determinado por algo distinto a los individuos, a los seres dotados de vida es a los únicos en los cuales se puede distinguir alguna intención, son sólo a estos a quienes se les puede acusar de tendenciosos, y son los únicos que ponen en marcha cualquier acción que tenga algún fin, lo que Jacques Monod llama “teleonomía”[8].

Aunque vale aclarar que después, para no leer entre líneas y para mi pesar, esta “teleonomía” Jacques Monod la somete a un proyecto “superior” que es la conservación y multiplicación de la especie[9], con lo cual nos devuelve al análisis hecho en párrafos anteriores, el cual dice que es evidente ya lo artificial que es el atribuirle voluntad a la naturaleza, o a cualquier estructura diferente a los individuos dotados de vida, como por ejemplo la especie[10], como ligar a los individuos a un concepto tan abstracto e indefinido[11] * [12], y si se sigue por el camino propuesto por el citado autor terminaríamos, al igual que otras propuestas, viendo al individuo como un medio para fines distintos a él, cosa que es rara encontrar hasta en seres dotados de inteligencia, y aunque no se como hizo para conciliar su “proyecto primitivo único, que es la conservación y la multiplicación de la especie” con “el postulado del método científico que es el de la objetividad de la naturaleza”, aclaro que con esto no dejo de resaltar el aporte hecho por el autor al destacar la “teleonomía” de los seres vivientes.[13]

Y es para mí muy valioso este aporte, ya que como dije quiero resaltar la “voluntad”, copiando el termino y algunas de sus implicaciones de Schopenhauer, que está presente en todos los seres vivos y que ha sido ignorada, por la antigua visión antropocéntrica[14], o sólo destacada en seres dotados de inteligencia.[15]Así negar esta “voluntad” en seres “ínfimos” como diría Bataille, es negar nuestros orígenes, siguiendo con el mismo autor “es diferente el sentimiento de si, a la conciencia de si”[16], y es así como se debe ver, ahora recuerdo mis primitivos acercamientos a este tema cuando este “egoísmo” era para mí una sensación o sólo un sentimiento (un interesante lapsus), y es así como está presente en los individuos como un sentimiento, una sensación, un insuperable amor propio que hace que aparezca esta “voluntad”, con lo cual vuelvo a resaltar al individuo como motor de toda acción que tenga algún fin, sólo la vida puede pretender vivir y acrecentarse[17], sólo seres dotados de vida son capaces de acciones con algún fin.

Pero volviendo al tema central de este aparte, en este capitulo veremos, parcialmente, algunas explicaciones tradicionales de la forma de ser de lo viviente qua algunos autores han intentado, con lo cual mi intención es resaltar cómo, muchas veces de forma tangencial, dichos autores se preocuparon por este sentimiento, con lo cual hicieron variados aportes a su conocimiento[18]. Pero así como estos aportes se hicieron presentes, a veces sólo poner en evidencia el “egoísmo”, también fueron explicaciones tradicionales que de una u otra forma negaron el individualismo y al individuo como centro.

Y es así como aparece en el estudio de la sociedad el Darwinismo social y la Sociobiología, que aunque no son lo mismo, los tomare a la vez ya que traen iguales consecuencias y uno es la raíz del otro.

Como primera cuestión que he de tratar, he de confesar que al principio de mi investigación me sentí muy atraído por las explicaciones propuestas por estas dos “escuelas” (podríamos decir ya que son desarrolladas por variados autores), con lo cual quiero hacer útil mi experiencia como ejemplo, ya que ignorando las opiniones de mi director de tesis y la de algunos autores como Timasheff[19], creí encontrar en estas dos tendencias las explicaciones a lo que mi intuición y la lectura sin táctica había dado por llamar “egoísmo”.

Pero todo tiene su explicación y ahí reside la importancia de mi error, ya que este evidencia, de una manera muy humilde y precaria, el camino recorrido por el darwinismo social que culminó en sus conocidos errores.[20]

Y todo empieza otra vez con mi sensación sobre el “egoísmo”, esa motivación oculta que lleva a todo ser viviente a luchar sin cesar, y es en ese punto donde descubro el darwinismo social y la sociobiología, y de inmediato, a priori, para mí parece estar resuelto mi problema sobre el “egoísmo”, y creo que así se debe haber sentido todo el que se hubiera topado con la obra de Darwin en los siglos anteriores, toda esa despiadada “naturaleza” de la naturaleza al fin había sido explicada, como dice Timasheff, el camino parecía muy prometedor.[21]

Entonces es aquí donde todo empieza a obscurecerse, y como consecuencia lógica del primer paso dado por Darwin se empieza a pensar en perfeccionamiento progresivo, en mejoramiento gradual, y en entes o estructuras con intenciones, y así aparece Spencer y el Evolucionismo[22] * [23], y así la naturaleza se tornará, primero en un ser, y segundo en un ser vanidoso y perfeccionista.

Y es que el encanto de Darwin es evidente, y para mí fue muy envolvente, como creo que fue también para todos sus lectores, para mí fue, lo reitero a priori, sin siquiera verla, la explicación “científica” del “egoísmo”, que creo es la razón de su atractivo común a muchas personas.

Pero siguiendo con el desarrollo de estas teorías, es claro para mí, que si se quería completar la lógica con la que se inicia todo, siguiendo a Darwin y este evolucionismo iniciado con Spencer, el paso siguiente es necesario e ineludible. Así se llega al Gen.

Por supuesto, la visión evolucionista de la realidad hace del progreso, del desarrollo, de la evolución el fin supremo, un fin en si mismo, cosa que me hizo pensar a mi también, aunque de una forma muy vaga, en el material genético, ¡claro!, si el fin es la evolución, los individuos son descartables, son recursos, son sólo un instrumento, son el vehículo del material genético[24], que al fin y al cabo es lo único que perdura, es lo único capaz de evolucionar, así se llega a desarrollos posteriores de la sociobiología, que fuerzan la teoría hasta el limite, dejándola sin salida, y demostrando su error.

Así la sociobiología llega a sus desarrollos finales (forzados por la realidad de la experiencia social, sobre todo en el humano), al Altruismo, el egoísmo y la selección de parentela[25], y es que hasta ese momento no se explica el altruismo mostrado por algunos individuos, con lo cual esta teoría tuvo la necesidad de encajar, y debido a esta necesidad se desarrollaron variadas explicaciones, por ejemplo, se habla de “Hipocresías elementales”[26], que aunque tiene algo de razón, desde el punto de vista evolucionista y genetista no explica como un individuo se ve beneficiado, en su intención de transmitir su material genético, cundo realiza actos altruistas, también se habla de el modelo de Hamilton, el cual pretende explicar el altruismo, como un beneficio colateral del sacrificado, que vera su material genético diseminado a través de sus parientes, lo cual es poco realista[27].

Todos estos desarrollos, forzados por la lógica de la teoría, y las realidades palpables del mundo[28], llegan, sin intención, a demostrar el error en el cual se halla esta tendencia, el cual es, como ya se dijo, la afirmación de que es absolutamente artificial y un error el pensar en planes supremos, o intenciones, en algo distinto a los individuos.[29] * [30]

Es muy difícil ver intenciones en algo como los genes[31], que aunque hacen parte de la vida no tienen vida por si mismos[32], sólo la vida, los seres dotados de vida son capaces de tener “voluntad”.

Con este pequeño resumen hemos visto las cualidades y defectos que a mi juicio tiene esta tendencia: dentro de los defectos voy a nombrar sólo uno, pero que engloba todo lo que se debe rechazar de esta posición, así, como ya en exceso he nombrado, esta posición se equivoca al postular intenciones en algo diferente a los individuos, cosa que para mí es consecuencia de mantener a toda costa la integridad lógica de esta teoría, y dentro de las cualidades quiero nombrar varias que a mi entender son valiosas, primero, como ya resulta obvio sobre mis tendencias, resalto los intentos, que además dieron sus frutos, para hacer inteligible eso que llamamos “egoísmo” que es el motivo a la sazón para mencionar estas teorías, segundo, destaco también como se pone en evidencia la tendencia hacia la lucha que tienen todos los individuos lo cual va ha ser muy importante posteriormente para este trabajo, y que además evidencia en parte el mismo “egoísmo”, y tercero quiero destacar, lo cual no se a quien atribuírselo, el nombre que tomo la vertiente Darwinista social evolucionista llamada sociobiología[33], que a pesar de sus diferentes errores, este nombre produjo en mí a primera vista un “concepto”, algo que después para este trabajo seria muy valioso, la comparación.[34]

Y siguiendo con el tema de este aparte, quiero mencionar aquí un término, que gracias a su prestigio, y su acucioso o vehemente uso, puede llegar a confundirnos, y es el término instintos. Así es preciso diferenciar este término de lo que aquí pretendo decir, por eso su pertinencia para esta ocasión, y es que aquí lo que tratamos de señalar no es un comportamiento, una adaptación[35], un modo de conservación[36], que en repetidas ocasiones se ha pretendido usar para aludir a lo que aquí sí pretendo decir, por lo tanto es preciso diferenciar bien el movimiento de su causa, y quiero que se me entienda bien, aunque las respuestas instintivas necesitan de estímulos, antes de eso parece algo muy pasivo, el mismo instinto es movimiento, es adaptación, ha sido una respuesta a los desafíos del ambiente, respuesta que en si misma es movimiento aunque la mayoría del tiempo sólo sea algo latente.

Aquí vale decir algo, no se puede seguir viendo al instinto como algo sorpresivo, como un viático que se le da a los seres vivos en la creación, al respecto es aplicable la crítica que hacen los etólogos a la sociobiología: “Para descomponer el comportamiento en estrategias adaptativas independientes y hereditarias, la sociobiología renuncia a los trabajos que, desde el año 1960, han abandonado la noción de instinto para estudiar el desarrollo del comportamiento”.[37]

El instinto es consecuencia de un deseo, es un logro, una lucha “milenaria”, en fin, creo que hasta el mismo término corre peligro, ya que pareciera indicar precisamente eso, sorpresa, regalo, o esa es la sensación que ya tengo después de escuchar por mucho tiempo el sentido usual de esa palabra, es decir, regalo, aparición, un menú de comportamientos que son insertados instantánea y misteriosamente en cada uno de los seres vivos en el momento, parecería unitario, de la creación de la “especie” a la que pertenece, en fin, es algo con lo que no estoy de acuerdo y espero quede expuesta mi opinión en su oportunidad.

Entonces aquí lo que preguntamos es qué causa esa respuesta, esa adaptación, esa acción y reacción[38], ese movimiento[39], y es lo que hasta ahora hemos llamado de múltiples maneras como “egoísmo”, “amor propio”, “voluntad”, en fin esa forma de ser que pone en marcha las acciones de los individuos, que es consecuencia de unos condicionamientos, y que espero quede explicada en este trabajo.

Pero continuando vamos a seguir observando los intentos, unos directos, otros por necesidad, otros sin intención, de revelar esa causa que motiva el movimiento de los individuos, y es así como la ocasión nos hace mencionar a Marx, que para mi gusto también plantea una mistificación de la naturaleza.[40]

Es necesario en este punto resaltar, mas que a este autor a toda la teoría que sigue su tendencia, por dos razones: 1) Porque es otra de las teorías que atribuye a entes diferentes al individuo propósitos, lo cual se hace de manera muy tendenciosa y 2) Porque se resalta de manera reiterada ese “egoísmo” que hasta ahora sólo es una sensación para nuestro trabajo, principalmente a través de la “lucha de clases”. Aunque cabe aclarar por anticipado que después, en este trabajo, se hablará un poco más en profundidad del tema.

Entonces para desarrollar lo que mencionamos como punto uno vamos a hacer un rápido recorrido de esta teoría, primero hay que notar la necesidad que tenía esta ideología, termino que Marx rechazaría para su teoría, de fundarse en la “razón” para embestir a su enemigo, y es así como primero se desea y después se racionaliza el deseo, y para justificar su deseo atribuye a la naturaleza el deseo de hacer del humano, y de entre este al humano proletario, el destinatario de toda la evolución, termino usado con toda propiedad[41] * [42], para que la ley dialéctica, (¿quién necesita ya de un dios?)[43], haga de la moral marxista[44], un fin inevitable[45], ¿quien no lucharía en estas condiciones?.

Quiero hacer aquí una aclaración, quizás el lector note en la anterior explicación desgano de mi parte, es algo que no se me escapa y por lo cual pido disculpas, pero es algo que no puedo evitar, ya que debido a la densidad del problema no me queda otra salida, y es que no tengo opción, pues para explicar lo que tengo que decir a esta altura debo hacer mención de esta idea, pero por cuestión de estrategia no quiero dejar que una idea tan querida y popular no sea analizada con un poco más de paciencia en su oportunidad, así que ruego al lector de nuevo me disculpe si dejo el grueso del problema para una ocasión posterior en este trabajo.

Pero lo que si quiero rescatar de inmediato es cómo de nuevo el individuo es ignorado, su “voluntad” y su tesón son menospreciadas, es casi patológico ese gusto humano por sentirse marioneta, no se ya si es ego o menosprecio lo que el humano siente por si mismo, ya que a veces esta hecho “a imagen y semejanza” y a veces es sólo un títere. Es precisamente esa una de las cosas que quiero proponer en este trabajo, como el interés maneja esas “mutaciones” que hacen pasar al hombre de divinidad a objeto.

Entonces, para no desviarme mucho, vemos como estas teorías son testaferros del individuo, suplantan su forma de ser, su “egoísmo”, y vemos que al ser creadas demuestran, sin querer, el individualismo que subyace en la acción, razón por la cual las nombro en este momento.

Pero siguiendo con la enunciación que hice, en segundo lugar destaco, lo que Marx quiso llamar “lucha de clase”, ya que destacando simplemente la lucha, esta demuestra mejor aun que lo antes mencionado, “la voluntad”, el “egoísmo”, la forma de ser, el amor propio del individuo.

Porque, como ya he dicho anteriormente, es muy artificial atribuirle voluntad a cualquier estructura diferente a los seres dotados de vida, o como diría Nietzsche, la clase, la raza, el nacionalismo (incluso la especie, me atrevería desde ya), “son un prejuicio vulgar”[46], es decir, agrupaciones como las que menciono, que aglutinan seres profundamente diferentes alrededor de un capricho, como la nacionalidad, la raza, etcétera, además de ser un prejuicio, el atribuirles voluntad, conciencia, como entes propios, diferentes a los individuos que las conforman, es algo en verdad artificial, un absurdo y una mistificación sentimentalista de agrupaciones eminentemente artificiales, creadas, es algo similar al problema que se presenta en sociología del conocimiento con lo que se denomina “conjunto de status”.[47] * [48]

En fin, lo que quiero decir al separar “lucha de clases” en las palabras que la componen, es primero destacar la lucha, por consiguiente al individuo y segundo destacar las categorías, categorías que son promovidas por el individuo según su interés o capricho, lo que vendría a demostrar su “egoísmo”.

Por ultimo, quiero nombrar, dentro de las explicaciones de la forma de ser de lo viviente a Schopenhauer y Nietzsche, padres en el siglo XIX del irracionalismo[49], este irracionalismo, en un intento hermoso por deshacerse de todo lo artificial, (Nietzsche diría, de la “moral”, nosotros diremos, mucho más tarde, “de la ideología[50]), producto del desconsuelo que produce la negación (la sensación que producen infinitas veces las ideas humanas sobre la propia concepción de sí del humano[51]), quiso darle al individuo su lugar, pero, en lugar de eso, y terminó o resignándose a ignorar el insondable adentro de los individuos o perdiéndose en nuevos artificios.

El irracionalismo (tema sobre el cual quisiera realmente ocuparme en extenso), en lo que nos interesa para este aparte, es el reconocimiento del individuo y su energía, es el reconocimiento de algo ya innegable, es el reconocimiento al “héroe” de todo cambio, y, además, el rechazo de todo lo que a su fuerza, a su ímpetu, contiene, ya que ese es el sabor que les deja toda moralidad, a los irracionalistas, todo sistema de valores, es decir, una contención sin razón de las fuerzas reales del mundo, una contención del individuo.[52]

Y es que debido al ímpetu con el que se levantan los muros (la moral, las ideas humanas), y la evidencia de que nadie se atreve a desenmascáralos o ni siquiera es remotamente evidente para la inmensa mayoría (es mas aun, ni siquiera se ve que alguien sea capas de vivir sin estas “mentiras”), es algo para alguien que desea la realidad, desesperanzador, y por todo esto y hasta por la no confesada sensación de que ni ellos mismos, los irracionalistas, podrían vivir afuera de un sistema de valores es que proclaman que:

“… la vida es demasiado difícil, demasiado compleja y demasiado variable para poder entenderla; que la naturaleza es movida por fuerzas oscuras y misteriosas, opacas a la ciencia, y que una sociedad convencional es intolerablemente rígida y superficial. Contra la inteligencia enfrentó, pues, otro principio de conocimiento y acción. Podía ser la intuición del genio o la astucia inarticulada de los instintos o la afirmación de la voluntad y la acción. Como quiera que fuera descrita, esta fuerza contrastaba con la razón por un carácter mas creador que critico, más profundo que superficial, más natural que convencional, más incontrolable y demoníaco que metódico. La apreciación paciente de la realidad y la busca sistemática de los hechos reales son virtudes burguesas por debajo de la dignidad del genio o del santo.”[53]

El irracionalismo es desconsuelo ante las barreras (ideas humanas) que falsean y contienen al individuo, que en el sentir de este movimiento, es la verdadera fuerza del mundo.

Lo que quiero decir, es que toda esa desesperanza ante la invencibilidad de la razón (moralidad) y la convicción férrea del error de esa razón[54], hicieron resaltar al Volk (pueblo) y hacer culto al héroe, genio u Hombre grande, dos tendencias opuestas lógicamente, pero compatibles emocionalmente[55], con lo cual le daban cuerpo a esa “mística” fuerza motora, sin que con esto lograran explicarla, así en ocasiones el Volk era:“.....portador y fuente de civilización; de su espíritu emergen místicamente el arte y la literatura, el derecho y el gobierno, la moral y la religión, marcados todos por cualidades espirituales del alma nacional.”[56], y en ocasiones “No obstante, esta misma tendencia romántica de pensamiento podía asumir la forma del más extremo individualismo, puesto que todo lo realmente grande en arte o política era considerado como creación de los héroes o los raros y grandes espíritus que surgen cada cierto tiempo del alma del Volk.”[57], con lo cual, sin negar explícitamente a la sociedad, si negaron su sistema de valores, en el cual esta se basa, haciendo de este sistema una aparición espontánea, un fantasma, un espectro, una visión, proveniente del espíritu del Volk o del genio del héroe, en ambos casos, para nada racional.

Recapitulando, en el irracionalismo noto, en mi opinión, que a todo lo que se llamó hasta ese momento historia y razón, en ese mismo momento se quiso tornar en “voluntad”, la que, no se hasta que punto fue premeditado, la libraron, en parte, de la lógica y de la coherencia histórica, y la entregaron al Volk, y de entre este al “mejor” de sus individuos, a sus caprichos, sin ningún refugio, sin ningún engaño, sin ningún pudor. Pero veamos cuales fueron los mayores alcances de esta tendencia.

“Voluntad”, es el reconocimiento que hace Schopenhauer a la realidad, es esa fuerza inarticulada y presentida por él, que no podía describir quizás por su misma incapacidad de vivir afuera del mundo, de las creaciones humanas, así “.......veía tras la naturaleza y la vida humana la lucha de una fuerza ciega, a la que llamaba “voluntad”, una lucha sin fin y sin propósito, un esfuerzo agitado y sin sentido que desea todas las cosas y no se satisface con nada, que crea y destruye, sin obtener nada.”[58]

Y es esa “voluntad” la que quiere enfrentar al engaño (razón, moralidad, ideas humanas), a la placidez, engaño que quiere reducir esta fuerza ciega a la razón (engaño), engaño representado por el miope orgullo espiritual (razón, engaño) de Hegel[59]. Pero al respecto, antes de continuar, vale la pena una aclaración, en opinión de Sabine no es muy justa dicha concepción[60], con lo cual no estoy de acuerdo (con Sabine), es natural que esto fuera lo que representara para Schopenhauer, Hegel, ya que como dice Zeller citado por Karl R. Popper: “Aristóteles durante miles de años le indicó el camino a la filosofía”[61] lo que según el mismo Popper dice: … “Esta oportunidad no fue plenamente explotada antes de Hegel”[62], con lo cual, quiero decir, que para Schopenhauer, Hegel, debió ser la máxima celebración de toda la “filosofía” desde Grecia (razón, engaño, espiritualidad).[63]

Y con este panorama tan gris, parado en frente de estos muros, barreras, en frente de “la racionalidad humana”, Schopenhauer no ve otra salida que resignarse, lo que Sabine llama “curiosa mezcla de irracionalismo y humanitarismo” es producto de la convicción de que la esperanza de la humanidad no está en el progreso, que prescribe la racionalidad, sino en la extinción y la afirmación de que todos los hombres son esencialmente iguales en su infortunio,[64] lo que hace que este autor reconozca la “voluntad” y sólo desee la contemplación, por despecho de no poder franquear las barreras, y de esta manera resigna toda posibilidad de conocimiento del individuo.

Paro continuando con el irracionalismo, en el caso de Nietzsche, lo que es paradójico de su caso, es que la “Voluntad” es lo que lo atrae a Schopenhauer[65] y es esta misma la que termina alejando su pensamiento del de su admirado autor, “porque si la vida y la naturaleza son realmente irracionales, el irracionalismo debe afirmarse moralmente lo mismo que intelectualmente”,[66] lo que demuestra una actitud contraria a la pasividad contemplativa Schopenhaueriana.

Y así, los sentimientos de fatalidad, de resignación presentes en Schopenhauer, Nietzsche los transforma en acción, y a toda negación de esa “Voluntad” Nietzsche la ataca rabiosamente.

Por eso exige de la acción, que actúe, de la voluntad, que se exprese, porque aunque no sabe bien qué es ésta, sí tiene noticia de su existencia: “Si los resultados de la actividad carecen de sentido, salvo en tanto que la naturaleza humana se ve impulsada ciegamente a actuar, los hombres sólo pueden aceptar, y si es posible aceptar jubilosamente, la acción misma independientemente de sus resultados; el valor esta en la lucha e, inclusive, en la desesperanza misma de la lucha. No la piedad ni la renunciación, si no la afirmación de la vida y la voluntad de poder son las fuerzas internas de la personalidad.”[67], tal era su creencia en esta “voluntad” y su vinculación moral que sobre sí mismo creía: “Negándose a creer que su padecimiento fuese una de las consecuencias perturbadoras de la sífilis, sobrevivió a un trastorno físico tras otro, y racionalizó su enfermedad considerándola como un estimulante duro, pero necesario.”[68]

Y por eso exige, también, el ataque a la tradición, a las dos grandes encarnaciones de la “moral de esclavos”[69], exige atacar a la negación del capricho, al gran dragón[70] “en el que valores milenarios brillan en sus escamas”[71], y por ende a la mayoría de la humanidad[72], salvo algunos autores francés, como él mismo lo confiesa[73], así exige que una de las transformaciones del hombre, de su espíritu, sea un león[74].

Lo que nos lleva, como muchos autores lo han hecho antes, al principio, la liberación que exige, que es el reconocimiento, como muchas veces ya he repetido pero no puedo evitar esta redundancia, del individuo y su fuerza impulsora, es negada de nuevo,“El irracionalismo de Schopenhauer y Nietzsche era casi totalmente ético en su contenido y fines” reconoce acertadamente Sabine[75], así pide Nietzsche que la tercera transformación del espíritu del hombre sea en niño, con el león sólo puede “crearse una libertad para la creación nueva, eso lo puede el poder del león”[76], con el niño se logra “.....inocencia y olvido, un nuevo comenzar, un juego, una rueda que gira sobre sí, un primer movimiento, una santa afirmación.”[77], en fin la transvaluación o transvaloración de todos los valores, la “moral de señores”[78] pide en opinión de Sabine: “en vez de la democracia, la aristocracia de los viriles y los fuertes; en vez de humildad cristiana y la humanidad, la dureza y el orgullo; en vez de la felicidad, la vida heroica; en vez de la decadencia, la creación.”[79]__(Cito, aunque me parecen prejuiciosas las comparaciones de Sabine, por ejemplo, humildad cristiana comparada con humanidad, como valor, como adjetivo).

Pero, esto, ¿no es acaso un nuevo sistema de valores?, creo que es claro, como bien lo acusa Sabine al tacharlos de “éticos”, como dije nos deja justo al principio, pero lo que sí quiero es resaltar que por lo menos esta moral se acerca a la realidad, ya que reconoce la “voluntad” de los individuos, lo que no quiere decir que la “voluntad” “deba ser”, sólo me agrada su reconocimiento, reconocimiento que es tal en Nietzsche que a su moral la llama “Súper hombre”, súper individuo.

Vemos así como uno y otro (Schopenhauer y Nietzsche), como dijimos antes, tomaron diferentes caminos, uno resignándose a ignorar el insondable adentro de los individuos, esta fuerza ciega que la llamo “voluntad” y otro perdiéndose en nuevos artificios, el “Súper Hombre”, ambos trabajos hermosos reconocimientos del individuo, ambos “mistificaciones” (“explicaciones”) de esa fuerza motora a la cual hasta ahora, en este trabajo, llamamos “egoísmo”.

1.4. ¿Qué son los condicionamientos?

Como ya habíamos dicho los condicionamientos son un estado de cosas que, condiciona y determina, también restringe o delimita la forma de ser de los individuos.

Entonces, lo que se quiere decir es que el individualismo, como ya se ha mencionado, es la razón de todo movimiento que tenga algún fin, así junto con Hobbes queremos hacer del individualismo una explicación de la conducta humana[80], y también, porque no, la de otros individuos.

Pero antes de profundizar en Hobbes y su punto de vista individualista, quisiera remarcar otra cualidad que tiene el trabajo de Hobbes para nuestros objetivos, y es el ser una evidencia mas de la actuación o influencia de los intereses de los individuos en la “ciencia” humana.

Por lo tanto es interesante evidenciar cómo los desarrollos “morales”, “científicos”, de su teoría son consecuencia de sus intereses, lo que no es obstáculo para aprovechar los descubrimientos de su trabajo, ya que como le ocurre a muchos autores, dentro de la búsqueda de justificaciones al poder que pretenden respaldar, hacen descubrimientos valiosos para la teoría sociológica, los cuales después son mezclados con interpretaciones proselitistas a favor de lo que su capricho les dice que es lo correcto, con lo cual se llega al estadio “moral” de los descubrimientos hechos, entonces es de resaltar como: “Los escritos políticos de Hobbes fueron motivados por las guerras civiles y con la intención de ejercer influencia del lado del rey. Estaban destinados a apoyar el gobierno absoluto y a juicio de Hobbes esto significaba la monarquía absoluta; todos sus intereses personales le adscribían al partido monárquico y creía sinceramente que la monarquía era la forma más estable y ordenada de gobierno.”[81], lo que como ya dije no es obstáculo para aprovechar las contribuciones del autor, aunque vale anotar que sus teorías rindieron mejores frutos en otros bandos, ya que al igual que muchas ideologías estas pueden ser utilizadas por variadas posiciones[82] * [83], baste ver la ideología judaica; pero lo que aquí se quiere resaltar es cómo el interés termina siendo moral, en el caso de Hobbes, moral “científica”.

Pero, siguiendo con el desarrollo de este aparte, miremos un poco la filosofía de Hobbes con lo cual quiero aprovechar para aclarar que parte de la obra de este autor me parece acertada y por consiguiente que será de recibo y que no para este trabajo.

Entonces como ya dije de este autor resalto el reconocimiento del individualismo, pero esto lo tengo que hacer, vale la pena decir, librando a este individualismo, eso si sin quede lugar a dudas, de cualquier posición moral, como lo pretendo hacer a través de este trabajo. Así que muy concretamente, el derecho natural que Hobbes pretendía descubrir a través de sus observaciones, y su posición contractualista no son de recibo para la explicación que aquí se quiere exponer.

Primero porque la razón fundamental de este trabajo es mostrar que, entre otros, la moral, donde estaría incluido el derecho natural, es un instrumento, herramienta, arma, estrategia usada por los individuos, en este caso humanos, para lograr sus “intereses” “egoístas”, arma o estrategia que es del todo manipulable o relativa y sin ningún sustento científico, cosa que es la razón primera de este trabajo y que pretendo desarrollar posteriormente.

Segundo porque el contractualismo está cimentado en profundos errores, por ejemplo, es una explicación de la moral basada en el prejuicio de que lo “contractual es lo justo” (copiando expresiones de juristas del siglo XVIII), lo cual es totalmente infundado y será un tema desarrollado posteriormente, aunque vale la pena aclarar que con lo dicho no se esta desestimando el grupo, la sociedad, las asociaciones, etcétera, como métodos de lucha.

Por ultimo otra preescisión que debemos hacer es que, aunque para Hobbes la moral es una consecuencia, determinada causalmente, (igual que lo que la gran parte de las ideologías pretenden, lo que Hobbes y muchos otros pretenden se llame “derecho natural”, algo que a mi gusto suena medieval más que moderno y que aun se sigue escuchando), no se puede llegar a confundir con lo que aquí hemos llamado individualismo, es verdad yo afirmo que el individualismo es una consecuencia, lo que es distinto en Hobbes, ya que el individualismo en él no es una consecuencia sino una condicionante que sumada a la racionalidad en pos del instinto de conservación[84] da como resultado la moral “científica” o derecho natural.[85]

Derecho natural que como era obvio en Hobbes sería, por “deducción”, (método “usado” por el “filósofo”), la monarquía[86]. Y es esto lo que quiero resaltar, es que con este trabajo no pretendo un “deber ser” una “filosofía”[87], el individualismo no es un “deber ser”, tampoco “debe ser” una afirmación del individuo, del héroe, como ya habíamos mencionado sobre Nietzsche, ¡o sí!, ese no es el tema de este trabajo, ni un interés propio, ese es un problema de los “genealogistas de la moral”[88], yo sólo quiero afirmar la existencia del individuo y su “personalidad”, sus intereses, no la necesidad moral de estos, sí su influencia sobre la moral, no su deber moral.

Entonces el individualismo es una consecuencia de factores que lo determinan y que al final influencia todas las acciones de los individuos.

Dicho todo lo anterior podemos decir acerca de Hobbes, al igual que de muchos autores, que a pesar de sus posiciones interesadas, muchas veces por la misma necesidad de coherencia lógica, en medio del desarrollo de sus teorías hacen descubrimientos interesantes, lo que es el caso de este autor.

Y es así como quiero aprovechar algunos, así Hobbes plantea algo, que aunque lo vincula a la recta razón, y después a la moralidad dictada por la naturaleza, es algo que para mí es digno de rescatar, y es que el individuo siempre tiende a su conservación[89], o al acrecentamiento en palabras de Bataille[90], que sin vincularlo necesariamente a la creación ineludible de la sociedad en el hombre, es una afirmación que ha sido puesta en muchas palabras, como el instinto de conservación y que se evidencia en cada ser dotado de vida, así sea de forma indirecta a través de la reproducción.

Con lo que vale hacer otra aclaración, no se le puede llamar ley de la naturaleza a la autoconservación, la naturaleza no es un sujeto al que le importa la vida o el material genético de los individuos que portan vida, no es un legislador velando por lo que le interesa, los seres vivos sí son individuos a los cuales les importa su propia vida, lo cual debe ser, por decirlo de alguna manera, una afirmación neutra, ya que es cierto que a un individuo le importa su propia existencia, mas no debe ser una afirmación moral, como es el caso de Hobbes, ya que esto lo “decide” es el propio individuo, el individuo es el que siente el deseo de sobrevivir, mas no es una obligación para él, esto es una de las cosas que hace especial el caso humano, la capacidad de decidir sobre su vida, a través del suicidio o el celibato, por ejemplo, lo que no quiere decir que en el caso de otras especies exista un abismo con el humano en esta materia, o sea, no existe una obligación de estas por sobrevivir, es simplemente incapacidad de decidir.

Es precisamente esta la “teleonomía” que acusa Monod, que después se la atribuye al proyecto de conservación de la especie[91], proyecto que hasta para el humano es difícil entender (menosprecio del individuo), el individuo si conserva o protege algo distinto de sí mismo es por sí mismo, salvo en el humano, ya que su subjetividad amplía las variables de su acción.

Así la “teleonomía” es el propio proyecto de autoconservación que, en ocasiones, mejor, muchas veces incluye otros individuos, pero que no es más que esa “lucha ciega”, en palabras de Schopenhauer, por sobrevivir, por sobrevivir como individuo, no como un “prejuicio vulgar”.[92]

Es lo que Ratzenhofer, quiso llamar interés, como fuerza motriz, interés que es la llave que abre la puerta del tesoro de la sociología, “.......intereses enraizados en la naturaleza misma de los hombres. El interés es la expresión de una necesidad a través de la percepción de su inevitabilidad”[93], termino que me parece del todo apropiado para lo que pretendo decir, aunque este autor lo circunscriba a la especie humana por lo dicho de la “percepción”, pero la verdad me pregunto que tan “evitable” puede ser para otros individuos estas necesidades en ellos no “percibidas”.

Es lo que repitió Small de Ratzenhofer mitigando “el ya mitigado darwinismo social de aquél, reduciéndolo a una teoría de los intereses y sus conflictos”[94], “los intereses son los móviles más simples que pueden descubrirse en la conducta de los seres humanos”[95], sin que esté de acuerdo con los intereses que Small menciona (Salud, riqueza, sociabilidad, conocimiento, belleza, rectitud). Tema que dejo abierto a la reflexión del lector pues mi interés no es ahora discutirlo, más adelante intentaremos definir aquellos intereses en casos particulares, además, es peligrosa la reducción a simplemente los intereses que menciona el autor.

Es por eso, así me parece, que Maquiavelo, escribe su “príncipe”, descartando cualquier juicio moral acerca de quien llegue a tener esta condición, ya que esto es irrelevante[96], así reconoce la “voluntad de poder” de la que habla Nietzsche inspirado por Schopenhauer, reconoce la tendencia de la vida hacia el acrecentamiento como diría Bataille, da crédito de lo dicho por Hobbes, quitando eso si el carácter moral o de obligación a sus palabras: “la Lex Naturalis prohíbe a un hombre hacer lo que puede destruir su vida o privarle de los medios de conservarla; o bien, omitir aquello mediante lo cual piensa quedar su vida mejor preservada”.

Es por lo tanto, repitiendo una vez más, muy artificial hablar de algo distinto a los individuos, todo lo que anteriormente avasalló, sometió, redujo, humilló al individuo, es en el mejor de los casos un “artefacto”[97], cuando no es un capricho.

Hablar de sociedad, por ejemplo en el caso humano, es mas artificial aun, reúne grupos y sobretodo individuos de forma miope, sesgada, a priori, lo cual termina siendo azar[98] * [99], entonces podemos decir que existen grupos que también son artificiales pero mas concretos, funcionales, convenientes, utilitarios, que en determinado momento pueden abarcar toda la “sociedad” si la ocasión lo amerita.

Siguiendo con el caso humano entonces la “sociedad” es ilusión, pero si se puede aceptar la existencia de grupos, que sin dejar de ver su origen en la actividad de individuos, y sin dejar de mencionar su maleabilidad, si se pueden diferenciar y se puede notar su utilidad para estos, entonces se podría decir que son “artefactos”[100] que sirven a propósitos individuales.

Y es que siguiendo a Bergson[101], otro irracionalista, estoy de acuerdo en que “la inteligencia es sierva de la fuerza vital”[102] aunque yo diría mejor que procede de “la fuerza vital”, “el intelecto es simplemente un factor en la adaptación biológica y tiene pues, simplemente, una aplicación instrumental para controlar el medio en el que vive el hombre”[103], entonces para mí el grupo es una forma de controlar el medio en el que vive el hombre, que hoy sería la misma “humanidad”, en otras palabras es una adaptación producto de otra adaptación (la inteligencia, en palabras de Bergson), que es usada por los individuos para lograr sus fines, como se diría en el marxismo “.....la actividad científica de una sociedad depende de la evolución de sus necesidades”[104], así la actividad “científica” (moral, religión, derecho), producto de la inteligencia, en una “sociedad” depende de sus necesidades.

Aquí, ya que me lo recuerda la cita de Bergson, debo hacer un comentario, el sentido de adaptación que aquí menciono no tiene que ver con el “evolucionismo”, no pretendo mostrar una necesidad de progreso, una línea recta en la historia donde el humano es el ultimo punto, y el “súper hombre” o la “sociedad proletaria” el próximo, aquí me refiero a un método de adaptación, que es simplemente eso, un método, entre otros, el más eficaz parece, sin que implique esto su necesidad , mejor dicho aun, sin que implique su necesidad moral.

Recapitulando lo anterior, lo que quiero decir, es que el grupo aunque útil, es también artificial y sirve como medio de lucha para los individuos, medio de lucha que es una adaptación, un comportamiento en pro de los intereses del individuo humano, es una adaptación producto de otra adaptación, la inteligencia[105].

Como diría Hobbes, el grupo (aunque él lo llama “sociedad”) es un artificio útil para el individuo[106], aunque agrego que no necesario, no necesario moralmente como en su teoría, así la “sociedad” (el grupo) es la que es un mero medio para el individuo[107], _“Una mera multitud –sostiene—no puede tener derechos ni actuar; sólo los individuos son capaces de ambas cosas, conclusión que se deduce de la proposición de que todo cuerpo colectivo es meramente artificial. En consecuencia, decir que un cuerpo de hombres actúa colectivamente, significa en realidad que algún individuo actúa en nombre de todo el grupo como su órgano o representante reconocido.”[108],_ultima cita, que aunque es evidente su intención de apoyar la idea de soberanía y de poder del rey, evidencia una realidad, la mayoría de las veces el pueblo sólo corea, acompaña, asiste, amplifica, la opinión de un individuo, pero aquí lo importante es ver el papel central de éste en toda esta trama.

Y es esta la razón de este trabajo, el menosprecio del individuo en pro de la “sociedad”, que aunque es natural que suceda ya que esta es la única forma que ha encontrado el hombre de sobrevivir, es algo equivocado, pero esto será tema posterior en este trabajo. Por ahora resaltemos junto con Karl R. Popper, que este medio para sobrevivir ha sido la causa de todo el menosprecio: “El tribalismo – la asignación de una importancia suprema a la tribu, sin la cual el individuo no significa nada en absoluto--”[109]

Hemos recorrido así muchas tendencias de pensamiento que, como ya expliqué, fueron elegidas por múltiples razones, con el único objetivo de tratar de evidenciar la existencia de este “individualismo” y darnos algunas bases para la comprensión de éste y también del presente trabajo, pero aun no hemos entrado en materia, por lo tanto debemos finalizar este largo preámbulo haciéndonos una pregunta, ¿de dónde o por qué surge o nace el individualismo?

Una primera base de la que tenemos que partir es que éste es una consecuencia, consecuencia derivada de múltiples factores, entre estos, por ejemplo, el mismo individuo, vale decir que si este fuera el único factor, del individualismo nunca se habría tenido dudas, de lo que se colige que los demás factores matizan y colorean esta personalidad o forma de ser de los individuos.

Otra cosa sobre la cual se tiene que tener mucha claridad desde ahora es que aunque afirmo que todos los individuos somos esencialmente iguales en nuestros “intereses” o nuestro “egoísmo”, esto no debe confundirse con la equivocada idea, uno de los errores de la sociobiología, de que también todos los individuos son comparables en sus comportamientos, en sus adaptaciones; estos pueden ser absolutamente distintos como individuos haya, esto estará condicionado, como diría Maquiavelo, por la virtud y la fortuna, conceptos que en su ocasión serán analizados.

Un tercer punto que quisiera tocar antes de entrar en materia es que aunque mi ánimo suene propenso a santificar al individuo, producto de responder a los incansables intentos por negarlo, esto no quiere decir que el individuo deba ser, así, lo que quiero hacer es mostrar lo que yo considero una realidad, sin que esta se deba tomar como un nuevo código ético, es cada individuo el responsable de afirmarse, ¡o no afirmarse!, yo sólo quiero develar esta “realidad” con el propósito de descubrir su influencia en las producciones humanas, propósito principal de este trabajo, así no quiero por lo tanto ser otro prejuicio vulgar, un nuevo sistema de valores, una transvaluación, o lo que podría llamarse: La supremacía del individuo.

En cuarto lugar antes de continuar y por redundar en el tema, quiero anotar que aunque se usen términos como adaptación o competencia esto no debe ser tomado como un asentimiento con el “evolucionismo” o el “naturalismo”, así estos términos no son tomados como una necesidad o parte de un proyecto superior, como se ve en el Marxismo[110] o en Spencer, pero sí son un reconocimiento de las “ganas” o “voluntad” de sobrevivir que tienen los individuos por lo cual se adaptan y sobreviven.

Así, si la competencia tiende a mejorar a sucesivos individuos, esto más que una necesidad o algo inevitable, es una tendencia, dictada por la misma competencia y las ganas de sobrevivir, entonces, por ejemplo, podríamos decir que si todo hoy desaparece y el universo tuviera que volver a crearse, el humano no es algo que necesariamente volverá a existir, ni siquiera como dice Engels, “su floración suprema el espíritu pensante” [111], es decir un humano con otra forma, pareciera decir Engels, no es algo que volverá a existir necesariamente, aunque sí me atrevería a decir que hay un grado de probabilidad de que suceda, pues por experiencia sabemos que es posible y que ya sucedió, y digo me atrevería a decir, porque hasta yo mismo estoy mas de acuerdo con la opinión de Monod que con la mía, así: “La tesis que aquí presentaré, es que la biosfera no contiene una clase previsible de objetos o de fenómenos, sino que constituye un acontecimiento particular, compatible seguramente con los primeros principios, pero no deducible de estos principios. Por lo tanto esencialmente imprevisible.”[112], en conclusión nosotros y también la naturaleza, somos esencialmente contingentes.[113]

Entonces, hechas estas salvedades y para finalizar, en los próximos capítulos trataré de exponer cómo el individualismo es consecuencia de lo que he querido llamar “condicionamientos”, dentro de los cuales está el mismo individuo y el cual es análisis por el que empezaremos, para así, al final poder darle una forma concreta a lo que hemos llamado, como ya he repetido, por ahora, “egoísmo”.

CAPÍTULO 2 EL INDIVIDUO

Lo que se pretende con este capitulo es mostrar como el individuo, su existencia, su presencia constante para sí mismo es una influencia que moldea la “personalidad” o los intereses de el mencionado individuo, haciendo de la autoconservación una característica marcada de cada ser viviente.__

2.1. El individuo como realidad, como condicionamiento

Lo primero que tenemos que ver es al mismo individuo, este, su soma y su psique, su propia existencia, es lo primero que tiene presente cada ser, es la primera realidad que lo afecta, la realidad centro de su mundo.

Así, dentro de las cosas que existen en el mundo la mas importante para el observador es él mismo (grandes consecuencias traerá esto al humano), él es su realidad mas próxima, se podría decir que todo lo demás tiene un valor relativo en referencia a él mismo, ya que nada tiene valor si él no esta, si él no llega a existir, si él no observa, el individuo y su soledad son su punto de vista, su referencia.

Nada podría tener más valor para el individuo que su propia existencia, ya que si no esta presente nada cambia, nada es observado, el mismo mundo no existiría, primero tiene que existir el observador para que después pueda existir lo observado, primero se tiene que nacer para observar la maldad del mundo, se tiene que nacer primero para después dar la vida.

El individuo para si mismo es un condicionamiento gigantesco, el mismo es su sesgo, su punto de vista condicionado a su posición, si fuera inmortal no desearía hijos, si fuera omnipotente no desearía compañía, sus capacidades y debilidades moldean su comportamiento, el centro de su mundo es él mismo, actúa según la relación que tenga él mismo con el mundo exterior.

Por lo tanto es un ansia ineludible el deseo de existir cuando ya se tiene la existencia, hasta para el humano que puede dejar de existir voluntariamente, porque ¿que es lo más obvio que se puede hacer con la existencia un individuo?, existir, si no se cuida la existencia el mundo volvería a apagarse, la insensibilidad o la inconciencia para quienes son consientes sería una realidad de la que nunca se estaría al tanto, ningún individuo quiere ya dejar la luz, la ventana que le permite observar, no quiere nunca dejar de sentirse a sí mismo.

Así que éste es un ansia, el ansia de existir, que si no es obligatoria, por lo menos si es la más próxima a todo ser.

Y digo que no es obligatoria ya que en unos poquísimos casos esta ansia se puede negar, como es el caso del suicidio, sólo el suicidio en humanos, y sólo el suicidio en humanos que tiene el fin explicito de solamente acabar con la propia existencia.[114] Y aunque algunos individuos tengan la posibilidad de existir en la inmortalidad del paraíso o de la tinta, esta inmortalidad también es un reflejo de ésta ansia de existir, si se puede, por siempre.

Esta primera realidad de todo individuo, así este no tenga conciencia de ella, y tiene una característica radical, que es la esencia de la misma existencia. Así, la existencia, es un deseo, y es un acto que todo individuo efectúa solo. Ningún acto que se realice tendrá valor sino tiene consecuencias en uno mismo. El grupo, el amor sexual, la caridad, casi caen en la inexistencia cuando no generan efectos sobre el individuo que los realiza, así estos efectos sean sólo psicológicos.

Es por esto que aunque haya sentimientos más poderosos, amor y odio, en individuos dotados de razón, el sentimiento más recurrente o más frecuente es la soledad. En el caso de Bataille esto lo llama “abismos”, y es verdad que entre los individuos hay abismos, así este autor señala que: “Somos seres discontinuos, individuos que mueren aisladamente en una aventura ininteligible, pero tenemos nostalgia de la continuidad perdida. No podemos soportar la situación que nos amarra a la individualidad por azar, a la individualidad perecedera que somos.”[115]

El mismo amor, el amor sexual, es amor a sí mismo, pues este nos da libertad, es un paliativo para nuestra insuperable “discontinuidad”, así, siempre: “sufrimos por nuestro aislamiento en la individualidad discontinua”[116] con lo cual el ser ajeno es una liberación, aunque mentirosa: “El amante es el ser pleno, ilimitado, al que ya no limita la discontinuidad personal, la continuidad del ser percibida como una liberación a partir del ser del amante”[117]

Nuestra “discontinuidad” es algo insuperable, ni en el ejemplo anterior escapamos a esta, el amor es un momento de crisis del aislamiento[118] * [119], pero nada puede negarlo, dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio a la vez, la soledad es algo que no es ni vida ni paz, nunca se cansa de esperar tu tropiezo, siempre estará allí, como dije, es una realidad insuperable.

“El cristianismo nunca abandono la esperanza de reducir al fin este mundo de la discontinuidad egoísta al reino de la continuidad que abarca el amor”[120]. Es una de las funciones de la religión, acabar con nuestro aislamiento.

El grupo es otro ejemplo que parecería negar la soledad, siendo entonces esta insuperable, el grupo es consecuencia de esa soledad, de esa individualidad que quiere sobrevivir, que se niega a la oscuridad, mas no es algo que supere al individuo y su aislamiento.

La razón de ser del ser excluyente y el ser excluido, la razón de formar grupos es nuestro aislamiento[121], nuestra soledad, no nuestra vocación a la unión. Puede que seamos “animales políticos”, pero es nuestro amor propio (nuestra propia conservación) y las circunstancias (grupo como adaptación) lo que nos hace ser parte de un grupo, es la razón de la xenofobia, del odio a todo lo exterior, a todo lo que alienamos, situamos afuera, caprichosamente.

Somos, en el caso humano y algunos otros, los fabricantes de nuestro propio “artefacto” de incubación, fabricamos el grupo para que este arrope nuestra “discontinuidad”, nuestro aislamiento, nuestra individualidad, es el vientre que nos damos, que potencia nuestras fuerzas y torna la venganza privada, en el caso humano, en justicia.

Esta individualidad no es negada ni por partes de nosotros, nada logra ser nosotros mismos, nada logra suplantar nuestra individualidad.

Nuestro hijos no son nosotros mismos, en verdad sólo comparten el 50% del material genético con nosotros y el resto es de algún extraño, no son nosotros mismos ni aunque compartieran el 100%; nuestra individualidad nos hace ser nosotros mismos, el gemelo idéntico siempre desde su perspectiva verá de igual manera al que esta a su lado derecho, igual que como este lo verá, como algo que está a su lado izquierdo, como un extraño, algo que no es él mismo.

Por eso es que dice Bataille que: “Pero la aparición de los recién nacidos es la seguridad de la desaparición de los predecesores”[122], son individuos que no son nosotros mismos, son anunciadores de nuestra muerte.[123], “A largo o corto plazo, la reproducción exige la muerte de quienes engendran, que sólo engendran para extender el aniquilamiento”[124]

Por esto es que hay que afirmar que la existencia y nuestro aislamiento son razones que nos motivan a pensar que no hay razón alguna para que un individuo desee colaborar con otro más que la necesidad de asegurar su propia existencia o el capricho en el caso humano.

Ningún acto, que no tenga consecuencias sobre el individuo que lo realiza, existe para quien lo realiza, nuestro aislamiento no lo permite, la reproducción es un acto que prolonga al individuo, al menos así lo cree este, así el individuo se masifica por el mundo, el grupo no es amor más que a uno mismo, este nos protege de los depredadores, la caridad es algo que nos hace dormir bien, (aunque veremos otras motivaciones de la caridad más adelante en este capitulo en el aparte altruismo), en fin la existencia y el aislamiento en la que está sumergida, hacen que actos que no nos beneficien caigan en la casi inexistencia.

Nuestro aislamiento hace que por cosas como la especie, el grupo, lo extraño no haya ninguna razón para preocuparse por ellas, nuestro aislamiento hace que la suerte de estos extraños no nos afecte, estos objetos son extraños a uno mismo, y sólo interesan en la medida en que existan por nosotros, para nosotros (como en el juramento a la bandera de EE.UU.), así, la especie nos preocupará sólo si no queda nadie con quien reproducirnos, el grupo importará sólo si ese fuera el grupo que nos protegía, nuestro aislamiento hace que después de existir, lo demás sea aislado fuera de nosotros.

Y siéndonos “dada” (sea como fuera que se haya presentado) la existencia, a pesar de su aislamiento, queremos conservarla, no queremos volver a la oscuridad, el mundo no existiría si no lo observamos, hasta en seres que pueden negar el ansia de sobrevivir a través del suicidio, esta se hace casi insuperable en el mismo acto. Estamos tentados siempre a la inmortalidad.

“El ser sexuado, está tentado hasta está obligado a creer en la inmortalidad de un principio discontinuo que habría en él, considera a su alma –su discontinuidad— como su profunda verdad… en el juicio final las osamentas se volverán a unir”[125], y es precisamente esto lo que busca todo individuo, ¡existir!, ¡inmortalidad!, esta es la verdad mas profunda de la vida, la vida siempre buscara su “acrecentamiento” su conservación.

Es el individuo el que existe y está aislado, es el que vive, es el que busca su conservación, su “acrecentamiento”, su inmortalidad.

Esta es la razón que acusa Popper como la culpable de la caída de la sociedad cerrada[126], el individuo[127], yo agregaría, y su aislamiento, no se puede vivir a través de otro, no hay razón para que se quiera colaborar con otro más que la necesidad o el capricho, por eso hoy se hace tan difícil justificar el poder, las posiciones privilegiadas. El individuo, en el caso humano, cada vez se hace más consciente de sí mismo, de su “egoísmo”, de su aislamiento, ya no cree en las razones que le hacían relegarse a sí mismo en pos de alguien más, ya no vive a través de alguien más, o algo más, ya los privilegios del soberano no lo hacen soñarse a si mismo como un Rey[128], el individuo se da cuenta hoy de su existencia y de su aislamiento, ya la felicidad de otro no la vive con tanta fidelidad[129], antes: “El juego antiguo exigía que el espectáculo de los privilegios reales compensara la pobreza de la vida común”[130]

Esa es la causa de la descripción que hace Platón de los Dorios, un estado ideal del individuo, donde la razón de todo y de todos soy “Yo”, donde los demás hacen parte de mi rebaño, de mi refugio, de mi “artefacto”. Los Dorios, más específicamente su Rey, es el ejemplo del “hombre integral”[131] que las multitudes representaban en su soberano.

Es por esto mismo que el individuo humano ya no acepta que se le cosifique, fines distintos a él mismo le parecen muy lejanos de él, así dice Bataille: “Es el trabajo cuya esencia y papel no tienen nada de ambiguo. Por el trabajo el hombre ordena el mundo de las cosas, y, en ese mundo, se reduce a si mismo a una cosa entre las demás; el trabajo humano es lo que hace del trabajador un medio”[132], el trabajo[133], la obligación de este, la obligación de una tarea en beneficio de algo extraño a uno mismo, es volverse cosa, es la negación que hacen los extraños a la individualidad propia: “si entra en el ciclo de las acciones útiles como medio, no como fin, el animal es reducido a cosa.”[134], la individualidad y la soledad hacen que el bien común tenga poco valor dentro de su aislamiento.

Es tan cosa el individuo humano en estos escenarios que Platón exige que su Rey filósofo sea un Rey “criador”[135], que sea capaz de dotar a la cosa útil para el Estado, el individuo, de las características más adecuadas para realizar la labor que le corresponda, así, esta labor eugenésica ha de hacer parecer a la cosa, al humano, progresivamente a través del tiempo, un guerrero disciplinado como un Espartano, y al “ganado humano” como un incansable camello, que, por cierto, tendría la misma inteligencia y espíritu que uno de estos animales.

Por lo tanto no hay razón para ver en el individuo un plan distinto a él mismo, a su conservación, y aunque el individuo humano es capaz de liberarse de este yugo, de este plan único, en fin puede despreciarse a si mismo, hasta hoy, el “egoísmo” es una tendencia casi universal[136] en esta “especie”, lo cual se ve reflejado en su forma de adaptación, el grupo, y en las formas de organizar y lograr el poder dentro de este (la moral, la religión, el derecho, la fuerza) todo consecuencia del “egoísmo” que padecen todos los individuos.

Siempre estuvo presente esta tendencia, este padecimiento, este “egoísmo”, y siempre fue tomado como sub-versión, como inmoralidad, como elemento desordenador del mundo, como elemento desordenador del trabajo[137], regreso a la animalidad, como desorden de una situación que beneficia a unos, por esto siempre antagonista al poder. El poder también es expresión de este padecimiento, de esta tendencia, con la única diferencia de que en el poder se representa la tendencia ganadora, el individuo ganador, que en su origen también fue subversivo. Nunca fue declarado el papel del individuo de una forma cabal, nunca fue declarada su omnipresencia.

Por lo tanto, a manera de conclusión de este aparte, la reflexión que se empieza a fraguar aquí y que se quiere sacar en este capitulo es la de que no hay razón para pensar que un individuo quiera colaborar con otro más que la necesidad (de su propia subsistencia) o el capricho (como ya se dijo capricho en el caso humano), garcías a que las condiciones ineludibles de su existencia son el acrecentamiento de la misma, y la soledad o el aislamiento en las que esta inmerso el individuo.

Y una conclusión aparte, que quiero hacer a manera de reiteración, es la de decir que gracias a estos “abismos” que existen entre los individuos, a su discontinuidad, a su existencia aislada, es absurdo pensar en algún beneficio colateral para el individuo en su colaboración o sacrificio con otros individuos, es absurdo pensar en entes distintos a él como motivaciones, es absurdo pensar en humanidad, especie, nacionalidad, sociedad, entre otros, como sus motivaciones, es quizás nuestra manera de sobrevivir, el grupo , lo que nos hace fijar nuestra atención siempre en estos “entes” relegando siempre al individuo, ningún humano se puede imaginar afuera, sin pertenecer, el grupo siempre fue su sustento, su refugio, la maquina que lo maduró, así que nunca puede decir que fue su creación, en realidad nunca ha sido mal agradecido.

2.2. ¿Quiénes son individuos?

He aquí uno de los temas que más me interesó al tener complicaciones con las explicaciones que se me daban en mis estudios sobre la “justicia”, para mí siempre fue muy difícil creer, porque la “justicia” es un acto de fe, también fue muy difícil para mí ignorar, sumado a mi traición a la fe, qué había detrás de la “justicia”, Nietzsche dice “sangre y horror”[138], lo que es muy cierto pero no tan simple, me empezó a parecer muy complicado, el hombre se esmera mucho en sus elaboradas mentiras por un poco de poder, y así apareció el concepto que no explicaba todo pero que sí se presentaba como la raíz de las acciones, el poder.

De pronto pensé descubrir, después de esta “averiguación”, que ya sorpresivamente esas elaboradas mentiras no lo eran tanto, viéndolo desde la perspectiva del poder, sus características comunes se revelaron, tienen un Mesías, siempre hay alguien interesado en develar la “verdad” al mundo, tienen un pueblo elegido, no se puede hacer la guerra solo, se necesita carne de cañón, el Mesías es a la vez sacerdote de la verdad, del misterio, el poder se rodea de misterio[139]*[140], hoy hay un nuevo misterio, la democracia,[141] y así se hizo muy claro para mí que había detrás de todo humano una motivación incansable, lo que por el momento lo reduje a el poder.

Y es en ese momento cuando, para ser sincero, quizás motivado ya por el desprecio que me causaba el ser humano no por inmoral sino por simple, que para mí se hizo evidente una cosa, el humano no era muy diferente a las otras especies, pues en fin buscaba lo mismo, algo que por ese entonces era muy etéreo en mi cabeza.

En merito de lo anteriormente dicho, vamos a aclarar esta posición, entonces ¿Quién es individuo?, ¿A quien vamos a tomar como esta unidad?, para responder esta pregunta me parece pertinente explicar lo que en algunos pasajes anteriores llamamos “el error de la sociobiología”. Como ya había dicho lo que principalmente me atrajo de esta “escuela” fue su nombre, ya que esto me indicaba que a lo que principalmente se dedicaban era a la comparación, sobre todo del humano con otras especies, comparación que me parecía muy pertinente, comparación que hecha a través de los principios fúndantes de la sociobiología, me pareció atractiva, para no mentir, ya que se acomodaba a lo que me parecía ser una realidad para mí en ese entonces y que había llamado o me la intentaba explicar como “idea del perfeccionamiento progresivo” o algo por el estilo, lo que era precariamente algo como una mezcla de varias ideas polvorientas del pasado, ya refutadas, por ejemplo el evolucionismo.

Pero como ya dijimos lo que principalmente me atrajo de la sociobiología fue su idea de comparación, lo que efectivamente hacen, y es este el punto neurálgico de lo que para mí es este “error”, así lo que para mí esta errado en la sociobiología no es su intención de comparar el humano con otras especies, ya que estos como seres dotados de vida son, en su medula, esencialmente comparables, el error no es el ver al humano un poco más natural, más terrestre, más animal, para mí el error está en el punto de vista, es decir, el criterio de comparación. Y es que cuando se desea comparar dos objetos, lo primero que se hace es definir el criterio de comparación, así se toman criterios como el color, la forma, el tamaño o la conducta y se describen los objetos según su realidad, por lo tanto se dirá que uno es amarillo el otro azul, se dirá que uno es redondo y el otro cuadrado, se dirá que uno es grande y el otro pequeño, se dirá que uno es social y el otro no o, por ultimo y más importante, se dirá que son iguales, si ese es el caso.

Y este es el error de la sociobiología, uno de tantos de una larga lista, el cual es la elección del criterio de comparación, y es que no es posible comparar estructuralmente o por completo medios de adaptación en especies variadas porque hay muchas variables que pueden estar en juego, así por ejemplo hay muchas especies sociales, es el caso de algunos insectos, algunos felinos, algunos primates y dentro de estos el humano, y es cierto, se podría decir que esta es una similitud en todas estas especies; pero lo que no se puede hacer es reducir la complejidad dada a esta forma de adaptación, en el caso humano, a la de la de cualquier tipo de abejas, los símiles son validos pero en la mayoría de los casos la necesidad hará que sean muy tangenciales, muy particulares, así que tomar como criterio de comparación la conducta de las especies, cosa que hasta aquí no es demasiado grave, pero sobre todo tomar la totalidad de la conducta de las especies y reducirla a una sola “verdad” es algo muy aparatoso para ser visto como cierto.

Entonces no estoy diciendo que la comparación no sea valida, está muy lejos de lo que estoy diciendo, las comparaciones son realmente interesantes y validas, y como ya dije en la esencia, para mí, los seres vivos son considerablemente parecidos, pero con estas hay que ser muy precavido, hay que delimitar bien las comparaciones, los criterios de comparación y describir bien, no obstante, las diferencias dentro de las similitudes que se presenten[142], así evitar reduccionismos (aunque no puedo evitar pensar que para algunas personas lo que digo les suena a otro reduccionismo) que desbordan la realidad y se enquistan en el conocimiento humano.[143] * [144]

Y es que de verdad es muy difícil comparar la adaptación humana, cuya base, (que también es adaptación), es la inteligencia, con la adaptación o el comportamiento adaptativo de otros individuos, la inteligencia abre un campo de posibilidades de comportamiento muy amplio, así el humano haya decepcionado esta expectativa de amplitud, con lo cual la sociobiología al elegir este criterio de comparación la única conclusión a la que debería haber llegado, y que no llegó, es a la de que el humano y las demás especies son diferentes.

Por lo tanto este no es el criterio que propongo como base para la comparación, resaltando desde ya que para mí los seres dotados de vida son enormemente iguales, entonces, ¿bajo que criterio son iguales?, son grandemente iguales en sus intereses, en su “egoísmo”, la forma como lo logren va a depender de muchos factores, pero lo importante es decir que esta forma de actuar será, la mayoría del tiempo, diferente.

Este es el sentido en el que quiero rescatar a los individuos dotados de vida como motores de las acciones que poseen fines, fines que son su egoísmo; he querido rescatar a _todos,_pues el individuo humano no es el único al que le interesa sobrevivir.

En las siguientes líneas utilizaré fragmentos de textos ajenos ya usados anteriormente, con lo cual quiero darles unidad y así resaltar el punto que estamos mencionando.

Como negar el interés que tiene por si mismo todo individuo, por más despreciable que le parezca a la evolución: “Sin embargo hay que estar prevenido contra la costumbre de mirar únicamente desde afuera a seres ínfimos; contra la costumbre de mirarlos como cosas que no existen adentro. Pero ocurre lo mismo con un perro y también con un insecto o un ser más pequeño. Por simple que sea un ser, no hay un umbral a partir del cual aparece la existencia adentro”[145]

Esta negación sólo se puede hacer desde el punto de vista humano, desde la centricidad que le da su ciencia, el humano se dio derecho a esta negación ya que su potencia puede cosificar todo en la tierra:

“Si entra en el ciclo de las acciones útiles como medio, no como fin, el animal es reducido a cosa. Pero esta reducción es la negación de lo que, a pesar de todo, es; el animal es una cosa únicamente en la medida en que el hombre puede negarlo. Si careciéramos de ese poder, si no estuviéramos en condiciones de obrar como si el animal fuera una cosa (si un tigre nos derribase), el animal no sería una cosa en sí mismo: no sería un puro objeto: sería un sujeto que tendría por sí mismo una verdad interna.”[146]

Su ciencia le da el poder de cosificar, de ponerse más allá de todo, su moral le da el poder de excluir y de incluirse, su astucia le da el poder de someter.

El humano es el único capaz de ver a los demás seres como a una maquina:

“En los tiempos modernos, el problema de diferenciar a los humanos de los animales ha inspirado algunas soluciones radicales. Según Descartes, los animales se asemejan a maquinas, si bien en toda maquina humana hay un alma. Sus seguidores fueron más allá: el alarido de un perro apaleado no representa una prueba mayor de dolor que el sonido de un órgano al pulsar las teclas.”[147]

No se puede negar el interés que un individuo siente por si mismo, el hecho de que una lombriz no se pueda distinguir en un espejo, el hecho de que la mayoría de los seres vivos no tengan conciencia de sí mismos, el hecho de que no se puedan nombrar a sí mismos no quiere decir que no les interese su seguridad, su existencia, así sea de una manera muy precaria, dependiente de estímulos externos, no se puede ver en la huida un simple movimiento en la obra de la creación, el tercer acto de una historia ya escrita, por lo tanto en palabras de Bataille: “es diferente el sentimiento de sí, a la conciencia de sí”[148]

Por lo tanto, como conclusión de este aparte, quiero resaltar que los individuos de cualquier especie son predominantemente iguales, todos son individuos, respondiendo a la pregunta con la que se inició este aparte, son predominantemente iguales en cuanto a sus deseos, a su “teleología”, y aunque muchos no tengan conciencia de sí, si tienen sentimiento de sí, “se quieren”. Este es el criterio de comparación que es más susceptible de ser ponderado, el egoísmo ya que los “condicionamientos” son en muy alto grado los mismos para todos los individuos, “condicionamientos” que producen el “egoísmo”, sin descartar especificidades que se puedan dar, por ejemplo, en seres como el humano, en el cual la presencia de la inteligencia hace que se tenga que ponderar este nuevo e importante “condicionamiento”, pero esto se verá en su momento.

2.3. Altruismo

Este es un punto que vale la pena hacer mención a esta altura, ya que como dijimos anteriormente las acciones de los individuos están motivadas por su “egoísmo”, el “egoísmo” es una característica fundante de los individuos, así que si acepta esto como verdad se concluirá que la idea del altruismo es negadora del individuo, de la realidad.

Pero la verdad es que causa perplejidad ver cómo, en ciertas especies, individuos hacen concesiones a favor de otros individuos, (no estoy hablando, aunque eso parezca, del caso humano, donde individuos son cosificados por otros, hasta con su anuencia) como relegar su reproducción, o alimentar a individuos diferentes a ellos mismos, etc.

Aunque no es comparable como ya dijimos sino en cuestiones muy puntuales, ahora se me viene a la cabeza la trascripción que se hizo unas paginas atrás acerca de los Dorios, Platón allí muestra un mundo perfecto, ¿cual sería el mundo perfecto para cualquier individuo?, uno donde, recordando a Hobbes, se conserve o se aumente la vitalidad del individuo al máximo.[149]

He aquí el mundo Dorio de otras especies, en los insectos sociales:

“La colonia típica de las termitas –parientes cercanos de las cucarachas— se organiza alrededor de una pareja real. Los obreros sin alas, de sexo masculino y femenino, han perdido toda actividad reproductiva y no actúan más que para la alimentación y la defensa del comején. La propagación de la especie está a cargo de insectos con alas.

Los himenópteros sociales forman varias ramas familiares (hormigas, avispas, abejas, zánganos, etcétera) en las que la “sociabilidad” aparece en múltiples ocasiones de manera independiente, ya que se reconoce, en la mayoría de ellas, a las especies primitivas que no han logrado un alto nivel de vida social. Cada colonia ha surgido de una o varias hembras fecundadas en el curso de un vuelo nupcial. La casta de las obreras está compuesta exclusivamente por hembras estériles. Los machos no aparecen, junto con las hembras fértiles más que en el periodo de reproducción. Todas las colonias de himenópteros son, pues sociedades de hembras. Este paralelismo ha intrigado durante mucho tiempo a los zoólogos y se verá cómo la sociobiología sabrá interpretar esto para su provecho.”[150]

Es este un escenario perfecto para un individuo, parece evidente, es la mejor manera de conservar y aumentar la vitalidad de un individuo desde el punto de vista del líder, del filósofo rey, de el insecto madre o centro, es una evidencia del individualismo, algo obvia.

Y digo que me hace recordar a Platón no porque los casos sean iguales, vuelvo y repito, en los insectos no hay posibilidad de escoger qué papel se va a desempeñar en la “sociedad”, en el humano cualquiera puede ser Mesías o Rey filosofo, además los insectos no pueden escalar, no pueden nacer obreros y convertirse en “príncipes”, pero sí es una forma eficiente de conservar los individuos que componen la “sociedad” de insectos.

Entonces como venía diciendo es curioso que Platón en su “sociedad” perfecta, el totalitarismo del Rey filósofo, exige de este que sea un Rey criador, un manipulador del material genético, un experto eugenista, que haga del hombre militar más viril y violento, y del hombre común más servil y sumiso, así su seguridad está garantizada.

En los insectos vemos algo, que a mí particularmente me sorprendió hablando de los himenópteros, que me hizo pensar en Platón:

“En efecto, después de haberse acoplado, la hembra guarda los espermatozoides recibidos en un saco especial llamado “espermateca”. Aparte de poner un huevo, ella puede escoger si lo fecunda o no. De todas maneras, el huevo se desarrollará en uno u otro caso.

Los huevos fecundados están equipados, genéticamente, de un diploide, puesto que poseen a un padre y a una madre; ellos producen hembras. Los demás no poseen más que la gamona haploide recibida de la madre, y producen machos.”[151]

Es algo que es similar a lo que ocurre con los cocodrilos que son capaces de controlar el sexo de sus crías según la profundidad a la que entierren sus huevos, ya que el sexo esta determinado por la temperatura[152]. Sería un control genético, guardando las debidas y múltiples proporciones y diferencias, algo similar a lo que propone Platón.

Este es un individualismo, casi obvio como ya dije, que se da desde el punto de vista del líder, del privilegiado, pero es aquí donde se hace más interesante el tema para este aparte, así continuando con la narración se ve como el individualismo también se expresa a la inversa, desde el punto de vista de los “sirvientes”.

Y es que es importante notar como este tipo de organización, los grupos altamente jerarquizados son muy eficientes para conservar a los individuos del grupo, a todos:

“Hay muchas razones por las que la vida en grupos más o menos grandes favorece la supervivencia de la especie”[153]

“La jefatura desde arriba, y la lealtad y obediencia de aquellos que se hallan más abajo en la pirámide social es lo que la experiencia evolutiva parece prescribir como norma necesaria para la supervivencia del grupo”[154]

Lo que hace que se evidencie algo, en la forma de organización a través de grupos muchas veces vamos a encontrar sacrificios de unos individuos por otros, en ocasiones al azar, por ejemplo manadas de animales rumiantes, donde el azar algunas veces es el que escoge qué animal está en la periferia del grupo a la hora del ataque depredador[155], lo que no significa que ese especifico animal haya buscado la preservación de la especie, de su genética, etc. y si por algún motivo se ve alguna intención altruista en este acto, como por ejemplo el sacrificio por los parientes, cosa que creo no se da, la mayoría del tiempo se resignan a perder sus crías, esto no puede ser tomado como altruismo desinteresado, en capítulos posteriores veremos como la reproducción también es un acto individualista.

Pero volviendo al caso de los insectos sociales, vemos cómo individuos pueden cosificar o usar a otros individuos para lograr sus objetivos, vemos como los hijos, hermanos o congéneres sirvientes también se ven beneficiados, así sea de menor manera, así sea con la simple supervivencia. Es que no se puede sostener, como lo hace la sociobiología, el argumento de que los “sirvientes” se ven beneficiados colateralmente en su intención de expandir su material genético, ya que esto no es algo realista, como ya dijimos líneas atrás; así logren su simple supervivencia esto es un beneficio para el individuo, no puede pretender la sociobiología pensar que si su teoría es un error, es decir no hay egoísmo genético, no hay razón para que los individuos colaboren entre sí. Según este razonamiento, un individuo en un panal de abejas que no se puede reproducir estaría tentado a suicidarse o a no colaborar más, resignaría su vida por su frustración, esto es un error, un animal “social” no puede vivir fuera de su sociedad, no lo puede hacer siquiera el humano que tiene la capacidad de notar, y de hecho lo hace, cómo es usado por sus congéneres, por ejemplo, no hay ningún motivo para respetar la propiedad privada ajena más que la imposición, y sin embargo, los individuos moribundos siguen respetando voluntariamente privilegios ajenos que no tienen ningún fundamento.

Parecería, como ya dije, que el sociobiólogo esperara que un individuo en estas condiciones, reducido a servidumbre, sin posibilidad de reproducirse, debiera o debería querer suicidarse, como si él en sí mismo no importara, como si su propia vida fuera sólo un recurso para un fin, fin, que de no poderse lograr, la “mercancía” vida llega a no tener ningún valor.

Entonces, para concluir esta pequeña opinión, vemos como el grupo cumple fines individualistas, sea explotando congéneres, reduciéndolos a cosas, objetos útiles en el mundo del trabajo[156] y así acrecentando la “vitalidad” de la que habla Hobbes, o sea simplemente brindando la oportunidad de sobrevivir en el caso de individuos que no tienen privilegios. En fin, en el caso del grupo no hay actos altruistas o desinteresados.

Pero vamos a revisar otro caso interesante de acusaciones “infames” de altruismo que se presenta en otra especie, en el humano.

Decíamos que en el caso humano aparte del propio interés, el caso general, podía existir otra razón para el altruismo que es el capricho, y es precisamente esta una de las especificidades, o el algo que hace especial el caso humano, el capricho.

Primero que todo, no estamos negando la sinceridad, no se esta negando que en verdad un humano pueda sentir amor por algo diferente a él, esta es precisamente una de las consecuencias que trajo la aparición de la inteligencia, la inteligencia trae consigo esta posibilidad.

Vemos como Freud y el psicoanálisis es acusado de “pansexualismo”[157] precisamente por el reconocimiento de esta posibilidad, que en psicoanálisis es casi necesidad, donde relaciona la mayoría de las cosas con la libido, cosa sobre la que no pretendo discutir, o siquiera opinar, pero que me recuerda como el hombre puede sentir con franqueza “amor”:

“El nódulo de lo que nosotros denominamos amor se halla constituido, naturalmente, por lo que en general se designa con tal palabra y es cantado por los poetas, esto es, por el amor sexual, cuyo último fin es la copula sexual. Pero en cambio, no separamos de tal concepto aquello que participa del nombre amor, o sea, de una parte, el amor paterno y el filial, la amistad y el amor a la humanidad en general, a objetos concretos o a ideas abstractas. Nuestra justificación está en el hecho de que la investigación sicoanalítica nos ha enseñado que todas estas tendencias constituyen la expresión de los movimientos instintivos que impulsan a los sexos a la unión sexual, pero que en circunstancias distintas son desviados de este fin sexual o detenidos en la consecución del mismo, aunque conservando su esencia lo bastante para mantener reconciliable su identidad. (Abnegación, tendencia a la aproximación).”[158]

Y es verdad, cualquier humano podría afirmar que en realidad, profundamente, siente aprecio, cariño, afecto, por algo distinto a él, es algo que no se puede negar, pero esta realidad, cuantas veces se nos se ha mostrado como necesaria, cuantas veces nos han dicho que debemos querer, así debemos querer la libertad y morir por ella, debemos querer nuestra patria y contribuir con el diezmo o impuestos, debemos querer el ecosistema y las plantas porque nos dan la vida, pero algún día podrían ser sólo un recuerdo romántico en la historia del humano, debemos querer la democracia y participar con el voto de la vida perfecta del líder, otros pregonan el amor a nuestros hermanos, y nunca se sabe bien quienes son estos hermanos.

Y ¿por qué tanto interés en nuestra vida romántica?, es que se muestran tan desinteresados estos conocedores de la “verdad”, nos “revelan” el verdadero sentido de nuestras pasiones de una manera, necesaria, científica, es así como se dice que el amor al hombre, a la patria, a las plantas, en fin a todo lo que no sea uno mismo es algo moral, lógico, real, científico, y en merito de lo expuesto hacen de cada ser el responsable de estas pasiones inventadas, fantaseadas, y cada ser deberá resignar su interés propio por esta pasión “descubierta”, y por sus descubridores.

Pero hay un problema con esta necesidad, con esta “verdad”, y es que precisamente la inteligencia, que es la que permite la imaginación y estas fantasías, también permite otras, entonces, no hay razón para pensar en amar a una cosa diferente a sí mismo, que el capricho (además de la necesidad, pero esta se aplica a todos los individuos por eso no la menciono). Es decir, la inteligencia abre a un sin número de posibilidades de amar, y, para quien intenta establecer una idea a la cual amar, una idea “verdad”, por la cual deben sacrificarse los individuos, ésta posibilidad que representa la inteligencia se les convierte en un obstáculo.

Y es que eso es lo que trae consigo la inteligencia, libertad, libertad de amar lo que sea, es por eso que así estés atado o preso pagando por tus pasiones, por tus pecados, podrás, sin embargo, seguir amando tu “desvío”, tu capricho (como el Marqués de Sade, podríamos decir).

Entonces no hay razón para que el altruismo se presente como verdad, tu capricho, tu inteligencia, te permite amar cualquier cosa, puede haber pasiones como humanos hayan, inclusive amor por otros humanos, inclusive puedes dejar de amarte a ti mismo, único amor con fundamento, ni siquiera este amor se resiste al capricho, a la inteligencia, ni siquiera este amor es una necesidad.

No se puede dar un contenido general a algo guiado por los sentimientos, por los gustos, por las emociones, es algo muy aleatorio, la moral, obligación de querer, descubre su objeto de deseo a través de la intuición, de lo sacado de la cabeza del sacerdote que te dirá donde pongas tu esfuerzo por el amor, donde pongas tu diezmo, tus impuestos. No existe razón para querer colaborar con algo extraño a si mismo más que la necesidad o los sentimentalismos, que muchas veces son casos propiciados por alguien que vela por si mismo.

Al descubrirse a sí mismo, al tomar conciencia de sí, el individuo humano más que cualquier otra especie está enfrentado a la realidad de que no hay razones para sacrificarse por algo exterior a uno mismo, ya dios es algo muy lejano, la alegría del príncipe o el estado no lo conforman si no las puede compartir, es llamativo como la inteligencia a la que acusan de tartuferias o hipocresías tales como el amor, la civilización o la humanidad, sea la responsable de evidenciar y agrandar nuestros “abismos”.

Entonces como una pequeña conclusión, el único amor con fundamento es el que se tiene por uno mismo, las demás pasiones, en el caso humano, porque otras especies no tienen esta posibilidad, son capricho.

La necesidad es la otra forma de ser altruista, el grupo, algo que se podría confundir con altruismo, es necesidad, es método, es adaptación, es interés, así se puede seleccionar cualquier criterio para formar un grupo, como la raza, la religión, el sexo, nacionalidad, y así mismo se escogerá, caprichosamente, por conveniencia, con quien se es altruista, las fronteras, el adentro y el afuera se crean a discreción del interés del líder, una guerra no se puede pelear solo, así los súbditos obtienen protección, y el líder obtiene su ganado que también es refugio.

La necesidad hace que las abejas, casi diseñadas, tengan que permanecer en el grupo, no resignaran su existencia por la frustración de no ser Reina, de no procrearse, así quería diseñar Platón su sociedad, como un criador de perros, razas fieras, inteligentes y leales para las puertas de la ciudad y razas grandes, fuertes y estúpidas para labrar el campo.

Por lo tanto, repitiendo, el altruismo es consecuencia de la necesidad o del capricho.

El celibato, otro caso de “altruismo” humano, es consecuencia de las ansias de inmortalidad, se pregunta por qué alguien resignaría la expansión de su ser, la reproducción, y no se ve los privilegios del ser vicario, representante, se pregunta por qué hacer este sacrificio y no se ve tampoco como el religioso consigue su inmortalidad: “De todas maneras se trata de conservar la vida contra las fuerzas deletéreas; el tema de la conservación de la vida (de la vida real, material, bajo la protección de una verdad espiritual), no cambia notablemente si se trata de la vida del alma”[159], es su “egoísmo” el que actúa: “El religioso es un zángano lucido, que sabe que la muerte seguiría a la satisfacción de su deseo”[160]

Es por todo lo anterior que se debe negar la existencia del altruismo como un logro, y es que convenientemente muchos quieren divulgar la idea de tomar al altruismo como algo general, algo que sin embargo es practicado por pocos individuos humanos, y de entre estos, muchos, a la vez, practican altruismo más consigo mismos, no se puede tomar como generalidad algo que cuando no es interés propio es un capricho que tiene multiplicidad de razones, no se puede tomar algo tan manoseado y de origen tan caprichoso, voluble, inconstante, antojadizo, como un logro de nuestra sociedad, de nuestros tiempos, el hombre siempre ha creído ser el fin de los tiempos, y su moral sinónimo de la evolución, de desarrollo, y sólo es una invención más de la imaginación, una más que también pasará, pasará y será negada como aberración, pasará según el designio de nuestros poetas, nuestros genealogistas de la moral, nuestros mesías.

El único y verdadero amor, o mejor, el único amor que tiene razón de existir, es el amor por uno mismo, el amor hacia otras cosas es necesidad o capricho (como ya dijimos, capricho sólo para el caso humano).

2.4. Consecuencias del individuo como condicionamiento

La muerte: “No podemos hablar fácilmente de esas cosas que no son nada por si mismas”[161], la repugnancia que nos causa el hedor de las carnes, la imagen de nuestro propio cadáver nos aterra, pensar en la absoluta inconciencia, en el fin sin retorno, la inexistencia infinita, ósea la muerte, nos aterra.

“Para cada uno de aquellos a quienes les fascina el cadáver es la imagen de su destino”[162], es así, nuestro fin es algo que nos aterra, que nos fascina, es algo en lo que se decide no pensar más por el abrumador temor que nos causa, en otras ocasiones es algo de lo que se decide huir, así, construimos la idea del Nirvana o el paraíso y nos marchamos a habitar en ellas, nos negamos a aceptarlo, así, hacemos de nuestra “alma” algo inmortal, reencarnamos, volvemos, nos quemamos en el infierno, pero jamás aceptamos nuestra naturaleza perecedera.

En verdad no es fácil hablar de ello: “No hay razón para ver en el cadáver de un hombre algo más que un animal muerto, en una pieza de caza por ejemplo”[163], pero no nos es fácil hablar de la muerte, siempre el morbo acelera nuestro corazón cuando sentimos la cercanía de un accidente, ocultamos los cadáveres de nuestra vista, cosas que vistas sin prejuicio son sólo eso, cosas.

“La prohibición que se apodera de los otros ante la vista del cadáver es el retroceso mediante el cual se rechaza la violencia”[164], es el retroceso mediante el cual se rechaza la violencia contra nosotros mismos, no queremos morir.

Esto es lo que refleja este temor, no queremos morir, la existencia propia es lo único real para nosotros, es un presupuesto sin el cual las demás cosas no existirían, lo demás a veces nos parece un sueño, nuestro interior es lo más importante, lo más cercano a nosotros, puede que ignoremos el resto, puede que ni siquiera nos demos cuenta de nuestra propia existencia, pero si la queremos, ese adentro, ese encierro con nosotros mismos, esta única realidad hasta para los seres más simples, hace que nuestro fin sea algo espantoso.

Es así como estamos tentados a evitar de cualquier forma de lo inevitable, como ya mencionamos acerca de Bataille: “El ser sexuado, esta tentado hasta esta obligado a creer en la inmortalidad”[165], yo diría que no sólo el ser sexuado, todo ser dotado de vida pretende su inmortalidad.[166]

Pero ¿por qué nos es difícil enfrentarnos a la característica más grande de la existencia, su final, que hasta hoy no es inevitable?, ¿por qué nos causa tanto terror?

Por más pensamiento, por más ocultamiento en seres dotados de razón como nosotros, por más patrañas que hayan hecho ir a la guerra a millones, no se ha podido ocultar la realidad, somos únicos. Hasta en seres ínfimos esta realidad se les revela a sí mismos y se les impone, así, aunque no sean capaces de racionalizar su existencia, no sean conscientes de sí mismos, su realidad, su mundo, les dice que son lo más importante para sí mismos, son el centro de su universo porque ellos son los que lo observan, todo gira a su alrededor, su perspectiva les dice que son el protagonista esencial, la más importante realidad.

Nuestra soledad, nuestra existencia aislada nos dice que por más que existan descendientes nuestros, obras maravillosas con nuestro nombre, el fin es absoluto, nada de nosotros se quedara en la tierra, nuestra muerte hará que perdamos nuestro lugar, nuestra ventana; nuestros restos, nuestras obras siempre serán algo distinto a nosotros, nunca tendrán nuestra conciencia, es en verdad una preocupación gigantesca nuestro fin, nuestra existencia, y su aislamiento, que no permite vivir a través de algo distinto a nosotros mismos, hace de la muerte sencillamente algo impensable.

Es esta la causa de nuestro amor propio, de nuestros deseos de eternidad, somos algo tan diferente, escindido, diferenciado, aislado, que nuestro fin es eso, nuestro fin, algo insuperable, nada puede reemplazarnos. El amor propio por consecuencia es eso, existencia que se da aisladamente, deseos de protegerla a cualquier precio, no queremos perecer, pues somos únicos.

El horror es un indicio, un indicador, delata nuestro amor propio, es este el sentimiento de sí, es este el verdadero amor del que es testigo cada ser viviente, hasta en el suicidio se hace presente haciendo temblar la mano del asesino, no queremos abandonar nuestra lucidez, nuestro estado de alerta, nuestro punto de vista, nuestro adentro, queremos conservar lo único verdaderamente nuestro, nosotros.

Estas son las consecuencias de nuestro aislamiento, nada diferente a nosotros mismos es en verdad nosotros mismos, sólo lo que directamente nos conservé en realidad nos conserva, la primera (en el tiempo), existencia que nos preocupa es nuestra propia existencia y su heterogeneidad, entre más concientes somos de nuestra existencia más nos apegamos a ella: “En efecto cada hombre prolonga a través de su vida el efecto de su apego a sí mismo. Se mantiene permanentemente en acción en vista de un resultado valido en el plano de la duración del ser personal.”[167]

Entonces, por consecuencia, esta es la reflexión que se quiere aprehender en este capitulo, cada individuo “se mantiene permanentemente en acción en vista de un resultado valido en el plano de la duración personal”, el amor propio es el motor de las acciones de los individuos, y estas acciones están enfocadas en la búsqueda de la duración personal, entonces, cuando, como en el caso humano, las acciones no buscan algún capricho propuesto por la libertad que da la inteligencia, las acciones están enfocadas en aumentar la vitalidad, la propia conservación, así Hobbes diría:

“La norma que hay tras toda conducta es la de que el cuerpo vivo trata instintivamente de conservar o aumentar su vitalidad. En una palabra, el principio fisiológico que informa toda conducta es la propia conservación, y la propia conservación significa precisamente la continuación de la existencia biológica del individuo. El bien es lo que conduce a esta finalidad y el mal lo que tiene el efecto contrario.”[168]

Así, dejando de lado la consecuencia moralista-interesada que saca aparatosamente de esta observación, estamos de acuerdo con Hobbes en que el amor propio, la propia conservación, es el origen sino de todas las conductas, si de la mayoría de estas.

Un ejemplo de estas acciones es como ya dijimos la descripción platónica de los Dorios, ¿que situación podría favorecer mas a la conservación, al acrecentamiento de la vitalidad de un individuo?

Hobbes plantea: “trato de hacer del egoísmo una explicación científicamente fundada de la conducta.”[169], es algo con lo que estoy de acuerdo, aunque falten muchos esfuerzos para hacerla científica, este es el sentido que rescato de Hobbes, que me parece interesante, y aunque su explicación la hizo tender, interesadamente, hacia la justificación de la monarquía y su necesaria soberanía como las formas más eficientes y por lo tanto morales de conservación[170], son observaciones que, en mi concepto, no dejan de tener validez.

Hobbes pensaba: “La vida no da respiro o momento de reposo en el que pueda lograrse el fin de una vez por todas, sino que es una incansable búsqueda de los medios de continuar la existencia”[171]

Nuestra existencia y su aislamiento me hacen pensar que no hay razón para que un individuo quiera colaborar con algo extraño a él, el individuo está casi sumergido en una búsqueda incansable por su inmortalidad, la perdida de su existencia, de su ventana, es algo impactante, conmovedor, aterrador, para él, así, su amor propio, su egoísmo, su individualismo, es algo natural en él, y si el individuo fuera el único condicionamiento que el mismo padece, la autoconservación sería su forma de ser predominante.

Su aislamiento hace que nada diferente del mismo individuo sea en verdad él mismo, o parte de él.

Entonces, más concretamente, para finalizar este capitulo diremos que, habiendo revisado este condicionamiento (el individuo), concluimos que su misma existencia es algo muy importante para el individuo, toda la serie de circunstancias antes descritas, las condiciones en que esta dada la existencia, hace que esta sea realmente trascendente, por lo tanto la Autoconservación es una característica muy marcada en la forma de ser, en la “personalidad” de los individuos.

CAPÍTULO 3 VOCACIÓN DE ACRECENTAMIENTO

Lo que se pretende con este capitulo es explicar como aparece en la “personalidad” de cada individuo, algo que hace parte de sus “intereses”, la reproducción, y se pretende también esclarecer sus relaciones con el individuo como condicionamiento y su afán de autoconservación.

Un punto al cual quiero hacer referencia antes de entrar en materia es algo a lo cual he querido llamar condicionamientos muy hipotéticamente variables, este nombre lo reciben los condicionamientos que siguen a continuación incluyendo el presente, de este nombre sólo se excluye al individuo como condicionamiento, y es algo que he querido mencionar debido a su posible ocurrencia teórica.

Es que debido a su muy hipotéticamente posible variación, estos condicionamientos no son tan determinantes como el primero, así, por ejemplo, la reproducción podría dejar de tener valor, la mortalidad podría desaparecer, el ambiente podría no ser más una limitante, así, espero que en cada capitulo explique, o sugiera al menos, como podría darse una posible variación de estos, pero lo importante es mencionar que la presencia de estos condicionamientos moldea los intereses, el “egoísmo”, o el individualismo, de cada ser, y su hipotética variación podría ayudarnos a comprender como es que influyen en la “personalidad” de los individuos.

3.1. La reproducción no representa el concepto de conservación de la especie

Como ya lo hemos mencionado, no estamos de acuerdo con ideas que ponen a conceptos, como el de la especie, como la motivación de los actos de los individuos, es muy difícil pensar que conceptos tan abstractos sean un objetivo o un interés para individuos que ni siquiera tienen conciencia de sí, la mayoría de los casos, salvo el humano, y ni siquiera en el humano es un interés que se pueda notar:

“Estas consideraciones no son satisfactorias. Comprometen por otra parte dentro de un terreno en el que la reflexión humana sólo ha avanzado con una insostenible ligereza. Las cosas andaban tan bien que las simplificaciones de Schopenhauer se impusieron: Los fines que la naturaleza se proponía través de ellos, nadie se detuvo ante el hecho de que la “naturaleza” procedía de manera insensata”[172]

Como ya se mencionó: “… El caso extremo en que el acto sexual provoca la muerte del animal... Únicamente en forma deliberada sería posible desconocer la muerte para sí del animal; y me parece que atribuyendo su muerte al cuidado de la especie, el pensamiento humano simplifica gruesamente la conducta del macho en el momento del vuelo nupcial.”[173], entonces, no se puede negar la existencia de la reproducción como interés de los individuos, pero atribuyendo este interés a la causa de la conservación de la especie, se esta explicando un fenómeno, del todo material, del todo interesado, y en medio de todo de una relativa simplicidad, como algo complicado y de fines que al final si se sigue con rigurosidad la lógica, terminaran siendo metafísicos, no se puede pensar nada más de planes o intenciones que no surjan de los individuos.

Por lo tanto las “simplificaciones” a las conductas reproductivas de los individuos son rechazadas en este trabajo, como pretendo que veamos, estas conductas son efecto del “egoísmo” de los individuos, no planes superiores a ellos.

3.2. Críticas y precisiones sobre Bataille

Esta es una sutileza que pareciera no tener importancia pero que sí me gustaría aclarar, este autor relaciona la conciencia de la muerte con la reproducción, posición con la que me siento muy cercano pero que debo disentir en algunos aspectos, claridad que necesito hacer y que al final creo ayudará a discernir mi opinión al respecto.

Expliquemos un poco cuál es la relación que Bataille propone que existe entre la muerte y la reproducción: “La muerte y la reproducción se oponen como la afirmación a la negación”[174], para Bataille la reproducción es un escape a la discontinuidad del individuo que perecerá en algún momento, la reproducción para Bataille está determinada, o se hace presente, gracias a la consciencia que se tenga de la muerte:

“Lo que, según mi opinión, otorga las características de los pasos de la discontinuidad a la continuidad en el erotismo se refiere al conocimiento de la muerte, que desde el principio une en el espíritu del hombre la ruptura de la discontinuidad y el subsiguiente deslizamiento hacia una posible continuidad con la muerte”[175]

Es algo que, si lo leo rápido, inmediatamente asentiría, para mí la muerte y la reproducción están íntimamente relacionadas, pero hay unos puntos con los que no puedo estar de acuerdo, si se estuviera hablando sólo del humano, la afirmación podría tener algo de validez, pues puede ser que algunos humanos tengan conciencia de su muerte, y vean en la reproducción un escape a esta, puede ser; puede ser también que algunos humanos tengan conciencia de su aislamiento e intenten escapar de éste a través de la reproducción, puede ser; pero lo que sí es cierto es que no todos los humanos tienen estas percepciones ni se les ocurre escapar de la misma manera, y lo que es más cierto aun, es que es muy difícil que algunas especies tengan conciencia de algo, y esto es lo que me parece se sugiere en la introducción de la obra de Bataille[176], que hasta en seres ínfimos la conciencia de la muerte es la que los hace reproducirse.

Entonces, si estoy en lo cierto y Bataille relaciona la reproducción con la conciencia de la muerte, la reproducción como una burla a la muerte a través de la supervivencia de algo que no es nosotros es algo con lo que no estoy totalmente de acuerdo, y no por mi opinión acerca de que nuestra descendencia es algo muy diferente de nosotros mismos, lo que sí pienso es que es muy difícil que seres “ínfimos” se puedan proyectar en el tiempo de manera tan clara, que asuman su muerte inevitable, (cosa que ni el humano asume, a pesar de que este es un negador incansable, la muerte es innombrable para él) y después decidan este ardid. Algunos dicen que la imaginación es un patrimonio exclusivamente humano, algo con lo que no estoy completamente de acuerdo[177], pero sí es un patrimonio que no es enteramente de todas las especies y la mayoría no sacaría estas conclusiones tan profundas.

Es decir, la relación conceptual muerte-reproducción parecería ser algo cierto pero parecería ser un patrimonio exclusivamente humano, que ni en el caso humano se presenta siempre pero, aunque esta relación no se de conceptualmente en muchas ocasiones en el humano, y la mayoría del tiempo en otras especies, es evidente la sensación de expansión de sí que sienten los seres vivos al procrearse.

Entonces, para mí sí es clara la relación, es decir, puede que no se visualice conceptualmente la muerte, como parecería proponerlo Bataille, pero los seres vivos están en constante huida de ella, como ya dijimos haciéndonos acompañar de Hobbes: “La vida no da respiro o momento de reposo en el que pueda lograrse el fin de una vez por todas, sino que es una incansable búsqueda de los medios de continuar la existencia”[178]. Las acciones están guiadas por la necesidad de hacerse más potente, cada ser quiere hacerse omnipresente, poderoso, en fin, inmortal, lo cual es algo que explicaremos a continuación.

3.3. ¿Por qué la vocación de acrecentamiento en el individuo?

La vida tiende a acrecentarse[179], esa es su búsqueda eterna, está siempre espoleada por el terror, por lo que su primera búsqueda es la autoconservación, el individuo esta en eterna huida de la muerte, no quiere extinguirse.__

Es de nuevo el individualismo el que se presenta, el amor propio, los individuos quieren hacerse magnos, diseminarse por el mundo, alejarse definitivamente de la muerte, por eso dije anteriormente acerca de Bataille que no negaba la relación de la muerte con la reproducción, están íntimamente ligadas, las luchas territoriales lo evidencian, es una situación donde directamente no esta amenazada la propia subsistencia, la autoconservación, pero es evidente que los individuos que así actúan sienten que la victoria será beneficiosa para su longevidad, ese territorio saciará su hambre, el individuo esta en busca de acrecentar su poder, su potencia, así se aleja más de la muerte, como ya se dijo junto con Bataille: “En efecto cada hombre prolonga a través de su vida el efecto de su apego a sí mismo. Se mantiene permanentemente en acción en vista de un resultado valido en el plano de la duración del ser personal.”[180], y por su parte Hobbes plantea:

“La norma que hay tras toda conducta es la de que el cuerpo vivo trata instintivamente de conservar o aumentar su vitalidad. En una palabra, el principio fisiológico que informa toda conducta es la propia conservación, y la propia conservación significa precisamente la continuación de la existencia biológica del individuo.”[181]

No se puede negar lo que hemos llamado copiando a Bataille “el sentimiento de sí”, no se puede ver al individuo de especies distintas a la humana como una maquina autómata, sin ningún sentimiento o interior, aunque precariamente, sin conciencia muchas veces, la vida se abre paso, el individuo actúa en pos de su acrecentamiento, pude que las conductas hoy nos parezcan automáticas, instintivas, pero esas conductas un día fueron iniciadas por un individuo, un precursor, puede que varios, no se pueden ver estas conductas de una manera creacionista, como si hubieran aparecido de la nada, puede que se iniciaran no conscientemente, fue una elección simplemente tomada, en una bifurcación, en un momento del camino, en una encrucijada algún individuo tuvo que elegir entre tomar la derecha o la izquierda, hasta el azar puede haber intervenido, lo que a la postre resulto que los hijos de la derecha tuvieron “razón” y hoy están vivos, (a la postre interiorizaron la elección) no así los de la izquierda, entonces puede que se iniciaran no conscientemente, por azar, y millones de años de evolución las hayan inscrito en los descendientes, y aunque hoy se vean artificiales y automáticas, no hay que olvidar que tuvieron un inicio, un origen, una búsqueda.[182]

La búsqueda del acrecentamiento, se presenta así hoy, en individuos diferentes a los humanos como algo artificial, pero lo cierto es que nace del individuo, busca potenciarse, es una búsqueda incansable, el individuo busca ser más dominante, “más depredador”, el poder es una tendencia “natural”.

Y esta búsqueda incansable por esconderse de la muerte a cualquier precio es la que genera mil estrategias distintas en los individuos, la estrategia principal siempre es incrementar la potencia, acrecentarse, y de esta estrategia nace la reproducción.

Y en medio de esta búsqueda se dan primordialmente dos fases de “egoísmo”, primero la autoconservación y después la reproducción, una es consecuencia de la otra, y es así como llega un momento donde la autoconservación se da por sentada, cuando hay salud y vida la muerte esta ausente, esta sólo se hace patente en el brillo de los colmillos ajenos, pero esta búsqueda, esta vocación de acrecentamiento no para, si parará el mundo de lo viviente no existiría, es así como el individuo, su vida, intenta expandirse, el individuo quiere ser omnipresente, busca territorios, busca abarcar todo el espacio que exista, no es un acto que directamente apoye la autoconservación pero es su consecuencia, el individualismo, el “egoísmo” se presenta de nuevo, el individuo se identifica con sus emanaciones, excreciones, el individuo se identifica con algo que parece ser él mismo, aunque realmente esta muy alejado de serlo, su voluntad de acrecentamiento hace que se replique, que se multiplique, a sus ojos es él mismo quien sale de sus adentros.

Es el “sentimiento de sí” el que hace parecer a la reproducción autoconservación, la búsqueda incansable por ser poderoso, por huir lejos de la muerte hace parecer a nuestras replicas parte de nosotros, así la vida intenta protegerse en el numero, el individuo intenta esconderse en su magnitud, aunque esto sólo sea una gran “confusión”.

Pero hablemos un poco de esta “confusión” antes de seguir adelante, como ya dijimos nada podrá ser nosotros mismos, así nuestras replicas realmente parezcan negar esta afirmación, nunca tendrán nuestro punto de vista, lo que nos hace ser nosotros mismos es el observar nosotros mismos desde nuestro ser, desde adentro de nosotros, lo que está afuera de nuestra ventana puede seguir existiendo, el mundo puede seguir existiendo, pero lo que nos hace ser nosotros es que lo observamos desde nuestra perspectiva, nuestro aislamiento nos hace ser únicos, extinguida nuestra conciencia, nuestro aislamiento, nuestro adentro, nuestro fin es irreversible, como ya habíamos mencionado ni los gemelos idénticos son más grandes personalmente, cada uno es un ser diferente, su diferencia sobrepasa su similitud, sus puntos de vista nunca podrán sobreponerse, sus adentros nunca serán iguales a los del otro.

Esto es algo que la inteligencia ha venido evidenciando de a poco, aunque es algo de verdad muy tímido, es que realmente hasta para seres que se dotaron de inteligencia es difícil negar a las replicas, es difícil no verlos como parte de uno mismo, una victoria más contra la muerte, es difícil ver su diferencia. Pero es una conciencia que se ha venido develando, aunque hoy sigue siendo un verdadero misterio, es así como el humano es hoy más hedonista, el ahorro para los descendientes es algo que está perdiendo sentido, hoy el ser disipador, dilapidador cobra sentido, se siente hoy un disgusto por compartir, ya no se siente que se está haciendo por uno mismo representado por otra persona que es en esencia parte de uno, sino que se siente que se está haciendo por un extraño, el humano es el único que puede negarse a criar cuervos, a reproducirse, en fin, es una sensación que hace de algunos humanos hoy más hedonistas, más “egoístas”[183], lo que en el fondo es la consciencia, aunque precaria, de la mentira que hay en el fondo de la reproducción, aunque todavía es un secreto a voces.

Recapitulando, la mortalidad, el terror a desaparecer, sumado al acrecentamiento como eterna huida, todo generado por el amor a uno mismo, producen, como una de sus salidas, la reproducción.

Entonces, para finalizar con el tema, a manera de conclusión de este capítulo, vemos como esta autoconservación disfrazada, la reproducción, adquiere una importancia radical en la vida del individuo; la vida, el individuo, no paran nunca en su esfuerzo por perpetuarse, y encuentran en el número, en simuladores de su propio ser, un escape eficiente de la muerte, si no fueran copias no habría sacrificio por éstas, y aunque sea sólo una ilusión, es innegable el impacto que causa un producto expulsado, expelido, secretado, de nosotros, algo hecho a nuestra imagen y semejanza.

CAPÍTULO 4 ESCENARIO

En este capitulo queremos demostrar como el “egoísmo” tiene muchas formas de mostrarse en diferentes individuos y queremos mostrar qué factores son los que determinan las formas particulares de “egoísmo” en situaciones concretas.

4.1. Influencia del escenario

Ya vimos partes importantísimas del individuo y su “personalidad”, estos intereses guían la conducta de cada uno, pero esto no se debe tomar como algo absoluto, este planeta, los seres que lo habitan han demostrado que no se puede hacer una reducción o una generalización demasiado incluyente, no se debe tomar lo antes dicho como una fatalidad excluyente de la diversidad, mirando los casos particulares se puede notar cómo todos los factores que mencione durante este trabajo, otros que mis limitaciones no me permitirán mencionar, se conjugan, en diferentes maneras, en distintas medidas, lo que se pretende no es que se mire al individuo de hoy en adelante con sospecha, precaviendo su instinto “asesino”, no, lo que quiero hacer es evidenciar, lo que para mí es verdad, estas influencias, los condicionamientos, y después ver como actúan en casos particulares, ver como se conjugan las “virtudes”[184] de los individuos con las influencias externas, y así captar la particularidad de cada ser viviente.

Entonces, ya vimos los principales “intereses” de los individuos, lo que no significa que actúen o sean iguales, como ya dijimos los individuos son únicos, en este capitulo estudiaremos otro determinante que moldea la forma de ser de los individuos, el escenario, que conjugado con las “virtudes” de estos dan como resultado seres determinados, individuales.

Ya vimos que una de las principales características de los individuos es su “egoísmo”, pero este no esta librado al azar, ni carece de un marco, este se desarrolla en un escenario, en un medio ambiente, medio ambiente que posee riquezas y limitaciones, es un marco que el individuo se interesa en descifrar, busca la manera de explotarlo para satisfacer sus apetitos, sus intereses, en otras palabras, el medio ambiente, sus recursos, también determinan el “egoísmo”.

Podríamos decir, mejor, que el medio ambiente determina qué clase de “egoísmo” se presenta, moldea el individualismo, así según las “virtudes” del individuo y su medio ambiente, este buscará, perseguirá sus intereses de determinada forma, así, por ejemplo, seres simples en algunas ocasiones no influenciarán en su camino más que con su existencia, dejando al azar la escogencia de la “estrategia” de autoconservación, y en otras ocasiones desarrollaran algunas estrategias propias según lo que sus “virtudes” les permitan, otros seres, más complejos, pueden desarrollar estrategias más elaboradas, y reducir el determinante del azar, como por ejemplo ya mencionamos el caso de las manadas, donde la estrategia es confundir al depredador con la innumerable cantidad de blancos, y el azar influye según se esté en la periferia o al interior del grupo a la hora del ataque, y en algunas ocasiones se puede hacerle frente, si las “virtudes” lo permiten, si hay cuernos y suficiente peso corporal. Entonces vemos como, el medio ambiente, los recursos, crean peligros, ofrecen provisiones, dan penurias, que dependiendo de las “virtudes” que se tengan, harán actuar de determinada manera.

Entonces, lo más probable es que donde haya dos individuos, recursos limitados y similares apetitos, o formas similares de satisfacer los “intereses”, habrá competencia.

El medio ambiente también puede ser limitado por la misma especie, así, probablemente hay suficientes leonas para aparearse con cada macho que existe, pero su forma de asociarse hace que esto no sea posible y se tenga que enfrentar una lucha para lograr una gran cantidad de hembras, las opciones son el celibato o el festín. Otro tanto sucede en el caso humano, su forma de existir, de miles de años, hace de los individuos amantes de la compañía y la compenetración y excluyentes de extraños, lo que podría limitar los recursos, a los que posea determinado grupo.

Es por esto por lo que se dijo que para este capítulo se escogió el nombre de “escenario”, ya que sus fronteras son muy variables y dependen de muchos factores, como por ejemplo, el medio ambiente, o lugar donde se exista, la forma de existir de los individuos de una especie, las “virtudes” de los individuos que pueden ensanchar o reducir el medio físico, etcétera, pues mi intención en este trabajo no es esta descripción, y mis capacidades o “virtudes” puede que no me permitan advertir otros factores.

Sobre la formación de los esquemas en el cerebro para llevar la iniciativa sobre la mano en el humano después de bajar de los árboles, Lorite Mena dice: “Iniciemos el esbozo de respuesta indicando que el comportamiento –los esquemas de realización de gestos— debió estar determinado, en gran parte, por la influencia del medio ambiente, que imponía <>, <>... adaptativas, al mismo tiempo que el <>, el desaprendizaje, progresivo de otras actitudes, posiciones... inoperantes.”[185], así pues resaltamos la influencia del escenario, miremos también ahora, a propósito, la influencia de las “virtudes” dado un escenario determinado:

“Y esta influencia del contorno vital –limitándonos, por el momento, al gesto de palpación— se manifiesta en la necesidad de una actividad prensil para la cual el cerebro debía estar <>, pero no realmente activado, por la misma falta de órganos adecuados que hubieran ejercido esta actividad específicamente. La <<elección>> de determinadas conexiones neuronales –entre otras posibles— parece haber sido determinada por una relación orgánica adaptativa con el contorno, para poder hacerlo <>.”[186]

Buckle, en un monismo geográfico, opinaba, según el sentir de Timasheff que: “La idea fundamental de Buckle era que los procesos social e histórico son consecuencia de la acción de fenómenos externos sobre la mente humana y de la acción de la mente sobre aquellos mismos fenómenos.”[187] Sobre lo cual Timasheff precisa que: “Esta teoría ya no es aceptable, pues hoy se sabe que la geografía limita, más bien que determina, el desenvolvimiento social y cultural. La existencia de recursos naturales, por ejemplo, no garantiza que serán explotados por el hombre, pero su falta impedirá numerosos progresos.”[188], con lo cual estamos esencialmente de acuerdo aunque yo no sería tan enfático en el termino limitar y pondría también atención a las condiciones de un ambiente que pueden abrir campo a posibilidades de acciones impensadas, posibilidades que no necesariamente se den, pero que son posibles, así algunas se presenten y otras no, aunque eso sí, dentro de los limites que menciona Timasheff.

Pero veamos un “ejemplo” que creo puede decirnos un poco más acerca de lo anteriormente dicho, en los párrafos siguientes tratare de “armar” una historia, historia que me impresiono hace un par de años y que leí entre líneas, ya que no comparto la afición de mi padre por este personaje histórico, historia que “armaré” a través de retazos sacados de un libro de un famoso historiador, digna de un buen guión de Hollywood, que si obviamos todo lo interesado que pueden ser las narraciones de los presentes en estos momentos, y con benevolencia miramos mi inclusión de esta larga narración para explicar lo que trato de explicar en este capitulo, nos puede resultar interesante.

“En los linderos del gran ramal de los Andes, que forma el sistema orográfico de Venezuela, y después de una zona poblada de bosques, comienzan las praderas que los españoles denominaron “llanos”, pues su falta de vegetación de gran tamaño y la ausencia de desigualdades considerables en el terreno, da a aquellas enormes extensiones la apariencia de tranquilo océano de verdura, donde toda la naturaleza, inmóvil y silenciosa, permanece adormecida por el calor abrasador. Cuando soplan los vientos ecuatoriales, se inicia la estación de las lluvias y las llanuras se inundan, porque su escasa capa vegetal y el subsuelo de arcilla las hacen poco permeables; las aguas permanecen entonces en la superficie, formando enormes lagos que ocultan el mismo lecho de los ríos. Al aplacarse los vientos y disminuir las lluvias, las aguas se retiran lentamente, con excepción de las sabanas muy bajas, donde forman “esteros” hasta la época seca y de los grandes calores, en la cual la vegetación pierde su verdor, oleadas de polvo recorren la sabana y la vida se torna insoportable, inclusive para los reptiles y los grandes saurios.

Con anterioridad a la conquista, los llanos estaban habitados, en parte, por los pueblos indígenas de la gran rama de los caribes, cuyo carácter indómito y conocida ferocidad se habían agudizado en aquella naturaleza inclemente y falta de los medios que en las estepas de otros lugares de la tierra contribuyeron al progreso de sus habitantes, como los animales domésticos, propios para el transporte y cuya carne y leche aumentan la vitalidad y vigorizan las funciones biológicas, “Si, según la variada distribución de los animales en el globo –dice Humboldt—hubiese podido existir la vida pastoral en el Nuevo Mundo; si antes de la llegada de los españoles hubiesen estado los llanos y las pampas colmados de estos numerosos rebaños de vacas y yeguas que hoy pacen allí, Colón hubiera encontrado la especie humana en un estado muy diferente. Pueblos pastores que se alimentan de leche y de queso, verdaderos nómadas, hubieran recorrido esas bastas llanuras que se comunican unas con otras. Hubiéraseles visto, en la época de las grandes sequías, y aún en las inundaciones, combatir por la posesión de los apacentaderos, subyugarse mutuamente, y unidos por un común vínculo de costumbres, de lenguaje y de culto, elevarse a ese estado de semicivilización que en los pueblos de raza mongola y tártara nos sorprende. La América entonces, como en el centro de Asia, habría tenido conquistadores que, ascendiendo de las llanuras sobre las altiplanicies de las cordilleras y abandonado la vida errante, habrían avasallado los pueblos civilizados del Perú y de la Nueva Granada, derribando el trono de los Incas y del Zaque y reemplazando el despotismo que engendra la teocracia por el despotismo que nace del gobierno patriarcal de los pueblos pastores”.”[189]

A esta descripción yo le agregaría las inmensas dificultades que suma el terreno de toda América del sur, que crea aislamientos que ni en nuestros tiempos son superados, un ejemplo es la misma Colombia, que a pesar de que vivamos el siglo XXI, no deja de causar perplejidad las enormes diferencias de raza, costumbres, acentos y modismos, incluso creencias religiosas, entre las diferentes regiones de ésta. Otro ejemplo es el aún hoy no superado tapón del Darien, que aunque se hubieran dado las condiciones descritas por Humboldt, hubiera sido una barrera muy difícil de superar, que limita el intercambio cultural entre Suramérica y Centroamérica, y por consiguiente el intercambio de tecnologías, por ejemplo.

“Estas condiciones se modificaron con la Conquista. Los caballos y el ganado traídos de España y abandonados libremente en las grandes llanuras no tardaron en adaptarse a ellas, y con el tiempo formaron inmensos rebaños, que dieron nueva fisonomía a la vida económica de aquellas regiones. Tras de ellos se desplazó desde el Norte una importante corriente colonizadora, que después de choques iniciales con el elemento nativo, impuso una organización económica centralizada en los “hatos” y haciendas de los criollos y españoles.

Esta organización, sin embargo, poco modificó la existencia de los llaneros. Alejados de la vida civilizada y en continuo contacto con los peligros de la naturaleza, no podían tener otra forma de asociación que la ocasionada por el común peligro, ni reconocer otra autoridad que el precario sometimiento al más valiente, al mejor dotado para la existencia en ese medio primitivo y salvaje. Semidesnudos, pues la mayoría sólo usaba un “tocuyo” y un inmenso sombrero de paja para resguardarse de los rayos del sol; sobre su caballo domado por ellos mismos, bebiendo aguas semidescompuestas y alimentándose de carne cruda y casi siempre sin sal, los llaneros recorrían las inmensas sabanas criando sus rebaños de ganado y de potros salvajes, protegiéndolos de las fieras, llevándolos a partes altas en la estación de las lluvias y a los oasis en la época de los grandes calores y de la sequía, cuando las praderas se tornaban inmensos desiertos y el polvo hacia casi irrespirable el aire ardiente del llano.

En un principio la vida económica de estas regiones tuvo estrecho contacto con los centros poblados del Norte a través del comercio de cueros y la venta de ganado, cuya exportación de acuerdo con las ordenanzas coloniales, se efectuaban preferentemente por las aduanas de Cumaná, Barcelona y puerto Cabello; pero, cuando los misioneros capuchinos y jesuitas abrieron a la civilización las regiones del bajo Orinoco, el comercio se fue desplazando por la vía del río, porque en aquellos territorios era relativamente fácil evadir el pago de los tributos. Ello dio origen a extraordinario incremento del contrabando y al aumento de las gentes que, organizadas en partidas armadas, corrían los peligros propios de esta clase de trafico y llegaban hasta atacar los mismos “hatos” para robar el ganado, cuyos cueros vendían. Así el llano se fue independizando de las provincias de la sierra y del litoral, formándose en sus gentes un sentimiento de autonomía, muy natural en aquellos hombres crudamente individualistas, que a semejanza de los miembros de las tribus asiáticas constituían ya una fuerza formidable, que si hoy, dispersa, se disolvía en la inmensidad de la llanura, el día que se unificara tras un propósito capaz de interesar los sentimientos primitivos de los rudos habitantes del Llano, formaría la horda de nómadas que por falta de caballos no pudo existir antes de la conquista –como dice Humboldt--, pero que estaba allí, en la espera de un caudillo que llevara a cumplir el destino de los pueblos pastores, a ascender a la sierra para avasallar con su violencia elemental a las poblaciones sedentarias de las altiplanicies.

Cuando en 1813 el comandante español Cagigal abandonó a Barcelona para no quedar encerrado entre las fuerzas de Bolívar y Mariño, en pos suya, y como uno de sus oficiales, iba un hombre cuyo extraño destino sería, precisamente, convertirse en el esperado caudillo de las hordas llaneras: José Tomás Rodríguez Boves. Su cuerpo de estatura mediana, poderosamente musculado y ágil, sostenía una gran cabeza, cuya frente amplia y chata hablaba de esa inteligencia suya, iluminada por fulgores primitivos. Los rasgos de su rostro, impregnados de sombría fiereza, presentaban una extraña hermosura varonil; en sus ojos azules e inquietos, su mirada brillaba con avasallador magnetismo, y en el corte de su boca, a la que hacia marco una escasa barba de tinte rojizo, se esbozaba frecuentemente un gesto cruel y despectivo.

Boves nació en España, en la ciudad de Oviedo en 1782, es decir, un año antes de Simón Bolívar. A muy temprana edad adelantó estudios navales en el Real Instituto Asturiano y en calidad de piloto pasó a América, a Puerto Cabello, donde llegó cuando apenas contaba 15 ó 16 años. Su recia y ambiciosa personalidad, prematuramente educada en una vida de lucha, y escasa, por lo mismo, de esos resortes espirituales que fomentan la sociabilidad en el hombre y la simpatía por sus semejantes, no pudo someterse mucho tiempo a los modestos oficios de su profesión y se dedicó al productivo negocio del contrabando entre Puerto Cabello y Curazao. Poco duró, sin embargo, en estas actividades; sorprendido en ellas por las autoridades españolas se le condeno a ocho años de presidio. De este castigo sólo pudo librarse, en parte, gracias a la intervención de unos poderosos e influyentes amigos suyos, los Joves, quienes obtuvieron de las autoridades el cambio de la sentencias de presidio por la de confinamiento en los llanos de Calabozo. Allí estableció una tienda de mercancías, suministrada por los contrabandistas del bajo Orinoco; pero cansado, poco después, de esta vida sedentaria, resolvió dedicar su atención y sus energías al tráfico de ganados entre el Llano y la provincia de Barinas. Frío para apreciar los difíciles problemas de aquella existencia casi primitiva; desprendido de los bienes materiales, lo cual le permitía ser siempre generoso con sus compañeros, no tardo en formarse en el Llano un prestigio que satisfizo profundamente sus ambiciones de poder, y en el calor de esta vida salvaje se fue despertando en él una segunda naturaleza, la del fiero caudillo que conducía a las hordas llaneras a la Sierra a saciar sus apetitos primitivos en nombre del monarca español.

Cuando en 1810 estalló el movimiento revolucionario en Caracas, Boves, convicto en el Calabozo, comprendió claramente que la causa republicana estaba perdida a menos que se modificara radicalmente la actitud vacilante del Gobierno republicano, y al llegar a Calabozo, después de un corto viaje hasta San Carlos, así lo manifestó a todos, sin disimular los peligros que corría la nación y los errores de sus mandatarios. Esta actitud, favorable indudablemente a la causa patriótica, fue interpretada por los gobernantes de la provincia y por los envidos del gobierno central como contraria a la seguridad pública, y fundándose en el origen español de Boves le acusaron de traidor y alarmista y le hicieron reducir a prisión.

Entre los muros de la cárcel de Calabozo, el alma de Boves se envenenó de odio contra los republicanos, y en el terrible silencio de los días que pasó en ella, este hombre fiero, ayer condenado por los españoles y hoy por las patriotas, se convirtió en un desesperado silencioso y cruel, cuyos sombríos rencores sólo se saciarían con terribles espectáculos de sangre y de muerte. Los instintos de la naturaleza, que en la desgracia habían adquirido un temple de extraña ferocidad, tal vez se hubieran ahogado entre las estrechas paredes de la cárcel, sin el inesperado acontecimiento que libertó a Boves en el momento en que sus rencores le azotaban más implacablemente. Después de la toma de San Carlos, Monteverde destacó a Antoñanzas con la misión de apoderarse de los llanos, y éste, tras rápidos triunfos, llegó a Calabozo, venció a la pequeña guarnición, abrió las cárceles y llamó a todos los convictos a sus fuerzas, contando con el odio de los mismos por las autoridades republicanas, responsables de su prisión. De esta manera Boves se incorporó a los ejércitos españoles y entró en la guerra americana, sintiendo en medio de las batallas, cuando peleaban en la primera fila de las tropas del cruel Antoñanzas, un placer salvaje al ver caer moribundos, ante el empuje de su caballo y de su lanza, a los hijos de la primera republica de Venezuela.”[190]

“Comprendió el futuro caudillo que en los llanos no habían logrado encontrar arraigo los patriotas, porque la Independencia y la Republica que ellas ofrecían nada significaban para la inmensa población de mestizos e indios que los habitaban, se propuso estimular sin escrúpulos el odio de razas y de clases, para levantar a las gentes de color contra los blancos “mantuanos” que dirigían el movimiento emancipador. ¡Guerra a los blancos explotadores del “pardo” y del indio!, fue su grito de combate, que resonó en el llano como una invitación al alzamiento general.”[191]

“En esta ocasión, Boves se revela como uno de los más formidables demagogos que han hablado de los pueblos americanos. Su mortal odio contra los patriotas y su naturaleza exaltada y violenta, obraron como prodigiosa caja de resonancias que expresó en ese histórico momento terribles resentimientos de clase. Sus palabras fueron escuchadas por los llaneros casi con devoción y alrededor suyo, en poco tiempo, se congregaron miles de hombres que le llamaban “el taita” y sólo esperaban la orden suya que desencadenaría una época de represalias y venganzas.”[192]

“De esta manera pudo un día, en las proximidades de Angostura, pasar revista a cuatro mil jinetes; montado en Antinoo, su soberbio caballo negro, el mayor amor de este personaje semibárbaro, arengó a aquellas hordas, que él mismo llamo “la legión infernal”, y les entregó una extraña bandera negra, “pendón de la muerte” según su grafica expresión.”[193]

“Al frente de estas fuerzas, Boves inició la marcha hacia los linderos de los llanos, siguiendo por el camino del Calvario en dirección a Calabozo. El coronel Montilla, a quien Bolívar había destinado con una pequeña tropa a vigilar los llanos, sin apreciar la importancia del peligro que le amenazaba, despachó a su encuentro, con fuerzas que juzgó suficientes, al teniente coronel Carlos padrón, quien encontró a Boves en el Cañón de Santa Catalina, en las cercanías de Calabozo. La batalla fue corta, pero terrible; fácilmente desorganizadas las filas patriotas por el empuje de los escuadrones de jinetes, se dispersaron sin orden y fueron implacablemente alanceadas por los llaneros, obedientes de no dejar a nadie con vida.”[194]

“La provincia de Caracas realizó entonces su máximo esfuerzo a favor de la independencia, facilitando importantes recursos en hombres y en materiales, que permitieron al Libertador crear el llamado ejército de Occidente, para combatir a Cevallos y a Yánez y enviar fuerzas veteranas en numero considerable hacia los frentes amenazados por Boves.”[195]

“Bajo tales auspicios se inicia la ultima ofensiva de la segunda Republica de Venezuela. Campo Elías salió de la provincia de Caracas al mando de mil hombres, en Chaguaramas y San Sebastián logró reclutar cerca de mil quinientos jinetes y con estos efectivos descendió por el valle de Guárico y se dirigió al encuentro de Boves… al frente de su reserva cargo sobre Boves y consiguió desorganizar las montoneras llaneras y provocar su desbandada.”[196]

“… Bolívar en Occidente, cuando después de su triunfo en Araure tuvo que regresar a Caracas, llamado por la inesperada noticia de que Boves se había presentado en Calabozo al frente de 6000 jinetes y destruido, el 8 de diciembre en San Marcos, a la división encargada por Campo Elías de proteger los caminos de los llanos hacia las altiplanicies.”[197]

“Por su parte Boves, vengando las matanzas de Campo Elías, marca su camino hacia la capital con huellas de devastación y muerte. “Un día –relata O’Leary—le presentan en su marcha un anciano enfermo y descarnado, único habitante del pueblo de donde habían huido los demás al saber su llegada. Después de algunas preguntas, a las que el anciano respondió con dulzura y veracidad lo mandó a decapitar. Al instante salió de entre sus filas un joven que frisaba en los quince años y postrándose de rodillas ante el caballo del Bárbaro, le dijo: “Os ruego, señor, por la Santísima Virgen, que perdonéis a este hombre que es mi padre; salvadle y seré vuestro esclavo”. Bien, dijo el monstruo sonriendo al oír las súplicas fervientes del joven, “Para salvar su vida, dejarás que te corten la nariz y orejas sin un quejido”. “Sí, sí, respondió el infeliz, os doy mi vida pero salvad la de mi padre”. El muchacho sufrió con admirable serenidad la horrible prueba; visto lo cual, Boves mandó que lo matasen junto con el padre por ser demasiado valiente y por temer que se convirtiera también en insurgente.”[198]

“Falto el Libertador de las fuerzas necesarias para tomar la iniciativa, adoptó la única decisión factible en esa emergencia: situarse a la defensiva en un lugar capaz de dificultar las maniobras de la caballería de Boves, quien después de derrocar a Campo Elías en La Puerta, avanzaba sobre la Capital.”[199]

“Poco tiempo tuvo el Libertador para preparar la defensa”[200]

“Afortunadamente en hora tan critica para la Republica, cuando Bolívar estaba sitiado en San Mateo por Boves, y Urdaneta en Valencia por Calzada y Cevallos, se supo que Mariño, seguro ya de presentarse como “salvador” en Occidente, había salido de Cumaná al mando de 3.500 soldados orientales… ”[201]

“Pero dominado Mariño por el sentimiento de optimismo que le había conducido a juzgar los desastres de Occidente como fruto de errores de Bolívar, se comprometió en Arao en una Batalla decisiva, en la cual un militar tan hábil como Cagigal lo batió fácil y completamente.”[202]

“Para infortunio de la República, ninguna experiencia obtuvo Mariño de su nada gloriosa derrota en Arao. Seguro de batir fácilmente a Boves, renunció a esperar al Libertador y se dirigió al encuentro del caudillo, quien hábilmente le dejo situarse en las planicies cercanas al fatal sitio de La Puerta, donde Bolívar, noticioso del inconsulto avance del jefe oriental, apenas alcanzó a llegar cuando el combate, en condiciones desventajosas, era inevitable. El 15 de junio de 1814, se trabó la histórica batalla que habría de sellar los destinos de la segunda Republica, la segunda batalla de La Puerta, en la cual fueron totalmente exterminadas por las hordas de Boves las últimas fuerzas patriotas. Cuando termino la terrible lid, miles de cadáveres cubrían la tierra ensangrentada, que retumbaba con el galope de los jinetes de Boves, entregados a una orgía de sangre en aquel campo de muerte, donde el tricolor republicano cayó sobre los cuerpos exánimes de sus heroicos defensores.”[203]

Terminada ya esta extensa historia saquemos nuestras conclusiones, esta, aunque dramática historia, la he querido traer a colación porque para mí es un ejemplo, en el caso humano, de cómo el escenario es determinante en una especie, vimos como los avances tecnológicos, la compenetración entre pueblos, sus luchas, se pueden ver influenciadas por el medio, también vimos un ejemplo, aunque me imagino que tendrá mucha discusión, de cómo un grupo determinado, después de un cambio determinante, pudo lograr lo que en el pasado no fue capaz, resistirse y triunfar, así los indígenas Caribes, que en el pasado fueron incapaces de resistirse ante el poderío Español, en esta ocasión fueron capaces de vencer a un nuevo poder, Bolívar, así lo reconoce este líder huyendo, como en otras ocasiones donde se le agotó la carne de cañón: “Vuestros hermanos y no los españoles han desgarrado vuestro seno, derramando vuestra sangre, incendiado vuestros hogares y os han condenado a la expatriación”[204]

Siguiendo entonces, el escenario es el que moldea el “egoísmo” de los individuos, así, al conjugarse con sus “virtudes”, determina un patrón de conducta, las “virtudes” hacen aprovechar el escenario de distintas formas, “virtudes” que provienen de distintas fuentes, así, por ejemplo, el grado de adaptación al medio de la especie, la complejidad del organismo, las conductas heredadas, la mezcla de estos factores y factores genéticos en individuos determinados, en fin, los individuos no son bolsas de instintos los cuales se les regalaron. En otras palabras, no obstante que es cierto que la enunciación que hice parece sugerir un alto grado de libertad en cada individuo, lo que contradice las observaciones de la vida donde se ve patrones de conducta muy similares (lo cual también es cierto), no hay que olvidar que las conductas avanzan, los mejoramientos en términos adaptativos se presentan, aunque no se puede pretender que se presenten en forma dramática; por ejemplo, el lenguaje no apareció instantáneamente, el asecho de los lobos en grupo no es un logro que un día apareció sin razón, fueron constantes y minúsculos ajustes, victorias de la suerte muchas veces, durante periodos de tiempo muy largos, lo que hoy nos permite hablar y al lobo disfrutar de frutos más nutridos que los que conseguiría solo.

No se puede pretender pues, que el leopardo, cazador solitario, un día sin ninguna razón se asocie, pero es algo que si sus “virtudes” lo permiten, el azar hace otro tanto, su escenario presenta esa posibilidad, pude darse en mucho tiempo (este es un ejemplo que aclara lo que antes habíamos dicho acerca del modo de vivir de las especies como parte del escenario, en esta especie su modo de comportarse colorea su escenario, esta especie suele alimentarse y dormir en los árboles). Sin olvidarse de lo antes dicho en palabras de Monod acerca de la biosfera, como algo no deducible, esencialmente imprevisible, en el leopardo esta es una posibilidad[205], sin que sea una necesidad, los términos de necesidad es lo que han hecho de la “evolución” del humano y la naturaleza algo moral, entonces, si algún un cambio como el antes mencionado, una posibilidad (sin que sea una predicción, o algo necesario que se presentará inevitablemente, sin que se tome lo dicho como una escala de valores donde de arriba para abajo están, el hablar, el cazar en grupos y el cazar solo), se presenta, es algo que no debe sorprender, los individuos están en constante búsqueda de potenciarse, así muchas veces sólo colaboren con su existencia y lo demás lo dejen al azar, están en constante búsqueda de mejorar su desempeño, puede que el desempeño del leopardo sea mejor de esta manera que si se asociará y esta posibilidad no se daría, puede que su forma de vivir no permita esta posibilidad y otras muy distintas sí, en fin, las infinitas posibilidades que nos entregan las diferentes configuraciones de la realidad, es lo que hace rica en diversidad a la naturaleza.

Como se dijo, prosiguiendo, los individuos son únicos, su búsqueda de acrecentarse es única, aunque parezca todo lo contrario, y esta búsqueda de potenciarse, de abarcar poder, del poder que asegura recursos, que protege del mal y del peligro de formas variadas, también esta determinada por el escenario en que se desarrolla que determina, los “intereses”, la “personalidad” del individuo, y por consiguiente su conducta. El individuo proporciona variedad también.

El “egoísmo” se ve moldeado por el escenario, la competencia se puede ver intensificada si los recursos son escasos, así la “personalidad” de los individuos, la agresividad al buscar sus intereses se puede ver afectada por su contorno, el “egoísmo” en esencia es el mismo, lo que cambia es la determinación con que se busca saciarlo, influenciada por los factores ya mencionados, el escenario moldea y junto a otras influencias hacen de la naturaleza un lugar diverso, aunque en esencia con las mismas motivaciones.

En sociobiología se aprecia cómo se toma la ecología como un factor importante en el estudio de las especies[206], lo cual no me parece un error, este estudio es llamado La dinámica de las poblaciones, estudio sobre el cual Veuille se muestra muy critico, pero veamos cual es su opinión en sus palabras:

“La descripción del crecimiento demográfico de una población natural reposa sobre dos parámetros:

La tasa innata de crecimientos (o coeficiente r) expresa que cuando las condiciones dadas por el medio son óptimas, la variación instantánea del efectivo de una población tendrá posibilidades de expansión ilimitadas. Su crecimiento es entonces exponencial. El genetista de las poblaciones Ronald Fisher identificó este coeficiente a la medida neodarwinista de la adaptación bajo el nombre de “parámetro malthusiano”.

El segundo parámetro es la capacidad de sostenimiento del medio ambiente (o coeficiente k), que fija un límite absoluto al efectivo de las poblaciones. La dinámica de una población cae así en el juego antagónico entre sus capacidades intrínsecas y sus posibilidades reales de expansión. En una grafica, se puede ver, en el crecimiento de una población que coloniza un medio virgen, una forma de “S” llamada “curva logística”.

El principio malthusiano trascrito en estas ecuaciones es, de hecho, raramente respetado en la naturaleza. Las especies devastadoras que saquean los bosques, por ejemplo, conocen un crecimiento exponencial cuando invaden una localidad; pero, después de la destrucción del medio natural, huéspedes y destructores pueden desaparecer para iniciar un nuevo ciclo, algunos años más tarde: las poblaciones describen entonces una dinámica en dientes de sierra.”[207]

Escuchado lo anterior estaría de acuerdo en la critica, como ya vimos es un error pensar en que los comportamientos de las especies, así sea en medios similares pueda ser el mismo, pero lo que quiero resaltar con esta larga cita es la importancia del estudio del medio, sin quitarle protagonismo a los individuos, no se le puede quitar al individuo su responsabilidad, y aunque la visión de la sociobiología es interesada sobre este asunto, pretendiendo ver genes egoístas detrás de las relaciones de las especies con el entorno, no se puede por esto desdeñar el estudio del medio ambiente como algo sin valor.

4.2. Monismo

Sobre este tema vale aclarar algo, las distintas especies tienen diferentes maneras de satisfacer sus intereses egoístas, los apetitos o el énfasis en determinados intereses pueden variar, algunas especies ponen por delante al apareamiento, y en consecuencia, la intensidad y promiscuidad sexual caracteriza su vida; otras, siguiendo con este mismo interés, apuestan a la monogamia y a las uniones duraderas, otras especies enfatizan en otros intereses, como la territorialidad, etcétera.

Es por lo tanto que al mirar este punto, el escenario, se tiene que evitar el monismo, no se puede afirmar que las distintas especies tengan los mismos apetitos, las mismas formas de satisfacer su “egoísmo”, algunos apuestan a la multiplicidad de las crías, otros prefieren menos numero de descendientes pero proveen más cuidados a su descendencia, otros prefieren la lucha territorial y así, según las “costumbres” de la especie, se consigue o alimento o hembras, en otros casos el territorio no es lo crucial, y se desarrollan batallas por la posibilidad de aparearse, también se da el caso de diferencias entre individuos de la misma especie donde sus prioridades son distintas, así unos están sumergidos en necesidades de procreación y otros en la simple subsistencia.

Entonces es en los apetitos en donde se debe evitar este monismo, cosa que es distinta a los “intereses” o el “egoísmo”, este siempre está presente, pero puede tomar diferentes énfasis, entonces posiciones monistas pueden señalar que el único recurso perseguido por todas las especies son las hembras, otros señalar que el único o principal interés perseguido es el territorio, otro ejemplo podría ser Marx cuyo monismo sólo le permite apreciar factores de tipo económico, etcétera.

Entonces se tiene que diferenciar entre los apetitos concretos de las especies, consecuencia de todos los factores antes mencionados, con el “egoísmo” siempre presente, y después de diferenciarlos se debe evitar reducir a las especies a uno particular, como ya dijimos, esto, como argumento patente, contradeciría la diversidad evidente que nos presenta la naturaleza.

4.3. La tierra, el territorio, un ejemplo.

En el caso humano, muchos han creído ver en la tierra, en su propiedad, la explicación que le hacia falta a la historia, lo cual en muchos momentos de esta encaja muy bien, pero éste es el monismo al que nos referimos, estos valores, solamente tienen valor en cuanto satisfagan el “egoísmo”, los apetitos pueden ser variados, la existencia única de los individuos y su aleatoriedad, los desarrollos a los que lleva esta realidad a las especies, los escenarios totalmente disímiles, pueden provocar muy variadas formas de “placer” en las especies.

Pero lo que hace de estas observaciones algo realmente convincente, y es normal que suceda, es su aparente uniformidad y comprobación reiterada, pero esto es sólo una observación de la superficie, cosas como su reiteración y casi universalidad en las especies observadas aisladamente, la inmutabilidad aparente que presentan estos apetitos, porque como ya dijimos cambios importantes en las especies no ocurren milagrosamente, hacen tener esta sensación acerca de estos descubrimientos. En efecto, muchas veces sucede que acerca de las realidades de la vida se hace observaciones aisladas, así, saliéndonos del caso humano, si se seleccionan las especies adecuadas se podrá afirmar que la monogamia, por ejemplo, es una situación “natural” y obligatoria, por su misma condición natural, lo mismo podría suceder seleccionando interesadamente especies que practiquen la poligamia, de lo dicho surge pues la alerta que quiero lanzar.

Entonces, mi intención con este aparte es la de evitar lo que para mí son confusiones, evitar llamar al “egoísmo” de múltiples maneras, evitar aislar artificialmente los infinitos caminos que puede tomar la diversidad de la naturaleza, por lo tanto no se debe confundir el “egoísmo” con desarrollos aislados, escogidos interesadamente, también influencia del antiguo antropocentrismo, como los apetitos humanos, y de entre estos unos pocos, o uno, como interesadamente, lo hace el Marxismo.

Por lo tanto, se puede hablar de la tierra como un factor importante, ¿por qué no?, se puede investigar el apego que se tiene por esta, pero en mi opinión hay que evitar reducir las explicaciones, más en el caso humano, a este único factor, y así se ha dicho, por ejemplo:

“Ardrey expone muchos otros aspectos del comportamiento territorial en animales, pero los únicos que quizá tengan alguna relación con los seres humanos son los siguientes: primero, un territorio es defendido sólo ante individuos de la misma especie; segundo, el comportamiento territorial siempre encierra alguna ventaja de tipo evolutivo en lo tocante al nicho ecológico particular de la especie que lo adopta y, correspondientemente, varía en la forma (subraya fuera de texto); y tercero, excepto en ocasiones muy raras, siempre que se libra un combate en un territorio, vence el ocupante-defensor.

De forma análoga, los grupos humanos primitivos adaptan también su actitud territorial a la situación ecológica respectiva. En zonas áridas que sólo pueden proporcionar sustento a una pequeña población –como ocurre con los aborígenes australianos o los bosquimanos del desierto de Kalahari--, los contactos entre grupos son escasos y generalmente amistosos. El caso de los pueblos (casi tan primitivos como los anteriores) de las montañas de Nueva Guinea es, en cambio, completamente diferente. Los fértiles valles mantienen una población relativamente densa y la tierra de los alrededores de las aldeas se considera como propiedad del grupo y es defendida por éste. Sin embargo en diversos lugares de la periferia existían zonas cuya propiedad no estaba claramente definida y donde se libraban batallas semi-ritualizadas entre grupos de vecinos. Dentro del área tribal, las familias tienen derechos especiales de propiedad sobre la huerta que les proporciona el alimento.”[208]

Aunque confieso que si me preguntan yo opinaría lo contrario, pensaría a priori que los grupos actuarían al contrario de lo que expresa Ardrey, eso no es lo que importa, lo que quiero resaltar con la cita son dos cosas, primero (lo que queremos expresar con todo este capítulo), lo importante del escenario en las formas particulares que adquiere el “egoísmo”; y, segundo (a lo que aludimos en este aparte del capítulo), que se puede explicar muchas cosas con base en la observación del apego humano a la tierra, a un territorio, pero esto no debe ser una explicación excluyente de otras hipótesis, para mí el apego a la tierra, como ya se dijo, es otra forma más que adquiere el “egoísmo”, un apetito particular surgido de muchas condicionantes particulares.

“Me pregunto hasta qué punto prevalece esta actitud entre quienes viven en países avanzados. El porcentaje de la población agrícola viene disminuyendo constantemente. En las zonas más fértiles de Australia la mayor parte de las granjas permanecen en la familia y pasan de padre a hijo (o yerno), pero el resto de la familia emigra a las ciudades. La mayoría de los economistas consideran que el valor de la tierra en el mercado es excesivo. El capital que requiere la compra de una granja puede ser invertido para producir un beneficio considerablemente mayor que el que puede conseguirse con la granja, lo cual indica que hay todavía gente, a quien le produce una satisfacción emotiva el poseer y trabajar su propia tierra. Entre los habitantes de las ciudades australianas existe aún una preferencia abrumadora por la posesión de una casa de una sola familia con jardín, pero la actitud del propietario hacia ese pequeño trozo de tierra es bastante similar a la de su propio perro.”[209]

Este es el monismo al que me refiero (que excluye otras formas de apetitos de los seres vivos, mostrándose como única realidad cuando es sólo efecto de condiciones, que variando, podrían variar ese apetito), con observaciones útiles, pero excluyente de otras posibilidades, el apego a la tierra no es lo importante por observar, lo importante es destacar el “egoísmo” y darse cuenta de la forma particular que adquirió, si es que la hipótesis de la tierra está en lo cierto, aunque vale aclarar que Macfarlane Burnet también se muestra, en parte, critico de esta posición como más adelante se vera.

Este monismo, que excluye otros apetitos, otras formas como ha sido moldeado el “egoísmo”, también es usado, como ya es bastante conocido, por posiciones Marxistas, que para variar representaremos ahora en Archille Loria:

“Con este argumento esperaba Loria reemplazar con un factor tangible y comprensible la fuerza misteriosa e inmanente que, en las obras de los marxistas, se supone que impulsa a la sociedad hacia adelante.”[210]

“La tesis de Loria tiene sus raíces en el supuesto de que la historia antigua y medieval se repetía en la historia de las colonias de América. En ambos casos, mientras la tierra fue libre no hubo división de la sociedad en clases ni actuaron fuerzas restrictivas tales como la moral, la ley o la religión. Al empezar los particulares a apropiarse la tierra, la esclavitud se convirtió en la institución predominante. La fase siguiente, determinada por el avance del mismo proceso de apropiación, se caracterizó por la organización obligatoria de los trabajadores: la servidumbre en las zonas rurales, y las guildas y los gremios en las ciudades. Cuando toda o la mayor parte de la tierra pasó a ser propiedad particular, surgió el capitalismo, caracterizado por la institución de la mano de obra libre. Loria reconoce las numerosas diferencias que existen entre las mentalidades de los mundos antiguo y medieval de un lado y el colonial de otro. Pero sostiene que esas diferencias, al no haber afectado al desenvolvimiento social, revelan que la existencia de los factores psicológicos es superficial.”[211]

Aunque la conclusión sacada por Loria no puede ser más grosera[212], así como muchos grupos tomaron artificialmente el cristianismo para su batalla política, sin ser judíos, sin ser parte del pueblo elegido, sin haber escuchado nunca la anunciación que hacen David, Isaías, Zacarías, Moisés y Samuel, se sienten aludidos por la profecía que anuncia un “mesías” y se sienten judíos, pues su moral lo indica, así mismo se toman ideas de países extranjeros con diferentes realidades en los ingenuos pueblos latinoamericanos, y Loria pretende que fue una aparición espontánea, la de las ideas Marxistas, en las colonias, determinada por la “razón”. Pero esto no nos debe desviar de nuestra preocupación circunstancial, estas teorías evidencian cómo el “egoísmo” es algo omnipresente, se quiere racionalizar esa sensación haciendo de los apetitos generalizaciones forzadas, y como pretendo haber dejado claro, los apetitos son algo contingente, podríamos decir accidental, determinado por todas las circunstancias descritas anteriormente, que hacen a la naturaleza un lugar diverso, y le dan a cada especie y a cada individuo una “personalidad” particular.

Son estas generalizaciones forzadas, estos monismos, lo que deja enclenque al edificio Marxista, junto con otros errores que después se analizarán, y hacen de las teorías de Ardrey algo discutible:

“En 1967, Robert Ardrey publicó un libro muy ameno titulado The Territorial Imperative [<>] que introducía al lector profano en el concepto de territorio en relación con el comportamiento animal. La ocupación y defensa de un territorio por aves y otros animales se efectúan bajo diversas formas y casi siempre están estrechamente asociadas con el comportamiento reproductivo. Casi todos los ejemplos estudiados constituyen el tema para una interesante historia, y Ardrey relata magníficamente muchas de ellas. Sólo cuando aplica tan ingenuamente el concepto etológico de territorio a los asuntos humanos es abandonado por los sociólogos y psicólogos más académicos. Según ellos, abusa ilegítimamente del concepto de territorio al considerar la explosión repentina del fervor patriótico en Estados Unidos después del ataque de Pearl Harbor como una respuesta instintiva al hecho de que <> territorio estaba siendo invadido. Admito que esto es simplificar demasiado la cuestión, pero, sin embargo, estoy con Ardrey cuando ve cierto paralelismo entre el comportamiento humano y la relativa uniformidad del comportamiento territorial de toda una serie de vertebrados, desde peces hasta antílopes y monos aulladores.”[213]

Como se viene diciendo no se puede tomar un apetito como una generalidad, ni para todas las especies, ni para una especie en particular, menos en el caso humano:

“El patriotismo tiene probablemente un componente basado en el primitivo apego a la tierra, pero la imagen que el hombre medio tiene de su propia nación-estado posee otros muchos elementos. Aquél personifica la nación-estado y la identifica con la posesión y poder sobre muchas cosas que se desean, de las cuales la tierra y sus productos forman una parte muy visible pero relativamente pequeña y entre las que también se incluyen <> fábricas, <> minas, <> tenistas e incluso <> científicos o artistas.”[214]

4.4. Conclusiones a este aparte

Para concluir quiero reiterar que el escenario enmarca al individualismo, lo diferencia, el “egoísmo” es algo omnipresente, lo encontramos en cada individuo, pero se presenta de innumerables formas a través de innumerables apetitos.

Los apetitos son entonces formas determinadas que llega a tener el “egoísmo” en situaciones concretas influenciadas por mil causas, hemos nombrado el medio ambiente, que seria el espacio físico incluyendo cualquier otra cosa diferente al individuo que tomamos como centro, otra influencia es el mismo individuo y sus “virtudes”, sus capacidades personales, su propio cuerpo, heredados y compartidos pero en su existencia únicos, determinados y personales, también contamos como influencia a la especie, los gustos que ha desarrollado a través del tiempo, los comportamientos heredados que hacen saciar el “egoísmo” de maneras diferentes, cosas que se comparten con seres similares, también podríamos contar el azar que hizo sobrevivir especies ínfimas y otras no. En fin, como ya lo dije, mi propósito no es el de nombrar estas influencias por completo, mucho menos analizarlas, mi intención es resaltar la influencia del escenario en el individualismo de todos los seres, escenario que contiene a todas estas influencias.

Con este capitulo también buscamos otro objetivo, el cual es evitar el monismo como determinante de la historia, entonces no se puede confundir un apetito determinado por más repetitivo que se presente, como el concepto explicador y comprensivo de la naturaleza entera, se vio que ni siquiera en una sola especie esto es posible, cuando analizamos el caso humano y la tierra como concepto monista explicador de las conductas.

Para cerrar entonces, el escenario nos da diversidad, casi infinita, la configuración de este, debido a los múltiples y particulares factores, hacen de este algo descifrable sólo en casos particulares, sólo en contadas ocasiones se pueden hacer generalizaciones, y son estos escenarios tan disímiles, donde se desarrollan los individuos, lo que les hace tomar formas y actitudes tan variadas, y hacen de su “egoísmo” algo particular.

CAPÍTULO 5 MORTALIDAD

Este capitulo es probable que sea una redundancia, la presencia de la muerte ya la hemos tenido en cuenta repetidamente, pero es algo que me parece no está de más, entonces nuestra intención con este capitulo es repetir cómo la mortalidad es parte integrante de nuestro “egoísmo” y además hacer otros comentarios.

5.1. Mortalidad y “egoísmo”

Como ya vimos nuestra opinión es que “el sentimiento de sí” es el que funda el “egoísmo” generalizado, es el eterno escape de la muerte el que nos precipita hacia nosotros mismos, estamos obligados a proteger nuestra individualidad constantemente, es la existencia de esta, de la muerte, de el fin, lo que espolea nuestros ánimos sin descanso, que nos obliga a actuar en contra de este enemigo eterno.

Como ya vimos sobre Bataille creemos ver en sus opiniones que la conciencia de la muerte es lo que motiva la reproducción, es algo con lo que no podemos estar de acuerdo, quizás en el humano sea una posibilidad, quizás Bataille tomo conciencia de la realidad, quizás muchos humanos lo hagan, conscientes de su fin inapelable escapan artificialmente de la muerte a través de sus productos, pero creo que esto es algo contingente, no es para nada una generalidad, ni siquiera en el humano.

Por lo tanto, la conciencia de la muerte no puede ser el motivo, como ya dijimos a algunos seres no se les puede pedir que tengan conciencia de algo, pero en lo que si estamos de acuerdo es en que existe lo que Bataille llama “sentimiento de sí”, es lo que en todos los seres se presenta de la misma forma, que no es miedo al desaparecimiento de la especie, tampoco es miedo a perder la biodiversidad del planeta, no es un mandato de entes superiores como la naturaleza o dios, es miedo, es miedo de dejar de sentirse a si mismos, porque si algo sienten los seres vivos es su propia existencia, para algunos es su universo, es un constante escapar, esta es la razón de las acciones de los seres vivos, acciones que están enfocadas en si mismos, así las acciones sean tan simples como el simple existir todas las acciones tienen el mismo fundamento, el terror.

5.2. Mortalidad

Es este el terror creador, es esta la causa del movimiento, que en el humano se hace innombrable, en otras especies hace correr, y en otras simplemente hace alimentarse.

Es por esto que mencionaba que muy hipotéticamente algunos condicionamientos podrían variar y cambiar la situación actual, en efecto, sino existiera la mortalidad el paisaje se vería rápidamente copado de seres y la reproducción, no tendría sentido, ya no habría necesidad de escapar, la reproducción,_ autoconservación_ disfrazada no sería necesaria, y el individualismo surgido del mismo individuo pero menguado por su seguridad no vería en la reproducción más que un estorbo, como ya dijimos, los descendientes son anunciadores de nuestro fin.

Quizás por esto Bataille afirma que la reproducción, viéndola objetivamente puede lucir como algo enfermizo:

“Es fácil imaginarse la sorpresa de quien no la conociese y por una maquinación, descubriera sin ser visto los transportes amorosos de una mujer cuya distinción lo hubiese impresionado, la vería como una enfermedad, análoga a la rabia de los perros......... hasta es poco hablar de enfermedad, por el momento la personalidad esta muerta.”[215]

Mi objetivo con estos cortos comentarios es conservar nuestra atención en el individualismo, recordar como el individuo es la primera realidad para sí mismo, y en ocasiones la única, y ver como la mortalidad evidencia, hace florecer aun más este individualismo, “egoísmo”, y se convierte en parte esencial de las motivaciones de los actos de los seres vivos.

CAPÍTULO 6 EGOÍSMO

6.1. ¿Qué hay atrás de las acciones de los individuos?

Esta es la pregunta que se hizo necesario responder antes de entrar a analizar las verdaderas inquietudes que tiene este trabajo, su respuesta es algo que para mí se ha eludido por mucho tiempo, es que hay cuestiones tan valiosas para el humano, que es el que intenta responder el interrogante, que la verdad es difícil mirar el tema con objetividad. La muerte, por ejemplo, es algo de lo que se huye constantemente, y es tan frenética la huida que el humano, animal pensante, la hace impensable, y es obvio, ¿quien continuaría si su fin es absoluto e inevitable? Pensar mucho acerca del tema atenta contra la autoconservación, que como ya vimos es un concepto esencial en la existencia aislada, así que es mejor eludirlo, ¿quien seguiría a un líder honesto que les enseñase esta verdad?, si esta verdad empuja hacia el hedonismo más que hacia el altruismo.

Este interrogante intenta responder algo que para mí se evidencia por si sólo, que debe haber un motivo poderoso para la “voluntad” de los individuos, debe haber una causa realmente eficaz que constriñe a los individuos a su incansable movimiento, una causa que no se revela con absoluta sinceridad en la mayoría de los casos, pero que siempre esta presente, en el subterráneo.

Como ya hemos dicho, a esta causa la hemos llamado de muchas formas a lo largo de las anteriores paginas, estuvimos de acuerdo con el termino “voluntad” usado por Schopenhauer, evitando su frustración y desesperanza al definirla como una “lucha ciega”, también estuvimos de acuerdo con el termino “intereses” usado por Ratzenhofer y Small, sin estar de acuerdo con la percepción como requisito para saber que es un “interés” ya que sin percepción, algo que suena muy humano, sin conciencia, para mí también hay “intereses”, incluso Ratzenhofer los clasifica así: “Procreativos, fisiológicos (nutrición), individuales (autoafirmación), sociales (basados en la consanguinidad, dirigidos al bienestar del grupo), y trascendentales (religión).”[216], con lo cual ahora releyendo creo que con Ratzenhofer sólo estoy de acuerdo en el termino, si no quiero desfigurar lo dicho por el autor, vimos también como en la denominada “lucha de clases” de Marx me parecía ver esa “causa” que hay en todo individuo, si le retiramos el “prejuicio vulgar” de la clase, en fin, esta causa es la que quiere descubrir el interrogante mencionado y que hemos de llamar definitivamente para este trabajo, egoísmo.

Pero aquí surge otro interrogante, ¿Por qué nace el egoísmo?, y esa respuesta ha tenido ya un largo preámbulo a través de todo lo que hasta ahora se ha dicho, por lo tanto es hora de que empecemos a redondear una hipótesis.

Como explicamos ya, casi al principio, para nosotros el egoísmo es consecuencia o nace de los condicionamientos que ya vimos, el concierto de circunstancias organizan el subterráneo de los individuos sus “causas”, sus “motivaciones”, pero hagamos un recuento breve y así organizamos mejor las ideas.

Si recordamos, el primer condicionamiento que mencionamos, fue al individuo en sí mismo, su presencia para si mismo como determinante de su egoísmo, y si recordamos también mencionamos la mortalidad como condicionamiento, estos condicionamientos son centrales en nuestro trabajo, como ya mencionamos, la existencia se da aisladamente, nada es nosotros mismos, nada puede representarnos lo suficiente como para ser nosotros en realidad, nada puede suplantarnos, es así como la mortalidad es un terror inevitable para todos los seres vivos, si esta se presenta nuestra existencia aislada, nuestro ser único dejará de existir, así la autoconservación es un interés fundamental en los seres vivos.

También recordaremos como mencionamos otros condicionamientos que como ya dijimos moldean y hacen diverso el mundo de lo viviente, así mencionamos la vocación de acrecentamiento_y el escenario_, y vimos como la vocación de acrecentamiento, es en realidad un interés por conservarse, autoconservación, y también vimos el escenario como un conjunto de circunstancias que moldean estos intereses básicos, con lo cual estos dos_ condicionamientos_ colorean y dotan de diversidad a la naturaleza, y hacen que los intereses de las especies parezcan variados.

Entonces el egoísmo nace de las circunstancias descritas, nace del “sentimiento de sí”, sin que con esto queramos presumir algún estado psíquico pues como ya dijimos en algunas espacies es difícil pensar que tengan conciencia de algo, nace de una vocación de autoconservación que pasada por el tamiz de todos los condicionamientos de todas las circunstancias, puede adquirir formas particulares, como la reproducción, el control territorial, entre otras.

Dicho esto podemos empezar a resolver el interrogante inicial de este capitulo, entonces, ¿Qué hay atrás de las acciones de los individuos?, egoísmo.

Es esto a lo que me refería cuando decía que las comparaciones que proponía la sociobiología me interesaron, el egoísmo es una comparación valida entre los seres vivos, detrás de las acciones de los individuos hay una identidad de motivos, motivos que hemos llamado egoísmo, egoísmo que aunque la naturaleza proponga una basta diversidad, siempre se puede distinguir.

Los seres vivos siempre están buscando su potencia, su invulnerabilidad, siempre están en busca de acrecentarse, en constante huida de la muerte, y en lugares cerrados hace que surja la competencia, por eso la critica de Veuille a la sociobiología que pretendía afirmar que la “naturaleza”, como ente, busca equilibrio, busca condiciones donde la vida se desarrolle prolíficamente y en “paz”:

“No existe evidencia de ‘estrategias evolutivamente estables’ comprueba Lewontin. La naturaleza de la evolución es la de transgredir todos los equilibrios temporales. Es una continuidad de aperturas sobre el porvenir, que sigue un trazado imprevisible.”[217]

6.2. Diversidad

Un problema de las generalizaciones cuando se trata de analizar el tema de la naturaleza es que es muy difícil realizarlas, es muy difícil encontrar similitudes que analizadas por aparte no tengan explicaciones únicas.

Como ya vimos cuando mencionamos el tema de la sociobiología dijimos que este había sido uno de los errores en los que había incurrido ésta, sin embargo también dijimos que, recordando, esto era lo que me había atraído hasta esta nueva “ciencia”, el hecho de comparar, pero veamos un poco como discurren los acontecimientos.

En un principio mi interés principal no estaba centrado en este tema, como no lo esta ahora, mi interés principal era analizar la conducta en el caso humano, cosa que se hará posteriormente en este trabajo, pero al analizar mi posición respecto a este ultimo tema me di cuenta que la base que fundaba mi posición acerca de la conducta humana era la búsqueda incansable por el poder, lo que en mi opinión es muy bajo, sobre todo si se recuerda los bellos adornos de los que se reviste la ilusión, búsqueda que lleva a inventar al humano toda clase de artificios y “artefactos”, lo cual me llevo a lecturas como Nietzsche quien desenmascara, gracias al sinsabor de las mentiras, problemas como el cristianismo y hacen ver al humano de una manera despreciable.

Y es que era muy difícil para mí concentrarme en temas de mi carrera, en derecho nunca se ha dado una explicación convincente al ¿por qué?, no lo digo por la universidad en la que estudie, estoy seguro que si existiera una explicación en esta universidad me habría tocado gravarme hasta la ultima coma, pero prosiguiendo, fue muy difícil para mí concentrarme en mis estudios, estudios que originalmente iniciaron en la Universidad del Cauca, tanto que mi insatisfacción me hizo abandonarlos cuando cursaba cuarto semestre pensando que en una universidad con el prestigio de la Universidad Externado de Colombia, semejante explicación no se podría pasar por alto, no entiendo como se puede avanzar mas allá de primer año sin recibir esta respuesta. Con los años me di cuenta de que había sido injusto con la Universidad del Cauca, no es que allá se ignorara esta situación y en otras partes no, en el mundo entero se ignora, y eso lo comprobé justo en el primer año en la Universidad Externado de Colombia, justo ese año, como si alguien hubiera visto dentro de mí, en clase de Civil el profesor hace una promesa que me hizo saltar del asiento, “En el Externado no enseñamos el que, enseñamos el porque”, algo que me lleno de esperanzas, pero que constantemente fueron defraudadas. Los que estudiaron derecho recordaran como al principio de cada materia, en la introducción, se ve como ha surgido toda la teoría que sustenta el curso que se va ha estudiar, en esa instancia, la más interesante de todas, se explica porque debemos “creer” en el derecho, siempre es un momento emocionante pero defraudador, en esos apartes se dicen cosas como, “porque así dijeron los romanos”, “porque así dijeron los legisladores”, “porque así dice la constitución”, “porque así dice la historia”, (por eso dije que si hubiera existido una respuesta esta me hubiera tocado aprendérmela a fuego, tal y como me toco con las explicaciones tradicionales), todo un monumental capricho, pero el problema es que siempre en la moral hay otra posibilidad, y nunca se explica porque esta no es, nunca las razones de la moral son determinantes a tal punto que excluyan puntos de vista distintos, y lo que molesta de verdad es que así se muestran, excluyentes, absolutas, y al final parece que la única razón por la que se debe respetar una norma jurídica es por la fuerza, por algo hay quienes dicen que lo que diferencia una norma jurídica de una moral es su juridicidad, su coacción.

Y es quizás todo este contexto, atizado por la prosa de Nietzsche, lo que hizo que quisiera comparar, ya toda la “racionalidad” de la que esta orgulloso el humano me pareció verdaderamente insulsa, vacía, racionalidad representada por el concepto de justicia, que resulto ser una verdadera hipocresía, era evidente como en el subterráneo de toda acción humana estaba inmiscuido el poder.

Pero esta opinión me hizo pensar en algo más, junto con la devaluada racionalidad humana, esta búsqueda de poder no es nada distinto a lo que puedo ver a través de Discovery Channel, todos los individuos están en constante competencia, todos los individuos quieren ser ganadores.

Y es así como surge mi original apego a la sociobiología, desde el momento en que me fue recomendada por mi profesor de tesis, sentí que se había entendido lo que yo quería decir, sentí que este era el camino.

Pero, poco a poco, mientras más investigaba, me fui dando cuenta, después de vencer con esfuerzo mi terquedad, que una mirada tan simple al ser humano era descuidar aspectos que debido a la particularidad de éste, hacían de su caso algo especial, así fui morigerando de a pocos mi desprecio por el antiguo antropocentrismo.

Entonces sin animo de sacar conclusiones eclécticas, todos estos acontecimientos, más mi investigación me llevaron a dar crédito a la especificidad que el caso humano trae, sin estar de acuerdo con lo que creo afirma Lorite Mena (que el humano esta totalmente escindido del mundo, de la naturaleza, que él se fabrico su propio mundo, y en este mundo es su propio dios, es su creador, creador de esta situación tan particular), con lo cual no puedo estar de acuerdo, como pretendo quede demostrado en este trabajo, el caso humano a pesar de su particularidad, en su esencia es posible compararlo. Y es este cambio de perspectiva lo que me llevo a otras conclusiones valiosas para mi trabajo, en especial una, con respecto a las comparaciones se debe tener mucho cuidado, es paradójico que el caso humano me haya llevado a sacar esta conclusión, no se pueden hacer reducciones a la naturaleza a menos que se este muy seguro de lo que se dice, y la afirmación por lo general debe resultar muy contextualizada, la naturaleza es un lugar muy variado, el caso humano me lo señaló, pero esto no quiere decir que esta conclusión no aplique a otros casos, las demás especies también son algo muy particular, así que si, hoy reconociendo de mis errores, puedo ver la particularidad de lo humano, no se debe olvidar también la particularidad de los casos específicos en la naturaleza entera.

Pero entonces ¿qué es eso que es común entre tanta particularidad y que se puede sentir cada vez que se observa un ser vivo?, ¿qué es eso que comparten todas las especies que hace de su conducta algo que si no se mira con detenimiento se ve realmente similar?, ¿qué es ese algo que hizo a la sociobiología pensar que hizo el descubrimiento más importante de la historia?

Para mí, resumiendo lo dicho desde la primera palabra, es el egoísmo, egoísmo que como la misma naturaleza, posee diversidad sin medida, multiplicada por cada individuo vivo sobre la Tierra, sin descartar las similitudes entre agrupaciones artificiales que el humano ha querido llamar “especies”, pero miremos porque esta redundancia sobre ésta afirmación es pertinente en este aparte que hemos querido llamar Diversidad.

El individuo, su egoísmo, son el motor de las acciones de estos mismos individuos sobre la tierra, pero esta afirmación en modo alguno esta negando la realidad, la diversidad; el individuo, su existencia particular, su terror, su genética su herencia de todo tipo, las características que comparte con sus similares, la especie, su vocación de acrecentamiento, presentada en múltiples facetas, de diferentes formas, su contexto externo, su escenario, sus vecinos, sus amigos, sus enemigos, hacen que su presentación en la realidad sea algo particular sin que esto niegue, diciendo lo mismo pero a la inversa, su característica esencial, su egoísmo.

Es en este contexto que se puede comparar a los individuos, en su egoísmo, multiforme, no en sus apetitos particulares, no en sus adaptaciones, ambos sólo muy eventualmente serán comparables, el humano tiene apetitos particulares, sus adaptaciones son particulares, pero aunque se deba estudiar con detenimiento su particularidad, desde ahora decimos que con las demás especies de la Tierra, comparte la principal característica de los seres vivos, el egoísmo.

Entonces hablemos un poco acerca de estas dos particularidades puntuales, los apetitos y las adaptaciones.

Como ya dijimos, diferentes configuraciones de la realidad, diferentes combinaciones entre individuos, escenarios, y momentos pueden hacer de los apetitos algo particular, mencionamos ya algunos apetitos que se mostraban como principales, pero también dijimos que había que evitar el monismo, y es precisamente a eso a lo que nos referimos ahora, la realidad, la _diversidad,_dictada por las diferentes maneras en que se pueden relacionar los condicionamientos hacen de los apetitos algo también diverso, miremos de nuevo el caso de la reproducción.

Como ya vimos esta es un ansia que esta directamente relacionada con el egoísmo, y que busca hacer magno al individuo para que así a la muerte se le dificulte presentarse, es algo que podríamos decir se presenta relativamente uniforme en los individuos, todos pretenden reproducirse, pero esto no quiere decir que en todos los individuos, en todas las especies la reproducción se presente como algo idéntico, las formas concretas de los comportamientos reproductivos dependerán de las especificidades que tenga cada caso concreto, pero miremos algunos de estos casos.

Para variar empecemos con el humano, como ya lo vimos en esta especie la adaptación inteligencia, colorea, y de que forma, el escenario donde se desenvuelven los individuos que la conforman, la inteligencia a pesar de lo que muchos creen acrecienta el individualismo, el egoísmo, gracias a la inteligencia el individuo adquiere un realce, una importancia de la que no pueden tener conciencia otras especies, para otras especies también su existencia es lo más importante, pero tienen una escasa conciencia de ello, de sí mismos, que varia dependiendo del caso, el resto del mundo para estas especies es casi una cosa, un “escenario” inerte, tal y como ve el humano a la naturaleza, como un “escenario” inerte que se mueve por el automatismo que se “creo” por dios. Pero continuando, en el humano el individuo adquiere un realce insospechado, la _inteligencia,_la conciencia de sí, la conciencia de otros individuos, así se limite a individuos humanos, hace de la existencia humana algo aún todavía más aislado, el individuo humano si puede notar la diferencia entre sí mismo y su descendencia, si puede notar la diferencia de sí mismo con otros individuos, gracias a que puede notar la existencia de estos, puede notar como su visión, su punto de vista esta aislado del resto de lo palpado, el individuo se convierte en un ser contador, que mide el mundo[218], es él mismo la balanza, es él la suprema justicia, es él, para sí, lo más importante.

Y es así como el humano, ser vanidoso, introspectivo, es el único ser vivo que puede negarse, pudiendo y siendo compelido, a procrearse, como ya lo mencionamos, el individuo humano empieza a entender su carácter perecedero, la mentira que hay tras la reproducción y puede superar su propia sed de autoconservación.

Otro comportamiento delata lo que queremos decir, el homosexualismo. Como ya dijimos, la inteligencia acrecienta el egoísmo, y hace del humano, que es capaz de darse cuenta de su aislamiento y de su fin absoluto, un ser hedonista, como no entender el comportamiento, por ejemplo, de las lesbianas, es un comportamiento que evidentemente no lleva a la procreación, no conserva la especie, pero que a seres inteligentes no les importa, a seres que viven es su refugio, en su cárcel, dentro de sí mismos, no les importa, conocen su fin, intuyen la mentira de la procreación y temen a la muerte como todos, con lo cual lo único que pueden hacer es gozar de lo que les complace, del mundo, pueden dedicarse a cosas que van en contra de su especie y de la naturaleza pero que no van en contra de ellos mismos, de sus gustos.

Un caso conocido de homosexualismo, Da Vinci, decía que no entendía como las especies se procreaban siendo los genitales una cosa tan espantosa, algo con lo cual parece estar de acuerdo Bataille[219], obviamente Da Vinci era homosexual y prestaba más atención a los genitales masculinos, que en realidad carecen de atractivo, no he visto otro animal donde los genitales estén tan expuestos y sin forma todo el tiempo y, creo, obviamente, ninguno de los dos, ni Bataille ni Da Vinci, podía acceder a Internet, donde en algunos portales los genitales femeninos son el centro de las tomas y algunos mortales sólo podemos decir, sencillamente, claro no en publico, que es algo espectacular. Es decir… es mi intención, al mencionar toda esta gama de gustos con referencia al sexo, evidenciar como al individuo, en el caso humano, cuya _inteligencia_le permite conocerse más a fondo, parece muchas veces ya no interesarle en lo más mínimo conceptos abstractos como la “especie” y, lo que es más importante, debido a la libertad que le otorga la inteligencia, el individuo humano, su escenario particular realzado por la inteligencia, puede negarse, teniendo todas las posibilidades, a reproducirse. He aquí un ejemplo de cómo los _apetitos_particulares, los comportamientos reproductivos en este caso, pueden variar según el caso concreto y la configuración concreta de la realidad en un momento determinado.

Veamos ejemplos en otras especies, para todos es conocido que en algunos casos, no es una generalidad, los seres vivos pueden entregar su vida para lograr procrearse, en otras especies no se llega a estos extremos, pero vemos también que pueden llegar a mostrar conductas excesivamente protectoras que logran en determinado momento poner en peligro la existencia del padre, y vemos por ultimo conductas donde los padres demuestran un desinterés absoluto, apostando en algunos casos para lograr su diseminación por el mundo, a una descendencia numerosa pero con continuas bajas.

“El principio malthusiano trascrito en estas ecuaciones es, de hecho, raramente respetado en la naturaleza. Las especies devastadoras que saquean los bosques, por ejemplo, conocen un crecimiento exponencial cuando invaden una localidad; pero, después de la destrucción del medio natural, huéspedes y destructores pueden desaparecer para iniciar un nuevo ciclo, algunos años más tarde: las poblaciones describen entonces una dinámica en dientes de sierra.

En los vertebrados, provistos de un ciclo más largo de vida, un crecimiento desordenado sería peligroso, los recién nacidos pueden, en un año, encontrarse con que son demasiado numerosos al año siguiente para sustentarse del medio natural, conduciendo a los efectivos hacia una caída catastrófica. El hecho de que no sea así, demuestra que la reproducción de esas especies disminuye notablemente antes de alcanzar el estadio de sobrepoblación. En los años sesenta, los biólogos R. MacArthur y Edward Wilson nombraron a estas dos clases extremas de especies “estrategas r” y “estrategas k”. Los estrategas r apuestan sobre la proliferación y abandonan el control de sus efectivos a los mecanismos maltusianos, mientras que los estrategas k se cuidan de sobrecargar su nicho ecológico. Los equilibrios naturales son tales, que sobre un ciclo ecológico, cada individuo tiene, en promedio, la esperanza de dar nacimiento a un individuo que lo reemplace. Procrear descendientes o preservar a los individuos que ya existen, son dos maneras de perpetuarse. Las especies habrán apostado, desigualmente, sobre una u otra fórmula, en el curso de la evolución.”[220]

Con estos comentarios, de variadas situaciones que se presentan en la naturaleza, he querido poner de presente como los apetitos, y uno especifico, en este caso la reproducción pueden variar según las situaciones concretas.

Es este el triunfo del egoísmo que a pesar de la variedad presentada por la naturaleza, siempre se puede distinguir, porque como ya dijimos el individuo es la primera realidad de todo ser vivo, y en casos como el propuesto con el ejemplo de las especies donde se presenta la muerte del progenitor se ve la diversidad de los comportamientos, en pocas especies se ve superada la “razón” por el “sentimiento de sí”, igual que en otras especies se ve como sus individuos tienen comportamientos que los hacen tomar riesgos grandísimos en pro de la descendencia, hasta el humano en ocasiones es ejemplo, sin que esto se pueda tomar como altruismo, sin que esto se pueda tomar como un interés genuino por la especie, como ya habíamos dicho acerca de Bataille, estas consideraciones humanas sólo se pueden “sostener” gracias a una “insostenible ligereza”, “únicamente en forma deliberada sería posible desconocer la muerte para sí del animal; y me parece que atribuyendo su muerte al cuidado de la especie, el pensamiento humano simplifica gruesamente la conducta del macho al momento del vuelo nupcial”, esta es la diversidad de la que he hablado, que hace parecer, así sea en pocos casos, conductas como la descrita, como algo desinteresado. Ha sido tan interesada la descripción de estas conductas que con algo tan particular como esto se ha pretendido negar la generalidad, algo particular que es dictado por las circunstancias, y que como ya he dicho, en mi opinión, busca también fines egoístas, no se puede pensar otra cosa acerca de la reproducción, su busca re-producir lo que ya existe, uno mismo, las veces que sea posible, las veces que las circunstancias lo permitan.

Otro tanto podemos afirmar acerca de la adaptación en relación con la diversidad, esta también está sumergida en un mar de azar, los condicionamientos influyen en la elección, las consecuencias de los condicionamientos específicos que hacen que se tengan prioridades con respecto a los apetitos en un momento determinado hace de las adaptaciones algo variado, no se puede afirmar que se pueden comparar adaptaciones de especies con apetitos distintos, no se pueden comparar adaptaciones de las especies con estrategias de reproducción k, con aquellas de las especies con estrategias de reproducción r, por ejemplo, siguiendo los términos que habíamos citado antes.

Y es que son muchas las variables que pueden influir para el moldeo de estrategias adaptativas particulares, ya habíamos mencionado las “virtudes” de los individuos, podríamos mencionar también y como parte del escenario, situaciones donde se han configurado estrategias de grupo y la situación se ve modificada a consecuencia[221], y combinada con otros factores pueden surgir estrategias bien disímiles, por ejemplo, aunque la estrategia sea parecida, hay diferentes comportamientos grupales, hay casos donde el comportamiento es bastante pasivo, como las manadas de herbívoros cuya unión es simple compañía casi sin ningún otro lazo, en otros herbívoros cuyo tamaño les permite defenderse, como en el caso de los elefantes, las relaciones entre individuos son más estrechas, hay otros comportamientos grupales que no son tan pasivos, donde los miembros prestan un servicio de vigilancia en momentos determinados.

Estas adaptaciones también sufren el influjo o el yugo de los condicionamientos, estas también son como la naturaleza, algo diverso, las mismas prioridades, los apetitos influyen en ellas, si se tienen diferentes objetivos, es necesario que cambien los métodos.

Aunque hay una particularidad más sobre las adaptaciones, estas podríamos decirlo de algún modo, son “escogidas”. Entonces, estas adaptaciones han sido “escogidas” según su eficacia, el termino “escoger” puede parecer algo exigente para algunos individuos, pero digamos que se “escoge”, hay ciertas capacidades que permiten variar lentamente a través de miles de años los comportamientos adaptativos, para darle gusto al antiguo antropocentrismo, digamos que el humano es un ejemplo, y en otras ocasiones también se “escoge”, ya que aunque hoy todo se vea estático, la naturaleza también escogió. Así, sin atribuirle a ésta motivos, podemos decir que estrategias poco efectivas en términos de adaptación, de autoconservación,__también fueron “escogidas” para desaparecer.

6.3. Conclusiones a este aparte

El egoísmo es algo como ya dijimos omnipresente, esto no pretende negar la diversidad de la naturaleza, como ya vimos el egoísmo puede tomar múltiples formas.

Los individuos y su egoísmo se desarrollan en un medio, que quería decir, de recursos limitados, pero escojo mejor en un medio determinado, en un _escenario_determinado, lo que hace a la “teleonomía”, a la “voluntad”, a los “intereses”, algo muy disímil en apariencia, pero al analizar las conductas de los seres vivos no podemos dejar de tener en cuenta este “subterráneo” que guía desde la propia existencia aislada, la actividad de la vida.

Para Popper, quien no pudo abandonar la moral de su propia formación, al emitir sus propias opiniones acerca del individualismo, éste es un concepto de la más elevada ética (paradójico, palabra de moda en los escritos científicos, paradójico, en alguien que rechaza la sociedad cerrada):

“La palabra “individualismo” puede emplearse (de acuerdo con el Oxford Dictionary) de dos maneras diferentes: (a) en oposición a colectivismo y (b) en oposición a altruismo. [Otro tanto cabría decir de la definición académica del termino castellano (T)] No hay ninguna otra palabra para expresar el sentido registrado en el primer termino, pero sí para el segundo, por ejemplo, “egoísmo”. Por esta razón, en todo lo que sigue utilizaremos el termino “individualismo” exclusivamente con el sentido definido en (a), reservándonos la palabra “egoísmo” para aquellos casos en que queramos expresar el sentido definido en (b). La tabla siguiente puede sernos de cierta utilidad:

  1. Individualismo es lo contrario de (a’) Colectivismo

(b) Egoísmo es lo contrario de (b’) Altruismo.”[222]

Popper, adoctrinado en un sistema axiológico determinado, quien ataca las doctrinas impuestas por sociedades cerradas, quiere que veamos el “individualismo” en el sentido (a), no como una doctrina, _doctrina_de elevado valor en países de esta tendencia, sino como un producto de la más elevada “razón”, y a la usanza de la escuela sociológica norteamericana, por ejemplo Talcott Parsons en La estructura de la acción social, quiere que veamos este “concepto”, esta doctrina, presente en todos los momentos históricos, un concepto ahistórico, mencionado por variados pensadores en contextos y momentos distintos, que es el mismo que su posición axiológica detenta, así para Popper: “Por otra parte, un anticolectivista, esto es, un individualista puede , al mismo tiempo, ser altruista.”[223]

Esta no es la intención de este trabajo, este no es un trabajo proselitista, sin dejar de lado los aportes importantes que la obra de Popper me hace, puede que lo que yo diga sea mucho más impopular que las palabras de este autor, sobre todo en países del norte, aunque no descarto que más cerca también, puede que yo este fuera de moda en cuanto a lo moral, puede que no me acompañe la justicia, aunque algo tan etéreo no acompaña a nadie, pero es precisamente esa la intención de este trabajo, este trabajo no sirve a ningún “mesías”, no sirve a una causa política, este trabajo pretende ser su negación, así que no se espere encontrar aquí una definición de justicia, un individualismo “bueno” como el de Popper, la justicia se la dejo a dios, por lo tanto a los humanos y sus guerras.

Así, para terminar, es importante retener una idea de toda esta palabrería, el egoísmo es una generalidad, la diversidad también, y aunque esto suene contradictorio no lo es por lo antes dicho, en otras palabras, resumiendo, el egoísmo tiene una existencia diversa.

CAPÍTULO 7 ADAPTACIONES

El propósito que se persigue con este capitulo es detenernos un poco en las diferencias adaptativas de los seres vivos, teniendo en cuenta en todo momento las similitudes que hay entre individuos debido al egoísmo que hay en la base de todos ellos, para que al final tomemos el caso humano, y así empecemos su estudio.

7.1. Consideraciones preliminares

Lo primero que mencionaremos, temiendo ser demasiado repetitivo, y es lo que se ha pretendido demostrar durante todo lo anteriormente mencionado, es, de nuevo, afirmar como el egoísmo está presente en la base de la existencia de los individuos, las razones que me llevan a pensar esto ya han sido mencionadas, así que esa redundancia la voy a evitar al máximo, pero algo que sí tengo que mencionar otra vez, y que es necesario para empezar con este nuevo tema, es lo que ya habíamos mencionado como comparación.

Ya habíamos mencionado que aunque me pareció un error en la sociobiología los términos en que pretendió hacer sus comparaciones, no me parecía un error hacerlas, además había dicho que al hacerlas se debía tener mucho cuidado si no se quería reducir la verdad ampliamente diversa de la naturaleza a mentiras comprensibles y que encajen en el conocimiento humano, entonces, intentando tener el mayor cuidado con esta empresa, empezare a exponer lo que para mi son comparaciones validas, y así poder empezar a analizar el motivo de este trabajo, el_ humano_.

Pero, ¿por qué mencionamos de nuevo la comparación?, con esto no estamos negando la singularidad del caso humano, afirmación que sería muy impopular y dificultaría la acogida que pueda llegar a tener este trabajo, con la comparación no buscamos un objetivo como ese, tampoco afirmamos esta singularidad para hacer de éste texto algo más legible para nuestra audiencia humana, la comparación y la singularidad humana son dos conceptos que siempre van a estar presentes en este trabajo porque creo sinceramente en su verdad, así me haya costado admitirlo, pero no sin antes hacer unas precisiones sobre estas verdades.

Y es cierto, el caso humano es un caso muy particular, cosas como la inteligencia, su forma de vivir en grupo, quiero decir su particular forma de ser social, el lenguaje, que cohesiona a los miembros de un grupo de formas inalcanzadas en ningún otro caso, son cosas que nos hacen reconocer su diferencia, nos hacen reconocer el escenario tan particular que el humano mismo se da, (aunque no me refiero con esto a que lo haga intencionadamente), pero dejando de lado por ahora estas diferencias, diferencias que son objeto de análisis en la segunda parte de este trabajo, miremos las razones que hacen para mí interesante y necesario la comparación entre todos los seres vivos incluyendo el humano.

Como ya mencionamos recientemente el egoísmo es un criterio de comparación valido, en mi concepto, entre todos los seres vivos, todos los seres vivos como ya mencionamos, tienen “sentimiento de sí”, quieren existir, quieren conservarse, quieren autoconservarse, la existencia, la existencia aislada, en algunos casos lo es tanto que es lo único importante y lo único que realmente existe, no hablo del humano, en fin la existencia, es algo de lo cual ningún ser vivo se quiere ver despojado, es por lo tanto esta existencia, sus características, lo que hace comparables, aunque no es lo único, más adelante lo veremos, a los seres vivos entre sí, esto no quiere decir, como ya lo hemos mencionado, que la diversidad de la naturaleza se vea negada, como ya vimos diferentes configuraciones de la realidad, de los condicionamientos, hacen de la naturaleza un lugar muy diverso, que da como resultado _apetitos, adaptaciones,_en fin individuos, muy diversos.

Recordando las palabras de Monod acerca de la “naturaleza” eminentemente contingente de la biosfera[224], mencionamos ahora a Lorite Mena preguntándose acerca de la presencia en el mundo de lo real del cerebro y la mano en el humano:

“Estamos, pues, frente a un circulo de interacción, que parece desencadenarse (humanamente) con el Habilis; y nuestra intención es acercarnos a las características propias de ese circulo, no a los <> (por ejemplo, el lenguaje o los utensilios, aspectos que ya hemos considerado), sino a las condiciones, a la actitud vital integradora de esos elementos en una manera especifica de estar en el mundo. Ya que si aceptamos que <<...la Evolución tienda a realizar estructuras de una manera incoercible, valiéndose del material “a mano” en cada momento>> (M. Crusafont Pairó: <<La evolución de las ciencias positivas>>, La Evolución, 14. Ver J. Ruffié: De la biologie...; B.G. Campbell: H. Evol.), también podemos preguntarnos cómo, en cada momento, el material “a mano” fue integrado estructuralmente en una línea filética hominizante, y también – y especialmente, en este momento—cómo esta dirección filética se especifica como humana justamente cuando aparece una actitud irreductible a simples coordenadas taxonómicas. Nuestra interrogante nos sitúa, en definitiva, frente al viejo problema de la interferencia de esquemas entre <> y <>, problema reformulado, y modificado por el mismo planteamiento, con el famoso libro de J. Monod, El azar y la necesidad.

Considerando esta problemática –esta interferencia de esquemas—desde otra perspectiva más limitada y escalonada –lo cual no implica eludirla--, podemos preguntarnos cómo se llegó a configurar un espacio vital, que es un espacio perceptual, humano; cómo las cosas estuvieron “a mano” humanamente: ¿azar o necesidad?”[225]

Como se habrá podido observar estamos de acuerdo con Monod sobre la “naturaleza” contingente de la biosfera, pero al respecto cabe hacer una aclaración antes de continuar.

Aunque el egoísmo parezca algo necesario en nuestro trabajo no se debe tomar así, egoísmo contingente podríamos llamarlo, egoísmo, mejor, que aparece con la contingencia de la vida, este egoísmo esta presente en todos los seres vivos porque existen y quieren conservar su existencia, pero que se muestra de múltiples formas debido a la “naturaleza” contingente de la naturaleza. Entonces, lo que queremos decir es que la misma vida es contingente, nadie podría haber anticipado su existencia, pero una vez esto sucede, es, como ya lo he dicho, en mi concepto, obvio que quien goza de ésta quiera conservarla. La vida no puede haber sido anticipada, pero una vez existe, una vez existe el individuo y por consiguiente el individuo como condicionamiento es natural el surgimiento del egoísmo como consecuencia.

Pero continuando, la verdadera razón para traer a colación a Monod y a Lorite Mena es darnos cuenta de lo contingente de la realidad, no sólo de la vida, como en la aclaración anterior, sino de lo que existe, entonces, la naturaleza, la “biosfera” existe de una manera particular, y es precisamente esto lo que quisimos decir cuando estudiamos los condicionamientos, diferentes configuraciones de la realidad, es decir, de los _individuos_y sus capacidades, los escenarios en los que se encuentran dan como resultado diferentes formas de actuar, diferentes formas de existir.

Es esta la fuente de la diversidad del mundo de lo viviente, donde el egoísmo es la base gracias a la presencia para sí del individuo, pero que se manifiesta de forma diversa.

Pero ¿para qué toda esta repetición?, se preguntarán al leer las ultimas líneas, así que continuamos, la primera conclusión que sacamos de lo dicho es que la comparación es aceptable cuidando de no negar la _diversidad_y la contingencia de la realidad, así, dentro de estrictos parámetros consideramos que el primer aspecto en el que son comparables los seres vivos es en el egoísmo que los funda. Es este es un criterio de comparación que considero valido al momento de hacer parangones entre los seres vivos, por las razones ya expuestas, y aunque su diversidad de forma sea una realidad, éste es un aspecto básico en la realidad de lo viviente.

Así pues, estamos aquí, tocando este tema, desarrollando este capitulo, para ver como los condicionamientos, las configuraciones de la realidad, afectan otros aspectos de las especies, y las formas de ser particulares de los individuos, es decir, las adaptaciones.

7.2. Adaptaciones

Es el ultimo aspecto que estudiaremos antes de pasar al caso humano, y la conclusión a la que queremos llegar es que este aspecto, la adaptación, es un aspecto también contingente, también relativo, paro también un criterio valido de comparación entre los seres vivos si atendemos determinadas circunstancias y sólo muy restringidamente.

Las adaptaciones son formas de lograr, en cada especie, los “intereses”, lo deseado para cada especie, sea mediata, o inmediatamente, por mediata tomamos lo que ya hemos llamado egoísmo, y por inmediata lo que hemos llamado apetitos.

Estas adaptaciones, como la mayoría de las cosas que hemos nombrado a través de este trabajo, sufren la influencia, la determinación, de las diferentes configuraciones de la realidad que se presentan, así, repitiendo, esta influenciada por el individuo, sus capacidades[226], puede que el individuo interactué con su entorno decididamente, o de una manera mucho más estática limitándose a alimentarse donde y como el “destino” lo ha obligado, pero esta es una influencia clara del individuo en la forma como lo observamos y observamos a las especies, algo que nos parece tan automático; el escenario también es algo que condiciona, así es diferente vivir, por ejemplo, en grupo, que aisladamente, con lo cual la competencia, y los comportamientos pueden variar, también podemos nombrar los apetitos que más que cualquier otra cosa determinarán las adaptaciones que se presenten, ya que no es lo mismo, apostar a criar muchos descendientes y dejarlos a la deriva, un ejemplo sería el caballo de mar, aunque imagino que habrán ejemplos de procreadores más prolíficos, pero no es lo mismo que apostar a una sola cría y dispensarle toda atención y cuidados.

Con lo cual queremos hacer notar como las adaptaciones son algo también muy contingente, dependerá de los factores ya mencionados, y los que no pueda yo mencionar, adaptaciones que se dan en pos de la necesidad de lograr los objetivos que se presenten en cada especie, mediatos e inmediatos, adaptaciones que también se presentan en todos los individuos.

Es esta la razón por la cual empecé hablando de _comparaciones_al principio de este capitulo, ya que el humano, como las demás especies, también ha necesitado de adaptarse para lograr sus intereses, satisfacer su egoísmo. Pero dicho lo anterior hay que hacer las debidas precisiones.

Como ya había mencionado, para mí este fue un gran error en la sociobiología, la comparación que pretendía hacer, que se ve reflejada el los trabajos de Edward Wilson, en su Sociobiology, the new síntesis, entre las diferentes _adaptaciones_de los seres vivos, sus diferentes comportamientos; es algo simplemente absurdo, como ya lo mencionamos, estas comparaciones simplemente no tienen cabida, por ejemplo, se puede decir, comparando, que muchas especies comparten un modo de vivir social, es una afirmación valida y demostrable, pero lo que no se puede hacer es partir de esta afirmación, del todo descontextualizada, e inferir reglas y observaciones comunes para especies distintas basándose en este solo hecho, así como lo pretendió hacer Wilson no se puede comparar y sacar conclusiones comunes sobre adaptaciones de diferentes especies como por ejemplo el humano y los himenópteros, en efecto, los escenarios son completamente diferentes, por una parte esta articulada la inteligencia, el lenguaje, la guerra organizada a niveles muy superiores contra elementos de la misma especie, y por el otro lado hay comportamientos, que no tienen ni las ventajas ni el mundo aislado y particular del primero.

Es decir, la pretensión de comparar a los seres vivos en mi parecer es legítima y fue lo que me acerco en un principio a al sociobiología, pero, a pesar de ello, es realmente absurdo querer comparar el comportamiento social del caso humano y el caso de los himenópteros, podemos reconocer en ambos casos las ansias por sobrevivir y la escogencia de la vida social como método (lo cual podría de alguna manera aportarnos observaciones valiosas y generalidades), pero continuar por ese seductor camino e inferir reglas sociales comunes es una reducción o simplificación del problema que niega de un tajo, primero, las particularidades de los himenópteros y segundo, y más importante para nosotros, las particularidades inmensas del caso humano, lo cual es inaceptable, es una elusión de la problemática del caso humano optando por describir un caso aparentemente análogo (y posiblemente más sencillo) para evitar el hasta ahora indescifrable tema principal, lo humano.

Entonces, ¿por qué dije hace unas paginas, que la adaptación es un criterio valido de comparación?

Para mi es un criterio valido de comparación, porque como ya dijimos, algo que sí comparten los seres vivos es su egoísmo, aunque pueda tomar múltiples formas, y por consiguiente algo que también van a compartir los seres vivos es que todos, así sea de maneras muy asimétricas, tendrán algo que podríamos llamar “métodos” para lograr sus fines, adaptaciones, todos de una manera muy contingente, muy singular, en otros casos no tanto, habrán desarrollado adaptaciones.

Con esto no estamos diciendo que las adaptaciones, sean, en su mayoría, comparables entre sí, pero si es algo que también está presente en todas las especies, así sea de una manera muy singular, pero todos están en pos de acrecentarse, todos tienen formas de hacerlo.

Así que repetimos de nuevo, las especies son esencialmente contingentes, son un accidente perpetrado a través de millones de años de influencias, son explicables, son “lógicas” dentro de sus contextos particulares, pero no necesarias, no morales, si el tiempo volviera a empezar no se podría pronosticar nada, todos los eventos que recordamos serían sólo una posibilidad, muy remota, y sólo posible de afirmar gracias a la experiencia y los recuerdos nostálgicos.

El mundo de lo viviente es tan relativo como cada individuo que goza de vida, cada individuo es un pionero, o puede serlo, un iniciador, así sea obligado por la fortuna, que potencialmente puede tornarse en alguien más, en alguien con una adaptación diferente, que inicia una nueva especie, aunque no lo debemos ver como algo tan dramático, puede que un solo individuo no logre cambios tan espectaculares, pero los individuos y sus ansías son la fuente del cambio. Por lo tanto la complejidad creciente de los individuos no puede ser reducida y menospreciada por un punto de vista creacionista, un punto de vista que acusa a la naturaleza de intenciones, y que ve a los individuos como títeres inertes de una historia superior a ellos.

Entonces, para terminar, quizás una de las cosas más importantes que deban retener para una mejor compresión de este trabajo es este aspecto, aspecto que es el principal objetivo de este capitulo y la base de las observaciones que se harán sobre el humano, la comparación valida, en mi concepto, es que todas las especies se adaptan, buscan satisfacer sus necesidades, así sea de una manera muy dispar, y de esta afirmación no se excluye el caso humano, así que su comportamiento, político, religioso, moral, en fin su comportamiento social, es consecuencia de su _adaptación,_de sus escenarios, de sí mismo, en fin su comportamiento también es adaptación.__

7.3. Adaptaciones diferentes al caso humano

La razón de escoger este titulo para este aparte es, primero, como hace rato ya lo habíamos prometido, analizar el tema de los instintos pero desde una perspectiva separada del caso humano, pero ¿por qué separada del caso humano?, lo cual nos lleva a la segunda razón, entonces el segundo motivo de este titulo, en relación con el tema de los instintos, es intentar mirarlos desde otra perspectiva, una perspectiva separada de la negación, es intentar mirarlos desde un punto de vista menos humano.

Desde la perspectiva humana, desde su punto de vista, pruebas para especies diferentes al humano, como no reconocerse en un espejo, han sido determinantes sobre las opiniones que el humano tiene de otros seres vivos, sus opiniones han sido negadoras de la individualidad, de la individualidad ajena, y es normal que suceda, siempre se le ha visto como algo inerte, en el teatro donde Yo observo, lo exterior siempre esta allí para mí, esta es una expresión más del individuo, lo exterior parece un sueño, todo ser vivo se siente como en The Truman Show[227], la estrella, lo demás solamente es escenografía, hasta entre humanos pasa, el humano también reduce a los de su especie a cosas.[228]

Mi intención con este aparte es rescatar el papel de los individuos en su adaptación a la vida, rescatar su papel en la búsqueda del acrecentamiento que su misma existencia le impone, rechazar el “creacionismo” que pretende explicar a los individuos como materia inerte que se mueve según lo planeado, como negar el papel de los individuos en la existencia actual de los lobos, no se puede pensar que su actual modo de ser, su existencia mundana apareció simplemente un día, de repente[229], el quinto día[230], no se puede pensar que el camaleón y los artistas del mimetismo reconocen e imitan por gracia (por regalo) de alguien distinto a ellos mismos y los avances de sus progenitores a través de los tiempos que les precedieron, la mujer, dejando mezclar un poco el caso humano, en opinión de Lorite Mena “aprendió”[231] a ofrecerle al macho, menos selectivo, “incurablemente indiferente”, (perdiendo el fenómeno del “celo”, distinguiendo su ritmo biológico de su ritmo sexual, volviéndose un objeto de deseo[232]*[233]), una disposición sexual permanente, diferente a los monos que difícilmente pueden llegar a la copulación fuera de la época de celo de la hembra, aprendió a ofrecer una “recompensa” por lo que el macho le pueda ofrecer[234], es algo similar a lo que pasa con el pavo real, los individuos, aunque como ya sabemos, condicionados, son los que hacen posible las diferentes maneras de ser, aunque estas maneras de ser nos parezcan “ilógicas” o poco adecuadas:

“… llegando a excesos deformadores, como en casos en que la evolución ha llevado la optimización al desequilibrio: los arqueosaurios; el pavo real es un ejemplo típico: sus atractivos sexuales (plumaje, colorido...) han sido tan desarrollados que se ha convertido en un ave <>, presa fácil para otros animales.”[235]

Es la visión antropocéntrica la que rechazamos, la que rechaza la influencia de mismos seres vivos, distintos al humano, en la realidad por considerarlos “ínfimos”, por considerarlos cosas, aunque vale la pena repetir y aclarar algo, aunque estemos de acuerdo con el individuo como realidad esto no quiere decir que se este afirmando que el papel de todos los individuos sea el mismo, que tenga el mismo nivel de protagonismo en todos los casos, ni sus situaciones sean iguales[236], como ya hemos dicho, en algunas ocasiones los individuos simplemente se dedican a conservar su propia existencia, se podría decir que simplemente aportan consigo mismos al alimentarse y reproducirse y por lo demás son simplemente pasajeros, no cambian su entorno, no influyen fuera de sí mismos, pero aun en esta precaria situación, su influencia es determinante, sus ganas de vivir y de conservarse hacen que, eventualmente, por influencia suya (en algunos casos, en otros casi nula) o del medio, la vida adquiera complejidad, adquiera más protagonismo, e influencie más en sus formas de lograr sus objetivos, en sus formas de adaptarse.

Bueno, pero siguiendo con el tema, estábamos por empezar a mencionar un ejemplo de lo que, sólo hablando de comportamientos adaptativos, es la influencia de los individuos diferentes al humano, en su misma adaptación, en su manera de enfrentar el mundo y de conseguir lo que “desean”.

Y lo primero que tenemos que entrar a mencionar es como ya la misma palabra instinto ha perdido su validez, en mi parecer, y es que precisamente esta palabra quiere denotar eso que a través de las ultimas líneas hemos querido rechazar, denota comportamientos automáticos totalmente desligados de su sustrato, el individuo, y “aparecidos” como en una historia donde se crean personajes y se les dota de personalidad.

Ya habíamos mencionado una definición de instinto, pero vale la pena mencionarla de nuevo en forma ordenada:

“Pautas fijas e innatas de comportamiento (acción y reacción) propias de las especies animales y, aunque de forma más débil, también del hombre, que –sin necesidad de ser aprendidas o experimentadas— adaptan el organismo a las condiciones exteriores de vida según un principio de funcionalidad biológica. Sólo determinadas relaciones con el entorno desencadenan determinadas acciones instintivas. El instinto aparece como <<un organismo nervioso, organizado de forma jerárquica, que responde a determinados impulsos de alarma, producción y orientación, tanto internos como externos, con movimientos que le permiten conservar la vida y la especie>> (Tinberger)”.[237]

“Pautas fijas e innatas” se nos dice que son estos espectros, estas apariciones, cosas que no tienen historia ni pasado, que no han sido desarrolladas sino que son una unidad inalterable desde su aparición, así se describe a los instintos dejándose llevar por el aparente automatismo e inmutabilidad de las observaciones.

Así la etología critica, como ya habíamos dicho, a la sociobiología:

“Para descomponer el comportamiento en estrategias adaptativas independientes y hereditarias, la sociobiología renuncia a los trabajos que, desde el año 1960, han abandonado la noción de instinto para estudiar el desarrollo del comportamiento”[238].

Pero hay algo que me parece interesante recordar, aunque no se pueda estar del todo de acuerdo: “En el siglo XIX era común pensar que los “instintos” resultaban de hábitos originalmente inteligentes, convertidos en automáticos y, después, hereditarios”[239], pues es difícil pensar en comportamientos inteligentes en algunas especies, pero lo que me parece atractivo es la posición benévola con los individuos que “padecen” los “instintos”.

Pero lo cierto es que la noción de “instinto” es abandonada y en este proceso la etología toma dos caminos de los cuales sólo uno nos interesa:

“Estas concepciones del comportamiento animal han permitido a la etología hacer durante largo tiempo una recolecta de observaciones del terreno pero se ha probado, cada vez más, desde los años sesenta que las conductas animales no obedecen a los rígidos “esquemas de acción innata” predichos por Lorenz. Los etólogos abandonaron, de común acuerdo, la noción de instinto y orientaron sus investigaciones en dos direcciones.

Algunos, estudiando principalmente en el laboratorio la maduración del comportamiento en el curso de la vida individual, llamándose a sí mismos etólogos. Sus estudios los motivan a insistir sobre la complejidad de los procesos de adquisición y el papel que juega la experiencia individual. La formación del comportamiento es, sin embargo, para ellos, más compleja que un banal mecanismo de aprendizaje:

El joven, piensa Robert Hinde, no es una arcilla pasiva portando la huella de los efectos de la experiencia. Porque, de hecho, el joven muestra respuestas particulares, porque explora activamente su medio ambiente; selecciona ciertas formas de experiencia y descuida otras, construyendo de esta manera su propio medio ambiente: lo que aprende esta limitado y dirigido por lo que es. (R. Hinde, Biological bases of Human Social Behaviour, Mc Graw-Hill, 1974, p, 190)”[240]

El aporte de los individuos a estos “instintos” es primordial, aunque para sus descendientes sea una conducta heredada y automática, la experiencia y la “voluntad” de individuos anteriores es lo que forma estas conductas que tienen la apariencia de artificiales, como ya dijimos no son cambios dramáticos, no son individuos que cambian de especie a voluntad, pero su experiencia complementa en alguna medida el contenido adaptativo de su especie, Lorite Mena, aunque siguiendo las explicaciones de K. Lorenz sobre, “El llamado en inglés Innate Releasing Mechanism, o I.R.M. (= Mecanismo innato de Liberación de Respuesta)”[241], también ve en los individuos parte de la “creación”, así destaca su experiencia como algo relevante:

“Con la progresiva complexificación del sistema nervioso y, como correlato, con la modificación adaptativa del sistema motor –el cual permite una cierta libertad de movimientos y de relaciones con el entorno--, el I.R.M. se <> --o más bien, el sistema nervioso adquiere una maleabilidad relacional— y permite una adaptación ambiental del comportamiento en la cual tiene una creciente importancia la experiencia individual.”[242]

Entonces, como ya hemos dicho, el aporte, la conducta diferenciada, dependerá del grado de complejidad de los individuos, pero, repitiendo también lo siguiente, así, aunque los individuos en ciertas ocasiones sólo influyan con conductas muy sencillas, como el sólo alimentarse, y lo demás este librado al azar, como la posibilidad de ser trasladados a diferentes ambientes que les proporcionen sustento, estas conductas sencillas son provocadas por los individuos, y su posible creciente complejidad también.

Mirando individuos un poco más complejos se puede notar como sus capacidades pueden hacer un mundo más diverso:

“Fundamentalmente, y de una manera general (tanto en los invertebrados superiores como en los vertebrados), <<las disposiciones generales de las neuronas están determinadas genéticamente>> --y esta configuración será la base de la constitución del <> de los diferentes animales--. Pero cada neurona tiene varias conexiones posibles; de tal forma que, en el interior de la determinación genética de las disposiciones de base, las diferentes conexiones son, en gran parte, aleatorias, y dejan aparecer un margen de <> --concretizada, funcionalmente, en la evolución de los miembros motores que facilitan la movilidad del animal--. Esto permite comprender que, en el interior de la determinación genética propia de cada especie, los individuos puedan tener distintos tipos de conexiones, las cuales se manifestarán en diferencias comportamentales, dejando, consiguientemente, aparecer una <> o <> propia --<> claramente constatable, en la experiencia más espontánea, en los perros, los caballos, etc.”[243]

Entonces, a pesar de que los “instintos” puedan parecer automáticos no se puede negar su base adaptativa impulsada por la “voluntad” de los individuos que después es heredada: “Algunas normas de comportamiento en extremo complejas de ciertos mamíferos y aves dependen claramente en su totalidad de circuitos genéticamente determinados del sistema nervioso.”[244] Algo similar ocurre en el caso humano:

“A nosotros nos interesa ahora en primer lugar el origen de los impulsos que llevan al conflicto entre los hombres. A este fin podemos hablar de instintos humanos, pero siempre a sabiendas de que en realidad estamos hablando de configuraciones nerviosas heredadas que hacen especialmente sencillo aprender ese comportamiento que atribuimos al instinto. A través de toda la historia los jóvenes han encontrado siempre fácil y agradable aprender a usar las armas desinteresadamente, ya fuese para matar animales y conseguir alimento o para combatir con miembros de otro grupo.”[245]

Entonces, este tema nos ayuda a redondear un poco más la idea que queremos capturar, lo primero que rescatamos, de nuevo, es, nuestro ya nombrado hasta el asco, egoísmo, todas las especies, y, mejor dicho, los individuos, consumen su energía en pos de sus “intereses” personales, que pueden asumir múltiples formas, pero que en esencia son lo mismo, y para lograr estos intereses las especies, y los individuos, aunque no de una manera muy evidente, se adaptan, de múltiples formas, para algunos unas más eficientes que otras, pero eso es fruto de la diversidad, la adaptación entonces es una expresión de la individualidad y del egoísmo aunque en apariencia luzca como un espectro, un regalo divino, un regalo de la evolución o de la especie (configuraciones neuronales heredadas, por ejemplo), es fruto de los “intereses” individuales, de la “lucha ciega” que se hereda, de la “voluntad” de individuos.

Ahora seguiremos con el caso humano, y esto nos servirá de aperitivo para la segunda parte de este trabajo, lo que queremos demostrar es que al igual que los demás seres vivos los humanos padecen de egoísmo, aunque de una manera muy particular, y además queremos demostrar que al igual que las demás especies el humano se adapta para tener éxito en su búsqueda, adaptación que en el humano muestra más claramente su carácter personal o de lucha individual, y al final pretendo demostrar que en esta búsqueda individual en el humano, las diferencias son superficiales, los métodos usados en esencia son muy similares.

7.4. Adaptación en el caso humano

“Con la idea de que las facultades intelectuales se habían originado en el curso de la evolución orgánica y sólo poseían, pues un valor simplemente utilitario”[246], Sabine ve en Bergson el exponente más popular de las tendencias filosóficas del siglo XIX que querían minar la creencia en que la ciencia podía constituir una fuente valida de verdad.

“La evolución creadora de Bergson fue un análisis destinado a demostrar que el intelecto es simplemente un factor en la adaptación biológica y tiene pues, simplemente, una aplicación instrumental para controlar el medio en el que vive el hombre.”[247]

Como ya lo habíamos dicho, Bergson, irracionalista, piensa sobre la inteligencia que es sierva de la “fuerza vital”, y hasta aquí, antes de que mencione que la intuición es el instrumento para alcanzar la verdad metafísica, es la cita de nuestro interés.

Como ya hemos mencionado, en mi opinión, todos los seres vivos buscan adaptarse de la mejor manera para lograr sus “intereses” egoístas, que estarán concretados dependiendo de las situaciones específicas, el caso humano no es la excepción, sus individuos también buscan adaptarse, y en su caso, esta adaptación es la inteligencia.

Hasta aquí no hemos dicho nada distinto a Bergson, salvo pequeñas precisiones, pero no quiere decir que estemos totalmente de acuerdo con el.

El humano, como las demás especies, es un individuo, que debido su egoísmo, aporta también, separadamente, individualmente, a la adaptación de su especie, a la adaptación de sí mismo, que es lo más importante, pero en las afirmaciones de Bergson hay muchas cosas que me molestan, no estoy hablando de sus pretensiones metafísicas, esto ultimo es algo con lo cual no se puede discutir, es algo similar a lo que sucede con las religiones, los hechos son irrelevantes, “el único gesto es creer, o no”, la discusión o las razones no tienen cabida, pero no, esto no es lo que me molesta, y esta va a ser la base de la explicación pertinente en este capitulo.

Pues es verdad que sobre la inteligencia voy a estar en muchas ocasiones de acuerdo con Bergson, para mí la inteligencia es la principal adaptación del ser humano, y digo que es la principal porque no es la única, la guerra, el grupo, la división del trabajo, pueden mencionarse como otras, que parten de la primera y que se ven potenciadas por esta, pero en todas las afirmaciones de este autor creo notar algo, que con lo que llevamos de camino, ya será notorio que no estoy de acuerdo, y es el antiguo antropocentrismo.

Así que mencionemos cuales son estas diferencias que nos alejan de este autor y después les prestaremos la debida atención, en primer lugar tenemos el claro antropocentrismo que le entrega al humano únicamente “intereses” que lo hacen ser utilitarista, en segundo lugar tenemos el reduccionismo marcado que hace de la “voluntad” el único factor de cambio, y en tercer lugar tenemos su rechazo a la ciencia, al conocimiento, su resignación.

Como ya mencionamos este autor parece ver en el humano la única especie capaz de tener “voluntad”, “intereses”, lo colijo ya que ve en los humanos la especie que desarrolla su inteligencia de manera “utilitarista”, es algo que no estoy seguro sea la opinión de Bergson, pero presentada la ocasión aprovecharemos para hacer algunas reflexiones, el egoísmo es algo omnipresente en todos los seres vivos, todos buscan adaptarse, todos buscan su autoconservación, para mí la inteligencia también tiene un valor adaptativo más que “utilitarista”, y esta adaptación es consecuencia de la “voluntad” de los individuos, cosa en la cual, muy en la esencia, son comparables el humano y las demás especies. Sobre lo anterior no quiero extenderme más pues creo que este trabajo ya ha sido una eterna redundancia sobre este tema y no quiero correr el riesgo de aburrirlos, asumiendo que aún no lo están.

En segundo lugar, y aprovechando el espacio que abre el anterior párrafo, quiero analizar esto que hemos llamado inteligencia, esta adaptación, sobre este tema me parece que Bergson reduce violentamente la aparición de este fenómeno atribuyéndoselo a un “utilitarismo” presente en la especie humana, me hace recordar algo que ya mencionamos acerca de los instintos, cuando recordábamos como en el siglo XIX era común la idea de que los instintos eran un desarrollo de la inteligencia, después automatizados y después heredados.

Sobre esto no se puede decir nada más excepto que es un error, es una visión que reduce grandemente la aparición de un fenómeno como la inteligencia, con lo cual no estoy negando su valor adaptativo, su uso, pero lo que si quiero dejar en claro es que no estoy de acuerdo en que la necesidad de adaptación sea su única fuente, o razón de aparecer.

Como ya se sabrá, la aparición de la inteligencia en el humano ha sido un tema de intenso debate, sobre todo en círculos antropológicos, así, en medio de esta discusión se han mencionado múltiples causas para su nacimiento, es algo embarazoso nombrarlas de esta manera tan sucinta pero su análisis no es el objeto de este trabajo, ni mis “virtudes” lo permiten, pero mencionamos así ideas tales como, la visión como sentido principal en el humano, su característica binocular, la posición bípeda, el abandono de un entorno arborícola por uno sobre el suelo, el desarrollo de la relación cerebro-mano, el desarrollo mismo de la mano que nos permite asir objetos analizarlos y además desplazarlos, la sexualidad, el descubrimiento de la manera de hacer fuego, entre otras.

Y es esta la reducción que critico en Bergson, así, como resulta obvio de todo lo discutido anteriormente, no niego, en absoluto, el papel de los individuos, en este caso humanos, allí podría acercarme un poco al autor, es cierto que creo que el uso continuado de esta facultad la desarrollo, que la necesidad de adaptación del individuo humano haya contribuido a que aparezca y la haya mejorado, que las necesidades adaptativas de los individuos hayan causado en parte su aparecimiento y desarrollo, pero no se puede ver al humano como su única razón, eso es tener demasiada fe en el humano, como ya lo hemos explicado además del individuo existen otros condicionamientos que hacen de cada caso algo particular, en este caso vemos como el escenario es en verdad algo colorido, aparte de lo nombrado por la antropología yo sumaría la forma de vivir en grupo, la división del trabajo, el lenguaje, algo que olvide mencionar, y todo lo que mi ignorancia no me permita nombrar.

Es algo con lo que no puedo estar de acuerdo, pero, sólo por recordar, si estoy de acuerdo en el valor adaptativo de la inteligencia, una vez aparecida, presionada por las circunstancias y los individuos, que si no hubieran visto en ella alguna utilidad no la habrían desarrollado, pues no la habrían usado, una vez aparecida, es una herramienta adaptativa.

Y en tercer lugar, algo que no viene al caso pero a lo que quiero hacer alusión, es algo que podríamos comparar con la opinión ya expresada acerca de Schopenhauer, en Bergson también se presenta la desilusión y frustración que se presentó en el primer autor, pero lo que me molesta en el caso del segundo es que además de abandonar cualquier intento por conocer la realidad, como en Schopenhauer donde simplemente menciona que es algo irreductible a la razón, en Bergson esta desilusión la transforma en arte, en creación, en ilusión, y pretende ver en la metafísica la razón, etérea, como el poder, rodeada de misterio, y además que esta sea descubierta por la intuición, nada más peligroso, pero como dije, el comentario no es pertinente para este trabajo.

Con lo hasta ahora dicho quiero que tengamos presente la inteligencia como factor adaptativo sin olvidar su origen que se encuentra en la diversidad.

Pero continuando, aparecida la inteligencia no se puede negar su utilidad su valor adaptativo, garcías a esta utilidad esta adaptación logró desarrollarse, y hacer del humano algo muy particular, así citamos de nuevo, y de nuevo decimos, ignorando el carácter evolucionista de esta opinión y además completándola:

“Si creemos en la evolución, entonces debemos admitir que tuvo que ser una gran ventaja, en el proceso de supervivencia selectiva, para cualquier grupo de homínidos primitivos el hecho de que su tamaño cerebral e inteligencia crecieran más rápidamente que los de cualquier otra población de su especie. Y sólo veo una forma probable de ejercer esa presión selectiva, a saber: utilizar la inteligencia con el fin de idear nuevos métodos para matar a las especies menos inteligentes,”[248]

El intelecto humano se convierte así en otra fuerza natural, y en esta ocasión nos hacemos acompañar de Gumplowicz: “admitía que las leyes de bronce de los procesos naturales podían ser modificadas por el intelecto humano, que es también una fuerza natural.”[249], es una fuerza, como otras, de otras especies, de la cual puede disponer una especie, y la hace ser particular y exitosa. Como ya habíamos dicho acerca de Buckle:

“La idea fundamental de Buckle era que los procesos social e histórico son consecuencia de la acción de fenómenos externos sobre la mente humana y de la acción de la mente sobre aquellos mismos fenómenos”[250]

Entonces, aterrizando un poco todo lo dicho, es mi opinión, que el humano como otras especies se adapta a su ambiente, ambiente éste que es muy particular, y dentro de sus adaptaciones la inteligencia surgió como una muy especial, base de otras, potenciadora del resto, pero esto es algo que trae consigo nuevos cambios, su mundo ya sólo está compuesto por humanos, los demás seres no son competencia ni peligro, desde un momento determinado sus peligros cambiaron, porque desde un momento su competencia son seres dotados de razón, su competencia es exclusivamente seres humanos, lo cual por consiguiente complica su competencia.

“La historia política siempre ha sido historia militar”[251]

“…la evolución es masivamente orgánica hasta el H. Sapiens, y la cultura aparece como un producto de esta adaptación orgánica; a partir de un momento dado (hace, aproximadamente, 300.000/200.000 años) hay un desplazamiento, la evolución será masivamente cultural, y esta dimensión tomará tal preponderancia que, paradójicamente, el Hombre aparecerá cada vez más como su <>… El Homo invierte una energía orgánica adaptativa enorme en asentar las posibilidades de la cultura (no porque la busque teleológicamente, sino porque la necesita como respuesta idónea a su situación <>).”[252]

“El hecho humano empieza a ser un <> diferencial”[253]

“Lo <<político>> se entrelaza –ex arkhés— con lo biológico, porque lo biológico cuando es humano, es <<político>>.”[254]

El humano pues ha iniciado, hace mucho tiempo ya, una ruta en su camino a la supervivencia que lo hará una especie sumamente particular, ha iniciado su humanización, ha iniciado su adaptación a través de la cultura y, a la vez, ésta ha terminado por humanizarlo aun más, lo que nos lleva a que hoy sea, en estricto sentido, humano, o, podríamos decir: demasiado humano.

Entonces, concluyendo, como dijimos este aparte sólo es un abrebocas de la segunda parte de este trabajo, aquí no pretendo ser exhaustivo sobre el caso humano, pero si quiero que quede una idea clara, el humano como las demás especies es_ egoísta_, a su manera, el humano como las demás especies se adapta y así surge la inteligencia, y esto, que es lo que se vera en la siguiente parte del trabajo, trae como consecuencia otra especie de adaptación, otro método de competencia, la ideología.

PARTE II EL HUMANO

CAPÍTULO 8 ESPECIFICIDADES HUMANAS

8.1. Inteligencia

Salvado un tema que, confesándome, al principio quise obviar ya que, como dije, al inicio para mí era sólo una noción pero algo obvio, el egoísmo, empezaremos ya e ver el verdadero cuerpo de este trabajo y lo que de verdad fue mi motivación para iniciar esta pila de conjeturas, la ideología.

Pero, igual que antes, otra vez se hace necesario recorrer algunos temas antes de entrar en materia, y como es nuestro caso el análisis del caso humano no podemos obviar una descripción de su caso particular y en particular no podemos evadir el describir como los condicionamientos influyen en el humano y como el mismo humano colorea su escenario.

Escuchemos un momento a Karl R. Popper:

“Es la inteligencia que te hace humano, la que te permite ser algo más que un mero puñado de deseos y ansiedades. Lo que hace que tu te bastes a ti mismo como individuo y lo que te faculta a sostener que eres un fin en ti mismo”.[255]

El mundo humano no es tan simple como la anterior descripción, ni el mundo de ninguna especie lo es, como ya se dijo en el mundo de todas las especies hay múltiples especificidades que hacen casos absolutamente particulares, de allí deviene la variedad de la naturaleza, pero aunque esto sea cierto la realidad no nos permite despreciar observaciones valiosas, como con la mayoría de los autores sucede. En este orden de ideas quiero empezar a abordar el mundo humano, que se tendrá que ver, al final, como un todo complejo aunque tengamos que analizar cada parte, y es así que con razón, reconciliándonos con Popper, empezaremos por analizar una especificidad del humano, quizás la mas importante, influencia de las demás, la inteligencia.

Como ya habíamos dicho junto con Bataille todo ser vivo tiende a acrecentarse, junto con Hobbes, la vida es incansable en su búsqueda de medios para continuar su existencia, y aunque no estemos de acuerdo con conceptos evolucionistas que ven en la inteligencia un fin moral acabado que hace del humano el ser soñado por la naturaleza, por la creación, si creemos que gracias a estas ansias de la vida, gracias a el azar también, gracias a todos las factores que influyeron, la antropología nos puede mencionar algunos, la vida se abre paso de formas absolutamente particulares, que en el caso humano desemboco en la_ inteligencia_ y en otras particularidades que mas adelante en este capitulo mencionaremos.

Es entonces como la inteligencia para nosotros es una adaptación, pero no es una adaptación necesaria, no es la culminación de un proceso, es un método adaptativo escogido por múltiples factores, ya habíamos mencionado como la antropología nos menciona factores como la posición bípeda, la consiguiente liberación de la mano, la culturación del fuego, etc. Que sin seguir una línea evolutiva necesaria, “científica”, “lógica” contribuyeron a la aparición de esta característica humana.

“El irracionalismo de Schopenhauer y Nietzsche era casi totalmente ético en su contenido y sus fines. Existían en la filosofía del siglo XIX, sin embargo, otras tendencia… con frecuencia esta tendencia se relacionaba con la biología: con la idea de que las facultades intelectuales se habían originado en el curso de la evolución orgánica y sólo poseían, pues un valor simplemente utilitario… A diferencia de los aforismos moralistas de Nietzsche, el irracionalismo de Bergson era el uso sistemático de la razón para minar la razón… el intelecto es simplemente un factor en la adaptación biológica y tiene pues, simplemente, una aplicación instrumental para controlar el medio en que vive el hombre”[256]

Con Bergson estamos de acuerdo en el valor que se le da a la inteligencia “es adaptación biológica y tiene aplicación instrumental para controlar el medio” aunque hemos de hacer varias salvedades, como ya dijimos acerca de Popper esta no es la única especificidad en el humano, además este reconocimiento no nos lleva a sacar las mismas conclusiones a las que llego Bergson:

“Sólo la intuición puede captar directamente al mundo tal como es –una fuerza creadora indefinible, imprevisible, supraracional. Bergson suponía que la mente estaba innatamente dotada de esta intuición parecida al instinto y más profundamente arraigada en la vida que la razón, pero muy atrofiada en el desarrollo humano por la excesiva dependencia del hombre de la inteligencia. También suponía que las fuerzas intuitivas podrían recuperarse y convertirse en instrumento metódico para alcanzar la verdad metafísica… su llamada a la intuición fue simplemente una invitación a una especie de misticismo vitalista en la biología y la psicología, lo mismo que en la filosofía.”[257]

Entonces, recapitulando, nos unimos al reconocimiento de la inteligencia como diría Bergson como “Sierva de la fuerza vital”, es una consecuencia de la necesidad de la vida por ser magna, es consecuencia de las necesidades adaptativas de una especie, pero aunque esto sea así, aunque sea una adaptación del todo eficiente, tanto que el humano ya sólo compite con si mismo, no quiere decir que sea necesaria, una consecuencia ineludible, es consecuencia de múltiples factores, de condicionamientos que al presentarse y confundirse trajeron esta rara consecuencia que hace reinar a una especie en un espacio.

Nadie podía esperar de la inteligencia tanto esplendor, nadie podía imaginar un desarrollo de la corteza cerebral a tal grado, muy pocos abrían apostado a un animal con estas características, a priori, pero la necesidad hizo persistir a este animal sin garras, sin velocidad, sólo hoy retrospectivamente esa criatura grotesca tiene un inmenso valor para la historia ya que a logrado variar su entorno y se ha enseñoreado de el.

Pero continuando, vemos como la inteligencia, que es un fruto de la necesidad de una especie y de su entorno logra ganar espacio para la fuerza vital de la cual es sierva y esto hace que el escenario del hombre se coloree de manera que es muy difícil ya comparar el humano con otras especies, salvo en cosas fundamentales como por ejemplo el deseo de vivir, es así como la inteligencia que fue fruto de condicionamientos también entra a condicionar a una especie que gracias a este nuevo elemento recorrerá cominos que aunque comparables, como la vida en grupos o el esfuerzo por conseguir formas más eficientes de lograr la muerte de otros seres vivos, tienen elementos que sólo la inteligencia podría traer, en este capitulo pretendo mostrar algunos de estos pero mi objetivo no es analizarlos en profundidad sólo serán mencionados en la mediada en que nos ayude a dejar en claro lo que para mí es otro método de adaptación producto del la inteligencia, que hasta aquí hemos llamado ideología.

8.2. Subjetividad

El primer aspecto que debo mencionar, que es para mí un temor y que merece especial atención, es un aspecto inanalizable, pero debo cuidarme de él ya que quien escribe sobre el humano corre los peligros que como humano se trae a si mismo, ya que como humano el humano quiere encerrar todo en la palabra y hacer inteligible el mundo así no tenga un real entendimiento de él, es un aspecto que quizás sea el aspecto mas rico, inagotable, que nos trajo la inteligencia, es la volubilidad, el capricho.

Una especificidad que nos da la inteligencia en el caso humano es que hay aspectos de la existencia de los seres humanos que no son analizables, no son reductibles, no son clasificables, porque son enteramente subjetivos, gracias a la inteligencia se adquiere una subjetividad sin precedentes, lo que hace del comportamiento del humano, de sus pensamientos, de sus pensadores algo muy aleatorio, voluble, caprichoso, con esto no se esta negando la existencia interior de otros seres vivos, quizás estos estén más encerrados dentro de si que el humano pues sólo se sienten a sí mismos, la diferencia esta en su variabilidad, en el caso humano la existencia interna es mucho mas rica que en otras especies, mucho más multiforme.

“La heterogeneidad de los seres humanos a todos los niveles es una de las características únicas de nuestra especie”[258], puede que exista un grado de aleatoriedad en otras especies, no es raro escuchar de quien haya tenido una mascota que afirman distinguir una cierta “personalidad” en estos seres[259], pero en el caso humano esta “plasticidad” puede ser mucho más profunda:

“Aunque en algunos ámbitos parciales de la vida humana (por ejemplo, la conducta del bebe) los instintos rectores están fijos en forma de reflejos innatos, el concepto socioantropológico sobre el hombre se basa en principio en la aceptación de la plasticidad, la apertura y la indeterminación de la conducta humana”[260]

“La evolución del cerebro (pero no olvidemos otros elementos interactivos: bipedismo, manualización, alimentación, lenguaje, sexualisación…) conduce al individuo a un espacio de libertad que valoriza al máximo la experiencia personal y, con ella, la importancia de la prueba. Si este <> entre <> y <> se abre hacia un horizonte de creatividad –que sitúa al individuo frente a una <> (continuamente diferente de ella misma)--, su misma dinámica, necesariamente experiencial, su misma aleatoriedad, aumenta los peligros de integración del error en el sistema. De tal forma que para que el error que el individuo puede introducir en su dinámica de libertada-prueba no ponga en peligro la identidad del grupo, los mecanismos de interpretación del sistema adquieren una importancia decisiva.”[261]

Y continúa Lorite Mena:

“¿Cómo podríamos comprender si no la asociación mítica del fenómeno físico del rayo con la voluntad de Zeus, o la concepción cosmológica basada sobre el lugar central de la Tierra en el universo?”[262]

Y aunque no se pueden negar los efectos de la vida en comunidad que marcan esta “plasticidad” tampoco se puede negar la diversidad de espacios que se crean al interior de los humanos, por ejemplo, aunque Freud ataca el carácter universal que se le quiso dar a la explicación de las conductas a través de la sugestión planteándose el problema nos dice lo siguiente:

“Es indudable que existe en nosotros una tal tendencia a experimentar aquellos afectos cuyos signos observamos en otros, pero, ¿cuántas veces no resistimos victoriosamente a ella, rechazando el afecto e incluso reaccionando de un modo completamente opuesto? Y siendo así ¿por qué nos entregamos siempre, en cambio, al contagio, cuando formamos parte integrante de la masa? Habremos de decirnos nuevamente, que es influencia sugestiva de la masa la que nos obliga a obedecer a esta tendencia a la imitación e induce en nosotros el afecto. Pero, aun dejando aparte todo esto, tampoco nos permite Mac Dougall prescindir de la sugestión, pues como otros muchos autores, nos dice que las masas se distinguen por una especial sugestibilidad.” [263]

Este es quizás el tema más interesante y más profundo aunque “inanalizable” que se podría tratar entre nosotros, desgraciadamente no es el tema de este trabajo ni mis virtudes me lo permiten aun, pero hago alusión ya que en este trabajo se tratara el tema humano genéricamente intentando hacer generalizaciones pero es mi interés dejar en claro que aunque la cuestión metodológica exige hacer juicios genéricos no se debe olvidar que los seres y por encima de todo los humanos son seres irreductibles a los géneros.

8.3. Individualismo

Hecha esta salvedad podemos continuar nuestro trabajo mencionando algo que por interés o por feliz ceguera se ha ignorado o escondido por “interés general” y es una consecuencia del desarrollo de la inteligencia y de la convivencia con esta por largo tiempo, gracias a la inteligencia, un bien compartido, el ser, el propio ser toma absoluta relevancia para cada ser aislado, para cada ser discontinuo.

Todo ser sufre esta realidad, todo ser esta aislado y sólo convive con si mismo, pero el humano a diferencia de los demás seres como ya lo vimos junto con Bataille aparte de tener sentimiento de sí, tiene conciencia de sí, como lo vimos al principio de este capitulo con Popper la_ inteligencia_ es_ “Lo que hace que tu te bastes a ti mismo como individuo y lo que te faculta a sostener que eres un fin en ti mismo.”_

No es una novedad, el individualismo, desde hace mucho tiempo el humano sueña, por ejemplo, con su inmortalidad, individualmente, en su lecho, aisladamente, desde siempre el temor a la muerte lo asecha día a día a los pies de su cama y esconde los cadáveres bajo la tierra[264], es una oportunidad que no escapa de la mente de algunos quienes la ofrecen por la sangre de otros algunos, adaptación mental sin la cual el futuro de un pueblo no existiría, quien lucharía por algo si supiera que su fin es infinito, el hedonismo seria el camino, la religión en este aspecto es un ejemplo de oportunismo, de adaptación y es un indicio de individualismo, no de lo contrario.

La absoluta relevancia del ser toma interés radical incluso en temas donde el ser no debería ser, debería ser ausencia, no ser, éste es el caso de la ciencia, algún melancólico “filósofo” se preguntó ¿si un árbol cae en la mitad de un bosque y nadie observo este hecho, realmente cayó?, yo pregunto, ¿es acaso el observador más importante que lo observado?, parece que si, un reconocimiento sincero de este absurdo es La sociología de la ciencia de Karl Merton, quien señala que en un principio la sociología del conocimiento se centraba, casi exclusivamente en tratar de discernir la medida en que el conocimiento de los hombres se haya moldeado por sus intereses y sus experiencias, así:

“¿Cómo las experiencias existenciales cotidianas moldean las formas en que la gente conceptualiza el mundo? ¿Cómo, a su vez, sus conceptualizaciones influyen sobre sus acciones en el mundo, y cómo, además, reaccionan ante las discrepancias entre lo que <> y lo que experimentan?”[265]

Y aunque se vera más adelante, el mundo queda reducido a la palabra, reducido a como el humano lo dice:

“Saber humanamente constituye un modo de estar en y con las cosas humanamente, un modo de instalarse en un mundo. Decir <> es, inevitablemente, decir <>.”[266]

Es decir, en palabras de este mismo autor,__saber humanamente es, precisamente, del ver sensorial se concluye un ver mental y entre los dos se permite una intervención manipuladora o creadora[267],Einstein en el mismo sentido afirma: “… lo real es una <<construcción conceptual para la inteligencia de lo que es interpersonal>> y que la <<justificación de esta construcción reside enteramente en su validez>>”[268], a lo cual complementa Lorite Mena: “La realidad es en y por una noción, una teoría (un <<espectáculo>>) para la inteligencia.”[269], continuando con Einstein según Lorite Mena: “A. Einstein, puede afirmar que en la relatividad especial hay una <<primacía del observador, que realiza el experimento, sobre la realidad objetiva>>”[270]__al final parece que todo el conocimiento humano termina reducido a ser “ciencias como uno quisiera”[271] lo que destaca el poderío de lo subjetivo en el humano, lo que destaca la importancia que adquirió para sí mismo el ser inteligente.

Entonces, a despecho de muchos que querrían ver sacrificios de otros seres por causas ajenas a estos, la _inteligencia,_muy al contrario de lo que dice el mundo conceptual creado por el humano, desplaza lo ajeno por lo propio, hace del individuo mas consiente de sí mismo, mas individualista, no en el sentido que lo toma Popper, un individualismo “moral”, sino un individualismo “más allá del bien y del mal[272] un individualismo a pesar del mundo, a pesar del mundo que conoce-dice el humano.

El humano individualmente, en casos, toma conciencia de su mortalidad, de su fin insuperable, en casos, sabe que sus crías son cuervos y que no son él mismo ni parte de él, en casos, toma conciencia que su trabajo es para alguien más ya que no existe la inmortalidad a través de las obras ni a través del mármol de las estatuas, es por esto por lo cual puede cometer suicidio sin ninguna razón de colaboración, sin otra razón más que la de matar el dolor calmar la angustia propia, es por eso que hoy, desde que aparece la inteligencia, toma relieve el hedonismo y el homosexualismo dice “porque me gusta”, la acumulación de capital y de mujeres no tiene función social, “porque me complace y son complacientes”, hoy el humano puede vivir sin procrear, son muy pocos los seres que se resisten a este engaño, en fin, a pesar de lo que el humano diga a sus semejantes hoy el individualismo desborda los muros del “saber” humano y acentúa al ser propio en frente de lo extraño.

Como vemos entonces antes que altruismo la inteligencia obliga, sin ligar, con sí mismo, como veíamos sobre Bataille, ya el esplendor de la vida palaciega de extraños no satisface a quien lo observa, todos quieren parte de la inmortalidad del faraón, es por eso que hoy, desde la inteligencia, se hace mas difícil obtener sacrificio de extraños, los antiguos artilugios llenos de verbo, de verbo divino, de complicadas estructuras y “Superestructuras” no satisface a nadie a la ora de ir a las trincheras, a la ora de morir por el estado, es por este motivo que voces como la de Popper hoy se escuchan, ideas morales inclusivas de la mayor parte de individuos que se pueda, ideas como el utilitarismo negativo ya son necesarias si se quiere vivir en comunidad, nadie esta dispuesto a ser pueblo si lo obligan a olvidarse de si mismo, los sistemas axiológicos se cuidan ya de hablar de abnegación, ni las parejas se lo exigen ya, antes había resignación ante la palabra dios o estado que hacían al individuo verse como recurso, hoy la inteligencia agranda los abismos entre los seres, abismos que hacen ver a lo extraño como extraño, no digno de sacrificio:

“Lo que Platón define como dialéctica es, en esencia, la intuición intelectual del mundo de la belleza pura. Sus filósofos adiestrados son hombres que “han visto la verdad de lo que es hermoso, justo, y bueno” y se hallan en condiciones de trasladarlo del cielo a la tierra. Para Platón la política es el arte regia. Y es un arte… en un sentido más literal de la palabra.”[273]

A lo que Popper responde:

“Pero esto ya no es admisible. No es posible creer que las vidas humanas puedan convertirse en el medio para satisfacer el deseo estético de un artista de expresarse a sí mismo”[274]

El humano no es un fin en si mismo, no “debe” ser, o si, pero hoy se considera un fin en si mismo y ya no ve motivos para su sacrificio puede separarse de sus instintos, y aunque esto no sea una generalidad, o sí, y en muchos espacios sea sólo una tendencia, esas son las consecuencias de la inteligencia (además de motivaciones en los dos sentidos, capricho en fin, opción que no tienen otras especies), el individualismo.__

Pero como ya sabrán ese es el grueso de este trabajo que será tratado posteriormente, por ahora conformémonos con esta conclusión sobre ésta especificidad humana, la _inteligencia,_muy al contrario de lo que dice el mundo conceptual creado por el humano, tiende lo ajeno por lo propio, hace del individuo mas consiente de sí mismo, mas individualista.

8.4. Escenario

Por ultimo hay otra especificidad que moldea el caso humano, otro condicionamiento que hace la realidad humana, el escenario, como se había dicho en muchas ocasiones el mismo ser, la misma especie de la que se hable colorea para si misma su escenario, este es el caso humano, y por sobre todos el caso humano, gracias a la inteligencia, adaptación sin genero, el mundo humano se colorea de maneras totalmente particulares y situaciones que podrían ser análogas con otras especies como el vivir en grupos o la división del trabajo, en el caso humano toman formas que excluyen cualquier posibilidad de comparación o sólo comparaciones muy puntuales y contextualizadas son permitidas.

Al escenario humano se suman situaciones muy particulares de las cuales nombraré tres que para mí son de particular importancia, más con esto no creo nombrar o describir a fondo el caso humano, así que el tema esta abierto, para mí tienen especial relevancia y son absolutamente particulares gracias a la inteligencia situaciones como la forma de vivir en grupos, la división del trabajo y la guerra.

8.4.1. Grupos

Muchos autores se refieren a esta forma de vivir con mucha perplejidad, y es que de verdad causa curiosidad la absoluta dependencia que el humano tiene por la compañía, sólo Zaratustra logro vivir años aislado en la montaña, alguien diría “o es un bruto o es un dios”, yo, me confieso, no creo en dioses, volviendo a citar por imperiosa necesidad este aparte de Burnet citando a Koestler, transcribo:

“… una necesidad biológica demasiado fuerte de pertenecer, de unirse a una persona, a un grupo o a una idea, con el fin de trascender de los confines claustrofóbicos de su propio ser”[275]

Es algo similar a lo que afirma Bataille quien ve casi en todas las acciones de los seres un intento de escapar a la discontinuidad, no es que no este de acuerdo, pero en el caso de los grupos yo no sería tan romántico, Popper también lo nota, para él una sociedad abierta es una sociedad abstracta, sin contacto entre sus miembros[276]__lo que es decididamente desagradable para el humano, así:

“En la sociedad moderna existe muchísima gente que tiene poco o ningún contacto personal íntimo con otras personas y cuya vida trascurre en el anonimato y el aislamiento y, por consiguiente, en el infortunio. En efecto, si bien la sociedad se ha tornado abstracta, la configuración biológica del hombre no ha cambiado considerablemente; los hombres tienen necesidades sociales que no pueden satisfacer en una sociedad abierta.”[277]

Sabemos por Lorite Mena que el hombre crea su espacio vital en sociedad a través del lenguaje, su espacio vital que existe dentro de la lógica del lenguaje donde se dice el mundo, se describe el mundo al antojo del humano, es un espacio creado en sociedad, del cual no puede escapar el humano si no quiere perecer física y moralmente:

“Una de las características que definen la actitud mágica de una sociedad “cerrada”, primitiva o tribal, es la de que su vida transcurre dentro de un círculo encantado de tabúes inmutables, de normas y costumbres que se reputan tan inevitables como la salida del sol”[278]

Como el “animal político” han nombrado al humano, lo han dicho, afirmación que desagradaría a los biólogos que todavía ven en la naturaleza a un ente y no incluyen dentro de esta desarrollos como este, de una especie, desarrollo que hace parte de la naturaleza que varia según el tesón de los individuos, el medio social es el medio natural del humano.

Afirmamos que el medio social es el medio natural del humano, debemos fundamentar ahora esta afirmación, debemos decir entonces que este comportamiento no es gratuito, no es natural, no es un don, como ya hemos visto la vida tiende a acrecentarse a guarecerse cada vez más, según Hobbes:

“El deseo de seguridad, necesidad verdaderamente fundamental de la naturaleza humana, es, para todo propósito práctico, inseparable del deseo de poder, medio actual de conseguir bienes futuros aparentes, porque todo grado de seguridad necesita asegurarse aun más.

De este modo señaló, en primer lugar, como inclinación general de la humanidad entera, un perpetuo e incesante afán de poder, que cesa solamente con la muerte. Y la causa de esto no siempre es que un hombre espere un placer más intenso del que ha alcanzado; o que no llegue a satisfacerse con un moderado poder, sino que no pueda asegurar su poderío y los fundamentos de su bienestar actual, sino adquiriendo otros nuevos.”[279]

Vimos también acerca de Burnet como el grupo, no sólo en el humano, ha demostrado tener gran efectividad a la hora de acrecentar la vida, a la hora de protegerla[280], pero gracias a la inteligencia esta adaptación, este comportamiento, no sólo es más efectivo sino más complejo.

Pero antes de adentrarnos en su complejidad sigamos un poco en las ramas, era de esperarse que un ser inteligente rápidamente notara una realidad que lo haría más potente en medio de su debilidad aislada:

“Como, en términos generales, todos los individuos son iguales en vigor y astucia, ninguno puede estar seguro, y su situación, mientras no exista un poder civil que regule su conducta, es una “guerra de todos contra todos”. Tal situación es incompatible con cualquier forma de civilización: no hay industria, navegación, cultivo del suelo, construcción, arte, letras, y la vida del hombre es “solitaria, pobre, desagradable, brutal y breve”[281]

Obviando por ahora términos tan modernos como poder civil y regulación de conductas, el ser inteligente rápidamente se dio cuenta que un medio efectivo para guarecerse, para darse su incubación, era el grupo, que hace de su potencia casi igualada una potencia superior a sus competidores.

Hasta allí lo dicho seria algo normal, es una formula que ha servido a varias especies, pero como sabemos el caso humano no tiene nada normal, nada genérico, y es así como este y sólo este, un ser inteligente podría aprovechar de esta oportunidad todo su potencial, potencial que es tal que hoy el humano sólo compite consigo mismo, y es allí en donde empieza a aparecer la complejidad que el humano le da a este comportamiento, pero antes veamos cual es la causa de tal soledad del humano en el poder sobre la tierra.

Marx y Engels afirman que el origen de la familia humana, fieles a su doctrina, tiene origen en un intercambio económico, como todo en su humano-dicho-reducido mundo, donde el macho de esta especie es cazador y la hembra recolectora lo cual los asocia en un fin-bien común, pero, aunque no me parece del todo comprobado, estoy más de acuerdo con la descripción de este origen que nos obsequia Lorite Mena la cual se basa en el sexo, veamos.

La sexualidad para Lorite Mena es vista como una forma evolutiva especifica de la organización del comportamiento[282], en la especie humana el macho y la hembra se presentan humanamente como hombre y mujer, quiere decir esto que se da en la delimitación un progresivo franqueamiento del umbral diferencial entre los dos géneros, lo que repercutirá posteriormente en la organización del grupo, ya que la distinción hombre/mujer implica una configuración orgánica, neuro-sensorial especificadora de una practica sexual reproductora necesaria para el equilibrio biológico del grupo.[283]

Esta configuración, esta practica sexual reproductora necesaria para el equilibrio biológico del grupo se describe de la siguiente manera: La distinción entre hombre y mujer no es únicamente sexual, es también funcional dentro de las esferas propias del comportamiento psico-social[284], en este proceso desempeña un papel determinante la educación, la domesticación ejecutada a través de las mascaras más elementales de valoración de un modo de ser, humanamente, ser hombre o ser mujer implica una practica mundana precisa.[285]

Posteriormente, este <<Código estético>> de comportamiento da como resultado un predominio masculino, ya que sus características mundanas están basadas en cualidades físicas como la fuerza física, resistencia, potencia manual para asir objetos, etcétera.

A la situación antes descrita la hembra responde paralelamente a estas cualidades ofensivas-defensivas del macho con la inhibición de esos mismos órganos y estructuras, que al manifestar una potencialidad agresiva podrían provocar una reacción violenta en el posible adversario, esto asegura la supervivencia de la hembra, lo que a la vez acentúa el dimorfismo sexual, y la afirmación ecológico sexual de los dos géneros.[286]

La integración de la hembra a su forma particular se hace a través del macho, esto bajo el impulso de dos dimensiones principales: una, por la necesidad de protección propia frente a eventuales agresores y para asegurar un mínimo de alimento en función de la zona de poder del macho; otra, como futura madre que, dado el estado de inmadurez natal del hijo, necesita el máximo de protección para su prole.[287]

Esta situación, presente en un entorno altamente competitivo, impone la necesidad de lograr un equilibrio a un nivel más radical, algo que a mi parecer no se presenta de manera meditada: disminuir al máximo la competencia sexual. Entonces, dos necesidades, procedentes de las exigencias propias de cada sexo, parecen coincidir en un mismo punto: la necesidad de estabilidad sexual,la necesidad de la familia; por una parte de la hembra, como condición de su seguridad y la de su prole; por parte del macho, como condición de la seguridad del grupo y, a través de él, de la suya propia.[288]

En esta situación se encuentran dos tendencias opuestas en materia de reproducción, la del macho y la de la hembra; por una parte el macho, menos exigente, no selectivo, interesado en escoger varias compañeras sexuales con el fin de compensar el peligro de error que proviene de su incurable indiferencia; por otra parte, la hembra, un organismo constituido de tal manera que invierte más tiempo y energía cognoscitiva en el examen meticuloso de su compañero, por lo cual está menos inclinada a abandonar a su compañero e iniciar una nueva búsqueda.[289]

“Con estas bases podemos encontrar más claramente el sentido antropogenésico de la evolución de los caracteres sexuales secundarios hacia la sexualidad humana”[290]

Desde ese momento el humano pasa del sexo a la sexualidad, primero se da la perdida del fenómeno del celo, y segundo, se distingue entre ritmo biológico y ritmo sexual[291]. “La pérdida de un ciclo específico de actividad sexual –aunque no de un periodo preciso de fecundidad— se manifiesta principalmente, y de una manera general, en una continua disponibilidad sexual de la mujer.”[292], las señales físicas de disponibilidad sexual formaran progresivamente parte de la presentación normal de la mujer.[293] Lo que haciendo un parangón con otras especies es una característica muy peculiar, así:

“La posibilidad de copulación depende de una relación excitación-deseo independiente del mecanismo cíclico hormonal, mientras que experiencias de laboratorio han mostrado que los monos muy difícilmente pueden llegar a la copulación fuera de la época de celo de la hembra, y si llegan a hacerlo, raramente eyaculan.”[294]

Si tenemos como ciertas las anteriores afirmaciones se hace evidente ya la presencia de un escenario absolutamente favorable para la aparición de la familia, así, continuando:

“… podemos pensar que no tanto la vagina-siempre-dispuesta, como la estricta dimensión sexual, sino la relación entre deseo y placer, que se superpone a la selectividad <> de la hembra, podría ser uno de los elementos que fundamentan la cohesión de ese núcleo social llamado familia.”[295]

Esta es la opinión de Lorite Mena acerca de la aparición de la familia, pero, y aquí reside la pertinencia de traer a colación el tema, esta consolidación de la familia a su vez trajo consecuencias que, para éste aparte de este trabajo, son de gran importancia.

Para el macho humano, aparte de ser placentera la posibilidad de asegurarse una permanente posibilidad de copula, esta situación trae consigo la posibilidad de disminuir la continua competencia sexual con otros machos, lo que a su vez permitiría esa colaboración grupal que sitúa la cooperación humana por encima de la de todos los primates.[296]

Es así como la conciencia de grupo se fortalece aun más a través de este aspecto nuevo, esta es una situación más de la cual la inteligencia saca partido, es la hora donde los demás miembros de la especie adquieren significación y relevancia para los individuos, es la hora que devela la posibilidad de sacar mayor partido de los pares, así se toma conciencia de la oportunidad, así dentro de la familia se da:

“La <<conciencia de sí>> --y aquí podríamos referirnos a los análisis existencialistas—es inseparable de la <>, no del <> como objeto, sino como reflejo de una cierta identidad… podría ser situada como el primer paso hacia una socialización de la muerte, hacia un valor social de la presencia del <> que ya no está ahí.”[297]

Lo que posteriormente se refleja en las relaciones de grupo:

“… la simbolización afectiva de esa actitud del grupo social hacia la ausencia del <>.”[298]

Así, debemos tener en cuenta la influencia de esta variante de la actividad sexual sobre el comportamiento social, no sólo en los aspectos ya mencionados, también podemos mencionar como al liberarse el deseo con la posibilidad de controlarlo la actividad social no padece cortes abruptos, pudiendo desarrollarse con continuidad, lo que trae una primera y fundamental consecuencia: la disponibilidad de la madre, y de la sociedad en general, para ofrecer al recién nacido un claustro extrauterino a su inmadurez, con sus evidentes ventajas para la supervivencia de los individuos.[299]

Es así como se favorece la aparición de la colaboración interindividual entre machos, ya que desaparecida la competencia sexual a los machos se les capacitará para una cooperación ulterior, haciendo que aparezca entre ellos las primeras formas de justicia, el llamado bien-común.[300] * [301]

Es ésta la colaboración que destaca Burnet de la siguiente manera: “esa mayor necesidad de solidaridad y cooperación que experimentaron nuestros antepasados primates cuando se convirtieron en cazadores carnívoros de presas mayores y más veloces que ellos mismos”[302] esta complejidad en las relaciones sólo las podría lograr el humano, el ser inteligente, y así convertirse en la especie dominante, sólo el ser inteligente podría bajar de los árboles y cambiar “rápidamente” su conducta y adaptarla a nuevas necesidades.

Vemos entonces como desde el origen el humano y su éxito han estado vinculados a sus relaciones interpersonales, con los grupos, ¿como entonces asombrarse de que un humano no pueda ser, ni un bruto ni un dios?

Pero como la mayoría de movimientos, acarrean otros, traen consecuencias, y así, aquella vieja preocupación por los lobos, por exterior, se traslado al interior de la especie, ya la especie humana no compite con otras y la prosperidad de sus crías atrajo un problema de espacio, o como más graciosamente dice Hobbes “todo grado de seguridad necesita asegurase aun más”, ¿pero, ahora, asegurarse de qué?, este fue, me parece, el primer paso hacia la individualización conciente del humano, al verse solo, aislado, siendo la única especie en el entorno, siendo lo demás, objetos, el humano visualiza la individualidad de cada ser de su especie y siendo estos los únicos seres sobre la tierra son los seres de los cuales se necesita guarecer la vida.

Pero, continuando con la “evolución”, vemos como rápidamente el humano y la historia se percataron de que la lucha de grupos era la forma más eficaz de competir, lo cual dentro de un escenario tan diferente, tan competitivo, pues la competencia son seres del todo similares como ya no lo expuso Hobbes en este aparte, hizo que la lucha de grupos desplazara definitivamente la lucha individual, Maquiavelo en su príncipe destaca grandemente esta realidad y en toda su obra cuida a su príncipe, receptor de las misivas, de el odio del vulgo, incluso para quienes representan a un dios receta la misma formula, previniendo a los vicarios de armarse de ejércitos, de pueblo, de carne de cañón, en caso de querer implantar innovaciones morales:__

“Es necesario por tanto, queriendo discurrir bien sobre todo esto, examinar si estos innovadores son capaces de afirmarse por sí mismos, o si dependen de otros; es decir, si para conducir bien su obra es necesario que rueguen, o si por el contrario pueden forzar. En el primer caso, acaban siempre mal y no llevan acabo cosa alguna; pero, cuando sólo dependen de sí mismos y pueden forzar, entonces es cuando rara vez corren peligro. De aquí nació que todos los profetas armados vencieron, y que los desarmados fueron derrotados. Porque, además de todo lo dicho, la naturaleza de los pueblos es inconstante: es fácil persuadirlos de una cosa, pero es difícil mantenerlos firmes en esa persuasión. Y por eso es que conviene estar ordenados de manera que, cuando no creen más, se pueda hacerles creer por la fuerza. Moisés, Ciro, Teseo y Rómulo no habrían podido hacer que observaran por largo tiempo sus constituciones, si hubiesen estado desarmados.”[303]

Se da entonces algo que podríamos llamar “egoísmo colectivo” ampliando el termino a cualquier forma de organización política:_ “El totalitarismo no es simplemente amoral: su moral es la de la sociedad cerrada, del grupo o de la tribu; no es egoísmo individual, sino colectivo.”_[304], la acentuación del grupo es entonces una consecuencia de lo que se vio ya con Hobbes y que podemos decir también a través de Popper para hacer la redundancia más sutil y así guardar las buenas maneras:

“Mientras un solo hombre no pueda acumular el suficiente poderío físico en sus manos para dominar a todos los demás, deberá depender de sus auxiliares. Aun el tirano más poderoso depende de su policía secreta, de sus secuaces y de sus verdugos. Esta dependencia significa que su poder, por grande que sea, no es incontrolado y que, por consiguiente, debe efectuar concesiones…”[305]

Así, paso a paso, nos acercamos más a la conclusión que quiero que obtengamos de nuestra rápida mirada a nuestra forma de vivir en grupos, nuestra absoluta dependencia de estos, pero, por sobre todo, la gran influencia que esta forma de vivir tiene en nosotros, en nuestras mentes, pero, continuando, hemos de notar como aunque el individualismo sea marcado o notorio este mismo, paradójicamente, nos lleva, por nuestro inmenso amor a la vida, nuestro inmenso amor a existir, a algo que parecería ser contrario, pero que según mi opinión no es nada más que, como , ya lo dijimos, “egoísmo colectivo”, la forma de vivir en grupos.

Es mi parecer, como ya se habrá notado, que es un error ver en los grupos, en la colectividad, valores morales deseables, ver al grupo como un valor moral, es mi parecer que el grupo, palabra que me parece las más adecuada, es un mecanismo de los individuos, un artefacto de los individuos, pero aunque esta sea para mí una realidad, no debemos dejar de notar la gran influencia que este modo de existir tiene en nosotros, recordando sabemos que sólo seres excepcionales como Zaratustra han podido negar esta situación, es mi opinión entonces que esta es la base del error, del cual se aprovechan muchos para lograr llevar a la guerra carne de cañón, de la perspectiva actual sobre al análisis de las comunidades, la sociología, que partiendo de esta realidad, la gran influencia que ejercen los grupos sobre los individuos, se desvía en su apreciación y parte de los grupos para analizar el mundo, podríamos decir, de forma timorata, para no ser tan critico y dejar en tablas la situación, lo siguiente:

“Sociedad e individuo son, así, interdependientes. En efecto, el uno le debe la existencia al otro: la sociedad, a la naturaleza humana, especialmente a su falta de autosuficiencia; y el individuo a la sociedad, puesto que no es capaz de bastarse a sí mismo.” [306]

De esta manera vamos redondeando la conclusión que quiero sacar al traer a colación el tema de los grupos, que aunque el individuo debe ser al eje, el centro del análisis de la realidad de lo humano, no se debe perder de vista la gran influencia que tiene el escenario, la forma de vivir en grupos en este caso, sobre las realidades humanas, sobre lo cual podemos, para no ser mezquino, adelantar algo, así:

“Esta normalidad configura la zona de seguridad en la cual el individuo es real psico-socialmente, dado que la normalidad no es sólo el conjunto de normas que sirven de punto de referencia, sino también el estado que muestra el ajustamiento a ese orden… --hacen real al individuo como observador-practicante de un ámbito de posible real”.[307]

Aunque parezca divagación les prometo que toda esta palabrería tiene un propósito, por ahora permítanme seguir cantinfleando un poco mas, y así queriendo describir un poco mas esta acuarela continuemos.

Todo este escenario, toda esta gama de colores que se da la especie humana, no termina en esta simpleza, tengo la seguridad que ni en este trabajo ni en millares lograríamos los humanos decir-reducir, o mejor, describir, nuestra situación, nuestra forma de ser en el mundo, pero con mis limitaciones intentaré ahondar un poco mas en el tema, es por tanto que esta situación hace que nuestra forma de sobrevivir, los grupos, se profundice en esta especie y haga de nuestra situación algo aun mas particular.

Hemos visto ya la importancia e incidencia que el desarrollo de una adaptación como la inteligencia trajo para el humano, ahora veamos otro aspecto de esta incidencia. Es así como la inteligencia, que moldea de forma inevitable las acciones humanas, las llena de aleatoriedad, también moldea este comportamiento, mas concretamente lo fortalece, rápidamente el ser inteligente nota que este método, esta forma de adaptarse no sólo es muy eficiente sino que además toma conciencia de todo su potencial y las formas de mejorarlo, el humano cada vez mas, en busca de su conservación, de su subsistencia, satisfaciendo su egoísmo, se pierde en el abismo de lo colectivo.

Pero antes de sacar conclusiones veamos como sucede lo descrito:

“También afirma Summer que existe una correlación entre el etnocentrismo y el desarrollo de la solidaridad de grupo. “Las exigencias de la guerra con extraños son las que hacen la paz interior… La lealtad al grupo, el sacrificio por él, el odio y desprecio hacia los extraños, fraternidad dentro, guerra afuera: todas esas cosas crecen juntas, como productos comunes de la misma situación”.”[308]

Para parecer actuales podríamos mencionar el 11 de septiembre, un grupo profundamente diverso unido gracias a las necesidades de la guerra, ya habíamos mencionado por otra parte la opinión de Timasheff acerca del darwinismo social al rescatar una observación valiosa cuando correlacionan el antagonismo de grupos y la solidaridad intragrupal.[309]

Quedando desplazada la lucha individual por la lucha de grupos el humano invierte mucha de su energía en hacer de los grupos formas mas eficientes de lucha, mas feroces con los extraños, invierte ingenio en lograr la cohesión de su grupo, condición ineludible hacia la victoria, condición que sume mas al humano en lo impersonal, en el colectivo, observación que se hace desde hace mucho tiempo atrás, miremos:

“Como resultado de estas investigaciones descubre la ley sociológica de que la desunión interna, las guerras de clase fomentadas por el antagonismo de los intereses económicos de clase, es la fuerza propulsora de todas las revoluciones políticas. Pero la formulación platónica de esa ley fundamental va aún más lejos. En efecto, insiste en que sólo la sedición interna dentro de la propia clase gobernante puede debilitarla lo suficiente para que pierda su poder. ‘Los cambios de toda constitución se originan, sin excepciones, en el propio seno de la clase gobernante y sólo cuando esta clase se torna desunida’.”[310]

Lo anterior podría parecer un problema de clase, y claro que en variados aspectos lo es, es lo que pretendo probar en este trabajo, entre otras cosas, como ya lo habíamos dicho con Merton y Nietzsche, el vulgar prejuicio que son las agrupaciones humanas, pero sin mirar tan aisladamente la trascripción vemos como esta cohesión, la cohesión de la clase dominante, es necesaria para la subsistencia del grupo, el fin para el fin individual, la subsistencia, así: “Puesto que sólo la clase gobernante detenta el poder político, incluyendo la facultad de mantener al ganado humano dentro de tales límites que le impidan tornarse peligroso, todo el problema de preservar el estado se reduce a conservar la unidad interna de la clase gobernante”[311], una similar “practicidad” se observa en Hobbes repitiendo por necesidad una cita previa:

“Una mera multitud – sostiene—no puede tener derechos y actuar; sólo los individuos son capaces de ambas cosas, conclusión que se deduce de la proposición de que todo cuerpo colectivo es meramente artificial. En consecuencia, decir que un cuerpo de hombres actúa colectivamente, significa en realidad que algún individuo actúa en nombre de todo el grupo como su órgano o representante reconocido”[312]

Vemos entonces como la inteligencia, característica del humano, dota de esta análoga forma de existir, de innumerables vicisitudes, Platón y Hobbes son la respuesta del humano a las exigencias competitivas de su mundo, un mundo humano, son la respuesta de la inteligencia para potenciar algo, que superficialmente, es muy similar al comportamiento de otras especies, ambos describen y recetan un poder suficientemente asentado que dote a los grupos su característica mas competitiva, la cohesión:

“A menos que exista tal órgano o agente, el cuerpo no tiene existencia colectiva. De ahí que Hobbes sostenga, con perfecta lógica si se admiten sus premisas, que no es el consentimiento sino la “unión” lo que constituye una asociación (corporación) y unión significa la sumisión de las voluntades de todos a la voluntad de uno. Una asociación no es en realidad un cuerpo colectivo, sino una persona, su jefe o director, cuya voluntad a de considerarse como voluntad de todos sus miembros.”[313]

Y aunque lo anterior pueda horrorizar a los amates de la democracia, creo que es una visión mas sincera de lo que sucede en la práctica, un jefe que decide y un pueblo que amplifica su voz.[314]

Para traer de los cabellos un ejemplo podríamos mencionar el caso de Colombia, mientras alguien no gane la guerra, mientras no haya un poder reinante no será un grupo competitivo, así:

“Toda distinción entre sociedad y estado es mera confusión, y lo mismo puede decirse de toda distinción entre el estado y su gobierno. A menos que haya un gobierno tangible –unos individuos con fuerza suficiente para imponer su voluntad--, no hay estado ni sociedad, sino una multitud literalmente “acéfala”.” [315] * [316]

En este mismo sentido se expresa alguien que parece ajeno a nuestras cuestiones al referirse acerca de la Iglesia y el Ejército, así:_ “....multitudes altamente organizadas y protegidas en la forma indicada, contra la disgregación”_[317]__

“La iglesia y el ejército son masas artificiales, esto es, masas sobre las que actúa una coerción exterior encaminada a preservarlas de la disolución y a evitar modificaciones de su estructura. En general, no depende de la voluntad del individuo entrar o no a formar parte de ellas, y una vez dentro, la separación se halla sujeta a determinadas condiciones cuyo incumplimiento es rigurosamente castigado.”[318]

Y el siguiente aparte coincidiría con Hobbes, y es la similitud de estas dos agrupaciones, así:__

“En la iglesia –y habrá de sernos muy ventajoso tomar como muestra la iglesia católica— y en el ejército, reina, cualesquiera que sean sus diferencias en otros aspectos, una misma ilusión: la ilusión de la presencia visible o invisible de un jefe (Cristo, en la iglesia católica, y el general en jefe en el ejército), que ama con igual amor a todos los miembros de la colectividad.”[319]

Es más, Freud nos señala una directa relación entre un poder solidamente constituido y la eficacia de un grupo en su funcionamiento, quizás quien haya pasado por la milicia podrá entenderlo mejor:

“El fenómeno del pánico, observable en las masas militares con mayor claridad que en ninguna otra formación colectiva, nos demuestra también, que la esencia de una multitud consiste en los lazos libidinosos existentes en ella. El pánico se produce cuando una tal multitud comienza a disgregarse y se caracteriza por el hecho de que las órdenes de los jefes dejan de ser obedecidas, no cuidándose ya cada individuo sino de si mismo, sin atender para nada a los demás. Rotos así los lazos recíprocos, surge un miedo inmenso e insensato...... Resulta, pues, que el miedo pánico presupone el relajamiento de la estructura libidinosa de la masa y constituye una justificada reacción al mismo, siendo errónea la hipótesis contraria de que los lazos libidinosos de la masa, quedan destruidos por el miedo ante el peligro.”[320]

Y aunque lo que queremos resaltar es la eficiencia que trae a un grupo el poder claramente definido y la consecuente cohesión, seguiremos el compás dado por los autores antes citados en cuanto a su fijación en poderes personales y absolutos, así:__

“La importancia de la estructura interna del grupo es evidente si nos fijamos en la externa gama de relaciones interindividuales que en todos los idiomas poseen una palabra especifica y si observamos la existencia casi invariable de formas especiales de lenguaje apropiadas para designar relaciones del tipo superioridad-inferioridad”[321]

La lealtad y el sacrificio son necesidades de un grupo, ningún grupo hubiese logrado sobrevivir si sus líderes no convencen (u obligan) a algunos que su sacrificio es loable y lleno de recompensas, “La lealtad es un corolario del mando; el patriotismo es lo que hace populares las guerras”[322], esto lo logra la cohesión, los prejuicios vulgares, (para adelantar algo de capítulos posteriores) compenetración, compromiso con causas ajenas.

Un ejemplo de la ley descubierta por Platón nos lo trae, desarrollando este tema en su obra, Karl Popper: “En esparta estaba prohibida la posesión de metales preciosos; este régimen comunista se circunscribe a la clase gobernante, que es la única que debe mantenerse a salvo de la desunión; las querellas entre los súbditos no son dignas de la menor consideración”[323]__era tan importante la cohesión en Esparta, pueblo guerrero por lo tanto consiente de la importancia para el éxito de la rigidez y de la unión, que la familia, en el sentido tradicional de nuestra tradición, era vista como un obstáculo:

“Puesto que toda la propiedad es propiedad común, también deberá haber una posesión común de las mujeres y niños. Ningún miembro de la clase gobernante deberá poder identificar a sus hijos o padres: la familia debe ser destruida, o más bien, extendida hasta abarcar toda la clase guerrera. De otra manera, la rivalidad entre familias podría convertirse en una fuente posible de desunión; en consecuencia, “todo ciudadano deberá mirar a los demás como si pertenecieran a una misma familia”.”[324]

Incluso era tan minucioso el celo por conservar la unión en la clase guerrera que el legislador se preocupaba por regular nimiedades como la toma de alimentos, así, Karl Popper comenta:

“Debemos recordar las restricciones impuestas por Esparta a la índole privada de la vida familiar, tales como el edicto de las comidas privadas, al cual Platón hace constante referencia con la designación de la institución de las “comidas comunes”.”[325]

Con Platón esta idea se desarrolla aún más pretendiendo llevar el estado del comunismo espartano, necesario para conservar la unión de la casta dominante, a un estadio posterior, más radical:

“Pero ni siquiera la propiedad en común de las mujeres e hijos basta para salvaguardar la clase gobernante de todos los peligros económicos. Así, es de suma importancia eliminar la prosperidad al mismo tiempo que la pobreza. Ambas representan una amenaza para la unión: la pobreza, porque impulsa a la gente a adoptar medios desesperados para satisfacer sus necesidades; la prosperidad, porque la mayor parte de los cambios surgen de la abundancia, de la acumulación de la riqueza que hace posible la realización de peligrosos experimentos. Sólo un sistema comunista que no deje lugar ni para grandes necesidades ni para excesivas riquezas puede reducir los intereses económicos al mínimo y garantizar, así, la unión de la clase gobernante.”[326]

Entonces es en suma para Platón la idea de unión, de cohesión, un principio fundamental:

“El estado perfecto debía ser reconstruido en una forma tal, por consiguiente, que quedasen tan absoluta y radicalmente como fuese posible, todos los gérmenes y elementos de desunión y decadencia; es decir, que debía ser construido sobre el modelo de estado espartano, prestando especial atención a las condiciones necesarias para mantener una unión inquebrantable en la clase gobernante, unión que estaría asegurada por su austeridad económica, su crianza y su adiestramiento.”[327]

Es para Platón, recalcando su posición, la desunión, una enfermedad proveniente de la descomposición que trae al mundo la especie humana:

“La enfermedad del estado —la disolución de su unidad—corresponde, por ejemplo, a la enfermedad del espíritu humano, de la naturaleza humana. En realidad, la enfermedad del estado no sólo se halla correlacionada con la corrupción de la naturaleza humana sino que procede directamente de ella y, en particular, de la clase gobernante. Cada una de las etapas típicas de la degeneración del estado tiene su origen en una etapa correspondiente de la degeneración del alma humana, de la raza.”[328]

Entonces es ostensible la importancia que la cohesión tiene en el éxito de grupos determinados, pero antes de sacar conclusiones acerca de esta afirmación, sustentémosla un poco más citando por ultimo la opinión de Bagehot en palabras de Timasheff:

“En esa obra (Physics and Politics, paréntesis fuera de texto) procuró Bagehot formular el carácter esencial de la lucha de grupos el rasgo principal –dice— es que la lucha la dirigen grupos de hombres en cooperación, no individuos. Es manifiesta la superioridad de los grupos compactos sobre los débilmente unidos.”[329]

Y continua Timasheff citando a Bagehot así:__

“El estudio de la costumbre hecho por Bagehot y que acabamos de esbozar, tubo por objeto aclarar la afirmación de que la cohesión del grupo es el requisito necesario para la victoria en la lucha de grupos… Según él, el progreso sólo es posible si la fuerza de la legalidad basada en la imitación es bastante poderosa para mantener unida la nación, pero no tanto que mate toda variación y reprima la perpetua tendencia de la naturaleza al cambio.”[330]

Es entonces, gracias a las anteriores citas, como vemos o resaltamos a través de los mencionados autores que para el grupo, para su éxito es fundamental la cohesión, realidad que a la postre termina influyendo en el modo de ver el mundo del humano, y así, aprovechando la cita de las opiniones de Begehot que nos da pie a extendernos sobre cosas más mundanas, por ejemplo la legalidad, vamos redondeando conclusiones acerca de la forma de vivir y luchar en grupos del humano.

Como ya vimos antes, la forma de vivir y luchar en grupos es una forma muy eficiente de sobrevivir, es una forma que además no es exclusiva del humano, pero que en el humano, se afila, se desarrolla, se vuelve más eficiente, y un método para lograrlo, para lograr dicha eficiencia, es erradicar la “enfermedad”, la desunión en los grupos, que son formados por individuos y que por lo tanto tienden a lo contrario, a la desunión. Entonces por sabido tenemos que en el caso humano esta forma de vivir toma formas que sólo en un ser inteligente pudrían tomar y así esta forma de vivir gracias al talante humano hace que sea una trampa de la cual ya no es posible salir.

El humano, ser inteligente y teleonómico hace de sus ganas de existir formas más eficientes para lograrlo, así se agrupa, y se agrupa ya no para competir con extraños, ahora se agrupa para competir con seres semejantes a él, y buscando la eficiencia busca la cohesión. Pero con ánimo de ser más exactos, puede que esta cohesión sea producto del azar o no, así podemos ver dos posiciones, no encontradas, pero tampoco exactamente iguales, veamos:

“Los caracteres universales del comportamiento de grupo debieron acentuarse aún más en los grupos humanos una vez que fue posible mantener unidos a sus miembros gracias al lenguaje”[331], es un ejemplo de cómo un escenario puede tener peculiaridades puntuales que lo hacen absolutamente diferente del resto, y es muy cierto, el lenguaje además de crear cercanía entre quienes lo entienden y alejar a quienes no, crea mundos donde existir se vuelve una cuestión de semántica, pero esto lo veremos unos párrafos adelante, pero continuando en este punto, no se afirma pues que el lenguaje haya sido creado en pos de internar más los individuos humanos en un grupo, pero esta especificidad en la practica fue muy útil en este propósito, lo que en mi opinión es una situación en la que participa el azar.

Pero revisando otra posición, similar, hay quienes ven al humano, lo cual tampoco me desagrada, como un individuo creador, dinámico, un ser que se adapta constantemente según sus posibilidades y situación especifica, y así este ser, inteligente, desarrolla la cultura, por las necesidades que le plantea su especifica forma de existir, lo cual lo traigo a colación ya que esto redunda en lo que intentamos plantear, el ser humano, los individuos, son cada vez más presa de los grupos, es cada vez más imposible ser un bruto o un dios, así:

“El Homo invierte una energía orgánica adaptativa enorme en asentar las posibilidades de la cultura (no porque la busque teleológicamente, sino porque la necesita como respuesta idónea a su situación <>… Esto podría significar que nuestro cerebro está, básicamente, estructurado hace muchísimo tiempo (hace tres millones de años para J. Ruffié)… Inevitablemente, el problema se sitúa en la comprensión de la evolución de ese <> que se complexifica y <> una creciente actividad integrativa de informaciones cada vez más especializadas por la selección misma del órgano receptor.”[332]

Lo cierto es que la forma de vivir en grupos aunada a la inteligencia y elementos como el lenguaje, la cultura, hacen del humano un ser absolutamente interno, hacen de el una pieza, un ser necesitado, definitivamente dependiente de la compañía, un ser encerrado, pero veamos como esto se expresa en un ser dotado de razón.

La existencia de este ser ya no se da en la realidad, se da en la noción que este ser tiene de la realidad, que en mi concepto es producto de la costumbre de vivir en grupos y la construcción social de la realidad que en estos se presenta, como ya lo habíamos dicho, este ser existe en el mundo que él es capaz de _decir,_así:

“El hombre no pertenece a un mundo de cosas, sino que existe en una noción-de-realidad, en una realidad nocionada, refleja –para lo cual ha sido preparado por el distanciamiento re-presentativo hacia el que le empuja su evolución biológica. El hombre existe en un mundo de posibles repertoriados en realidad por medio de símbolos que canalizan su interpretación consiente.”[333]

El humano hace del mundo una realidad significativa, semántica, dentro de la cual los demás objetos del mundo encajan, obligatoriamente, lógicamente, el mundo conceptual del humano es totalizante, capaz de explicar cualquier fenómeno:

“…para poder así diferenciar, en un primer intento, entre la presencia material del objeto, que señala el condicionamiento de una relación con el entorno, y su estructuración significativa, que indica su posición perceptual en un << mundo>>. Estos dos niveles son inseparables. Sin embargo, tanto el primero como el segundo implica un distanciamiento de las cosas para hacerlas realidad en el interior de una totalidad significativa.”[334]

En el mundo humano el observador es más importante que lo observado, las cosas de la realidad existen para el humano de una manera en la cual puedan encajar en la lógica de su lenguaje, lo inexplicable no existe, todo encaja al interior de la cultura humana, de su lógica interna, es así como el arco iris, algo inexplicable para una cultura especifica, los Muiscas, es explicado al interior de esta lógica creada en común, como el acceso a la tierra de una deidad como Bachue, el mundo humano, es dicho, re-creado, por el mismo humano:

“Los testimonios más antiguos sobre la capacidad simbólica humana –ya sean restos instrumentales, representaciones pictóricas o huellas rituales – nos informan sobre el contorno vital, pero también –y este es su mayor valor -- sobre una auto-apreciación del hombre, a través de la cual concebía su lugar en el <>. El instrumento, la representación religiosa…tienen un sentido (cuya búsqueda guía la recomposición de arqueólogos, antropólogos…) exterior a la materialidad del objeto (A. Leroi-Gourhan). Hay un sentido vital que impregna y trasciende los objetos”[335]

Es así como el mundo pasa de lo que es a lo que es, humanamente, dentro de las posibilidades lógicas que proporciona el lenguaje y la cultura:

“La elección de un posible --o de varios—hace que la conciencia se conozca a sí misma por los contenidos que refleja. Este es el fundamento de la vida conceptual, la fuerza al mismo tiempo que la debilidad del símbolo, de la noción-de-realidad, de la estancia humana. Su fuerza reside en que el posible introduce una dimensión ausente en el animal: el futuro. Al operar una elección entre las posibilidades en que se prolonga la realidad, al fijar un posible, lo que aun no existe es pre-visto, comienza a formar parte de lo-que-es (humanamente), a inscribirse en el horizonte del pensamiento y de la acción.”[336]

Es así como fenómenos nuevos, inexplicados y seguramente inexplicables, según el estado de la técnica del contexto determinado, son pre-vistos por la lógica de un lenguaje, son recepcionados y ubicados en el mundo simbólico de una sociedad, de un grupo, así la explicación allegada no sea correcta:

“Todo está dado por anticipado en el gesto, cósmico o verbal, primordial; si algo no es conocido es porque no ha sido explicitado, pero, virtualmente, su expiación ya está contenida en ese todo al que nada escapa. La solución consiste en replegarse hacia el origen, hacia el modelo, e interpretar. Saber se reduce a explicitar, a interpretar, dentro de los límites de la semejanza con el modelo;”[337]

Es así como el lenguaje permite mayores grados de cohesión entre los grupos, el lenguaje además de permitir la comunicación interna, entre miembros, da al grupo un mundo, mundo del cual ningún individuo es capaz de escapar:

“… pero desde el momento en que interviene el lenguaje –en cuanto posibilidad de re-tener y re-producir un mensaje del <>, en cuanto aparece un margen mínimo de discontinuidad (utenciliar, sexualizante…) entre el organismo del individuo y el medio ambiente—surge subrepticiamente la posibilidad de pasar del orden de lo visto al orden de lo dicho, de un orden de continuidad (sensorial) a un orden de discontinuidad (re-presentativa).”[338]

El saber humano en muchos casos es transformador de la realidad, y un potencial elemento de poder sobre los individuos, un presidio conceptual:

“La debilidad del símbolo, el <> de la conciencia refleja, es inevitable para la condición humana. El símbolo aparece, en primer lugar, como medio de saber. Un saber que –tal y como ya lo señalaba Aristóteles en su diálogo Sobre la Filosofía-- es, inicialmente, un hacer. Por este carácter transformador, el orden simbólico tiene una dimensión de poder sobre las cosas que, inevitablemente, revierte en un poder sobre el hombre;… Y así surge –o se prolonga, desde las especies que nos precedieron—la posibilidad y la continua tentación de control…”[339] * [340]

El saber humano es la re-presentación de la realidad, es su re-creación, es creación:

“Saber humanamente… es un procesamiento de las cosas que partiendo de un ver (sensorial) concluye en un ver (metal) de lo visto… un orden de visualización—aunque entre el ver sensorial y el ver mental exista una distancia que permite la intervención, ya sea manipuladora o creadora… Que saber, para la << naturaleza humana>>, incluye, procesivamente, sentir y re-flexionar; que el ver sensorial se ordena como realidad humana en el reflejo mental, y que el espejo sólo tiene espacio de realidad mundana en lo re-flejado.”[341]

El humano gracias al grupo, y gracias a la inteligencia es progresivamente encerrado cada vez más en un universo conceptual, que para nuestro trabajo podríamos reducir a un bien y un mal:

“Con variantes que dependen de la evolución cultural de las sociedades, esta utilización psico-social del poder de manipulación del universo simbólico ha sido una constante de la estructura del <> humano. ¿Constituirá el deseo de refugiarse en una zona de seguridad que evite el riesgo del error implicado en la creatividad una constante de la << naturaleza>> humana?”[342]

Es entonces que para el humano el mundo es reducido, a lo que se puede decir, a lo que le pueden decir sobre el mundo:

“En la medida en que el espacio lingüístico sustituye al espacio de lo visto y se constituye en espacio terminal de la re-presentación, el lenguaje adquiere un espesor de realidad que reemplaza la presencia de las cosas; la experiencia esta dada, en ese momento, en el lenguaje, es lenguaje porque el lenguaje se presenta como <>; la <> se identifica con la posibilidad de decir. De ahí la tentación inmanente a la palabra de ser realidad-poder”[343]

El lenguaje le da un mundo al humano del que no puede escapar, mundo que es compartido por su grupo, del cual tampoco puede escapar, el mundo dicho, que necesariamente tiene que guardar similitud consigo mismo, encierra a los humanos ligándolos definitivamente, libidinosamente, en palabras de Freud, al grupo. [344]

Es así como, igual que el Quijote, el mundo, el mundo humano, creado por el lenguaje, su significado y su lógica, es una idea, es un sistema axiológico, auto referente, dentro del cual se encierran todas las posibilidades de “ser” del mundo, al igual que para Don Quijote su moral, su ideología, su sistema axiológico, jamás se ve en tela de juicio, es una verdad sin discusión, es un tema sobre el cual no se discute, sólo se repite, sólo se dice.

Entonces, redondeando conclusiones acerca de este aparte podemos decir que esta manera de vivir, estas condiciones particulares de la forma de vivir del humano traen variadas consecuencias.

Lo primero que debemos dejar en claro, es que aunque comparto mucho con las apreciaciones de Lorite Mena, siempre que me inmiscuyo en lecturas de ese tipo me queda una sensación agridulce, siempre me parece que el autor es, en palabras ajenas, demasiado humano, siempre me ha parecido, El animal paradójico no fue la excepción, que el caso humano supera las posibilidades de análisis objetivo de los mismos humanos.

Y es que parece que toda la complejidad que presenta el caso humano, por ejemplo, describirlo a través del un leguaje determinado que excluye, por razones de lógica, posibilidades de realidad que estén en contra del mundo que se pretende describir, es una tarea imposible, humanamente imposible, el humano y la versión de su mundo no se pueden acoplar con realidades que estén afuera de éste, simplemente no existen, y es como para el humano, para muchos, ahora, es imposible verse a si mismos, a sus creaciones, como productos naturales, reales.

Y es precisamente esa la idea que pretendo atacar, aunque no con profundidad en este trabajo, el humano, por vanidad o por ceguera, simple imposibilidad, humana imposibilidad, ya no puede verse más como un producto natural, su mundo, y los sistemas axiológicos que le agrega para hacerlos más reales, no le permiten verse como un producto natural.

Producto cultural se dice ahora el humano en procura de hacer caber dentro de su realidad, su mundo, a su bien y a su mal, producto cultural se dice ahora el humano para que todo su capricho quepa dentro de este producto (lo que produce la cultura), que su único limite es la imaginación.

Que conveniente es para quien tiene poder ser un producto cultural, ser un producto cultural es no tener limites, ¿Qué es un producto cultural?, nada, es un concepto vació, igual que la dignidad humana[345], ¿Qué puede producir la cultura?, todo, así que todo poder esta legitimado, pues es un producto cultural del cual no es responsable el poderoso.

Decir que el humano es un producto cultural es legitimar por sí mismo el pensamiento humano, es decir que no se tienen las respuestas, los fundamentos del conocimiento humano, pero es legítimo en cuanto el humano lo cree, lo diga, lo cual es pertinente en este trabajo en cuanto esa es la respuesta de los genealogistas de la moral a la pregunta del porque sus valores son más deseables que otros, ¿por cultura?, ¿por costumbre?, ¿tradición?, ¿razón?, ¿la razón de un humano razonable?, lo que se les pueda ocurrir, al final resulta cualquier cosa desde que sea un producto cultural. Al final es la misma repuesta de antaño, una respuesta formal, ¿que es razón?, ¿que es lo verdaderamente justo y bueno?, lo que diga el humano, no importa lo que diga.

Es entonces como considero que muy contrario a lo que se piensa al interior, para mí el humano igual que los demás seres vivos, es un producto natural, un producto en verdad muy peculiar, pero muy natural, y es peculiar de variadas formas, su habitad ahora se reduce a su especie, y su habitad es de verdad complejo, lleno de significado, de significados variables, en fin su habitad es social y en definitiva humano.

Lo segundo que quiero resaltar, avanzando en la materia de este trabajo, es como estos pensamientos, estos sistemas axiológicos, estas ideologías, cumplen a cabalidad con la expectativa básica de los seres vivíos, sobrevivir, así estos aparentes conceptos neutros, generales y abstractos tienden a volcarse hacia su creador, uniéndolo a sus cofrades en contra de los bárbaros, en contra de los externos, protegiéndolo de versiones distintas de la realidad:

“Pero aún durante el reinado de Cristo hay individuos que se hallan fuera de tales lazos afectivos: Aquellos que no forman parte de la comunidad de los creyentes, no aman a Cristo ni son amados por el. Por este motivo, toda religión, aunque se denomine religión de amor, ha de ser dura y sin amor para con todos aquellos que no pertenezcan a ella.”[346]

Y por ultimo quiero resaltar como este habitad particularismo encierra al humano, encierra tanto que para el “pansexualismo” es amor[347] con sus habituales características[348], miles de años de adaptación, de esta particular adaptación, acarrean consecuencias, esa es la causa de la perplejidad de la que hablamos al principio de este aparte, miles de años subsistiendo, luchando con un mismo método hacen del humano un ser dependiente de la compañía, todo ser humano necesita pertenecer, todo humano necesita pertenecer y por eso cree, es influenciable como ya lo vimos con Freud, todo ser humano necesita pertenecer y esta necesidad hace que su vida, sus pensamientos, sean muy internos, muy sociales, como ya lo vimos junto con Lorite Mena, el ser humano esta encerrado en mundos, en representaciones, en re-creaciones, el lenguaje, los grupos, además de cohesionar individuos, los encierra.

8.4.2. Trabajo

El trabajo es otra similitud que podemos encontrar del caso humano con los demás seres vivos, con sus demás clases o especies, no se puede negar que para sobrevivir se necesitan diferentes grados de esfuerzo sin que importe en que clase se haya categorizado a un individuo, no se puede negar el esfuerzo de los seres vivos por asegurar su existencia, sin que importe el grado de seguridad alcanzado siempre se querrá optimizarlo, es una situación a la que no escapa ningún ser vivo, es algo que también es compartido por el humano.

Pero, como ya esta claro, es mi opinión que el caso humano, a pesar de compartir similitudes muy genéricas, es un caso sin género, y en cuanto a la situación del trabajo, es una situación muy particular.

El ser humano, al igual que otras especies, esta imbuido y obligado por su sentimiento de sí a buscar una existencia más duradera, pero esto lo hace dentro del escenario, tan particular, que intentamos describir, así, el trabajo humano se desarrolla dentro de un ambiente, donde los competidores son inteligentes y acostumbran vivir en grupos, lo que moldea el esfuerzo, el trabajo, de formas determinadas, de formas humanas.

Así que el trabajo humano en busca de su mayor eficacia esta determinado por los seres inteligentes que lo practican en un ambiente plural, social, la inteligencia aplicada a un medio plural hace que el trabajo se divida, lo cual también tiene símiles en otras especies, y se divida de formas, que gracias a la inteligencia, son mucho más complejas que en las demás especies.

Ya la división del trabajo en el caso humano no depende de factores simplemente biológicos, la inteligencia, virtud humana que potencia los recursos, hace que diferentes consideraciones entren en juego a la hora de repartir tareas, también para Platón este fue un tema de preocupación, así Karl Popper afirma:

“Pero detrás de ese hecho se halla el de que los hombres no pueden bastarse a sí mismos, que no es sino un hecho de la naturaleza humana, y eso ya pertenece al naturalismo. Este elemento naturalista recibe todavía un desarrollo ulterior: “No hay dos hombres que sean, por naturaleza, exactamente iguales. Cada uno tiene su naturaleza peculiar y así, algunos son aptos para cierta clase de trabajos y otros para otras…

He aquí, pues, cómo hace su aparición por primera vez el principio económico de la división del trabajo (recordándonos la afinidad existente entre el historicismo de Platón y la interpretación materialista de la historia).”[349] * [350]

La inteligencia entonces, aplicada al trabajo en un medio plural, hace que este medio tome formas complejas, no en vano para Lorite Mena este es uno de los orígenes de algún tipo de justicia humana:

“En esta transición desequilibrada está basada la institucionalización de la familia y la del bien-común. En efecto, la << puesta-en-común>> de utensilios, de habilidades..., de aptitudes humanas para cazar grandes animales, solidifica las relaciones entre los hombres por encima del valor individual: el grupo es vitalmente más importante que los individuos. La eficacia depende de la totalidad. Al mismo tiempo, y como consecuencia de este esfuerzo en común, el reparto del bien-común da lugar a un << modelo colectivista>> de participación del producto…La institucionalización de una cierta forma de justicia está en obra.”[351] * [352]

Otro tanto nos agrega Bataille quien ve en el trabajo uno de los orígenes de la prohibición y de la trasgresión, afirma que en la búsqueda de proteger y potenciar las actividades productivas, sostén de la vitalidad colectiva, se originan las prohibiciones, estas buscan concentrar la energía en los lapsos productivos, y gracias a esta situación también se originan los rituales, donde la trasgresión a las prohibiciones esta permitida por un periodo de tiempo, reconociendo así la sensualidad, la atracción que ofrece la prohibición que protege el trabajo, dejando entonces, ritualmente, un método de desahogo, para quienes producen, de la atracción que les genera lo prohibido.[353]Y que es prohibición y trasgresión sino, el antiguo ya, bien y mal, producto social, producto “cultural”, yo diría producto humano por excelencia, especificidad enorme, enorme diferencia con los demás seres.

Es así como el mundo del trabajo, del trabajo humano, trae para el humano consecuencias enormes que deben ser expuestas en el momento de analizar el caso humano, hay quienes afirman que cada vez que el humano cambia de utensilio cambia de especie, también podríamos mencionar a Marx quien baso su _ideología_en la observación, acertada, de la importancia enorme que tienen las relaciones productivas en los mundos humanos.

Por lo tanto debemos, en el instante de abocar nuestra atención en el humano, denotar el estado de sus técnicas productivas, de sus instrumentos, así, muy seguramente podremos acercarnos a sus sistemas axiológicos, a su bien y a su mal, así, muy seguramente, no confundiremos las formas de producir de nuestro tiempo y del tiempo en cuestión, con el bien y con el mal, hay quienes piensan, por ejemplo:

“Los grandes medios de habituación y de disciplina mental en la vida humana son las diversas clases de trabajo de que viven los hombres y las técnicas asociadas con ellas. Veblen intentó demostrar que las relaciones sociales y la cultura humanas son moldeadas por la tecnología… el hombre es lo que hace… ”[354] * [355]

Entonces, para terminar este aparte, queremos resaltar la importancia de las relaciones de producción en el análisis de la realidad del humano, su inclusión en el momento de abordarla, pero desde ya dejando muy en claro que aunque se puedan aprovechar observaciones valiosas de autores como Marx, sus conclusiones posteriores no son de recibo para este trabajo, pero es mejor dejar esta discusión para cuando sea pertinente, espero dejar mi posición en claro unas cuantas líneas más adelante.

Y para finalizar ya este capitulo, espero hayan quedado en algo esbozadas las especificidades del caso humano, no es para nada este capitulo un titulo enciclopédico acerca del humano y su situación concreta de existencia, con el presente recuento pretendí solamente tomar en cuenta situaciones de especifico interés para este trabajo, quizás este condicionamiento no me permitió ver más allá, así que el tema está abierto, espero que con estas pocas líneas haya suscitado alguna clase de interés en el lector y podamos posteriormente abordar el tema con mayor profundidad.

CAPÍTULO 9 IDEAS POLÍTICAS

Este capítulo, será, a manera de introducción a la hipótesis que se planteará en este trabajo, una corta recopilación de ideas humanas, escogidas todas por variadas razones, algunas por su importancia histórica, otras por su importancia sentimental, en algún caso por su, relativa, belleza, pero que son incluidas para recordar la importancia de las ideas humanas en su lucha intestina, en su lucha natural por sobrevivir.

Antes de continuar debo hacer una declaración sobre un tema que me preocupa mucho, dentro de este capitulo, y los siguientes temas, se analizará una de las ideas que hasta hoy sigue siendo muy controvertida, Marx, al respecto de este autor se dice que sólo se le ama o se le odia, yo muy sinceramente no se que pensar, de hecho quisiera haber obviado este tema, pues tanto cuando lo critique como cuando lo alabe voy, mi trabajo, va a ser objeto de las mismas controversias que este autor causa, lo cual podría hacernos perder a todos la perspectiva, pero he decidido incluirlo pues es una necesidad ineludible para este trabajo, espero su inclusión no cause demasiados problemas, por mi parte sólo puedo decir que todo lo que yo diga intentaré hacerlo de la manera más honesta posible, pero es una realidad absoluta a la que enfrento ahora y esta me obliga a pensar que no es posible referirme al término ideología sin referirme a Marx.

Continuando pues, he llamado “ideas políticas” a este capítulo porque eso son en mi concepto, es para mi cierto que muchas de las ideas humanas hasta ahora no se han clasificado debidamente, y mucho de lo que hasta hoy se ha llamado religión, filosofía, o ciencia, no son más que eso, ideas políticas, agregando a la opinión de Sabine el componente de lucha, que hemos querido explicitar a través de todo este trabajo y que está presente en todos los seres vivos, entonces ideas políticas es para Sabine:

“La ciencia a finales del siglo XX nos permite, con alto grado de exactitud, describir al hombre como miembro del reino animal en el orden de los primates. El hombre, como otros primates –y en este aspecto igual que todos los animales y plantas—se enfrenta con innumerables problemas de adaptación a las condiciones de vida de la tierra. En el animal humano la adaptación puede significar una alteración genética en el color de la piel, la capacidad de los pulmones o la capacidad para soportar frío, pero a su vez significa descubrir e inventar formas y medios para convivir con la naturaleza, con otros hombres y , tal vez lo más importante, con el hombre interno.

Eso que llamamos organización política y social –las costumbres, prácticas y procedimientos que con grados diversos de firmeza mantienen al hombre unido en grupos interrelacionados— es quizá la forma más importante de adaptación humana al ambiente, tanto externo como interno.”[356]

Y he querido empezar por ideas, que podríamos llamar, religiosas o sobrenaturales, debido a la gran importancia que tuvieron en el pasado y que aun hoy la conservan, ideas que hicieron sobrevivir algunos y perecer al resto, ideas triunfantes entre sangre y horror y a las cuales muchos debemos el triunfo de nuestros padres y nuestra propia existencia, pero antes de proseguir quisiera prevenir al lector acerca de un aspecto en este capítulo, la referencia a las ideas aquí incluidas no pretende para nada ser exhaustiva en el análisis de cada aspecto de cada una de ellas, lo que se pretende en este aparte y es sobre lo cual quiero que el lector conserve su atención, es en la lucha, legitimante, que se sostiene entre las diversas ideas contrarias, lo cual pretendo nos ilustre para posteriores avances en este trabajo, y es así como he querido iniciar este recorrido mencionando a Hesiodo, su caso ilustra un ejemplo de lucha ideológica a nivel religioso y, además, nos permite mirar este tipo de luchas sin despertar las pasiones que genera este tipo pensamiento, pasiones que despertaríamos si nombráramos a deidades más populares en nuestros días.

9.1. Hesiodo

“Situemos el terreno de un conflicto –un espacio de la tensión orden-obediencia que provoca la crisis de la auto-suficiencia del sistema--.”[357]

Hesiodo y su hermano, Perses, traban su discusión acerca de cómo deben distribuirse la herencia paterna, Perses logra sobornar a los reyes-jueces y obtiene un veredicto (un <>) que lo convierte en el gran beneficiado.[358]

Los reyes-jueces, diciendo verdad mundana, dictan sentencia, que por ese mismo hecho se convierte en realidad, es entonces como un hecho del lenguaje llega a ser realidad, Hesiodo debe integrarse así en un orden de realidad, en un circulo de orden obediencia, por el simple hecho de ser dictado por los jueces, la realidad, aquí se evidencia, no es neutra, es un orden codificado de vere-dictos.[359]

“Poco importa, pues, que la decisión de los jueces parezca injusta a Hesiodo; el orden lógico del sistema la hace real. Mientras que Hesiodo, así sean justas sus reivindicaciones para él, no puede hacerlas reales; sus dichos no tienen espacio en la realidad del poder una injusticia –desde el momento en que forma parte del orden de lo posible-real del sistema, y entonces ya no aparece como injusticia— puede convertirse en el terreno del litigio específico, que puede conducir a otra injusticia, y así sucesivamente. Lo que para Hesiodo aparece como una injusticia puede conducir a una serie de condenas <> que lo pongan ante la muerte.”[360]

Así:__

“Entre la injusticia impuesta y la justicia reclamada, ¿cuál es el espacio de la realidad?, ¿existe aún ese espacio? Ese espacio de la realidad es el espacio ocupado por el poder. La realidad es poder.”[361]

Es así como para Hesiodo el único camino es enfrentarse a la realidad, resistirse al sistema, al lenguaje que dice su miseria:

“El encadenamiento de injusticias que se cierne sobre Hesiodo sólo puede tener un punto final: su inicio. Y enfrentarse con el inicio de la cadena, con el origen del orden de realidad de los vere-dictos, consiste en interrogarse sobre las condiciones de posibilidad del sistema. No sobre su lógica, no sobre el simple hacho de que una palabra pueda ser realidad, (vere-dicto) –esto obligaría a permanecer aún en el interior de la coherencia de lo cuestionado--, sino sobre la construcción de una distancia tal entre la palabra y realidad que deje de introducirse arbitrariamente entre ellas la justicia y la injusticia. Se está preguntando entonces por otra palabra y por otra realidad.”[362]

“Y la indigencia de Hesiodo permite la impostura de una pregunta limite: ¿Qué es anterior –fundativamente--, la realidad o el poder? El poder de los reyes-jueces sobre la realidad se ejerce en la palabra, en los vere-dictos; de tal forma que en sus <> confluyen el poder y la realidad. ¿Sería la palabra anterior –fundativamente—al poder y la realidad? ¿Serían el poder y la realidad una practica de la palabra?”[363]

Entonces Hesiodo, notando, desde el interior, que la tensión entre justicia e injusticia se da al interior de un espacio de realidad, decide no luchar por contradecir lo dicho por una lógica, por un lenguaje, por un sistema, sino que decide entrar a competir con ese sistema por un espacio de existencia, decide competir por la realidad de un espacio humano, pero sabe que ese espacio sólo es real en el poder de una practica de la palabra, su realidad su lucha se enfrenta por la propiedad de una practica de la palabra que hará real una relación, su relación, entre justicia e injusticia.[364]

Su adversario, el sistema de realidad de los jueces reyes, realidad donde operan los vere-dictos, está justificado por la tradición aédica recogida y oficializada por Homero cuando codifica y cristaliza la tradición Griega de personajes legendarios y divinos, pero:[365]

“Homero recoge parte de estas leyendas (condenando otras a la inexistencia del silencio) y las estructuras (sic) según las necesidades psico-sociales de los señores a los que sirve y las posibilidades de su genio personal. Su obra es la <> de unos señores según líneas genealógicas en las cuales encuentran el fundamento de su poder. Cada uno de estos señores provinciales justifica por medio del carácter heroico, semi-divino, de sus (ficticios) antepasados (Aquiles, Agamenon, Ajax, Nestor…) el fundamento quia titulum de su poder: son hijos de los hijos de los dioses. El poder es su destino.”[366]

Las historias homéricas cristalizan una realidad humana sustentando el poder y el orden del mundo humano, sustentando el poder comprado de Perses, que es el poder de los Reyes-jueces.[367]

Así, igual que en épocas más recientes, quien detenta el poder es vicario, o en este caso descendiente, de una deidad que lo justifica:

“Los reyes-jueces con los que se enfrenta Hesiodo son unos representantes –como otros muchos repartidos por las regiones griegas—de este ethos guerrero-señorial homérico.”[368]

Frente a esta realidad Hesiodo debe invalidar lo antes dicho, debe invalidar la palabra homérica que justifica un orden de realidad y proponer otro orden en el cual el ethos de los señores no tenga cabida: debe presentar otro eje referencial de la bondad y del poder.[369]__

“Por eso la tradición –con sus propios artificios para interpretar el pasado fuera de los cánones de la historia documentaria—fabuló el Torneo poético de Homero y de Hesiodo”[370]

Y aunque este torneo haya sido imaginado, no obstante, recoge la trama de una contienda por un espacio humano que supera los personajes que la escenifican, recoge el enfrentamiento de dos tácticas interpretativas, enfrentamiento, que aunque los autores no coincidieran en el mismo contexto histórico, sí tuvo una realidad temporal.[371]

Y es así como Hesiodo, repeliendo la verdad homérica, hace residir la verdad metafísica, de donde manara la verdad sobre la cual él tendrá el poder de decirla, en las musas, y las hace decir lo siguiente:

“<<… sabemos contar mentiras semejantes a la realidad; pero también sabemos, cuando queremos, proclamar las verdades>>”[372]

Homero es exiliado, así, de la posibilidad de verdad, es dejado en el vacío existencial, las mismas musas que inspiraron a Hesiodo advierten que han hablado de tal forma a los hombres que el error ha guiado la construcción de su estancia en y con las cosas.[373]

Y es entonces como debido a la caprichosa personalidad de las musas estas pueden decidir que hombres de entre los humanos conviven con la mentira y que hombres con la verdad, lo cual explicaría dos cosas que son muy seductoras para el jurado de este torneo, primero, explica para cada ser inteligente la sensación de como los demás están errados, es una percepción muy común para cada individuo el sentirse dueño de la verdad, y segundo, en lo referente a Hesiodo, permite la posibilidad de que sus contrincantes estén errados y permite también la posibilidad de que el posea la verdad.

Este estado de cosas hace que el dominio de la verdad por parte de un individuo se acentúe:

“La relación entre palabra y realidad es acentuada, más aún: puesta en primer plano de la gran escena discursiva que se va a desarrollar como <>. Su unidad es planteada con tanto más vigor cuanto que: a) sólo en este fondo palabra-realidad encuentra el hombre una estancia mundana; b) enmarañado en esa trama (noción-de-realidad), el hombre no puede llagar a discernir si la totalidad es una falacia.”[374]

Pero esta situación trae demasiada fragilidad a la centricidad del sistema, todo hombre, así, puede instalarse en un mundo real para sí pero erróneo, situación que es aprovechada por Hesiodo, pues él pretende, a través de su discurso acceder al único lugar donde tiene refugio la verdad, las musas. No basta que el mundo sea real para que sea verdad, Hesiodo plantea su acceso al espacio mítico donde no existe distancia entre la palabra y la realidad, plantea su acceso al espacio donde reside la verdad.[375]

¿Pero, cómo entonces Hesiodo puede intervenir con autoridad imponiendo el orden verdadero dictado por las musas? ¿Cómo Hesiodo puede acceder al espacio mítico de la verdad? Esta es la pregunta donde el poeta debe tener más cuidado y su poesía debe ser más refinada, así Hesiodo responde que es él el portador del cayado sagrado, del cayado real por el cual las musas le confían la dualidad de su palabra, este cetro es el símbolo inequívoco del poder legislativo, así Hesiodo es llamado por las musas a prolongar su palabra divina sobre un mundo verdadero, así la palabra de los reyes-jueces, inmersas en el engranaje falaz en que los situó Homero, dejan de existir, de ser verdad.[376]

Por lo tanto, ¿en donde reside la verdad del mundo propuesto por Hesiodo?, en el mismo lugar de donde manaba la verdad homérica, tiene el mismo origen religioso del espacio creado por Homero, que justificaba la composición del mundo real, este mismo origen religioso que justifico a Homero ahora permite descomponerlo, y ahora Hesiodo se apropia del origen de donde arranca el discurso de su rival.[377]

Posteriormente, este orden de ideas es ratificado simbólicamente por los dos primeros matrimonios de Zeus, en un principio se dio la unión con Metis, la astucia, una divinidad que sabe más cosas que cualquier dios o mortal, Metis encarna la aleatoriedad, el error que puede generar la creatividad en un mundo, un mundo definido por la palabra que tiene pretensión de inmutabilidad, posteriormente esta diosa es devorada por Zeus con lo cual Zeus, dios del orden y del poder, logra, primero, a través del matrimonio, controlar la aleatoriedad, la divergencia, que amenaza su mundo, su poder, y segundo, al devorarla, logra absorber lo imprevisible, no marginándolo sino integrándolo, desde ese momento la aleatoriedad, la prueba, forma parte del poder, se da dentro del poder, dentro de sus limites, toda circunstancia nueva es explicada dentro del poder, dentro de la palabra. Hesiodo consiente de que el sistema no puede soportar la aleatoriedad ni excluirla del todo, propone una tesis donde la realidad del poder se fundamenta al coincidir la prueba con los limites de lo posible real del sistema.[378]

El segundo matrimonio de Zeus es con Themis, símbolo de fijeza, Themis significa el fundamento que fija los derechos del grupo social bajo la autoridad de un jefe, una ves que Zeus engullendo a Metis, ha hecho coincidir lo posible con su poder, entonces se casa con Themis para hacer que ese orden sea legal, la segunda esposa del rey de los dioses aporta el fundamento legislador.[379]

Siendo esto así, Hesiodo continua diciendo el mundo verdadero que es capaz de conocer garcías al cayado, y así el hombre debe honrar los planes de Zeus, haciéndole homenaje, la buena lucha se identifica con la colaboración con los planes de Zeus, y esta colaboración se logra gracias al trabajo, el trabajo es el rito del hombre justo, el hombre será dichoso y afortunado si prolonga la obra divina siguiendo el ritmo, de orden, de obediencia, que mercan los trabajos y los días, y es así, en conclusión, como Perses debe someterse a esta lucha, debe resignar sus apetitos voraces e integrarse por el trabajo al orden justo, sin buscar la satisfacción de sus aspiraciones en las intrigas de la plaza publica, un espacio vacío de realidad.[380]

Es así, en conclusión, como finalizamos un primer ejemplo de luchas, que basándose en la justicia por lo tanto se basa en la ideología y que nos entrega un primer boceto de las realidades humanas que pretendo describir, no me parece, sin embargo, conveniente entrabar esta parte del trabajo en una crítica acerca de este primer ejemplo, creo que las observaciones que se pudieran hacer saltan de las anteriores líneas (además, acerca de las opiniones religiosas pienso que es un hecho de creer o no, el desgaste de querer desvirtuar una opinión religiosa es superfluo pues esta opiniones no se basan estrictamente en hechos, lo que hace, a cualquier discusión racional, imposible), así que este primer relato será un momento de reflexión para todos, reflexión que será llamada a colación cuando estemos situados sobre la hipótesis que se planteará y cuando estemos elaborando nuestras conclusiones. En lo que respecta a los subsiguientes autores, si es una obligación nombrarlos de una manera crítica, así avanzaremos, por conducto de la experiencia, hacia nuestra meta.

9.2. Platón

A este respecto, al igual que en la mayoría de los siguientes ejemplos, mis opiniones estarán guiadas, especialmente, por las observaciones de Karl R. Popper en su obra, _La Sociedad Abierta y sus Enemigos,_así que es una obra que es pertinente tenerla presente a la hora de seguir estas líneas.

Debemos empezar pues, por describir el contexto de este autor, ya que esto nos permitirá deducir cuales eran las motivaciones de su obra, Platón, históricamente se ubica en los albores de la democracia nacida en Grecia, después de cientos de años de costumbres tribales monárquicas y aristócratas de gobierno en las diferentes ciudades de la península, llega este cambio desestabilizador del mundo conocido, del orden lógico semántico, a este nuevo mundo, a este cambio de lenguaje, se enfrentan ahora los prejuicios y los intereses de este autor.

Platón, como bien lo señala Popper, está, en su situación, muy alejado de las nuevas corrientes políticas, no hay nada más contrario a sus intereses:

“Al igual que Heráclito, Platón era de sangre real; por lo menos la tradición sostiene que el origen de la familia de su padre se remontaba a Codrus, el ultimo de los reyes tribales de Ática. Platón se muestra sumamente orgulloso de la familia de su madre, la cual, según lo explica en sus diálogos (en Cármides y el Timeo), se hallaba estrechamente vinculada con la de Solón, el legislador de Atenas.”[381]

También estaba estrechamente vinculado con el gobierno de los Treinta Tiranos, pues estos obedecían a las directivas de dos tíos de Platón los cuales murieron en la contienda con las ideas democráticas.[382]

Muchos acontecimientos funestos para nuestro personaje tuvieron lugar en esta época:

“Su amado maestro, Sócrates, a quien había de convertir más tarde en el personaje central de la mayoría de sus diálogos, fue juzgado y ejecutado. El propio Platón parece haber corrido peligro similar, y junto con otros compañeros de Sócrates, abandono Atenas.”[383]

Por lo cual es fácil pensar que toda la inestabilidad y peligro, que presenta una situación como la descrita, debe haber causado mucha perturbación emocional para alguien en las circunstancias, mundanas, de Platón, el mundo, sus valores, la percepción de la realidad, la propia vida, la forma de vida, se ve siempre amenazada con los grandes cambios, en particular para quienes ostentan situaciones privilegiadas en momentos determinados[384]:

“La vida de Platón transcurrió en un periodo de guerras y luchas políticas que, a juzgar por lo que sabemos, fue aún más inestable que aquel en que había vivido Heráclito.”[385]

Así es entonces, no sólo por la descripción antes hecha, cómo durante el transcurso de este aparte iremos señalando las propuestas interesadas de Platón, cómo por ejemplo, iremos distinguiendo ciertos indicios que nos señalan la actitud proclive a ciertas tendencias políticas por parte de nuestro autor, pero, lo cierto es que, como ya lo hemos señalado, aunque su propósito sea favorecer el grupo, que es en sí favorecerse, o favorecerse más directamente, en cualquiera de las dos eventualidades, o las dos al tiempo, demuestra el _egoísmo_presente en los seres vivos, egoísmo que en los seres humanos, como ya lo explicamos, se presenta de manera muy particular.

Es claro pues, desde el principio, después se irá evidenciando aún más, cierta propensión hacia una organización política, que, reconozco, es muy eficiente, un poder consolidado es requisito para los objetivos, cualesquiera que sean, de un grupo. Es entonces claro, la evidente nostalgia de Platón por un mundo centrado en personajes, un mundo de reyes, de grandes héroes, Popper diría, cerrado, dogmático, un mundo monárquico o aristocrático.

Pero antes de continuar, antes de describir el mundo querido, _dicho_por Platón, describamos un poco más la situación reinante y los antecedentes de las obras de nuestro autor, y para poder comprenderlo mejor debemos incluir una gran influencia para la obra de Platón, la obra de Heráclito.

Al igual que Platón, Heráclito fue heredero también de familias reales, en este caso la de los reyes sacerdotes de Éfeso y, aunque declinó a sus derechos, defendió la causa de sus pares, la causa aristocrática.[386]

Y, al igual que Platón, vivió en un momento de incontenible revolución donde la aristocracia comenzaba a ceder ante la novedad de la democracia, los cuales son momentos muy azarosos para un ser como el humano, que vive en el lenguaje, el cambio de discurso es un momento intenso de inestabilidad para el ser humano, así:

“Si queremos comprender el efecto de esta revolución deberemos recordar la estabilidad y rigidez de la vida social en una aristocracia tribal. La vida social se hallaba determinada por tabúes sociales y religiosos; todos los individuos tienen su lugar asignado dentro del conjunto de la estructura social; todos sienten que su lugar es el apropiado, el ‘natural’, puesto que les ha sido adjudicado por las fuerzas que gobiernan el universo, todos ‘conocen su lugar’.”[387]

Así pues que ambos añoran la estabilidad anterior donde su lugar no esta en entredicho, ambos añoran la estabilidad anterior la cual les ofrecía un lugar de privilegio, pero para Heráclito, a diferencia de Platón, esta inestabilidad causó un profundo sentimiento de pesimismo, un profundo escozor:

“Pero la lucha de Heráclito en defensa de las antiguas leyes de su ciudad resultó vana; y lo efímero de todas de todas las cosas dejó una impresión imborrable en su espíritu. Con su teoría del cambio no hace sino dar expresión a este sentimiento: “Todo fluye”, declara, y también, “no es posible bañarse dos veces en el mismo río”. Desilusionado, argumentó contra la creencia de que el orden social existente habría de durar eternamente.”[388]

Y es precisamente esa la respuesta que, como humano, como ser enciclopédico, un ser urgido de razones, hasta de razones imaginadas si es preciso, homo quaerens, se da Heráclito, su deseo de entender la frustración lo lleva a aceptar la fatalidad que le presenta el devenir con su cambio constante a través de su teoría del cambio; esto, dicho sea de paso, para mí tiene mucho valor, puede que la teoría no sea absoluta, o mejor aun, absolutamente absoluta, pero si es muy explicativa de la aleatoriedad que introducen los individuos, su intelecto, su imaginación, su voluntad de poder también, a los sistemas axiológicos.

Es entonces el paso de la estabilidad, favorable, al desajuste de las revoluciones, lo que hace afirmar a Heráclito que el cosmos ya no es, afirmado hasta ese entonces por la filosofía griega influenciada por oriente, un colosal edificio organizado donde los procesos dinámicos se los consideraba, o bien como parte integrante del edificio, o como procesos reguladores de su estabilidad[389], ahora en el mundo de Heráclito reina el caos:

“Según esta, no existía edificio alguno ni estructura estable ni cosmos. ‘El cosmos es, en el mejor de los casos, una pila de basuras amontonadas al azar’, nos declara Heráclito. Para él, el mundo no era un edificio, sino, más bien, un solo proceso colosal; no la suma de todas las cosas, sino la totalidad de todos los sucesos o cambios o hechos. ‘Todo fluye y nada está en reposo’; de ahí el lema de su filosofía.”[390]

Esta es pues, una situación abrumadora para cualquier ser, su sentimiento de sí, su concepto de sí dado por el lenguaje del grupo, su seguridad, su futuro, está en entredicho, y esta hubiera sido la conclusión final, el cambio incontenible, de Heráclito, si los seres humanos, si todos los seres sintieran indiferencia acerca de su propia existencia, si ese fuera el caso Heráclito hubiese aceptado, con resignación, su suerte, el cambio. Pero ese no fue el caso, al final, sus deseos, su egoísmo, las ansias de existir, traicionaron su teoría, y todo ese mundo imprevisible, sin control, es dominado, domesticado, y todo esa imprevisibilidad, insegura, se entrega a la fuerza metafísica del destino, que al final hará triunfar la justicia (que es uno mismo, su propio beneficio, como nos lo demuestra Heráclito):

“En esta creencia nos vemos enfrentados con una actitud que, si bien parece contradecir, a primera vista, la insistencia de los historicistas en el cambio, es característica de la mayoría, si no de todos ellos. Quizá podamos explicar esta actitud si interpretamos la insistencia del historicista en lo mudable como síntoma de un esfuerzo necesario para vencer una resistencia inconciente a la idea del cambio. Esto explica, también, la tención emocional que conduce a tantos historicistas (aun en nuestros días) a hacer hincapié en la novedad de la revelación nunca oída que deben formular a la humanidad. Estas consideraciones sugieren la posibilidad de que los historicistas teman las transformaciones y que no sean capaces de aceptar la idea de cambio sin una seria lucha interior. A menudo, parece como si tratasen de consolarse por la pérdida de un mundo estable, aforrándose a la concepción de que todo cambio se haya gobernado por una ley inmutable.”[391]

Es el destino entonces quien remplaza las deidades que organizan el mundo, que proveían la paz, la estabilidad; el cambio, una observación sociológica valiosa, es demasiado desconcertante para un ser que busca quietud y seguridad, por lo tanto, al descubrirlo, inmediatamente, la tendencia es a negarlo, o, es mejor decir, a regularlo, a someterlo:__

“Esta insistencia en el cambio y, especialmente, en la transformación de la vida social, constituye una importante característica, no sólo de la filosofía de Heráclito, sino también del historicismo en general. Que las cosas y hasta los reyes cambian es una verdad indiscutible que debe grabarse perfectamente, especialmente en aquellos que aceptan sin actitud crítica su medio social. Sin embargo, si bien hemos de admitir esta parte de su doctrina, el todo padece una de las características más perniciosas del historicismo, a saber, la atribución de una importancia excesiva al cambio, junto con la creencia complementaria de una ley del destino inexorable e inmutable.”[392]

Así Heráclito quiere que el destino, fuerza mística, organicé el caos proveniente de la ley del cambio:

“Pero habiendo reducido todas las cosas a llamas, a procesos semejantes al de la combustión, Heráclito cree ver en esos procesos una ley, una medida, una razón, una sabiduría; y habiendo destruido el cosmos como edificio y declarado que sólo era un montón de basuras, lo rescata para introducirlo nuevamente bajo la forma del orden predestinado de los sucesos en el orden universal.”[393]

Algunos otros autores, más modernamente, han aprovechado esta oportunidad que brinda la debilidad del alma humana, que brinda la necesidad de un orden, de una meta justa, y han llevado rencores colectivos a causar grandes guerras, es el caso de Adolfo Hitler. Pero, antes de continuar, debo hacer una importante aclaración, con la mención de este autor lo último que busco es alimentar, a través del prejuicio sobre las ideas nazis, el rechazo a la idea del destino, para mí las ideas nazis son una estadística en la historia humana, otro prejuicio vulgar, otra idea política que, al igual que todas, no tiene ningún fundamento real, pero, continuando, recordemos este ejemplo propuesto.

La coyuntura de la aparición de este personaje en la historia, aunque participó activamente en este enfrentamiento como soldado, es la pos-guerra de la primera guerra mundial; dentro de las condiciones para concretar la paz de Europa y del mundo en 1918 se firma el Tratado de Versalles, tratado que impone, además de una cuantiosa indemnización anual, el sometimiento de Alemania a un control armamentista que pretendió prevenir una segunda justa armada de la magnitud evidenciada por la primera, pero contrario a este propósito surge en Alemania un profundo orgullo nacional alimentado por la humillante situación que traía el tratado para el pueblo alemán, situación que es aprovechada por Hitler para lograr el favor del pueblo, así Hitler afirma: “No quiero saber nada de reposo ni de paz hasta que los criminales de noviembre hayan sido aplastados y sobre las ruinas de la desdichada Alemania de hoy se levante una vez más una Alemania poderosa y grande. 8 de Noviembre de 1923.”[394], es evidente entonces, en los albores del partido, que esta fue la principal preocupación de este, y su bandera política:

“El único y verdadero propósito del partido nazi y en realidad la mayor preocupación de Hitler por la política, consistía en echar atrás el veredicto de 1918. Los oradores nazis continuamente exigían como venganza la caída del gobierno de los “criminales de noviembre”, que firmaron el humillante Tratado de Versalles. Ningún otro aspecto del gobierno despertaba en ellos el más mínimo interés. No tenían en mente ninguna reforma económica o social: estaban ciegamente empeñados en tomar el poder, simplemente para restablecer la pujanza militar de Alemania. Esta obsesionante preocupación llevó a Hitler a efectuar el fracasado y un poco ridículo ‘Putsch o golpete la cervecería’, en 1924. Después de este revés fue arrestado y procesado”[395]

Eventualmente, para resumir, por presiones populares, el logro de múltiples escaños en el Reichstag, y ser su partido, el principal partido político de Alemania, Hitler es nombrado por Hindenburg Canciller, puesto que le garantizó recursos no democráticos para su próxima campaña electoral, entre los cuales está el poder para incendiar el Reichstag y aprovechar esta circunstancia para acusar complots comunistas e iniciar la suspensión de las libertades personales, así, las siguientes elecciones se llevaron a cabo en un clima mucho más amenazante; esto, sin embargo, no le otorgó aun la mayoría en el Reichstag, situación que lo obligó a quitar de en medio a los opositores a través de sus arrestos, lo que a la postre conduciría a la reforma constitucional lograda por Hitler que le otorgaba poderes supremos y sin ningún limite, lo que significa que desde ese momento en Alemania se estableció una dictadura.

Pero logrado este propósito, la toma del poder, a Hitler, como a los demás líderes, le es necesario dotar de una infraestructura ideológica para el sustento de su poder, entonces, por un lado esta el cliché ampliamente difundido a la hora de hablar del caso nazi, la superioridad racial, sustento de la cohesión del grupo, profecía del éxito que alienta las tropas, así en su obra, Mi lucha (Mein Kampf), Hitler da a entender lo siguiente:

“En su opinión, la historia estaba determinada por la lucha entre las razas para lograr el dominio de una sobre la otra y en medio de esa batalla surgía una raza con una ventaja natural sobre las demás. Esa era la raza aria de la cual dependía el progreso de la civilización y cuya tarea por naturaleza consistía en avasallar razas inferiores como los eslavos, para poder continuar ampliando las fronteras de las realizaciones humanas.”[396]

Pero por otro lado, y aquí reside la relevancia de la mención del caso, esta el mito del destino, recurso ideológico frecuentemente usado para convencer a un grupo de su lazos naturales, es un recurso que también permite provocar el sacrificio ajeno que induce la confianza en el triunfo gracias a la superioridad moral que ostenta la muchedumbre, este mito, la providencia, recurso ampliamente utilizado con diferentes nombres, materialismo científico, dialéctica, evolucionismo, hace las veces de profecía y congrega en torno de el líder, por la confianza infinita, hasta en la muerte, a su rebaño, su “pueblo elegido”:

“Cuando Hitler reflexiona sobre el asombroso curso de su vida, desde su salida de Austria hasta la conducción de una nación poderosa –algo que iba a tener consecuencias fatales en los años futuros. Decía que él había sido escogido por una providencia divina como una figura histórica de primera magnitud. Mientras obedeciera sus instintos, tendría éxito. Esta teoría cimentó peligrosamente su convicción de que no podría fracasar y fortaleció su resolución de menospreciar cualquier opinión que dieran sus subalternos. Después de la guerra los generales alemanes se lamentaban con frecuencia de haberse dejado dominar con tan desastrosas consecuencias. La confianza en sí mismo, la cual le hacía creer que sabía más que sus asesores militares, tenía su origen en el convencimiento de que él era la criatura predilecta de la Providencia.”[397]

A distancia se notan las grandes similitudes del caso alemán con otros ejemplos históricos, existe en su ceno la anunciación, el “tamborilero”, la profecía del mesías; se dio también la llegada, de hecho, del “salvador”, que en un principio el mismo Hitler pretendió anunciar, pero que después, él mismo, asumiría dicho rol; también se da el concepto del pueblo elegido, la raza aria, la cual intentaron rastrear, “arqueológicamente”, en la historia; y por ultimo y más importante se predice la victoria, predicción donde se funda el coraje de las masas, anunciando la tierra prometida y su inevitable consecución, anunciado el milenio alemán, mil años de triunfo de la bondad, de su bondad, mil años de brillo del pueblo ario.

Es por lo tanto, el caso alemán, un ejemplo de la influencia de las ideas en el comportamiento social, es el ejemplo de una ideología que cimienta las bases de la guerra y de la competencia, que en el caso humano son los grupos. Es una idea común a los grupos, sin embargo, sólo los que logran triunfar pueden llamar, retrospectivamente, al mito del destino, justicia.[398]

Pero, ya continuando con el caso de Platón, es esta situación y esta influencia la que recibe de su contexto, Platón partidario de la aristocracia, aristócrata, se enfrenta a la cuestión de cómo legitimar su estilo de vida, su capricho. A lo cual, el mismo responde, por bien del grupo, o por su bien particular, lo que es lo mismo, ya que ambos redundan en él, con la “mentira señorial”, una mentira piadosa que provoca el guía para bien del todo, Critias, tío de Platón, uno de los Treinta Tiranos dice, citado por Popper, lo siguiente:

“Y entonces vino, al parecer, un sabio astuto,

el inventor del miedo a los dioses…

Ideó un cuento, una doctrina en extremo seductora,

disimulando la verdad tras velos de mendaz sabiduría.

Habló de la morada de dioses terribles,

allá arriba, en bóvedas giratorias, donde ruge el trueno

y los aterradores destellos del rayo ciegan la vista…

Así ató a los hombres con las ligaduras del temor,

y rodeándoles de dioses en hermosas moradas,

los fascinó con su hechizo y los intimidó,

Transformando la ilegalidad en ley y en orden.”[399] __

Es claro que para Platón, con lo cual yo no discreparía demasiado, un poder, rígidamente jerárquico, establecido solidamente, es el método más eficaz para la conservación de un grupo, claro, si este grupo da con un líder capaz de ese objetivo, y también es claro que para Platón, puede que sinceramente, ese líder fuera él mismo.

Aprovechando entonces, las consecuencias, caprichosas, que pueden manar del pensamiento heraclíteo, Platón prescribe para el Estado el retorno a la justicia, que para Platón es una autodescripción y una descripción de lo que él representa, pero veamos como esto sucede.

Platón acoge la teoría del cambio heraclítea, así, al igual que para Heráclito, los cambios sucedidos en el mundo griego son muy perturbadores, en realidad, amenazantes, pero a diferencia de Heráclito, Platón no sigue su senda pesimista, para Platón también es un hecho comprobado la influencia del cambio en el mundo, pero es un cambio degenerativo, es un cambio que se inicia desde un mundo perfecto, él mismo, sus antepasados, el mundo de las ideas, y que por acción de la degeneración racial y la desunión de la clase gobernante, degenera en democracia, no obstante, a diferencia de Heráclito, Platón sostiene que este cambio no sólo se puede detener, sino que además es reversible:

“Platón creía que la ley del destino histórico, la ley de la decadencia, podía ser superada por la voluntad moral del hombre, apoyada por las facultades de su razón… Platón puede haber creído perfectamente que así como la ley general de la decadencia se manifestaba en la decadencia moral conducente a la corrupción política, así también el advenimiento del punto decisivo cósmico decisivo (sic) se manifestaría en la llegada de un gran legislador cuyas facultades de raciocinio y cuya voluntad moral fueran capaces de poner fin a este período de decadencia política. Parece probable que la profecía formulada en El Político, del retorno a una edad de oro, constituya la expresión de tal creencia bajo la forma del mito.”[400]

Pero veamos un poco más afondo esta ley de la corrupción platónica, “Platón creía que la ley de la degeneración suponía degeneración moral. La degeneración política depende fundamentalmente, por lo menos a su juicio, de la degeneración moral (y falta de conocimientos); y la degeneración moral se origina, a su vez en la degeneración racial”[401], de una manera semejante a Heráclito, queriendo someter a el cambio a leyes humanas, cíclicas[402], explicado en forma de mito, Platón, citado por Popper, pensaba lo siguiente, así, sustentaba la vuelta a las edades de “oro”:

“Según uno de los diálogos de Platón (El Político), nuestra edad ha sucedido a otra de oro, la edad de Cronos, en la cual el propio Cronos gobernaba al mundo y los hombres nacían de la tierra; en la nuestra, la edad de Zeus, el mundo ha sido abandonado de la mano de los dioses y librado a sus propios recursos, por lo cual la corrupción es cada vez mayor en su seno. Y también según el mismo diálogo, una vez alcanzado el punto más alto de corrupción, el dios volverá a retomar el timón de la nave cósmica y las cosas comenzarán a mejorar nuevamente.”[403]

Los objetos terrenales, los objetos humanos son para Platón degeneraciones de ideas perfectas que son inmutables y sin tiempo, para él como para la mayoría de individuos que manejan lenguajes complejos, las palabras, que originalmente nacieron para nombrar el mundo, la realidad, los objetos, ahora se separan de sus génesis y toman relevancia autónoma, para el animal fonador el valor intrínseco de las palabras toma más relieve que los objetos que originalmente pretendieron describir, y ahora, Platón es evidencia, son las palabras las que moldean el mundo, de ellas nace el mundo, los objetos deben ahora intentar simular los objetos perfectos que “describen” las palabras, entonces los objetos de su tiempo son para Platón, descendientes de descripciones perfectas, caprichosas, son descendientes del mundo de las ideas, de las ideas perfectas, subjetivamente perfectas:

“Las cosas sujetas a transformación, los objetos degenerados y decadentes, constituyen (al igual que el estado) la descendencia, la progenie, por así decirlo, de los objetos perfectos. Y al igual que en el caso de los hijos, son verdaderas copias de sus progenitores originales. El padre o raíz original de un objeto cambiante es lo que Platón denomina su “Forma”, “Patrón” o “Idea”, pese a este ultimo nombre, no constituye una “idea en nuestro pensamiento”, ni un fantasma, ni un sueño, sino un objeto real.”[404] * [405]

Y es por esta causa, justificación Platónica a su pretendido poder, que el mundo ha degenerado en democracia, partió del mundo de las ideas, de la monarquía del dios Cronos que se debe emular a través del rey filósofo, de la aristocracia, de los albores de Grecia, de los antepasados nobles de Platón, para degenerar en el gobierno de criaturas impuras, es decir, habíamos degenerado del Estado perfecto, pasando por la timarquía y la oligarquía hasta llegar a la democracia y la tiranía que significan, platónicamente, profunda putrefacción o degeneración.[406]__

Esta descripción es en esencia similar al descenso al que son condenados Adán y Eva después de intentar descubrir, traducir la justicia-saber que sólo dominaba dios, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia, del bien y el mal[407], está reservado para dios, el poder se rodea de misterio, y Adán y Eva al interponerse en el misterio, en la relación de poder de dios sobre la justicia, son degenerados y envueltos en la mortalidad, entonces al igual que Platón, el ser humano está degenerado, en el caso de Platón racialmente y, en ambos casos, el poder, la justicia, debe ser inaccesible para seres degenerados, sólo debe ser posesión de seres, enviados, vicarios, de seres similares a la idea, similares a la perfección.[408]

Para Platón, entonces, la historia es una enfermedad, una decadencia, la cual se inicia con la decadencia racial: “En realidad, la enfermedad del estado no sólo se halla correlacionada con la corrupción de la naturaleza humana sino que procede directamente de ella y, en particular, de la clase gobernante. Cada una de las etapas típicas de la degeneración del estado tiene su origen en una etapa correspondiente de la degeneración del alma humana, de la raza.”[409], lo que ya se había anotado y que es la base del pecado original de los humanos para Patón.

Posterior a la decadencia racial, y consecuencia de esta, se presenta la desunión de las clases gobernantes, que como bien lo anota Popper, es una descripción muy valiosa de una ley social, aunque yo no lo restringiría a una clase[410], la desunión para Platón es el descenso de lo divino, la idea, a lo humano:

“La diferencia principal entre el estado perfecto o ideal y la timocracia reside en que esta última contiene cierto grado de inestabilidad; la clase gobernante patriarcal otrora unida, se presenta ahora desunida, y es precisamente esta falta de unión la que lleva a la etapa siguiente, vale decir, a su degeneración en la oligarquía.”[411]

Y Platón continua, a manera del médico, diagnosticando las causas de los males sociales, y esto lo lleva a preguntarse la causa de la desunión de las clases dominantes, es que debe haber una razón poderosa para que los miembros de estas clases resignen la estabilidad y seguridad que les proporciona el mantenerse unidos, siendo, además, potentes, y la razón hallada por Platón, en parte gracias a la observación de otros Estados, Esparta en particular, es la ambición.[412]

De a poco vemos como se devela el genio político de Platón, que por ahora es diagnostico, etapa absolutamente necesaria para la victoria grupal, y que después veremos más patente cuando inicie la etapa de legitimación de su clase, de su grupo.

Vemos entonces cómo la ambición, que primero genera el cambio de timocracia a oligarquía, gracias al recelo creado entre los varones, entre los nobles[413], posteriormente degenera en democracia, cuando la ambición genera lucha entre las entrañas, entre el cerebro y la fuerza, entre la oligarquía y las clases más pobres:

“Con el establecimiento de la oligarquía, se llega a un estado de guerra civil latente entre la oligarquía y las clases más pobres: ‘Exactamente del mismo modo en que un organismo enfermo… se halla a veces en lucha consigo mismo..., así se encuentra esta ciudad enferma’.”[414]

Así degenera, lógicamente, dentro del lenguaje, dentro del mundo de las ideas, el Estado en democracia:

“Es esta guerra civil la que engendra la democracia: “la democracia nace… cuando triunfan los pobres, asesinando a unos…, desterrando a otros y compartiendo con el resto los derechos de la ciudadanía y de las funciones publicas, sobre un pie de igualdad”.”[415]

He aquí algo que vale la pena anotar antes de proseguir, si se ha notado dentro del discurso de Platón existen muchas observaciones, que, antes de ser menospreciadas o pasadas por alto gracias a su pobre envoltura, deben ser destacadas y valoradas por su gran agudeza, la ley sociológica de la desunión, por ejemplo, es una observación, que, aunque llegó interesadamente a ser descubierta, es la base de las luchas humanas, la base de la historia que juzga a los ganadores como justos, así que, aunque mi posición sobre Platón sea de absoluto desprecio, hemos de estar atentos a observaciones de este tipo.[416] Y es que no es una practica absolutamente novedosa, no creo que sea yo el único que lo haya notado, frecuentemente los genealogistas de la moral recurren a observaciones ciertas para apoyar sus mentiras, frecuentemente vemos como de observaciones ciertas se sacan conclusiones ridículas, conclusiones previas a las observaciones, observaciones que, con apariencia de previas, sólo vienen a apoyar los caprichos morales previos, las pre-conclusiones, los prejuicios.

Es así como la historia, repitiendo, para Platón es la historia de una enfermedad, de la degeneración, pero, a diferencia de Heráclito, no es incurable:

“Como se desprende de esta última observación, Platón considera a la historia –que es para él la historia de la decadencia social— como si se tratase de la historia de una enfermedad, siendo la sociedad el paciente y el político –como veremos más adelante--, su medico, su salvador.”[417]

Hemos llegado de esta manera al punto álgido de nuestra divagación acerca de la obra de Platón, entonces, hemos de observar con mucho cuidado, después del largo preámbulo, las observaciones que se harán de aquí en más, Platón es pues, un gran ejemplo de lo que se quiere criticar con este trabajo. Hemos planteado así, la situación en la que se encuentra nuestro autor, sabemos, o damos por sentado, cuales son las intenciones que busca Platón con su obra, devolver el tiempo, pero, ¿Cómo planea lograrlo?

Grecia, desde hace un tiempo, previo a Platón, por la decepción que desde el principio ha causado la explicación sobrenatural del mundo, tiene la pretensión, un trabajo que parece no estar hecho para humanos, de emancipar al mundo de dios, ya no es un secreto que el homo quaerens, a los súbditos, no les es suficiente, para ser rebaño, la simpleza de la voluntad divina, la mentira señorial de Critias cada vez encuentra menos oídos ingenuos, o así de ingenuos, el humano con su pretendida objetividad, quiere introducir en la realidad al capricho, a la justicia. Es decir, ya la idea de lo divino ha dejado de ser suficiente para legitimar una idea de justicia o las relaciones de poder, el homo quaerens es una exigencia para todo el que habla de justicia, ya el crudo capricho divino no es suficiente, cada vez más se exigen explicaciones al poder y la justicia, a la ideología.

Philosophia, originariamente, es un campo de la Phycis (es decir, de lo real, no un Philos, un amor, una amante)[418], y aunque para Lorite Mena, también comprenda una dimensión subjetiva, la del observador, es claro, en mi concepto, que la pretensión no era esa, ni lo es aun, sino que es la de ver el mundo-realidad, tal como es, externo, aunque de hecho el humano no lo logre, “Physis constituye una exigencia de neutralidad”[419], desde ese momento el humano pretende ser neutralizador: “El hombre, como observador-practicante, se sitúa en un círculo neutralizador, luego <<impío>>, a-theos.”[420]

Y aunque no podemos decir que Platón era decididamente ateo (Popper nos dice que además de creyente era oportunista[421] y si seguía a su tío Critias, definitivamente se estaba alejando de sus convicciones religiosas), ésta es la exigencia que se le plantea a Platón; el sustento ideológico, la legitimación de su deseo de poder, no puede ya provenir del cielo, los súbditos a partir de ese momento exigen mentiras más elaboradas, un mejor espectáculo.

Y esto es la idea, el mundo de las ideas, un mejor espectáculo y a la vez legitimación, sigue siendo un dios, imaginación, pero ahora es un dios secular, sigue siendo un dios, pero ahora un dios mucho más pretencioso, ahora pretende ser un dios comprobable, objetivo.

La idea entonces es la respuesta a la vieja exigencia de razón que el humano busca, razón que puede ser real o no, en realidad nunca ha importado demasiado, la idea es la respuesta a la nueva exigencia de objetividad; por buen tiempo dios, los dioses, satisficieron esa necesidad del humano por comprender, pero, ya no fue suficiente tanta simplicidad, ¿todo lo que existe es obra de un ser?, ya no fue suficiente tanta simplicidad.

Pero veamos como es en realidad este dios secular, cual es el sustento de su pretendida objetividad, y así comprobaremos cómo al final todas las explicaciones de justicia se remiten al mismo lugar, a la intuición, a lo indeterminado, a lo metafísico.

Como ya observamos, el lenguaje, las palabras, nacen por la necesidad del humano de nombrar el mundo, de apropiarlo para su intelecto, las palabras, así, son descripción, en principio, descripción en extremo reducida de una realidad; pero la realidad, que no es en absoluto reducida, los objetos, la pluralidad de los objetos, son un basto mundo el cual no se puede individualizar totalmente, sin perder por completo la utilidad del lenguaje, sin perder la eficiencia comunicativa, las palabras así, su semántica, pasan a convertirse en géneros de realidades, las palabras empiezan a nombrar pluralidad de objetos similares entre sí.

Las palabras entonces, que originalmente nominaban, nombraban una realidad que les daba contenido, se separan de estas particulares realidades y empiezan a ser el principio y fin de los objetos, las palabras empiezan a emanciparse de los objetos por los cuales nacieron, empiezan a restringirlos, objetos que originalmente dieron vida a las palabras empiezan a ser excluidos por la definición, por la semántica, el significado empieza a ser el principio y el fin del mundo.

El conocimiento, entonces, es asociado a las palabras, la realidad entera cabe dentro de las palabras, el lenguaje que todo lo nombra, es omnicomprensivo, por consiguiente la ignorancia se asocia a un deficiente conocimiento de las palabras, de su significado, algo que al parecer no ha perdido vigencia.

Platón, cumpliendo las nuevas exigencias, ya no evoca divinidades para legitimar su poder, ahora el poder de decir el mundo, reside en conocimiento que se tenga de las palabras, en el poder que se ejerza sobre estas, así, Platón, refugiándose en la aparente objetividad del conocimiento, del lenguaje, de las palabras, que ficticiamente son neutras a la hora de describir, describe o llena de contenido el lenguaje, dejando lo indeseable sin posibilidad de existencia ya que no es nombrado, así Estado es el contenido dado por Platón, dejando a la democracia sin posibilidad de existencia como Estado, ya que democracia no es Estado.

Así Platón aprovecha las posiciones socráticas y con pretendida objetividad empieza la búsqueda-creación de lo que es para Aristóteles la esencia de los objetos, empieza por buscar las definiciones universales[422]. Es decir, esas ideas que nacen de los objetos, que pretenden originalmente describirlos pero que después toman autonomía y dejan de nombrar para delimitar, ideas que nacen del mismo Platón lo que da como resultado la delimitación del mundo por este Filósofo Rey.

Este es, el llamado por Popper, esencialismo metodológico: “Utilizamos aquí la expresión esencialismo metodológico para caracterizar la opinión sustentada por Platón y muchos de sus discípulos, de que corresponde al conocimiento o “ciencia”, el descubrimiento o la descripción de la verdadera naturaleza de los objetos, esto es, de su realidad oculta o esencial.”[423]__Veamos un ejemplo:

“En la República, anterior al Timeo, Platón ya había explicado su tesis con gran claridad, valiéndose del ejemplo de la cama, es decir, la Forma o Idea de una cama: ‘Dios… ha creado una cama esencial y solamente una; nunca creó ni creará, en cambio, dos o más camas…En efecto…, aun cuando Dios creara nada más que dos camas, saldría una tercera ala luz, a saber, la Forma exhibida por aquello que las dos camas creadas tuviesen en común; aquélla, y no estas últimas, sería entonces la cama esencial’.”[424]

Es por lo tanto el lenguaje, lo que es lo mismo, el conocimiento, un cristalizador para Platón de sus deseos[425], Platón renuente, obviamente, al cambio, ve en este la amenaza, y en el lenguaje, el reposo, la conservación de las tradiciones antiguas.[426]

Pero entonces, ¿cómo se construye el conocimiento, cómo se “descubre”?, ¿cómo se “descubre” el verdadero conocimiento del mundo? Aristóteles señala, develando desde el principio las falencias de su lógica, que el conocimiento se divide en dos, uno es el demostrativo y otro el conocimiento intuitivo, este último sin el cual no existe el primero, mismo que proviene de la intuición.

El conocimiento demostrativo es construido con base en demostraciones silogísticas, las conclusiones son demostradas a partir de premisas, premisas básicas, del conocimiento intuitivo, pero como lo señala Popper:

“Indudablemente, Aristóteles tenía razón cuando insistía en que no debemos intentar probar o demostrar todo nuestro conocimiento. Toda prueba debe derivar de ciertas premisas; la prueba como tal, es decir, la derivación de las premisas no puede, por lo tanto, establecer definitivamente la verdad de ninguna conclusión, sino tan sólo demostrar que la conclusión debe ser cierta, siempre que las premisas sean ciertas. Si exigiésemos que las premisas, a su vez, fuesen probadas, la cuestión de la verdad sólo se trasladaría un paso más hacia un nuevo conjunto de premisas y así, sucesivamente, hasta el infinito. Para evitar esta regresión infinita (como dicen los lógicos) Aristóteles enseñó que debíamos suponer la existencia de ciertas premisas y que no necesitan ninguna prueba; fueron estas llamadas “permisas básicas”.”[427]

Lo que nos lleva a la consiguiente pregunta, entonces ¿cómo hallamos las premisas básicas?, ¿cómo hallamos aquello en lo que se cimienta el conocimiento?, yo diría ¿cómo hallamos las palabras?, que ahora parecen anteriores a los objetos, o mejor aun, Aristóteles se preguntó: ¿cómo hallamos las definiciones, premisas básicas de las pruebas?

“Al igual que Platón, Aristóteles creía que todo conocimiento se obtiene, en última instancia, por medio de una captación intuitiva de la esencia de las cosas”[428]

Este callejón sin salida al que llega la lógica Aristotélica supone, que en el inicio, en la génesis, el conocimiento se basa en la intuición, en el_ prejuicio_, y es que sólo pueden ser prejuicios las conclusiones o las “premisas” sacadas sin un juicio previo, por mera intuición. Este callejón sin salida, con gran sagacidad, es aprovechado por Platón al proponer su idea sobre el Estado.

Platón, usurpando la calidad de ser el oráculo de la intuición, filósofo, pudo dictar las premisas, las definiciones elementales a su antojo, premisas que, obviamente, excluyen toda posibilidad de versiones distintas a las queridas por este autor, premisas, que al revés del método, son extraídas de las conclusiones, previamente elaboradas, para que entren a probarlas posteriormente, las premisas son intuidas a condición de que prueben las conclusiones queridas.

Para Platón estas premisas, estos objetos “más reales”, son las ideas, las formas inmutables, las cuales son progenitoras del mundo, de todos los objetos, pero, y lo realmente criticable, era el esencialismo presente en Platón y en muchos otros posteriores a él, esencialismo que suponía un objeto perfecto en cada cosa del universo y que ese objeto, lo aun más criticable, podía, debía, ser hallado por la intuición (casi como reconociendo desde el principio el gran contenido subjetivo de la perfección y aprovechado esta oportunidad para entregar el poder de decir la perfección a un solo sujeto).[429]__

El poder de decir el mundo desde su origen, desde su esencia, su médula, los objetos perfectos, las ideas, fue radicado en un solo sujeto, uno con el poder mental y la delicadeza intelectual que le permitieran la sensibilidad del conocer a través de los objetos decadentes los objetos perfectos crearon. __

Así, desde sus cimientos, Platón se apodera de la facultad de decir el mundo, desde sus cimientos, desde el principio, las versiones distintas de Estados, las sub-versiones de este, están excluidas del lenguaje, del mundo de las ideas perfectas, es decir, las versiones distintas del Estado platónico están descartadas por exclusión de la sensibilidad de quien es capaz de intuir el mundo de las ideas. El conocimiento, la facultad de decir qué es el mundo, de decir el Estado, es entregada, gracias al vacío de la intuición, gracias al capricho, a los intereses, más aun, al sentido estético del artista, a la boca del filósofo, la política es entonces nombrada, con toda razón, arte regia: el artista dice, dibuja o plasma la realidad.

Es por eso que los dogmas se apoderan del conocimiento humano, el filósofo, desde el principio de la filosofía, el artista político, nunca fue un amante de la verdad, no cortejo jamás sus favores, desde siempre fue un pretencioso “conocedor” que poco recurrió a la realidad para describirla, así nos dice Popper que el amante platónico ya no es un modesto buscador de verdades, es su orgulloso detentador.[430]

No se puede olvidar entonces la importancia de la dogmática, Critias ya lo señalaba, para hablar del caso religioso, Critias rescata la mentira señorial, rescata el verdadero papel de los dioses, fantasías reguladoras del mundo humano, otro tanto pensaba Hobbes quien es traído a colación por Popper:

“En realidad, el comentario de Adam manifiesta reminiscencias del convencionalismo de Hobbes; de la concepción de que los dogmas de religión, si bien carentes de verdad, constituyen un recurso político indispensable y de suma eficacia.”[431]

Es esta misma dogmática la que presenta Platón a través del mundo de las ideas, hoy se suele trazar una marcada línea divisoria entre religión y ciencia, pero no se puede olvidar que para ambas el humano ha dado la misma misión, explicar su mundo, por ejemplo, hoy todavía el humano pretende llamar ciencia a su justicia. El mundo de las ideas pertenece, por lo tanto, a los primeros intentos de secularización, pero en el fondo no se alejó mucho de las antiguas explicaciones.

Entonces dado por Platón, para nosotros, este mundo de Ideas, ¿Cuáles son las conclusiones que se pueden deducir acerca de cómo debemos ser?, recordemos que este mundo, el deber ser, que proviene del “ser” intuido, es previo a las premisas, al mundo de las ideas, las premisas, el mundo de las ideas, como ya se señaló, existe en la medida de que conlleve a las conclusiones a las cuales se quiere arribar.

Las conclusiones son simples, son un autorretrato de Platón, de él mismo como persona[432] y de su situación social, de su posición dentro del grupo; para devolver la historia, para regresar a las ideas perfectas de las cuales manaron los objetos degenerados actuales Platón propone que, paulatinamente, se regrese en el tiempo, y las situaciones se parezcan cada vez más al pasado, donde su posición fue la de privilegio.

Pero veamos, rápidamente, cuales son esas conclusiones, cual es la meta de tanta palabrería, en primer lugar, como es obvio encontramos:

“En primer termino, hallamos su propósito de escapar al incesante flujo de Heráclito, cuyas manifestaciones son la revolución social y la decadencia histórica.”[433]

En segundo término, como ya se había señalado anteriormente en este trabajo, se debe luchar contra la ley platónica de la desunión de la clase dominante, que es causa de la degradación[434], y para lograrlo se debe implantar entre la clase gobernante un sistema similar al espartano, comunista, para propiciar la unión de sus miembros.[435]

En tercer lugar, y muy importante, el rey filósofo (más adelante se explicará la figura), debe ser un experto criador, y son dos motivos los que sustentan la importancia de esta habilidad en el rey, primero, esta que para Platón la causa principal de la degeneración es la degeneración racial y, segundo, porque, convenientemente para nuestro autor, el Estado perfecto se basa en una rígida distinción de clases.[436] Es así como el rey torna las clases sociales inferiores, al ganado humano, dócil, y a las castas guerreras, la segunda clase social, sangrientas y también obedientes a la clase dirigente, lo cual, evidentemente, hay que reconocerlo, es muy eficiente, aunque es dudoso que se pueda favorecer o inculcar este tipo de conductas tan subjetivas tan sólo a través de la eugenesia.

Y por ultimo, aun más importante, responde a la pregunta, ¿Quién debe gobernar?, y la respuesta que da es obvia, “el mejor”, ¿Quién respondería lo contrario?[437], y así, intuyendo la definición de gobernante, entrega el Estado al rey filósofo, a él mismo, lo cual, dicho sea de paso, es algo que no sólo fue retórico en la teoría platónica, en la práctica Platón intentó llevar acabo este plan, así nos lo muestra Popper[438]:

“No existen mayores dudas de que Platón, cuando habla de un gran legislador y de un tirano joven, debe estar pensando en sí mismo y en sus diversos experimentos con jóvenes tiranos, especialmente, en sus tentativas de reformar la tiranía de Dionisio el Joven sobre Siracusa.”[439] * [440]

Es así como llegamos al final de otra lucha, que, basándose en la ideología, intentó ganar espacio dentro de la realidad, dentro del mundo humano, entonces para cerrar este aparte intentemos algunas conclusiones.

No sabemos a ciencia cierta si el verdadero interés de Platón era simplemente él mismo, o su interés también cobijaba al grupo, pero en ambos casos, si recordamos la primera parte de este trabajo, es una expresión del individualismo, la voluntad de poder, por obvias razones cobija al poderoso de los peligros de las carencias, y la conservación del grupo, aparato incubador, artefacto, hace más eficiente la lucha, que de ser llevada a cabo por un individuo, solitariamente, tendría pocas probabilidades de éxito, Popper nos amplía la última idea de esta manera:

“Vemos, pues, que Platón sólo reconoce como patrón fundamental el interés del estado. Todo aquello que lo favorezca será bueno, virtuoso y justo: todo aquello que lo amenace será malo, perverso e injusto. Las acciones que lo sirven son morales: las que lo ponen en peligro inmorales; en otras palabras, el código moral de Platón es estrictamente utilitario: es, puede decirse, un código de utilitarismo colectivista o político. El criterio de la moralidad es el interés del estado. La moralidad no es sino higiene política.

Tal pues, la teoría colectivista, tribal o totalitaria, de la moralidad: “El bien es lo que favorece el interés de mi grupo, de mi tribu, o de mi estado.” [441]

Por otra parte, cabe anotar que aunque comúnmente la traducción del titulo de La Republica se le ha conocido así, estoy de acuerdo con la observación de Popper que señala que esta traducción está errada, quizás Popper, además de su análisis, tenga razones de tipo lingüístico para afirmarlo, pero me parece muy importante resaltar esta observación, Platón antes que definir un tipo de gobierno, como lo sería una republica, que incluso parecería indicar libertad y democracia (nada más alejado del pensamiento platónico) quiso definir el gobierno mismo, el Estado, que parecen no tener diferencia, antes que proponer una idea Platón afirma que es la única idea que existe, así, su forma de Estado no es una forma particular de este, es su misma definición, ontológicamente hablando, lo cual no pocos equívocos ha causado a la hora de encausar a Platón.[442]

Entonces, por último, vemos como al final, toda esta “descripción” del mundo redunda en una sola cosa, la justicia, como vemos, la pugna ideológica es una lucha por la superioridad moral de un proyecto político, esto ha sido así desde Platón, antes de él y más aun en la actualidad, idea de justicia que para cerrar este aparte acerca de este autor recordaremos, con la firme convicción de que no es necesario refutarla, no por injusta, sino por caprichosa, igual que todas, así, pretendiendo evitar ser yo un tamiz para ustedes, la siguiente parecería ser la justicia platónica y la actual, sin que en realidad nos interese en este trabajo rebatir o apoyar un concepto de justicia particular:

“…Platón extrae la conclusión final de que todo cambio o interferencia entre las tres clases debe ser injusto, y de que lo contrario debe ser, por lo tanto, justo: “Cuando cada clase de una ciudad se ocupa de sus propios asuntos –tanto la clase económicamente productiva como la de los auxiliares y guardias- entonces habrá justicia”. Esta conclusión es forzada y resumida poco después: “La ciudad es justa… si cada una de las tres clases atiende su normal labor”. Pero esta afirmación significa que Platón identifica la justicia con el principio del gobierno de clase y de los privilegios de clase. En efecto, el principio de que cada clase debe atender sus propios asuntos significa, lisa y llanamente, que el estado es justo si gobierna el gobernante, el trabajador trabaja y el esclavo obedece.

Como se verá, el concepto platónico de justicia es fundamentalmente distinto del nuestro, en el sentido que analizamos más arriba. Platón considera “justo” el privilegio de clases, en tanto que nosotros, por lo general, creemos que lo justo es, más bien, la ausencia de dichos privilegios. Pero la diferencia llega aún más lejos. Por justicia entendemos cierta clase de igualdad en el tratamiento de los individuos, mientras que Platón no considera la justicia como una relación entre individuos, sino como una propiedad de todo el estado, basada en la relación que existe entre las clases. El estado es justo si es sano, fuerte, unido y estable.”[443]

9.3. Marx

Al respecto de este autor también hemos de señalar de antemano que, aunque mi acercamiento pueda sonar demasiado crítico, hemos de estar atentos a algunas valiosas contribuciones que su pensamiento a traído, al igual de lo que sucede con otros autores, con todos ahora tiendo a pensar, varias sus observaciones hechas pueden ser de gran valía o merito, por ahora podemos mencionar, a manera de ejemplo, la descripción que este autor hace del capitalismo y, por ahora, que nos valga esta mención o ejemplo pues espero lograr algo de profundidad sobre este respecto cuando llegue la oportunidad.

Con la mención de este autor pretendo irnos introduciendo en temas posteriores, así que para lograrlo hemos de estar atentos a lo que hay detrás de su obra, cada pieza de su teoría puede esconder, o los verdaderos intereses de este autor, o las insuperables influencias que sufrió. Y si esto es así, entonces debemos empezar por la más grande influencia que sufrió, quiero decir, él mismo, así a la vez analizamos y tenemos presente la principal crítica que para mi gusto puedo hacer sobre su obra, crítica que es un ejemplo invaluable de lo que quiero exponer en este trabajo.

Como ya lo habíamos visto en la primera parte de este trabajo, una de las más grandes influencias que sufre el entorno de lo real son los individuos, también habíamos visto que en cuanto a los individuos humanos, gracias a la inteligencia, acusan una profunda subjetividad, subjetividad que, como ya lo vimos junto a Freud, puede variar el avasallante egoísmo que sufren los seres vivos, haciendo posible que, sinceramente, puedan amar algo distinto a sí mismos.

Por lo tanto, no es mi intención discutir acerca de las verdaderas intenciones de Marx, sus verdaderos sentimientos, puede ser que efectivamente haya amado a un grupo de individuos que caprichosamente los convirtió en una clase, o puede que, al igual de lo que pienso de Platón, su único interés era darse un pueblo que gobernar, puede haber sido simplemente un antojo, o por que nació sintiéndose diferente, segregado, puede ser que su obra sea la muestra de un sentido de oportunidad único mezclado con su intelecto o imaginación, no lo sé, pero de lo que si estoy seguro es de que al igual que todo gran líder político observó claramente la importancia del grupo a la hora de buscar un objetivo que cambiara significativamente las realidades de su entorno.

Es claro, pues, que el individuo humano, ser dotado de inteligencia y gracias a esta, puede, por las razones que sean, abandonar el egoísmo “natural” que padecen los seres vivos, pero en cuanto al mecanismo de los grupos, el artefacto de los grupos, estos son una expresión del más antiguo egoísmo; son la expresión, en el humano, del más eficaz egoísmo.

Así que es necesario, para analizar el tema en cuestión, empezar por lo que algunos dirían es el revés, el final, la conclusión marxista, yo diría por el principio, entonces, es mi opinión, que antes que cualquier construcción teórica u observación que pudo haber planteado este autor, antes del primer desperdicio de tinta, el origen del aprovechamiento de los frutos de la adaptación, la génesis de tanto esfuerzo intelectual, fue el más ordinario o común producto humano, el más común producto de la inteligencia: el capricho, en este caso, el hacer de personas aisladas y discontinuas una clase, además, gobernante, la clase obrera.

Y le digo principio a esta conclusión marxista ya que tanto esfuerzo intelectual lo que tiende a probar es lo contrario, que no es principio sino conclusión, tiende a probar una pretendida imparcialidad, tiende a probar que ese capricho, la clase obrera gobernante, no es una motivación, es una conclusión que después de grandes esfuerzos se ha tenido como una conclusión objetiva, “científica”. Es decir, desde el principio el norte, el puerto, ya estaba establecido en la ideología marxista: el gobierno de la clase obrera; pero para hacer de este capricho marxista algo necesario y científico, la construcción de la teoría parte de su supuesta ignorancia para después arribar a ella de una manera desprevenida, objetiva, científica, podríamos decir nosotros, un supuesto, presupuesto, que aparece como producto, como producto del conocimiento, como producto antes que supuesto, presupuesto, así demostrando una pretendida imparcialidad.

Pero como pretendo probar, ese capricho, nacido de la insondable subjetividad de un sujeto, antes que final, que conclusión científica, es el principio; y la justificación “científica” de esta organización social (política) propuesta, el sustento ideológico[444], es una justificación posterior al capricho del obrero rey. Es decir, el presupuesto de la teoría marxista es el gobierno de la clase obrera y el materialismo dialéctico y la economía como infraestructura son una justificación posterior a ese deseo; pero, obviamente, es algo que no se puede expresar con sinceridad por parte de un marxista así, para demostrar la pretendida cientificidad de la “conclusión” (la dictadura del proletariado) se pretende mostrar una estructura “científica” “anterior” que obliga o hace necesaria dicha “conclusión”.

Al igual que en diversas ocasiones, la lucha presentada en el caso humano, no sólo se da en el plano de la fuerza, como pretendemos probar en este trabajo, uno de los campos donde se da la lucha interindividual del humano, es la lucha ideológica, con los autores como los hasta ahora citados en este capitulo hemos querido traer ejemplos a colación; así que nacida la intención de hacer del proletariado la clase dominante surge la necesidad de justificar, de hacer creer, hacer tener fe, tanto a proletarios como a externos, a enemigos, que este orden del mundo es el que “científicamente” debe ser. Una vez más el humano primero actúa, primero desea, y después racionaliza lo actuado lo querido, con sobradas razones Jacques Monod afirma:

“No olvidemos, además, que el materialismo dialéctico es una adición relativamente tardía al edificio socio-económico ya erigido por Marx. Adición claramente destinada a hacer del materialismo histórico una <> fundamentada en las leyes de la naturaleza.”[445]

En este orden de ideas, es mi opinión que lo primero que nace en Marx es la libido, el amor hacia un grupo de personas, que en apariencia, bajo su re-flexión, son iguales, amor que, repitiendo, nace de la aleatoriedad que sigue después de la aparición de la inteligencia.

Establecido así, pues, el objetivo de este autor, es consecuente ahora analizar cual fue la estrategia que se propuso seguir, y así tendremos más ejemplos como viático para futuros análisis en este trabajo.

Marx, historiador, observador social sagaz, y, por sobre todas las cosas, político, observa, haciendo de las mencionadas cualidades herramientas, que dos, para él, son las condiciones para el triunfo de los individuos dentro de un medio ambiente social, y además humano, la primera es dotar a los individuos de factores de cohesión, de un grupo, y la segunda es dotar a este grupo de una ideología, que redunde en cohesión y además provoque sacrificios individuales y la sensación de superioridad moral, tanto en el interior como en el exterior.

Con lo anterior no quiero dar a entender que Marx era absolutamente consciente de ello, puede que así haya sido, quizás era absolutamente consciente de el carácter de instrumento que tienen tanto los grupos como la ideología, o quizás no, pero, tal como haya sido el caso, sincero o hábil, por experiencia histórica supo que ningún individuo antes, por sus fuerzas aisladas, pudo consolidar poder para sí mismo y hacer de su voluntad ley, si algún individuo antes logró esto fue gracias a la compañía que logró inducir, y a los pensamientos comunes que logró inducir en esta.

El mismo Marx parece afirmar algo semejante: el pensador piensa según los intereses de su clase, y si no pertenece a esta, debería pertenecer[446] pues su pensamiento es apropiado (útil) para esa clase. El pensador piensa, así, según el interés de su clase, algo muy similar a Platón, quien dice que lo bueno es lo bueno para el Estado, su Estado, así Marx parece reconocer lo tendencioso de las ideologías, aunque muy taimado y por necesidad:

“Se ubican socialmente las ideologías analizando sus perspectivas (subraya fuera de texto) y presuposiciones, y determinando cómo se conciben los problemas: desde el punto de vista de una u otra clase. No se puede ubicar mecánicamente el pensamiento estableciendo la posición de clase del pensador. Es atribuido a aquella clase para la que es <>, a la clase cuya situación social, con sus conflictos de clase, aspiraciones, temores, restricciones y posibilidades objetivas dentro del contexto socio-histórico dado, expresa.”[447]

Entonces, para darle un orden lógico, empezaremos por la primera estrategia de las antes mencionadas, la formación del grupo, y después continuaremos con la interioridad de este.

Ya antes habíamos propuesto el tema, pero es necesario profundizar un poco más al respecto, ya que es la base de la lucha interindividual que plantea Marx al entrar en escena, el primer escollo que tiene que superar, entonces, es una necesidad, una carencia; por sí mismo, Marx, al igual que todos los genealogistas de la moral, no pueden imponer la bondad al mundo, claro es que muchos de estos genealogistas sinceramente piensan que sus sistemas axiológicos, son por mucho, los mejores, son por mucho, como en una competencia, más morales que el resto, pero debido a las carencias que por la individualidad se presentan, ningún individuo es, por sí mismo, lo suficientemente potente para implantar su moral, y como esta tampoco es lo suficientemente fuerte por si misma, esta debe ser implantada por la fuerza.

Pero en el medio ambiente humano, ¿Cómo se logra el uso de la fuerza?

Mi respuesta, después de todo lo anteriormente dicho, para el lector, imagino, resultará obvia y muy redundante, pero sinceramente redundo por parecerme absolutamente necesario, entonces, la forma como el humano, en su medio ambiente particular, logra el uso de la fuerza, es a través de los grupos.

Hemos de notar que no podemos hablar de grupo, sino de pluralidad de grupos en el caso humano, hemos de notar que no se puede hablar de sociedad, sino de espacios de lucha, y esto es evidente por un motivo: como ya lo habíamos propuesto, la individualidad es una realidad insuperable para los seres vivos, nada extraño a ellos es ellos mismos, pero, también es muy cierto que los individuos, por sí solos, ven muy limitadas sus capacidades de imponerse, de imponer sus ganas de vivir, así, variadas especies, sus individuos, han desarrollado formas de colaboración que potencien las fuerzas que individualmente puedan tener como seres aislados, y aunque el humano como ya vimos, es un caso de esta colaboración, es un caso muy particular.

En las demás especies los factores de cohesión son factores relativamente fáciles de distinguir, en especies más sencillas, los factores son por lo general obviedades tales como la apariencia física o algún rasgo que los identifique como especie, ya que por lo general la lucha de estas especies se da con el exterior de ellas, así, el único factor que importa, a la hora de lograr la colaboración interindividual, es el poder distinguir unos rasgos que permitan determinar que se pertenece a una especie particular.

Pero avanzando en la observación de la naturaleza, observamos ciertas especies en las que ya su lucha no se sitúa sólo en el exterior, además de su lucha por conservarse del exterior, de individuos distintos a sí mismos que puedan causarles daño, su lucha también se da al interior de su especie, y para este propósito, algunos seres vivos también desarrollan la habilidad de comportarse como grupos, al interior de la especie, para hacer más eficiente su lucha; pero al igual que las demás especies, los individuos tienen que desarrollar la facultad de identificarse entre sí, pero cuando esta lucha se traslada al plano interior de una especie, esta facultad se ve dificultada, ya que factores tan obtusos como la apariencia, en muchos casos, no resultan ser suficientes, así se desarrollan facultades como el olfato o la comunicación, que no sólo se da en el humano, para identificarse como grupo.

Pero, como ya lo hemos repetido hasta la saciedad, el caso humano es un caso en extremo peculiar, en el caso humano la lucha que los individuos traban ya sólo se da, principalmente, en el interior de una especie, el exterior, desde hace mucho tiempo, ya sólo es paisaje, un objeto; pero esta no es la más importante peculiaridad, el humano, ser inteligente, al serlo, primero, descubre su gran individualidad, su gran subjetividad, pero aun más importante, descubre la individualidad de los demás seres, por lo menos de los que no puede dominar, así, gracias a la imposición personal de seres que son capaces de hacerlo, descubre lo extraño dentro de su misma especie.

Pero esto, como vemos, dificulta aun más la creación de grupos, los rasgos físicos ya no son suficientes[448], ya que todos los seres vivos, que son sólo humanos, porque todo lo demás es inerte, objeto, son esencialmente iguales, físicamente, sobre todo si la lucha se da al interior de “sociedades” esencialmente iguales en este respecto; si seguimos la descripción anterior, vemos que el humano no tiene especiales talentos, o virtudes, que le permitan distinguir rasgos individualizantes en otros humanos, así que los factores de cohesión se deben extraer de otras fuentes.

Entonces, respondiendo más concretamente al interrogante planteado anteriormente, no se puede hablar de grupo, sino de su pluralidad, no se puede habar de sociedad, sino de el espacio donde se realizan las lucha intergrupales, ya que lo único que realmente existe son los individuos, estos, eventualmente se asocian en grupos para perseguir un objetivo, pero estos grupos dependen de ese objetivo (razón por la cual los rasgos característicos de un grupo determinado no surgen o no se destacan sino sólo a la hora de la lucha), y son muchos grupos, tantos como individuos imaginativos y con ansias de poder hayan.

Así que Marx está en frente de un problema, su fe es inmensa sobre su convicción acerca de la superioridad moral de la “clase” de individuos agrupados como obreros, pero su fuerza, su fuerza individual, para imponer esta moral no lo es tanto, así, que el interrogante es obvio, ¿Cómo dotarse de ese aparato magnificador de las fuerzas individuales llamado grupo?

Es esta precisamente una de las respuestas que trae consigo la ideología, esta proporciona las razones, para un ser racional, del porque alguien es igual a uno mismo, del porque alguien o un objeto distinto a uno mismo, por ejemplo el Estado, es uno mismo; al ser racional por excelencia, el observador de la individualidad propia y la de los extraños, para poder creer que alguien extraño es igual a sí mismo debe tener o se le debe ofrecer razones realmente seductoras.

Este “descubrimiento”, la clase obrera, es la respuesta que la _ideología_marxista, da a esta necesidad de colaboración, la clase obrera es pues el motivo que necesita un grupo para actuar como tal, es el motivo por el cual hay soldados en las trincheras, sin este sentido de pertenencia, el bien común, una clase de justicia, no existiría; pero esto, que por su apariencia moderna, en su momento pareció irrefutable, es una idea bastante antigua, y para nada novedosa.

Freud nos señala dos ejemplos, la Iglesia y el Ejército, ambos, grupos dedicados a la consecución de un fin común, se basan en la figura del líder para lograr su cohesión, el líder además de ser una figura carismática capas de despertar afectos en sus seguidores, es a la vez una figura capaz de dar afecto, el general es al igual que Cristo, una figura, que a través del idéntico amor que es capaz de profesar a cada uno de sus seguidores, convierte a estos, en una comunidad, un pueblo, un grupo, unidos todos en el amor que siente una figura por cada uno de los miembros.

Popper nos trae otro ejemplo, el pueblo elegido, doctrina historicista oracular, que:

“Se intenta con ella tornar comprensible la historia mediante una interpretación teísta, es decir, mediante el reconocimiento de Dios como autor de la comedia representada sobre el Escenario Histórico, la teoría del pueblo elegido supone, en particular, que Dios ha escogido a un pueblo para que se desempeñe como instrumento dilecto de su voluntad, y también que este pueblo habrá de heredar la tierra.”[449]

Es así como un grupo de individuos, quizás con muchos intereses contrapuestos, logra ordenar o encausar sus fuerzas, en un objetivo que se aprecia común para el total de los seres que lo componen.

Religiosamente podemos plantear otros ejemplos, el mismo cristianismo, que como bien lo denuncia Nietzsche, es suplantador de la moral judía, es un ejemplo, hoy en países como los de Latinoamérica es muy artificial el hecho de que ese tipo de doctrinas imperen en ese medio, nada más alejado de ese primitivo pueblo elegido (la comunidad judía) son los pueblos latinoamericanos, nada tiene que ver Bachué, los personajes mágicos que habitan las lagunas de la Sierra Nevada de Santa Marta, la madre del universo y su hijo Sintana que al nacer iluminó el universo, con Jehová y Cristo, mucho menos existe relación entre las personas que creían en estas deidades, con aquellos que escaparon de Egipto (según lo que nos cuenta la tradición), pero al igual de lo que ha sucedido en muchos lugares de la tierra, fue desde el principio evidente cómo esta tradición monoteísta tan sugestiva, es muy eficiente a la hora de dotar de un grupo a seres totalmente aislados.

Otro ejemplo nos lo traen las luchas interraciales estadounidenses, las comunidades negras, temerosas y disgregadas, hallaron su pueblo elegido, su ecualizador de sonidos, de lenguaje, en la tradición musulmana (esta es la razón por la cual me parecen tan artificiales las ideas cristianas en Latinoamérica), en el caso de las comunidades negras, su origen africano esta más ligado a las influencias musulmanas que popularizaron entre los negros estadounidenses figuras carismáticas como Malcolm X (caso contrario es el de Latinoamérica), no sólo estos pueblos son totalmente ajenos al amor de Jehová, también el origen de este amor totalmente lejano. (He preferido usar escuetamente los vocablos negro-negros, blanco-blancos, durante todo este texto, en lugar de Afro-descendientes o caucásicos, por ejemplo, pues creo que ya es un lugar común en la literatura universal, además, me parece ofensivo el término Afro-descendientes pues parecería suponer un intento de esconder o disimular el término-color negro, sólo el humano podría hacer de un color, una sensación, algo vergonzoso; insisto y me explico, el problema aquí no es el racismo, lo que verdaderamente me molesta son los prejuicios humanos creados a través del lenguaje y petrificados en el dogmatismo y la repetición, es precisamente lo que pretendo criticar en este trabajo, sólo el humano puede calificar algo, y sólo el humano encuentra, en sus pares, gente tan simple como para creerle.)

Otro ejemplo podría ser la misma España, las comunidades españolas, que por casualidad son cristianos debido a su largo interregno musulmán, toman el cristianismo por influencia del imperio romano, que, también ajeno a este amor y reconociendo la gran utilidad de la doctrina cristiana, la acoge, para someterla a su poder, con el emperador Constantino.

Es esta la primera carencia, la carencia de fuerza individual suficiente, la que entra a solucionar Marx a través del grupo, a través de la clase, su sistema axiológico, su capricho moral, que muy seguramente a sus ojos estaba compuesto de justicia infinita, humanitarismo, dirían hoy, no prevalecerá si no lo dota de un grupo, de un aparato de lucha, bien ya lo denunciaba Maquiavelo, todos los profetas armados vencieron, no así los que no.

Es entonces como el grupo, un factor de cohesión, es una necesidad previa a la doctrina marxista, no una conclusión “científica”, tomando una perspectiva retrospectiva del oráculo marxista que vaticina el comunismo, las clases sociales al final de la historia no existirían, y si el destino, al igual que en Platón, hubiese aunado el poder y la bondad, la clase social obrera en el edificio marxista hubiera sido totalmente innecesaria, su sistema axiológico, que en el comunismo final incluye a todos los individuos, hubiera sido implantado por la fuerza individual, sin necesidad de recurrir al grupo. Es decir, la forma de luchar humana es el grupo, esto lo sabe Marx pero, aunque pretende que al final de la historia no existan clases sociales, exige ahora la formación de una, por necesidad, la clase obrera.

Es entonces la ideología un método de lucha, de adaptación, y aquí evidencia su poder, así, individuos, que, como estamos ya hartos de oírlo, están en el total aislamiento, que son mucho más diferentes que iguales, terminan siendo pares, terminan perteneciendo, e individuos como Marx, que propician esta unión, al final tienen su aparato de lucha y pueden triunfar e imponer su moral.

Pero antes de proseguir he de hacer otra critica al concepto de clase traído por Marx, así podremos aprovechar más aun las posibilidades de análisis que nos trae este ejemplo.

Es mi opinión, como ya lo había dicho, que conceptos como los de clase, son un “prejuicio vulgar”, quizás alguien diga, respondiendo a esta afirmación, que no se le debe dar mayor importancia a este concepto pues al final lo que se busca es la implantación del comunismo, de la igualdad, pero eso no es lo que se extrae de la _ideología_marxista, para este autor, más concretamente, las clases, la clase obrera en particular, hacen parte de un proceso histórico necesario, así que la clase para Marx no es simplemente un accidente, o un objeto conveniente, es una verdad “científica”, si esto no se hubiese afirmado de esta manera los sectores trabajadores no se hubieran sentido tan alagados y la ideología marxista no hubiera sido tan seductora.

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Así que Marx, como ya lo vimos, se vio en la necesidad de dotarse de un aparato que le permitiera, al igual que a Platón, ser el filósofo rey, ser el conductor del ganado humano, para primero educarlos a través del socialismo, y después, ya subsanada la inmoralidad del alma humana, dejarlos vivir en comunismo.

Pero, como espero se haya ido filtrando, el concepto de grupos en su base adolece de grandes falencias, Nietzsche respondiendo al nacionalismo dialéctico de Hegel, afirma que es un “prejuicio vulgar” asociar caprichosamente un grupo de individuos en una nación, Nietzsche, a pesar de esto, se consideraba “un buen europeo”, algo que suena similar, me parece; pero continuando con Marx, la denuncia que Nietzsche hace sobre Hegel, el “prejuicio vulgar” de la nación, es del todo pertinente en este caso, pues como sabemos, Marx, para dotar su teoría de cientificidad recurre a Hegel, que a su vez planteó un prejuicio similar al de la clase, planteó un grupo compuesto por alemanes, destinados a guiar a la humanidad.

Otros prejuicios se plantean a diario, más en los tiempos cuando son escritas estas líneas, que coinciden con la temporada electoral en este país, otro “prejuicio vulgar”, el del género sexual, es usado como herramienta proselitista, así miembros mujeres del Congreso de Colombia convocan a este género a votar por candidatos de este género, me pregunto qué hará uno de los miembros de este Congreso, que además de pertenecer al género femenino también pertenece a la raza negra, ¿por cuál de estos dos “prejuicios vulgares” rogará a su dios cristiano, otro “prejuicio vulgar” también representado en el Congreso?, o si es el caso, ¿por cual de estos dos “prejuicios Vulgares” rogará a su dios musulmán, otro “prejuicio vulgar” (si es que acaso se ha unido a la “Gran Nación del Islam” para hacer un frente común con los negros del mundo), corriendo el riesgo de segregar, negros, mujeres o cristianos?

He aquí un gran ejemplo de lo que Merton llama problema de status, las agrupaciones son en extremo caprichosas, por lo que incluir individuos en cualquiera de estas artificiosas creaciones, tiene el mismo fundamento que la exclusión y el cambio, y su fundamento es el capricho.

Por lo tanto en la explicación científica de la historia de Marx, por el determinismo económico marxista, aunque muchos status diferentes a la clase de hecho existan, y, de hecho también estén siendo maltratados, o mucho peor que la clase obrera, simplemente en el mundo marxiano no tienen cabida, no existen.

Es por lo tanto la creación de Marx, su aparato, la clase obrera, dentro del medio ambiente social humano, dentro de sus luchas, en mi concepto, otro “prejuicio vulgar” cuyo nacimiento se hizo ineludible por la necesidad de Marx, de su ideología, de dotarse de un aparato de lucha.

Finalizada esta crítica entonces podemos continuar, como ya se había anunciado, la ideología, aparte de ser muy útil a la hora de formar aparatos de lucha, los grupos, tiene otras potencialidades, por ejemplo, puede redundar en cohesión, provocar sacrificios individuales, y además, entre otras, provocar la sensación de superioridad moral, tanto en el interior como en el exterior.

Pero en este aparte quiero aprovechar el caso de Marx para subrayar una de las funciones de la ideología, que he querido llamar función de profecía, que tiene como cualidad coadyuvar con las anteriores virtudes sociales nombradas en el párrafo anterior y tiene como fundamento promesas remotas que tienen la apariencia de su seguro y futuro total cumplimiento.

Pero antes de empezar quisiera, en el caso de Marx, que observáramos cuál es el fundamento de la aparición de la función de profecía en esta ideología.

La primera causa es una causa, podríamos llamarla, histórica, otra ironía para el caso del marxismo. La función de profecía, resumiendo para este aparte, quiere denotar, algo muy frecuente en las religiones, una promesa; muchas ideologías, para sustentar su validez, amenazan un futuro lleno de ellas, de promesas, de profecías, el juicio de la historia para estas tendencias es un juicio moral, así en un futuro lejano, la moralidad triunfará, y la ideología que lo pregona reinará.

Entonces, continuando, una de las causas de esta función de profecía, como se dijo es histórica, Aristóteles (más adelante veremos más detalles), fue el iniciador de las tendencias evolucionistas, Aristóteles, al contrario de Platón, también creía en la teoría del cambio, pero con una diferencia esencial, a diferencia de Platón no veía en el cambio una ley de degeneración, sino una ley de evolución, esta tendencia es tomada por la mayoría de la “filosofía” posterior a este autor, pero como bien lo señala Popper, esta oportunidad no es aprovechada con toda su potencialidad sino hasta Hegel, su dialéctica es la expresión de ese evolucionismo germinal que ofrecía Aristóteles, ley de la evolución constante, lo cual es recepcionado por Marx, así, en consecuencia, este pudo, “científicamente”, lanzar la promesa, la profecía, de la dictadura del proletariado.

La segunda causa, es, podríamos decir, más imaginativa, a Marx, como gran observador social, le resulta evidente la utilidad de dotar de una ideología, de promesas, a su creada clase proletaria, bien lo señala Sabine así:

“Partiendo, pues, del hecho de los intereses divergentes de clases, ya bien aclarados por los economistas clásicos, se dedicó a interpretar el liberalismo político como ideología característica de la clase media y a crear una filosofía social para el proletariado en ascenso, apropiada para servirlo en su lucha por el poder.”[450]

Entonces señalemos algunas de estas ventajas que trae la ideología a un grupo:

En cuanto a la cohesión, los sistemas axiológicos, los valores, los valores comunes, creo que ya no es un secreto, causan un sentimiento de interioridad, de pertenencia a un determinado grupo, la definición de nación se basa, por ejemplo, en parte, en compartir valores.

En cuanto a provocar sacrificios individuales, es una cuestión que está muy relacionada con lo que he querido llamar función de profecía, la promesa que hacen este tipo de filosofías evolucionistas, su carácter remoto[451] y la determinada convicción en que envuelven a los creyentes acerca de su cumplimiento, hacen de los sacrificios presentes algo fácil de tolerar, ir a la guerra, soportar lideres déspotas, o el mismo sacrificio de la propia vida, son cosas que toman razón gracias a estas promesas.

Y por ultimo, otro beneficio que quiero nombrar ahora, que trae la implantación de las ideologías, y que es la razón de la valentía de muchos, es la sensación de superioridad moral, tanto en el interior como en el exterior de un grupo, que traen las ideologías, esta terquedad, es, evidentemente, la causa del principio y el fin, por victoria aplastante, de muchas guerras, así:

“Creía, como Hegel, que el curso de la historia es inevitable y racional: los hombres lucharán pero, en definitiva, su lucha será en favor de aquello que deben desear y que deben crear.”[452]

Vemos entonces como para Marx, para el cumplimiento de su capricho, la ideología (sólo nombrando los aspectos que quise resaltar a través de su ejemplo), es una herramienta indispensable, o para ir introduciéndonos en la hipótesis que se planteará, es una adaptación. Robert Merton, por último nos señala como Mannheim, marxista, nos plantea algo similar:

“Considera, por ejemplo, que un grupo orgánicamente integrado concibe la historia como un movimiento continuo hacia la realización de sus objetivos, mientras que los grupos socialmente desarraigados y débilmente integrados se adhieren a una intuición histórica que destaca lo fortuito e imponderable.”[453]

Superado entonces este tema, y antes de proseguir con otro de sumo interés, el sustento “científico” del marxismo, quisiera que viéramos antes algunos ejemplos de la profecía marxista, así comprobamos como, para un ser proletario, la noticia de la muerte de dios no es tan desalentadora ya que dios es reemplazado por la noticia, la buena nueva científica, que es más confiable, ya dios no decepciona, nadie ahora “follow the god that failed”.

Entre las primeras manifestaciones de la antigua costumbre de las promesas, entre las que se cuenta también la promesa de vida eterna, que tiene variadas manifestaciones, encontramos en el marxismo, la proposición de la superioridad moral, lo cual ya había citado, pero esencialmente se resume en: “utilizó la dialéctica para apoyar una teoría del progreso social en la que los mas altos valores morales se realizan necesariamente.”[454]

Esta proposición es conveniente por variadas razones, pero quisiera nombrar por el momento sólo dos: primero, porque es una proposición maquiavélica, justifica el horror y la sangre del presente, es decir, gracias a una proposición, una promesa como la antes mencionada, que gracias a Popper llamamos en este trabajo “de carácter remoto”, están justificados todo el horror y los sacrificios del presente, creo que sería demasiado redundar en un tema si me refiero a ejemplos históricos, así que apelo a la memoria del lector para incluirlos en nuestra discusión. Y segundo, muy relacionada con la anterior, es ventajosa, porque provoca sacrificios o colaboración entre los miembros del grupo, así, todo el horror y la sangre antes mencionados, en alguna medida, son alegremente padecidos.

En cuanto a la batalla, Marx cuida lo que para la técnica militar se llama, moral de las tropas, el ganado humano (ya lo habíamos visto junto con Freud), entra en pánico fácilmente si no esta debidamente liderado, Freud nos daba un ejemplo diciendo cómo cualquier crisis minúscula, si se le suma la noticia de la ausencia del líder, es una catástrofe, en las guerras del siglo pasado se hizo presente este factor en los albores de las técnicas de telecomunicación, lo cual fue un factor impactante a la hora de mostrarse un bando como ganador, lo que no dejaba de ser desalentador para el otro bando y germen de crisis posteriores, así, Marx, como líder, se hace presente mostrando como, “científicamente”, la victoria proletaria esta demostrada, así, con el oráculo marxista, la apuesta es segura, ¿Quién no se uniría al bando ganador, quién lo abandonaría? Así, la profecía prometía:

“Ésta debe ser la obra del proletariado en ascenso, que debe desplazar a la clase media del poder como la clase media había desplazado a la antigua clase feudal… Marx creía que la historia social había culminado en el surgimiento del proletariado y contemplaba el avance de esa clase hasta ocupar una posición dominante en la sociedad moderna… Para Hegel, el mecanismo del progreso era la guerra entre las naciones; para Marx era el antagonismo entre las clases sociales. Ambos consideraban el curso de la historia como racionalmente necesario, una serie de etapas desenvolviéndose según un plan lógico y avanzado hacia una meta determinada. Esta marcha majestuosa de la civilización humana invita a los hombres a cooperar y a servir. Ambas filosofías fueron fuertes incitaciones a la acción y formas muy efectivas de exhortación moral”[455]

En cuanto a la siguiente profecía, esta nos servirá para destacar algo que habíamos prometido anteriormente, como ya habíamos advertido, es necesario estar atentos a las observaciones, que en el afán de excluir del mundo a posiciones contrarias, hacen autores como en este caso Marx, ya habíamos destacado la observación hecha acerca de la lucha de clases como factor determinante en la historia, lo que excluyendo el termino “clases”, es una observación valiosa, entonces ahora procedemos a destacar otra de estas agudas visiones, que con ocasión de esta profecía, podemos resaltar.

Con el afán de anunciar la victoria necesaria de la clase proletaria, gesto de infinito amor hacia sus súbditos, motivo de sacrificio por parte de estos, Marx se preocupa, primero por demostrar el futuro victorioso de esta clase, lo cual lo mencionamos ya, y para sustentar aun más esta predicción, se preocupa por demostrar el inevitable y “científico” final al cual está condenado el capitalismo.

Entonces, al igual que en el caso de Platón y su lucha entrabada con los nuevos movimientos democráticos, al igual que la ficticia lucha entrabada entre Homero y Hesiodo por el monopolio de la verdad proveniente de los dioses, así Marx entraba la lucha por la existencia en el lenguaje, por la posibilidad de existir en el mundo humano, entre el capitalismo y el comunismo, pero para esto, y esto es lo valioso de su intento, antes de excluir del mundo, tiene que describir, desconstruir el capitalismo. Así que antes de describir la profecía resaltemos esta descripción, aunque, por razones de método, y muy a mi pesar, no podamos entrar en mayores detalles.

Lorite Mena, nos señala que la desconstrucción es: la invalidación del poder, la invalidación del sistema sometiéndolo a la prueba de la inexistencia del espacio que ocupa. En opinión de este autor ha habido pocos momentos desconstructivos en la historia, así, aparte de Hesiodo y la primera ruptura con el mito, la aparición de la filosofía, encontramos:

“Ha habido otros momentos desconstructivos, pocos, pero suficientemente significativos para que se pudiera hacer una historia de la desconstrucción: Jenófanes, Sócrates, Galileo, Marx y Nietzsche. No creemos que hayan más.”[456]

Y aunque esta es la opinión de este autor y su obra mi fuente de donde tomo el termino desconstrucción, yo no sería tan mezquino a la hora de usar dicho termino, según lo que pude captar, para mí toda lucha ideológica contiene algo de desconstrucción, todo lucha política intenta negar lo anterior, dejarlo sin espacio, aunque, muchas veces sólo sea parcial. Y digo parcial porque muchas veces la lucha política es sólo eso, es por lo tanto que muchas veces sí puede aplicar lo propuesto por Hegel, la historia es tesis, antitesis y síntesis, aunque esto no pueda tomarse con el determinismo propuesto por el autor, diría mejor yo, entonces, que la historia se basa, en ocasiones, en propuesta-realidad, reacción, y ecléctica (reacción mediocre).

Pero aparte de esta observación, noto que lo primero que se debe hacer antes de una desconstrucción, y esta fue la gran virtud de Marx, es una descripción profunda del objeto a desconstruir, la desconstrucción, en mi concepto[457], pues, primero es descriptiva.

Así Marx se da a la tarea de describir el capitalismo, para encontrar en el sus falencias sus puntos de mayor potencial proselitista, entonces, a muy grandes rasgos, esto fue lo que descubrió:

“La filosofía social de Marx se basaba y fue la primera en llamar la atención sobre un cambio social de primerísima importancia que se produjo en el siglo XIX: el surgimiento de la conciencia política y, finalmente, el ascenso hacia el poder político, de una clase trabajadora industrial. Esto, como dijimos en el capitulo anterior, fue determinante para cambiar el curso del pensamiento liberal, pero Marx percibió su importancia mucho antes que los liberales. Especialmente en los estudios históricos que formaban parte integrante de su filosofía, presentaba al capitalismo por primera vez en lo que podría llamarse su aspecto humano, como institución que había producido y aumentaba constantemente una clase de hombres que tiene que vivir absolutamente del salario y que se relacionaba, pues, con los patronos sólo mediante un nexo monetario. Su fuerza de trabajo es una mercancía, la única mercancía económicamente valiosa que poseen, que debe ser vendida en un mercado competitivo donde la única obligación del comprador es pagar el precio establecido.”[458]

Es en esta crudeza descriptiva, muy cercana a la objetividad (como pocas veces podemos observar en la historia humana y que el mismo Marx no fue capaz de repetir), es decir, que permite alcanzar gran objetividad (pues para el humano esa tarea ha demostrado ser un imposible), donde reside gran parte del prestigio que Marx alcanza: “Los capítulos históricos de El Capital, especialmente aquellos que se refieren a la historia de los inicios de la organización capitalista, antes del siglo XVIII, y a la formación de una clase dependiente exclusivamente de sus salarios son lo mejor de toda la obra de Marx. Apenas han sido superados en la actualidad,…”[459], y es este prestigio lo que le permite a la postre, tener el suficiente poder para intentar imponer su capricho.

“La fuerza real de la obra de Marx estaba, no en su razonamiento teórico sino en el vigoroso realismo con el que pintó las condiciones reales de trabajo y, al hacerlo, describió al capitalismo no regulado como un parásito que devora la sustancia humana de la sociedad.”[460]

Describió entonces, con gran agudeza, problemas del capitalismo, algunos ya “solucionados”, tales como:

“La cualidad contradictoria del capitalismo le parecía, como había sucedido con Hegel, su paradójica unión de organización y anarquía: la organización tecnológica de la producción unida a una anarquía del cambio, una elaborada coordinación social de las unidades de producción aunada a una indiferencia casi completa por la adaptación de los medios industriales a los fines humanos. Aunque el ideal sólo era manifestado de una manera ocasional y de paso, Marx siempre tenía en cuenta el contraste entre el capitalismo y la economía planificada y socializada, destinada a producir y distribuir los bienes cuándo y dónde existiera una necesidad legítima de ellos.”[461]

Esta descripción, esta situación, despojándola de sus tintes morales, hecha bastante tiempo antes, que describe la desmesurada preocupación por la organización de la producción y un total desentendimiento de una planificación macroeconómica, es la causa, por ejemplo, de la gran crisis sucedida en Estados Unidos en 1929, la “gran depresión”; y esta descripción también, es posible, pudo haber sido la fuente donde tomo la idea Keynes para sacar de la mencionada crisis a este país, es decir: notando Keynes que el problema no era el aparato productivo, sino el bajo poder de compra del publico, propuso como solución la intervención en la economía de el aparato estatal, Keynes propone un plan macroeconómico que consistía en grandes inversiones estatales que, estratégicamente, colocaran dinero en manos de nutridos sectores de población, los cuales reactivarían el consumo y a la postre sacarían de la crisis a los sectores productivos[462]. Este plan fue entonces ejecutado, y los resultados previstos, posteriormente observados, lo cual no nos debería interesar mucho para este trabajo, pero es traído a colación porque es una muestra de la gran agudeza de las descripciones de Marx.

Así, entonces, terminamos un pequeño resumen acerca de la descripción marxista de la realidad reinante de su tiempo, pero si recordamos este tema es traído a colación gracias al carácter profético de la teoría marxista, entonces veamos cual es su relación.

Había dicho que en mi concepto la desconstrucción antes que nada tiene un componente de descripción, el anterior resumen nos lo muestra, pero todo este esfuerzo descriptivo tiene un especifico fin, encontrar las debilidades de un sistema con el que se quiere acabar.

Es así como Marx describe estas debilidades y llega, en conclusión, a una de las más grandes debilidades del capitalismo, la plusvalía.[463]

Y aunque sean de verdad observaciones valiosas, Marx de estas pretendió sacar conclusiones que no están emparentadas para nada con sus descripciones, conclusiones interesadas que como bien sabemos ya, he querido ponerlas como ejemplo de la función de profecía que en ocasiones cumple la ideología, pero sin divagar más, continuemos, y así podremos observar como es que sucede lo que planteamos.

Marx observa entonces como una de las más grandes falencias del capitalismo es la plusvalía, bien observa Sabine cuando nos recuerda: “La defensa clásica del capitalismo había sido la tesis de que, en un sistema de libre cambio todos recibirían, a largo plazo, un valor equivalente al que aportaran al mercado, obteniendo así participación equitativa del producto social”[464], por consiguiente, como bien denuncio Marx, esta afirmación es un tremendo error, el capitalismo no regulado para nada es distributivo, sino que tiende al acaparamiento, realidad exactamente observada, pero tomada como sostén de futuros artificios.

Redundando, Lorite Mena nos señala como la denuncia de la plusvalía es el primer paso en la denuncia de inexistencia del capitalismo: “Denunciar la plus-valía es situar a la lógica de ese poder en el vacío.”[465] __

Y es entonces cuando la descripción se vuelve desconstrucción, las acusaciones hechas socavan la estabilidad del orden anterior, pero, retomando nuestro tema, esta oportunidad, este desprestigio logrado por la disección, por el minucioso análisis, es aprovechado por Marx para lanzar, lo que en nuestras cuentas es, la segunda profecía marxista, el fin del capitalismo.

“El análisis económico de Marx produjo, pues, varias predicciones acerca del curso que debe seguir una sociedad capitalista en su camino hacia el fin definitivo. Por la competencia de los capitalistas entre sí, la industria tenderá a concentrarse en unidades cada vez mayores de producción. Estas tenderán a hacerse monopolistas y la riqueza se concentrará en unas cuantas grandes fortunas cada vez menos numerosas. La competencia para mantener altas las ganancias hará más severa la explotación y la clase trabajadora se empobrecerá cada vez más. Como el trabajo es crónicamente incapaz de consumir todo lo que produce, una economía capitalista estará sujeta a periodos de sobreproducción, de depresión y de desempleo. Los pequeños negociantes, los agricultores, los artesanos independientes –la pequeña burguesía, resto de una economía artesanal- se verán reducidos cada vez más al nivel de proletarios asalariados y una sociedad capitalista tenderá a polarizarse, entre los capitalistas, con subclases satélites por una parte y las masas proletarias por otra.”[466] * [467]

Es entonces ésta la profecía de la que hablamos, que nos anuncia el fin del capitalismo y que se basa, como posteriormente lo veremos, en postulados con pretensión científica y, a lo sumo, en predicciones sagaces pero fortuitas.[468]

Es ésta pues la visión del mundo por parte de Marx, que como lo nombra Merton, hace parte de las “Ciencias como uno quiere”, y que hace parte del futuro como Marx lo quiere. Hemos de notar pues el gran poder de sugestión que puede llegar a tener una idea semejante, que partiendo de observaciones validas saca conclusiones tendenciosas, lo que nos lleva a mencionar una de las funciones de la función de profecía, la valentía.

Es para mi evidente entonces, como una predicción de este talante puede causar en un grupo una tremenda confianza en el triunfo, al igual que alcohólicos en rehabilitación que señalan la sensación de cobardía, de temor que les causa la sobriedad, así parece actuar la profecía, actúa como antes del tratamiento, embriagando al grupo, inundando y nublando sus cabezas, llenando a los cofrades de arrogancia y tremenda fe en sí mismos.__

Es para mí, entonces ésta, la profecía del fin del capitalismo, una predicción sin ningún sustento, pero, una profecía con gran valor funcional, de allí su creación.

Continuando entonces y ya para finalizar este recuento, nombremos la ultima predicción que quiero nombrar sobre este tema, el inevitable enseñoramiento del comunismo y la desaparición del Estado.

Antes de analizar sus riquezas funcionales, su utilidad, veamos cual era la predicción, por una parte Marx y por la otra de Engels.

Marx, aparte de predecir el fin del capitalismo, predice una subsiguiente organización económica socializada o colectiva, y para esto debía desaparecer la propiedad privada, pasando la propiedad a ser colectiva, en otras palabras de propiedad del Estado, en un primer momento, y después, cuando el ganado humano se eduque y sea moralmente correcto, en un segundo momento y debido a este cambio, toda la estructura de clases basada en una industria de propiedad privada será minada y destruida en definitiva y surgirá una sociedad sin clases en la que no será ya necesaria la coacción.[469]

Con esta base, ingenua, Engels continúa esta obra, y negando su artefacto conservador de vida, el grupo, lleva la ingenuidad a un nivel más alto, así nos lo hace notar Sabine:

“El Estado, según la famosa frase de Engels, “se desvanecerá”, puesto que es un órgano de represión en una sociedad basada en la explotación e, inexplicablemente, la especialización y la división del trabajo dejarán de ser necesarias. Como decía Engels, en una famosa frase tomada de Saint-Simon, “El gobierno de las personas es sustituido por la administración de las cosas y la dirección del proceso de producción”.”[470]

Pero antes de continuar quisiera hacer una aclaración, digo ingenuo no porque no puedan desaparecer los grupos como adaptación, si recordamos lo dicho en la primera parte de este trabajo, la naturaleza es muy diversa y el talante de los individuos espolea esa diversidad; así que puede que algún día desaparezca, se “desvanezca”, el grupo, como prefiero llamarlo, el Estado, como se usa llamarlo, pues no es necesario, no es ni científica ni moralmente necesario, es una contingencia de la naturaleza contingente de la naturaleza. Pero es necesario recordar que antes de desechar miles de años de adaptación en este sentido, el humano, antes de desvanecer el grupo, debe conseguir o proporcionarse otra adaptación que le permita sobrevivir, el humano no resignará nunca su seguridad por elucubraciones dogmáticas, por otro lado también tiene que ser una adaptación, la adaptación que lo reemplace, mucho más efectiva en el propósito de conservar la existencia, de lo contrario es muy difícil que sea acogida, más si observamos que hay otros seres inteligentes, humanos, que conocen muy bien el método y son un potencial peligro, y por ultimo no debemos dejar de mencionar todos los atavismos mentales que se tendrían que superar para que un individuo humano aprendiera a vivir en la montaña, todos estos largos años de convivencia han hecho que se piense que el humano es un ser social por “naturaleza”.

Entonces, continuando, vemos como entre Marx y Engels, con su pluma, borraron en medio siglo miles de años de comportamiento, de adaptación, y aunque, moralmente (concepto vacío, donde cabe afirmar cualquier cosa) sean sostenibles las reivindicaciones obtenidas por las clases trabajadoras del mundo esgrimiendo la teoría marxista[471], las predicciones, sus profecías, entre más avanzan en el futuro son más insostenibles, pero, aunque esto sea cierto, no es esto lo que nos importa en este aparte, ya que lo que nos importa es que a pesar de su insostenibilidad es evidente la utilidad practica de la existencia de estas profecías.

Resaltando, es posible que los objetivos de la teoría sean del todo “morales”, depende de quien lo juzgue, quien diga el vere-dicto, puede que haya sido una reacción justificada al horror que trajo al mundo el capitalismo, o puede que las razones hayan sido más mundanas, lo dice Sabine como una posibilidad:

“Este era el pago de Marx por todo el desprecio que había acumulado contra los socialistas utópicos o, quizás…”[472], pero lo cierto__es que las necesidades de la revolución, y sus propias necesidades de solvencia moral, no le permitieron pensar de manera objetiva: “Pero la dialéctica no le permitía pensar en términos críticos; había que hacer una predicción y lo que se predice tiene que resultar. El desarrollo debe coincidir a lo opuesto de donde parte y lo opuesto del capitalismo es el comunismo.”[473]

Es por lo tanto esta profecía, para culminar nuestro recuento, como se habrá notado ya, igual que las demás, una necesidad, Sabine ya nos lo puso de presente, es una necesidad, por la dialéctica, hacer coincidir como contrarios al capitalismo y al comunismo, así el desarrollo necesario, “científico” del mundo es la contradicción de el estado actual, tal como lo prescribe la dialéctica, tal como lo exige la lucha ideológica, las necesidades lógicas internas del lenguaje han puesto así de presente el inevitable triunfo del capricho moral de Marx, han puesto de presente la imposibilidad de existencia del capitalismo en el nuevo mundo propuesto por este autor.

Es esta entonces la arenga, la embriaguez, la valentía que necesita el grupo para la batalla, es esta la ceguera Nietzscheana, irracionalista, la que necesita el aparato grupo[474], sin el cual no es posible lograr el triunfo del capricho, Sabine nos dice: “…o, quizás, era la visión apocalíptica necesaria para hacer convincente cualquier teoría de la revolución social”[475], es esta, en conclusión a este tema, la “mentira señorial” necesaria para el sacrificio, para la conducción del ganado humano: “La sociedad sin clases es el mito del futuro que compensa las desilusiones del presente y las decepciones de la revolución misma.”[476], es esta, pues, una de las funciones de la profecía, su utilidad.

Habiendo visto ya varios ejemplos de lo que he querido llamar profecía, y también observado de manera rápida algunas de las ventajas que pueden traer, tanto para un individuo como para un grupo, afirmaciones de ese tipo, veamos ahora, y para finalizar nuestra alusión a este autor, otro importante tema, referido al sustento de estas afirmaciones, relacionado directamente con la efectividad del grupo y la efectividad de las afirmaciones antes mencionadas, y es el fundamento “científico” de las afirmaciones marxistas, lo que este autor quiso llamar materialismo.

Como ya se dijo, este tema es de vital importancia, de una debida afirmación o sustentación de propuestas de mundo depende la implantación de este, y dependerá consecuentemente el grupo, su supervivencia, ya que como lo vimos con Merton, de una debida integración de un grupo depende su éxito. Pero la verdadera importancia de los párrafos que seguirán a continuación, para este trabajo, es obtener un ejemplo, un querido o popular ejemplo, de lo que es el motivo real de este trabajo, mostrar la ideología como adaptación, así mostrar a esta como un método de lucha, natural, de los individuos.

Tenemos ya claro, en parte, cual era la propuesta de mundo marxista, llegar a un estado de cosas llamado comunismo, donde no existe Estado ni propiedad privada, sobre este particular no tengo mucho que decir, para mí los sistemas axiológicos, estas propuestas de bien, no tienen mayor importancia, estos caprichos, por pertenecer a la esfera de la gran subjetividad de los individuos humanos, es para mí casi un tema irrelevante, puede que muy interesante (la subjetividad, más no el comunismo), pero irrelevante, sobre todo en este trabajo, pero de lo que si debemos estar atentos es en la utilidad practica de estas afirmaciones.

Es así como entramos a analizar la lucha, que por el espacio humano, el mundo, se da entre el capitalismo y el comunismo, pero siempre teniendo presente que estos nombres, estos mundos, no son lo verdaderamente interesante, la moral que nos puedan enseñar no es lo que nos interesa sino su lucha y como se desarrolla esta lucha en el mundo humano, es que al respecto no tengo más que agregar, siendo la clase obrera un prejuicio vulgar y el comunismo un capricho, estoy tentado a afirmar que hubiera sido exactamente lo mismo, para las personas que se sintieron aludidas, el ser agrupadas en la equiparación del proletariado y su búsqueda del comunismo, que en cualquier otro prejuicio, y que tanto el proletariado, como al valor “comunismo” son una expresión más de las virtudes de un individuo, de su conocimiento por ejemplo, pero, en particular, de la sagacidad y el oportunismo de Marx.

Pero continuando, la lucha así, se da también en el plano ideológico, un grupo de individuos, agrupados por la miseria más que por la “ciencia”, deciden imponerse, componer un grupo, para sumar sus fuerzas, bajo la bandera de la instalación de la profecía del comunismo, en fin agrupados todos bajo una bandera ideológica, entonces es pues, pertinente, por la delimitación de los tópicos de este trabajo, analizar, más a fondo, el ejemplo marxista de la ideología como adaptación, de la ideología como método de lucha. Es por lo tanto que veremos como la ideología es útil también para legitimar unos valores, para justificar su existencia.

De acuerdo a varias alusiones que ya habíamos hecho, los ejemplos de Platón y Hesiodo se basaron principalmente en obtener casos de esta lucha, la ideología, aparte de sus otras grandes virtudes, tiene o se ha usado con la misión de proporcionar un sustento de realidad a los diversos sistemas axiológicos que benefician y organizan a un grupo, vimos que en el caso de Hesiodo la lucha ideológica se mantuvo, como era de esperarse para su tiempo, en el plano de lo sobrenatural, en el caso de Platón vimos, que aunque no esta muy claro si fue una posición laica o no, es clara la influencia de la “filosofía” de la época que intenta encontrar explicaciones más terrenales a los objetos, entonces veamos pues como se presenta en el caso de Marx esta lucha.

Con Lorite Mena, hemos visto como las luchas se dan en el plano del lenguaje, las ansías de una explicación, las ansías de un alma enciclopédica, han hecho necesario que una realidad como son los valores, tengan también un sustento similar al que los sentidos nos ofrecen sobre los objetos de la realidad, y este sustento se da en el lenguaje, lo dicho, lo repetido, ritualmente podría decirse, constantemente en el lenguaje, se convierte en realidad y sustenta estos mencionados valores, pero entonces veamos el sustento de uno de los contendientes en esta lucha y su contexto.

Por un lado, como veremos más adelante, los discursos, las ideologías a enfrentarse, están dentro de un escenario en el cual la exigencia de explicación es más compleja que en épocas pasadas, ya la simpleza de un dios no es suficiente, ahora las explicaciones se deben dar en un plano más exigente, un plano con pretensión científica.

Por otro lado esta el dicho, la realidad propagandista capitalista, que con las escuelas económicas, encuentra su sustento de existencia, la razón para imponerse, así el capitalismo encuentra su legitimidad basado en dos conceptos, primero, encontramos lo que se quiso llamar la mano invisible del mercado, la mano ingenua, propuesta de la escuela clásica económica, propuesta que afirmaba la perfección del mercado que asimismo y de manera automática se regulaba, y segundo, encontramos la negación a una realidad palpable, la negación a de la plusvalía, negación también basada en la perfección que afirmaba que a corto o largo plazo el mercado a de entregar a cada individuo justamente lo que se merece, en proporción a su esfuerzo.

Esta es pues la afirmación de realidad, que a través del lenguaje, a través de su lógica interna, el capitalismo se proporciona, un discurso científico respaldando la moral del mercado, que, internamente, es un discurso infalible, es una afirmación de realidad, coherente consigo misma, que da sustento a los valores de comercio y excluye cualquier otra divergente descripción de la realidad, lo que por lo tanto, excluye también la existencia de valores divergentes.

Esta es pues la situación a la que se ve enfrentado Marx, se enfrenta al capitalismo, a su moral, moral que es expresada en un lenguaje, y esta probada su superioridad, su realidad, a través de la coincidencia del lenguaje “científico” con sus valores.

Entonces, debemos preguntarnos, ¿Cómo es que Marx apropia, para sí y para su capricho, el mundo humano?, ¿cómo pretendió excluir de la posibilidad de existencia al capitalismo y apropiarse del espacio que este ocupa en el mundo para el comunismo?

Para el tiempo en el que Marx nos ubica, el problema de la fundamentación de sus ideas morales nos ubica dentro de un problema que lo contiene, y es un problema epistemológico, así para ese momento la ciencia, las promesas de la ciencia, hacían creer al humano que estaba apunto de apoderarse de la naturaleza y una posición critica acerca de los fundamentos de la ciencia era algo superfluo, el discurso, el lenguaje, aun hoy, en mi opinión, son la base de la fe en la ciencia, entonces el prestigio del dato científico, es por sí, el fundamento de nuestra realidad.[477]

Entonces, para apoderarse del mundo, para apoderarse de la posibilidad de describir el mundo a través del capricho, había que apoderarse de la posibilidad de decirlo, y para poder decir el mundo en la época en que nos ubica este autor había que apoderarse de la posibilidad de decir ciencia, y este es el plano donde la ideología actúa ligada a la lucha, este es el plano donde la ideología produce la dialéctica.

Por lo tanto antes de continuar, tendremos que la explicar que es dialéctica, y también de donde surge esta, así podremos sacar nuestras conclusiones.

En la época en que nos ubica este autor, la sensación, el sentimiento común, es, como ya lo explicamos, la creencia de que, a través de la ciencia, el humano al fin se estaba apoderando por completo de la naturaleza, la naturaleza al fin es reducida al yugo del humano, y todas las leyes, incluidas las leyes normativas, como son llamadas por Popper, son cognoscibles a través de la ciencia.

Como bien lo señala Popper, las leyes normativas tanto como las naturales, aun hoy, no son del todo diferenciadas, ambas, parece creer el humano, provienen de la naturaleza[478], así, la ciencia, es el conducto por el cual se conocen las leyes normativas, y quien domine la ciencia dominará la producción de las leyes normativas.

Entonces la dialéctica es, o nos entrega un método de averiguación de la verdad, en este nuevo mundo, exigente, la verdad debe provenir de la ciencia, la dilectita nos entrega un método, un formalismo, de donde, siguiendo sus pasos, podremos averiguar la verdad, entonces veamos en que consiste ese método.

El método conste en que, aceptando que el tiempo, la historia humana se basa en un serie de contradicciones y conclusiones, siguiendo su desenvolvimiento, podremos no sólo comprender el transito de la historia en el pasado sino también predecir el porvenir. El método se basa en la afirmación de que presentada una realidad esta tendrá su opuesto y de las dos saldrá un compuesto, del todo diferente a sus anteriores, del todo mejor.

Hasta aquí nada distinto a las antiguas técnicas de averiguación de la verdad, sobre todo la social, donde lo que prima es la forma, así no importaba que se transara en el contrato sino el observar detenidamente los rituales, lo cual llena de estética las relaciones sociales pero no les da ningún contenido, así que es mejor revisar cuales son los orígenes de la dialéctica para tener más claro cual es su influencia en el edificio marxista, veamos entonces cual es la fe que sustenta al materialismo.

Como ya vimos antes, Aristóteles, al contrario de Platón, ve en el tiempo, en el cambio, un devenir, un devenir ya trazado, que llevará al humano, de la forma imperfecta que tiene en la actualidad a formas más hermosas, más “evolucionadas”; como vemos, esta es pues, una idea sencilla, respuesta al pesimismo Platónico, pero que una vez creada por Aristóteles, ha sido una recurrida fuente donde la moral se crea, para facultar a muchos para juzgar el estado actual como primitivo y así proponer uno nuevo, miremos entonces unos ejemplos.

Spencer, basándose en las observaciones Darwinianas[479], supone lo que Monod llama una proyección animista, un proyecto escondido en la naturaleza, volviendo a la naturalaza un ser vanidoso, que tiende a perfeccionar a todos los seres vivos, y dentro de este esquema el humano es el ser más evolucionado, por lo tanto moral, ya que es el pináculo de los proyectos de la naturaleza, y así la moral, en conclusión, debe estar de acuerdo con este proyecto, por lo tanto de acuerdo con la evolución.[480]

Otro ejemplo nos lo trae Nietzsche, este ve al hombre como un paso, una etapa, un logro que debe dar paso a otro logro, al súper-hombre, así Zaratustra nos habla y ruega por nuestro sacrificio, nos habla y nos ruega porque abramos paso al superhombre: “Hasta ahora todos los seres han dado de sí algo superior a ellos; y vosotros, ¿queréis ser el reflujo de ese gran flujo, y volver a la bestia mejor que superar al hombre?”[481], y continua diciéndonos:

“El hombre es una cuerda tendida entre la bestia y el Superhombre: una cuerda tendida sobre un abismo; peligrosa travesía, peligroso caminar, peligroso mirar atrás, peligroso temblar y pararse.

Lo grande del hombre es que es un puente, y no una meta; lo que se puede amar en el hombre es que es un tránsito y no un acabamiento.

Yo amo a los hombres que no saben vivir sino como extinguiéndose, porque esos son los que pasan al otro lado.

Amo a los grandes desdeñosos, porque son los grandes adoradores, las flechas del anhelo hacia la otra orilla.”[482]

Pero el ejemplo que más nos debe interesar es el de Hegel, que como bien lo dice Popper es el primero en aprovechar debidamente la oportunidad que Aristóteles proporciona, y que a la vez es tomado por Marx como sustento, así, Hegel nos trae la dialéctica, la cual es expresión de esta tendencia de pensamiento, y también es expresión del devenir como cambio mejorador o perfeccionador.

Hegel, a través de su dialéctica, ve controlado ese cambio que perturbo tanto a Heráclito, y también, a través de la dialéctica, consigue la base formal, la base científica, que su contexto le exige para poder imponer su discurso.

Entonces la dialéctica ofrece la explicación “científica” a ese cambio constante que nos ofrece la realidad y que nos denunció Heráclito, pero gracias a su origen, la dialéctica comparte con muchos autores ese germen de evolucionismo que planto Aristóteles para todo el mundo occidental, y que ha sido influencia invencible e invisible para muchísimos autores, para muchísimos “científicos” para muchísimos “filósofos”.

Y es así como llegamos de nuevo a nuestro autor, la dialéctica entonces, representa para Marx, la explicación “científica” que su mundo le exige, pero también representa para él y para quienes lo escuchan, la posibilidad, de aprovechar o apropiarse de esa antigua fe en el progreso, el evolucionismo, pero de una manera “científica”, representa la posibilidad de decir el cambio lógico, de decir el cambio “científico” hacia el cual se dirige el mundo, la dialéctica, así, le permite a Marx, comparar como opuestos, el capitalismo y el comunismo, y dominando el cambio, “científicamente”, permite predecir el comunismo partiendo del capitalismo.

La dialéctica es pues, el método, la cientificidad buscada por Marx y también es el dominio del cambio, la dialéctica se basa en el lenguaje y así, describiendo los hechos sociales, dotándolos de lenguaje, se puede predecir el siguiente paso en el devenir, y así haciendo coincidir el capitalismo con el comunismo, como contrarios, se puede predecir desde el capitalismo al comunismo.

Por lo tanto, “científicamente”, dialécticamente, se puede afirmar:

“Desde este punto de vista (de la filosofía de Hegel) la historia de la humanidad no aparecía ya como un confuso torbellino de actos de violencia sin sentido, todos igualmente condenables ante el tribunal de la razón filosófica ahora madura… sino un proceso de desarrollo de la humanidad misma”[483]

Ahora el azar no existe la naturaleza es ahora descifrable y justa, y el futuro en igual medida:

“Engels suponía, simplemente de una manera no critica, que la civilización progresará siempre como un todo o, más específicamente, que el socialismo será un mejoramiento sobre el capitalismo.”[484]

Vemos entonces como se configura la lucha ideológica entre el capitalismo y Marx, el capitalismo, basado en la “ciencia” presentada por la escuela clásica de economía, es así, primero desconstruido y denunciado en sus falencias, como “ciencia”, y reemplazado, negándole posibilidades de existencia, por una “ciencia” más convincente.

Es, por lo tanto comprensible la fascinación que sufre Marx por Hegel, la dialéctica en conclusión es, primero, una excelente oportunidad para denunciar al capitalismo como un primate, como un objeto primitivo, como reflujo del flujo de la evolución, y a la vez es un convincente método “científico” de averiguación de la verdad, sin el cual su propuesta política no hubiera sido convincente.

Hemos visto así, otra gran pugna de la historia, vinos como Marx se apodera del báculo sagrado que le permite comunicarse con las musas, que le permite conocer la verdad, y vimos como capitalizo este poder sobre la verdad, el prestigio del dato “científico” en una justificación de su capricho, vimos, en conclusión, como la ideología es lucha, como la ideología es adaptación. Aunque esta sea absolutamente insostenible.[485]

9.4. Karl R. Popper

Este caso será, al fin, nuestro último ejemplo, pero antes de pasar a su análisis quisiera explicar su inclusión en este trabajo. Como se habrá visto, mi posición acerca de las creencias morales de cualquier tipo, es de crítica, aparte se ser material importantísimo para nuestro trabajo, los ejemplos aquí citados quisieron ser también una evidencia de esta crítica, así, intentando rescatar los ejemplos más valiosos que además representarán determinados momentos de el humano, se ha hecho la anterior selección queriendo lograr con esto, antes que la mencionada crítica, lograr material importante para nuestro futuro análisis acerca de lo que se ha denominado, hasta ahora, ideología como adaptación.

En el caso de Popper, he querido deliberadamente escoger este autor por varias razones, pero en particular una, que es la que quiero compartir ahora, fue decisiva para culminar este capitulo de esta manera, para mí Popper es una gran oportunidad de analizar, a la luz de este trabajo, una posición, que además de ser bien difundida en nuestro medio por los medios de comunicación, pues me parece una tendencia muy anglo, nos permite, al ser algo externo, una mayor objetividad sobre un ejemplo contemporáneo.

Durante miles de años el humano, ser de la naturaleza, ha estado imbuido por su forma de existir en la realidad, su forma de vivir en grupos, la dependencia de estos de la ideología y la dependencia de esta en la fe, hacen muy difícil analizar el propio caso sin que se vean mezclados muchos factores ajenos a esta discusión, pero es mi interés, de todas formas, que por este capitulo se vean enjuiciados prejuicios contemporáneos a nosotros, puesto que es una idea muy recurrente el pensar que los valores pasados eran un compendio de prejuicios y los actuales la corrección a esos prejuicios.

Y es que es muy difícil para nosotros, después de tanto tiempo, aceptar la relatividad de nuestros valores, su aceptación implica la aceptación de la relatividad misma de nuestro ser, ya que para el humano su existencia se da dentro de la ideología, sus creencias lo definen, el humano existe en el mundo que se crea para sí, así que salirnos de este mundo que nos hemos dado, en este momento, lo único que nos provocará es asfixia, y no aportará nada en este momento a nuestra discusión.

Así las cosas, para nosotros Popper será, pues, nuestro testaferro, nuestro chivo expiatorio, así, Popper será para nosotros la posibilidad de analizar un caso contemporáneo, con el prestigio que esto conlleva para la afirmación de realidad de una ideología, pero sin entrar a enjuiciar nuestro propio mundo, lo cual, me temo, jamás lo vamos a poder hacer con objetividad.

Entonces miremos cual es la posición moral de este autor, su fundamentación, y la lucha ideológica que se presenta en su obra. Por lo tanto, expondremos primero su posición moral, haciendo al mismo tiempo las críticas que en mi opinión sean pertinentes, y después verificaremos la lucha ideológica, que en este autor se presenta para así recaudar otro ejemplo valioso para nuestro trabajo.

En mi concepto este autor presenta una notable tendencia anglosajona en su pensar moral, los cimientos de su justicia están pues fundados en los conceptos de libertad, igualdad, participación ciudadana y por ultimo la primacía de la ayuda a los necesitados, el humanitarismo:

“El hombre ha creado nuevos universos: el lenguaje, la música, la poesía, la ciencia y, el de mayor importancia aún, la ética, con su exigencia moral de igualdad, libertad y ayuda a los necesitados.”[486]

Dentro del sistema ético de Popper es cardinal la presencia del humanitarismo, es el principio que irradia su sistema de valores, así, todos los intentos por mejorar o cambiar el paisaje humano, su forma de existir debe estar guiado por el “impulso humanitario”:

“Pero ese entusiasmo estético sólo resulta de valor si obedece a las riendas de la razón, del sentido de la responsabilidad y del impulso humanitario a ayudar a los necesitados.”[487]

Es por lo tanto, hasta ahora, la moral propuesta por Popper, algo común, como ya se explico, cualquier individuo humano, debido a su gran subjetividad, puede amar efectivamente a un humano diferente a sí mismo, puede amar de hecho cualquier cosa, nada novedoso hay hasta el momento, pero de esta afirmación, tan subjetiva y caprichosa, porque hasta ahora no la a fundado en algo distinto a sí mismo, intenta basar los demás valores que defiende, así, trae de los cabellos valores como el liberalismo-individualismo y la igualdad, que como ya dije, para mi gusto se asemejan mucho al sistema axiológico anglosajón.

Así Popper concluye, más caprichosamente aun, que para obtener la máxima superior de la ética humanitaria[488], es necesario aplicar en el proceso, los valores de la igualdad y el individualismo[489] (en el sentido anglo-popperiano, individualismo-liberalismo-justicia[490]): “Hemos visto, hasta aquí, que la ética humanitaria exige una interpretación igualitaria e individualista de la justicia”[491]

Lo cual me parece del todo caprichoso, no necesariamente del liberalismo y la igualdad se obtiene el humanitarismo, más si se define concretamente como la ayuda que se le debe prestar a los necesitados, y menos esto es un sustento contundente para negar el Estado platónico, pude que uno sea mejor o peor en la consecución de dicho objetivo, pero ese objetivo no es un sustento para negar ninguno:

“En resumen, diremos que debido a su colectivismo radical Platón no demuestra interés ni siquiera por aquellas cuestiones que los hombres suelen denominar problemas de la justicia, es decir, por la estimación imparcial de las pretensiones contradictorias de los individuos.”[492]

Así puede que para platón los intereses del Estado sobresalgan sobre los de los individuos, pero una afirmación como esa no niega la posibilidad de un Estado democrático, liberal, igualitario, con gran interés humanitario, en el sentido popperiano, pero donde sobresalga el interés Estatal; esta última afirmación de valores lo que busca, en mi concepto, es intentar asegurar el éxito Estatal lo que en consecuencia conlleva el éxito personal de los individuos que lo integran, como parece ser la tendencia en lugares distintos al mundo de Popper, sin que yo este afirmando la superioridad de ninguno.

Es así, a la vieja usanza humana, como Popper recae en el antiguo intento se fundar valores en otros que no tienen más fundamento que el capricho y las bondades que trae el tener un sistema axiológico para un grupo (última afirmación que es hecha para no alejarnos mucho de los objetivos de este trabajo).

Zanjada ya la discusión acerca del origen de la bondad, desde un punto de vista, después observaremos, su origen formal, Popper continua dándonos acerca de la bondad de los valoras que profesa, así empezaremos por el individualismo, continuaremos con la igualdad y terminaremos con el control ciudadano.

En cuanto al individualismo, vemos como la misma obra de Popper, citada en este trabajo, es en sí la negación de existencia del colectivismo y un apoyo al “moderno” individualismo profesado por Popper, la sociedad cerrada, por lo tanto inmoral, en La sociedad abierta y sus enemigos, es vista precisamente como eso, como el enemigo, el sentimiento de grupo, de pertenencia en extremo, es extremadamente primitivo, tribal, así el individuo, la abstracción de las relaciones, la individualidad, es, a través de toda la trama, lo deseado, es la sociedad abierta; vemos así como, también, alrededor del individualismo se da una lucha por existir en el mundo, el modo de vida interior, tribal, al ser comparado con Platón, descrito y criticado por su afinidad con lo grupos, mostrada sus falencias que abandonan a los individuos en pos del grupo, pierde su lugar, que es ganado por el individualismo, este gana su lugar en el mundo al colectivismo, mostrándolo a este como un lenguaje primitivo que en ora buena es superado por un lenguaje más justo, así todas las concesiones que en el colectivismo el individuo entregaba, ahora en la nueva lógica, en el nuevo lenguaje, no son posibles, no son posibles tales sacrificios.

E intentando justificar aun más al individualismo, en apoyo a la anterior crítica, a la usanza de algo que ya habíamos mencionado, a la usanza de autores como Talcott Parsons, intenta mostrar como esa moral ha sido observada hasta en épocas de total confusión, hasta en las épocas de la sociedad cerrada.

Talcott Parsons, en La estructura de la acción social, ve comprobada su proposición al suponer ver la presencia de la teoría voluntarista de la acción, en cada uno de los autores que analizó, así, al suponer la presencia de esta teoría en tendencias tanto positivistas como idealistas, al suponer esta teoría en tendencias presentadas en la realidad en diferentes contextos, al suponerla presente en autores tan diferentes como Marshall, Pareto, Durkheim o Weber, Parsons ve comprobada su teoría, ve así comprobada su universalidad.[493]

Es algo muy similar a las explicaciones del derecho, siempre se dice, “porque así dijeron…”, “así dijo el pastor, así dice el rebaño” sólo que más elaborado, así se demuestra la universalidad de los conceptos morales, ¿qué sucederá cuando la globalización entregue un solo sistema de valores, ese dato empírico será la prueba reina?, ¿ya no criticaremos, enjuiciaremos, nuestra moralidad?

Así, Popper nos demuestra, empíricamente, también, que estos valores, por los cuales toma partido, son también universales y ahistóricamente buenos, así Popper nos cita:

“Puesto que no se ha dicho gran cosa todavía acerca de Pericles y nada en absoluto acerca de Demócrito, utilizaremos ahora sus propias palabras a fin de ilustrar el carácter de la nueva fe. En primer termino, Demócrito: “No por miedo, sino por el sentimiento de lo que es justo, debemos abstenernos de hacer el mal… La virtud se basa, sobre todo, en el respeto a los demás hombres… Cada hombre constituye un pequeño universo propio… Debemos hacer todo lo posible para ayudar a aquellos que han padecido injusticias… Ser bueno significa no hacer el mal, y también, no querer hacer el mal… Son las buenas acciones, no las palabras, las que cuentan… La pobreza en una democracia es mejor que la presunta prosperidad que acompaña a la aristocracia o a la monarquía, así como la libertad es mejor que la esclavitud. El sabio pertenece a todos los países, pues la patria de un alma grande es todo el universo.” También a él le debemos aquella célebre frase del verdadero hombre de ciencia: “¡Preferiría encontrar una sola ley causal que ser el rey de Persia!”

Por su énfasis humanitario y universalista, algunos de estos fragmentos de Demócrito, pese a ser de fecha anterior, suenan como si estuvieran dirigidos contra Platón”[494]

Por eso observamos, según Popper, a lo largo de la historia (y observemos pues cuantas partes de la historia incluye), lo siguiente:

“Todo a lo largo de la historia pueden advertirse las huellas del conflicto entre la especulación platónico-aristotélico y el espíritu de la Gran Generación, de Pericles, de Sócrates y de Demócrito. Este espíritu se conservó, con mayor o menor pureza, en el movimiento de los cínicos, quienes al igual que los primeros cristianos predicaron la hermandad del hombre, que relacionaban al mismo tiempo con la creencia monoteísta en al paternidad de Dios. El imperio de Alejandro, como así también el de Augusto sufrieron el influjo de estas ideas moldeadas por primera vez en la Atenas imperialista de Pericles y que siempre habían recibido estímulo del contacto entre Oriente y Occidente. Es sumamente probable que estas ideas, y tal vez el propio movimiento cínico, hayan influido también en el advenimiento del cristianismo.

En sus comienzos, el cristianismo, al igual que el movimiento cínico, se opuso al petulante idealismo e intelectualismo platonizante de los “escribas”, los eruditos (“Tu has ocultado estas cosas de los sabios y prudentes y se las has revelado a los niños). No me cabe ninguna duda de que fue, en parte, una protesta contra lo que podría describirse como platonismo hebraico en su sentido más lato, la abstracta adoración de Dios y Su Verbo. Y fue también, ciertamente, una protesta contra el tribalismo judío, contra sus rígidos y vacíos tabúes tribales y contra su exclusivismo tribal, que se pone de manifiesto de por sí, por ejemplo, en la doctrina del pueblo elegido…”[495]__

Por ultimo nombra a Licofrón, así:

“La idea fundamental del proteccionismo es ésta; proteger a los débiles de ser atropellados por los fuertes. Esta exigencia no sólo ha sido proclamada por los débiles sino también, y frecuentemente por los fuertes. Tacharla de egoísta o de inmoral sería den el mejor de los casos, erróneo.

A mi juicio, el proteccionismo de Licofrón se halla libre de todos estos cargos. Su teoría constituye la expresión más adecuada del movimiento humanista e igualitario iniciado en el siglo de Pericles.”[496]

Es esta pues la empírica demostración, muy resumida, que nos trae Popper, acerca del individualismo, la cual coincide con sus pretensiones morales, pero que olvida que pretensiones morales divergentes, pues las considera así Popper, también tienen cimientos en el pasado, en Platón y Aristóteles, por ejemplo, y también han sido repetidamente observadas, mucho más diría yo, en el pasado.

Este es un ataque que, en términos de Popper, no es historicista, cosa que repudia nuestro autor, no es historicista como Platón quien ve depender a la justicia de hallazgos arqueológicos, ni en el sentido aristotélico que ubica la justicia como el fin de los tiempos, pero que por lo menos si es histórico, lo cual, aunque no es exactamente igual, no deja de tener parentesco.

A través entonces de esta defensa, Karl Popper defiende el valor del individualismo que para él es valioso, así Popper defiende el individualismo en este sentido:

Para Popper el individualismo, el individualismo bueno, es uno que aunque se opone al egoísmo, no es colectivista, así, la preponderancia esta en el individuo, pero sin que se puedan evitar las acciones altruistas para con lo humanos, lo cual en opinión de este autor es la base de nuestra civilización occidental (afirmación que reduce bastante lo que nuestra civilización occidental es): “Ese individualismo que no prescinde del altruismo se ha convertido en la base de nuestra civilización occidental.”[497]

Es claro que en otras partes de la tierra, en otros mundos, en sus sistemas axiológicos, el liberalismo, el individualismo (parecerían sinónimos para Popper), tienen una preponderancia enorme, pero esto no quiere decir que para todos los mundos suceda lo mismo lo cual, dicho sea de paso, los saca de el mundo popperiano, haciendo de este, acompañado de su demostración empírica, un mundo necesario para toda la tierra, ignorando los demás mundos, los otros mundos están negados; entonces, mundos como el platónico, para el cual, “En el campo de la política, el individuo es, para Platón, el mismo Diablo.”[498], no tienen posibilidad de existir, les es negado espacio, su divergencia dentro de un campo semántico que afirma cosas contrarias lo hace aparecer afuera de la lógica, afuera del lenguaje que tiene que ser lógico, coherente consigo mismo.[499] * [500]

Así se ve “probado” un principio al cual esta obligado moralmente Popper, y con esto no queremos entrar a discutir su valía o desvalor, pero si poner en evidencia los andrajos con los que intentan demostrar un capricho, artificios para nada novedosos que desprestigian ideas anteriores y después las emulan, en el caso de el individualismo, como ya lo mencionamos, es una idea muy anglo, un valor muy anglosajón, y es allá, en ese mundo, donde tiene esa gran preponderancia, lo cual para nada es criticable, pero no deja de ser más que una producción cultural, un capricho artístico que, en palabras de Popper, ve en el individuo la belleza, pero jamás será una verdad incontrovertible.

Otro tanto sucede con la igualdad, esta es (combinando su definición con su sustento histórico):

“El igualitarismo propiamente dicho exige que los ciudadanos del estado sean tratados con ecuanimidad, y que el nacimiento, los vínculos familiares o la riqueza no sean factores de influencia en aquellos que administran la ley, en otras palabras, no reconoce ningún privilegio “natural”, si bien los hay de cierta categoría especial que pueden ser conferidos por los ciudadanos a aquellas personas merecedoras de su confianza.

Este principio igualitario había sido admirablemente expuesto por Pericles pocos años antes del nacimiento de Platón, en una oración conservada por Tucídides. En el capitulo 10 haremos mención una cita más completa de la misma, para ya podemos adelantar aquí dos de sus frases: “Nuestras leyes –expresa Pericles- ofrecen una justicia equitativa a todos los hombres por igual, en sus querellas privadas, pero eso no significa que sean pasados por alto los derechos del mérito. Cuando un ciudadano se distingue por su valía, entonces se lo prefiere para las tareas publicas, no a manera de privilegio, sino de reconocimiento de sus virtudes, y en ningún caso constituye obstáculo la pobreza…” Se hallan expresados aquí algunos de los objetivos fundamentales del gran movimiento igualitario que, como hemos visto, no se detuvo ni aun ante la institución de la esclavitud”.[501]

Esta justicia o igualdad es, más concretamente, para Popper:

“Sin embargo, creo no errar la sostener que la mayoría de nosotros, especialmente aquellos que tenemos una formación general humanitaria, entiende por “justicia” algo semejante a esto: (a) una distribución equitativa de la carga de la ciudadanía, es decir, de aquellas limitaciones de la libertad necesarias para la vida social; (b) tratamiento igualitario de los ciudadanos ante la ley, siempre que, por supuesto, (c) las leyes mismas no favorezcan ni perjudiquen a determinados ciudadanos individuales o grupos o clases; (d) imparcialidad de los tribunales de justicia, y (e) una participación igual en las ventajas (y no sólo en las cargas) que puede representar para el ciudadano su carácter de miembro del estado.”[502]

Es entonces para Popper el sustento de la justicia (isonomía)[503], igual que en el caso del individualismo, las similitudes históricas, sin importar los contextos, así el igualitarismo estuvo representado:

“En la propia generación de Pericles, ese movimiento estuvo representado por Eurípides, Antifonte e Hipias, todos los cuales han sido citados en el capitulo anterior, como así también por Heródoto. En la generación de Platón, estuvo representado por Alcidamas y Licofrón, a quienes ya hemos citado más arriba; otro ilustre defensor fue Antístenes, uno de los amigos más íntimos de Sócrates.”[504] * [505]

Y aunque las similitudes históricas no son el más importante sustento de los valores de Popper, como lo veremos más adelante, estas también fueron sustento de sus caprichos.

Del mismo modo, y por último, Popper sustenta el valor de la participación ciudadana, restando merito a las afirmaciones platónicas, y respaldándose, históricamente,__nada más y nada menos que por la democracia, que a propósito, el mismo diablo, Platón, fue su enemigo.

Así, ante el gobierno de pocos, Popper enfrenta su escepticismo hacia los mecías, ante la pregunta ¿quién debe gobernar?, a la cual Platón responde, “el mejor”, Popper responde:

“Para plantear la cuestión del control institucional de los gobernantes basta con suponer que los gobiernos no siempre son buenos o sabios… Me parece simplemente rayano en la locura basar todos nuestros esfuerzos políticos en la frágil esperanza de que habremos de contar con gobernantes excelentes o siquiera capaces.”[506] * [507]

__

Así Popper sojuzga el futuro, sojuzga a los mesías prejuzgando, desde su lógica, que es preferible una mala política en una sociedad democrática que el sojuzgamiento por una tiranía, lo cual, por ejemplo, en los tiempos que vivimos hoy en Colombia, no tendría aplicación pues claramente la democracia, el pueblo, quiere ser sojuzgado por un mesías, Álvaro Uribe Vélez:[508]__

Es por lo tanto para Popper deseable la posibilidad de una intervención ciudadana, aunque se hace la pregunta que algún contradictor haría, el presidente Hugo Chávez de Venezuela afirma (lo mismo que veladamente afirma Uribe Vélez) no ver nada antidemocrático en la voluntad soberana del pueblo en querer estabilidad en el poder para su figura, es la pregunta que siempre ha puesto en aprietos a los demócratas, ¿qué pasa si es el pueblo el que quiere un mesías?[509]

Así, pues, la posición de Popper es un tipo de gobierno que pueda evitar y resistir la tiranía[510]: “… consiste en aquellos de los cuales podemos librarnos sin derramamiento de sangre, por ejemplo, por medio de elecciones generales.”[511], eso es, en palabras prácticas, lo que Popper llama democracia. Aunque con esto no defina la justicia, ni tome en cuenta el poder seductor del poder. Para Popper: “… el principio de la política democrática consiste en la decisión de crear, desarrollar y proteger las instituciones que hacen imposible el advenimiento de la tiranía”[512]

Así, fiel a su teoría, el concepto de justicia es vacío, salvo lo que “nuestros sentimientos morales nos indiquen”, así la democracia es un aparato que nos sirve de instrumento para conocer la verdad, más no nos da la verdad, al final se sigue repitiendo el muy conocido ya “Vox Populi, Vox Dei”, al final, la democracia es obtención, salvo los valores que ya vimos, de la verdad a través de la forma; y aunque todo lo dicho nos suene hermoso, para mí la democracia también puede ser un aparato que amplifica la vos del poderoso y a la vez mantiene tranquilo al “representado” asiéndole sentir, artificiosamente, su participación:

“Así, hace posible la reforma de las instituciones sin el empleo de la violencia y permite, de este modo, el uso de la razón en la ideación de las nuevas instituciones y en el reajuste de las viejas. Lo que no puede suministrar es la razón.”[513]

Hasta aquí entonces, hemos visto cual es el pensamiento moral de Karl Popper, su axiología, su capricho, también hemos visto algunos fundamentos de esta, el fundamento histórico y los “sentimientos morales” hasta aquí han llamado nuestra atención, pero de aquí en adelante vamos a concentrarnos en el principal argumento de Popper en el cual pretende basar su moral, de aquí en adelante, si se me permite el uso del termino, vamos a analizar la desconstrucción que Popper hace de los pensamientos rivales. Este aparte será pues, lo más interesante de este autor en lo que se refiere a nuestro trabajo, lo cual debemos tener presente para futuras discusiones.

Hasta aquí, puede que para algunos, algunos apartes de la descripción de justicia de Popper les haya sonado conmovedor, ese fue el motivo por el cual intente “transcribir” su doctrina con la mayor fidelidad de la que fui capaz, intente no criticar demasiado sus posiciones para no perder de vista su capricho, hasta donde ya no me fue posible callar, intente también no inmiscuirme en discusiones morales, para así no atacar sus flaquezas con otras, así siendo, como pienso, las posiciones antes descritas de nuestro autor, capricho, acerca de su estética, de su bondad, de su superioridad moral no tengo nada que afirmar, esa discusión la dejo al capricho de todos nosotros.

Pero en lo que respecta a los fundamentos de sus afirmaciones, a las bases de veracidad de los dichos, los fundamentos de realidad, veremos las afirmaciones de Popper, que restan importancia a mundos ajenos y que toman el espacio mundano, que gracias a sus desconstrucciones, los mundos ajenos dejan libre, aspecto en el cual no pude callar, y que es, genéricamente, el motivo de este trabajo.

Hasta aquí dijimos que la base de las posiciones de Popper, más que historicista, había sido histórico, y es que en la obra de Popper el concepto de historicismo es muy importante y es la base de los ataques de este autor contra Platón, Aristóteles y Marx, lo cual veremos a continuación, pero no quiero dejar de destacar que aunque Popper intente evadir el mismo historicismo que ataca, queda de todos modos en el lector cierta sensación de similitud ya que ambos, el historicismo y la espontaneidad popperiana, apelan a verdades universales validas en todo tiempo, verdades ahistóricas. Hecha entonces esta observación, entremos pues en materia y descubramos los ataques, la desconstrucción que Popper hace de los mundos platónico y marxista, para después revisar la construcción hecha por Popper del mundo para su moral.

En sus adversarios Popper ve lo que llamo, una visión historicista, lo cual en mi opinión no es desacertado, hemos visto ya variados ejemplos de aportaciones valiosas al estudio del humano que parten de críticas interesadas, esta visión historicista consiste en que autores como Marx y Platón, proponen una visión de la historia donde esta está influenciada o estrictamente determinada por visiones utópicas del mundo.

En el caso de Platón, esta visión es una visión, casi arqueológica[514], su intento es descubrir el mundo del pasado, mundo para él, más perfecto, idealizarlo o sacarlo del reino del cambio que es la naturaleza humana, casi divinizarlo[515], y posteriormente buscarlo a través de la devolución de la degeneración que el humano introduce al mundo.

En el caso de Marx, es una posición, que a la vez es historicista, pero a la vez es contaría a Platón, Marx por conducto de Hegel toma de Aristóteles este historicismo, paro que al contrario de Platón es un historicismo evolucionista, así, la historia no es un alejarse a través del cambio de un estado perfecto, como en Platón, sino que al contrario es un acercamiento paulatino, a través del proceso de evolución irremediable que existe en las cosas, a un mundo también perfecto pero futuro.

Entonces, para ambas posiciones, el mundo, la historia, esta determinada por esos estados ideales, por esas comunidades utópicas, alejándose o acercándose, así para ambas posiciones al moral reside en ambos casos es un buscar esos mundos sin importar las faltas del presente, el fin justificando los medios, en Platón, deteniendo la degradación causada por el humano y “curándola” y en Marx coadyuvando a la evolución.

Hemos visto entonces, hasta aquí, la acertada critica de Popper a estas teorías hiostorisistas que pretendieron fundamentar conceptos morales, es por lo tanto hasta aquí una obra muy valiosa la de este autor, que como desconstrucción hallo las falencias de estas teorías.

Pero es también aquí, donde empieza la construcción Popperiana, y después de derrumbar teorías que ocupaban el espacio mundano, reclama ese espacio para su el sustento de sus conceptos morales.

Así propone pasar de una comunidad cerrada, tribal, basada en tabúes, a una racional y crítica, la sociedad abierta, basada en la ingeniería social, donde la vida social se base en experimentación.

El modelo de sociedad que propone Popper es entonces un modelo basado en la ingeniería social pero gradual, que en oposición a la utópica, no busca estados ideales o perfectos remotos, sino combatir males inmediatos, y en el proceso experimentar formas más adecuadas de organización:

“El ingeniero social no se plantea ningún interrogante acerca de la tendencia histórica del hombre o de su destino, sino que lo considera dueño de el mismo, es decir, capaz de influir o modificarla historia exactamente de la misma manera en que es capaz de modificar la faz de la tierra. El ingeniero social no cree que estos objetivos nos sean impuestos por nuestro marco histórico o por las tendencias de la historia, sino por le contrario, que provienen de nuestra propia elección, o creación incluso, de la misma manera en que creamos nuevos pensamientos, nuevas obras de arte, nuevas casas o nuevas maquinas.”[516]

Es esta pues la reacción de Popper al historicismo, enfrenta al determinismo de esta tendencia, con su ingeniería social gradual que no esta determinada más que por el cambio, cambio que como ya comprobó Heráclito, esta presente constantemente en el mundo humano.

Así Popper nos plantea que:

“Podríamos describir el enfoque platónico a que nos referimos, como el de la ingeniería utópica, en oposición a la otra clase de ingeniería social que es, en mi opinión, la única racional y que podría designarse con el nombre de ingeniería practica o gradual.”[517]

Y es la única racional en el concepto de este autor, como ya lo habíamos citado, ya que permite experimentación y el conjuro de males inmediatos más que remotos, así: “La ingeniería gradual habrá de adoptar, en consecuencia, el método de buscar combatir los males más graves y serios de la sociedad, en lugar de encaminar todos sus esfuerzos hacia la consecución del bien final.”[518], y permite la experimentación ya que elimina las metas remotas: “Y sólo de este modo podemos cometer errores y aprender de ellos sin arriesgarnos a graves consecuencias que habrían de entibiar la voluntad de las futuras reformas.”[519]

Así termina, entonces, la crítica y la proposición popperiana del mundo, desconstrucción y construcción otra vez son genealogistas de la moral, lo cual nos lleva, por consecuencia, a lanzar nuestras propias críticas.

Como se habrá notado ya, después de describir fielmente los mundos propuestos por Platón y Marx, mundos basados en la descripción de una utopía, para ellos deseable, y una ingeniería social que los consiguiese traer a la tierra, Popper sin ningún sustento crítico, sin ningún fundamento razonable, decide que la negación a estos mundos propuestos por sus rivales, debe ser la justicia, así en reacción al utopismo, otra vez la negación es ciencia, se toma como verdadero su antitesis, la ingeniería gradual

Pero en este caso, como en muchos, esta nueva ciencia, esta reacción, es una ciencia vacía, es una respuesta formalizada a la pregunta que es justicia, Popper a esta pregunta responde, no se debe buscar la justicia en lugares remotos, se debe buscar en lugares inmediatos de donde es requerida, así la justicia es un golpe intuitivo creador, igual que cuando se crea una obra de arte o “se cambia la faz de la tierra”, es por eso que veo, en parte, muy emparentada esta teoría con el mundo anglosajón, donde el primer precedente es un golpe que propina la cultura a un caso concreto, y después es ciencia.

Nos introduce, entonces Popper en el relativismo, en la espontaneidad del espíritu humano, y “nos entrega la forma, más no la razón”, lo cual no parece del todo despreciable, pero esta misma espontaneidad, no significa, como se diría en mi país, para Popper, “…libertinaje”: “… la teoría de que las no significa que éstas sean enteramente arbitrarias.”[520]__

“Al comparar el campo de la ética con el de la música o la matemática, no deseo significar que esas semejanzas tengan un gran alcance. Existe, específicamente, una gran diferencia entre las decisiones éticas y las decisiones del campo del arte. Muchas decisiones morales involucran la vida o la muerte de otros hombres, en tanto que difícilmente podrían encontrarse, en el campo del arte, decisiones de tan vital importancia. Resulta en extremo equívoco, por lo tanto, decir que un hombre se decide a favor o en contra de la esclavitud, del mismo modo que podría decidirse a favor o en contra de ciertas obras musicales o literarias, o bien, que las decisiones morales son una simple cuestión de gusto.”[521]

Así que en últimas, este método no nos resuelve el problema de qué es la justicia, otra vez se recurre a los golpes de intuición, a los sentimientos de la “más elevada moral”; así entonces, responde este método, que a la final recurre a los argumentos más vulgares, más populares, recurre a clichés de ya amplia circulación para demostrar su antojo, entre los cuales podríamos mencionar varios que menciona este autor, miremos, por ejemplo:

¿Usted estría de acuerdo con la esclavitud?__Es algo que nadie de este siglo respondería afirmativamente, pero no significa que no haya habido individuos que no pensaran lo contrario y que por ser del pasado no se pueden desacreditar con la simpleza de una afirmación de la evolución, es lo mismo que cuando preguntan, en oposición al relativismo: “y si a usted vienen individuos a hacerle daño, ¿eso le parece justo?”, es obvio que quien recibe esa pregunta dirá que no, habría que preguntar, según la relatividad de la visión, también, si al agresor le parece justo, también, a quien esta observando la escena.

Es entonces como esta espontaneidad popperiana no demuestra su moral, antes demuestra una absoluta relatividad, y de nuevo la moral del agresor, Popper, al igual que la de los agredidos, Platón, Aristóteles, Hegel, Marx, etcétera[522], esta envuelta en harapos; y ya la respuesta que nos dice que históricamente se ha repetido el dicho, se ha repetido su uso, en palabras de Nietzsche, es tan grosera como un puño, pues lo único que hace es remitir al capricho de otro.

Esta espontaneidad popperiana es en últimas forma, contrato, así no importa lo que contenga el contrato, desde que la forma se cumpla ese hecho es justo, esta es otra respuesta ya vieja y evasiva. Parece que alrededor de este asunto no hay más que respuestas evasivas, la búsqueda formalizada de la verdad, es una vieja respuesta evasiva.

Así la moral “humanitaria basada en la moral individualista, igualitaria, protegida a través de la participación ciudadana” no tiene más sustento que el capricho popperiano, así para algunos, adoctrinados por la televisión estadounidense, les parezca del todo deseable.

Hemos visto pues, el último ejemplo de lo que quiero destacar en este capitulo, que es la lucha ideológica, un frente más en la lucha interindividual humana, una lucha política, en fin un argumento más de la lucha que se da humanamente, la lucha entre grupos.

CAPÍTULO 10 LA IDEOLOGIA Y LA ADAPTACIÓN EN LA BASE DEL DERECHO, PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA, HIPOTESIS

10.1. Planteamiento del problema

Hemos llegado pues, de esta manera, a la culminación de esta interminable obertura, el siguiente capitulo es, por sí mismo, la razón de lo hasta ahora aquí escrito, quizás mis planteamientos anteriores pudieron haber sido mas cortos, mucho más, este pudo haber sido el único capitulo de este trabajo, quizás, pero al igual de lo que me paso a lo largo de mi carrera, los dogmas sin orígenes, sin una génesis clara, son muy difíciles de digerir, los fundamentos extraídos del capricho legislador de los antiguos nunca me fueron suficientes, “así dijo Justiniano”, “así opinaba Labeon”, nunca fue para mí suficiente, no sé como se puede continuar un estudio serio sobre algo, durante tanto tiempo, sobre bases tan frágiles, ¿el iusnaturalismo?, el observador dictando, legislando lo “observado”; es por esto que un estudio, que pretendí fuese un poco más profundo, debió partir de lo que es en realidad el caso humano, claro, en mi opinión, para que así, a la manera, sin manera, disculpen ustedes la pretensión, de la sociología del conocimiento, partiéramos de una de las más importantes cosas en la producción del conocimiento humano, el mismo humano, para discernir lo que con esta hipótesis pienso que es el derecho.

Pero es en este punto donde surgió una grave contrariedad para mi trabajo de tesis, al igual que cuando empecé esta jornada, rápidamente el curso de mi investigación me condujo a una conclusión para mí ineludible, al igual que tuve que partir del análisis del caso humano para poder dilucidar sus producciones, el curso lógico de este trabajo, en este momento, se debe enfocar en el análisis del termino ideología, que como se verá, es mi opinión el genero de el termino derecho, es por esto que este trabajo, puntualmente, se concentrará en el análisis del hasta ahora termino ideología, el análisis del termino derecho, será, por no poder saltar este paso, un bosquejo de lo que pretendo sea un futuro trabajo, para que así, concentrándonos en lo que nos debe interesar ahora, nuestro día sea más jugoso y podamos acceder de mejor manera a la sustancia.

Como en su momento lo dije, para mí la comparación entre el caso humano y otros seres vivos, aunque se tiene que hacer de manera muy cuidadosa, no deja de tener valor, sin querer entonces desatender tan alta dignidad, la dignidad humana, creo firmemente en el predicamento del humano como ser vivo, y aunque supongo que quien lee esto no ve nada más que algo obvio, creo que esta reputación no ha sido suficientemente dimensionada hasta ahora.

Como quise esbozarlo durante el capitulo octavo, es para mí incuestionable que aunque el humano se pueda reputar como un ser vivo y aunque sobre éste se puedan hacer algunos parangones con otros seres, su caso, su escenario, es algo muy particular, pero aunque esto sea incontestable, no se debe llegar al punto de hacer del humano un “animal paradójico”, no se lo puede separar por completo de la “creación”, porque aunque sea muy paradójico, aunque se pretenda dar su propio mundo sigue perteneciendo a este, sigue perteneciendo a la realidad, no puedo aceptar pues que por la ilusión antropocentrista, por la exaltación del caso humano, por la exaltación de su complejidad, de la paradoja, el mundo humanamente creado, por ser humano, se convierta en realidad en merito de su creador, y es que esta parece ser la gran tentación del humano, la incomprensión de sí mismo hace de su caso un abismo, una cornisa, algo aterrador y fascinante.

Es este el producto de la relatividad de su conocimiento, sus vicisitudes, su complejidad, genera fascinación pero a la vez incomprensión, la insondable relatividad del conocimiento humano hace pensar que es una alteración tan profunda del ambiente natural que simplemente ya no es natural, al igual que un comportamiento extraño, que cuando no es comprendido se reputa como locura, como exterioridad, así el humano pretende verse, afuera.

Pero hay que estar atento ante esta tentación, frente a la relatividad del conocimiento, frente al malestar que produce lo inaccesible, no se debe renunciar, no se puede renunciar, simplemente, a acceder y, simplemente, decir que por ser este animal una paradoja, su mundo, el mundo que se da a sí mismo, por el hecho de ser humano, es real, no se puede decir, simplemente, en merito su gran complejidad, por su inaccesibilidad, que es real, esto nos haría caer en una espiral relativista (que da a las ceraciones humanas sensación de realidad y partiendo de esa realidad se llega a más equívocos), y como hasta ahora a pasado, el capricho humano seguiría convirtiéndose en “ciencia”.

Es entonces, por lo anteriormente planteado, que me surge un interrogante, mejor varios, ¿no vale la pena agudizar la vista para ver, para intentar descubrir, en el caso humano, a pesar de sus profundas diferencias, “vestigios de naturaleza”?, ¿no vale la pena tener en cuenta estas profundas diferencias al momento de indagar, así poder evitar que nuestros prejuicios nos hagan desechar descubrimientos valiosos?, ¿no vale la pena agudizar nuestra vista, en merito de la complejidad humana, para poder ampliar lo que consideramos son adaptaciones, lo que consideramos es naturaleza?

Éste es el problema que me planteo y que planteo para este trabajo, la intención no es el hacer más viable un _ethos_o solidificar las construcciones humanas, tampoco es negar la violencia o el crimen, no es el establecer el triunfo de una filosofía ni el involucrarnos en las disputas entre el bien y el mal, como dije, el fin es intentar superar los prejuicios en que nos encierra nuestro conocimiento.

El problema pues, es dilucidar si lo biológico cuando es humano es político[523], es verificar, ya que el hecho humano empieza a ser un mundo diferencial[524], o lo es ya, si sus producciones culturales interceden por su existencia, por su conservación.

Concretando entonces, el problema que se plantea es que ¿si siendo la especie[525] humana un hecho tan diferenciado, sin demeritar la diferencia, precisamente en razón de esta, podemos considerar a la ideología, algo a priori extraño a la naturaleza, además por su continuo uso, como una adaptación, como un hecho de la naturaleza?, ¿es posible que la diferencia en el caso humano esconda producciones naturales insospechadas?, ¿es la ideología un hecho biológico, es adaptación?

10.2. Medio ambiente, escenario.

Un último elemento quisiera agregar al escenario humano antes de continuar.

Durante el capitulo octavo se pretendió abordar este tema de una manera que podríamos llamar universalista, quise exponer todo lo que a mi juicio influencia el escenario humano, claro que debemos dejar abierta la puerta a nuevos análisis y mejores contribuciones, pero dentro de los condicionamientos, dentro de los elementos que hacen parte del escenario humano, quisiera destacar tres que a mi juicio hacen del ambiente humano la cosa sin genero que hoy conocemos, estos son: la inteligencia, la forma de vivir en grupos y el lenguaje, lo que nos permitirá llegar a una posterior conclusión.

Quizás debo darle mayor crédito a los que afirman que el animal humano es un animal con adjetivos calificantes, legitimantes, como paradójico o ladino, no lo sé, pero lo que si sé es que es un hecho muy curioso el ver como las características del medio humano el verse expuestas las unas a las otras adquieren nuevas formas y se intrincan cada vez más, así que aunque espero no repetir lo dicho en el capitulo octavo si quiero hacer algunas precisiones, veamos.

La inteligencia, como ya vimos, trae una consecuencia, que para el homo quaerens, para el medio ambiente humano, es algo insondable, la inmensa subjetividad, ésta, que aumenta las posibilidades de producciones humanas hasta el infinito, ha hecho del conocimiento un escollo desesperanzador, la aleatoriedad, la relatividad del conocimiento humano ha hecho que cualquier cosa dicha por el humano no se pueda hacer nada más que darle crédito, una duda metódica que al final no nos permite creer nada pero tampoco nos permite refutar nada, “no sé”, “no sé si tenga razón, pero es mi opinión” ya se responde, yo mismo lo hago en este trabajo, y allí termina la discusión, incluso nos a llevado a democratizar el conocimiento, Vox populi, Vox Dei, como si millones no se pudieran equivocar, como si millones contra uno no hubiesen pensado que le tierra era plana,

Esto que decimos se ve materializado en tendencias como la Tolerancia de Arthur Kaufmann, que basada en la democracia, única forma de gobierno, según este autor, capaz de garantizar la tolerancia, es la única forma de hallar la verdad, así la única forma de hallar la verdad es un verdadero respeto, no simple indiferencia de las opiniones ajenas, veamos:

“Verdad y libertad se condicionan recíprocamente y el volverse hacia ambas es presupuesto de una verdadera tolerancia. Sólo en la libre controversia de muchas opiniones tiene la verdad una oportunidad. Sólo en la participación en la verdad crece genuina libertad y justamente por eso, porque la libertad sirve a la verdad y la verdad sirve a la libertad, la tolerancia no es en sí una decisión perjudicial contra la verdad, sino que finalmente ella, justo porque posibilita la libertad posibilita también la verdad.[526]

Hasta tal grado nos llega a confundir nuestro propio conocimiento, en estas palabras sólo veo desazón, pesadumbre, ya que no podemos llegar a un grado de certeza tolerable tendremos que votar, como si la realidad cambiase al tempo del concierto humano, y nos confunde tanto que otra vez la moral vuelve a quedar inexplicada, la moral que se quiso explicar a través de la tolerancia, de la democracia, debe recurrir otra vez a la metafísica para controlar dicha “tolerancia” dicha “democracia”, así Popper planteándose el problema de decisiones “equivocadas” a través de la democracia nos afirma que: “debe admitirse , por supuesto, que la opinión de que las normas son convencionales o artificiales, supone de suyo, la participación de cierto grado de arbitrariedad… Pero la arbitrariedad no supone, en modo alguno, una arbitrariedad completa…”, las normas están, la democracia esta, la tolerancia esta, sujeta a: “…la ética con su exigencia moral de igualdad, libertad, y ayuda a los necesitados”, entonces el objeto que quisimos explicar, que quisimos fundamentar a través de la democracia, de la tolerancia, resulta siendo anterior a ésta.[527]

La inteligencia también, al interactuar en el medio, trae otras consecuencias, por ejemplo, al verse involucrado un animal inteligente en una situación vital, donde seres de su misma índole acostumbran sobrevivir a través del método de los grupos, un individuo inteligente tiende a intensificar o perfeccionar esta practica, es así como un método como el vivir en grupos, que a lo ancho de la naturaleza ha demostrado su eficacia conservativa, en manos de un individuo virtuoso es un arma muy poderosa, es por esto por lo que la inteligencia en un plano grupal tiende a fomentar la cohesión, la colaboración, y, en fin, a funcionalizar más esta característica, que no es sólo humana, como son los grupos.

La inteligencia además trae otro aporte que es de singular valor, en un animal con capacidad fonadora como el humano, la aparición de la inteligencia o la aparición de esta capacidad por fuerza de la inteligencia, como quiera que haya sido, tradujo esta gran capacidad en un completo y nuevo mundo; este animal, a través de la palabra, fue capaz de petrificar sus pensamientos, la capacidad de anticipación, de aprovechamiento se ven absolutamente sobrepasadas por una nueva y fascinante capacidad, la capacidad de conceptualización, la inteligencia, en fin, nos aporta también el lenguaje.

Vemos entonces como el lenguaje introducido al ambiente de un ser fundamentalmente grupal, siendo su esencia la inteligencia, debió tener consecuencias muy profundas, el lenguaje permite construir mundos, permite socializar las ideas, permite compartir estos mundos, los efectos en la coordinación de movimientos sociales debió ser devastadora, la cooperación debió tomar magnitudes imprevistas, la propiedad social de las ideas, de los conceptos, debió tener profundas consecuencias en el sentido de pertenencia de los individuos a un grupo, en fin la existencia en grupos ya no puede ser comparable nunca más con las de otras especies.

Como es evidente, no pude ni puedo referirme a cada elemento de este nuevo medio ambiente por separado, miles de años de convivencia grupal, quizás desde nuestro periodo arborícola, junto con la aparición de la inteligencia que nos hace tener conciencia de nuestros congéneres y la aparición del lenguaje son condiciones que tienen reciprocas consecuencias, pero una en particular nos debe llamar ahora la atención, gracias a estos múltiples condicionamientos, el medio ambiente humano es, desde hace mucho tiempo, esencialmente interno, grupal.

“El mono, puesto en tierra, tuvo que encontrar un sustituto para los dientes y garras en un tiempo mucho más corto que el necesario para su evolución anatómica”[528]

Es por esta razón por la que vuelvo sobre el escenario, en el caso humano todas estas condicionantes, todos estos elementos, han actuado como una especie de embudo y han terminado por señalar, más bien por provocar una sola cosa, algo que alguien ya mencionó antes, todos estos elementos nos han hecho ver como, nos han hecho ser un animal político, “lo biológico cuando es humano es político”, esta es la ultima consecuencia de lo que rodea al humano, una nueva condicionante, un nuevo accidente en el escenario, el ser humano, gracias a sus particulares características, es profundamente social.

Para el humano entonces el actuar político es un actuar biológico, por su carácter de ser natural, pero también por sus profundas diferencias, debemos empezar a entender hechos que parecen absolutamente artificiales, como hechos naturales, así estos no tengan parangón:

“A la luz de cuanto se ha dicho, resultara claro que la transición de la sociedad cerrada a la abierta podría definirse como una de las más profundas revoluciones experimentadas por la humanidad. Debido a lo que hemos llamado el carácter biológico de la sociedad cerrada, este transito no puede cumplirse sin una honda repercusión en los pueblos”[529]

Precisamente, debido al carácter biológico de nuestra situación real, de nuestra situación natural, debido al largo tiempo durante el cual hemos perfeccionado esta técnica es que una posición critica sobre la sociedad, sobre el grupo, nos produce asfixia, al hacerlo estamos negando nuestras características biológicas, negamos nuestra forma de acceder al planeta y a nuestra conservación: “Significa que los griegos iniciaron para nosotros una formidable revolución que, al parecer, se halla todavía en sus comienzos: la transición de la sociedad cerrada a la abierta.”[530], y es que no es fácil negar nuestra biología, el mismo Popper es un ejemplo de ello.

Es este hecho el que subrayábamos en el capitulo octavo, la perplejidad que causa el ver el apego del humano por su grupo, los deseos inmensos de pertenecer, miles de años de esta táctica adaptativa debieron dejar su huella.

Es así como todo está dado para la aparición de la ideología, un ser inteligente, obstinado por pertenecer, capaz de conceptualizar, extremadamente interno, perteneciente, rápidamente descubrirá el poder de su inteligencia, rápidamente descubre el poder de sus conceptos para logar hacerse más interno, más cerrado, más encerrado, rápidamente accederá a una forma muy eficaz de lograse colaboración encerrando a los demás, que, a propósito, también quieren ser encerrados.

Este es pues el último elemento que quería agregar antes de continuar, el ser social, el ser político del caso humano, su característica biológica, en otras palabras, su tendencia hasta el infinito por pertenecer.

Pero antes de continuar, antes de entrar a las aburridas y encerradoras definiciones quisiera que viéramos como se manifiesta esta tendencia, quisiera evidenciar la patológica e incontenible tendencia del humano por pertenecer, no quise hacer más larga la anterior explicación pues todo lo escrito buscaba dar sustento a lo afirmado ahora, pero sí quiero que veamos, más en la practica, como se manifiestan estas ansias infinitas de compañía, algo que he querido llamar asfixia, más adelante veremos como la ideología actúa dentro de un ambiente de seres inteligentes, dominadores de poderosos sistemas de comunicación, e imbuidos en el erotismo, en el amor, en una pasión incontrolada por pertenecer.

10.3. Asfixia

La asfixia, la razón de este aparte, creo es el principal obstáculo que tenemos los humanos en la búsqueda de nuestra propia comprensión, nuestra forma de vivir en grupos, nuestra absoluta dependencia de esa forma (como ya lo explicamos en el capítulo VIII), su fundamento, que es la ideología, como lo explicaremos, la vocación de verdad que debe tener la ideología para poder fundamentar los grupos, nuestra absoluta dependencia de la ideología pues el grupo depende de ésta y nosotros del grupo, hace que no podamos ver a la ideología de una manera crítica, pues nos estamos con esto atacando a nosotros mismos, a nuestra forma de existir. Durante este punto entonces vamos a exponer, sin dimensionar aun lo que es la ideología, las relaciones de ésta con el poder y con el grupo, quiero dejar en evidencia la importancia de la ideología dentro del existir humano, quiero empezar a desenmascarar, a la manera del marxismo, el mundo que nos creamos, introducirnos en su importancia para el grupo, para la colaboración y para la coexistencia, resumiendo, resaltar la relación que existe entre ideología y supervivencia y el porque de la asfixia que nos produce el negar ésta dinámica, el negar a la ideología.

Aunque para seres modernos como nosotros esto debería ser algo obvio, lo subterráneo de esta situación resalta lo que dice Popper, esta “formidable” “revolución” que iniciaron los griegos se halla aun en sus inicios, y es que la afirmación que sostiene que: “El hecho de que toda sociedad tiene y debe tener ese cuerpo de ideas compartidas es ahora un lugar común de la antropología cultural”[531] y su relación con la supervivencia de esta especie no es algo comúnmente aceptado, esta afirmación produce repulsa, todo humano toma ideas parecidas como una funcionalización, como una relativización de todo lo que toma como verdad, separarse de sus ideas, cuestionarlas, es cuestionar el mundo, la realidad, es cuestionarse a sí mismo, ponerse a sí mismo en duda, dudar del mundo que uno mismo se dio, cuestionar pues, los grupos que son la base de nuestra existencia.

Aun nos produce repulsa la afirmación “debe tener” una ideología pues nos produce repulsa la funcionalización de lo que como humanos tomamos como verdad.

Como ya habíamos dicho junto con Maquiavelo: “Porque, además de todo lo dicho, la naturaleza de los pueblos es inconstante: es fácil persuadirlos de una cosa, pero es difícil mantenerlos firmes en esa persuasión.”[532], las relaciones que existen entre ideología y poder, entre ideología y sociedad Maquiavelo, en su obra, que recoge la historia, que le brinda a su príncipe ejemplos históricos de lo que debe hacer, le señala esta realidad, le resalta, a su príncipe, el alto grado de relativismo de las ideas comunes de los pueblos y la importancia de sacar ventaja de su sugestibilidad.[533]

Emerge ante nosotros pues una necesidad ineludible para el humano, para el ser humano, ser inteligente por excelencia de la naturaleza, (ser constructor de lenguaje complejo, de conceptos) la necesidad de que sus actos, el tomar las armas por ejemplo, estén sustentados, legitimados, es decir, deben haber sido apropiados, tomados, traídos para el mundo-realidad, llevados hacia el mundo de que el mismo humano se dota, en fin, sus actos deben haberse hecho posibles, deben hacerse dignos de existir dentro del mundo humano, y esto se logra a través de la idea.

Entonces debemos preguntarnos: ¿qué es lo que nos produce asfixia?, durante largo tiempo hemos visto cómo los grupos son un arma para sobrevivir, hemos visto también cómo el arma de los grupos, a su vez, es la cohesión, los fines comunes, hemos visto cómo, además, el humano, ser grupal, “político por naturaleza” se ha basado en los grupos y la cohesión para sobrevivir, pero, algo que no hemos descubierto aún, por lo menos de manera suficiente, es cómo, dentro de esta lógica, dentro de la lógica de los grupos, de la cohesión, para un ser inteligente, actúa esta misma inteligencia, no se ha analizado aun suficientemente cómo esta lógica (grupal, de cohesión, que puede verse presente en otras especies) funciona para el caso humano, ser inteligente, cómo funciona después de haber pasado por el tamiz de la inteligencia.

La lógica del grupo, la lógica de la cohesión en seres distintos al humano opera de maneras muy básicas, simples, es así como esta lógica debe operar sobre bases muy sencillas, olores, formas, colores, sensaciones son las herramientas que operan en seres no dotados de inteligencia para causar la cohesión de sus grupos, pero como ya subrayamos las comparaciones con el caso humano se deben hacer muy cuidadosamente, y para este caso, simplemente, no hay comparación posible.

Es por esto que discriminaciones humanas basadas en lo que ya se mencionó, como colores, formas, en fin, sensaciones, viniendo de un ser inteligente, sólo me puede causar desaliento, a veces el ser más complejo puede ser tan simple, pero dejando de lado mi angustia continuemos, recordemos, como se dijo, que el medio ambiente humano ya es un ambiente exclusiva, o principalmente, humano, ya no estamos en pugna con otras especies[534], el entorno para el humano ya es simplemente un objeto, pues como parece opinar Bataille, el medio, sometido al trabajo humano, sometido a su beneficio, es una cosa[535], salvo que por imprudencia nos metamos a la jaula del león y este nos ataque, caso en el cual retoma, para la victima humana, vigorosamente el león su condición de ser vivo, de individuo y no cosa, podemos decir pues que el medio ambiente externo al mundo humano esta enjaulado y por lo tanto es cosa para el mismo humano.

Es esta la lógica que opera ya en el humano, su medio ambiente ya es, en la práctica, exclusivamente humano, los únicos peligros que corre son por cuenta exclusiva de los humanos, el entorno paso de ser un peligro a una herramienta, una cosa, pero, en un animal grupal, social como el humano, en un animal que está interactuando principalmente con seres profundamente similares a sí mismo, ¿cómo se pueden realizar estas agrupaciones, estas asociaciones?, ¿cómo logar diferencias entre pares?, cómo podremos notar diferencias entre seres cuando ya calidades tan simples como la especie, las formas o las sensaciones no son suficientes pues estas no alcanzan ya para diferenciar a los individuos de una misma especie, la humana[536].

Pero a pesar de que en el humano surge este inconveniente, a pesar de que se podría pensar que debido a este inconveniente la estrategia grupal cedería terreno sucede todo lo contrario, el humano ha profundizado, biológicamente, esta característica, ha logrado, quirúrgicamente[537], escindir grupos de seres humanos y ha hecho de estos seres mucho más internos, mucho más pertenecientes, es común ver individuos rezando aun a sus dioses después de llevar toda su vida desarraigados de sus orígenes, es común oír el himno de un país extranjero en una persona de 70 años que sólo pasó los primeros 14 allá, afuera, es decir, al contrario de lo que se podría pensar, la dificultad de encontrar diferencias, por lo menos notables, en el humano, antes que independencia ha logrado todo lo contrario, primero, ha logrado hacer sobrevivir al humano, pero, y es lo que quiero resaltar, a costa de su dependencia, de su dependencia mental, biológica, al grupo.

Esta estrategia, debido a miles de años de utilización, ya es una marca biológica en el ser humano, las configuraciones neuronales heredadas de miles de años de pertenecer a un grupo, de depender de una explicación, de una idea, hacen de nuestra dependencia algo biológico, es esta la gran dificultad que encuentra Popper para la transición de una sociedad cerrada a una abierta, el paso de una sociedad tribal, incluyente, atrayente, que logra explicar la existencia, mi existencia[538], a una abstracta, sin contacto entre individuos, salvo a través de E-mail, que no justifique mi presencia, mi existencia, sino que me permita pensar libremente acerca de ésta, es algo para el humano aterrador y desde luego no natural, negador de su biología, asfixiante: “En efecto si bien la sociedad se ha tornado abstracta, la configuración biológica del hombre no ha cambiado considerablemente; los hombres tienen necesidades sociales que no pueden satisfacer en una sociedad abierta.”[539]

Esta situación, esta dependencia también fue notada por Freud, quien intentando explicar la poderosa influencia de la masa en los individuos parte de la intimidación pasa por el instinto de conservación, es decir ambas resumidas en la sugestión para llegar hasta la figura del líder así:

“Evidentemente, la intervención de factores racióneles, como la intimidación del individuo por la multitud, o sea la acción del instinto de conservación, no basta para explicar los fenómenos observados. Aquello que fuera de esto nos ofrecen, a titulo explicativo, las autoridades en sociología y psicología de las masas, se reduce siempre, aunque presentado bajo diversos nombres, a la misma cosa, resumida en la mágica palabra <<sugestión>>.”[540]

Y es cierto, la explicación no es tan simple, así Freud nos introduce en la figura del líder.

“Pero desde ahora creemos poder reprochar ya a los autores no haber atendido suficientemente a la importancia del director para la psicología de la masa.”[541]_,_y a este, a la falta de este, le atribuye la disfuncionalidad de un grupo, su disgregación, su falta de cohesión, o en sus palabras, el pánico:

“El fenómeno del pánico, observable en las masas militares con mayor claridad que en ninguna otra formación colectiva, nos demuestra también, que la esencia de una multitud consiste en los lazos libidinosos existentes en ella. El pánico se produce cuando una multitud comienza a disgregarse y se caracteriza por el hecho de que las órdenes de los jefes dejan de ser obedecidas, no cuidándose ya cada individuo sino de sí mismo, sin atender para nada a los demás. Rotos así los lazos recíprocos, surge un miedo inmenso e insensato.”[542]

“Cuando el individuo integrado a la masa en la que ha surgido el pánico, comienza a no pensar más que en sí mismo, demuestra con ello haberse dado cuenta del desgarramiento de los lazos afectivos que hasta entonces disminuían a sus ojos el peligro. Ahora que se encuentra ya aislado ante él, tiene que estimarlo mayor. Resulta, pues, que el miedo pánico presupone el relajamiento de la estructura libidinosa de la masa y constituye una justificada reacción al mismo, siendo errónea la hipótesis contraria de que los lazos libidinosos de la masa, quedan destruidos por el miedo ante el peligro.”[543] * [544]

Es claro entonces que para Freud el apego a la masa por parte de los individuos es un factor clave para discernir el comportamiento humano haciendo residir esta dependencia, por lo menos en este aparte, en la figura del líder, con lo cual no estaríamos en desacuerdo, en lo que si no podría estar totalmente de acuerdo es en basar enteramente esta dependencia en relaciones libidinosas entre los miembros del grupo y entre estos y el líder, aquí, creo yo, Freud acusa nuevamente el pansexualismo por el cual fue tan criticado en su tiempo[545], este es, quizás, un aspecto, pero no el único ni el más importante.__

Aunque en lo anterior se destaca la influencia que tiene la masa en el individuo, cosa que celebro, al someter todo a las fuerzas libidinosas, que parten del amor sexual y que se tergiversan, pero en esencia son lo mismo, y fluyen hacia otros seres, creo que Freud también realiza una reducción que si no es incorrecta por lo menos si es insuficiente.

No creo que la respuesta sea tan simple como eso, más que el amor sexual mutado y dirigido en diferentes sentidos, la caída del líder representa la negación del deseo de pertenecer, al caer el líder el mundo que este representaba, del cual era vicario, se derrumba, al caer el líder cae la señal visible, el objeto palpable, el tótem, cae quien representa un cúmulo de ideas, de conceptos que le dan al individuo un lugar en el mundo y hasta son motivos para perecer, cae en fin el grupo, ya Freud nos ejemplificó lo que sucede al interior de la Iglesia y el Ejército cuando esto acontece, lo mismo sucede claro, con quienes son iguales a uno mismo, un gran apego, una gran estima, un deseo libidinoso, diría Freud, surge también hacia quienes gracias a las ideas son iguales a uno, en su existencia se ve legitimada la propia existencia, gracias a la idea, gracias a los conceptos el extraño es alguien igual a mí, y gracias a la idea, a los conceptos, ese alguien, moralmente, necesariamente, pues en el espacio vital humanamente creado las leyes del hombre y de la naturaleza no se distinguen, debe existir, gracias a que debe existir yo debo existir, así que aunque se pueda pensar, como Freud, en que en todas las relaciones humanas subyacen deseos sexuales, y algo de razón puede haber, para mí, adhiriendo a la opinión de Popper, los sentimientos hacia otros individuos humanos están sustentados en ideas, en conceptos, y en la necesidad biológica por pertenecer, la necesidad del grupo.

“La libido se apoya en la satisfacción de grandes necesidades individuales y elije, como primeros objetos, a aquellas personas que en ella intervienen.”[546], sin reducir tanto la cuestión, debemos destacar que no se puede sentir más que, al menos, apego, por una situación que nos permite ser, la situación grupal, no sólo a manera de supervivencia, sino que nos permite ser mentalmente, a nuestros ojos, para nuestra psiquis, nuestra existencia esta justificada, es valorada, dignificada, digna de ser vista, de ser dicha, un espectáculo digno, al pavonearse tu camarada adentro, en la zona de seguridad, tu misma existencia se pavonea, surge un sentimiento de clase, de calaña, de ralea, de clan que adentro, más si es atacado por otra clase, fortalece esos sentimientos.

Pero entonces preguntamos ¿qué sustenta estos sentimientos de clan, de grupo, qué sustenta la cohesión?, si recordamos dijimos que una de las grandes características de los seres vivos es su individualidad, su diferencia, también dijimos que el humano compitiendo ya en un ambiente exclusivamente humano, hace muy difícil ubicar diferencias, lo cual podría sonar contradictorio, pero veamos.

Como dijimos la individualidad es un secreto a voces, no soy mi descendencia, no soy mi ascendencia, ni siquiera con un gemelo, aunque comparta el 100 por 100 de mi información genética, no soy la misma persona que él, para él yo seré el sujeto que esta a su izquierda y el será para mí él que esta a la derecha, pero como vimos una de las tácticas de los seres vivos, de algunos, es el vivir en grupos, la colaboración, para esto los individuos, profundamente aislados dentro de sí, deben buscar motivos por los cuales se pueda pertenecer, como vimos para seres de otras especies la cuestión se reduce a situaciones como la forma o el color, pero vimos también como en el humano, la mayoría del tiempo, hechos tan obtusos no son suficientes, para lo cual es ser inteligente debe buscar soluciones.

Al respecto antes de entregarse de nuevo a la libido, y continuando con su análisis acerca del las funciones psicológicas del líder dentro de la masa, Freud nos dice:

“Habríamos de prestar luego atención a las masas, más o menos permanentes, que se forman de un modo espontáneo y estudiar las condiciones de su formación y de su descomposición. Ante todo, nos interesaríamos particularmente por la diferencia entre las masas que ostentan un director y aquellas que carecen de él. Así, investigaríamos si las primeras no son las más primitivas y perfectas; si en las segundas no puede hallarse sustituido el director por una idea o abstracción (las masas religiosas, obedientes a una cabeza invisible, constituirían el tipo de transición); y también si una tendencia o un deseo susceptibles de ser compartidos por un gran numero de personas, no podrían constituir así mismo una tal sustitución. La abstracción podría, a su vez, encarnar más o menos perfectamente en la persona de un director secundario, y entonces se establecerían, entre el jefe y la idea, relaciones muy diversas e interesantes. El director o la idea directora podrían también revestir un carácter negativo, esto es, el odio hacia una persona o una institución determinadas[547], podría actuar análogamente al efecto positivo y provocar lazos afectivos semejantes. Así mismo, habríamos de preguntarnos si el director es realmente indispensable para la esencia de la masa, etc., etc.”[548]

Cabría preguntarse también, aunque no es algo pertinente ahora, ¿qué beneficios tendría el poseedor, el protector, el detentador de la idea directora, el vicario de dios en la tierra?

Pero antes de avanzar más sobre la idea, sigamos rumiando acerca de nuestras necesidades biológicas, sigamos rumiando acerca de nuestra tendencia a la formación de grupos, siguiendo con Freud este nos señala como hasta en una reunión privada, hasta para dos individuos, esta necesidad, la tendencia a formar masas, se presenta; a mí me parece notar, en ocasiones, después de años de escolaridad, y después de muchos años, como todavía sigo algunos ideales que compartí con amigos que probablemente ya nunca más veré, pero, más que esta cursilería, esta proposición de Freud, y probablemente la cursilería mencionada, nos destacan, a demás de nuestra tendencia natural a las masas, como esta tendencia es una tendencia a la construcción, siempre, en una reunión de humanos, se tiende a construir, socialmente, humanamente:

“Ahora bien, en la morfología de las masas, habría aún mucho que investigar y describir. Habría que comenzar por establecer que una simple reunión de hombres no constituye una masa mientras no se den en ella los lazos antes mencionados, si bien tendríamos que confesar, al mismo tiempo, que en toda reunión de hombres surge muy fácilmente la tendencia a la formación de una masa psicológica.”[549]

En este mismo sentido, dentro del evolucionismo psicológico, previniéndonos precisamente de su tendencia evolucionista, Giddings parece pensaba sobre la composición social: “La composición social es el producto natural de las actividades fisiológicas y psicológicas de los individuos, suplementadas por la selección natural. Los grupos se forman inconscientemente, y sus formas quedan establecidas antes de que la mente social empiece a reflexionar sobre ellas,”[550], como ya lo habíamos mencionado al mencionar a Marx, la clase obrera era una salida natural a la situación, el oportunismo de Marx nos evidencia que el humano primero desea y después racionaliza su deseo.

Hasta aquí hemos pues destacado la tendencia humana a formar grupos, hemos presentado también la problemática de su formación a nivel humano, sin desarrollar aun ninguna solución, y hasta aquí ese es el escenario que quería que tuviéramos en mente, con Freud anticipamos ya una posible solución, la idea o abstracción, pero sin entrar a ver a fondo que es, aun, miremos cual es la problemática que presenta.

Hasta aquí se presenta una tendencia natural, propuesta hace milenios y acogida y perfeccionada por el hombre, a la formación de grupos, una tendencia tan repetida que ya esta inscrita en nuestra biología, pero esto que no parece tan extraordinario, esta característica es compartida, pero presente en el caso de un animal inteligente, variará tanto que algo natural, por no tener comparación, parecerá ser extraño al mundo de lo viviente.

Al intervenir un ser inteligente sobre la estrategia grupal, al igual que sobre cualquier objeto, la inteligencia, el ser inteligente, intentará primero conocer, como es obvio, de la inteligencia uno de los primeros productos que se puede esperar es la curiosidad, y segundo, como es aun más obvio, intentará manipular el objeto, de la inteligencia también se puede muy seguramente esperar soluciones creativas a los problemas, más si estos son vitales.

Como es lógico la primera problemática a la que se enfrenta la estrategia grupal es a la misma composición o génesis de los grupos, así vemos por toda la naturaleza ejemplos de solución a esta problemática

En los himenópteros, por ejemplo, la solución es aportada por un solo individuo aplicando una estrategia de jerarquías, en las especies de lobos parece suceder algo similar, y aunque un individuo no forma o establece la manada pues se dan sucesivas luchas por la posición de macho alfa, éste sí es por sí mismo la razón de la continua unión, en otras especies es algo un poco más complejo, en los leones, por ejemplo, la base de la unión se da en la conservación de la manada de forma matrilineal, más no matriarcal, así aunque el macho, o los machos (si se asociaron varios para tomar control de la manada), tengan el dominio de la situación, la primera evidencia de tal circunstancia es el asesinato de los cachorros del antiguo macho cuando es desterrado para lograr lo mas pronto posible el celo de las hembras, la unión de la manada se basa en las hembras, estas no salen de la manada, conservando así el grupo numeroso, en cambio la presencia de los machos es efímera, o bien porque el macho dominante es desterrado por otro macho, o bien porque los cachorros alcanzan una edad suficiente y son desterrados por el macho que detente el control en ese momento, situaciones similares también ocurren entre los monos donde se dan situaciones patriarcales, matrilineales, etc.

Pero, como es lógico, también, esta problemática en el humano es mucho más compleja, no sólo porque la solución al problema de hacer identificables, para los individuos, razones de colaboración es mucho más compleja, sino porque el mismo humano, debido a su inteligencia, es un ser mucho más complejo.

El ser humano al ser más complejo, al ser un ser inteligente, no sólo se pregunta ya acerca de su grupo, acerca de las causas de su equiparación, de su unión, al ser un ser más complejo, un ser inteligente, sus interrogantes adquieren un grado de complejidad que sólo la inmensa subjetividad que trae consigo la inteligencia pudo lograr, entonces ya no sólo problemas simples, al ser comparados, como los mecanismos articuladores de los grupos buscan respuesta, ahora el ser inteligente se enfrenta a problemas sin precedente, problemas que sólo su inteligencia pudo traer, ahora el humano debe solucionar problemas como la muerte, la razón del hecho mismo de existir, problemas también, obviamente, relacionados con el grupo pero planteados de una manera mucho más critica, como el porque del lugar en el mundo de las cosas, de mí mismo, la razón de la existencia del poder, su legitimación, en fin, creo que cada uno en su lecho podrá aportar infinitos ejemplos; problemática que conviene sea solucionada, no sólo por el bien del grupo, también por la propia existencia, este mundo es intransitable sin una explicación, de cualquier tipo, se establece así un reto hasta ahora inacabado para el ser inteligente, un reto que ha llenado bibliotecas, un reto absolutamente interesante, si fuera posible ubicarnos al principio de los tiempos quien se planteará esta problemática estaría muy impaciente por conocer cual sería la solución que propondría un ser eminentemente creativo.

Esta historia parecería no poder ser más interesante, pero, aunque así lo parezca el nudo de esta trama se complica aun más, para el caso humano se presenta el escollo, ya planteado, de justificar la existencia grupal, humanamente, y parecería que tratándose de un animal creativo la solución es fácil, podríamos pensar, como lo pensó Platón, que el rey filósofo dadivosamente debe dotar al “ganado humano” de la “mentira señorial” que le explique al ganado el porque de su existencia, su pertenencia y su lugar en la sociedad.

Pero, lo que escapa a Platón, es que esta práctica, en su mundo, para su tiempo, podría parecer sencilla, la necesidad de una explicación por parte del animal humano debe ser satisfecha, y sin suficiente información las cosas, para el rey filósofo, se facilitaban, pero esto, sin un análisis, nos llama a equívocos.

La inteligencia, como otra de sus grandes consecuencias, abre paso a la crítica, a la interrogación profunda, Aristóteles señalaba cómo el amor a los sentidos, demostrado en los actos reflejos que tienden a protegerlos, en espacial a la vista, es la demostración patente del amor natural del hombre por la verdad, es una realidad innegable, aunque sacada de una conjetura aventurada, es aquí donde se presenta una gran encrucijada para la historia del caso humano, el amor a la verdad, la existencia crítica producto de la inteligencia, se ve enfrentada, quizás producto de ese mismo amor a la verdad, a la necesidad de una respuesta, en el caso humano, paradójicamente, se da una inmensa tensión entre la necesidad de una respuesta y su veracidad.

Vemos entonces porque a ojos de Platón el proporcionar “la mentira señorial”, el dogma, podía parecer algo muy sencillo, para un ser inteligente, por lo tanto critico, la verdad, la veracidad, prima ineludiblemente, es un punto que le debo reconocer al humano, pero esta misma inteligencia que le dota de esta gran pasión también le exige ser saciada en su totalidad, lo cual es aprovechado por Platón, pero si algo nos ha enseñado la consecución de nuestro conocimiento es que hay una cualidad de la cual ningún científico debe carecer, la paciencia.

Y también se da la tención entre interrogantes tan críticos que no pueden ser postergados, como la explicación de la muerte o la de su contraparte la existencia, y la misma veracidad, ambos hijos de la curiosidad que produce la inteligencia, y es allí donde Platón ve su oportunidad, para un ser inteligente la verdad prima a todo pesar, pero su alma enciclopédica y su necesidad de explicar cosas como la muerte -la cual su inteligencia también le da y que todo debe explicar- debe ser saciada, no puede haber fenómeno observado que el humano no sea capaz de explicar, el humano jamás dijo “no sé”, la misma religión, aquella en particular que pregona la humildad, ¿alguna vez ha sido humilde?, ¿alguna vez ha dicho, “no sé”?, la humanidad en general, acaso cuando se preguntó por el comienzo del tiempo ¿alguna vez dijo “no sé”?, ¿acaso cuando se preguntó sobre el fenómeno del arco iris dijo “no sé”?, los indígenas Muiscas colombianos saciaron su sed diciendo que ese era el tobogán por el cual bajaba Bachué a la tierra, ¿acaso cuando se preguntó sobre la forma de la tierra el humano dijo “no sé”?, todos los marineros temían ir demasiado lejos y caer por el borde de la tierra, ¿acaso el humano cuando se pregunta si existe vida en otros planetas dice “no sé”?, no sé, ¿no sé?

Y es que hay respuestas, para el animal inteligente, que no pueden ser postergadas, un animal entre más inteligente es menos obediente, esto se ejemplifica en la fiesta taurina, viniendo del toro se llama falta de nobleza, y el toro es innoble, como si el humano humanizara al toro, le explica, humanamente, que su conducta, innoble, de buscar más a su adversario que al capote, es una conducta, inteligente pero innoble, no digna, es que el animal inteligente no es obediente, al burro jamás se le ha dicho inteligente, siempre, humanamente, ha sido caprichoso, terco, nunca inteligente.

Y es esta otra paradoja que se presenta en el humano, el animal inteligente nunca ha sido obediente, ha sido crítico, es entonces como en el humano se ve enfrentada su gran inteligencia, su alma critica, y su necesidad natural de pertenecer, hija insigne de su necesidad natural por sobrevivir, y además la necesidad de explicación a ciertas preocupaciones, el humano, ser inteligente, necesita unas muy buenas razones para obedecer y para estar tranquilo.

Tantas preguntas que ocasiona la inteligencia pues, (si no fuéramos la prueba de que funciona nadie creería en ella como adaptación) parece más desadaptar, así al animal inteligente también le llegan preguntas tan cruciales como la muerte, preguntas que no dan espera, nadie sabe que hay después de la muerte, aun se dice el humano dudándolo, inexistencia digo yo, nadie sabe pero es una respuesta que no admite espera, la tendencia natural de la vida por la eternidad hace que la inteligencia que es critica, que discierne, que atisba lo que la muerte puede ser, inexistencia, sea acallada, la inteligencia también nos hace preguntarnos por nuestros orígenes, y esa misma necesidad de saber hace necesaria una respuesta, cualquiera, el homo quaerens necesita una respuesta, esta oportunidad, esta necesidad de saber, de conciliar el sueño, es aprovechada por muchos como Platón.

Esto es producto de su inteligencia, que le hace amar la verdad, pero esa misma inteligencia también le exige saciar su amor, lo cual paradójicamente, a veces, cuando es necesario, sacia con falsedad, esta es la oportunidad que aprovecha Platón, a los seres de su tiempo, dotados de la muy poca información que la construcción social del conocimiento podía brindarles hasta el momento, por su afán enciclopédico, por su necesidad de pertenecer, por sus preguntas existenciales, su amor a la verdad podía, y claro, aun puede, ser saciado con falsedad, algo que ahora llamaremos dogma, pero que bien sabemos que pronto hará parte de lo que llamaremos ideología.

El animal enciclopédico sufre pues la tensión entre su ser social, que hasta la época no ha sufrido ninguna explicación satisfactoria, o por lo menos suficiente, su ser preocupado por preguntas profundas y su ser individual inquisitivo u homo quaerens, ávido de comprender todo fenómeno observado, por eso la sed cede ante la necesidad y así aparece la fe, la solución la dogmática, que así sea errónea, la mayoría de los casos, es necesaria.

La dogmática es pues la supresión de la critica, su inhibición, aparece lo que hemos llamado asfixia, la inteligencia, la critica, debe someterse a la vocación de acrecentamiento de la vida del humano, a su vocación de perpetuidad, a su pretensión de inmortalidad, el ser humano debe, necesita creer en una respuesta optimista. Ningún humano puede plantearse los interrogantes que mencionamos, sinceramente, sin atentar contra sí mismo, ningún humano puede plantearse con sinceridad el tema de la muerte, inexistencia, sin atentar contra sí mismo, ningún humano puede plantearse, con sinceridad, el tema de los grupos y la obediencia, sin atentar contra sí mismo, es por eso que la lucha ideológica, política, toma tanto vigor, se hace tan protagonista, es la base de la existencia humana pero, a la vez, es muy vulnerable, entonces, si la crítica es el origen de la disfuncionalidad y si la crítica, hija de la inteligencia, es sometida por la dogmática, que hace parte de la ideología, ¿es acaso la ideología, adaptación?, pero aun no es conveniente responder a ese interrogante, así que continuemos.

Aparece pues lo que hemos llamado asfixia, como una prueba, como una evidencia de esta hipótesis, el humano se hace ya totalmente dependiente de los conceptos, de las ideas comunes, de los mundos que para sí mismo se crea, y es por eso que cada vez que se quiere marginar de ellos, que los observa críticamente, su sensación es la asfixia, pues es su sustento vital.

Como usando la libido de Freud, Nietzsche dice: “El hombre prefiere querer incluso nada a no querer”[551], (Subraya fuera de texto).

Entonces podemos conjeturar ya, avanzando, como la dogmática aparece como una gran solución en la mecánica de los grupos, “no hay necesidad de obedecer más que por sobrevivir, pero ¿por qué no se me obedece a mí?”, pareciera otra vez como si la inteligencia fuese un obstáculo, el pensamiento critico atenta contra la existencia humana, pero es la misma inteligencia la que nos aporta la solución, el pensamiento dogmático.

El poder se rodea de misterio, el filósofo rey teme al pensamiento crítico:

“¿Cuáles son las exigencias de Platón con respecto a esta forma superior de educación? Como veremos, son sorprendentes. Platón exige que sólo sean admitidos aquellos que ya hayan dejado atrás la juventud. ‘Sólo cuando comience a faltarles la fuerza corporal y cuando hayan pasado ya la edad de los deberes públicos y militares, podrán penetrar libremente en el sagrado recinto…’ Es decir el recinto de los más altos estudios dialécticos… Platón teme el poder del pensamiento: ‘Todas las grandes cosas son peligrosas’ es la observación con que introduce la confesión de que teme el efecto que pudiera tener el pensamiento filosófico sobre aquellos cerebros que no han alcanzado todavía los umbrales de la ancianidad. (¡Y todo esto lo pone en boca de Sócrates, que murió defendiendo su derecho de enseñar libremente a los jóvenes!) Pero es exactamente lo que cabe esperar si se recuerda que el objetivo fundamental de Platón era el de detener todo cambio político. Durante la juventud, los miembros de la clase superior deberán luchar, y cuando sean demasiado viejos para pensar con independencia, podrán desempeñar perfectamente su papel de estudiantes dogmáticos, prontos a asimilar la sabiduría y al autoridad a fin de convertirse ellos mismos en sabios y transmitir, a su vez, su sabiduría, la doctrina del colectivismo y del autoritarismo, a las futuras generaciones”[552]

El poder se rodea de misterio, nunca, para el poder autoritario, el pensamiento crítico es algo deseable.[553]

Es esta la causa de la asfixia que sentimos a tratar de dejar de ser humanos, al tratar de dejar el dogma, el dogma sustenta el poder, no permite la existencia del no poder[554], resuelve las dudas existenciales, de cualquier manera, verazmente en la medida de lo posible, en fin, dota a los humanos de un mundo donde habitar.

Es claro entonces porque Platón se resistía al cambio, descubierta por Heráclito la ley del cambio, Platón, a través de la ideología, del dogma, pretende detenerlo y desandar los pasos recorridos hacia la democracia, volver al mundo, su mundo, donde los de su clase eran los que gozaban de privilegios, quería recobrar el orden que antaño tenían los humanos.

“Claro está que tal tensión fue experimentada con más fuerza por clases privilegiadas –seriamente amenazadas ahora—que por aquellas que no gozaban entonces de ningún derecho, pero aun así, nadie dejó de experimentar la creciente inquietud. Todos temían, en mayor o menor grado, el derrumbe de su universo “natural”.”[555] (Subraya fuera de texto).

Pero, continuando, este no es el único problema que debe solucionar el humano en cuanto a su vida grupal, aunque lo veremos más adelante, y como ya lo dijimos, la inteligencia trae profundos problemas a la operatividad de los grupos, pero también trae grandes soluciones, Macfarlane Burnet ya nos señalaba en este trabajo como la tendencia universal del comportamiento de grupo debió acentuarse más en el humano una vez que fue posible mantenerlos unidos gracias al lenguaje, y continua diciéndonos, (aunque tenemos que tener muy en cuenta que este no es el único efecto del lenguaje), es así como se evidencia la importancia del lenguaje en la estructura interna de los grupos cuando el investigador se fija en la extensa gama de relaciones interindividuales de tipo superioridad-inferioridad que en todos los idiomas poseen una palabra especifica, tomando palabras ya citadas.

Uno de los presupuestos para la existencia y el funcionamiento de los grupos es la existencia de reglas, al igual que cuando observamos otras especies y sólo vemos reglas sociales como si fueran naturales, así el humano necesita que su mundo esté organizado, como cualquier grupo, es decir, una de las características inherentes a la naturaleza del concepto grupo es la existencia de reglas, o por lo menos una básica: qué individuo pertenece y cual no.

Es así, como antes de cualquier necesidad, antes que cualquier otro apego, el humano debe dar fundamento a su clase, a su unión a su grupo así el dogmatismo empieza a cumplir con uno de sus primeros roles.

Pero vemos aquí otra dificultad que nos presenta la inteligencia, estas reglas, estas escisiones, estas asimilaciones de individuos siempre van a ser caprichosas, aunque necesarias, revisemos nuestra regla básica, como lo dijimos bastante atrás el individuo por más que presente similitudes, por más que su vocación sea la de pertenecer, siempre estará encerrado en sí mismo, siempre verá el mundo desde su ventana, nada puede ser él mismo, el grupo sólo lo ayuda a sobrevivir pero el individuo no se magnifica a sí mismo de ninguna manera, si su hijos perduran dentro del grupo, él no lo estará haciendo, lo hacen individuos distintos a él mismo, entonces, como se ve, esta regla básica, la que justifica la unión, no esta soportada más que por la necesidad de sobrevivir y el capricho, los individuos que parecen ser uno mismo, que parecen de nuestra índole, en realidad están muy alejados de serlo, pero esto hay que decirlo en voz baja, recordemos el problema de la asfixia, y al ser enfrentada esta realidad a la inteligencia hemos visto como muchos humanos en la búsqueda de poder su primer blanco es atacar los conceptos que fundan la unión rival, precisamente por su fragilidad, vimos como Muhammad Ali, paralograr sustraerse de prestar servicio en Vietnam dijo: “si claro, yo soy norteamericano, pero también soy negro, además musulmán, y esta estirpe, esta clase, esta calaña, no me permite entrometerme en asuntos de guerra”, el ya mencionado problema de estatus del cual nos habló ya Merton.

Es por eso que el humano necesita reglas que se asimilen a las naturales, que no se pongan en duda, que no se cuestionen, normatividad con la validez de las leyes naturales.

El hombre se ve entonces colocado en el medio de un dilema, de un lado está el acercamiento a la verdad, que ya podríamos decir que es otra tendencia casi natural -la aparición de la inteligencia obliga-; y, del otro lado, el inmenso amor que un ser siente por sí mismo, es decir, del otro lado está la autoconservación; podría decir alguien que se sobreestima la inteligencia, yo opinaría así, pero es una tendencia absolutamente obvia la de la inteligencia hacia la critica, podría decir alguien más que sobrevaloramos el apego a los grupos, pero millones de años de desarrollar esta táctica dejan impresiones neuronales imborrables, el escenario humano, en conjunto, tiende a acrecentar aun más esta característica y, como veremos, el ultimo paso hacia esa acentuación es el encierro, que es mental, un pronunciamiento de esta tendencia, que surge con el dogmatismo y la ideología.

El ser humano pues ya lucha sólo contra sí mismo, pero como sabemos sólo lo sabe hacer de forma grupal, si recordamos la primera regla que mencionamos acerca de los grupos, el ser humano tiene que decidir acerca de cual criterio será el que lo ecualice con otros individuos, como se ve, desde su misma génesis los grupos necesitan darse una serie de reglas que le den un orden, una forma al repertorio de individuos que conforman un grupo, que asigne lugares, roles, que legitime su forma de ser sobre los de afuera, pero sobre todo una serie de reglas sobre las cuales no se tenga ninguna duda acerca de su validez.

El dogmatismo nos entrega un hábitat, solución a esta necesidad, un lugar, humanamente creado, que nos permite la existencia, pero ese lugar, ese hábitat que nos entrega debe gozar de una característica para que sea eficaz, debe gozar de estabilidad, es pues el dogma un lugar y un ligar donde reside el humano, que le da un orden a la naturaleza y es un lugar estable en donde habitar, el dogma es un lugar donde no se distinguen leyes humanas y leyes de la naturaleza.

Este hábitat pues, se lo da el humano, él humano reglamenta su naturaleza, que es la misma naturaleza, y se da un orden y un lugar estable donde existir, y a este lugar estable el humano lo llama de muchas formas pero la más común se llama justicia, y esta se logra a través de la repetición (repetición que parece ser el único sustento de la justicia pues parece que su único fundamento es repetir el dicho original sin preguntarse por el origen de este dicho).

Aunque no me quiero adelantar debemos sentar algunos conceptos inmediatamente, en la existencia cultural del humano hay una característica que se repite en muchos lugares de la tierra, la repetición; el rito, el ritual, la repetición, es una forma mediante la cual conceptos que son de creación colectiva, después de una producción social, deben ser mantenidos, deben ser validados, interiorizados, la repetición hace que surjan sentimientos como el iusnaturalismo, todo estudiante de primer año de derecho cree no tener que estudiar porque si se hace la pregunta, ¿Qué es justicia?, inmediatamente el sujeto cree tener la respuesta, la repetición, el rito, hace que en los sujetos que estén dentro de un grupo, la concepción de justicia de este se aparezca en la psiquis de los individuos como algo natural, algo preestablecido, ajeno a la voluntad humana.

Pero esta sensación es necesaria, la mecánica del grupo la requiere, la crítica, la duda sobre estos postulados hacen a un grupo disfuncional, esta es la gran tarea de la dogmática, la dogmática logra a través del rito, de la repetición, más claro aun, a través de la petrificación en la palabra del concepto, de las ideas sociales, el orden que se requiere para la salud de la colectividad, el dogmatismo entrega una normatividad similar a la de la naturaleza a través de la petrificación en el lenguaje de los conceptos comunes, este orden, pues, es necesario, vital, para la vida colectiva, pero aunque necesario, cuando se cuestiona, cuando se pone en duda, causa asfixia, este orden nos encierra más al interior de nuestra vida grupal.[556]

“Una de las características que definen la actitud mágica de una sociedad ‘cerrada’, primitiva o tribal, es la de que su vida transcurre dentro de un circulo encantado de tabúes inmutables, de normas y costumbres que se reputan tan inevitables como la salida del sol, el ciclo de las estaciones u otras evidentes uniformidades semejantes de la naturaleza.”[557]

En el humano como vimos, esa distinción, el mismo humano tiende a desaparecerla: “…el análisis de esos asuntos se halla frecuentemente viciado por la tendencia a borrar tal distinción”[558], el análisis de los asuntos humanos se halla viciado por la asfixia.

Vemos como el humano, absorto en su mundo, no distingue claramente sus leyes de las leyes naturales, lo cual denota la eficacia del dogmatismo, y nos encierra aun más en la existencia grupal.

“El análisis de esta evolución presupone, a mi juicio, la clara captación de una importante diferencia. Nos referimos a la que media entre (a) las leyes naturales o de la naturaleza, tales como las que rigen los movimientos del sol, de la luna y de los planetas, la sucesión de las estaciones, etc. La ley de la gravedad, las leyes de la termodinámica, etc. y (b) las leyes normativas o normas que no son sino prohibiciones y mandatos, es decir, reglas que prohíben o exigen ciertas formas de conducta como, por ejemplo, los diez mandamientos o las disposiciones legales que regulan el procedimiento a seguir para elegir a los miembros del parlamento o las leyes que componen la constitución ateniense.”[559]

Y aunque la anterior distinción pudiera parecer loable el hacerla, es decir, pareciera un gran avance el distinguir entre leyes naturales y leyes normativas, lo cierto es que el dogmatismo aparece precisamente en una dirección contraría[560], aparece como la intención de borrar esa distinción, de hacer lucir a las leyes normativas como leyes naturales, la pretensión humana es borrar cualquier tipo de distinción en favor del grupo, la intención aquí sólo es mostrar esta dinámica.

El mundo humano ha escapado pues de la rigidez, de la objetividad, y ahora es creación, creación humana, su rigidez se da humanamente, no objetivamente: “El mundo humano no es sólo un espacio visto, también es, y muy esencialmente, un espacio manipulado transformado”[561]__

Y las circunstancias hacen de esa forma de vivir humana algo necesario, el ser de la naturaleza humana es un ser eminentemente cultural, grupal, ideológico: “La naturaleza humana es cultural”[562], por eso el hábitat humano ya no es un simple lugar inerte, es un lugar plagado de significación de conceptos, colorido, maleable, pero lamentablemente, encerrador: “…la vida no es un dato, ni siquiera una serie de procesos exactos, sino una serie de actividades significativas en el interior de un <>.”[563]

La tensión pues se da entre la verdad, el amor a la verdad que acusa el ser inteligente, el ser humano y su misma supervivencia. Su supervivencia depende del grupo y este depende del dogmatismo, de la ideología, de las ideas creadas socialmente para funcionalizar al grupo que deben aparecer como innegables, siempre validas; al frente de esta necesidad esta el amor por la verdad la tendencia del ser inteligente por conocer, entonces, que será más grande nos preguntamos, ¿el amor por la verdad o el amor por sí mismo, por la supervivencia?

No se puede vivir ya afuera del mundo, Nietzsche pensaba: “Porque no hay nada que el hombre común odie o tema tanto como la fuerza de la originalidad.”[564]

“¿Por qué este temor al <>, por qué este miedo a nosotros mismos? Hay una primera explicación –primera porque más manifiesta históricamente--: la cultura, en cuanto código de normalidad (y Sófocles no pensó que su solución religiosa comportara en ella misma una codificación cultural ancestral), ha sido, y sigue siendo, un instrumento de poder –del poder de la idea de hombre; de ahí la restricción continua que se le impone al campo semántico del termino cultura: la univocidad de la idea.”[565]

La diferencia, la sub-versión, la creación, la crítica son el peligro al que se encuentran expuestos los mundos humanos, y la respuesta humana a este peligro es el dogmatismo (tensión que se encuentra al interior de todo ser inteligente y humano, la tensión entre su necesidad vital por pertenecer y sus ansias de saber), las divergencias, las diferencias son tratadas como enfermedad, la locura es la más recurrente acusación, las diferencias simplemente, dentro de estos mundos, no existen:

“En su Feuerbach, Engels atribuía una racionalidad a la naturaleza exactamente en el sentido hegeliano. Lo real o racional no puede equivaler a la existencia porque una gran parte de lo que existe es irracional y, por lo tanto irreal; por ejemplo, en 1789 la monarquía francesa existía, pero no era real.”[566]

Debido a esta pretensión científica, a esta pretensión de realidad, que excluye, todo el que disienta de las opiniones del partido no es un opositor sino un ignorante, en el mejor de los casos, un bruto incapaz de comprender el dogma-realidad o un orate que debe ser rehabilitado en el ostracismo o el exilio, esta es la razón de que cada gobierno de izquierda haya sido siempre proclive al autoritarismo, su pretendida cientificidad no le permite ver mas allá de su mundo ni escuchar algo afuera de este.

Se puede llagar a pensar, yéndonos al extremo, que el encerramiento de los individuos en estos mundos es tal que casi deberían ser tratados como diferentes especies, así se lo hace saber Maquiavelo a su príncipe, que, aunque no afirma por supuesto que son diferentes especies, dice que es deber de un príncipe virtuoso al tratar de gobernar los pueblos tener en cuenta las diferencias en los modos de vivir de estos.

Así Maquiavelo al responder el interrogante de ¿por qué el reino de Darío, que Alejandro había ocupado, después de la muerte de éste no se aparto de sus sucesores? Dice:

“Respondo que los principados de los cuales se tiene memoria se encuentran gobernados de dos modos diversos: o por un príncipe, y todos los demás siervos, los cuales como ministros, por gracia y concesión suya, ayudan a gobernar el reino; o por un príncipe y por barones, los cuales, no por la gracia del señor, sino por antigüedad de sangre, tengan ese grado.”[567]

Es entonces muy distinto llegar a gobernar estos dos tipos de principados, cuando esta gobernado por un príncipe aunque su conquista se dificulta, debido a la cohesión o unidad que causa un solo soberano, el establecimiento de un nuevo gobierno se facilita, una vez vencido y extinguida la sangre del antiguo líder, las personas prefieren el orden y la paz y casi con agrado permiten que el recién llegado gobierne[568]; no sucede lo mismo con un principado compuesto por un príncipe y sus barones como sucedía con Francia, en estos se facilita la conquista pues los barones pretendiendo mejorar su situación pueden ser desleales con el príncipe, pero una vez conquistado su estabilidad se dificulta pues todos los barones continúan con fama y gobierno en sus reductos, y es demasiado difícil extinguirlos a todos, así que a la primera oportunidad el forastero será traicionado:

“Estos tales barones tienen estados y súbditos propios, que los reconocen como señores y tienen hacia ellos natural afición. Los estados que son gobernados por un príncipe y los siervos, tienen a su príncipe con más autoridad; porque en toda la provincia no hay alguien a quien se reconozca como superior sino a él; y si obedecen a algún otro, lo hacen como ministro y oficial, y no le tienen particular amor.”[569]

Es así como para Alejandro, después de los intensos trabajos que le costo derrotar a Darío III, a quien en su provincia lo consideraban como única autoridad, le fue fácil conservar lo conquistado y, en consecuencia, lo fue también para sus generales que a su muerte se dividieron el reino:

“Habiendo considerado entonces todas estas cosas, no se maravillará alguien de la facilidad con la que Alejandro ocupó el estado de Asia, y de las dificultades que tuvieron los otros para conservar lo conquistado, como Pirro y muchos. Eso no proviene de la mucha o poca virtud del vencedor, sino de la diferencia del sometido.”[570] (Subraya fuera de texto).

Vemos pues así, a los seres humanos, en apariencia tan iguales, que sometidos a un mundo, a ideas comunes, grupales, diferentes, por pertenecer a diferentes grupos, su comportamiento varía notablemente, ese es el caso de los Estados autónomos, sometidos a leyes más que a individuos, el individuo que quiera conservarlos no tiene un camino más seguro que arrasarlos.[571]

In exemplis están los espartanos y los romanos. Los espartanos tuvieron Atenas y Tebas, creando en ellas un gobierno de pocos; tamen, las volvieron a perder. Los romanos, para conservar Capua, Cartago y Numancia, las deshicieron, y no las perdieron. Quisieron tener a Grecia como la tuvieron los espartanos, haciéndola libre y dejándole sus leyes; y no tuvieron éxito, de modo que fueron obligados a deshacer muchas ciudades de aquella provincia, para conservarla. Porque, en verdad, no hay modo seguro de poseerlas distinto de la ruina. Y el que llega a ser dueño de una ciudad acostumbrada a vivir libre, y no la deshace, espere ser desecho por ella; porque siempre tiene por refugio, en la rebelión, el nombre de la libertad y sus antiguos ordenamientos, los cuales, ni por lo largo de los tiempos ni por los beneficios, se olvidan jamás. Y por mucho que se haga o se prevea, los habitantes, si no se los separa o se los dispersa, no olvidan ni aquel nombre ni aquellos ordenamientos, y enseguida acuden a ellos en cualquier ocasión… Pero en las republicas hay mayor vida, mayor odio, más deseo de venganza; ni los deja, ni puede dejar reposar la memoria de la antigua libertad; de tal modo que el medio más seguro es extinguirlas o habitar en ellas.”[572]

Se evidencia aquí pues como la personalidad, la naturaleza de los grupos se desprende de las ideas que comparten, muchos años de vivir de cierta manera tiene su reflejo en la conceptualización colectiva, en su “superestructura”, las relaciones interindividuales de tipo superioridad-inferioridad, el_ orden_ que se presenta en un grupo determinado, el mundo, es una marca indeleble en los individuos y su abandono provoca asfixia.

Vemos entonces como las causas de la asfixia están muy relacionadas con nuestra forma de vivir, nuestra forma de vivir en grupos, nuestra necesidad de justificarlo, de justificarnos dentro de él, la necesidad de provocar colaboración cohesión, millones de años de esta práctica hacen muy difícil nuestra estancia afuera, hacen muy difícil la originalidad.

Aunque el creer, la fe, el dogma antes que desaparecer parece que sólo mutara, Lorite Mena destaca, como el movimiento filosófico griego pone en evidencia el problema:

“En el espectador el cambio es radical –demasiado profundo para que podamos comprenderlo hoy en su simplicidad expresiva--: Physis, constituye una exigencia de neutralidad en y por las cosas. Las cosas son, existen, según una causalidad ordenadora inmanente, que relega las intervenciones (voluntarias) divinas al vacío de una realidad-falaciosa. El hombre, como observador-practicante, se sitúa en un circulo neutralizador, luego <<impío>>, a-theos.”[573]

Es por esto quizás que Nietzsche ve en al ateismo -yo quisiera usar el termino genéricamente- como un nuevo comenzar, y aunque parezca imposible de alcanzar para un hombre, pues atenta contra su subsistencia, el ateismo, genéricamente, sería lograr estar, existir afuera de la ideología:_ “El ateismo y una especie de segunda inocencia se hallan ligados entre sí.”_[574]__

Pero como ya es bastante decirlo, el humano, para el humano, es imposible vivir afuera del grupo, afuera de la ideología, la ideología, la cultura, creo en este aparte son sinónimos, están directamente vinculadas con la supervivencia del animal humano.[575]__

Vale pues preguntarnos:

“¿Cómo la coherencia de la re-presentación ha podido llegar a tener tal eficacia codificadora que ha delimitado el horizonte de la identificación humana de una manera tan imperativa (especialmente manifiesto en el <> contrastivo de las diferentes culturas) que perecería obedecer a estrategias tan estrictas como las orgánicas? ¿Cuáles son sus bases operativas para que el hombre se haya sometido culturalmente a una selección impuesta de lo posible con la misma dependencia que si se hubiera tratado de límites orgánicos?”[576]

Es por eso que para algunos negarse al concepto, negarse a la idea, es negarse a la misma razón, a la misma naturaleza, es negarse a sí mismos, lo cual los aterra.[577]

Para el humano este ataque a las ideas no es sólo un ataque contra la razón, contra el propio derecho, como lo afirma Bodenheimer, es un ataque contra la existencia misma, negarse a la idea, negarse a la conceptualización común, es pues para el humano negarse a la misma vida, así:

“4. La falsedad de un juicio no puede servirnos de objeción contra el mismo. La cuestión es saber cuánto ayuda tal juicio para favorecer y conservar la vida, la especie y todo lo necesario a su evolución. Estamos fundamentalmente inclinados a sostener que los juicios más falsos (a los cuales pertenecen los juicios sintéticos <>) son para nosotros los más indispensables, y que no concediendo valor a las ficciones lógicas, no midiendo la realidad con la regla puramente ficticia de lo incondicionado, no falseando constantemente el mundo mediante el número, no podría vivir el hombre; finalmente, que el enunciar los juicios falsos sería lo mismo que renunciar a la vida, que renegar de la vida.”[578]

__

La ideología, en conclusión, es otra gran particularidad humana, pero esta particularidad, este método, no ha podido ser suficientemente descrito aun pues tantos años han hecho que estemos demasiado acostumbrados a vivir en los mundos que fabricamos, estos mundos además se protegen, nos protegen, de la creatividad, mostrándose como incontrovertible verdad, lo cual (junto con todo lo anteriormente explicado), es absolutamente necesario para conservar nuestra existencia. Esta es la asfixia que quiero se tenga en cuenta por ahora, la asfixia que se siente al estar afuera, el grupo, su cohesión, profundamente sustentado en la idea, en la legitimación de la unión, en la posibilidad de los fines comunes, nos encierra y nos causa asfixia cada vez que pretendemos negarlo.

El ateismo en el sentido que planteamos es un hacer casi imposible para el ser humano, el humano no puede vivir afuera de la idea, lo cual podría dificultar nuestro trabajo, al ateísmo causa asfixia, pues su valor adaptativo, de la idea, como sustento del grupo, su valor adaptativo como sustento individual al saciar el alma enciclopédica de respuestas convenientes cuando es necesario, como es el caso de la muerte, hacen que ubicarse afuera de la idea, del grupo sea algo muy difícil.

Nuestro modo de existir pues nos plantea una espiral inflacionaria en cuanto a nuestro encierro en las ideologías, las necesidades grupales hacen necesaria la dogmática a-critica del grupo; la aparición de la inteligencia, paradójicamente pues es crítica, en lugar de liberar al humano lo encierra más en su comportamiento grupal pues por necesidades de supervivencia la inteligencia se ha puesto más al servicio de la vida, del grupo, que de la curiosidad; el lenguaje, con su coordinación lógica no nos permite salir de la lógica, lo cual redunda en este encerramiento, en fin, la ideología y su relación con la adaptación, hacen que sea realmente difícil ser ateo, existir afuera, afuera del grupo, afuera de la ideología, que pareciera ser lo mismo, y es por esto que cada vez que intentamos situarnos afuera nos produce asfixia, por la intrínseca relación que hay entre la ideología y nuestra propia supervivencia.

Por ultimo quisiera compartir algo, que aunque no esté de acuerdo puede que nos haga más grafica la situación, para Nietzsche, en parte, la moral proviene del autoflagelo que causa la inhibición de nuestros instintos naturales, la moral proviene de la incapacidad de subyugar a personas extrañas y al no poder hacerlo nos subyugamos a nosotros mismos; la asfixia pues, es causada por las internalidades contradictorias y dramáticas que hemos expuesto, (similar al caso que comenta Nietzsche) el caso humano por esta razón es un caso en extremo complejo y asfixiante para quien lo enfrenta y por esta razón Nietzsche también afirmó que: “…la tierra ha sido ya durante mucho tiempo una casa de locos”[579]

10.4. Contexto

Intentaremos pues una especie de definición, otra definición, pues variadas son las acepciones del término ideología actualmente, pero antes de proseguir debemos contextualizar nuestro tema, así, repitiendo un poco lo ya dicho durante este trabajo, nos permitirá dimensionar el problema.

Junto con Bataille subrayábamos la tendencia que tiene la vida hacia la inmortalidad, hacia su acrecentamiento, hacia su conservación, pero vimos también como esta tendencia, en el ser humano, gracias a sus especificidades, se presenta de una manera muy particular, se presenta la estrategia grupal, se presenta también la inteligencia, aparece también el lenguaje, que necesitó del grupo, de la pluralidad y la inteligencia para aparecer_,_así que esto que llamamos egoísmo, sin ninguna connotación moral, esta tendencia hacia la propia conservación en el humano, se da de una manera muy particular:

“Más de un siglo antes del comienzo de las guerras civiles inglesas, Maquiavelo había expuesto con brutal claridad el hecho de que la política europea se basaba principalmente en la fuerza y el egoísmo, nacional o individual, pero había ofrecido muy poco que sirviera para interpretar el hecho.”[580]

Y aunque gracias a la inteligencia, a la libertad que otorga, se pueda querer cualquier cosa, lo primordial es la supervivencia, hoy retrospectivamente desde nuestra seguridad puede que no luzca tan vital en nuestro existir, puede que hoy veamos toda clase de sacrificios por cualquier cosa diferente al individuo propio, que a pesar de eso no son muchos, pero antaño, cuando la vida estaba constantemente en entredicho por el exterior, por grupos externos, la supervivencia propia ligada a las ideas que la sustentan, este egoísmo, lo era.

Y aunque no parece agradarle a Sabine la posición de Hobbes sobre el origen del Estado según este último, (pues primero pensar en un ser irracional que repele todo contacto interindividual que después pasa a ser racional y por lo tanto se asocia no es algo muy lógico), sin embargo no se pueden despreciar las afirmaciones de Hobbes, como ya lo señalábamos, dentro de las afirmaciones interesadas de los autores a lo largo de la historia también se pueden encontrar descubrimientos valiosos, y es para mí cierto que para que el ser llegué a ser social debe ser egoísta, con todo lo anteriormente dicho he pretendido avalar esta afirmación, así que aunque hoy, desde nuestra contemporaneidad, desde nuestro humanismo, nos cause asfixia el pensar al hombre como un ser malo por naturaleza, (yo tampoco lo llamaría así, esos son conceptos caprichosos humanos), no se pueden despreciar descubrimientos como los de Hobbes, que por lo menos, en este “individualismo” comparto muchas posiciones, además, como dice el mismo Sabine: “La naturaleza humana no es tan razonable ni tan irrazonable como Hobbes suponía que era.”, lo que no parece ser tampoco claro para Sabine.

Así por ejemplo Hobbes descubre, describe, como un poder bien consolidado, un poder fuerte es una muy eficaz estrategia para la funcionalidad del grupo, y aunque lo dijo para sustentar la posición del rey, por el cual sentía natural afición pues todos sus intereses se adscribían al partido monárquico, este descubrimiento, que no debía ser llevado a cabo necesariamente por una forma monárquica, termino sirviendo a los intereses del liberalismo de clase media, cosa que a Hobbes no le hubiera agradado.

Pero sin desviarnos, compartimos con Hobbes la visión que a algunos aterroriza, de ver a los seres vivos como seres esencialmente egoístas, pero como sabemos esta realidad en el humano se materializa de formas muy particulares.

Continuando con Hobbes la ley para este, una ley “natural”, es la presencia de la monarquía, la razón dicta que se prohíba hacer todo lo que vaya en contra de la existencia y querer todo lo que deja a la vida mejor preservada, vemos pues cómo de una observación como la de la eficacia que posee un poder consolidado, se trae de los cabellos la necesidad de un rey, vemos pues un ejemplo de la actuación de la ideología, que aunque no necesariamente falaz, tiende, la mayoría del tiempo, hacia intereses particulares.

Así pues diferente de Marx, Engels ve en la ideología la representación de un interés, con lo cual estaría de acuerdo, el humano, gracias a su inteligencia ha sido capaz de usar a la “superestructura” en su beneficio, así que aunque debamos recordar que no todo el conocimiento humano nace del interés ni todo es falaz, citamos una opinión de Sabine sobre Engels:

“Engels consideró de manera muy distinta los demás aspectos de la superestructura ideológica. La validez que los hombres atribuyen al derecho, la moral, la política, el arte, la religión y la filosofía es una “conciencia falsa”, o un reflejo engañoso de los intereses que el sistema de producción asigna a las diversas clases que participan en el.”[581]

Y es natural que vieran en la superestructura la representación del orden que proporciona el sistema de producción, pues primero la predisposición marxista a achacarle todo al sistema de producción hace que los intereses humanos se ubiquen dentro de este sistema y, segundo, pues el humano a lo largo de la historia ha defendido su interés a través de la ideología, así Engels pensaba: “El pensador no tiene clara conciencia de los motivos que actúan sobre él sino que imagina que sus ideas son verdaderas simplemente en sí y por sí”[582]

El marxismo, partiendo del sistema de producción, (es natural que tuviera esta confusión pues si todo parte del sistema de producción es natural que la ideología lo represente), veía en la ideología la representación mistificada de la estructura subyacente que condicionaba esa ideología, pero, como será tema posterior en este trabajo, la situación es distinta, los humanos, muchas veces, a través de la ideología, establecen sistemas de producción y todo tipo de organización social, contrariamente a la secuencia que propone el marxismo.

Es así como ideología, una gran parte de ella, significa lucha, lucha por el espacio humano, lucha por los intereses humanos, es lealtad al propio interés, que a la manera marxista se reflejan en la ideología pero, a diferencia de esta tendencia, no todo surge de la estructura económica, así, Novicow menciona esta lucha, por los propios intereses, que a sus ojos parece darse en distintos niveles y que finalmente termina en una especie de lucha intelectual, lo cual es muy pertinente, así, en palabras de Timasheff refiriéndose a Novicow:

“Novicow coincidía con los darwinistas sociales en que la lucha por la existencia es el mecanismo central de la evolución; pero, contrariamente a las opiniones de aquellos, creía que el mecanismo mismo está sujeto a cambios, y en estos cambios distinguía cuatro etapas necesarias (necesidad destacada en el titulo de su obra principal). En la primera, la lucha humana fue principalmente fisiológica y tuvo por consecuencia el exterminio del enemigo. En la segunda, la lucha se hizo primordialmente económica, aunque se combinó con muchos aspectos de la coacción física. En la tercera, el antagonismo tomó un carácter predominantemente político: la lucha por el predominio político dentro de los Estados y entre Estados. La etapa final se caracteriza por el antagonismo de carácter intelectual; toma a veces la forma de guerras religiosas o de actividad revolucionaria, pero es siempre en esencia la lucha por el predominio de unas ideas. (Subraya fuera de texto)”[583] * [584]

Así para terminar esta pequeña introducción, aunque podamos criticar millones errores a las menos de 300 palabras de la cita anterior, esta nos señala algo muy importante y es la reflexión con la que quisiera comenzar nuestro siguiente aparte, así, es evidente que existe lucha y que esta lucha en el humano es contra otros humanos y, casi como consecuencia, la lucha humana es, desde hace bastante, una lucha predominantemente intelectual.

10.5. Ideología

Alrededor del término ideología se puede presentar gran controversia, su uso hoy es generalizado, dentro del marxismo, por ejemplo, ocupa un lugar preeminente, con esta expresión muchos quieren determinar muchas cosas, el mismo Marx parece haberla usado de manera ambigua: “La idea de ideología era, al mismo tiempo, una de las ideas más fecundas de Marx y una de las más vagas y susceptibles de abuso.”[585], pero como se habrá notado ya, este termino es el personaje central en esta puesta, este termino denotará, podríamos ir adelantándonos, el cúmulo del conocimiento humano, producido socialmente, selectivo en las decisiones incluyentes y excluyentes, selectivo en la ignorancia, imperante, compartido, para un grupo especifico de humanos; es así pues como usaremos en parte lo que el sentido común pueda decirnos acerca de esta palabra, usaremos en parte las opiniones que se hayan generado del tema, especificaremos o resaltaremos lo que parezca conveniente, en algunos casos se redefinirá, en otros se tergiversará, le daremos pues una forma, un significado, que a la manera humana, será fijado y será el valido dentro de este ethos, dentro de este trabajo.

“La palabra “ideología” es el único término del formidable vocabulario de Marx que ha pasado al uso común y, aunque Marx no acuño la palabra, le dio más o menos el sentido que ahora tiene en el uso común. La palabra ha dejado de tener, hace tiempo, toda connotación de marxismo. Su significado no admite una definición precisa, aunque se refiere a un hecho ahora generalmente reconocido: el hecho de que todo grupo social que actúe como un todo debe tener en común un cuerpo de creencias, valores y convicciones que “refleje” su concepción de sí mismo, de su medio y de otros grupos sociales con los cuales tenga relaciones. Ese cuerpo de creencias comunes es, en efecto, una condición de su existencia como grupo. Estas creencias van del saber al mito, sin una aguda línea divisoria entre ambos, porque mientras no son puestas en duda se presentan a todos los que las comparten como simplemente la manera “normal” de pensar y creer de los seres humanos. El hecho de que toda sociedad tiene y debe tener ese cuerpo de ideas compartidas es ahora un lugar común de la antropología cultural.”[586]

Como vemos pues en este trabajo nos avocamos pues a intentar probar como la ideología es condición de existencia del individuo, como la ideología es la condición de existencia de los grupos y por lo tanto de los individuos a través de las funciones que esta cumple dentro de la masa social, pretendemos señalar como, a través de la pretensión de veracidad de la ideología, se le da sustento al sustento, como se justifica al grupo que acoge al individuo, pretendemos pues probar como la ideología le asigna un lugar vital a los individuos y permite notar, señalando el interior y el exterior, la diferencia que existe al matar entre asesinato y supervivencia.

Empecemos entones por solucionar la problemática de qué es lo que entendemos por “cúmulo de conocimiento humano”, para este fin, y muy arbitrariamente, he querido separar este _concepto_en dos vertientes pues se me presenta como ineludible su diferenciación, advirtiendo que al hacerlo no se busca repertoriar de una manera juiciosa y exhaustiva el conocimiento humano, pero también dejando en claro que no se puede dejar pasar por alto su necesaria categorización.

De un lado tenemos una parte de este conocimiento sobre la cual me parece notar hay una gran polémica acerca de lo que en realidad es, lo que nos presenta un problema en cuanto a su denominación, Popper al hablar de “conocimiento científico” dice que este no es tal ya que no es un conocimiento estático como parece indicar ese termino, sino un cúmulo de hipótesis validas hasta no ser refutadas, punto sobre el cual volveremos más adelante, Merton parece no tener problema con el termino “ciencias exactas” o “conocimiento científico”, así que por lo pronto usaremos este ultimo término e identificaremos con éste el conocimiento objetivo, o que al menos ha alcanzado cierto grado de objetividad (o por lo menos tiene esta pretensión, aunque allí tendríamos un problema pues toda afirmación humana tiene esta pretensión). Así, aunque para algunos tal cosa no exista, (los que algunos llaman relativistas extremos) con este concepto queremos relacionar lo que Popper llama leyes en sentido (a) o leyes de la naturaleza.[587]

Y por el otro lado tenemos otra parte del conocimiento humano, de la cual existe una igual o mayor confusión acerca de su contenido y denominación, la cual nombraremos como “conocimiento específicamente humano”, ya que aunque el conocimiento científico hace parte también de un lugar social y humano, este ultimo tipo de conocimiento hace parte del indeterminado del conocimiento humano necesario para la estancia grupal y la vivencia individual, este tipo de conocimiento define a las personas y sus grupos, dentro de este tipo de conocimiento incluiremos conceptos de la más variada índole, en lo pertinente a los grupos se pueden dividir en dos clases según las funciones que cumplen, así en el primer grupo tenemos el conocimiento que Popper denomina como leyes en sentido (b) o leyes normativas[588], y en el segundo el conocimiento humano que tiende a sustentar las afirmaciones presentes en el primer grupo, aquí podemos encontrar elementos de muy variada índole, serán ejemplos la poesía, los cuentos, los sistemas axiológicos de cualquier especie, etcétera.

Dentro de este marco pues será nuestro campo de maniobra, amplísimo, lo cual aunque no nos presente una definición suficiente de estos segmentos del conocimiento humano, pues seria muy dispendioso el intentarlo y no es el tema al que nos convoca este trabajo, espero nos de una idea de los objetos a los cuales nos referimos.

Tenemos que partir entonces de una premisa, la ideología comprende todos los campos a los que hemos hecho referencia, comprende pues el cúmulo del conocimiento humano, pues ya sea de una manera directa o indirecta este cúmulo influye en la comprensión que tenemos de nosotros mismos, influye en el aspecto que puedan llegar a tener los mundos que nos fabricamos, en fin, determinan la forma en que estamos en el mundo.

“El ideal del conocimiento tiende a hacer olvidar que el saber científico es producido por hombres y para hombres, y que este saber tiene un sentido en el universo cultural.”[589]

Entonces, a pesar de las diferencias que señalamos, debemos notar como estos dos tipos de conocimiento, apropiados por el humano, creados en su mayoría, son un todo con diferentes influencias reciprocas, contribuyen ambos a la concepción del mundo por parte de los grupos y los individuos, así los caminos que recorren no sean los mismos.

Es así como vemos como lo que llamamos “conocimiento científico” esta condicionado y es condicionante de todo el conocimiento humano y de la vida grupal, así, negándose a este doble carácter y negando el contacto mundano de la ciencia, en pos del prestigio, se dice sobre la sociobiología:

“Que la sociobiología se haya encontrado asociada finalmente a corrientes tales como el darwinismo social, la eugenesia o las teorías sobre la herencia de la inteligencia, con las cuales no tiene parentesco directo, borra la imagen idílica de una ciencia que surge como por magia de un cerebro preocupado por el saber puro. Contraria a la idea que alimenta un dualismo simplificador entre “ciencia” e “ideología”, no acepta la existencia de dos esferas del espíritu, una racional y otra subjetiva.”[590]

Por ejemplo vemos como la ciencia, el “conocimiento científico”, en un primer momento, surge condicionada de maneras tan simples como la influencia que ejercerse el apoyo burocrático, o no, a ciertas investigaciones, pero el asunto no es tan simple como eso; después de variadas experiencias acerca de los problemas que pueden acarrear consigo los adelantos científicos, la Alemania Nazi y su desarrollo balístico, sus investigaciones eugenésicas, la Rusia soviética, las bombas sobre Japón, y muchos ejemplos, quizás muchos sobreestimados, que todos podemos imaginar, vemos como la ciencia se ha convertido en un problema social: “Más particularmente, estos procesos históricos han dado origen entre los mismos científicos a polémicas y controversias sobre el control social de la ciencia”[591]__

“Hasta los más inocentes y sencillos científicos, los que llevan su vida de trabajo confinados dentro de su laboratorio, saben ahora, para adaptar una observación de Butterfield, que <<no son divinas criaturas autónomas que actúan en un mundo de incondicional libertad>>.”[592]

Es por esto que al revisar nuestra ciencia, al revisar nuestra ideología, debemos tener presente como ésta, el “conocimiento científico”, resulta condicionado por el todo y cómo el todo también resulta siendo condicionado.

Y continuando con esta polémica sumisión de la ciencia al todo, vemos la aversión con la que algunos de los científicos afrontan esta realidad:

“Los físicos y los biólogos pueden ser renuentes a considerar la influencia del medio social sobre la ciencia por otras razones muy diferentes. Pueden temer que se empañe la dignidad e integridad de su labor si reconocen las implicaciones del hecho de que, como señala Barber, la ciencia es una actividad social organizada, que presupone el apoyo de la sociedad, que el grado de este apoyo y los tipos de labor científica a los que se brinda difieren en diferentes estructuras sociales y que las direcciones del avance científico pueden ser apreciablemente afectadas por todo esto. O tal vez su renuencia provenga de la difundida y errónea creencia de que rastrear tales conexiones entre la ciencia y la sociedad equivale a impugnar las motivaciones de los científicos.”[593]

__

Es así como, por lo anterior, se evidencia que es testarudo el que se niega a ver esta relación, no se puede negar que las posiciones mundanas de grupos determinados, de los individuos, atraen la atención de los científicos por temas específicos, lo que a la postre termina por contribuir a la construcción social de los mundos que se crean para sí los humanos, sin que esto pretenda deslucir el “conocimiento científico”:

“Pero, como han mostrado Barber y otros, esta creencia implica una confusión entre las motivaciones de los científicos y el medio social que afecta el curso de la ciencia. Supone también que los científicos son siempre concientes de las influencias sociales que afectan su conducta, lo cual no es en modo alguno una verdad evidente. Considerar cómo y en qué medida las diversas estructuras sociales canalizan las direcciones de la investigación científica no es acusar a los científicos por sus motivaciones. Tampoco es, como nos lo recuerda Barber al destacar la relativa autonomía de la ciencia, hacer de la institución de la ciencia un mero apéndice de las instituciones políticas, económicas u otras instituciones sociales.”[594]

Habrá pues que reconocer que en ocasiones la ciencia tiende a reforzar la propia concepción que de nosotros tenemos, en otros casos, sin ninguna intencionalidad el científico se ve dominado por estos conceptos, en otras ocasiones el estado de la ciencia, influenciado por estas tendencias, no permiten el desarrollo científico sino en determinados sentidos, en algunos otros escenarios puede que la ciencia efectivamente si sea utilizada con propósitos conductistas de la sociedad, pero en conclusión lo que no se puede negar es que está profundamente influenciada por el medio.

Pero como dijimos atrás, esta no es la única problemática que presenta el “conocimiento científico” dentro del gran marco de la ideología, además del marcado condicionamiento al que esta sometida la “ciencia” por la ideología en general, aludimos también a la manera de como ésta ultima también está condiciona por la “ciencia”, veamos, para ejemplificar, como parece describir Lorite Mena la aparición de la Philosophia.

Una actitud diferente en el humano, una actitud diferente del humano frente a las cosas y frente a su mismo conocimiento, una pretensión de neutralidad al indagar hace que dentro de la ideología, dentro de este cúmulo de conocimiento, las cosas se recientan: “Physis se identifica, originariamente, con philosophia. La philosophia nace, tiene un espacio de realidad, en la physis. Entre los dos no hay distancia; en su entrelazamiento se condensa un <>, que, inexorablemente, condena al mito al vacío de la no-existencia.”[595], es una nueva relación de el humano con las cosas.[596]

Aunque vale decir de una vez que:__

“Este incondicionado (physis) no corresponde a una experiencia directa, inmediata, es un postulado que se auto-justifica en la medida en que permite una coherencia entre las posibilidades de unos conceptos <<físicos>> como re-presentaciones de experiencias <<físicas>> y la realidad de esas experiencias como posibilidades de re-presentación en esos conceptos.”[597]

La actitud humana entonces es una actitud que pretende el apartamiento, la neutralidad, lo cual se ve representado en el lenguaje.[598]

Esta fue pues la pretensión de esta revolución mental, que aunque no se pueda separar del observador, del “hombre”, tuvo efectos a través de todo el conocimiento humano, pero, no dejemos de notar, así no sea pertinente en este aparte, como es evidente que funciona mundanamente, dentro de las construcciones humanas, es un aspecto objetivo, si cabe decirlo, y un aspecto subjetivo, que claro que cabe decirlo, es una concepción de realidad pero también, debería, una teoría del observador.[599]

Posición mundana, posición “científica”, que tuvo claros efectos en el andamiaje ideológico, así, esta nueva posición humana pone en entredicho la estructura mítica que hasta el momento, principalmente, sustentaba la estancia mundana del humano:

“La physis constituye el centro referencial de una nueva articulación –de un nuevo andamiaje de la razón—entre lo posible y lo real. Y si – tal y como lo afirma A. Koiré-- <<… lo real no es más que el residuo de lo posible>>, podemos afirmar que el residuo que deja la physis es totalmente distinto del que deja el mythos; y este residuo tiene su espacio expresivo –su hueco de <<existencia en común>>-- en las <> del lenguaje.[600]

Y antiguos hechos, valorados y explicados dentro de la estructura mítica, ahora se salen de su lógica, rehúsan ser explicados por el antiguo lenguaje, desencajan su coherencia y así, ubicándose afuera de éste, hacen que entre en crisis.[601]

“Los hechos no encajan con la coherencia del sistema; los hechos son impúdicamente exteriores al sistema.”[602]

Y aunque ya parezca redundante, dentro del cúmulo de conocimiento humano debemos resaltar de nuevo las grandes repercusiones que tuvo el mundo griego en nuestra estancia mundana, y resaltar así cómo un cambio de posición, un cambio dentro de la estructura del conocimiento, dentro de la ideología, por ser un sistema, lógico, tiene repercusiones a todos los niveles del conocimiento humano, al punto que muchas veces no se diferencie entre lo físico y lo político:__

“El logós tiene una relación intima con la Physis. Logós pertenece tanto a la nueva imagen de neutralidad del mundo físico como a la nueva construcción de un nuevo espacio político. El logós es una actitud vital. De tal forma que cualquier traducción (pensamiento, razonamiento, palabra, discurso…) se queda en la periferia de la vivencia que puede dar realidad a ese término. El logós es físico y político: el mundo como physis y el mundo como polis.”[603] * [604]

Parece entonces que no puede haber cambios neutros, sin consecuencias, en la forma como abordamos nuestro “conocimiento científico” al respecto de todo el andamiaje ideológico, por eso repetimos, la ideología es un todo lógico, coherente consigo misma, que está en permanente tensión debido la dificultad de este compromiso, y que, principalmente, está para darle forma al mundo humano, a sus grupos.

Ahora bien, revisando entonces las mutuas consecuencias que tienen los diversos sectores del conocimiento entre sí, y revisando una de las principales consecuencias que tiene el “conocimiento científico” sobre el andamiaje ideológico, llegamos a una característica que quiero resaltar especialmente, el mundo, el conocimiento humano, cuyo espectador es un ser exigente, siempre se ha visto sometido a prueba, siempre se ha exigido de éste veracidad, a diferentes niveles, puede, y de hecho aun puede, que esta exigencia se satisfaga con la simple coherencia lógica interna de una sistema mítico, (de entre las explicaciones es de las más simples) pero siempre el humano ha exigido, por lo cual cabe preguntarnos cual es la causa de esta exigencia.

Ya habíamos mencionado cómo una de las consecuencias de la aparición de la inteligencia en esta especie es la incomodidad que causa la ignorancia, el ser humano se convierte, gracias a este incidente, en un ser enciclopédico que todo debe explicar, esta es una aspiración que ya mencionamos y que desarrollaremos más tarde cuando analicemos las funciones que cumple la ideología.

Pero otra de las causas por la cual el humano exige de la construcción del conocimiento veracidad es por la necesidad de estabilidad que requiere su mundo, el espectáculo debe ser creíble, por lo tanto coherente gracias a la aparición del lenguaje, este permite re-flexionar lo visto o percibido y darle su lugar en la trama, así se hace estable, la posición critica del ser inteligente pone constantemente a prueba por lo tanto su espacio debe alcanzar la veracidad necesaria para sobrevivir a la prueba.

El ser humano pues necesita creer en su espacio, intenta solidificar su mundo, intenta estabilizar su estancia, de allí su exigencia de veracidad, no otra cosa podría exigir el ser inteligente para creer, y aunque como ya vimos, en ocasiones, muchas, puede ceder su exigencia debido precisamente a la necesidad de creer (que es la misma necesidad del grupo, el creer tiene una importancia vital pues es base de los grupos) por lo tanto muchas veces sólo subsiste esta necesidad de creer, siempre está presente para el ser inteligente la exigencia de veracidad, el grado de certeza le permite al ser inteligente creer.

Es esta la razón de donde proviene o surge una de las más grandes influencias que ejerce el “conocimiento científico” sobre toda la ideología, el humano quiere dotar a todo su cúmulo de conocimiento, a la ideología, del “prestigio” del que goza el “conocimiento científico”, de la fijeza que este alto grado de veracidad logra para los conceptos que crea, el creer es esencial para la adaptación humana.

La cientificidad, el “conocimiento científico”, surge pues por la aspiración de objetividad, su origen es la inquietud, la obligación, la necesidad que nace en el ser inteligente por alcanzar la verdad, nada más se podría esperar de la inteligencia, así el humano tiende a hacer de su conocimiento, de su ideología, un todo coherente, pero sobre todo veraz, lo cual hace surgir una paradoja.

Lo que resulta paradójico, algo con lo cual estoy enteramente de acuerdo con Popper, es que esta influencia que ejerce el “conocimiento científico”, esta oportunidad que surge por la necesidad, para el apetito humano por fijar la verdad, puede que no sea lo que se espera humanamente, puede ser que no sea la anhelada fijación, es esta la influencia que ejerció el “conocimiento científico” sobre Marx, quien pretendió fijar su mundo, quien pretendió hacer incontestable su proselitismo a través de la cientificidad.

Y es que la ciencia, podría ser que íntegramente, sea todo menos fijación, que a la manera humana es fijación semántica, por lo tanto veamos:

“Pues bien; no es posible dudar de que todas estas concepciones esencialistas se hallan en franca oposición con los métodos de la ciencia moderna. (Al decir esto pensamos sobre todo en las ciencias empíricas pues tal vez sea otro el caso de la matemática). En primer término, aunque hacemos todo lo posible por hallar la verdad, en la ciencia somos concientes del hecho de que nunca podemos estar seguros de haberla alcanzado.[605] * [606]

“Pero esta concepción del método científico significa que en la ciencia no hay ‘conocimiento’…”[607]__* [608]

Así a la manera de ver de Platón y Aristóteles, demasiado humana, el conocimiento es fijación, pero sobre todo, gracias al lenguaje, gracias a lo humano, fijación semántica.[609]

Es así como para con el método científico no existe conocimiento, en un sentido estático u absoluto, la verdad no se petrifica en el lenguaje, en una definición, no se le introduce al mundo humano ni se le exige coherencia con este, con la ideología, la mayor parte del tiempo:__

“A diferencia de esto, las definiciones científicas o nominalistas no contienen conocimiento alguno, ni siquiera “opinión”, ni hacen otra cosa fuera de introducir nuevos rótulos breves y arbitrarios; su finalidad es sintetizar la exposición de los hechos.”[610] * [611]

Es por esto que casi todo lo escrito durante los anteriores capítulos a éste pudo haberse reducido a la sentencia “el hombre es un animal político”, pero tanto ha sido manoseada esta idea, tantas definiciones y vertientes permite el lenguaje, los diferentes lenguajes, que fue necesario describir lo que creo son hechos antes que sumirlos en una definición semántica, disculpen la redundancia, pero tal ha sido el manoseo que esta definición, desde su misma génesis, que ya no existe.

Es esta pues la ideología, toda clase de conocimiento humano, conocimiento recíprocamente condicionado, un todo lógico, o con pretensión lógica, coherente consigo mismo, un conjunto que contribuye a nuestra autocomprensión y a la concepción del mundo, un aparato cuya principal misión es fundamentar la estancia mundana de los humanos. Dicho esto veamos pues de que forma la ideología sustenta al ser inteligente, lo que de paso nos puede ir introduciendo en lo que llamamos “conocimiento estrictamente humano”.

Como ya hemos remarcado hasta la saciedad, el humano, el ser inteligente, es, está biológicamente condicionado a su supervivencia a través de los grupos, no otra cosa nos puede indicar, sólo a manera de ejemplo me permito esta aventurada hipótesis, la profunda angustia que presentan para los humanos las sociedades abstractas en las que vivimos actualmente, hoy la principal manera de interactuar entre individuos es a través de medios indirectos, las largas distancias, los medios de comunicación remotos, hacen del contacto directo algo raro ya, lo cual no logra satisfacer plenamente esas necesidades biológico-sociales y paradójicamente, en concentraciones grandes de individuos humanos, los humanos sienten y resienten más aun su aislamiento.

Vemos entonces, a través de todo lo dicho, dimensionada la expresión “el hombre es un animal político”, para el humano, debido a las circunstancias que lo rodean, a los condicionamientos, su estancia en el planeta es necesariamente una estancia social.

Pero como lo exponíamos anteriormente, la condición sin la cual no puede existir un grupo, la condición necesaria para su existencia, es la presencia de normas, así vemos una variada colección de estas dentro de la naturaleza, algunos grupos de mamíferos han optado por logar una posición erguida en las llanuras para logar detectar a los depredadores, esta táctica no sería eficaz si ante esta situación no apareciera una norma que dictara que los miembros del grupo deben turnar su función entre la vigilancia y su alimentación, otros mamíferos para logar una nutrida colección de individuos dentro de sus filas dividen su trabajo, así una sola o pocas hembras tienen el derecho de dar crías mientras el resto dedica sus esfuerzos a la protección y alimentación de estas.

Vimos también como la forma de ser de la especie humana antes que negar esta realidad la afirma, así aparte de estar condicionada hacia la sociabilidad, el lenguaje (complejo-humano), su aparición, permitió tornar esta tendencia a la pertenencia en una estrategia mucho más eficaz y mucho más interna, más atrapante, más asfixiante, así el lenguaje permite identificar la pertenencia, el lenguaje permite repertoriar a los individuos dentro del grupo, permite que sus actividades sociales, como la caza, sean mucho más organizadas, en fin el lenguaje permitió a la estrategia grupal ser mucho más efectiva, así nos lo señalo Macfarlane Burnet a la vez que nos señalaba un indicio de esta realidad al notar como en todos los idiomas hay expresiones que señalan relaciones interindividuales de carácter superioridad-inferioridad, es decir, que indican la presencia de un orden.

Vemos entonces como el orden es la condición sin la cual no existe un grupo, y veíamos como al menos en todo grupo esta observación se confirma al ser una condición sin la cual no existen las agrupaciones, la regla básica de la pertenecía, así factores tan sencillos como percepciones de los sentidos, de forma, color u olores, o factores elaborados como la clase social son la base de toda asociación, es más, aun en relaciones simbióticas los individuos de diferentes especies deben tener la habilidad de identificarse.

Este fue uno de los más grandes descubrimientos que develó el pensamiento de Marx, ni aun este autor pareció notarlo, la ideología (=)[612] marxista, a través del concepto clase social, señala como ninguna esta realidad.

Entonces debido a esta necesidad surge una doble problemática, primero es indispensable dotar al grupo de una normatividad que lo haga funcional, que le permita existir, al menos en el nivel más simple como ya lo vimos, y segundo y muy importante, que no es nada sencillo pues como sabemos nada en el humano es tan sencillo, es el fundamentar esa normatividad, pues debemos recordar que ser humano es un animal cuya existencia se basa en la estrategia grupal, pero también sabemos que esta estrategia se da, siempre se da, dentro de un ambiente que ya es exclusivamente humano, así que estas normas se dan, se deben justificar, de cara a un individuo que por su inteligencia es esencialmente critico, así que estas normas se verán constantemente cuestionadas.

Y es así como aparece pues la ideología como solución a esta problemática, aparece pues así el carácter político de la ideología del cual hablaremos con más detenimiento adelante, pero por ahora veamos sus consecuencias directas dentro del grupo.

La ideología pues dentro del grupo, para el grupo, es la definición de la estancia mundana del humano, es la definición de su mundo, así pues resultando ser una necesidad la existencia de normas para el grupo, su definición, la definición del grupo, proviene precisamente de ellas, la forma, los roles, la superioridad moral, son una definición, un concepto, que es creado socialmente, que se convierte en ideas compartidas y que define o delimita el grupo.

Vemos como entonces en el lenguaje, en la ideología compleja que este permite, se crea la estancia, el medio ambiente del hombre, primero porque como sabemos es un ser esencialmente social, necesita del grupo para sobrevivir, y segundo porque como vimos una necesidad básica de la mecánica grupal es la existencia de normas, es pues así como vemos que una descripción de los mundos humanos es una descripción de las normas que lo fundan, las normas pues son la forma de los grupos, al describirlas se define, se conceptualiza el mundo humano, se conceptualiza a los grupos.

Pero antes de continuar recapitulemos, puede ser que reordenando los factores nos quede más clara la idea, como se dijo los seres vivos están compuestos de individuos que son esencialmente seres aislados, discontinuos, nada diferente a ellos mismo es ellos mismos, ni otro individuo de la misma especie, ni otro individuo con el cual se comparta la ascendencia, ni otro individuo con el cual se comparta íntegramente el material genético es ellos mismos, cualquier equiparación ya sea dentro de una especie, dentro de un grupo, dentro de una familia, es una equiparación netamente artificial que en la mayoría de los casos responde a necesidades adaptativas de supervivencia, sino es que es el observador humano quien categoríza, lo cual resulta aun más artificial.

Pero dentro del universo de los seres vivos existen diversas maneras de adaptarse y sobrevivir a los retos vitales del entorno, así aparecen las garras, los colmillos, en fin diferentes métodos que hacen de la naturaleza el lugar absolutamente diverso que es, y es entonces gracias a esa diversidad que en algunos casos, que es lo que nos debe interesar, aparece la estrategia grupal como método de supervivencia, algunos individuos escogen como método de supervivencia el grupo.

Pero como ya vimos, el presupuesto básico para la aparición de los grupos es la existencia de normas, del todo caprichosas, y como prueba de esta afirmación dijimos pues que al menos una norma debe existir la cual es la conciencia de índole, es así como seres aislados, profundamente discontinuos, artificialmente, resultan agregados, añadidos a una índole, a una ralea, a un género, es así como a lo largo de la naturaleza este criterio de aproximación varía, así vemos como para algunos seres el pertenecer a una “especie” es suficiente y el criterio de aproximación es del todo básico, en otras “especies” el criterio es diferente, tenemos por ejemplo el parentesco, así hay individuos que se acercan por la coincidencia patrilineal o matrilineal de su abolengo, otras “especies” siguen a un líder con él que por lo general comparten alguna relación familiar aunque no es absolutamente necesario, así se organizan patriarcal o matriarcalmente, en fin, debe presentarse para la supervivencia grupal un factor de cohesión.

En el caso humano, como un suceso extraordinario, esta particularidad no varía, aunque si lo hace el escenario en el que se desarrolla, el humano, ser discontinuo, también acostumbra sobrevivir en grupo, los grupos también están fundamentados en normas, pero esta situación se da con una particularidad gigantesca, los humanos ya no se agrupan para sobrevivir a otras especies, ni para sobrevivir simplemente al entorno, el ser humano se agrupa para sobrevivir a otros grupos de humanos.

Es así como seres igual de discontinuos a cualquiera, profundamente individuales, se ven sometidos al reto de agruparse de maneras que ya no tendrán comparación en otras especies, y esto se evidencia desde el primer momento, desde la regla principal para la formación de grupos el ser humano se ve ante el reto de tomar el escalpelo y lograr evidenciar diferencias y similitudes entre seres que aparentemente se muestran como iguales, ya los olores, formas de las “especies”, los colores, la mayoría del tiempo, no serán suficientes para logar la interioridad de un grupo.

Ahora nuestra interioridad se logra de una manera mucho más compleja, ahora nuestra interioridad se basa en cosas que sólo los humanos podemos compartir, el factor equalizante es mucho más sofisticado, el factor de cohesión humano se basa pues en el compartir social de ideas y conceptos dentro de un grupo.

Vemos pues así como la ideología nos otorga o soluciona la primer problemática a la que se ve enfrentada la creación de los grupos, el dotar a estos de normas, y aunque la ideología no esta compuesta enteramente de normas, o puede que sí, eso depende de que entendamos por estas (problemática que solucionaremos más adelante), la ideología entonces nos proporciona así esta primera solución.

Entonces, continuando, veíamos que aparte de este primer escollo y muy relacionado con él, aun más interesante, existe otra problemática que es la de dotar al ser inteligente de una perspectiva que le permita abordar estas normas como ciertas, es decir, el segundo problema que enfrenta la dinámica grupal es el como fundamentar las normas sobre las que se basa el grupo a los ojos de un ser crítico, pues si algo se evidencia alrededor de la primera problemática es que la norma es capricho.

Es pues como, mirando las cosas desde una perspectiva contemporánea, por ejemplo la ideología, analógicamente a lo que se hace a través de el “conocimiento científico”, describe, pretende describir y no prescribir la forma de estar en el mundo de un grupo determinado, así las normas llegan a ser parte del paisaje para el grupo, para los que a él pertenecen, las normas que permiten la estancia social se ven iguales a las normas de la naturaleza.

Vemos pues como la principal consecuencia, vital, que tiene la ideología sobre el grupo, es, primero y muy importante, que lo dota de normas, lo dota del orden esencial para la existencia del grupo, pero segundo y más importante, o por lo menos más interesante, faculta al humano a decir la verdad, es decir, el humano a través del dominio de la ideología, lugar de poder, se faculta para ser el legislador de la naturaleza a la que pertenece, se faculta para legislar su medio ambiente y, más importante, para legislar su medio ambiente que es grupal.

Volvamos a los ejemplos que atrás propusimos, Hesiodo, al separarse y ubicarse afuera de la lógica que fundaba la sentencia que le entregaba la herencia de su padre a su hermano, lógica que se basaba sobre el dicho homérico que le entregaba a los reyes-jueces el poder de decir la verdad gracias a su descendencia divina, decide no contradecir esa lógica, sino luchar por el espacio humano con esa lógica, así, al vencer en el torneo a Homero, gana la posibilidad de decir la verdad, así la lógica ya no se funda en una ascendencia divina sino en el favor que le conceden las musas a Hesiodo al entregarle el báculo, es decir, la facultad de distinguir la verdad de las mentiras.

Por su parte Platón, se apropia de la facultad de decir la verdad, primero, al reconocer la ley natural, dicho esto en propiedad, descubierta por Heráclito que nos dice que todo cambia, nada permanece, y luego adueñándose de esta, adueñándose de su lógica, lógicamente, es decir, dentro del lenguaje la hace tender hacia la verdad de su dicho, es así como reconociendo la ley del cambio, desprende de esta, lógicamente, más no verazmente, que este cambio se puede detener y aun retroceder para volver a las formas perfectas que residen en la idea, idea de donde proviene, lentamente degenerado, lo que se vive en la actualidad, en su actualidad, así logra hacer de la verdad una necesidad de volver al autoritarismo, su mundo, donde él, los de su clase, por las leyes de ese mundo, debían o deben gobernar.

Para el caso de Marx, este destruye la lógica sobre la cual se basa el capitalismo de su tiempo mostrando sus falencias, así puso en evidencia, por ejemplo, la plusvalía, pues nada más falso, descubrimiento cierto, que la idea de que el capitalismo no regulado mágicamente, eventualmente, repartirá la riqueza equitativamente, así, desmoronando la lógica capitalista la expulsa del espacio humano y por lo tanto Marx, desde ese momento, puede decir su verdad, su capricho, gana el torneo, gana la facultad de legislar el medio ambiente humano, y de las mismas cenizas que él quiso propiciar, las cenizas del capitalismo, dijo, sentenció, produjo verdad, que en estas “científicamente” florecería el socialismo y después el comunismo.

Nietzsche es una hermosa desconstrucción de la religión, anuncia que “Dios ha muerto”, se ubica afuera de su lógica, y así, victorioso, se permite también anunciar su verdad, decir su verdad, su capricho, el “súper hombre” y la “moral de señores”.

Y por ultimo Popper, este al denunciar, al atacar magníficamente el historicismo que presenta Platón y Aristóteles, sucedaneamente (y, por lo tanto), Hegel y Marx, no renuncia a los réditos de su victoria, y así contradiciendo el dicho historicista utópico que propone metas lejanas en el pasado como Platón o en el futuro como Aristóteles, propone una ingeniería social practica, no utópica, que persiga metas inmediatas, pero eso si, sin olvidar, gracias a el poder de decir que otorga la ideología, (el espacio humano que él gano a estos historicistas mencionados) los valores, modernos, anglosajones, occidentales, de la igualdad, el individualismo “bueno”, y el humanitarismo.

Vemos pues entonces como la ideología es el poder de decir en el espacio humano, es a través de la ideología como el humano se enseñorea de su espacio vital, la ideología es la facultad de decir, de manipular el lenguaje en el cual se basa, es la facultad de emitir vere-dictos, dichos de verdad para el mundo propio, para el grupo, en fin, es la capacidad para el humano de emitir normas validas, aceptadas y creíbles.

Es así como en este trabajo aparece otra calidad distintiva de la ideología, la ideología es un lugar conceptual donde reside el poder humanamente, es éste el carácter político que denunciábamos antes y que desarrollaremos a continuación.

Revisemos primero entonces, o acerquémonos a un concepto de política, el cual me parece muy acertado, así nos iremos acercando a la conclusión a la que quiero llegar, entonces, acerca de la política Sabine nos dice:

“Eso que llamamos organización política y social –las costumbres, prácticas y procedimientos que con grados diversos de firmeza mantienen al hombre unido en grupos interrelacionados— es quizá la forma más importante de adaptación humana al ambiente, tanto externo como interno. Los estudiosos de la antropología y de la conducta animal demuestran crecientemente que tanto en el hombre, en la mayoría de los otros primates, así como en muchas otras especies animales, la vida y la organización social son primordialmente instrumentos de supervivencia biológica. El hombre no tiene un caparazón como las tortugas o púas como el puerco espín, pero si tiene una vida social y la capacidad para organizarla efectivamente con fines de supervivencia.”[613]

La política es pues, interpretando, diciendo de otra manera lo dicho, una preocupación estricta por la organización social la cual se presenta con fines de supervivencia, entonces esta estudia, permite decir, qué son los individuos (pues en seres grupales como el humano los individuos se adaptan a través del grupo, se conocen a sí mismos a través del grupo), que son dentro del grupo, permite pues dar orden al grupo ordenando sus individuos, qué individuos pueden ser dentro del grupo, qué individuos no pueden ser, en estricto sentido de existencia, es decir, permite contra-decir otros individuos, que posición se toma acerca de los demás grupos, permite contra-_decir_otros grupos, en fin, todo lo relativo a la supervivencia, la política es pues supervivencia a través del grupo.

Revisemos de nuevo lo ya dicho, los individuos de cualquier índole, su vida, sufre, está imbuida, en lo que en capítulos anteriores llamamos vocación de acrecentamiento, su vocación es la perpetuidad, y esta vocación de perpetuidad, su búsqueda de supervivencia, a lo largo de la naturaleza se da de distintas formas, de allí su gran diversidad, para el caso que nos interesa vimos como muchas especies logran satisfacer este ansia a través de los grupos, este, como lo hemos venido sosteniendo, es el caso del humano, el humano sobrevive a través de los grupos, entonces, con estos viáticos llegamos a este lugar, ahora bien, en este punto de este trabajo, vemos como la política es el estudio de esta realidad, pero como parece indicar lo que hemos dicho, este estudio se basa estrictamente en la organización social, mirada desde una manera, podríamos decir abstracta, es decir, mirando a la sociedad, a las organizaciones como entes, este parece ser el énfasis o el foco de atención de esta materia, lo cual nos conduce a una problemática que nos conduce a una reflexión.

Como hemos venido hasta ahora sosteniendo, la ideología sustenta al grupo por lo tanto a los individuos, pero ¿cómo sustenta esta al grupo?, lo logra a través de las normas y su fundamentación, es decir, ordena el mundo humano, el grupo, de una manera creíble para el ser critico, y esto lo hace repertoriando, organizando lógicamente el cúmulo del conocimiento humano, es decir, construye una ideología, aspecto último que no hemos tratado aun pues lo haremos más adelante.

Es así como se llega a la problemática que anunciamos, ¿será correcto el enfoque que se tiene del estudio de la política al que hicimos referencia?, ¿será correcta la tendencia que parece evidenciar el estudio de la política que tiende a estudiar a la sociedad y sus instituciones de una manera aislada?, ¿será correcto pretender comprender esa parte del conocimiento humano, como son los grupos, sin el contexto de la producción humana que lo rodea?, ¿será pues correcto estudiar la política afuera de la ideología?

Esta problemática en el estudio de la política es algo que no creo que de hecho suceda, en la practica creo que la tendencia de los politólogos es a mirar más allá de este nicho, frecuentemente vemos estudios que resaltan las influencias del trabajo de Newton, el profundo efecto de las ideas de Copernico en su contexto, o por ejemplo, el efecto que pudo tener la poesía y la música o la misma persona de Richard Wagner en pensadores como Mijaíl Bakunin, en la anarquía y el nacionalismo alemán, en Friedrich Nietzsche o en Adolf Hitler. Pero aunque esta parezca ser la práctica ese no parece ser el método propuesto por la “ciencia política”, el método como ya lo indicamos parece ser, aunque inteligentemente no se siga con rigor, el de estudiar a las instituciones y la sociedad en condiciones de laboratorio, diseccionando la realidad humana.

Pero si seguimos lo que hasta ahora hemos planteado, esto parece ser un error, no se puede estudiar a la “sociedad”, a los grupos, sin estudiar todo el cúmulo del conocimiento humano que los fundamenta.

Como vimos, los grupos se basan en el entero cúmulo del conocimiento humano repertoriado, organizado a través de la lógica en el lenguaje, y como ya vimos puede que se componga no sólo de conceptos de lo que llamamos “conocimiento estrictamente humano”, puede que se componga de ideas que aparentemente están totalmente aisladas de la problemática grupal, pero debido a la preponderancia de la forma de existir humana en grupos, debido a que la producción del conocimiento humano es grupal, debido al conjunto lógico que este forma, debido, especialmente, al sustento que le proporciona al grupo, todo termina siendo social, pues esa es la característica del humano, puede que mucho del conocimiento no haya tenido la intención de ser social, de ser funcional para el grupo, ni siquiera de compartirse, pero si por alguna razón llegó a ser público, llegó a entrar al entramado del conocimiento social, del conocimiento humano, todo termina siendo ideología y su totalidad termina sustentando a los grupos.

La ideología sustenta a los individuos pues sustenta a los grupos, sustenta a los individuos dentro de los grupos, por lo tanto no se puede separar una parte de ésta, la política, el estudio de la sociedad (en sí misma y aislada) y sus instituciones, costumbres prácticas y procedimientos, de todo su contexto, del lenguaje lógico que ordena al pensamiento humano, es decir, aunque conceptos aislados parezcan no ser política, parezcan no ser pertinentes dentro del estudio de la política, dentro de la ideología influencian y son influenciados y tienen efectos directos en la organización de los grupos, o sea, efectos políticos.

Pero esta reflexión nos lleva a otra problemática, ¿será qué estamos en presencia de dos campos muy afines?, ¿será que aun no se han evidenciado lo suficiente los puntos de encuentro de estos dos campos que aun se les separa semánticamente?, ¿será que ideología y política se confunden?

A primera vista, la solución, la respuesta a estos interrogantes que se me ocurriría para salvar la situación sería la de afirmar que la ideología en cuanto supervivencia es política, y así mantener esta división tajante, pero si seguimos fielmente lo dicho esta aseveración sería errónea, pues al ser la ideología un todo lógico, o con pretensión de lógica estricta, y a la vez ser el sustento de la vida grupal nos preguntaríamos ¿qué parte de la ideología no es supervivencia? Así sea indirectamente.

Entonces podríamos decir que ambos términos se refieren a un mismo objeto pues política es supervivencia a través de grupos, lo mismo que la ideología, es así como puede tomar razón el enfoque metodológico que dijimos expresa la “ciencia política”, esta “ciencia” se enfoca en la organización social de una manera más especifica, pero no debemos olvidar que ambos términos se preocupan por denotar la forma de vivir, de luchar humanamente que es el grupo, así ideología y política resultan de cierta manera ser términos similares.

La ideología es pues un lenguaje coherente o lógico, aunque no estrictamente, que ordena la forma de vivir humanamente, es decir, los grupos, ordena pues los mundos humanos, que son la herramienta vital, de supervivencia, del hombre, la política es el estudio de la organización social como método de supervivencia del hombre, entonces, prácticamente, ideología es política, y sin lugar a dudas ideología es lucha, es supervivencia.

Entonces, usando un poco, tergi-versando, mejor, dando la espalda a la terminología de Popper, la ideología, por lo tanto la política, son la expresión humana del egoísmo de los seres vivos, de sus ansias de sobrevivir, la ideología, la política, organizan la forma de existir humana, organizan a los grupos, los hacen eficaces en su propósito, la ideología, la política, son la expresión del egoísmo humano, son la expresión del egoísmo colectivo.

Entonces para continuar veamos y a la vez sigamos el pensamiento del autor más importante que se ha fijado en esta problemática, y según los acuerdos y diferencias con este, fijaremos, un poco más, nuestro concepto de ideología.

Dejando de lado, por ahora, descubrimientos tan valiosos como el desenmascaramiento del capitalismo, los análisis económicos, el énfasis en la realidad humana como lucha a través de grupos, o los análisis profundos de la historia humana, vemos como Marx, opinando lo contrarío acerca de la ideología, afirma que esta es una mistificación, un pobre espejo de la infraestructura que es la base de nuestra organización, es decir, refleja a los sistemas de producción; la ideología, para este autor es una “conciencia social” que resulta totalmente condicionada por la infraestructura, es superestructura[614]:

“Sobre las distintas formas de propiedad, sobre las condiciones sociales de la existencia se eleva toda una superestructura de sentimientos, ilusiones, modos de pensamiento y visiones de la vida precisos y característicamente formados. La clase como un todo los crea y los forma sobre sus fundamentos materiales y las correspondientes relaciones sociales. El individuo singular que los deriva de la tradición y la educación puede imaginar que constituyen los motivos reales y el punto de partida de su actividad.”[615] * [616]__

Y es que aunque estemos de acuerdo en que la ideología es un producto social pues el grupo “produce sus ideas y creencias características como unidad”, (pues la ideología surge del lenguaje y de las ideas que este puede albergar socialmente para el grupo) sobre la posición marxista acerca de la _ideología_debemos precisar nuestros puntos de desacuerdo con su pensamiento lo cual no servirá para hacer más claro el nuestro.

Lo primero que hemos de señalar es que si seguimos lo dicho antes en este trabajo, lógicamente, vemos como el saber científico hace parte de la ideología, hace parte del saber que como humanos compartimos, y si se acepta, aunque yo no lo acepto, a la “ciencia marxista” como “ciencia” en el sentido marxista, a la infraestructura como algo objetivo condicionante, a los sistemas de producción, que es lo mismo, como incondicionados, negamos uno de los más importantes caracteres de el saber el cual es su carácter social, lo ubicamos afuera de las ideas que como humanos compartimos.

Pero porque afirmamos esto, el sentido que Marx le da al concepto de ciencia no es el que expusimos con anterioridad, para Marx la ciencia, como pretendía su pensamiento, es un incondicionado, un condicionador, al ponerle el rotulo de ciencia, igual que como nos lo mencionaba Merton que sucede con los biólogos y físicos, se rehúsa a admitir cualquier influencia de su entorno humano, y quiere quitar cualquier sombra de macula a su pensamiento.

Pero como lo afirmamos atrás, ni la ciencia, es decir, el método científico, admite incondicionados, (Popper nos señalaba como el verdadero método científico no da como conocimiento ninguna afirmación, a lo sumo son hipótesis validas momentáneamente pero que peden llegar a ser refutadas) ni la ciencia, la verdadera, esta incondicionada, como vimos, hace parte del todo lógico de la ideología, es un condicionante y está condicionada, lo que Merton también nos expuso, esta es una de las primeras preocupaciones que sufre la sociología de la ciencia, en cuyo campo es aceptada esta realidad.

Vemos aquí pues, sin que en nada se pueda demeritar el gran trabajo de este pensador, como esta problemática que presenta su pensamiento es la problemática a la cual se ven enfrentados todos los sistemas axiológicos que fundamentan los grupos, todo ordenamiento que quiere modificar la forma de existir mundanamente humana y quiere relegar al vacío de la inexistencia formas diferentes de configuración grupal, esta obligado a solucionar la problemática de su fundamentación.

Es por esto, exclusivamente en cuanto a la dialéctica materialista, que no podemos estar de acuerdo con las opiniones de este autor en este tema, lo que tiene efectos directos en el concepto de ideología de allí la pertinencia de la referencia.

El uso de la etiqueta “ciencia” por parte del marxismo, lo cual nos lleva a una critica que me parece es mucho más importante y grave, se da con el fin de fundamentar el materialismo dialéctico que, según su lógica hará llegar a través del desarrollo “natural” que debe tener la historia, al socialismo y al comunismo, la historia termina siendo un juez moral, la ciencia marxista (la dialéctica materialista) es fundamento del orden que pretende Marx.

Pero este no es un hecho aislado, y aunque no sea enteramente lo mismo, esta es una práctica recurrente, así Platón, usando el lenguaje neutro de la nueva Phylosopia, quería sustentar sus creencias, su forma de dar orden al mundo humano, su mundo Dorio, pero, sin embargo, en nada se diferenció del antiguo pensamiento religioso:

“Los nombres de Jenófantes, Heráclito, Demócrito, Sócrates, Aristóteles… son testigos-pruebas de la maleabilidad inherente a la teoría filosófica que los envolvía. Pero rechazamos –sin poner en duda su genialidad o su importancia histórica—que el pitagorismo y, especialmente, el platonismo (abriendo un paréntesis sobre su época de <> o socrática) puedan ser considerados como parte integrante de esta teoría que se originó en la physis. Aunque su lenguaje esté dominado por las <>, el incondicionado que articula sus tácticas interpretativas se sitúa en un registro de creencia religiosa (la revelación de la inmortalidad del alma) que determina que la función semántica del lenguaje <> a una operatividad mágica.”[617]

Entonces, ubicándonos exclusivamente sobre el materialismo dialéctico, no podemos decir más salvo que una idea como esta no podría ser más criticable.[618]

Popper nos exponía cómo una idea tal es lo que este autor llama historicismo, es decir, desde Heráclito aparece la idea o la ley del cambio, como ya lo explicábamos, también dijimos que Platón era uno de los pensadores que aprovecho primero esta oportunidad que presenta este descubrimiento, así su propuesta política, es decir su lucha y la lucha de su grupo, fue la de actuar regresivamente, así el bien, la moral, se ubican en el pasado, y un “medico” de la sociedad debe detener el cambio y retroceder la putrefacción continua que significa el paso del tiempo, es decir, un avance moral es un avance hacia el pasado, nada distinto al decir de la gente anciana cuando dicen que todo tiempo pasado fue mejor.

Pero a la vez, y aprovechando la misma oportunidad, Aristóteles ubica a la moral, al bien, en el futuro, no exactamente pero se podría inferir de la teoría de la lógica, así, si hacemos que los causes de nuestro desarrollo estén contenidos dentro de la lógica, llegaremos a ese futuro moral.

Vemos pues la ya muy denunciada influencia del pensamiento griego, pero sobre todo de Aristóteles en todo su vigor, que Hegel, denuncia Popper, es el primero en aprovechar, como ya lo habíamos dicho, así, hace nacer la dialéctica, la tesis, la antitesis y la síntesis que harán que el futuro sea moral y llegué indefectiblemente, así, el pueblo alemán es el futuro moral, lógico e inevitable de la historia, lo cual ya hemos tratado.

Después de la aparición de los planteamientos de Darwin, la oportunidad que representa el pensamiento aristotélico es de nuevo aprovechada y es Spencer quien le da el carácter evolucionista a los descubrimientos Darwinianos, lo cual también habíamos señalado.

La sociobiología también se vio envuelta en este optimismo moral y así, por ejemplo, tomando en parte el evolucionismo, desarrolló teorías como la de la selección genética, como ya también se vio en su oportunidad.

Lo cual nos lleva a hacernos un cuestionamiento, ¿Cuál es el factor común que detectamos en todas estas corrientes?, Aristóteles nos señalaba que algo moralmente deseable es una relación interindividual de superioridad-inferioridad, un orden, así la superioridad e inferioridad naturales determinan la existencia de señores y de esclavos, también nos dice que las formas de gobierno de mayor a menor según su nivel moral son Monarquía, Aristocracia, Democracia, Oclocracia, Oligarquía y Tiranía; para el caso de Hegel lo deseable moralmente, lo cual es inevitable después de el paso del tiempo, es la superioridad del pueblo alemán, el evolucionismo también nos entrega, al final una situación justa, que dependiendo del lugar o el contexto se ha tornado como superioridad racial, étnica, nacional, etc.

Lo cual nos lleva a pensar en otra popular profecía, “el pueblo elegido”, ¿cabe distinguir tanto pensamientos tan similares?, ¿cabe adjudicar, decir que a la historia le pertenece la facultad de declarar la moral?, no será mejor decir que la historia le pertenece a los ganadores, que somos hijos de sangre, que somos porque alguien más tuvo que dejar de ser, sin merecerlo, sin merecerlo nosotros:

“La sangre es el espíritu del hombre. De cuanto se ha escrito amo solamente lo escrito en sangre. No os avergoncéis del odio y de la envidia que anidan en vuestros corazones. Es bueno el odio y glorioso ser envidiado. ¿Es la buena causa la que santifica incluso la guerra? Yo digo que es la buena guerra la que santifica todas las causas.”[619]

He allí en pleno vigor el carácter político de la ideología, el carácter de lucha, que humanamente es entre grupos, como bien y exactamente lo señala el mismo Marx, entonces volviendo al caso de este autor, ¿cabe distinguirlo tanto de pensamientos tan similares?, ¿cabe distinguirlo por el simple rotulo de “ciencia” que le entregó a la dialéctica?, ¿cabe pensar en un fin moral de la historia?

Vemos pues el carácter político de la ideología, de este tipo de ideologías, que hacen ver a la historia como un continuo acercamiento al fin moral, científicamente, y a los grupos como ese fin. (Capítulo 9, punto 9.3)

De este historicismo Popper también acusa a Marx, Popper aunque valora como deseable los fines perseguidos por Marx, también acusa su dialéctica como historicista. Engels también parece notar esta situación, este determinismo-historicismo:

“Reconocía que él y Marx al plantear una nueva idea habían acentuado demasiado la medida en que podían atribuirse causas económicas a las instituciones políticas y legales. Afirmaba que sería pedante buscar causas económicas de toda la historia, poniendo el ejemplo del cambio de consonantes en el Alto Alemán, como un caso en el que no podría encontrarse probablemente ningún origen económico…Sugirió que, en el caso de la religión y la mitología, las fuerzas económicas pueden actuar negativamente más que positivamente.”[620]

He allí el carácter político de la ideología, he allí el carácter político de la ideología de Marx que por intenciones políticas planteaban el determinismo el cual sustentaban a través de su ideología.

Es pues así como Marx encuentra fundamento a su ideología, pues es ideología, el paso “científico” del feudalismo al capitalismo, luego al socialismo y por ultimo a la sociedad sin Estado, el comunismo, es decir, el avance hacia la moralidad es el fundamento del grupo, mundo, clase obrera, fundamento por el cual puede legislar, ordenar su interior. Una critica tonta y obvia se preguntaría ¿si es tan inevitable el destino de este “pueblo elegido” la clase obrera, por qué luchar?

He allí el carácter político de la ideología de Marx, a través de la dialéctica materialista Marx fundamenta el grupo clase obrera, y gracias a esta fundamentación puede ordenar, legislar este mundo, el grupo marxista, orden que es esencial para la existencia de cualquier grupo.

Es esta la verdad que la ideología marxista quiere ocultar detrás del rotulo de ciencia, la ideología marxista quiere mostrar su capricho moral como un hecho científico, y superar así otros caprichos, hecho científico demostrado a través de la ciencia del materialismo dialéctico, la ideología marxista esta así pues luchando por el espacio humano, quiere ser, quiere significar, vale redundar, semánticamente, justicia, la ideología marxista quiere dejar en la inexistencia de la ilógica al capitalismo, dentro de esta nueva lógica, que ordena toda la ideología humana, dentro de este nuevo lenguaje, el capitalismo simplemente no existe pues es ilógico o solamente existe como un paso.

Es decir, usando terminología marxista, en Marx vemos mistificado (ideología) el concepto de sistemas de producción, vemos convertidos los sistemas de producción en ideología, vemos convertida la infraestructura en superestructura, y así, ordenando la ideología, dándole coherencia, dando un nuevo lenguaje, una nueva lógica al grupo clase social, se ordena un nuevo mundo humano con el cual se pretende sobrevivir y luchar, valga la redundancia.

Esta connotación de los sistemas de producción como influencia única de la superestructura, es una afirmación, al menos, inexacta:

“Lo que distingue a la teoría de Marx es su teoría de que las creencias ideológicas son características de las clases sociales y reflejan la posición de una clase en la estructura de la sociedad, que puede explicarse a su vez por el sistema económico de producción. Ésta es, sin duda, una tesis muy limitada, porque cualquier grupo puede tener sus creencias y actitudes típicas, y si se le da a la palabra el significado usual de racionalización, la psicología de Freud puede aportar más ejemplos que la economía.”[621]

La situación, como ya se dijo, es que la ideología es un todo lógico, así en esta puede influir los sistemas de producción si estos son elevados al conocimiento humano a través de la ciencia, como por ejemplo a través de la economía, si esta estudia el fenómeno, o pueden también ser incluidos, conceptualizados, a través de mistificaciones como las de Marx, y así influir en el mundo humano, pero no puede ser esa infraestructura incondicionada que planteaba Marx, antes que incondicionada es como todo el conocimiento humano, capaz de condicionar y ser condicionada.[622]__

Pero no es sólo en el sentido tan obtuso como en el expuesto anteriormente como la ideología puede influenciar a los sistemas de producción, la ideología como un todo lógico no se podría reducir sólo a tecnología, aunque esto parece exponerlo Sabine a renglón seguido, la ideología como un todo lógico, ordena, repertoria todo el mundo humano.

Marx pues no es ciencia pero si es conocimiento humano, y este conocimiento logró ganar su espacio vital dentro de la ideología pretendiendo no ser ideología, pretendiendo ser esa ciencia milagro de siglos pasados que pregonaba fijar definitivamente el conocimiento verdadero, y ganando este espacio el marxismo pretende reordenar su lógica y aspectos que antes podían existir en el mundo humano, Marx los relegó a la inexistencia.

Redondeemos entonces la idea para así poder acercarnos más al concepto de ideología con la ayuda de este autor que descubrió para el mundo su importancia, el caso de Marx es para nosotros, en este trabajo, de extrema importancia, no sólo porque enfocó la atención hacia este nuevo concepto descuidado de la vida humana, también por sus grandes descubrimientos, pero en especial porque, situación que no le agradaría al autor, es un ejemplo paradigmático de lo que es ideología, así junto con este autor, junto con su obra, junto con sus errores y aciertos, junto a todo lo dicho, acerquémonos pues más a nuestro objeto.

Marx, al igual que Napoleón[623], usa el término ideología de forma despectiva señalándola como un fantasma que representa la infraestructura, es decir representa a lo contrario de “ciencia”, pero como quisimos señalar al volver a traer a colación las ideas marxistas esto es una conclusión errónea.

Vimos pues, otra vez, cuales fueron los fines de esta situación, Marx quiso separar de la superchería humana a la verdad, el dicho de verdad, su veredicto, así, luchando por el espacio humano, por el lenguaje, por la semántica de verdad, lograría dar orden, su orden al mundo.

Entonces podríamos decir que podría ser cierto el afirmar que la superestructura, la ideología, es un reflejo de la infraestructura, pero diciéndolo en nuestras palabras, la ideología es el reflejo de un orden lógico que da forma a los mundos humanos, pero antes que ser un simple condicionado, antes que ser un simple reflejo del orden, condiciona ese orden, condiciona la lógica dentro del lenguaje.

Es pues como la ideología no es una simple mistificación de algo que ordena el mundo humano, Marx diría los sistemas de producción, antes que ser algo que refleja ese orden, ordena, es así como no se puede descartar la influencia de factores económicos dentro de la ideología, pero la situación no es como la expresa el marxismo, puede que las situaciones económicas influyan dentro de la ideología pero la mecánica es diferente.

Los hechos económicos son percibidos, generalmente por los sentidos, pero al llegar al ser inteligente, la situación toma otras dimensiones, el ser inteligente toma los datos proporcionados por sus sentidos pero al entrar en su psiquis estos datos no son simplemente almacenados, los datos, gracias al lenguaje, son recepcionados pero además son conceptualizados, son repertoriados, se les asigna un orden lógico, que es permitido por el lenguaje, y después de pasar por el tamiz del ser inteligente dejan de ser simples datos, ahora son re-flexión, son un reflejo, en ese sentido si podría la ideología ser reflejo, pues es reflexión.

Es pues como los hechos económicos de hecho pueden llegar a influenciar en el mundo humano, pero primero tienen que ser recepcionados, puede que científicamente (con ello, obviamente, no me refiero a la dialéctica materialista-científica de Marx), a través de las ciencias económicas, puede que simplemente sean mistificaciones de la realidad que llegan a ser esto después de ser reflexionadas e inscritas en la sociedad, (con esto si podría referirme a la dialéctica materialista-científica de Marx), pero sólo al ser recepcionadas, inscritas, repertoriadas, lógicamente reflexionadas, son ideología y pueden llegar a influenciar.

Y es esto lo que sucede con Marx, este recepciona, repertoria, refleja, reordena, reflexiona, las realidades económicas y así estas terminan ordenando el mundo a través del dicho marxista, pero es sólo después de pasar por el tamiz humano, por el tamiz marxista, solamente después de ingresar al mundo humano, sólo después de convertirse en parte del cúmulo de conocimiento del hombre, después de compartir su lógica, o sólo después de reordenarla, solamente después de convertirse en ideología, en fin, sólo después de esto es como las realidades económicas pueden ordenar el mundo humano.

Entonces, sólo en honor a la duda, así aceptáramos a la dialéctica materialista como verdad, sólo después de ser recepcionada, sólo después de ser reflexionada, es decir sólo siendo ideología, es como esta podría ordenar el mundo humano, mas nunca es un incondicionado.

En conclusión pues, al contrario de lo que sucede con Marx, en este trabajo ideología no es un simple reflejo de lo que para Marx es la realidad, la verdad, ideología es la misma verdad, la misma realidad de los mundos humanos, de los grupos humanos, la ideología es la misma realidad, la misma verdad/dicha/humanamente, la ideología es condicionante y es condicionada, es el cúmulo del conocimiento humano y no es para nada valido separarla de la ciencia, que para el caso de Marx sólo sucedió con animo proselitista.

“Por toda la teoría marxista circula otro tema que se relaciona con el problema de la falsa conciencia, aunque no ha sido claramente formulado. Se trata de la concepción de la ideología como expresión inconciente de <>, los cuales a su turno son concebidos en términos de los intereses objetivos de las clases sociales. Así, hay una reiterada insistencia en la naturaleza inconsciente de las ideologías:<<La ideología es un proceso que el llamado pensador lleva a cabo conscientemente, en verdad, pero con una falsa conciencia. Los motivos reales que lo impulsan permanecen desconocidos para él; de no ser así, no sería en absoluto un proceso ideológico. Por ello, imagina motivos falsos o aparentes. >>”[624]

La ideología es imaginación, es construcción social, es valoración de datos verdaderos, falaces, es superchería y ciencia, en fin, un todo de todas las construcciones humanas, que a través del lenguaje se convierte en un todo lógico que le da formas a los mundos humanos, es decir, a los grupos.

Y es precisamente esto lo que sucede, volviendo al carácter político de la ideología, con la ideología marxista, rompe la lógica y establece otro lenguaje, donde la dialéctica materialista es ciencia, el sistema de producción es un incondicionado condicionante y este apunta al fin moral de el gobierno de la clase obrera, el capitalismo, los capitalistas, son así relegados a la inexistencia pues están afuera del nuevo lenguaje que es ahora el que interpreta y le da forma al mundo, el capitalismo resulto contra-dicho y relegado a la ilógica, Marx es pues una descripción que nos es más ni menos moral que cualquier otra, que fundamenta y ordena el mundo a favor de un grupo y que al final responde a la vieja idea que parece tener fundamento en Aristóteles que tiende a hacer aparecer al último hombre como el fin de la historia, el único políticamente correcto.

Entonces al hablar de ideología no podemos descartar ningún aspecto de saber humano, la ciencia esta condicionada pero también condiciona, así es como nuestro lenguaje ya no puede ignorar que la tierra no es el centro del universo y a esto tendrá que atenerse el hombre al describir su mundo, podemos también aceptar la dialéctica materialista como ciencia y a esto deberá atenerse nuestro lenguaje, es entonces así como vemos cómo la ideología es un lugar donde reside el poder, es este el carácter político de la ideología.

La ideología es pues política, sin más, pues es orden social y, en mérito de lo expuesto, no es dable pensar en política sin ideología pues la ideología es el marco de donde no le es posible salir lógicamente a la política, y tampoco es dable pensar en ideología sin política porque, si pensamos en las palabras de Sabine, política es organización grupal para sobrevivir, lo que no es nada menos que lo que hemos querido señalar que es ideología, esta es pues adaptación, que surge a raíz del lenguaje por la posibilidad que en el hombre se presentó de ser inteligente y a la vez vivir en grupo, y que adapta tanto individualmente a los hombres a su ambiente, pues su ambiente es grupal, como a los grupos pues los fundamenta y ordena para competir humanamente, es decir, en grupos.

Ideología es pues política porque fundamenta y ordena la forma de sobrevivir humana que es la política, es decir, fundamenta y ordena los grupos, miremos otro ejemplo así nos acercamos otro poco a la idea que queremos logar.

“En cierta ocasión llamó Jesús a Pedro, a Santiago, y a Juan su hermano, y los llevo a un monte alto y apartado. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y el vestido blanco como la luz. De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, que hablaban con Jesús. Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: “Señor, ¡qué bueno que estemos nosotros aquí! Si quieres, hago tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías”.

Todavía estaba él hablando, cuando apareció una nube luminosa que se posó sobre ellos. Entonces se oyó una voz que salía de la nube y decía: “Este es mi hijo muy querido, en quien tengo mi complacencia. Escúchenlo”.

Al oír esto los discípulos, se postraron en el suelo, llenos de temor. Jesús se acercó, los tocó y les dijo: “Levántense, no tengan miedo”. Y al levantar la vista, no vieron a nadie más que a Jesús. Cuando bajaban del monte, les ordenó Jesús que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el hijo del hombre resucitara de entre los muertos.”[625]

La ideología es pues fundamento y orden de la forma de instalarse en el mundo los humanos, es fundamento de los grupos.

La ideología es un lugar de poder, faculta al hombre a decir, a legislar su medio ambiente, el fundamento de los grupos es pues la facultad de decir, la facultad de ordenar que a los ojos del ser inteligente debe estar fundamentada, así: “…cuando apareció una nube luminosa que se posó sobre ellos. Entonces se oyó una voz que salía de la nube y decía: “Este es mi hijo muy querido, en quien tengo mi complacencia. Escúchenlo”.” [626]__(Subraya fuera de texto)

Y al facultar al hombre a decir, lo faculta a decir su mundo, a ordenarlo: …“En cierta ocasión llamó Jesús a Pedro, a santiago, y a Juan su hermano, y los llevo a un monte alto y apartado. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y el vestido blanco como la luz.”[627], así, con este pasaje, las escrituras invitan a los hombres a transfigurarse, a tomar la figura, la forma que dice quien está facultado para hacerlo, a quien se debe escuchar, así, de esta manera, el facultado ordena, da forma, construye la silueta, la figura del hombre humanamente, es decir, dentro del grupo.

Y aunque aparentemente la idea repugne al hombre que la piensa pues acusa a su identidad como ser grupal, el grupo es utilidad, es beneficio, en ocasiones para pocos, pero que al instalarse en el planeta el humano sólo puede hacerlo de una manera, grupalmente, así para Popper Platón es: “…un código de utilitarismo colectivista o político. El criterio de la moralidad es el interés del estado. La moralidad no es sino higiene política.”[628]__

La ideología entonces es política en cuanto ordena y fundamenta la manera de estar humanamente, es decir, los mundos, es decir, en grupos, sin que sea dable entre los dos términos establecer grandes diferencias, sus diferencias, en el fondo, resultan ser muy tenues.

Pero antes de proseguir hagamos una acotación metodológica que nos ilustra más el problema de la ideología como cúmulo del conocimiento humano, y como un todo. Con el anterior análisis nos hemos internado, sin quererlo, dentro de lo que en un principio llamamos “conocimiento estrictamente humano”, lo cual nos evidencia, con todo rigor, el carácter unitario de la ideología como sistema lógico que aglutina el conocimiento, y su falta de delimitación clara nos evidencia, aun más, su carácter, como un todo, de adaptación que tiene la ideología, su carácter político, siguiendo a Sabine, así hecha esta salvedad continuemos.

Es entonces la ideología el género de todo el pensamiento humano y que además de género es su orden, su lógica, pero además de ser género del conocimiento humano, en lo estrictamente adaptativo, es decir en lo político, sin que como ya vimos se pueda escindir claramente a la ideología en aspectos políticos y no políticos, la ideología es género de orden.

Es así como todo el pensamiento humano está destinado a dar orden a los mundos humanos, como ya lo vimos, la ciencia, por ejemplo, está determinada, pero también puede determinar, es así como ésta en ocasiones puede limitar lo que pensamos de nosotros mismos o abrir nuestras posibilidades. Es por esto como a partir de los trabajos de Darwin que evidenciaron la evolución que pueden sufrir las especies, Spencer toma su base y abre paso al evolucionismo que tantos movimientos políticos ha influenciado y podrá influenciar en el futuro.

Pero en lo estrictamente político, si es que cabe hablar de esta forma, en lo estrictamente adaptativo, en el orden social propiamente dicho, la ideología es género de porciones del conocimiento humano que están en estricta relación con el orden, con la forma, con la organización social, es decir, dan forma social a los mundos humanos, es así como la ideología es género de porciones de pensamiento que partiendo de la ética, pasa por el mito, la religión y el derecho, la ideología es genero del orden.

El orden dentro de la ideología, dentro del pensamiento humano, ha sido una problemática que parece aun no esta resuelta, partiendo de la ideología los mundos toman formas, los grupos humanos toman formas, esto es política, es decir, adaptación humana de los humanos a su ambiente, como bien nos lo señalaba Sabine, pero como hemos venido declarando, los grupos, los mundos humanos, dependen enteramente del orden, de la normatividad que posean, esta normatividad para el caso humano esta señalada por la ideología, ésta, organizando coherentemente todo el conocimiento humano, que es conocimiento humanamente, es decir en grupo, dentro de un grupo, organiza o normativiza los mundos humanos, la ideología, su lógica, dota del orden que está en la esencia, que es el fundamento, de los grupos.

Pero, continuando, éste orden, ésta normatividad, en el humano tiene una forma de presentarse más obtusa, más grosera, se hace evidente de formas más patentes, mostrándose como orden, simplemente orden, la norma como norma, es decir justicia.

La justicia, como parte del conocimiento humano, hace parte de la ideología, comparte su lógica, mejor aun, debe respetar su lógica sino quiere verse en el vacío de la inexistencia, pero antes que esto, es una expresión grosera, patente, manifiesta, evidente, palmaria, en fin, clara, de lo que es política.

Como señalamos, una de las grandes características de los grupos humanos, una de sus grandes necesidades, la esencial, es la existencia de normas, y esta necesidad, desprovista de la elegancia de la lógica ideo-lógica, desprovista de la exuberancia de la cultura humana, mostrada sin delicadeza, la norma como norma, con crudeza, es la justicia. La justicia es pues la muestra ruda, para algunos amarga, de las funciones sociales, es decir, políticas, adaptativas de la ideología.

La justicia es pues parte de la ideología, como parte del conocimiento humano comparte su lógica, como parte de su lógica, se fundamenta en la ideología, es una evidencia clara de las funciones adaptativas de la ideología, es en fin pues la normatividad esencial que fundamenta los grupos.

Veamos dos ejemplos de lo que queremos expresar antes de continuar.

Dentro de la división marcada estadounidense que se presentaba anteriormente entre las razas negra y blanca, pues hoy creo esa diferencia no es tan notoria además en el escenario se hacen presentes otros grupos raciales, una de las formas de combatir, de luchar por la supervivencia, en un escenario humano, fue la de buscar fenómenos de cohesión que permitirán a algunos individuos luchar humanamente, es decir entre grupos, para este fin se debió entonces fundamentar la norma básica de todo grupo, ¿por qué nos unimos, vale decir, por qué somos iguales, por qué somos un grupo?

La respuesta como ya lo sabemos es una norma, norma que debe fundamentar un grupo en particular, es decir los negros, y no a cualquier grupo vale decir, mujeres, jóvenes, estudiantes, estadounidenses, clase obrera. Pero esta norma, elegantemente, humanamente, esta dicha-fundamentada, en la ideología, así humanamente se dice que los negros, algunos estadounidenses, algunos mujeres, algunos de clase obrera, algunos jóvenes, son iguales porque comparten su color de piel, comparten su origen africano, comparten una religión que algunos han olvidado, la musulmana, pero que está en su esencia, comparten gustos musicales como blues o el jazz, desarrollados a través de canciones de oración o de trabajo, o razones o conceptos históricos como el compartir la historia de la esclavitud, cuestión donde también serían asimilables a los indígenas de Suramérica; entonces gracias a la ideología no se dice, groseramente, no se asevera sin más, una norma que afirma que: los negros son iguales o pertenecen, pues humanamente se necesita un grupo para luchar, para sobrevivir, es decir, en reacción a la segregación racial por parte de los blancos no se dijo simplemente, groseramente, “somos iguales porque somos negros”[629].

Otro tanto podemos afirmar acerca de la Alemania nacional socialista anti-semita, la búsqueda de esta norma, la norma fundamental de los grupos no fue simplemente el planteamiento de dicha regla, la música y poesía de Wagner, los autores irracionalistas, la reacción a un grupo poderoso contrario, los judíos, la reacción a la derrota que sufrió el imperio alemán, lo que el proselitismo llamó “los criminales de noviembre”, la profecía del milenio que aseguraba mil años de superioridad mundial alemana, idea muy cercana a Hegel, o el mito de la superioridad aria que origino varias expediciones “arqueológicas”, sustentan la norma fundamental; la búsqueda de esta norma pues se dio humanamente es decir ideo-lógicamente y no se dijo simplemente, groseramente, “somos iguales porque somos alemanes”. De esta forma la justicia, que hace parte de la ideología, afectó y funcionalizó dos grupos que podríamos considerar rivales como los negros y los blancos.

La problemática acerca de este término ha discurrido bajo muchos nombres lo cual no ha solucionado todas las dudas, así sobre la justicia muy variadas disciplinas han intentado abordar su temática, así la filosofía jurídica se expresa:

“Así como la dogmática jurídica es la ciencia del sentido normativo del derecho positivo válido y la sociología del derecho la ciencia de las regularidades del derecho y de la vida jurídica, la filosofía del derecho tiene que ver con el derecho como debe ser, con el derecho “correcto”, el derecho “justo”, en resumen: ella es una doctrina de la justicia. Mientras la ciencia jurídica dogmática no sobrepasa el derecho vigente y sólo critica intrasistemáticamente, la filosofía del derecho orientada transistemáticamente se interesa por el derecho vigente sólo con respecto a su valor o disvalor.”[630]

Otra disciplina, desde la perspectiva del derecho como la anterior, que estudia el problema de la justicia es la dogmática jurídica:

“Dogmática es, según Kant, “el procedimiento dogmático de la razón pura, sin previa crítica de su propia capacidad”. El dogmático parte de presupuestos que toma sin examen como verdaderos, él piensa ex datis… argumenta el dogmático siempre intrasistemáticamente.”[631]

Al respecto también disciplinas como la teoría del derecho han intentado hacer aportes:

“La diferencia de la filosofía del derecho y la teoría del derecho es, por lo demás, muy imprecisa. Que, como ya se ha anunciado, la filosofía del derecho sea más de contenido, la teoría del derecho orientada más formalísticamente, es cierto cum grano salis, pero como no hay materia sin forma ni forma sin materia, es imposible alcanzar una delimitación exacta… En principio se diferencia la teoría del derecho de la filosofía del derecho sólo por un motivo: se trata para ella de la “emancipación” de la filosofía; el jurista quiere responder los problemas filosóficos del derecho en una escena propia, como una especie de “filosofía jurídica” (Roellecke).”[632]

Pero la verdad, acerca del tema, más problemas que soluciones se han__aportado[633]. Esta problemática se ve evidenciada de distintas maneras, he aquí una simple:

“Por otra parte, las directrices generales para los planes de estudios de la licenciatura de derecho que establece el Real Decreto 1424/1990 sólo confirman que el confucionismo que practican los filósofos del derecho acerca de los contenidos de la materia que explican tiene un emulo ministerial. Dos son los temas en los que se divide la ocupación de la filosofía jurídica. La llamada “teoría del derecho” comprende, sin orden ni método, materias tan diversas como la introducción al derecho, la teoría de la ciencia jurídica, la teoría fundamental del derecho o la axiología jurídica –entendiendo por esta “los problemas del derecho justo y la eficacia del derecho” (sic), como si ambas cuestiones fueran de correlato lógico--.”[634]

Es una confusión que se ve expuesta, descubierta, desde el principio, y que aun así nadie se detiene ante sus propias necesidades críticas, valorando más sus necesidades sociales, es decir, adaptativas, por el humano ni justicia ni derecho, por lo menos derecho justo, han sufrido hasta ahora de una definición, sin embargo se continua con su estudio:

“En cualquier otra disciplina la previa determinación del objeto sobre el que se ha de volcar el análisis, ya sea científico, ya sea filosófico, parece de secuencia lógica. La distinción de la tipología angélica en ángeles, arcángeles, querubines, serafines, principados, tronos, potestades… implica la previa concepción de lo que se considera materia angélica –por ejemplo, ser sustancia eviterna--. Sin embargo, la filosofía del derecho se ha visto tradicionalmente exonerada de esta labor. No existe reparo alguno en acometer una taxonomía sobre un concepto que permanece indeterminado. Los filósofos del derecho son capaces de filosofar acerca de algo cuyo contorno no explicitan. Hay, por ello, buenos motivos para pensar que, en la actualidad, el objeto sobre el cual gira la reflexión de la filosofía del derecho es la filosofía del derecho misma. Así, Piovani no tiene inconveniente en reconocer que “la filosofía del derecho no es sino el conjunto de las filosofías del derecho de los diferentes filósofos” y que, por tanto, “las filosofías del derecho son la filosofía del derecho”[635]

Es un ejemplo de cómo la realidad, la realidad humana es el dicho humano, que sólo es realidad por ser dicha por el humano, el estudio de la filosofía del derecho es el estudio de la realidad humana, por eso se estudia a sí misma sin importar sus fundamentos.

“Así las cosas, el planteamiento ontológico respecto de la realidad jurídica es una auténtica precondición de la filosofía del derecho.”[636], es la precondición de la posición critica de la inteligencia humana, más no precondición de la existencia humana.

La ética nos dice otro tanto acerca de la problemática de la justicia, para algunos autores ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral, es el estudio sistemático de las afirmaciones morales, como sistema, entonces como se puede ver la definición de justicia no es un tema pacifico y mucho menos acabado.

Entonces pues, para nuestro trabajo, la justicia, la ética, la filosofía del derecho, o cualquier otro nombre que se le haya dado a lo largo de el conocimiento humano, a el orden esencial de los grupos lo llamaremos sistemas axiológicos, pero tomaremos el concepto de ética en el sentido ya mencionado, como el estudio de los sistemas morales o de la pluralidad de conceptos morales que gracias al lenguaje son un sistema, sin que este cambio de nomenclatura se deba a nada más que al temor de que se pueda llegar a confundir estos sistemas axiológicos con una ética en particular, o con pensamientos morales en particular tales como las sentencias Kantianas, o la ética de la comunicación, o la ética empírica, o la utilitarista, o la revolucionaria, o la ética cristiana, en este aparte queremos subrayar pues a la ética como sistema de valores organizados lógicamente, que para este trabajo hemos decidido llamar sistemas axiológicos, entonces continuemos dilucidando, más en concreto, que entendemos por este termino.

Como ya lo hemos señalado la ideología es la comprensión de todo el conocimiento humano, que gracias al lenguaje el humano logra conceptualizar, reflexionar, este cúmulo de conocimiento, por el humano es repertoriado, organizado, lógicamente y convertido en un todo que se expresa en un lenguaje.

Como ya vimos este sistema, la ideología, es consecuencia de la manera de vivir humana, de los mismos humanos, es consecuencia de la manera de vivir en grupos que gracias a la inteligencia permite crear un lenguaje complejo y socializar lo reflexionado, es decir, compartir todo el conocimiento social, pero además de esto vimos como este sistema, la ideología, tiene directas consecuencias en la manera de vivir humana, es decir, en grupos, esta permite siendo un sistema lógico, dar forma, dar coherencia, a los grupos humanos lo que al final se traduce en las reglas que permiten la existencia grupal, la ideología es pues la fuente de donde los humanos se permiten vivir en grupos, la ideología es la fuente de donde se extracta lo que esta en la base, en le esencia de la existencia grupal, las normas.

Entonces, avocándonos al tema de los sistemas axiológicos, debemos decir pues que estos son normas, son sistemas de normas, que hacen parte de la ideología pues son parte del conocimiento humano, que gracias a su coherencia interna y a la coherencia que guardan con la ideología hacen parte de esta, de otra forma estrían relegados a la inexistencia de la ilógica, hacen parte de la ideología pues se fundan en ella, a través de la ideología existen, sino estrían condenados a la inexistencia de lo no dicho, de lo indecible, de lo ignominioso, son, en fin, también, sustento del grupo pues le dan su normatividad esencial, más directamente, sin rodeos, dotan a los grupos siendo parte de la ideología, basándose en la ideología.

Entonces estos sistemas axiológicos son sistemas de normas, algunos muy simples, otros muy elaborados, que usando el lenguaje adquieren lógica y que según la ideología en la que estén insertos se fundamentan de diferente forma, pero que al final son las representaciones más toscas, burdas, de la ideología, es decir, del orden que la ideología proporciona a los grupos, el orden en los sistemas axiológicos es mostrado como orden, la norma es mostrada como norma, desnuda, como un mandamiento incondicionado.

De allí la actitud usual de los regimenes totalitaristas, allí la norma es mostrada como norma, sin ningún intento por convencer al animal crítico, es así como no conviene que el habitante de la polís abandone ésta antes de que su espíritu esté suficientemente cansado como para adquirir ideas alógicas, exteriores, para estos habitantes, para el Estado, es mejor sólo obedecer la norma, obedecer al filósofo rey, sin cuestionamientos, la norma es pues, sin ser diferente de la ideología, la muestra de la poca habilidad de un gobernante, su falta de delicadeza:

“Platón inicia la exposición de su Mito de la Sangre y del Suelo con la admisión lisa y llana de que sólo se trata de un fraude. “Bien entonces –dice el Sócrates de la Republica-- ¿podríamos fabricar, quizá, una de esas útiles mentiras que acabamos de mencionar? Con la ayuda de una sola mentira señorial podemos, si tenemos suerte, llegar a persuadir incluso a los propios gobernantes, y si no, en todo caso, al resto de la ciudad.” Vale la pena destacar el empleo del término “persuadir”. Persuadir a alguien a que crea en una mentira significa, con más precisión, extraviarlo o burlarse de él, y estaría más de acuerdo con el franco cinismo del pasaje expresar en nuestra traducción: “Podemos, si tenemos suerte, burlarnos incluso de los propios gobernantes.” Pero Platón utiliza el término “persuasión” con suma frecuencia y su empleo en esta ocasión ayuda a comprender otros pasajes. Así, bien podría tomarse como una advertencia de que en otros pasajes semejantes puede haber tenido presentes, al usarlo, mentiras propagandísticas, especialmente cuando sostiene que el hombre de estado debe gobernar “por medio de la persuasión y la fuerza.”[637]

El estadio comunista sería, si existiera, una muestra absoluta del refinamiento intelectual del humano, un enseñoramiento total de la ideología, no haría falta decir, “no puedes ser propietario” sino que los mismos individuos, imbuidos en la ideología, no desearían ser propietarios, no haría falta el Estado ni la coacción, no haría falta la fuerza ni los incondicionados normativos. __

De allí la actitud de los regimenes totalitaristas, su falta de refinamiento no les permite convencer, persuadir, y por esto deben coartar la llamada “libertad de expresión”, deben cerrar canales de televisión u oficinas de prensa, el disidente no es alguien con una opinión contaría, es un loco cuya locura no le permite acceder al dogma y tanto este como el resto de los individuos, su existencia, sólo se deben a la preocupación por obedecer, es decir, se debe guardar silencio, no se debe decir, pues se ignora el dogma y para hacer las cosas más claras, el dogma está expresado en los incondicionados normativos, en los sistemas axiológicos, sólo se debe obedecer.

Y dentro de estos sistemas axiológicos, como veníamos diciendo, podemos encontrar varios tipos, que son tanto norma, desnuda, como su fundamentación, en fin, son ideología, hacen parte de la ideología, así encontramos a la moral, el mito, la religión y, entre otros, el derecho.

La moral por ejemplo, puede ser una de las expresiones más libres de ideología (tomando esta como incondicionados normativos concretos, a diferencia de la ética que la tomamos como una especialidad que estudia los sistemas, más no un sistema en concreto), pues es personal, interna, y no dependiente de una fuerza que la respalde, pero de todos modos pertenece a la ideología, pues dentro del individuo que la piensa hay toda una construcción caprichosa de lo que _debe ser_y sus fundamentos ideológicos.

La religión es un estadio más avanzado de “persuasión”, es decir, de ideología sin ser un sistema axiológico muy elaborado, pero también es un método para dotar de la esencial normatividad a los grupos: “Históricamente, es indudable que toda ética comienza con la religión.”[638]

La religión es uno de los fundamentos históricos del orden: “Es por mandato de Zeus que Hermes les concede a los hombres el sentido de la justicia y el honor, distribuyendo el don entre todos los hombres por partes iguales.”[639]

“Puede advertirse un enfoque similar, a mi parecer, en el Sócrates histórico (ver capitulo 10), que se sintió impulsado, tanto por su conciencia como por sus creencias religiosas, a poner en tela de juicio toda autoridad, y que buscó permanentemente aquellas normas en cuya justicia podía confiar.”[640]

Es un método pues para dotar de la normatividad esencial de los grupos, es decir, es política, es decir, hace parte de la ideología, es ideología:

“Si se tiene en cuenta el franco reconocimiento de Platón de que su Mito de la Sangre y del Suelo es una simple mentira propagandística, se comprende que la actitud de los comentarios con respecto al Mito sea algo desconcertante. Adam, por ejemplo, escribe: “Sin él, el esquema actual del estado sería incompleto. Necesitamos alguna garantía para la permanencia de la ciudad…; y nada podría estar más de acuerdo con el espíritu moral y religioso prevaleciente de la… educación platónica que el haber buscado esa garantía en la fe más que en la razón”.”[641]

Y es algo con lo que estoy de acuerdo, en parte, con Adam, si, sin él, el esquema actual del Estado no sería el mismo, pero en cambio yo diría, sin la ideología, para este trabajo diríamos, que sin la ideología, la morfología de los grupos no sería la misma, es un reconocimiento del papel que juegan las ciencias, las creencias, en fin, la ideología en el mundo humano.

Así, repitiendo una cita antes mencionada, sin estar seguro acerca de la reminiscencia a la cual hace referencia Popper:

“En realidad, el comentario de Adam manifiesta reminiscencias del convencionalismo de Hobbes; de la concepción de que los dogmas de religión, si bien carentes de verdad, constituyen un recurso político indispensable y de suma eficacia.”[642]

Sabiduría que Critias transmitiría a su sobrino Platón:

“De acuerdo con la concepción de Critias, la religión no es sino la mentira señorial de un grande y hábil hombre de estado.”[643]

La religión es un recurso político, es, hace parte de la ideología.

Y por ultimo podemos mencionar al derecho, el derecho no sólo es una forma muy eficaz de fundamentar el orden grupal, sino que también es un sistema axiológico altamente elaborado.

El derecho como sistema axiológico comprende una alta concreción de lo que es la definición de justicia para un determinado grupo, sin que esto valide la justicia (es decir, es sólo una descripción más minuciosa del concepto de justicia sin que en realidad se preocupe, eficazmente, de su fundamento), así una innumerable cantidad de situaciones concretas reciben descripción, el dicho de verdad, una altísima cantidad de situaciones concretas están reguladas por el derecho, de allí que afirmemos que es un sistema altamente elaborado, pero lo cual no soluciona el problema de la fundamentación, entones veamos rápidamente en este aparte como es que el derecho logra ser verdad y dar forma a los mundos humanos.

El derecho, nacido hace mucho tiempo, también, como ya lo vimos, tuvo sus bases en ideas cercanas a la religión o el mito, es así como el hermano de Hesiodo, a través de la facultad que tienen los reyes jueces de emitir vere-dictos por su descendencia divina, logra sobornarlos y hacer decir al derecho su interés; en la época romana se vio otro tanto, así en un principio sólo los sacerdotes conocían la normatividad, fue sólo hasta las revueltas plebeyas donde se obliga a su publicación a través de las doce tablas, pero no sólo esto nos evidencia el contacto entre religión y derecho, las instituciones jurídicas romanas, en sus albores, se basaban casi exclusivamente en el respaldo religioso que tuvieran, así, su eficacia era producto del respeto a las formalidades que regularmente tenían origen religioso. Las monarquías del medioevo también nos suministran ejemplos, así, desde el emperador romano Constantino y el acogimiento del cristianismo con el Edicto de tolerancia de Milán del año 313 después de Cristo, se fortalece la alianza entre la religión y el derecho lo cual se verá ratificado durante los siglos posteriores.

La diferencia hoy todavía no es muy clara, así aunque no queden demasiados lugares donde pueda esconderse la religión, es una adaptación, un modo de asumir la existencia, una ideología, que para nada ha sido superada por quienes viven actualmente, constantemente reconocemos signos del poder de la religión, el enigma de sectas secretas cercanas a los misterios seducen a los individuos, así está la Francmasonería y su visión ecléctica de la religión, o los illuminati y su celosa persecución de los primeros, es una discusión en la que no merece el menor esfuerzo incursionar, pero quizás las falencias del derecho y sus explicaciones hacen más atractivo aun la senda religiosa; no sé aun como puede llegar a interesar tanto la discusión de si Jesús tuvo o no descendencia.

Pero lo que sí es cierto es que el derecho es la pretensión por superar las enclenques bases en donde se apoyaban los grupos de antaño, es un intento por superar la religión:

“Si se acepta la ética “cristiana” de la igualdad, la tolerancia y la libertad de conciencia sólo por su pretensión de estar respaldada en la autoridad divina, entonces se construirá sobre una base débil; en efecto, con demasiada frecuencia se ha pretendido que la desigualdad es deseada por Dios y que no debemos ser tolerantes con quienes no creen.”[644]

Es curioso como el marxismo y el derecho resultan siendo tan similares, Marx ataca al derecho que fundamenta el grupo rival, a los capitalistas, diciendo que este era una simple mistificación del interés de clase de los capitalistas, ante esta realidad Marx enfrenta su pensamiento, y para demostrar su superioridad lo viste con la toga de la ciencia; nada diferente a lo largo de la historia del derecho es lo que se ha intentado con éste, el derecho a lo largo de su evolución precisamente se ha mostrado como la forma de acceder a la justicia de manera científica, de manera real, de esta manera se quiere superar las falencias explicativas de la religión, pero como vemos, Marx, acertadamente ve que las falencias explicativas presentes en la religión son exactamente las mismas que se presentan en el derecho, la moral, los sistemas axiológicos son eminentemente un capricho, y es así como Marx, inteligentemente, busca su separación de estos dos términos, mostrándonos sin proponérselo, las tremendas similitudes entre los dos, ambos son ideología, ambos hacen parte de la ideología, y ambos no son, necesariamente, verdad.

El derecho entonces, al igual que el marxismo, al igual que la religión, son ideología que pretende explicar los mundos humanos, que pretende fundamentarlos, mostrarlos como los más justos, basándose en la posibilidad de decir la verdad, de emitir vere-dictos, el derecho, como toda ideología, al imponer su lógica, el imponerse por lo tanto como verdad humanamente dicha, se apropia de la facultad de decir la verdad y por lo tanto se apropia para el grupo de la justicia, de lo que es justo, haciéndolo coincidir con el orden grupal.

Es el derecho pues también ideología, es decir fundamento y orden, es decir, el fundamento del orden, es en fin el fundamento de los grupos.

La ideología entonces permite formar el grupo de una manera estable, rígida, las normas, sus normas, el capricho que los fundamenta y que los hace ser buenos ontológicamente, esta fundamentado, hecho verdad, a través de la ideología[645], es algo que pretendemos haber superado pero en realidad estamos muy lejos de hacerlo:__

“El punto de partida, que hemos denominado “monismo ingenuo”, corresponde a la etapa en que no existe todavía distinción alguna entre leyes naturales y leyes normativas. Las experiencias desagradables son los maestros que enseñan al hombre a adaptarse al medio que lo circunda. Pues bien; en esta etapa, el individuo no distingue entre las sanciones impuestas por los demás hombres cuando se viola un tabú normativo y las experiencias desagradables sufridas por el desconocimiento del medio natural.”[646]

La ideología hace pues ser real, humanamente, al humano, a los mundos donde se desarrolla, la ideología hace de la verdad del grupo, de su orden, leyes idénticas a las de la naturaleza, y aunque hoy se pretende superada esta etapa en el derecho, la post guerra de la segunda guerra mundial vuelve a mostrarnos nuestro error, vuelve a mostrar nuestra ingenuidad.

En su pretensión de cientifícidad, el derecho había tomado la ruta de la abstracción, había tomado la ruta del positivismo, así, negando cualquier conexión con prejuicios morales, cualquier conexión con Kant, negaba la idea de la existencia de cánones morales abstractos, universales, suprahistóricos, productos de la razón, lo cual es acertado, (es decir, el negar a Kant es acertado) así el único derecho verdadero es el logrado a través de los procesos ritualizados de su creación, es decir, el derecho vigente y válido, lo cual es un error, pero esto trajo un inconveniente. Con ocasión de la primera guerra mundial el concepto de soberanía nacional se había relativizado, se propendía por un gobierno mundial que evitara a la postre otra guerra como la que hasta ese momento se había llamado “la gran guerra” o “la guerra de guerras”; para este propósito se había creado la liga de las naciones o la sociedad de las naciones a iniciativa del presidente estadounidense Thomas Woodrow Wilsonarrow-up-right, pero frente a esta intervención al concepto rancio de soberanía nacional lideres como Adolf Hitler y Benito Amilcare Andrea Mussolini vieron su oportunidad, y así, atizando el sentimiento nacional lograron captar audiencias en sus respectivos grupos, vencer esta tendencia a la relativización de la soberanía, y escribir su propio derecho, su propia verdad.

Y es por lo tanto como valiéndose del concepto de soberanía y el positivismo imperante que permitía cualquier contenido al derecho desde que este estuviera validamente creado, como ordenan, especialmente Adolf Hitler, su mundo, es así como vienen los desmanes provocados por este líder, y es así como leyes “infames” que posibilita la teoría del positivismo ya no son simplemente ejemplos de cátedra:

“El positivismo jurídico, de otra parte, ciertamente suministró las grandes obras de codificación de comienzos del siglo XIX, porque el legislador de entonces todavía lo orientaba una fuerte conciencia moral. Ese presupuesto, sin embargo, no se da nunca en las dictaduras de nuestro tiempo, leyes infames no son simplemente ejemplos de cátedra, sino que se han convertido en realidad, el concepto puramente formal de la ley ha fallado.”[647]

De esta forma es como vuelve a nosotros la ingenuidad, es así como reaparece el derecho natural:

“a) El “renacimiento del derecho natural”. Después de la monstruosa dominación arbitraria del nacionalsocialismo, en la que pervirtió el derecho hasta hacerlo irreconocible, muchos creyeron en verdad que debían, en la hora cero luego de la Segunda Guerra Mundial, regresar de nuevo al derecho natural.[648] * [649]

Pero la verdad es que nunca se ha ido__este “iusnatuiralismo” de entre nosotros, la ideología es la oportunidad de volver la normatividad de los grupos tan rígida, estable y prestigiosa como las leyes naturales, así el mundo bueno, el grupo bueno, se ve absolutamente legitimado en su existencia, el humano hace de su normatividad que sustenta su existencia, que sustenta pues su grupo, igual de inalterable como las leyes naturales, el humano es pues un ius-naturalista ingenuo:

“Pueden distinguirse, además, otras dos posibilidades, una de las cuales podría definirse con la expresión naturalismo ingenuo. A esa altura, los hombres sienten que las reglas uniformes –ya sean naturales o convencionales—se hallan más allá de la posibilidad de toda alteración.”[650]

Pero la postura humana frente a la normatividad de sus grupos está mejor reflejada en la situación contraria a la inmediatamente anterior descrita, el humano no es tan pasivo como eso, el humano, a través de la ideología legisla la naturaleza, le da orden a su mundo, mundo que es sólo humano, la naturaleza, su naturaleza grupal, natural, puede ser regulada, con la misma fuerza de las leyes naturales, si se dominan las fuentes de estas, así si se dominan las deidades, como Hesiodo dominó a las musas, o se domina la ciencia como Marx dominó la ciencia, es decir, si se domina la ideología, se es capaz de legislar la naturaleza, que humanamente es grupal, con la misma fuerza de las leyes naturales:

“De mayor importancia es la etapa que podríamos definir como la del convencionalismo ingenuo, en la cual tanto las uniformidades naturales como las normativas son consideradas expresión de las decisiones de los dioses o demonios semejantes a los hombres, de las cuales dependen.[651] * [652]

Pero para ambos casos la situación es la misma, sea que se tenga la valentía de dominar las deidades o la naturaleza como Hesiodo o Marx, o sea que se acepten las regulaciones como algo inmodificable, lo importante es notar como aun hoy no se distingue las diferentes regulaciones, no se distingue entre axiología y ley natural, el caso de la post guerra antes mencionado es un ejemplo.

Como ya habíamos dicho antes junto con Popper: “…el análisis de esos asuntos se halla frecuentemente viciado por la tendencia a borrar tal distinción”[653], también nos había dicho que la distinción “es tan fundamental que difícilmente tengan estos dos tipos de leyes algo más en común que su nombre”.[654]

Entonces, aunque en muchas ocasiones se distinga entre leyes descriptivas y prescriptivas, y en realidad esta situación sea reconocida, lo cierto es que la ideología, la concepción que tenemos acerca de nosotros tiende a ser algo invariable, la ideología le da orden a nuestros mundos a través de la ordenación de datos, pero es sólo a través del orden rígido como los grupos son más eficaces en su tarea, con Macfarlane Burnet veíamos como el orden dentro de los grupos es esencial para su eficacia y como la prueba de esta afirmación es el mismo hombre que a través del lenguaje acentuó el orden intrínseco que tienen todas las especies que actúan grupalmente.

La ideología hace pues del orden de los grupos algo rígido y estable, lo que redunda en su tarea, la supervivencia, los sistemas axiológicos pretenden ser normas como las de la naturaleza, los sistemas axiológicos gracias a la ideología fundamentan a los grupos en normas que no prescriben, describen, son verdad humanamente, lo que en acertadas palabras de Popper, vicia nuestra comprensión de nosotros mismos.

Esa es la razón por la cual hay cánones morales que aunque se vea esta realidad, que sólo prescriben, produce para algunos escozor su trasgresión, su trasgresión es la puesta en duda del mundo mismo, de uno mismo, es decir, de los grupos, pensar en su trasgresión nos ubica afuera de nuestros mundos, que al igual que ubicarse afuera del planeta, nos produce asfixia.

La justicia es política, pues es así como nosotros, nuestro grupo, es verdad y es justicia, y los demás, los otros grupos, son falacia e injusticia, la verdad dicha humanamente es la verdad que apoya nuestro grupo, cuando la libertad crítica de la inteligencia no actúa, y así podemos decir como Platón: “…el estado es justo si gobierna el gobernante, el trabajador trabaja y el esclavo obedece.”[655]

La justicia es política, es ideología pues es así como nosotros, nuestro grupo, es verdad, la ideología es pues el campo donde nuestra política, que es nuestra justicia, es verdad: “…nosotros somos los buenos- nosotros somos los justos- a lo que ellos piden no le llaman desquite, sino triunfo de la justicia.”[656]

La ideología es estabilidad, debido a nuestra forma de vivir en grupos, es seguridad, petrificación, es decir, sustento de la norma, de nuestro grupo, por no ser el grupo “justo por naturaleza”, por no ser justicia, ontológicamente, por no ser verdad, teme a la alteridad, teme a la negación del dicho de su verdad, teme la destrucción de su mundo.

Es por esto que el descubrimiento de las verdades acerca de la ideología, acerca de nuestra forma de vivir, ponen en peligro nuestra propia existencia; descubrir, por ejemplo, que nos adaptamos a través de nuestras leyes sociales que sustentan nuestra forma de vivir, los grupos -que me atrevo a decir desde ya, es una ley científica- pone en peligro nuestra propia existencia ya que deja en evidencia la relatividad de estas leyes sociales, las cuales son fundamento de nuestra existencia, de nuestro grupo y la causa de nuestra asfixia.

La inteligencia, su consecuente posición crítica, mina la seguridad de nuestros mundos, de nuestros grupos, necesitamos creer en nuestro orden; la inteligencia, la posición crítica que de esta emana, socava la seguridad de nuestras normas, que hasta ahora no sabemos distinguir bien de las leyes naturales precisamente por esta necesidad de creer, por la necesidad de sobrevivir; la inteligencia, la crítica, quebranta nuestros mundos, nuestros grupos, pues profana la seguridad de las normas que lo fundan, pues mina la ideología al minar su lógica, su coherencia.[657]

La ideología entonces, es un producto social pues el grupo, como bien señala Marx, “produce sus ideas y creencias características como unidad”, la ideología surge del lenguaje y de las ideas que este puede albergar socialmente para el grupo, nace precisamente de la forma de vivir en grupos y de la inteligencia, cuyo producto común es el lenguaje, pero en lo que ahora nos atañe, es un todo lógico, no rigurosamente lógico, que aglomera todo el saber humano, (el conocimiento científico por ejemplo limita las posibilidades de verdad humana) y lo más importante, le da forma a los mundos humanos, es decir, a sus grupos, los dota de su normatividad esencial, que para ser creíble, a los ojos del ser crítico, debe ser coherente con todo su conocimiento, y al final nos entrega, entre otras cosas y como ya lo vimos, sistemas axiológicos similares a las leyes de la naturaleza, es decir, incontestables e incontestablemente justos, vemos aquí de nuevo la coherencia, la lógica que debe existir entre “conocimiento científico” y el “conocimiento estrictamente humano”, lo cual redunda en seguridad, en estabilidad de los grupos.

Al final pues vemos que, claro, __amos al principio, entre “conocimiento científico” y “conocimiento estrictamente humano” se desvanecen, todo el cúmulo del conocimiento humano, ideológicamente, directa o indirectamente, está comprometido con la supervivencia de la especie, con su adaptación.

Estas, en mi concepto, son las claves para conocer más el caso humano: “No hay nadie que no se de cuenta del absurdo relativo, del carácter gratuito, condicionado históricamente, de la prohibición de la desnudez.”[658]

La verdad acerca de nuestras condiciones, acerca de nuestros condicionamientos y realidades, son la clave en nuestro intento por conocernos, olvidamos con mucha facilidad el trabajo que cuesta ser humano: “Olvidamos rápido el trabajo que tenemos que tomarnos para comunicar a nuestros hijos las aversiones que nos construyen, que nos transforman en seres humanos.”[659]

“La verdad de las prohibiciones es la clave de nuestra actitud humana.”[660]

En conclusión, para nosotros, para este trabajo, la verdad acerca de la ideología es la clave para conocer al hombre.

Recapitulando entonces, identifiquemos nuevamente, para finalizar este aparte, el concepto que se logró acerca de lo que es ideología, la ideología es, diciendo esto junto con Marx, una producción humana, por lo tanto social, que aparece, especialmente, entre muchas otras causas, gracias a la forma de vivir humana, es decir, en grupos, y a la conjugación de ésta con la inteligencia, ya que me parece que una consecuencia natural de la conjugación de una pluralidad de individuos inteligentes es la aparición de un lenguaje complejo, lo que como vimos, es el germen de la ideología, entonces, a la postre, gracias a estas circunstancias, el humano está facultado para la creación de conceptos, de ideas comunes, de reflexión, es decir, está facultado para poseer ideología; al aparecer entonces la ideología, el humano está facultado para compartir ya no características comunes obtusas como la forma, el color o los olores, ahora el humano puede compartir ideas, conceptos, y los productos más humanos, las reflexiones, lo cual tiene efectos gigantescos en la forma de vivir humana, en grupo, a través de la ideología se le puede dar forma, orden a los grupos humanos, característica sin la cual los grupos no existen, es una condición de existencia de los grupos el orden, entonces, para el humano, para un grupo especifico, para un mundo, la ideología es el sustento de su grupo por lo tanto el sustento de los individuos humanos, es tanto el sustento de los grupos como de los individuos, es decir, por lo tanto, si seguimos las palabras de Sabine podemos decir que la ideología es política, por lo tanto adaptación, la ideología pues, ordena el grupo, los grupos, los mundos, les proporciona la estabilidad de sus normas, les otorga una concepción de sí mismos, otorga a los individuos y al grupo una autocomprensión, la ideología pues, otorga estabilidad a través de la pretensión de realidad de los mundos humanos, otorga protección a estos mundos, otorga protección a su realidad, a su verdad, es petrificación, ideológicamente hablando, elimina la contradicción, el contra dicho, el dicho en contra de su verdad humana, es un lugar de poder, es poder político, es poder adaptativo, en fin, es ideología; la ideología entonces, para finalizar, es la manera como el humano sustenta su subsistencia pues es la manera como sustenta sus grupos, sus mundos, la ideología es fundamento y es orden, es el fundamento del orden,es forma, y es forma gracias a que es un lenguaje que, a través de la lógica, aunque no estricta, ordena, repertoria, da forma a todas las ideas comunes, a todos los conceptos, a todas las reflexiones, es decir, a todo el cúmulo del conocimiento humano.

La ideología es, para concluir, la clave para comprender porque hemos podido llegar a ser demasiado humanos.

10.6. ¿Qué es ideología?, mecanismos.[661] * [662]

Parece pues que una de las primeras sensaciones que se tiene al adentrarse en el caso humano es la impresión de que se está ante una constante negación, un repetido falseamiento, el motivo de este trabajo no es juzgarlo, el humano creador de sí mismo no puede ser juzgado, juzga la realidad pasándola por su tamiz, en nuestros términos sólo podemos preguntarnos, quizás, por ejemplo, ¿qué tan necesaria es ésta actitud?, ¿podríamos haber subsistido sin ella?, ¿podremos alguna vez subsistir sin ella?, o tal vez deberíamos preguntarnos mejor si alguna vez podremos develarla suficientemente sin quitarnos la vida en el camino, nuestra actitud humana es una actitud vital, constantemente acentuada por el afán milenario por sobrevivir, por ahora, pues, que nos baste simplemente esta inquietud. Esta fue la percepción que Marx tuvo de la ideología, percepción de falsedad, que le llevó a desenmascarar pero también a enmascarase, a esconderse en similares laberintos, veamos pues esta inquietud.

“Nuestro centro de interés inicial será, pues, la Antropo-génesis –en su sentido más amplio--, guiados por una inquietud fundamental que especifica nuestra orientación: ¿cómo ha sido posible que los <> hayan adquirido frecuentemente tal autonomía que se han convertido en ideo-logías completamente ignorantes del fundamento fáctico de la realidad humana? ¿Cómo –o por qué—ha llegado el hombre a transformar los instrumentos de significación vital (los símbolos) en medios de negación de la factualidad que alimenta su propia realidad? Los <> se han desarrollado con una autonomía alarmante –en nuestra óptica— (¿o necesaria?), orientando el orden mundano y condicionando, retroactivamente, el orden instrumental e incluso las opciones que han guiado la integración biológica. Este dinamismo no plantearía ningún problema si no fuera porque a través de él, el hombre a huido se sí mismo, creando un ethos –una estancia mundana—en el que su propia existencia está sometida continuamente a la aleatoriedad del error.”[663]

Empezando pues con nuestro tema, debemos primero destacar cómo para las especies sociales una de las características primordiales, puede ser que para todas las especies, de donde nacen otras muchas características, por ejemplo, la ritualización y la normatividad, es la existencia de un lenguaje.[664]

“El “medio ambiente” de una especie no es un fárrago de datos brutos en donde cada organismo es arrojado desde su nacimiento. Se trata de un lugar organizado por los intercambios elementales entre los miembros de la población. La comunicación juega en el espacio ecológico un papel estructurante.”[665]

__

El lenguaje, así sea en las formas más “primitivas”, es decir, elementales, es un elemento esencial para la supervivencia de muchas especies, de los individuos dentro de estas, en muchas ocasiones decide el uso de los territorios de alimentación, decide las asociaciones reproductivas, en los casos que las hay, es en fin, como nos lo dice nuestra cita, un elemento que “juega en el espacio ecológico un papel estructurante”.

Pero para el ser humano esta realidad adquiere una connotación muy diferente, algunos dirían negadora, bástenos por ahora decir que es bastante heterogénea o disímil.

El humano, al igual que otras especies, existe en un espacio perceptual, el entorno esta constituido por una gran variedad de objetos a los cuales sensorialmente y humanamente se reacciona.[666]

La realidad se compartimenta en campos vitales –en <>--, que constituyen sectores mensajeros –significativos—según las especies, determinando así el sentido relacional (el valor vital) entre la estructura interior del animal y el mundo exterior. Un espacio de equilibrio, de coherencia –un espacio <<lógico>>--, que puede ser expresado en términos de adaptación y que configura toda la <<esfera de acción>> en cada especie. El problema del ser –ya a nivel animal—es inseparable del problema del significado; entre ambos se teje el problema de la existencia.”[667]

Pero la reacción a este espacio difiere dependiendo de la especie, al entorno cada especie reacciona de una manera particular, en el humano parece ser la visión la dominante de su percepción, así:

“Pocos animales tienen un mundo configurado por la dominante visual –tal y como es el caso en los Primates, y entre ellos, de una manera especial, los Homínidos. El <> humano está alimentado relacional y selectivamente por los mensajes captados a través de los diferentes sentidos, pero configurado, estructurado, por la dominante visual.”[668]

Esto pareciera ponerlo en evidencia Aristóteles que al parecer acusa esta realidad delatando nuestro amor por los sentidos pero en especial por la vista, esto podría tener efectos en ordenamiento de los datos que nos suministramos, es decir, podría tener efectos en nuestra conceptualización, en la manera de organizar nuestro pensamiento, “Constatación que ya había resumido lapidariamente J. von Uexküll: <<… el ojo es el órgano de la forma por excelencia>>; explicándola de la manera siguiente: <> (el subrayado es nuestro).[669], pareciendo delatar así una vocación de orden, una incipiente lógica.[670]

Vemos entonces como el significado de la realidad, de la existencia, puede estar condicionado no solamente por los intereses de las especies, o mejor expresado, de los individuos, sino de la posición perceptual que cada especie tiene:

“De tal forma que si el problema de la existencia se plantea como el problema del significado de un <>, cabría preguntarse –desde el interior de esta coherencia (o <<lógica>>) relacional—si la objetividad, un mundo <>, no es más un referente ilusorio que un dato valido.”[671]

Pero dejando esta conjetura de lado (cada cual puede tomarla como cierta o no, por mi parte quería ponerla de presente) y también sumando a la percepción visual la percepción táctil, fundamental en el hombre, dentro de la concepción de la realidad humana aparece una variante que hará de su situación algo diferente, algo muy humano[672]:

“Pero lo que en biología está descrito en simples términos de complementariedad factual, en filosofía plantea un delicado problema: la comprensión del paso cualitativo de un nivel de integración vital (percepción) a otro (conceptualización). Esta transición es, justamente, la distancia que separa el modo de estar en el mundo del animal y del hombre.”[673]

En el humano pues el dato deja de tener importancia intrínseca, en el humano, después de ser humano, los datos no sólo, simplemente, son recepcionados, empiezan a ser conceptualizados, reflexionados, pero, mucho más importante, empieza a surgir la posibilidad de una distancia entre el dato sensorial y su reflejo, su reflexión, el concepto.

“El Homo vive en un mundo de símbolos, de re-flexión, y no en un mundo de (simples) cosas.”[674]

Esta es pues la sensación que deja el conocimiento humano, sensación que la “ideología” (el derecho y la religión entre otros para este autor)__dejo en Marx, sensación que planteamos al principio, no es fácil explicar como para un ser que se basa en su visión para percibir el mundo, esta desaparezca en ocasiones y pueda ser reemplazada por algo “menos” “real”:

“De tal forma (y ¿cómo explicar esto biológicamente?) que lo invisible (símbolo o concepto) tendrá más importancia que lo visible (material), determinando el primero el orden, el sentido vital, del segundo.”[675], (Subraya fuera de texto).

Los datos en el humano pues, empiezan a ser un reflejo antes que simples percepciones, son devueltos bajo un orden, son seleccionados, son ignorados, o también son tomados como imposibles por la lógica relegándolos a la inexistencia, en fin, no son meros hechos, lo cual abre paso a la creatividad:

“Hay una ruptura de la continuidad orgánica entre individuo y contorno; pero la continuidad es recuperada –aunque no totalmente <>-- desde la discontinuidad reflexiva, consciente.”[676]

El humano pues no vive en una realidad objetiva, vive en el concepto que tiene de la realidad:

“La continuidad no sólo es re-presentada. El hombre no pertenece al mundo de las cosas, sino que existe en una noción-de-realidad, en una realidad nocionada, refleja –para la cual ha sido preparado por el distanciamiento re-presentativo hacia el que le empujaba su evolución biológica.”[677]

El hombre pues vive en una noción de realidad más que en una realidad externa a sí mismo, el mundo objetivo queda inconmensurablemente amenazado por la relatividad del concepto.

Es por esto que no debería sorprendernos la constante histórica que sitúa al humano en el centro, o a grupos de humanos en el centro, la teoría geocéntrica, la exclusión de todo lo externo a Roma, la denominación de todo lo externo como bárbaro, la discusión acerca de la existencia del alma en los nativos de América, aun hoy en Europa se nota el profundo desinterés sobre lo externo que sin ninguna clase de juicio es echado en la misma bolsa y acusado de falso, o la simple afirmación del humano cuando acusa a su imagen como semejante a la de dios, hacen patente como en el humano, debido a todos los condicionamientos expuestos, casi en todos los casos, casi absolutamente, resulta siendo más importante él como observador, que lo observado.

Y aquí quiero, antes de proseguir, y esperando que este párrafo sea dadivosa y rápidamente olvidado por el lector, en favor mío claro, hacer un comentario, me parece realmente cuestionable, hablando sobre la importancia del observador, algunos experimentos que, mentalmente (Gedanken experiment), adelantaba Albert Einstein en sus investigaciones, algo formidable si se piensa en un país como Colombia donde los laboratorios son algo escaso, Einstein pues, se hacia preguntas como estas: si un observador esta parado entre dos trenes, uno de estos se aleja y el otro se acerca, cosas como la luz o el sonido, ¿viajan más lento o mas rápido por el espacio?, claro, esta respuesta debe ser contestada a la luz de quien se halla en el centro, u otro experimento, por ejemplo, si se deja caer una manzana dentro de un elevador que se dirige a los primeros pisos, a la misma velocidad de la manzana, para el operador del elevador ¿la manzana en realidad esta cayendo? Esta es la gran diferencia entre la teoría general de la relatividad de Einstein y la ley de gravedad de Newton, para una los observadores son considerados equivalentes y no únicamente aquellos que se mueven con velocidad uniforme y para otra no. Parece pues entonces que el observador, otra vez, es más importante que lo observado.

“… implica un distanciamiento de las cosas para hacerlas realidad en el interior de una totalidad significativa. Este distanciamiento, más que sensorial (a nivel acústico, olfativo, o visual el hombre parece menos dotado que otras especies), es perceptual, mental, pero operando a través de los sentidos. Esta distancia es posible gracias a la conciencia refleja: el hombre sabe que sabe; o, en el sentido utilizado por el biólogo B.G. Campbell, el hombre es <>. Este saber, que tiene como condición de posibilidad la pérdida de la continuidad entre individuo y contorno (re-flexión), le permite captar las cosas en sus <>. Las cosas se rodean de una aureola de <>, de un margen de variaciones aleatorias. La distancia implicada en la conciencia re-fleja es inseparable de la imaginación (creadora), de la apertura del contacto con las cosas hacia variaciones que no están contenidas directamente en el dato material. Estas variaciones implican la liberación de las señales, lo cual introduce, inevitablemente, la fragilidad de la polisemia. Esta distancia enriquecedora y fragilizante, es el lugar del símbolo, el espacio de las tácticas interpretativas propiamente humanas que intentarán delimitar el margen de aleatoriedad implicado en las posibles variaciones con las que se hacen presentes las cosas.”[678]

El mundo humano pues antes que dato es creación, el humano, dentro de lo real desarrolla su realidad adaptándose, justificándose, legitimando su existencia antes que la del resto, es decir, no sólo de la del resto de seres sino también de la del resto de seres humanos que desde hace tiempo son su única competencia.

Pero continuando, se refrenda otra vez en este aparte la pregunta que compartimos con Lorite Mena y creo que por lo menos con la mitad de los autores que se han cuestionado sobre estos temas, ¿cómo ha llegado el hombre a transformar los símbolos en medios de negación?, este fue el gran descubrimiento de Marx, descubre la ideología, sin definirla, y devela al derecho y la religión como especies de ésta, aunque después haya cometido el error, en mi concepto interesadamente, de separar sus opiniones de la ideología acusándolas y acusándose de científicas y científico, respectivamente, intentando alejarse a sí mismo de esta realidad, de este gran cuestionamiento que subyace a lo humano y que así eludió; descubre pues en el humano negación, falseamiento, lo denuncia, magistralmente, como Nietzsche denuncio al cristianismo, pero al final uno y otro volvieron al principio, después de des-construir construyeron, y falsearon de nuevo la realidad llamándola “Marxismo” y “súper hombre” o “moral de señores” y esta cuestión una vez más fue eludida.

Estando pues el humano a merced de la _polisemia,_así lo denuncia Lorite Mena, el humano, quien vive en el concepto (como grupo, ya vimos su importancia adaptativa y su configuración a través de la ideología), no puede permitir su variación, el concepto que legitima y justifica la estancia mundana del humano debe ser protegido, así por ejemplo, históricamente, hubo gran resistencia a aceptar, como ya lo habíamos anotado, la existencia de alma en los nativos americanos por parte de la colonia española, de los individuos europeos que verían así afectado su statu quo de seguridad, así, el fraile Bartolomé de las Casas denuncia en Europa el trato “cruel e inhumano” que se les dispensaba a los nativos americanos por parte de emisarios del rey, por esta causa surge en España toda una controversia acerca de la condición de humanidad de los indios, y de una parte surge la escuela de la Universidad de Salamanca que junto a Francisco Vittoria defendieron la condición humana de los indios y de otra parte surgieron autores como Juan Gines Sepúlveda quien defendía lo contrario; en los relatos acerca de Jesús de Nazareth también encontramos ejemplos, algún día alguien se le acercó y le rogó ayuda, la mujer no era judía, no hacia parte del “pueblo elegido” y al oír su suplica Jesús responde: “es pecado darle la comida de los niños a los perros”, y así, negando la condición de humanidad, que para él es la misma condición de “pueblo elegido”, negó en una primera instancia la ayuda suplicada, aunque hay que decir que después los relatos dicen que sí fue suministrada la ayuda.

Es decir, el hecho de el descubrimiento de América o el hecho del descubrimiento por parte de Jesús de que había más personas en la tierra aparte de las judías abrió paso a la polisemia del significado de Europeo (que podría significar humano hoy) y de judío (que para Jesús también significaba lo que significa para nosotros humano), esos descubrimientos pusieron en peligro la seguridad del europeo y del judío que hasta ese momento eran los únicos dignos de existir pues eran los únicos a los cuales se les podría considerar individuos, humanos, lo digno de existir, la ideología, aprovechando el ejemplo, intenta luchar contra esta posibilidad de polisemia intentando fijar los conceptos de europeo y judío con el significado de individuo de adentro, hoy diríamos, humano, protegiendo a los individuos de adentro de posibles confusiones del lenguaje que hagan que individuos de afuera puedan pelearle su espacio vital.

Así pues Jesús y Juan Gines Sepúlveda enfrentan los peligros de la polisemia, el mismo emperador Constantino, quien reconoce al cristianismo como religión y permite su culto en el imperio, durante bastante tiempo también fue “perro”, Jesús (o quien haya dicho esa sentencia primero) y Juan Gines Sepúlveda, defendieron pues así a su grupo de la polisemia, defendieron los privilegios que para los europeos y los judíos traían las ideologías adentristas, como todas, defendieron la condición de individuos de los de adentro y los derechos que esta condición les proporcionaba, y defendieron la exclusión de los de afuera que rivalizarían con los individuos de adentro, es decir, defendieron los privilegios que hay para el grupo creador del concepto, defendieron pues a sus grupos, “pueblo elegido” y “europeo”, de los peligros de la polisemia creadora, de la variación del concepto de individuo, que podría revertir la situación y justificar mejor privilegios para individuos de grupos rivales.

Ese es pues el gran cuestionamiento que a todo autor causa curiosidad y que todo autor teme transgredir, y es el cuestionamiento que todo autor termina confirmando, ¿por qué el humano ha huido de sí mismo, de su creatividad, y se ha encerrado en el dogma?[679]

El conocimiento humano es por definición entonces protección, seguridad. El conocimiento humano se reduce a lo posible dentro de lo lógico del sistema, el compartir la lógica del sistema es condición para la existencia de los conceptos, la existencia mundana sólo es posible dentro del sistema, dentro de su lógica; la mente humana pues es ilimitada, creadora, fuente de la ilógica, las tácticas interpretativas, la lógica, la ideología, limitan esa aleatoriedad, limitan la creación, son seguridad.

Vamos pues develando de a poco la necesidad humana por la ideología, con sus funciones vitales, adaptativas, no debería sorprendernos ya la tendencia humana a la estabilidad, hacia la estabilidad de sus ideas en la ideología.

Continuando entonces con este aparte, una visión “ontológica” de la ideología, tenemos que decir primero que esta necesidad de seguridad no es exclusiva del humano, como ya lo hemos visto, junto a ya bastantes autores, la seguridad, la vocación de acrecentamiento, es una tendencia, una necesidad de todos los seres vivos, pero en el humano esta necesidad se presenta de una manera muy particular.

El ser humano, igual que los demás seres vivos es un ser sensorial, un ser perceptivo-sensorial, es algo que nos puede asimilar a otras especies, pero, y esto lo hemos ido desarrollando paralelamente a lo anteriormente dicho, en el humano se presenta una variante que lo va a hacer un caso muy particular, el humano pasa de lo sensorial, pasa de lo olfateado, de lo sentido, de lo escuchado y principalmente de lo visto, a lo dicho, este es un paso que trae nuevas realidades a lo viviente, abre paso a la creación mental, cercena realidades estratégicamente, en fin, desde que el humano se mudo al verbo, puede falsear y manipular su realidad desproporcionadamente.

“Entre el orden de la visión –que nos sitúa fundativamente en un espacio experiencial en el que las cosas se hacen presentes sensorialmente- y el orden de la dicción, una coherencia sintáctica que nos sitúa expresivamente en un espacio donde las cosas se hacen presentes por vocación (llamado)--, entre estos dos espacios, uno de continuidad y otro de discontinuidad, existe una relación privilegiada, ya que se le puede atribuir a lo dicho características de lo visto y obrar en lo dicho como si fuera lo visto. Esta mutua permeabilidad permite que entre ambos niveles pueda existir una relación de prolongación o de sustitución.”[680]

Es más, en mi parecer, la lengua en el humano sustituye lo visto, y sólo lo que sea posible decir (ya sea porque cabe dentro de la lógica de la ideología, o sea porque sustituye las condiciones ideológicas de existencia tomando su lugar y fundando una nueva ideología, un nuevo sistema lógico) es real. El humano pasa pues de vivir de un mundo perceptual a un mundo nocionado, dicho, conceptual, repetido, lógico, sistemático, que es a lo que quiero llamar ideología.

Este proceso ya lo hemos descrito suficientemente, los condicionamientos, ya lo hemos afirmado, han hecho que parezca que de lo único de lo que es capas el humano es de decir, así que sobre esto no insistiremos para no hacer tediosa la situación, pero esta situación, la situación humana, su dependencia del lenguaje, su residencia en él, trae como consecuencia, en mi parecer, tres grandes resultados que a su vez son las tres grandes características de la ideología y por lo tanto de la forma de existir humanamente, veamos a grandes rasgos cuales son.

10.6.1. La repetición

En el humano, como vimos, uno de los más grandes sucesos que han ocurrido en su historia es la aparición del lenguaje, es, en mi opinión, una consecuencia natural del encuentro de seres inteligentes, pero como ya lo vimos, el lenguaje no es exclusivo del humano, pero el lenguaje, tal y como lo forja el humano, sí es una creación propia y exclusiva, vimos también la importancia ecológica que tiene el lenguaje para los seres vivos, cumpliendo un papel estructurante en los nichos ecológicos de las especies, pero como sabemos el lenguaje humano es algo incomparable al de otras especies, lo cual trae como consecuencia una afectación en el nicho ecológico humano de grandes magnitudes.

Junto con Macfarlane Burnet vimos que una de las consecuencias de la aparición del lenguaje humano es la potenciación de las capacidades grupales de los humanos, que en este autor parece reducirse a la capacidad del humano de hacer guerra, casi como intentando explicarse la maldad humana, lo cual sin embargo no deja de traer beneficios a nuestro trabajo, pero lo importante para resaltar en este momento es la importancia del lenguaje humano y sus efectos dentro de sus grupos.

Pero, para empezar con la temática, uno de los más grandes efectos que tiene el lenguaje en las cosas humanas es el efecto que tiene sobre su conocimiento, el conocimiento humano reside en el lenguaje que a sí mismo se da el humano, puede verse desde un punto de vista aristotélico, así en el lenguaje reside la lógica que se basa en las esencias de los conceptos-origen descubiertos, descorazonadamente, por la intuición, o puede verse desde el punto de vista que nos plantea Popper, como un sistema de rótulos que agrupan hechos a los cuales se les dan rótulos-nombres caprichosos para hacer más fácil la comprensión y socialización del conocimiento; pero lo importante es el destacar como el conocimiento humano, repitiendo, reside en el lenguaje.

Pero aunque el lenguaje humano haya sido capaz de agrupar grandes porciones de conocimiento y haya sido capas de potenciar las agrupaciones humanas, el lenguaje también trae tras de sí una problemática que, en mi opinión, es una importante razón por la cual nos hemos convertido en humanos, tal y como nos mostramos en la actualidad y desde hace mucho tiempo ya.

Puede que no sea algo pertinente, pero me parece una coincidencia muy descriptiva para lo que intentamos retratar aquí, la repetición, esta situación podría verse reflejada, por ejemplo, en el gusto casi exclusivo que hoy el humano tiene por la música pop que se basa en la repetición, y el hecho, a su vez, de la relegación, casi a sociedades secretas, de música como el jazz, cuya característica principal es la improvisación, dicho esto entonces, empecemos pues con nuestro tema.

Así pues, una de las consecuencias de que el conocimiento humano resida en el lenguaje es que la palabra adquiere connotaciones de poder, parece que para el humano el hecho de que algo este dicho o escrito, por ese sólo hecho adquiere connotaciones de verdad[681], la palabra, el lenguaje, es la puerta al mundo humano, si algo no es dicho, no es escrito, no tiene cabida dentro de lo mundano.

Vemos así plasmado el poder de la palabra, del lenguaje, y el humano que no ignora este hecho, pugna por su control: “La palabra tiene un poder mágico –del que intenta apropiarse el hombre, por inspiración, encantamiento o revelación—que reduce el saber a la repetición de esas palabras esencialistas.”[682]__

Se tiene incluso la tentación, recurrente, en algunos autores, de volver la palabra número, siempre recordando nosotros que viéndolos desde esta perspectiva serían exactamente lo mismo, tentación aun hoy presente, pensamiento paliativo de la confusión humana que le permite pensar al humano que conoce o puede conocer la realidad íntegramente:

“Conciente empero de la fragilidad de la palabra, de la atomización de la repetición de las designaciones arquetípicas en las fluctuaciones del discurso cotidiano, Platón concentra la posibilidad de fidelidad repetitiva en la exactitud de la expresión matemática. Así en las Leyes, y especialmente en el Epinomis, la expresión numérica aparece como el único lenguaje adecuado al orden del mundo, un mundo re-flejo, templo para los hombres y modelo sensible de su obrar.”[683]

Expresión matemática que por su exactitud sería mucho más peligrosa pues allí no habría ningún espacio para la crítica_,_ la cual en la palabra, al menos, está en cierto grado garantizada por la fluctuación del discurso cotidiano, por la posibilidad de la polisemia:

“En este lenguaje matemático coincide la triple aspiración que articula el discurso platónico: i) una presencia real de las ideas, ii) un lenguaje fiel a la potencia divina (Demiurgos) y iii) un lenguaje que, por su fidelidad real a la obra divina, es oración.”[684](Subraya fuera de texto).

Pero continuando, vemos como el último y más “novedoso” ejemplo de esta forma de intentar apropiarse de la capacidad de decir, de la palabra, es a través de la cientificidad, apodar de “científicas” las afirmaciones propias es la nueva forma de acceder a la revelación, así se le llama al conocimiento propio materialismo dialéctico, significando con “materialismo” esta pretensión de cientificidad.

Es así como el saber se viene formalizando cada vez más en razón del descubrimiento del poder de la palabra, del lenguaje, la palabra cada vez toma más autonomía, se auto regula y regula el mundo humano, se auto regula a través de la lógica y por el hecho de ser lógica, lo cual trae consigo la apariencia de verdad, regula el mundo humano, es así pues como el saber ya no es el conocer hechos externos al hombre, el saber paulatinamente, en razón del poder de la palabra, se convierte en repetición, se convierte en un decir, repetir lo dicho, antes que en un conocer o describir.

La palabra pues paulatinamente se separa de la razón de su existir, la descripción, y lo que en principio fue sumisión al dato se transforma en las fronteras del dato, solamente existe lo que tiene una palabra que lo nombre, sólo existe lo que cabe dentro de la lógica del lenguaje, los datos a-lógicos o imprevistos o existen de forma compatible con la lógica o simplemente no existen.

Es así como el conocimiento humano, lentamente, se interesa más por lo que se pueda decir antes que el dato, lo dicho, lo repetido, lo contra_dicho_ y vuelto síntesis, nuevo dicho, como en el caso de Hegel, es más importante que el dato, el conocimiento humano pues, como lo anotó Lorite Mena, reduce el saber a la repetición.

Corán traduce recitación, la recitación, la repetición, es el ritual donde la realidad del humano se gesta, la palabra, el lenguaje, entonces es el lugar de poder donde la realidad, las realidades específicas, residen y pueden existir.

En el dominio de la palabra, del lenguaje, está la capacidad de decir, la palabra, el lenguaje, es una interpretación que de sí mismo hace el humano pues nada más humano que la palabra, la palabra es el lugar de poder, y así, como nos lo dice Lorite Mena, el humano intenta apropiarse de la capacidad de decir, es decir de la palabra, de cualquier forma, “por inspiración encantamiento o revelación”, más modernamente a través de la “revelación” “científica”.

La palabra entonces, el lenguaje, gracias a su sustrato eminentemente humano, ya no renuncia a su poder de decir lo que existe, de permitir la existencia, jamás, algo que no es capas de ignorar el humano, así, a través del descubrimiento del poder de la palabra el humano normativiza su mundo, con la misma ferocidad que la física, por decirlo de alguna forma.

“La palabra nunca ha renunciado –ni renunciará—a ser el lugar de poder.”[685], y así, a través de la palabra se dominaba el poder de Zeus y, también, a través de la palabra, se despojó a este de su poder a favor de la Physis.[686]

Vemos entonces que el poder humano se sustenta primordialmente en el poder de la palabra, la cual se sustenta en la repetición, a través de la palabra las cosas pueden existir o no, la explicación propia existe, la explicación ajena no, el discurso y la coherencia de este adquieren apariencia de realidad.[687]

El poder humano encuentra pues, la política, la adaptación, un gran sustento en la palabra, cualquiera que esta sea, el poder también se ejerce por la fuerza, la juridicidad de la norma sólo depende de su coerción, también puede ejercerlo la seducción de un líder, pero este al final sólo encuentra asiento, estable, en la palabra. Es decir, muchas situaciones pueden conllevar para un individuo una relación de poder pero este, sólo si se quiere su permanencia, humanamente se sustenta en la palabra.

Veamos un ejemplo: El primer hombre al que, tras haber cercado un terreno, se le ocurrió decir ‘Esto es mío’ y encontró a gentes lo bastante simples como para hacerle caso, fue el verdadero fundador de la Sociedad Civil[688]; vemos aquí un ejemplo simple, el cercar un terreno es una situación de hecho, y de hecho quien así lo hace puede seguir apelando a las situaciones de hecho para proteger lo que pretende, así podría quedarse durante las noches ejerciendo soberanía sobre su campo igual que un perro, ladrándole a los extraños.

Pero también podría, humanamente, basar su poder sobre aquel predio en la palabra y así colocar un letrero dentro del terreno cercado que diga “propiedad privada” (sin todo el desgaste de la demarcación territorial y las afecciones al sueño), y si a alguien se le ocurre preguntar más a fondo sobre la legitimidad de su derecho, podría citar a Locke, quien dice que “sin la propiedad el hombre no puede ser libre” y si acaso preguntan más a fondo, por el valor de la libertad, por ejemplo, (que valor podría tener la libertad de un individuo para otro) la literatura, la palabra, es aun mucho más abundante sobre este tema.

La palabra, el lenguaje, su lógica, es poder y otorga el poder de la erradicación de otros discursos.

La palabra pues, prosiguiendo, otorga el poder de plasmar, de hacer tangible, ese derecho que reivindica quien cerca el terreno, la palabra petrifica y da vida a lo inexistente, los derechos no existen, lo único real es la fuerza, pero en el lenguaje se le puede dar vida a los derechos, la palabra es la memoria, el tótem donde se puede palpar realmente lo inexistente, la palabra hace mundano y real la invención humana: “La palabra se convierte en la memoria visible de las Ideas, ya que la memoria personal flaquea y es infiel a su destino eterno.”[689]

El hombre pues pasa ya de la visión a la escucha: “Las Musas cuentan a Hesiodo lo que ellas ven –Hesiodo no ve, escucha; se trata de una presencia (de los dioses) diferida, ya que en el cuento de las Musas, en el paso del himno al mito, se opera la transición de la visión a la escucha.”[690], el humano ya no es un cúmulo de sensaciones que pueden tener o no significado, como en otras especies, el humano, podríamos decirlo, adquiere otra “percepción” que se reduce a cosas estrictamente humanas, las cuales se encierran en la palabra, ideas, en la palabra hay hechos, ideas, estrictamente humanos, que se hacen realidad para el humano en la palabra, “justificación de y por la repetición”:

“En este deslizamiento de la Idea a la palabra (en vistas de la eficacia psico-social), en este <> unívoco del saber en una palabra legisladora, se opera una modificación esencial en el orden del saber griego –y, a partir de ahí, en el orden epistémico occidental--: el paso del orden de la visión al orden de la escucha. Esta <<alteración>> platónica recurva la palabra hacia su antigua función mítica (dimensión desarticulada por los filósofos de Mileto, por Heráclito, por Demócrito y, especialmente, por Jenófantes), pero con tal fuerza que confirió una justificación <<lógica>> a la inercia más recóndita de nuestro inconciente mágico. Esta <<legalidad filosófica>>, con su apoyo en los múltiples comentarios históricos –la justificación de y por la repetición--, ha configurado nuestros hábitos representativos, manteniendo una racionalidad híbrida entre creencia y lógos que sólo es posible a través de la ilusión idealista de la palabra.”[691]

“La justificación de y por la repetición”, me hace recordar a un profesor de mi primer año de derecho, “aquí no les decimos el qué, les decimos el porque” y el porque durante toda la carrera siempre resulto siendo: porque así dijeron los romanos, así dijo la costumbre francesa, los glosadores, etc., es decir repetición, los derechos son ideas, y estas__humanamente se resguardan en la palabra, en el lenguaje y la repetición.

La repetición pues se erige como fundamental para la configuración de los mundos humanos, las ideas humanas se plasman en la palabra, pero es la repetición, el rito, lo que les da publicidad, es decir, las hace sociales y por lo tanto reales humanamente.

La repetición es la actividad humana que hace posible y verdad las ideas fundantes sociales, las ideas, petrificadas en la repetición, permiten la existencia de los grupos, es a través de la repetición como nuestro derecho es derecho y es verdad por encima del derecho y la verdad ajenas, por ejemplo el mito:

“De una manera muy sintética, podemos decir que el mito se caracteriza por la prioridad de lo Mismo (identidad) sobre lo Otro (alteridad), por una continua reducción de la diferencia a categorías apropiadas que conducen a negarla en su mismo hecho diferencial. Así se ha llegado –por encima de las divergencias de escuelas (difusionista, funcionalista, estructuralista…) —a la casi total unanimidad sobre una característica dominante en este pensamiento: una estructura de repetición…”[692] * [693]

Esta es la causa del estancamiento[694], dice Lorite Mena, yo diría del estado de cosas, y es la única explicación a las cosas a-lógicas, sólo para el humano algo puede ser a-lógico, ilógico, pues la misma lógica es un hecho eminentemente, principalmente, humano.[695]

Aunque algo que si puede estar claramente estancado es la imaginación, en el derecho por ejemplo, cada vez que se ha preguntado por una explicación, una justificación para las normas, que no parecen más que caprichos, se ha apelado a normas superiores a las comunes que nos rigen (y por las cuales se pregunta su fundamento), así se ha apelado al querer ancestral de las mores, la costumbre en el derecho francés antiguo, el sometimiento a las leyes se dijo en la revolución francesa, la constitución después fundamento esas leyes, hoy es el derecho internacional; la pirámide normativa parece nunca haber sido terminada, y cada vez que no es suficiente la explicación, se construye un nivel más, la estructura piramidal es una de las estructuras más estables, lo que parece el humano quiere tentar, quiere tentar los limites de esa estabilidad.[696]

La palabra, el lenguaje que la permite, la ideología que articula lógicamente el lenguaje, a través de la repetición, son lugares y son poder, son lugares donde reside la realidad humana, el dominio de la palabra, del lenguaje, de la ideología faculta para decir, la repetición torna el pan en vino, torna el capricho en verdad, así lo dicho por el maestro ideólogo, a través de la repetición, para la mente humana, se torna en verdad, por eso Nietzsche acusa a los artistas, a los poetas, diría yo, de ser los ayudantes de cámara de una moral, o de una filosofía, o de una religión.

“La ideología tiende, inevitablemente, a una coherencia con ella misma que sólo es posible en una lógica de continuidad. Esta lógica de la continuidad –basada en el orden de la visión y reproducida mentalmente en dicotomías binarias—tiende, a través de la repetición, a garantizar la identidad de la idea con ella misma en un espacio <> mentalmente como autosuficiente.”[697]

La ideología pues, es ese espacio autosuficiente que todo lo explica, incluso a sí misma, donde la verdad, la realidad humana, la idea que justifica su existencia por encima de otros individuos, de otros grupos, es verdad humanamente, y esta, como ya lo hemos estudiado, se basa en el lenguaje y la palabra, la ideología es palabra, es lógica porque es lenguaje humano, y gracias a la palabra, a la lógica y a la repetición, lo que estudiamos en este aparte, es verdad.

“Entre la palabra y la realidad no hay fisura para el legislador; las cosas están depositadas en sus palabras. Cualquier otra palabra deberá ser una imitación de su gesto hablado; todo discurso –ético, social, político, afectivo, religioso, científico…--será, pues, un rito, la mimesis de la palabra modelo. Las palabras se anulan para que impere la palabra, una palabra que existe sin tiempo, idéntica a las realidades eternas. La palabra se convierte en la memoria visible de las ideas, ya que la memoria personal flaquea y es infiel a su destino eterno. La palabra del legislador no tiene espacio ni tiempo, no sólo porque ella es el espacio y el tiempo mundanos de las Ideas, la aspiración a neutralizar las coordenadas de la materialidad, sino también porque la operación mimética exigida impone que esta palabra sea siempre repetida fielmente (como la lectura de los Evangelios en la Misa). La función de primer y único hablante, por derecho, del legislador inaugura en la filosofía griega un tipo de saber que milenariamente había utilizado el mito: la repetición.”[698]__

Denota el texto, aunque no es lo más importante, cómo la filosofía griega, que pretende ser la gran transformadora, usa tácticas antiquísimas, y digo que no es lo más importante porque aun hoy se practica plenamente la repetición, la estructura del conocimiento humano no ha sido alterada, pero, más importante aun, denota como el lenguaje, la palabra, las ideas, se vuelven realidades eternas, la palabra es el espacio y el tiempo de las ideas humanas, le permite a la idea existir sin tiempo, ser siempre vigente, y le da al que ejerce poder sobre la palabra la función de primer y único hablante.

No es casualidad pues que la Iglesia católica, basándose en el poder que ejerce sobre la palabra, haya podido decir todo lo que históricamente ha estado vigente, de moda, sin entrar en contradicción, (pues la ideología religiosa es la más simple, se domina a dios, se dice como éste creó, y su boca, su palabra, estará así dominada, parece que todo podría decirse) así pudo quemar a los impíos y hoy criticar esa práctica, hoy incluso puede hablar de tolerancia religiosa, de pluralismo, la Iglesia pues ha podido hacer decir a dios todo lo que quiso; otro tanto sucede con el liberalismo, (pues también es un simplismo como la religión, dentro de la libertad todo cabe) el poder de la palabra basado en la liberalidad de ésta, controlada por sus líderes, ha hecho que el liberalismo pueda haber estado tanto de acuerdo con la escuela clásica de economía de Smith y Ricardo, como con movimientos socialistas modernos, como es el caso colombiano.

Popper acusando nuestro estancamiento aun en la sociedad cerrada afirma cómo uno de sus fundamentos es la palabra, la ley, por lo cual su debilidad es la debilidad misma de esta sociedad:

“El derrumbe del tribalismo mágico se halla íntimamente relacionado con el descubrimiento de que los tabúes no son los mismos en las diversas tribus, que su cumplimiento es impuesto y forzado por el hombre, y que pueden ser violados sin ninguna consecuencia desagradable, siempre que se logre eludir las sanciones impuestas por los congéneres. Dicho descubrimiento se ve acelerado por la observación de que las leyes pueden ser hechas o alteradas por legisladores humanos. No sólo pienso en las leyes de Solón, sino también en las leyes sancionadas y observadas por la población corriente de las ciudades democráticas. Esas experiencias pueden conducir a una diferenciación consciente entre las leyes normativas de observación impuesta por los hombres, que se basan en decisiones o convenciones, y las reglas naturales uniformes que se hallan más allá de los límites anteriores. Una vez claramente comprendida esta distinción se alcanza la etapa que hemos denominado, dualismo crítico o convencionalismo crítico.”[699]

Así pues la aparición de la _verdad humana_es una aparición consecuente, dentro de los humanos se dan los grupos, pues estamos biológicamente condicionados a un comportamiento grupal, dentro de estos se da el lenguaje y la palabra que configuran los mundos humanos, los grupos, a través de ideas, y al final, a través de la repetición estos mundos, al fin, después del ritual, pueden ser verdad, humanamente.

Esta es la magia que posee el lenguaje y la repetición, esta es la seducción a la que sucumbió Aristóteles, así, teniendo la sensación de que la realidad reside en el lenguaje, lo cual no es del todo falso, la realidad humana reside en el lenguaje, desarrolla la lógica como método de averiguación de la verdad, hoy en el mundo encontramos muchos ejemplos de esta actitud que es condicionada por nuestra forma de existir, muchos aun usan la filigrana y los procedimientos quirúrgicos para averiguar la verdad, nada más humano que el pensar como hogar de la verdad al lenguaje, el derecho es un ejemplo de lo “cositero” que es el humano con su lenguaje, lo que, en fin, redunda en lo que queremos sentar, la palabra otorga realidad a las ideas humanas a través de su repetición, a través del ritual.

“Pero, para que este movimiento de deslizamientos concéntricos (revelación, saber-Idea, palabra-poder…, y en el centro la fe o la creencia) sea posible, la palabra debe tener una capacidad de absorción de la idea (no de la realidad directamente) gracias a dos factores convergentes: uno la ilusión de realidad del lenguaje, sobre el que se articula la palabra; otro la experiencia del poder social de la palabra. Estos dos factores permitirán situar la idea en un espacio <> y ejercer el poder a través de este espacio; dos elementos indispensables para que el idealismo sea ideología.”[700]

Este espacio objetivo, esta apariencia de objetividad, de realidad, es lo necesario para la existencia humana, es su adaptación particular, ya lo veíamos anteriormente y es lo que engañó a Aristóteles.

__

La palabra, pues, es el lugar de la verdad humana, la repetición es el ritual de la realidad humana, a través de la repetición se logra la existencia “real” de las ideas humanas, excluye la existencia de ideas divergentes, excluye la “guerra civil de nombres”, sólo quien posee la capacidad de decir como “primer y único hablante” es capaz de otorgar existencia a las cosas, la palabra, en fin, la repetición, más exactamente, otorga el poder mágico de realizar al mundo.

10.6.2. La lógica

Y continuando entonces con las características de la ideología, con la lógica, debemos empezar diciendo que esta característica es uno de los aspectos más diferenciales del humano y una de las particularidades más importantes de la ideología, particularidad que podemos ver diseminada a lo largo de todo el actuar humano.

No con esto queremos decir que el humano sea un ser estrictamente lógico, es algo que muy pocos seres pueden decir de sí mismos, el lograrlo requiere mucho esfuerzo y capacidad, es decir, virtud, y no creo, además, que sea algo demasiado deseable. En este aparte entonces, veremos la lógica intentando la mayoría del tiempo aislarla de otras consideraciones o críticas. La ideología, por ejemplo, es un objeto lógico, más no estrictamente lógico, así que teniendo esto presente y pretendiendo discutir aquí la lógica en sí, para poder observar mejor que clase de efectos puede tener en nuestra existencia, nos avocamos a separarla para estudiarla (aunque sin excluir del todo alusiones importantes que puedan contribuir al objeto de nuestro trabajo), entonces, con estas consideraciones, nos avocamos pues a esta tarea.

El lenguaje propiamente humano está ya por mucho diferenciado del lenguaje desarrollado por otras especies, este, como dijimos, trae en el humano una característica aparejada propia de un ser inteligente la cual es la lógica, como ya dijimos junto con Michel Veuille, el lenguaje, para las diferentes especies, juega en el espacio ecológico un papel estructurante, pero el lenguaje, el lenguaje propiamente humano, que por ser humano esta imbuido en la lógica propia del ser inteligente, juega en el espacio ecológico humano un papel determinante, que podría llevarnos a pensar que la lógica es una de las causas por las cuales somos hoy demasiado humanos. Este interrogante se lo plantea Lorite Mena de la siguiente manera:

“¿No existiría una diferencia cualitativa entre la <<lógica de lo viviente>> y la lógica de lo humano? ¿No constituiría la naturaleza diferencial de la especie humana, su complejidad procesiva de las cosas, una diferencia de lógica con relación a lo orgánico?”[701]

El lenguaje humano, sus desarrollos obvios, su interacción con un ser inteligente, un ser además grupal, la posibilidad de retener y reproducir, que dicha retención se de en conceptos, palabras y lenguaje, que ese reconstruir, reproducir, sea dicho, hace que la reproducción adquiera complejidad y muy especifica a la situación humana.[702]__

Todo parece indicar que estamos en presencia de un escenario esencialmente humano, donde la representación, la repetición, la rearticulación, la interpretación selectiva, la lógica, son unas de sus principales características:

“En esa desarticulación (progresiva) del orden del mensaje, el ritmo orgánico inmediato, y por ello mismo univoco, es transferido a un nivel de articulación re-presentativa que crea un espacio (propiamente humano) donde cabe la interpretación, la polisemia. La estrategia de la lógica de lo humano se sitúa frente a la polisemia…”[703] (El subrayado es nuestro).

Así la lógica interviene en la re-presentación, distorsiona, en ocasiones re-crea el mensaje que se da en el lenguaje, repertoria, ubica, selecciona, ignora selectivamente los conceptos de manera muy humana, expresión que al fin explicaremos pronto.

Pero antes de proseguir, y siendo conciente que al hablar de lógica no puedo ignorar a Aristóteles, lo mismo que al tratar este trabajo sobre ideología no podía ignorar a Marx, aunque hubiese querido ignorarlos a ambos para no traer a esta discusión prejuicios y pasiones que no son pertinentes en esta ocasión, hemos de tratar pues, muy resumidamente, la lógica aristotélica, lo cual creo nos introducirá, con afortunada coincidencia, en lo que mencionamos ya como la manera muy humana que tenemos de existir.

“Aristóteles siguió a Platón al distinguir entre conocimiento y opinión. El conocimiento o la ciencia puede ser, según Aristóteles, de dos clases diferentes: demostrativo o intuitivo. El conocimiento demostrativo es también el conocimiento de las “causas”. Consiste en enunciados que pueden demostrarse –las conclusiones—junto con sus demostraciones silogísticas (que presentan las “causas” en sus “términos medios”).”[704]

Este aparte de nuestro conocimiento es lo que propiamente podemos llamar “lógica” en el pensamiento aristotélico, lo cual no ha cambiado hoy, así pues, otorgándole un poder mágico al lenguaje, debemos entender que dentro del lenguaje existe la verdad y el conocimiento, que al descifrarlo, el lenguaje, al rumiar en él, masticada tras masticada, cada regurgitada, nos traerá un mejor conocimiento.

En el discurso de cierre de una materia de tercer año, Derecho Probatorio, el profesor Jairo Parra Quijano nos deja a los alumnos un discurso en el cual nos dice el porqué debemos sentirnos orgullosos de ser abogados, en un aparte de este discurso, que cita toda clase de literatura universal, cita a Nietzsche de una manera equivocada, nos sugiere que Nietzsche recomienda rumiar insistentemente en la lectura, para nuestro caso__rumiar la ley, pero a lo que en verdad se refería Nietzsche con el “rumiar”[705] es a la enfermiza costumbre que tiene el humano, que tiene el cristiano, de rumiar su misma porquería, el humano, el cristiano, para Nietzsche, nunca sale de su lenguaje, si está en las escrituras es verdad, humanamente, diría yo, e ignora por completo todo lo externo.

Para nuestro caso es un ejemplo muy diciente, el abogado, el humano, rumea constantemente su propia porquería y eso es lo que nos sugiere Aristóteles, sugiere que rumiemos nuestro lenguaje, una creación humana, y sugiere que allí encontraremos la verdad, tanto humana como no humana; en otras palabras, la palabra, que originariamente describía, ahora se vuelve contra su objeto y lo delimita, es decir, le impone un contorno, lo circunscribe a su semántica, a la sintaxis, a la coordinación entre palabras, es decir, a la lógica, con la cual entonces el objeto no puede diferir pues será considerado como a-lógico o simplemente como inexistente.

Siguiendo con Nietzsche, para intentar explicarme mejor, si Aristóteles hubiese sido quien hubiese ido a la montaña y se hubiese preguntado ¿qué son el águila, la serpiente y el sol?, hubiese hundido su nariz en el diccionario, su diccionario, y allí hubiese buscado la respuesta, mientras el águila volara sobre su cabeza, la serpiente se arrastrara a su alrededor y el sol se pusiera a su espalda. “Si no manosea no piensa”.[706] * [707]__ __

Pero continuando pues con este método formal de averiguamiento de la verdad, Aristóteles rápidamente se percata de lo vacío del lenguaje si no existe un operador humano, un operador al cual le interese ejercer el poder que otorga la palabra, así:

“Indudablemente, Aristóteles tenía razón cuando insistía en que no debemos intentar probar o demostrar todo nuestro conocimiento. Toda prueba debe derivar de ciertas premisas; la prueba como tal, es decir, la derivación de las premisas no puede, por lo tanto, establecer definitivamente la verdad de ninguna conclusión, sino tan sólo demostrar que la conclusión debe ser cierta, siempre que las premisas sean ciertas. Si exigiésemos que las premisas, a su vez, fuesen probadas, la cuestión de la verdad sólo se trasladaría un paso más hacia un nuevo conjunto de premisas y así, sucesivamente, hasta el infinito.”[708]

Así pues rápidamente notó este autor lo vacío del lenguaje, donde el silogismo, en donde basa su lógica, llegaría a un punto donde la explicación no tendría explicación, es decir, “las premisas básicas”, punto que este autor soluciona (lo cual ha influenciado todo el comportamiento humano desde esa época, y desde luego desde antes, pero Aristóteles nos lo hace notar), igual que como se ha hecho desde siempre, con el sucedáneo de la razón, es decir, la imaginación, o lo que ya es común llamar entre nosotros, para suavizar su carácter de falacia, es decir, para no llamarlo mentira o imaginación, como metafísica. Existe entonces, para Aristóteles, otro tipo de conocimiento de donde manan esta “premisas básicas” llamado “conocimiento intuitivo”, así:

“El “conocimiento intuitivo” consiste en la captación de la “forma indivisible”, esencia o naturaleza de una cosa (si es “inmediata”, es decir, si su “causa” es idéntica a su naturaleza esencial); él es la fuente primera de toda ciencia, puesto que capta las premisas básicas originales de todas las demostraciones.”[709]

Aristóteles “es la fuente primera de toda ciencia, puesto que capta las premisas básicas originales de todas las demostraciones.”

Lo cual pone en evidencia que el conocimiento humano, todo (recordemos que esta descripción no es un atributo exclusivo de Aristóteles, Aristóteles lo único que hace es formalizar una practica corriente, Nietzsche la describía como rumiar), tiene como centro al humano, de donde mana todo el conocimiento, puesto que si lo que Aristóteles llama “premisas básicas”, las cuales fundan todo el conocimiento, nacen a partir del humano, todo el conocimiento tiene como centro al humano (un poco a la usanza de este silogismo).

Aristóteles entonces nos puede resumir bien lo que digo cuando me refiero a las maneras muy humanas de vivir, así, el humano se apega a su lenguaje para descubrirse y descubrir el mundo, es en fin un rumiante, y en esta búsqueda como si continuamente se buscase a sí mismo, mide todo según su medida, él es la medida, el centro, todo lo cual se podría ver reflejado en las formas de conocimiento que describe Aristóteles.

Pero continuando, vemos entonces que el lenguaje, que cumple un papel ecológico estructurante, en el humano, con un lenguaje mucho más elaborado, el papel que cumple es mucho más definitivo que para cualquier especie, en mi opinión es lo que hace ser a la ideología adaptación, pero sin adelantarnos tanto, veamos:

“Estas relaciones serán modificadas hasta tal punto que el Homo no tendrá un espacio ecológico especifico. Cualquier espacio (en nuestro planeta) es posible como estancia. ¿En qué se basaría la coherencia (lógica) que fija la identidad de un individuo una zona espacial precisa? ¿No sería la noción de patria, la de nación…, una estrategia lógica humana en lo humano que delimita territorialmente una propiedad el espacio como condición de posibilidad de la identidad del individuo?”[710]

El humano ya tiene un nicho ecológico propio, el cual es exclusivamente humano, lo demás ya sólo es objeto, sólo cuando el objeto es amenaza deja de ser inanimado, así nos lo sanciona Bataille lo cual recordaba hoy al estar viendo “National Geographic Channel”, en un programa mostraban una invasión de medusas en los mares circundantes a la isla del Japón las cuales están afectando la industria pesquera de ese país y a lo largo pueden afectar el país entero, sólo cuando el león sale de su jaula vuelve a ser individuo. El lenguaje, la comunicación, pues, cumple un papel ecológico estructurante, lo que en el humano se da humanamente, el nicho ecológico humano ya es entonces muy disímil al del resto de las especies, y en el humano él mismo se lo forja, es así como la ideología puede ser adaptación.

Vemos pues como en el nicho ecológico humano, la organización entre los diferentes individuos, entre los diferentes grupos de individuos, se da de una manera muy humana, Lorite Mena en la ultima trascripción nos trae ejemplos, así nos pone de presente como prejuicios como la identidad nacional o la patria dan identidad a los individuos y estructuran las relaciones entre diferentes grupos de individuos; así pues las interrogantes que lanza Lorite Mena en este aparte nos enfrentan de manera tangencial al objeto de este trabajo, así, siendo pues el caso humano un caso tan disímil y presentándose en él condicionantes tan especiales como el lenguaje humano o la inteligencia, ¿acaso no será que, sin dejar de ser un ser de la naturaleza, su forma de existir, su forma de adaptarse puede ser una cuestión también muy disímil?

Lorite Mena nos enfrenta pues, repito, de manera tangencial en este aparte, a la posibilidad de que en el caso humano estemos en frente de un “escenario ecológico específico”, con lo cual estaría enteramente de acuerdo, pues el humano, si seguimos al autor literalmente, no tendrá ya un “espacio ecológico específico”, con lo cual no estaría enteramente de acuerdo, el espacio ecológico humano es eso, humano, aunque se matice como nacionalidad, raza, pueblo elegido, clase obrera, entonces, el espacio ecológico específico de el humano es todo el orbe, espacio en el cual sólo cuentan seres humanos, seres inteligentes que se agrupan humanamente, a través de prejuicios y tácticas humanas, y es a este espacio al cual se debe adaptar el humano.

Continuando entones, es en este nicho ecológico especial donde el humano desarrolla sus tácticas, sus adaptaciones, las cuales están enfrentadas a seres inteligentes y del mismo género que él mismo, es pues dentro de este nicho ecológico donde el humano desarrolla la ideología, y vimos que, acerca de la lógica, el humano es un ser rumiante de su producción, de sus ideas, sobre lo cual no tenemos mucho que agregar por ahora, pues volveremos al punto más adelante, pero otra gran característica, que nos denuncia el trabajo mismo de Aristóteles, una de las características de la lógica, es la centricidad del humano, esto que llamo Aristóteles como conocimiento intuitivo, sin entender bien a lo que se estaba refiriendo pero que era algo tangible para él, es una característica del comportamiento humano, de la lógica, de la ideología que tiene profundas incidencias en el modo de vivir humano, veamos pues a que nos referimos.

Entonces, para mayor entendimiento del lector, el análisis de la lógica desde este momento se puede asimilar a las categorías dispuestas por Aristóteles, sin que coincidan sus contenidos claro, pero empezando por el final, así, ahora nos avocamos a describir lo que para nosotros en este trabajo será lo que Aristóteles llamó “conocimiento intuitivo” (que para nuestro trabajo podría llamarse “centricidad humana”, sin que eso importe mucho), para después pasar a llenar para este trabajo lo que correspondería al “conocimiento demostrativo” en el trabajo aristotélico, repito, sin que estas categorías coincidan, en este caso solamente usaremos el referente como una guía conceptual, sin dejar de reconocer en el trabajo de este autor el germen que empieza a develar realmente el comportamiento humano.

Así pues hemos de empezar por decir que el conocimiento humano empieza en el mismo humano, Lorite Mena afirma que es una ilusión inalcanzable la pretensión de objetividad que el humano predica, lo cual podría darle crédito a la manera como realizaba sus experimentos Einstein, (claro, si estuviéramos de acuerdo con la idea del humano como alfa y omega, pues dios es la descripción del humano perfecto, es decir, es humano, lo cual sería una idea similar a la del “súper hombre” nietzscheano), pero, sin estar de acuerdo con la idea de que el conocimiento o la verdad no existen sin el humano, vemos o estamos de acuerdo en parte con la desilusión que causa la afirmación de Lorite Mena, pero, dejando aparte esta desilusión, algo que esta implícito en esta afirmación sobre la incapacidad humana es que el humano, su conocimiento, el conocimiento o análisis sobre este, no puede ignorar que en su centro se ubica el mismo humano.

El saber humano, el “conocimiento intuitivo” como su inicio, pues, en un principio, primer ejercicio de centricidad, es el procesamiento de las cosas para el saber humano, es un proceso que se cumple con el ingreso de información y con su conceptualización, su representación (influenciada por la lógica de el lenguaje a donde ingresa) es, o partiendo de “un ver (sensorial) concluye en un ver (mental)”[711], el humano es su más grande condicionante en la búsqueda de su conocimiento. Entonces, la representación es la visión mental de las cosas “vistas”, una nominación, nominación que da una nueva forma y que es el reflejo mental; las cosas de la realidad, pasadas por el tamiz del humano, adquieren una forma nueva, original, forma cuyo centro es el humano, quien por el poder de la palabra nomina y otorga existencia, pero veámoslo más a fondo.[712]

“La selección de la realidad –por medio de las posibilidades de elección en las respuestas—repercute en el orden del sistema, y el orden del sistema—en cuanto condiciones de posibilidad de selección—repercute en el campo de la realidad. La mediación entre estos dos aspectos es lógica, que constituye las condiciones de lo posible-real.”[713]

El humano no sólo puede seleccionar la realidad por medio de las posibilidades de selección de las respuestas, pudiendo retener y reproducir lo que se le antoje a través de su influencia en el medio cultural, sino que también y a la postre esa práctica repercute en el orden del sistema y, consecuencialmente, en el campo de la realidad. El humano pues, es el centro, selecciona “lo digno de ver” en una cultura, lo racionaliza dándole un orden, a través de la lógica_,_y así selecciona su realidad.

Primero en el humano entonces se escoge la theôría, “lo digno de ser visto” culturalmente, en el mundo cultural, donde es posible retener y reproducir un mensaje en ausencia de un estimulo, gracias al lenguaje, donde es posible mediar entre la presentación y la representación de una cosa, se puede seleccionar la realidad por medio de las posibilidades de elección en las respuestas, es decir, la theôría.[714] * [715]__

El hombre selecciona, en un primer ejercicio de su centricidad, de poder, la información “digna”, Bataille ya nos había mencionado algo parecido al ponernos de presente lo rápido que olvidamos el trabajo que nos cuesta volver a nuestros hijos humanos[716], algo relativamente pertinente a este aparte también aporta Lorite Mena: “La educación, fundamento de la <>, consiste en una elección de las posibilidades <> (de las cuales resultarán ciertas conexiones neuronales) que posee el individuo durante su infancia, durante su <>;…”[717]__

Nos damos pues como humanos nuestras “premisas básicas”, es decir, el mismo lenguaje, lenguaje-creación, lenguaje donde nos apropiamos de las cosas del mundo, a nuestra manera:

“A través de todas las tradiciones míticas, la palabra, y más específicamente el nombre, participa de ese poder mágico que aspira a otorgar al lenguaje un valor esencialista –no como simple designación de la realidad (tal y como encontraríamos en algunas corrientes filosóficas), sino como apropiación de la cosa. Conocer el nombre confiere un súper-poder sobre la realidad. Este poder de la palabra es, en definitiva, un acto legislador. Nombrar es legislar.”[718]

El hombre es el principio del conocimiento, pues es el origen del “conocimiento intuitivo”, es el origen del nombre y de la palabra, es el “creador”.

“En el poema babilónico de la creación, Enuma Elish, Marduk es el dios de los <> (el centro de un laberinto de ocultamiento nominal). Después de luchar contra el dios primordial, Timat, y de haber sido entronizado como el primero de los dioses, la palabra de Marduk nombra los elementos naturales (=divinidades), y este nombramiento es un ordenamiento, la aparición del cosmos, al designar a cada realidad sus limites y funciones precisas. El poema de la creación es la historia santa de los dioses y de las cosas, la repetición humana de la palabra de Marduk, un mito que repite el modelo e intenta identificarse con él; pero sólo queda una palabra incapaz de superar su condición de eco, de mima simplemente humana. Si el hombre pudiera escudriñar la fuerza de esta palabra accedería a la potencia divina, conocería la realidad oculta de las cosas y podría rehacer el gesto cósmico de Marduk –algo al gesto cósmico-verbal de Dios al comienzo del Génesis (Dios dice, las cosas son), gesto repetido como un eco en el Prologo del Evangelio de San Juan: <>. La palabra original arquetípica, es una propiedad divina, pero que puede ser heredada –en el pensamiento mítico—por los reyes, sus descendientes, los únicos hábiles para dictar las leyes, para nombrar el destino de los hombres. ¿No habrá en las matemáticas –cuando se afirma que el mundo esta escrito en caracteres matemáticos—una nostalgia inconfesable de ese saber-poder mítico sobre las cosas?”[719]*[720]

El conocimiento humano depende de la palabra, del primer orador, del poseedor de la intuición, es decir, de las “premisas básicas”, el conocimiento humano pues parece ser un problema de estética, la intuición o el buen gusto son su rasero, en el conocimiento humano no se puede pues negar su sustrato de poder: “…el problema del conocimiento se articula como lucha por la propiedad de la palabra, y, a través de ella, del deseo (tal y como aparece claramente en el Fedón, en el Banquete o en las Leyes, por ejemplo).”[721]

Y la palabra, el lenguaje en primera instancia, es creación, dignidad, a través de la invocación las cosas del mundo humano nacen, se incluyen dentro la realidad (noción-de-realidad)[722]…__Y el acto de creación, la palabra, también esta presente en el origen de la “sociedad”.

__

El conocimiento intuitivo es entonces el acceso a lo divino, el oráculo, es decir, el ser dotado de intuición es el eco de lo divino y legislador del mundo como repetición de la palabra original, el dador de las premisas básicas, así fundador del mundo, en otras palabras, de la ideología:

“Dominio sobre las cosas y poder sobre el alma, el legislador del lenguaje se perfila como el filósofo de la República, quien después de haber salido de la caverna de la condición humana vuelve, porque es obligado, a ella para gobernar la ciudad; su palabra se convierte en el reflejo del orden divino, su palabra es ley, ya que lo que ha contemplado sólo puede transponerse eficazmente en la sociedad en una palabra normativa.”[723]

Ese es el conocimiento intuitivo de Aristóteles, la infancia del conocimiento, la fuente de las “premisas básicas”, la infancia de nuestra forma humana, es la lucha original de Marduk por la propiedad de la palabra, palabra que permite existir a través del nombramiento y que será ordenada posteriormente, donde nos educamos para ser humanos y escogemos el espectáculo, es el primer momento de centricidad humana.

Y es sólo posteriormente cuando aparece el “conocimiento demostrativo”, el “conocimiento intuitivo” por su mismo carácter de sensación, parece siempre haber estado allí, el estudiante de primer año de derecho, por ejemplo, no se pregunta qué es la justicia, simplemente sabe que sabe e inicia sin otra consideración el estudio racional o lógico, empieza a elaborar su “conocimiento demostrativo” seguro de contar con el viático de las “premisas básicas”, que gracias a la cultura, gracias a su educación, gracias a que su entorno delimitó ya su theôría, el estudiante parece sentirlo como algo innato.

Continuando entonces, solamente después de seleccionado lo digno de ver, la teoría, sólo después de haber nombrado lo existente, esa información se racionaliza, se repertoria, se ordena, se vuelve lógica:

“<<Por la integración—afirma F. Jacob-- cambia la calidad de las cosas>>. La integración que caracteriza diferencialmente a la especie humana es la de situar inexorable e irreversiblemente al espectador en el interior de la estrategia de sus propia lógica, en el interior de un <> cuyas condiciones de posibilidad han sido mediatizadas por sus realizaciones objetivales. Todo sistema viviente, en cuanto entidad topológica operacionalmente inscrita en un contorno físico y definida como unidad de integración resistente a las deformaciones de sus renovaciones materiales, constituye una organización autopoiética cuya capacidad de variación es directamente proporcional a la posibilidad de transformación del organismo sin que el individuo pierda su identidad.”[724]

Este es pues el segundo momento de centricidad humana en la lógica, el humano ya no sólo es la fuente, el origen, sino que además es el centro lógico alrededor del cual se repertoria u organiza todo lo “digno de ser visto”, este es el conocimiento demostrativo al que se refiere Aristóteles, el humano es el centro del circulo lógico, es intérprete. __

El humano organiza, repertoria después de representar, es decir, después de recepcionar y re-presentar las cosas de la realidad, el humano, a través de la palabra organizada en un lenguaje, palabra que es el medio de reflexión de lo adquirido, ejerce poder sobre lo visto (sensorialmente), dándose en este proceso la facultad de organizar, repertoriar, ignorar selectivamente, desechar lo incoherente, gracias a la lógica; la racionalidad, que en derecho se distingue de la razonabilidad, pues la primera estructura lógicamente las normas según su jerarquía, y la segunda, podríamos decirlo, es más política, más humana, resumiendo, es la que, el pensamiento racional humano, es el que otorga lógica o coherencia a las cosas percibidas, mediando en este proceso el poder humano sobre esta racionalización, así:

“Al mismo tiempo, y como consecuencia de su <> refleja, el hombre puede organizar sus símbolos lógicamente, estructurarlos con un sentido re-flejo, introducir una relación que obedece a una (propia) intencionalidad que da sentido a la presencia de las cosas. Este es el campo de la racionalidad: la estructura que la conciencia refleja de las cosas haciéndose objeto de ella misma, un espacio de coherencia re-presentada.”[725]

El humano, es decir su racionalidad, la lógica, seleccionan y ordenan la realidad, se ignora o se ordena selectivamente lo a-lógico, caprichosa o racionalmente, para que la lógica o racionalidad no sea contra-dicha, todo esto gracias al poder que otorga el lenguaje, que, concretamente, es el poder de reflejar, ahora lógicamente; es decir, ahora la representación de los objetos captados también está condicionada por su congruencia con la lógica del lenguaje, su aparición, su existencia ahora tiene una doble condición, primero el ser nombradas, poder mágico de la palabra y segundo el ser congruentes con la lógica, como dicen los altos juristas escondiéndose en el latín, aunque yo lo diré en español, si algo no coincide con la lógica no existe, “en la claridad no cabe la interpretación”[726], es decir en la lógica no cabe lo a-lógico, otra expresión del poder creador y excluyente de la palabra.

Ahora el humano, en este segundo momento de centricidad, actúa cono centro, ya no como fuente sino racionalmente, la racionalidad humana, partiendo de los viáticos del “conocimiento intuitivo”, ejerce centralidad fijando ahora los posibles dentro de la lógica, posibles que ya habían sido reducidos en un primer momento al cualificar lo “digno”, fija ahora las tácticas interpretativas que le hacen comprensible el mundo al Homo quaerens, el capitulo segundo de la cuarta parte de la obra de Lorite Mena en cuestión, “Lo posible-real y la centricidad de la lógica. El observador”, empieza de la siguiente manera:

“Repitamos la frase de F. Jacob que señalaba al comienzo de esta Cuarta Parte el horizonte de la reflexión: <<…cada época se caracteriza por el campo de lo posible que definen no sólo las teorías o las creencias vigentes, sino también la naturaleza de los objetos accesibles al análisis, los medios para estudiarlos, la manera de observarlos o de hablar de ellos. La lógica sólo puede actuar dentro de esta zona>>. Esta frase, situada inicialmente en exergo, forma parte ahora de nuestro propio texto (es con-texto) en la medida en que se recurva sobre sí misma hasta describir un circulo epistémico en el cual estamos presentes. Este circulo epistémico es el de la posibilidad zonificada de la acción de la lógica. Esta perspectiva de F. Jacob se prolonga, inevitablemente—por la misma precisión del contorno en el que se conjuga: teorías y/o creencias, naturaleza de los objetos, métodos, expresiones…--, hacia un horizonte que ya hemos vislumbrado, pero que tenemos que tematizar ahora, así sea difícil de asimilar por estar plagado de inquietudes culturales y científicas, filosóficas: la centricidad de la lógica. Y con ella las indigentes raíces de los presupuestos zonificantes (teorías, creencias, métodos…--sustentáculos teóricos de las hipótesis--) incuestionables del conocimiento.”[727]

El humano ahora rumiante, escarba en su misma palabra, casi sin ver afuera, casi sin ver afuera y cuando lo hace lo hace nada más que para comprobar que existen hechos que se adaptan a su lógica, seleccionando esos hechos, me parece observar al escribir este aparte a Kant, cuando afirmaba, “compórtate igual a lo que una norma de contenido general para casos similares prescribiría”, pues me parece observarlo buscando, similar a los experimentos de Einstein, comprobaciones mentales empíricas, así, imagino a este autor “comprobando” su dicho imaginando todos los individuos del planeta, que para él se reducía a la sociedad alemana y su teoría, haciéndose la misma pregunta en un supuesto de hecho igual, Kant imagino pensaría, “claro, es obvio, todos los individuos responderían igual”, Kant, ejerciendo centricidad lógica, ve como lógico, científico, natural-racional, una respuesta en un único sentido, pues esa comprobación exige ser practicada con individuos iguales a Kant, así, fácilmente, su creencia se vio “comprobada”, desde su centro, desde Kant, desde el centro de una pluralidad imaginaría de individuos alemanes educados.

La “visón” humana se ve reducida entonces por la lógica, lo desconocido ya esta previamente explicado, podría en este momento aparecer, en estricto sentido, aparecer, presentarse “mágicamente”[728] un ser vivo sin clasificación taxonómica del tamaño de un mamut en la mitad de nuestra ágora, que la lógica, la ideología, tendrían una explicación lógica para el suceso.[729]__

“Vieja estructura que sólo puede persistir si un deseo de poder –si una domesticación activa del instinto humano en su sentido más profundo: el deseo de saber, este balanceamiento entre la identidad y la alteridad—niega el conocimiento humano en su dimensión más radical: la hipótesis, la <>. Así, contrariamente a lo enseñado en numerosos textos y libros de investigación, el pensamiento mítico no se terminó en Grecia en el siglo VI con la aparición de la filosofía y la ciencia (un mismo campo perceptual y metodológico en la época). Únicamente hubo una sacudida que permitió otra actitud mental en un grupo restringido de personas (el que hizo avanzar los conocimientos y la política), el resto siguió operando en una estructura perceptual mítica. Aún hoy en día persiste, aunque aparentemente más diluida y con otros contenidos que le dan una <> racional, una actitud mítica de repetición y de negación de la alteridad; más aún, gobiernos e ideólogos alimentan esta actitud continuamente como el medio óptimo (probablemente lo hagan de una manera inconciente) para asentar el poder. La diferencia –la ciencia y la filosofía, pues—es, debe ser, trágica, mientras que el poder tiene como meta la estabilidad; dos estructuras que difícilmente pueden llegar a conciliarse –al menos con los fundamentos de los que se nutre actualmente el poder.”[730]

En la cita anterior yo me hubiese ahorrado nombrar aquel grupo “que hizo avanzar los conocimientos y la política” pues he querido ir demostrando a lo largo de todo el trabajo que aquel grupo, los mismos conocimientos y la política, están, su problemática, su estudio, mal planteados, no los diferenciaría yo del conocimiento que este autor llama mítico, en cuanto a lo de fachada racional, es otra objeción que debo hacer, pues el conocimiento actual es en sí racional, sin que esto deba implicar este calificativo como un adjetivo correcto, es racional (lógico), para asentar el poder, en la racionalidad reside su fuerza, la cual hasta al mismo Aristóteles engañó; esta es una de las razones mas fuertes que me llevan a considerar a la ideología como adaptación, pues precisamente su carácter racional, lógico, excluye discursos diferentes, rivales al grupo, acentúa el poder y la estructura jerárquica, cohesionada, excluyente, todo indispensable para la sobrevivencia de los grupos y de los individuos dentro de estos. Pero esta cita también nos trae otras reflexiones valiosas, la lógica, la racionalidad, la ideología, niegan el conocimiento humano, yo diría, el ímpetu individual del ser inteligente, que se expresa de manera más radical en la hipótesis y la conjetura, yo añadiría, en la crítica, la ideología niega la alteridad, la lógica se envuelve en sí misma y todo objeto y suceso es por ella explicado o negado, y esta es, diafanamente presente aquí, la razón de su carácter de adaptación, la ideología como fundamento del grupo, como su lenguaje, niega lo distinto a él, lo contrario a sus intereses, la ideología es poder y “el poder tiene como meta la estabilidad” (algo fundamental para el grupo), la alteridad es “tragedia”, es fin, la racionalidad pues, la lógica, la ideología, enfrentan la alteridad que es desorden (algo funesto para el grupo), que es tragedia, que es fin, es por eso que la alteridad (la creatividad) y la ideología son irreconciliables, una es desorden, fin, y la otra es seguridad, vida, la palabra, pues, es vida, “Jesús es el camino la verdad y la vida”.[731]*[732]

La lógica, la racionalidad, la ideología, es, son, una estrategia de coherencia, la cual es esencial para el humano, tanto por ser Homo quaerens como por pertenecer a un grupo, este es el segundo instante de centricidad humano en su verdad, esta es la estrategia donde el humano es el centro, el humano mismo es la estrategia de coherencia:

“La <<elección de las respuestas>> implica una fijación entre la determinación y lo posible. Este es el campo de la acción de la lógica. Así Aristóteles –el llamado <<padre de la lógica>> aunque este termino como tal le sea posterior—utiliza el termino logikós en el sentido de probable. Entre las determinaciones genéticas de las disponibilidades –que reducirían la acción del individuo a las reacciones unívocas del universo de las señales—y las múltiples configuraciones neuronales –que podrían conducir al individuo a la dispersión equívoca en una información sin orden--, entre la determinación necesaria, <>, y la indeterminación de lo posible, <>, entre la necesidad y el azar, se sitúa la estrategia de coherencia del individuo.”[733]

Dejando pues de lado la discusión sobre los aciertos y falacias sobre las afirmaciones acerca de “las configuraciones neuronales”, resalto pues que: “entre la necesidad y el azar, se sitúa la estrategia de coherencia del individuo.”, entre la seguridad, el grupo, y la alteridad, la crítica, se sitúa la coherencia, la lógica, la ideología, por eso es adaptación.

La naturaleza cultural humana, su forma de vivir en grupos, la legitimación personal que encuentra el individuo en el grupo, limita lo que puede existir mundanamente, limita, podríamos decir, su existencia a la justicia e injusticia, lo de adentro y lo de afuera, limita a un repertorio, un orden, todo lo existente para el humano debe legitimar su existencia en la lógica, debe encajar. La obra de Bataille, El erotismo, por ejemplo, parece ser o parece intentar una explicación, intenta explicar la “inexplicable” maldad del Marqués de Sade, explicarla como a-lógica, así tendiente a desaparecer, en este punto Bataille repertorió las cosas de la realidad, lo lógico es él y su centricidad, lo lógico es él y la sociedad que representa, lo a-lógico es el comportamiento del Marqués, por lo tanto debe tender a desaparecer (como maldad no existiría dentro del grupo, quiere hacer explicable un comportamiento a-lógico calificándolo de malo y que por lo tanto debe tender a desaparecer, debe-no-ser, por ser no natural, a-lógico). Otro tanto parecería esconder en su obra, El mamífero dominante, Macfarlane Burnet, quien parecería en ocasiones estar intentando des-cifrar la tendencia humana a la “maldad” inherente a la guerra (lo cual merece el mismo comentario que a Bataille): “La lógica, en cuanto táctica de coherencia del individuo, limita –y podríamos añadir: de una manera drástica—el número de los mundos que pueden ser naturales.”[734]

Es así como la Batalla entre Hesiodo y__Homero (Ver Capítulo 9, punto 9.1) es una batalla por la existencia, entre dos lógicas, entre dos ideologías, lógicas incoherentes entre sí, de allí su mortal enemistad, batalla donde el ganador pudo decretar para las cosas existencia en su mundo.

En fin, se podría afirmar que la lógica no es posible sin centricidad (lo que podría implicar, lógicamente, que la lógica no existe sin el humano, o un ser similar).

“La lógica opera desde dentro de un campo de posibles. Y no desde fuera –no desde una exterioridad que garantiza una < incontaminable del condicionamiento zonificado. La lógica (en sentido lato) tiene que ser operativa desde dentro para ser posible; su exterioridad sería incompatible con su posibilidad. Su misma posibilidad-de-ser la encadena a la contaminación del contorno que le permite ser operativa, al mismo tiempo que su acción delimita la franja de lo posible que entra en su contorno. La lógica está condicionada y es condicionadota: su posibilidad de operatividad se convierte en condición de posibilidad de realidad para las cosas.”[735]

Y se podría afirmar también que la condición de coherencia, que es la condición de existencia de la lógica, es decir, la lógica se condiciona a sí misma, pero también es condición de existencia de las cosas, pues solamente lo coherente existe o es explicado, lo incoherente no existe o debe tender a desaparecer.__

El ejemplo de Kant pues nos da pie para reafirmarlo, la racionalidad, lo lógico, la ideología, limita la realidad observada por el humano, la ideología limita el horizonte “visual”, la tensión justicia-injusticia, por ejemplo, se da, existe, sólo dentro de una lógica particular:

“Palabra, poder, realidad se inscriben en un círculo de coherencia, en una centricidad, que los supera, al mismo tiempo que los articula de tal manera que impide que cualquier aspecto pueda ser considerado sin entrar en el torbellino de la totalidad. Fuera de esa totalidad –tal sería nuestra condición de espectadores anacrónicos—la coherencia se desarticula, el <<circulo mágico>> pierde su operatividad lógica. Esta sería la búsqueda de Hesiodo: escapar al torbellino de la totalidad –pero él esta en el interior del circulo--. Por eso presenta su situación como una lucha contra otra lucha. <<No digamos más que existe otra clase de lucha: en esta tierra hay dos (luchas)>>. No se trata de una simple reivindicación objetival –ya sea ésta económica, laboral o jurídica--, puesto que Hesiodo parece comprender perfectamente que la tensión justicia/injusticia sólo se da en el interior de un espacio de realidad. Hesiodo –con una lucidez admirable—lucha por la realidad de un espacio humano. Pero sabe –al menos así creemos poder deducirlo—que ese espacio sólo es real en el poder de una practica de la palabra. Así su lucha es contra otra lucha; ambas se enfrentan por la propiedad de una práctica de la palabra que hará real una relación u otra entre justicia e injusticia.”[736]

El Quijote, por ejemplo, todas las historias, tienen su centricidad lógica, la cual se basa, más claramente que en cualquier otra situación, en un individuo, el autor, por eso es tan fácil identificar a los buenos y a los malos en ellas, pues en las historias nunca se lucha“por la realidad de un espacio humano”, el autor, más claramente, ejerce poder a través de la palabra y actúa como dios quien sabe lo justo y lo injusto, margen este donde se mueven sus personajes, el Quijote, por ejemplo, desde un principio establece la locura y pérdida de tiempo que es el estar escarbando, rumiando, las historias de caballería, y__a la vez, en la figura del Quijote, se ejerce de nuevo centricidad lógica, se delimitan las fronteras de lo justo y lo injusto cada vez que enseña, cada vez que “educa” a Sancho en las habilidades de un hombre noble, futuro gobernador de la ínsula. En el Quijote pues, se ejerce con todo rigor el poder de la palabra, se cristaliza una lógica, la cual se deja sin tiempo, eternamente vigente gracias al poder de la palabra, se petrifica una relación justicia-injusticia, al igual que lo que se intenta hacer en escenarios reales sólo que en el Quijote no se tiene la molestia de la crítica de un ser inteligente que está vivo, el Quijote pues, las historias, la leyenda, son el sueño de todo legislador, un mundo petrificado y acrítico, así lo soñó el Rey Filósofo.

Es así pues como un concepto vacío, una lógica vacía, la dialéctica de Hegel, lógica fanfarrona, lógica sin lógica, tuvo que ser llenada con una historia, historia donde el final es un final feliz, es decir, deseado por su autor, donde Alemania es la síntesis de toda la historia lo cual en nada se diferencia al “pueblo elegido”, lógica tan vacía que puede ser llenada de cualquier forma, lo cual, por ejemplo, hizo Marx:

“Marx suprimió de la teoría de Hegel el supuesto de que las naciones son las unidades efectivas de la historia social –un supuesto que nunca tuvo una estrecha relación lógica con su sistema--, y sustituyó la lucha de las naciones por la lucha de las clases sociales.” [737] (Subraya fuera de texto).

La lógica, la racionalidad, la ideología, ejercen poder, el humano ejerce poder a través de este instrumento, la ideología excluye.

“El hombre, como cualquier especie viviente, es prisionero de sus propias tácticas interpretativas, un producto de su coherencia lógica.”[738] * [739]

La ideología pues, gracias a la lógica y de allí su valor adaptativo (el humano se refugia en la ideología, sitio de realidad, poder y seguridad), es excluyente; como ya nos había aportado Lorite Mena, la ideología tiende, inevitablemente, a una coherencia con ella misma…

Esta es pues, para finalizar este aparte, una visión de la lógica dentro de la ideología, no con esto estamos queriendo decir que el humano sea un ser estrictamente lógico, nada parecido, nada más alejado de la realidad, para llegar a ser un ser con ese carácter se requiere mucho esfuerzo, como ejemplo tenemos al mismo Aristóteles, en este aparte quisimos, un poco imitando a este autor, guardando las inmensas proporciones, estudiar la lógica en sí y así comprender un poco más la ideología, pues la lógica, un producto de la inteligencia igual que la crítica, que parece ya su contraparte, es presupuesto de la ideología. La lógica de una ideología, pues, puede ser tan simple como la idea de dios, que todo explica, el humano la mayoría del tiempo es así de tosco, otro ejemplo, como ya lo habíamos dicho, es la dialéctica de Hegel, el derecho es también una pretensión de lógica humana, la cual no ha alcanzado, claro, y menos en un país como Colombia con su exagerada, incoherente y prodiga legislación, aunque el derecho es un buen intento, en fin, el ser un ser estrictamente lógico requiere un esfuerzo enorme, lo cual el humano no ha alcanzado, ni creo que sea algo deseable, sin que esto haga que la el humano o su ideología dejen de ser objetos que pretenden ser lógicos.

Es decir, en este aparte quisimos ver la lógica aisladamente, pues es presupuesto de la ideología, todo ideología pretende ser lógica, dentro de toda ideología existe, en diferentes grados de acabamiento, la lógica, sin que con esto queramos decir que el humano o la ideología son objetos estrictamente lógicos.

10.6.3. La dogmática

Esta característica puede ser la más propia de la ideología, en ésta se puede ver articulado todo este aparte que llamamos “¿Qué es ideología?, mecanismos.”, las dos anteriores características, podríamos decirlo, son tangenciales, o por lo menos no medulares, consideradas en sí mismas claro, el dogmatismo que presenta la ideología es su característica esencial, que surge y se complementa con las dos anteriores, pero es en definitiva su medula, así que esta característica, pues, nos servirá para articular todo lo que he pretendido compartir y es definitiva dentro del concepto de ideología.

El conocimiento humano, el cúmulo del conocimiento humano, es lo que hemos pretendido probar, no es, cuando es apropiado por el humano, una simple imagen idéntica de la realidad: “La radical exigencia del <> explica el encarnizamiento de los dialécticos materialistas en repudiar cualquier clase de epistemología crítica que será en adelante inmediatamente calificada de <> y de <>.”[740]

Lo que hemos querido introducir como preocupación, que creo es una de las preocupaciones de la sociología del conocimiento, es que el conocimiento humano más que una apropiación idéntica, más que un trasunto de la realidad, después del humano, es una representación, es una asimilación, es un reflejo, pero no un reflejo sin mácula.

“Por otra parte, los progresos de la neurofisiología y de la psicología experimental comienzan a revelarnos al menos algunos de los aspectos del funcionamiento del sistema nervioso. Lo bastante para que sea evidente que el sistema nervioso central no puede, y sin duda no debe, expedir a la conciencia más que una información codificada, transpuesta, encuadrada en unas normas preestablecidas: es decir, asimilada y no simplemente restituida.”[741]

El humano, homo quaerens, animal enciclopédico, ama -y más que amor es necesidad-, el conocimiento (claro, sin que ello contradiga el grupo que es la vida misma), entonces, este amor, introducido, conjugado con la existencia misma, que hace rato ya vimos sus características y ahora destacamos la grupal, una de sus más esenciales, se ve alterado irremediablemente.

Esta refracción que se produce del conocimiento, por el paso a través del medio humano, medio de lucha, de lucha grupal, entre seres inteligentes, amantes, en estricto sentido, del conocimiento (y digo en estricto sentido pues como afirma Freud las características del amor son la abnegación y la tendencia a la aproximación, una abnegación ciega que prefiere creer en nada a no creer, la abnegación trasladada al conocimiento es fe), hacen que el conocimiento humano, humanamente, adquiera características que parecerían ser ajenas a él, o por lo menos a la pretendida objetividad con la que cada pensador adjetivó su producción.

Es así como, en mi parecer, al intentar abordar la problemática del conocimiento humano, además de no poder ignorar las virtudes y limitaciones humanas, no se puede ignorar el contexto bélico y pasional en el cual se desenvuelve, es decir, el contexto humano.

Pero avanzando y circunscribiendo nuestro análisis a la ideología, si es que, como ya vimos, tal cosa es posible, si es que se puede separar conocimiento e ideología, la ideología, como dijimos muchas páginas atrás, está en la base de los grupos, y es, en mi opinión, fundamento de los grupos, lo que aunado a lo antes dicho, hace a la ideología, es decir, a la misma existencia humana, algo tan particular; es esta, sin más, esta unión tan particular de cosas, lo que nos hace ser humanos, es esta unión de cosas tan divergentes como el conocimiento, la adaptación, la vida, la lógica, los grupos, etcétera, lo que le da la alta peculiaridad a nuestra existencia.

Pero es siendo base de las asociaciones humanas, siendo base de los grupos, donde la ideología adquiere la particularidad comentada, la ideología, el conocimiento racionalizado, vuelto lógico, es un lugar de poder que el humano, que existe en el afán eterno de todas las especies por sobrevivir, no podía ignorar.

La ideología en este aspecto, en su aspecto de poder, como adaptación, podríamos decir, lo cual destacamos al principio de este capítulo, es un problema ético.

Decíamos que la ética es un sistema, lógico, de normas morales, un sistema axiológico, que viéndolo desde un punto de vista adaptativo, (el cual intentamos probar, repitiendo, al principio de este capítulo y que será ampliado posteriormente) hace parte de la ideología, que es ideología, pues bastante hemos planteado el problema que presenta el intentar separar conceptualmente, así sea solamente con intereses didácticos, estos conceptos (conocimiento, política, ética, ideología), la ideología pues, adaptativamente, es un problema ético, que como nos decía Lorite Mena, es un lugar donde reside, y sólo allí reside, la tensión justicia-injusticia.

Pero cuáles son las implicaciones adaptativas de lo que venimos diciendo, la ideología, como sustento del grupo, por ende del individuo, y aprovechando, podría decir yo, su carácter lógico “natural”, (aunque más es una característica humana, del ser inteligente, que le trasmite a la ideología), es una cuestión ética donde reside, y solamente allí reside, la tensión justicia injusticia, lo cual, adaptativamente, se traduce en exclusión.

El valor adaptativo de la ideología es una cuestión, dada sus características, que nunca, desde su aparición, desde la misma aparición de la inteligencia en esta especie (si se puede decir así, ya que técnicamente creo se podría decir que antes era otra especie u otras muchas consecutivas o concurrentes en el tiempo), pudo haber sido ignorada, la ideología como lugar de poder, como método de usar el poder, podríamos decir por lo tanto, como método adaptativo, nunca pudo ser ignorada.

Así pues, siendo el grupo el medio adaptativo del humano, su medio de lucha, estando la ideología sembrada en su base, siendo esta lógica, céntrica, envolvente en sí misma, es claro, sin lugar a dudas, que la ideología, y es mejor decir que por esta razón es su base, desde el primer momento se mostró como un medio eficaz de exclusión, de exclusión de a quienes no comprende el lenguaje, los seres alógicos que por serlo no existen.

El grupo es exclusivo, excluyente, para sobrevivir los humanos se asocian, pero como un efecto casi obvio de esta situación, la asociación genera exclusión, no se puede negar que nuestra existencia se basa en sangre ajena, nuestros antepasados vencieron y es la razón de que estemos aquí, sin que lo merezcamos, sin que quien pereció lo mereciera, las asociaciones, las agrupaciones traen, sin poder negarlo, beneficios individuales, beneficios a través del poder que se adquiere al pertenecer al grupo ganador, el grupo es exclusión por antonomasia, es su característica obvia, protuberante e innegable.

Y es en esta medida como el grupo humano es por antonomasia ideología, los dos términos, casi, para este trabajo, guardan una relación sinónima, uno es una característica protuberante del otro, la ideología es instrumento de la agrupación y la ideología a su vez es la razón de la exclusión.

Y decimos pues, continuando, que la cuestión es un problema ético, de racionalidad, sistemático, lógico, pues, repitiendo, la tensión justicia injusticia, sólo reside en la lógica, en la racionalidad, en la ética como sistema, es decir, la ideología.

Explicándonos, el problema de la exclusión es un tema esencial y necesario para el grupo, y así, el grupo se basa en la ideología que nos dice quien pertenece y quien no, qué es lógico y qué es ilógico, y la ideología se basa a su vez en la lógica, todo lo cual ya explicamos, entonces la ética, que es ideología, ya mencionamos nuestro problema de separación conceptual, delimita, sistemáticamente, lógicamente, las fronteras de justicia e injusticia, las fronteras lógicas y a-lógicas, por lo tanto las fronteras del grupo.

Expliquémonos de nuevo, el grupo es esencialmente justo, por antonomasia, para sí mismo, y por lo tanto su descripción, su auto-descripción, es lógica; lo que lo niega, lo externo, es a-lógico, es decir, la justicia corresponde a la lógica (y la lógica corresponde al grupo) y sus contrarios se corresponden entre sí (la injusticia a lo alógico y lo alógico a lo externo).

Entonces pues, el problema que planteamos, el problema grupal, es un problema ético, y es un problema ético porque lo a-lógico no debe existir, y si debe lo lógico, como necesidad.

La ideología entonces es adaptación, pues plantea e intenta solucionar el problema ético, lógico, de la exclusión y su correlativo inclusión, a través del dogmatismo, todo lo cual es esencial para la existencia grupal, pero antes de ir a la medula voy a ser fiel al método, e intentare desarrollar algunos temas antes de lanzar este tipo de conclusiones.

Entonces ahora debemos adentrarnos más, como se había anunciado, en este problema ético, reiteradamente planteado en este aparte.

Relacionándolo con la dogmática, la imposición de un discurso, sin perder de vista su carácter adaptativo, de allí su importancia, dos cosas intrínsecamente relacionadas, el problema ético es un problema de imposición y de exclusión, más que un problema de razón. Veamos pues como funciona, por ejemplo, desde el punto de vista de una materia, que aunque no lo aparenta, parece que su preocupación fundamental es al tema de la justicia, la filosofía.

El filósofo-político (creo que desde su mismo nacimiento el término filosofía ha sido tergiversado, todo lo que conocemos sobre filosofía más que un problema filosófico ha sido un problema político), nunca fue amante, desde el principio fue poseedor, pues de él mismo parte la verdad, las “premisas básicas”, es fuente de justicia, esto en razón de la necesidad de imposición y exclusión de los grupos, de allí el carácter, que pretendo denunciar, de político de los que se conocen hoy como filósofos:

“Sócrates había insistido en que no era sabio, en que no se hallaba en posesión de la verdad, sino que era solamente un investigador, un amante de la verdad. Esto –explicaba—es lo que significa la palabra “filósofo”, vale decir, amante y perseguidor de la sabiduría, a diferencia de la palabra “sofista”, que designa a los sabios de profesión… El amante platónico ya no es el modesto buscador de verdades, sino su orgulloso poseedor. Dialéctico experto, el filósofo es capaz de intuición intelectual, de ver las Formas o Ideas divinas y eternas, y de comunicarse con ellas. Situado muy por encima de todos los hombres ordinarios, es “semejante a los dioses, si no…divino”…”[742]

El filosofo entonces es fuente de justicia, elemento esencial del carácter ético de nuestra cuestión, elemento esencial para el grupo, él, pues, más que filosofo amante es político detentador, tal y como lo exige la estabilidad del grupo, el filosofo-político, es imposición, estabilidad y exclusión, de allí la importancia del filosofo rey para Platón, que obviamente es él mismo, el pensamiento platónico no es filosofía, es política, es lucha, que, humanamente, se da entre grupos, el pensamiento filosófico de Platón es justicia, pues es legitimación de un grupo.

Y siendo entonces justicia, legitimación del grupo, estabilidad, orden, imposición, dogmatismo (adaptación), todas necesidades del grupo, el filósofo, la filosofía, en este sentido, la justicia, nuestro problema ético, no puede permitir la existencia de la crítica, pues la crítica desarticula la lógica de la justicia, de la ideología, del dogma, esenciales para el grupo, es por esto que la autoridad nunca podrá admitir que el tipo más valioso es aquel crítico. Si se ataca a la idea, si seguimos todo lo dicho durante este trabajo, se ataca al grupo.

Es por esto que el medico social -pues el cambio para Platón es enfermedad, degeneración- más que a cualquier otro mal se concentra en dominar la conducta; la crítica, la divergencia (y esto en todo rigor lo afirmo aunque pueda desagradarme inmensamente su puesta en practica), es un peligro social, como afirma Macfarlane Burnet cuando nos dice que una de las más cruciales consecuencias de la aparición del lenguaje es la articulación del grupo y la profundización de las relaciones jerárquicas, que como en la milicia, ya lo veremos en el caso espartano, es una virtud esencial para la existencia de los grupos, lo cual es atacado por la crítica, por qué obedecer, por ejemplo, pregunta la crítica.

“…no debe comportarse como alguno de esos “médicos corrientes” que carecen de la valentía necesaria para administrar remedios drásticos. El filósofo rey, amante de la verdad en su calidad de filósofo, debe, como rey, “ser más valiente”, puesto que ha de tener la determinación suficiente “para administrar buenas dosis de mentiras y decepciones”…en beneficio de los súbditos, se apresura a añadir Platón… ¿A que tipo de mentira se refiere Platón cuando exhorta a sus gobernantes a servirse de medicamentos drásticos? Crossman insiste correctamente en que Platón se refería a la ‘propaganda, la técnica de controlar la conducta de… la masa de la mayoría gobernada’.”[743] * [744]

El amante de la verdad, en favor del grupo, dadivosamente, debe ser un astuto mentiroso, ser propaganda de la superioridad grupal y su orden.[745]

La “mentira señorial”, la ideología, a favor del grupo, muchas veces es falacia, lo cual descubrió Marx acerca del derecho y la religión, (aunque yo diría: en ocasiones mucho de su contenido es falaz, sin que necesariamente todo lo sea, ¿las normas?, por supuesto), todo gracias a las necesidades grupales.

La filosofía del derecho es el campo que estudia el derecho como debe ser, podríamos decir, aunque alrededor del tema existe mucha discusión, es decir, estudia la justicia, la filosofía del derecho, dicen sus teóricos, no es una rama del derecho, es una rama de la filosofía que estudia el derecho, y además, se aclara, no es una filosofía particular, es la misma filosofía pero con un objeto de estudio especifico, el derecho, así: “…la filosofía del derecho es una rama de la filosofía, no una rama de la ciencia del derecho. En verdad, tampoco es la filosofía del derecho una clase especial del género filosofía general.”[746], pero rápidamente vemos como se tuerce este enunciado, así parecería más bien que el único objeto de estudio de la filosofía fuera el derecho, con esto queremos decir justicia, gracias al desmedido y casi unánime interés de todos los filósofos en el tema, que, en mi concepto y el de este trabajo, es fruto de la importancia vital del asunto, de su importancia adaptativa.

Lo cual nos devuelve a nuestra problemática insoluta, la problemática de la ética, vemos entonces como la filosofía, la educación por ejemplo, en fin, la ideología, intentan mayormente afianzar la idea de justicia, definirla, lo cual, gracias a la falta de sustento, se realiza a través de la dogmática, pero, para no desviarnos del tema, este interés interdisciplinario sobre la justicia, hemos visto y seguiremos viendo materias que se ocupan del tema, nos lleva a un interrogante simple, ¿por qué?

La dogmática es estabilidad de la idea, la ideología que funda el grupo trae estabilidad a la idea que funda el grupo, que le da orden, a través de la dogmática, la dogmática estabiliza y define la tensión justicia injusticia, es decir, define el contorno del grupo, señala lo interno y lo externo, lo lógico y lo a-lógico, siguiendo así las necesidades del grupales, las necesidades adaptativas humanas.

El grupo pues se basa en la definición de justicia, (lo cual vimos muchas paginas antes, por lo menos una norma esencial debe ser definida: ¿quién esta adentro?) la cual es lógica y proviene de la ideología que hace comprensible para el homo quaerens el conocimiento que posee, la justicia estructura el grupo, define roles, excluye enemigos, y así hoy estemos tentados a no pensar en un funcionamiento grupal humano gracias a la globalización, la práctica nos indica qué lejos estamos de tal escenario, hasta por cosas tan sorpresivas como equipos de fútbol el humano se sigue agrupando para lograr intereses, no se puede borrar, simplemente, esta conducta milenaria.

La justicia, pues, lógica, es el molde esencial del grupo, es adaptación que sustenta la incubadora humana, el grupo, la justicia organiza lógicamente el grupo, a través del derecho parece que lógica y minuciosamente, lo lógico es justicia y es grupo, lo a-lógico es injusticia y es externo, lo a-lógico, gracias al poder de la palabra, gracias a la ideología, es constantemente negado, relegado a la inexistencia, es decir, lo a-lógico, lo injusto, existe de hecho, pero gracias al poder que se ejerce a través del dominio de la palabra, contrario al deber-ser, no-debe-ser.

La dogmática pues, como apoyo de la justicia, de la lógica, de la ideología, de todas, que son uno, ya discutimos nuestro problema de delimitación, es el apoyo del grupo, pues justicia es definición de grupo, la dogmática es fe, es la abnegación por la idea, por la justicia, sin cuestionamientos, sin crítica, tanto para los miembros como para los extraños, así cada grupo reivindica a su dios como el verdadero, cada grupo reivindica a su derecho como científico.

La dogmática es pues el afianzamiento de los mundos humanos, de los grupos, mundos lógicos creados por el mismo humano donde se delimita la tensión justicia injusticia, los mundos humanos son los mismos grupos que forman, junto a su justificación, junto a su lógica.

La problemática ética empieza pues por su definición, el humano pretende delimitar ontológicamente algo que no es, y lo hace lógicamente como una consecuencia de su ser inteligente, la existencia de Aristóteles lo denuncia.[747]

Y para Platón este trabajo se resume en recordar, pues nuestra alma con el paso del tiempo cada vez se aleja más de la idea, perfecta:

“En su naturaleza inmortal y divina, el alma contempla las Ideas –realidades divinas—y Dios –quien se <> de la contemplación de las Ideas--. Por un accidente –cuya naturaleza exacta explica--, el alma <> (Fedro) y cae hasta encontrar una materia que la <>, la encierra; esta unidad –accidental, pasajera, penosa para el alma divina—es un hombre: alma y cuerpo. En su caída y por la opacidad de su prisión (el cuerpo), el alma ha olvidado tanto su naturaleza como todo lo que había contemplado (los dos aspectos son inseparables). En este estado de ignorancia de sí misma y de la realidad, el alma debe aprender, es decir, recordar, una aprendizaje teórico (del espectáculo divino olvidado) que será al mismo tiempo una purificación del cuerpo, un aprendizaje de la muerte (Fedon 67 ss.).”[748]

Para Platón, caso paradigma del actuar humano, la revisión del deber-ser es una revisión ontológica pues se trata de un recordar de algo que existe no de un crear, en su visión; el ser humano a través de la palabra, de la dogmática que la afianza, busca la estabilidad de su ideología, de su forma de existir.

La ideología, la justicia, el grupo, son indeterminados que el humano define con la palabra, los materializa, son tótem en la palabra, pero ignorando todo este proceso el humano pretende y afirma volver a un determinado que es _ser_por sí mismo, lógico por sí[749], así infinitas veces se comete el equivoco de rumiar, de volver a la palabra, creación humana, intentando hallar un ser, “que por si mismo es ser”, ignorando que es ceración: “El lenguaje es el <> con el que el hombre construye su estancia (psico-social) entre las cosas; el ethos del hombre, el destino, se da y se articula en y por el lenguaje. Heidegger –veintitrés siglos después—nos dirá que <<…el lenguaje…es la estancia de la verdad del Ser>>.[750]

En esta actitud rumiante, rumiante del lenguaje, hace que el problema del ser del deber-ser, pues, se convierta en un asunto de “rectitud de nombres”: “El Cratilo –o de la rectitud de los nombres – es un dialogo denso de una gran problemática, problemática que aún fustiga al filosofo: la relación entre el lenguaje y conocimiento, y la justificación teórica de sus influencias reciprocas.”[751], (problemática que nos hace humanos y que bien enfocada nos permitiría comprendernos mejor) “En el entrelazamiento (dialéctico) de estos dos aspectos se teje una problemática que los integra y los supera: el ethos del hombre, su manera de vivir en y con las cosas, el destino de la excelencia humana y la posibilidad de determinarlo.”[752]

Pero tal y como esta enfocada la problemática del lenguaje, como oráculo del ser del deber-ser, cumpliendo las funciones que cumple, estructurando nuestro existir, (en el lenguaje encontramos el ser que necesitamos que sea, al _deber-ser_que sustenta nuestro grupo), el lenguaje no es fruto del uso sino ser, se pretende claro, pero en realidad en esta técnica se parte del lenguaje y se llega al lenguaje, sin ser para nada examinado el ser, así Platón escoge a Cratilo, quien plantea la cuestión de sí el lenguaje tiene como fundamento la naturaleza misma de las cosas, sobre Hermógenes quien plantea que es fruto del uso y las costumbres, siempre teniendo en cuenta el deber ser, que tiene, para Platón, para el humano, naturaleza propia.

Así la naturaleza de las cosas, Cratilo, es sólo el inicio, con apariencia neutra, pero después desemboca en la constante humana del averiguamiento de ser, de importancia vital, del deber-ser: “La tesis que Platón propone por boca de Sócrates es la siguiente: <<…las cosas tienen por sí mismas un cierto ser (uosía) permanente, que no es relativo ni depende de nosotros (…); existen por sí mismas, según su propio ser (ousía) y conforme a su naturaleza>> (386e). Por eso –continúa Sócrates-- <<es necesario nombrar las cosas según la manera y el modo que ellas tienen naturalmente de nombrar y de ser nombradas, y no como nos parece…>>.”[753], eliminación de la alteridad, de la critica.

“En primera instancia, esta tesis parece identificarse con la afirmación de Cratilo; pero, al prolongarla, Platón hace aparecer elementos determinantes de una orientación más amplia y compleja. Platón precisa su orientación –anunciada temáticamente en la posición de Cratilo—oponiendo dialécticamente la tesis del fundamento natural y de la convención del lenguaje, para apuntar hacia el horizonte siguiente: <<…descubriremos las denominaciones rectas (exactas) en aquello que, por naturaleza, tiene una existencia eterna (…); quizás algunas entre ellas son obra de una potencia más divina que la de los hombres>>.”[754]

Lo cual es averiguación del ser del deber-ser en la rectitud del lenguaje, es decir, rumiar. El deber-ser creado en la palabra se convierte en ser, tiene vocación de ser al ser convocado, invocado, en la palabra, insistamos más en este punto para logar más claridad.

En la palabra se crea, en la palabra el humano crea.

Creo firmemente que el carácter mágico que se le asigna a la palabra, como condición de existencia de algo, no es simplemente una reminiscencia aún presente en algunos pasajes de nuestro conocimiento, es una condición fundante de la humanidad, así por ejemplo, existe discusión en el ámbito jurídico colombiano acerca de la caracterización del patrimonio como “penda general de los acreedores”, así en el Código Civil Colombiano comentado por Hernán Valencia Restrepo, se explica sobre el artículo 2488[755] lo siguiente:

“*Atinadamente la doctrina rotula el artículo como prenda general del acreedor. Y se asevera que atinadamente porque tal rotulo sugiere por antinomia que, frente a una prenda que recae sobre el patrimonio del deudor; valga agregar, sobre todos sus bienes de una manera indeterminada, que debe denominarse prenda general, puede haber otra que recae en un mueble determinado, la cual por ello debería llamarse prenda especial, pero se la conoce como prenda simplemente. Tanto la primera como la segunda garantizan el cumplimiento de una obligación; más, al paso que para hacer efectiva aquélla mediante una ejecución se requiere el señalamiento o denuncia de determinados bienes del deudor incumplido, ésta no lo requiere porque el bien mueble en que ella recae ya está de antemano señalado.” [756]

En nuestra universidad se pueden ver los dos polos de la discusión, así, Ramiro Bejarano adhiere a esta posición y para este profesor ésta es la misma definición de patrimonio, por el otro lado esta la posición de Hernando Parra Nieto quien al referirse a este artículo, recordando los comentarios al respecto lo califica como “la mal llamada prenda general de los acreedores”, otro tanto podría opinar nuestro rector Fernando Hinestrosa, aunque de eso no estoy seguro, lo menciono pues para el profesor es algo realmente desagradable encontrarse con este tipo de comentarios en los códigos que causan más confusión que la ayuda que prestan, para el profesor se debería proscribir el uso de la “bastardilla” en las copias de nuestras leyes.

Al respecto me adhiero a la ultima posición expuesta, creo que al llamar prenda general de los acreedores están resaltando una sola de las características de el contrato de prenda, el ser garantía, característica que comparte con otros contratos como la hipoteca, la anticresis o la fiducia en garantía, así este artículo podría tomar también el nombre de cualquiera de estos contratos, el mismo comentario nos lo señala cuando señala que la “prenda especial” se refiere a un muble determinado, se podría usar así el apelativo de fiducia en garantía pues esta no se limita a mubles, o podría usarse la palabra hipoteca o anticresis (la regulada en el Código Civil) que se refieren a inmuebles, así contrario al comentario pero con igual valides se podría afirmar que este articulo se refiere a todo el patrimonio y la hipoteca o anticresis “especiales” se refieren a algo, un inmueble, del patrimonio en particular (“puede haber otra que recae sobre un inmueble determinado” diría el comentario), además, como ya lo señalé, este comentario solamente se refiere a una característica del contrato real de prenda (Civil), la garantía que presta, no tiene en cuenta, por ejemplo, su carácter de contrato y sus implicaciones, en este caso como la bilateralidad o la accesoriedad, a diferencia del concepto de patrimonio como un atributo de la personalidad, Hernando Parra Nieto niega el carácter de prenda del patrimonio, por ejemplo, pues la prenda civil requiere la tenencia del acreedor, incluso requiere la entrega para la perfección del contrato, tenencia que sería imposible sobre el patrimonio, más si pensamos en posiciones como la de Juan Carlos Henao que incluye dentro del patrimonio derechos personalísimos.

Con este ejemplo pues, creo ver evidenciado, lo que no es una simple reminiscencia, el carácter mágico que se le concede a la palabra, así, al margen de la discusión jurídica, me parece que se muestra, en todo su largo, esta noción, en este caso la palabra poderosa mágica, con la cual se conjura al deudor, por la doctrina, es la prenda, creo que la doctrina, en bien de la precisión, antes que usar la palabra prenda debería usar, si es que se debería usar, la palabra garantía, vemos así como el uso, la repetición, la mística del lenguaje jurídico, hace que en el debito, antes de la responsabilidad, debito que constriñe al deudor más que jurídicamente, moralmente, se usen conjuros con un poder mágico, así no es lo mismo decirle al deudor “su patrimonio es garantía de sus obligaciones” a decirle “su patrimonio es ¡prenda! general de sus acreedores”, así se relega la claridad por la presión, presión mágica de la palabra.

Existen normas que se refieren a “fianza” o “fiador” queriendo en realidad establecer una forma más estricta de garantía, así, el legislador inexperto en la palabra jurídica, cree estar siendo mucho más severo por el simple uso del conjuro “fiador”, en las relaciones de comercio también vemos muchas veces como queriendo imponer las cargas más elevadas las partes, la que lo impone, prefiere usar el termino “fiador” al termino “responsabilidad solidaria”, siendo que esta ultima es mucho más gravosa para el garante; “garantía”-“prenda”, se relega la claridad por la presión, siendo que esta es casi una especie de aquella que es genero, en la palabra, en el misterio de la terminología jurídica, reside el poder, el poder mágico.

En la palabra, en el lenguaje, reside el poder mágico que hace existir o no una cosa, solamente si esta es lógica existe.

“Sólo la comprensión de esta estructura (laicisada) permitirá un análisis radical de la función de la censura en los regímenes dictatoriales, o, más simplemente, la grosería cívica de negarle el saludo a una persona o de caricaturizarla irónicamente –otras formas, aunque más ridículas, de la dictadura del poder mágico de la palabra--: todas se nutren de la ilusión mítico-idealista de la palabra, de la creencia en que no mencionar una cosa o persona es negarle la existencia, y que mencionarla es conferirle realidad; la existencia es la palabra, el destino esta en el discurso…”[757]

Censura es en si dogmatismo, existe en toda ideología, es ideología, y esa censura, ideología que es la base del grupo, censura lo extraño, excluye, la ideología, la lógica, excluye lo a-lógico no permitiendo su nombre dentro de la lógica, dentro de la ideología del grupo, dentro del grupo.

La existencia sólo se da en la palabra, en la lógica, la tensión justicia injusticia, lógica y a-lógica, sólo se da en el discurso, en la lógica del lenguaje, así Maquiavelo el recomienda a su príncipe ser un príncipe integral, o principalmente parecer serlo, para existir lógicamente ante los ojos de la chusma y no ser odiado, injusto, a-lógico:[758]__* [759]

La palabra, el dominio del lenguaje, adquiere un valor intrínseco para el humano, un príncipe, un rey filósofo, no necesita conocer la realidad, solamente necesita poder decir su realidad, necesita poseer la palabra sin que importe mucho su reestructuración, el poder mágico libera el discurso del príncipe y así puede configurar a su pueblo.

“Un último aspecto permitirá completar la caracterización de este <>, quien descubre las denominaciones exactas <<en aquello que, por naturaleza, tiene una existencia eterna>>[760], aquello que sólo él ve, así se apodera de la palabra, el poder se rodea de misterio, el misterio de la terminología jurídica o Moisés subiendo solo a la montaña, “participando así de <<una potencia más divina que la de los hombres>> (Cratilo, 397b y 438c). Este legislador prefigura el Demiurgos, del Timeo, el artífice del mundo. <<El Demiurgos, los ojos constantemente fijados en lo que es idéntico a sí mismo (Ideas)”[761], otra frase vacía pues no logro imaginar algo que no sea idéntico a sí mismo ni más parecido a su ser que sí mismo.

“… se sirve de este modelo cada vez que se esfuerza por realizar en su obra (el mundo) las ideas y las potencias; así todo lo que produce de esta marea es necesariamente bello…>> (Timeo, 28a ss). De la misma forma. El <> fijos los ojos en las realidades idénticas a sí mismas, es el artesano del mundo ético-político, trazando con sus palabras-normas los parámetros del bien y del mal, del ser y del deber-ser de la comunidad. Su trabajo demiúrgico se sitúa en la línea de esa aspiración mítica-mágica de Râ, de Marduk o de Jehovah. La palabra ético-política del <> tiene una potencia semejante al gesto cósmico del Demiurgos, Platón sabía que la reforma más radical del lenguaje consistía en la posesión de la palabra, y no en una reestructuración gramatical.”[762]

El legislador “descubre”-dice lo que es bello, lo que debe-ser, trazando con sus palabras-normas define el contorno de la tensión justicia injusticia, de la lógica, del grupo, en fin, a través de su palabra existe ese deber-ser. En fin en la palabra, en el lenguaje, se existe humanamente, y, dentro de estos, todo existe, y aunque son una visión, tienden a ser totalizantes:

“Esta doble presencia constituye un circulo que puede encerrar la tentación de ser autosuficiente, no de ser noción-de-realidad, sino de ser la realidad, de agotar la dimensión de la existencia. Y esta es la raíz (lejana) que posibilitaría la dimensión mágica de la palabra; una dimensión que no reside en una energía que se aferraría al simple sonido (de considerar únicamente esta actitud, los Primates estarían en una actitud mágica), sino en una estructura perceptual (noción-de-realidad) en la que la vocación es presencia de las cosas y de las relaciones del individuo con las cosas, el tejido de un <>.”[763]

La realidad, la realidad humana, es dentro del lenguaje, es negación, creación, es artificial, es la razón por la cual Marx destruyó su diploma de abogado, Nietzsche despotricara de la religión, yo este embarcado en esta empresa y Popper nos subrayara[764]:

“El desarrollo del pensamiento a partir de Aristóteles podría resumirse, a mi juicio, diciendo que todas las disciplinas permanecieron detenidas, mientras utilizaron el método aristotélico de la definición, en un estado de un hueco palabrerío y escolasticismo estéril, y que la medida en que diversas ciencias lograron efectuar algún progreso dependió del grado en que consiguieron liberarse de este método esencialista.”[765]

Así vimos entonces como la dogmática en un primer momento es cristalización, estabilización de la realidad humana en la palabra, en el lenguaje, pero, continuando, además la dogmática también tiene una función de estabilización-asentamiento de aquello que se dijo, así con la dogmática se pretende eliminar contradichos, discursos distintos y convertir al discurso en la única palabra, ya no a través de la determinación de la realidad en la palabra sino a través de su difusión e imposición, una primera evidencia de esto que afirmamos es la existencia de lo que se ha llamado educación.

Y es así pues como se presenta, como una manifestación acerca de la preocupación por la seguridad, por el grupo, por el dogmatismo, gracias al descubrimiento del poder de la ideología, la preocupación por la educación, Cuba nos podría servir como un ejemplo contemporáneo, que aunado a la necesidad de información humana, es una estrategia eficiente.

Es entonces como esta preocupación, fruto de los descubrimientos mencionados acerca del poder de la ideología, de la palabra, emparentada muy cercanamente con el funcionamiento grupal, hace que el liderazgo se fije rápidamente en la educación:

“De los diferentes aspectos de la enseñanza del sofista retenidos por Platón en el dialogo de su nombre (Protágoras), podemos entresacar varios elementos (en gran parte comunes con otros sofistas como Pródicos, Gorgias, Hipias…). La <> o normas establecidas (nomoi) como parámetros de comportamiento psico-social, lo <> aceptado como deber-ser, no tiene como fundamento la <> (=physis); la <> psico-social se configura como la resultante de una serie de presiones constantes ejercidas desde la infancia sobre el individuo por los grupos sociales: familia, religión, estado, etc. Estas presiones tienen como objeto formar al individuo según las necesidades de estabilidad de los diferentes grupos.”[766]

La educación pues, adaptativamente, es decir, dentro del funcionamiento grupal, excluyente, tiene una importancia fundamental, pues la educación, más que enseñar, asienta los fundamentos grupales, como ya dijimos, la ideología, su lógica, dentro del grupo es fundamental para la erradicación de discursos diversos, es decir, negadores del grupo, la educación, su control, es el control del discurso, es el control de la repetición, es el control de lo que se puede decir, y lo único que se puede decir es la lógica grupal, la a-lógica pues es tachada de eso y se intenta relegarla a la inexistencia de lo que no se puede decir por ser a-lógico, la educación pues pretende una existencia a-critica del ser critico por naturaleza, el ser inteligente, a favor de la seguridad y del grupo, es decir, a favor de la adaptación, de allí su importancia y su fuerza.[767]__

La mayéutica socrática pretendía que el estudiante, “dentro del cual residía la verdad”, diera a luz el conocimiento a través de la inducción que el maestro ejercía a través de la dialéctica, (algo con lo cual no estría enteramente de acuerdo, esto sería como afirmar la existencia del “conocimiento intuitivo” que Aristóteles afirmó, partiendo del equivoco que genera la culturización, así, un ser humano, después de su adoctrinación, su culturización, aparenta tener dentro de sí conocimiento y verdad, conocimiento que parecería ser natural y espontáneo, pero quien así piensa ignora, muchas veces intencionalmente, como Kant, todo el proceso e influencia cultural que un ser humano recibe desde que esta en el vientre materno, influencia que por este hecho parece espontánea, esta es una de las causas de los equívocos a los que llegaron autores como Aristóteles) pero continuando entonces, ¿por qué la autoridad estatal es propensa a negar a Sócrates?

La mayéutica socrática, como vimos, muy resumidamente, basa su técnica en el individuo, en su libertad de decir autónomamente (la educación no es para Sócrates introducir verdades en un ser, no es instrucción), el Estado, con su compromiso vital, adaptativo, protector del grupo, no puede permitir la crítica, el individuo, su carácter de ser inteligente, es en esencia crítico; así pues la crítica sin control se puede convertir en la contra-dicción del dicho grupal fácilmente, pues como lo hemos intentado afirmar durante todo este trabajo, este dicho grupal es dogmático y caprichoso. Se evidencia de esta manera la relación entre educación y adaptación.__

Es por esto que esa deseable insatisfacción crítica, esa ansiedad de perfeccionamiento que plantea Popper, para mí también deseables, es peligrosa, para el grupo, es decir, para el mismo individuo, la critica esta constantemente en pugna con la adaptación, de allí la dificultad en superar la dogmática.

Y es por esto que cuando hablamos acerca de Platón, vimos el énfasis que este autor prodiga sobre la educación, la educación es la propagación de la ideología que protege, apoya y armoniza el grupo, su ganado humano, así Platón, quien toma de Heráclito la teoría del cambio y la complementa con su idea de la degradación progresiva, así afirma que con el paso del tiempo nos alejamos más de la idea, del mundo de las ideas, perfecto, ve en la educación, el dogma, la manera de detener el cambio incesante que descubre Heráclito, y ve ella también la posibilidad de retroceder hacia esa idea perfecta, que es conocida, intuitivamente claro, por el filósofo rey, (Platón no soporta ver la perdida de su antiguo mundo, donde los de su clase, su grupo, detentaban los privilegios, lo que es robado hoy, en su tiempo, por esa vulgar democracia).

“Resumiendo, diremos que el programa político de Platón era mucho más institucional que personalista; así esperaba poder detener el cambio político mediante el control institucional de la sucesión del mando. El control debía ser educacional y estar basado en la concepción autoritarista del aprendizaje, es decir, en la autoridad de los expertos y de los “hombres de reconocida probidad”. He aquí, pues, en lo que convirtió Platón la exigencia socrática de que el político responsable fuera un amante de la verdad y de la sabiduría más que un experto, y sabio sólo en la medida en que conociese sus propias limitaciones.”[768]

El control del cambio pues es el control de la educación, el control de lo que el homo quaerens consume, así se podrá retroceder hacia la idea perfecta, que es compartida, transmitida, impuesta, a través de la educación, por el rey filósofo al ganado humano, el control de la educación, que evidencia el dogmatismo platónico, es fundamental para este autor: “La institución que, de acuerdo con Platón, debe cuidar la formación de los futuros conductores podría describirse como el departamento educacional del estado. Desde un punto de vista puramente político es, con mucho, la institución más importante dentro de la sociedad platónica”[769],__lo que, todo lo anterior, evidencia la agudeza como estadista de Platón, la capacidad adaptativa de su pensamiento, sin que entremos a juzgar su “bondad”.

Este pensamiento platónico se ve evidenciado con mayor claridad en el interés que este autor refleja, como ya lo vimos, por la Agogé[770]*[771] o educación espartana, que sin más, fue el minamiento progresivo de toda vocación individual, miremos:

Así, esta educación “gozo” de tres grandes características, primero, la educación espartana fue obligatoria, fue un requisito indispensable para ser ciudadano, segundo, fue colectiva, contrarío a lo que sucedió con Alejandro Magno y lo que sucedía en otras ciudades griegas donde la educación era “personalizada”, en esparta se organizaba por etapas para grupos de niños de edad similar, y tercero, fue estatal, así fue una de las principales tareas del gobierno gestionar la educación, además de que suministraba magistrados especializados, los éforos, para que supervisaran esta tarea.

La educación espartana iniciaba con una tarea eugenesica, una comisión de ansíanos examinaba a los recién nacidos en la Lesgé (“Pórtico”, “Soportales”) donde determinaba si un niño en particular era hermoso y robusto, si la situación era contraria se eliminaba toda “boca improductiva” llevando el niño al Apóthetas, zona barrancosa donde se le arrojaba o abandonaba, si el niño o niña superaba esta prueba, se le entregaba a su familia para que lo criase, especialmente, sin mimos, durante este periodo se instruía a las nodrizas para que no se usaran pañales que limitaran su crecimiento o limitaran su resistencia al calor o al frió, al niño pequeño se le prohibían toda clase de melindres, caprichos o rabietas y debía acostumbrarse a estar solo y a no temerle a la oscuridad, era costumbre también, según Aristóteles, bañarlos en vino pues este provocaba convulsiones lo que se creía hacía sucumbir las naturalezas enfermizas y robustecer las sanas.

De los siete a los veinte años los niños abandonaban sus casas y quedaban bajo la custodia del paidónomo, magistrado especializado, y así se integraban a una agelé, unidad militar infantil, bajo el mando de un muchacho mayor, el irén, allí aprendían a leer y escribir (según Plutarco, esto se reducía al mínimo indispensable), así como a cantar, pero lo esencial en su educación era el endurecerlos por medio de la lucha y el atletismo, y adiestrarlos en el manejo de las armas, a marchar en formación, pero por encima de todo, a obedecer ciegamente a sus superiores y buscar siempre el bien de la ciudad, Plutarco lo expresa así: "Licurgo acostumbró a los ciudadanos a no saber vivir solos, a estar siempre, como las abejas, unidos por el bien público en torno a sus jefes" (Vida de Licurgo).[772]

La preocupación Platónica por la educación es pues la muestra del interés por suprimir la crítica, por suprimir al individuo crítico, relegando su ser, que es crítico por ser inteligente, por la seguridad, por la adaptación, por el grupo, así, igual que las madres de esparta que veían partir a sus hijos y les reclamaban que volvieran con su escudo o sobre él, pidiéndoles de esta manera que no se rindieran jamás, así, la educación, la dogmática, relega al individuo y su crítica en pos del Estado, del grupo.

La educación como ya dijimos, pretende una existencia a-critica del ser crítico por naturaleza, en pos de la seguridad, la vida, es decir en pos del grupo, la educación, el adoctrinamiento, el afianzamiento de la ideología que sustenta el grupo es vital para su éxito.

Sólo cuando falten las fuerzas, dice el aparato educativo, el humano podrá “pensar” y estudiar la palabra, sin peligros, (pues el filósofo rey esta por encima de todos, así que también controla a los gobernantes, ni en ellos confiaba Platón para el sostenimiento del grupo, estos, los únicos que podían estudiar la palabra, solamente podían acceder a ella cuando les faltaren las fuerzas, cuando la juventud crítica se haya ido):

“Platón exige que sólo sean admitidos aquellos que ya hayan dejado atrás la juventud. ‘Sólo cuando comience a faltarles la fuerza corporal y cuando hayan pasado ya la edad de los deberes públicos y militares, podrán penetrar libremente en el sagrado recinto…’.”[773]

Antes de eso sólo se debe creer, abnegadamente como dijimos junto con Freud, en la doctrina, sin crítica, a favor del grupo, y sólo después de que falten las fuerzas se podrá ejercer el poder de la palabra, estudiarla, pues así no se tendrá ya la potencia para cambiarla.

Otro tanto prescribía el Filósofo Rey para las excursiones de sus ciudadanos a fuera, esta también era una gran preocupación para Platón y su permisión debe estar absolutamente justificada y se debe dar en ciertas condiciones, todo protegiendo debidamente la integridad dogmática de adentro de la ciudad, por ejemplo, a través de los teóricos.[774]

La educación en fin, selecciona el espectáculo digno y sus posibilidades lógicas, en pro de la organización grupal, protege su lógica, su existencia:

“El <<espectáculo digno de ser observado>> y digno de ser transmitido a los jóvenes ya está determinado, seleccionado, por la óptica inculcada al espectador, tanto a través de la educación como por la selección del Estado: la ideología anticipa los parámetros de la visión, la èpisteme debe transcurrir por unos canales precisos.”[775]

Con la educación vemos pues evidenciado el problema ético que planteábamos al principio, el grupo se basa en la ideología, es decir, en su propia justificación, en la justicia, esta se define en la palabra y sólo después es como, a través de la educación, se impone esa lógica que por ser lógica es justicia, entonces, ya definida en la palabra, la justicia se impone el grupo que es la justicia misma, la educación, la justicia, la ética, la lógica, la ideología, excluyen discursos diversos por ser injustos, a-lógicos, es decir, excluyen individuos y grupos diversos.

Así pues la repetición que veíamos antes, la poesía por ejemplo, el proselitismo político disfrazado de filosofía, como en el caso de Platón, son formas de estabilización de la palabra ya determinada, en un segundo momento la dogmática es estabilización, insistamos al respecto.

El poder, el grupo, busca la no-crítica, busca hacer la crítica imposible, la lógica, la palabra, es un inicio, así lo a-lógico tiende a desaparecer pues no tiene cabida en el mundo lógico de lo real; y solamente después de hacer o configurar la realidad en la palabra se busca su estabilización, la educación vimos es un mecanismo, se busca mercadear la idea, hablar, decir más alto, más fuerte, en fin estabilizar culturalmente la idea, la repetición, la educación, la poesía, las artes, por ejemplo, soportan este fin.

“No obstante la diversidad de perspectivas –frecuentemente predeterminadas por opciones ideológicas--, debemos intentar situar al problema en un nivel radical. Y, con esta exigencia, la tematización de la sociología E. Sullerot nos parece especialmente significativa: <<… en el estado actual de la ciencia y de la civilización, parece más fácil modificar los hechos de la naturaleza que los hechos de la cultura>>. La cultura --entendida, puesto que éste parece ser su campo semántico operativo actual, como intercambio de normalidad sostenido por una estructura idealmente normativa, limitación que podríamos traducir por una <<codificación del deseo>>--, la cultura así entendida, en cuanto operatividad social de valores normalizadores, se ha transformado en un recinto de seguridad…”[776] * [777]

Las necesidades grupales son fuente de la necesidad de estabilidad, la cultura sirve a estas necesidades, es estabilidad, en mi concepto no traiciona nada, contradiciendo a Lorite Mena, pues su desarrollo y su presencia universal es precisamente por ser un recinto de seguridad de la palabra, la dogmática, la cultura, segundo momento de la dogmática, es estabilidad, la cultura, la ideología, obtienen un gran desarrollo e interés pues su importancia es vital, adaptativa, si esto no fuera de este modo su tendencia falsearía, a los ojos de un ser inteligente, crítico, jamás hubiera sobrevivido, es por esto que en la sociología de E. Sullerot se dice “en el estado actual de la ciencia y de la civilización, parece más fácil modificar los hechos de la naturaleza que los hachos de la cultura”.

La cultura, segundo momento de la dogmática, es estabilidad, por eso decíamos ya, junto con Nietzsche, que no hay nada a lo que le tema más el hombre ordinario que a la originalidad, para nuestro trabajo la critica, la cultura es el recinto de seguridad humano, la ideología que sustenta el grupo es seguridad del individuo, y es a-crítica, lógica, se repliega en sí misma excluyendo discursos diversos aportando así para la seguridad del grupo, así que sería mejor decir, más neutramente, o mejor sería decir, más de acuerdo con nuestro trabajo[778]:

“Negación del realismo hipotético, de la <>, que encontramos –y esto es lo que realmente constituye el problema filosófico—a todos los niveles: temporal (paraíso perdido o utopía del futuro), social (autoridad estatal), biológico (esclavitud racismo), religioso (persecuciones)…Negaciones de las diferencias, de la analogía, de la hipótesis…, del conocer humano ([779]). Negaciones que no han sido <<científicas>>, aunque se hayan camuflado bajo un lenguaje cientista. ¿Cómo ha podido el hombre, a través de todas y cada una de estas negaciones, negarse a sí mismo, negar el orden analógico de su deseo natural de saber? Sólo hay una (primera y global) explicación: el espejismo de que la negación de la alteridad puede reforzar la propia afirmación; y este espejismo sólo lo hace real el poder. Todas las negaciones de la alteridad, de la diferencia, tienen un origen común: el deseo de poder que se opone al principio de realidad. La constatación se convierte en tragedia cuando se toma conciencia de que esta dicotomía (deseo de poder/principio de realidad) reglamenta la educación escolar e incluso universitaria (al menos en algunas ramas de las ciencias humanas), buscando la propia afirmación (nacional, cultural, étnica…) en la negación, o en la ignorancia, de la alteridad, de las diferencias.”[780]

¿Cómo ha podido el hombre…?, el porque, ya lo hemos venido anunciando durante todo este trabajo, y hemos intentado explicarlo, el porque es su valor adaptativo. La cultura, la educación, la dogmática estabilizan los mundos humanos, estabilizan los grupos, asientan el propio-ser grupal, su identidad, que son su forma de existir, su adaptación, insistamos a través de más ejemplos.

Los regimenes totalitaristas[781], que fácilmente podrían ser, vistos sin prejuicios, unas de las formas más eficientes de gobierno, de grupo, (si acaso se la providencia los encuentra con un príncipe virtuoso y si acaso ese príncipe encuentra gentes suficientemente simples como para creer que el Estado es superior a ellos) durante todas las épocas han sido ejemplos paradigmáticos de la dogmática.

Aunque ya lo discutimos vale la pena insistir en este aparte, la Alemania nacional socialista anti semita estableció en la palabra su idea de justicia, su lógica, así los postulados del destino ineludible de superioridad alemana, en la cual influyeron pensadores como Hegel y, paradójicamente, la idea viejísima del “pueblo elegido”; la superioridad racial, con intentos de comprobaciones arqueológicas amañadas, idea en la cual influyeron pensadores como Nietzsche a través del “súper hombre”; la promesa del reinado de un milenio del Tercer Reich, idea con bases proféticas, igual al historicismo denunciado por Popper; el carácter mesiánico del mismo Hitler, que en un primer momento se creyó el tamborilero, el anunciador, como la estrella de los magos, pero que después se torno en el mismo Mesías, son, estas ideas, un primer momento de dogmática, son el momento de establecimiento de la verdad a través de la palabra, pero este momento debe ser apoyado, también, por la dogmática, en un segundo momento, propendiendo por el asentamiento y estabilización de la palabra-realidad, ya nos lo había puesto de presente Maquiavelo al decirnos que es en verdad fácil convencer a la chusma de algo pero es igual de fácil que cambien de opinión, de esta realidad nació que solamente los profetas armados vencieron y los desarmados fueron derrotados, Moisés, Ciro, Teseo y Rómulo, no habrían podido hacer que los pueblos observaran por largo tiempo sus constituciones si hubiesen estado desarmados[782], así la presión del gobierno Nazi fue en todos los niveles, por la fuerza, como por ejemplo la noche de los cristales, las Waffen SS[783] o las organizaciones de seguridad[784]; la educación, por ejemplo en las juventudes hitlerianas; la supresión de discursos divergentes, sólo como un ejemplo, las quemas de libros, o a través, por ejemplo, también, en lo que algunos llaman cultura, dejando este campo sólo a las artes, con el ejemplo del cine y la película “Jud Süss” (el judío Suss).

Platón es otro ejemplo de este pensamiento totalitario, donde debe gobernar “el mejor”, el filósofo rey, “Ni siquiera a sí mismo se confesó abiertamente que, en realidad, combatía la libertad de pensamiento por la cual había muerto Sócrates, y al hacer de Sócrates su campeón, persuadió a los demás que estaba luchando por él.”[785], pero como sobre Platón ya nos hemos extendido bastante solamente agrego esta cita que evidencia la relación entre dogmática y totalitarismo: “Coincidimos (aunque esto no es exactamente lo que quiso decir Adam) en que nada se halla más de acuerdo con la moralidad totalitaria de Platón que su defensa de las mentiras propagandísticas.”[786], la mentira señorial que proponía su tío Critias.

En la edad media occidental también vemos claramente la acción de la dogmática, durante este periodo casi que sólo existe lo que sustenta el poder y la palabra[787], la Iglesia, por ejemplo, no es sólo un pensamiento teórico, teológico, es adaptación. __

Recapitulando entonces, antes de terminar este aparte repasemos un poco la importancia de la dogmática, la dogmática, adaptativamente tiene para el grupo la importancia de definir la tención justicia injusticia, definitiva para el grupo, primero definiendo en la palabra esta tención, casi cristalizándola, pues como creación humana no tiene un ser que pueda ser descubierto, lo cual sería más seguro, claro y fácil para el humano, se crea el así el dogma, el dogma-realidad donde habita el humano y que se da a sí mismo, y después de creado (a través del poder de la palabra, del lenguaje), este es protegido y se protege, podríamos decir “culturalmente”, pero mejor sería decir ideológicamente a través de la definición de lógica y de a-lógica, de justicia e injusticia, protección discursiva que se confunde con su definición (con el primer momento), y a través también de métodos más de facto, como la educación, la fuerza, la propaganda etc.

Así pues el primer momento de la dogmática es definición y también protección del dogma, pues define pero también cristaliza en la palabra para que todo discurso a-lógico quede excluido de la definición marmórea, y en un segundo momento la dogmática es una protección, que entristece decir que en este momento se cuenta a la educación, de facto, donde el profeta desarmado no tendría oportunidad de conservar a la chusma en la convicción que les dio.

El cristianismo, aunque Jesús pareciera desvirtuar lo dicho, también comparte estas características de la dogmática, aunque en forma desorganizada, claro según el orden que yo le di a mi exposición, así el acto de morir en la cruz, sin entrar a analizar sus razones, esas razones sólo las sabe él que esta a la diestra, es una acto que, puede decirse, sin comparación, es un acto en extremo eficiente como proselitismo político, ¿no se podría imaginar nadie un acto más convincente que un verdadero dios clavado en una cruz por mí?, casi que ante esa imagen no se necesita discurso, el fiel esta dispuesto a creer lo que le digan, es el sueño de todo dictador, (en Estados Unidos, por ejemplo, no se puede espirar a la presidencia sin haber estado en combate por el país) Nietzsche por ejemplo, acusa a los judíos de orquestar esta puesta en escena, así ellos mismos, acusa Nietzsche, crucifican a su mártir, fabrican su mártir, y ellos mismos se benefician, pues al final la moral cristiana y judía no se diferencian sustancialmente.[788]

En otro aspecto, la palabra, la definición de la tención justicia injusticia, está antes y después de este acto, en el antiguo y nuevo testamento; y la fuerza, para terminar, podríamos decir que en plenitud, se presenta desde que el emperador Constantino acogió como su religión el cristianismo, desde allí podemos nombrar muchos otros hechos que se identifican con la dogmática que describimos, así están por ejemplo las guerras de las cruzadas, la Santa Inquisición, hechos proselitistas como cada uno de los santos reconocidos por el Vaticano a los cuales se les reconocen milagros y estigmas, etc.

La violencia, el bien y el mal, para ir redondeando, no se dan como un simple hecho para el humano, se dan dentro de su mundo, lógica o a-lógicamente, se explican y se rechazan ideológicamente, por ejemplo: “La violencia en las sociedades avanzadas y la muerte en las atrasadas no se dan simplemente como una tempestad o una crecida de un río. Sólo una falta puede hacer que tengan lugar.”[789]

La tensión justicia injusticia, la lógica y la a-lógica, no se__dan__simplemente, se dan dentro de la ideología que los explica para el humano, es la misma ideología que explica que la sangre que se derramo para que los hijos de los vencedores estemos hoy aquí esta justificada, y la violencia ajena y contradictora sea algo inútil o peligroso:

“La negación racional de la violencia como inútil o peligrosa, no puede suprimir lo que negó como tampoco lo puede la negación irracional de la muerte. Pero la expresión de la violencia choca, como ya he dicho, con la doble oposición den la razón que la niega y de la violencia misma que se limita al silencioso desprecio de las palabras que la conoce”[790]

La ideología es adaptación pues nos explica como seres, y más importante aún, como seres grupales, justifica nuestra unión y nuestra victoria, y es en extremo adaptación pues, temiendo contradecir a Bataille, nos explica, nos hace entendible, hasta la muerte, el funcionamiento grupal; el funcionamiento individual, por ejemplo, para casi la totalidad de los casos, sería imposible si comprendiéramos la inevitabilidad de la muerte y sus implicaciones, como la inexistencia, comprensión a la cual tenemos acceso gracias a la inteligencia.

La dogmática, la ideología explica pues nuestros mundos, nuestro existir, lo justifica, lo hace bueno, lo hace lógico, y nos permite, a los de adentro, hablar en términos de justicia y no de venganza:

“Por cierto es difícil encarar teóricamente este problema. Daré un ejemplo concreto. Recuerdo que una vez leí un relato de un prisionero de un campo de concentración que me deprimió. Pero imaginé un relato de sentido contrario que hubiera podido hacer el verdugo a quien el testigo vio actuar. Imagine al miserable escribiendo y yo leyendo: “Me arroje sobre él injuriándolo y como tenía las manos atadas a la espalda y no podía responder, inmediatamente le di unos puñetazos en la cara, cayó, mis tacos concluyeron la tarea; asqueado, escupí sobre la cara tumefacta. No pude dejar de reírme a carcajadas ¡acababa de insultar a un muerto!”. Desgraciadamente el aspecto forzado de estas líneas no se debe a la inverosimilitud… pero es improbable que un verdugo escriba de esta manera.”[791]

La ideología, la lógica, saca del mundo de lo existente a lo a-lógico, a lo injusto, condenándolo, haciéndolo tender a su inexistencia, debe-no-ser, la ideología saca o condena a la inexistencia las actuaciones del Márquez de Sade, la violencia, su violencia se queda en el silencio, sin palabras que la justifiquen y si muchas que la condenen, así que el Márquez, para poder existir, humanamente, algo que solamente el humano comprende, debe apartarse del discurso, del lenguaje, reclamando para el legitimidad sobre el lenguaje que lo relega a la inexistencia, y esto lo hace a través de sus historias, allí es legislador del lenguaje y origen de la palabra, por encima de todos sus personajes, allí, en sus historias, se sustrae a la lógica que lo condena a la inexistencia y crea su propia lógica, su propia ideología, donde si puede existir, donde debe existir, donde debe-ser, y esto, manifestado e impuesto, es dogmática, así, hablando de los personajes del Márquez de Sade Bataille dice_: “De modo que se sustraen a ese silencio profundo que es lo característico de la violencia, que nunca dice que existe y nunca afirma el derecho de existir, que existe siempre si decirlo.”_[792], en sus historias se sustraen del silencio al que son arrojados por la ideología, por la lógica.

La dogmática, la lógica, la repetición pues, son características de la ideología, en mi concepto las más importantes, en ellas, creo firmemente, podemos ver reflejado mucho de nuestro comportamiento como humanos, las tres al final redundan en seguridad, seguridad que significa poder, como Hobbes nos decía, la vida busca seguridad y no hay un grado de seguridad que rechace más seguridad, la cual se logra a través del poder, dentro del grupo, como grupo; la ideología pues vista de esta manera, es un lugar de poder, y a través de ella se organiza nuestro aparato incubador, el grupo, y al individuo dentro del grupo, permite decir lo cual es poder, así Aristóteles, quien “conoce el bien”, se toma el derecho de hacer seguir a la comunidad el bien y no la simple tradición, lo que parece ser paradójico en un exegeta seguidor de la ley: “‘Pues, exactamente como en las demás artes, en la organización política es imposible que todo haya sido codificado con precisión…’”[793], la ideología pues, puede tener la simpleza de un dios que todo lo explica y gracias a esa simpleza quien posee su palabra prácticamente puede decir lo que quiera, en nombre de dios, o puede tener elaboradas estructuras como el marxismo o el derecho, así se ejerce también el poder de decir pero asentado en complicadas estructuras lógicas, pero al margen de estas consideraciones, lo importante, a mi juicio, para conocernos mejor como humanos, es reconocer en la en la ideología su sustrato de poder y como a través de éste el humano logra adaptarse a los retos que le impone su entorno, así, repitiendo, creo firmemente, lograremos comprender porque somos demasiado humanos.

10.7. Ideología, funciones, adaptación.

Para empezar con este tema debo confesar primero que es para mí agradable el titular de la manera como lo hice en este aparte, mis textos, esta tesis por ejemplo, su nombre,_ la_ ideología y la adaptación en la base del derecho, tiene para mí una función esencial, la cual es una consecuencia lógica, y es la de hacer surgir la pregunta, un interrogante velado, de cuál es la relación entre los diferentes términos mencionados (ideología, adaptación y derecho), la respuesta al interrogante planteado en el titulo de la presente tesis pretendo que surja de todo lo dicho, pero en tanto a éste nuevo titulo planteado, ideología, funciones, adaptación, quiero que tengamos presente este nuevo interrogante para el desarrollo de lo siguiente. Así, comenzando entonces, decimos que el humano, hace bastante tiempo, se instaló a vivir en el lenguaje, en la idea:

“Entre Descartes y la escolástica, de la que es deudor, se halla ese movimiento de crisis y crítica denominado Renacimiento. Este movimiento aparece cuando las convicciones religiosas, científicas y filosóficas dejan de convencer, dejan de ser creencias. Y como el hombre no puede vivir sin creencias ni convicciones –explicables o no--, entonces aparece la renovación y afirmación de nuevas teorías y sistemas.

Todo acto de negación de lo viejo debe ser solidario con un acto de creación y sedimentación de lo nuevo. La ruptura con el pasado supone el establecimiento de un nuevo orden. Lo viejo no asimilado se desecha; lo viejo utilizable se transforma y se aglutina con lo nuevo.”[794]

La anterior cita entonces me hace pensar en dos cosas, primero, que puede que lo que yo escriba se empolve en algún anaquel sin ser escuchado, la crítica a la ideología es la crítica a la misma vida, el humano no es capaz de vivir sin convicciones, negar la idea le produce asfixia, es demasiado humano, y yo, lo que digo, es simplemente negación, no es creación, no soy pan de vida, de mi boca no sale alimento, en fin, no soy adaptación, y segundo, que en definitiva soy un amante de la verdad, un buscador (temiendo ofenderlos con la inescrupulosa falta de modestia), y en el camino, en esta jornada, existe un escollo gigantesco, el humano, es así que creo firmemente que si no hallamos la verdad acerca del humano, el porque somos demasiado humanos, nunca lograremos acercarnos a esta meta.

Pero dejando de lado la primera evocación y concentrándonos en la segunda, con palabras ajenas diríamos:

Descartes:

“Quería dedicarme por entero a la búsqueda de la verdad.”[795]

Nietzsche:

“La falsedad de un juicio no puede servirnos de objeción contra el mismo. La cuestión es saber cuánto ayuda tal juicio para favorecer y conservar la vida, la especie y todo lo necesario a su evolución. Estamos fundamentalmente inclinados a sostener que los juicios más falsos (a los cuales pertenecen los juicios sintéticos <>) son para nosotros los más indispensables, y que no concediendo valor a las ficciones lógicas, no midiendo la realidad con la regla puramente ficticia de lo incondicionado, no falseando constantemente el mudo mediante el número, no podría vivir el hombre; finalmente, que el enunciar los juicios falsos sería lo mismo que renunciar a la vida, que renegar de la vida.”[796]

Es así pues como llega a mí una frase, un dicho, una verdad humana, la cual se presenta ente mí de manera tan clara que parece haber atravesado el tiempo y haberme tocado, como si quien lo dijo se dirigiese a mí y de forma visionaria plasmara de la manera más sencilla lo que a mí me llevo ya casi quinientas paginas; restando el contenido religioso, el contenido de fondo expresa todo lo que en esta tesis he querido decir, el problema de si su autor estaba plenamente consciente de lo que decía se lo dejo a quien le interese.

Curiosamente aparece en el “Deuteronomio”, la segunda ley o ley de la repetición, que algunos acusan como fuente de algunos derechos humanos de la actualidad (como el deber de no oprimir), se expresa también el principio penal de la responsabilidad personal, el principio de proporcionalidad de las penas, y es, sin más, el mejor resumen de todo lo que he dicho y diré en este trabajo, así:

“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná,

comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido,

para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre,

mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre”.[797]

Y es eso, es simplemente eso, no sólo de pan vive el hombre, vive de su lenguaje, vive en su lenguaje, la idea, el lenguaje que la permite, son sustento, son adaptación.

Así pues, en este aparte, redondearemos la hipótesis que de a poco hemos venido planteando valiéndonos de este nuevo interrogante que nos hemos trazado: qué tienen en relación los términos ideología, funciones y adaptación, así pues, temiendo ser reduccionista de las realidades complejas del humano quiero, a través de la mención de los diferentes servicios vitales que le presta la ideología al humano, evidenciar más lo que planteo, claro, sin que con esto pretendamos un números clausus de las funciones vitales de la ideología o una descripción cerrada, veamos entonces.

Pero, temiendo ser redundante, antes de continuar debemos nuevamente resaltar, y además como una primera y muy importante función de la ideología, como una primera consecuencia del lenguaje, de las ideas comunes que éste permite y combinado con la forma de existir humana, la ideología hace que en el humano se acentúe de manera inconmensurable una de sus grandes características, el ser grupal.

Vimos como, dejando de lado cursilerías sobre la naturaleza y como en ocasiones somos o estamos indefensos ante seres diminutos como bacterias o virus, que el desarrollo de las capacidades humanas, la abismal diferencia con otros seres, hacen que ya el humano solamente compita, principalmente, con seres de su misma especie, la naturaleza esta “enjaulada”, ya los únicos competidores eficientes frente a seres humanos son sólo otros seres humanos.

Y dentro de esta competencia vemos que la naturaleza humana, sus condicionamientos biológicos, hacen que la respuesta, casi la única respuesta que tiene el humano ante retos adaptativos y de competencia es el agruparse, hasta hoy nunca un solo individuo ha tenido el poder por sí solo de imponerse a la competencia humana, la respuesta natural del humano es el agruparse (algunos preferirían decir, el domesticar).

Pero como ya hemos dicho antes, el humano está ante un reto mayor al de cualquier especie, esta ante seres aparentemente iguales, de la misma especie, y en medio de esa uniformidad debe encontrar diferencias que aglutinen y excluyan seres que son aparentemente iguales, además debe formar los lasos que unen a los miembros de los grupos, debe dotar al grupo de su normatividad esencial, que en lo posible debe tener la fuerza de las leyes de la naturaleza (así que, contrario a lo que afirmaba Kelsen en su Teoría pura del derecho, el humano siempre tuvo plena conciencia de la ley de la causalidad así la pensara incluida dentro de un plan divino, animista, y siempre quiso darle a sus normas, a sus normas grupales, las cualidades y rigidez de las leyes de la naturaleza).

Y es este entonces el valor adaptativo de la ideología, ante este reto mayor, ante el escenario profundamente diferente y colorido en el cual esta inmerso el humano, su inteligencia, su capacidad de dotarse de lenguaje, su ser grupal, dan a luz esta nueva adaptación, la ideología.

Así que podríamos decir que todo lo dicho hasta ahora ha intentado probar esta aseveración, por lo cual creo necio redundar más al respecto, hemos resaltado a lo largo de este trabajo esta primera característica o función de la ideología como adaptación, pero, y continuando, debemos resaltar otras funciones que creo la ideología cumple para el ser humano, lo que le dará más peso a mi afirmación, funciones que son vitales para la existencia humana, adaptación, y que pueden en parte ser consecuencia de esta primera función,_ adaptativa_, de la ideología.

El humano pues, hace bastante, se instaló a vivir en la idea, en la ideología, construcción social, hace bastante ya esto lo habían puesto de presente, zoom politicom, el humano esta biológicamente condicionado a ser social, que, aunado al lenguaje, hace que su característica grupal se acentúe hasta el punto que ya no podemos concebir la existencia humana, la existencia propiamente humana, de un individuo, afuera del grupo, afuera del lenguaje, afuera de la idea, el humano, el individuo humano, sus capacidades, se echan a perder dentro del lenguaje.

Es pues que ya no concebimos la existencia humana sin el lenguaje, sin el grupo, términos correlativos, el humano es un ser social por naturaleza, político por naturaleza, biológicamente condicionado a su existencia grupal, en el lenguaje, en la idea, y es desde la idea, desde el lenguaje, desde el lugar público, en donde se instalo, desde donde el humano intenta darle respuesta a sus interrogantes vitales, a sus retos adaptativos, el ser biológicamente político desde la ideología, lugar público, se adapta a sus retos vitales, pero todo esto no sin antes agregar algo, debemos tener en cuenta pues, antes de empezar, que los retos adaptativos de un ser inteligente difieren sustancialmente de los de otras especies, por ejemplo, sólo para el humano es una necesidad, en algunos casos, el justificar la continuidad del hecho de existir, solamente el humano, en ocasiones, tiene que explicarle a sus individuos el porque se debe seguir existiendo, así pues empezaremos a estudiar las funciones, los interrogantes vitales, que, en mi concepto, son los más importantes que el humano intenta solucionar a través de la idea, así pues empezaremos a ver las funciones más importantes que, adaptativamente, cumple al ideología.

10.7.1 El poder

La necesidad del poder es algo sobre lo cual ya hemos discutido suficiente, junto con Bataille y Hobbes hemos dicho que la vocación de acrecentamiento está presente en todos los seres vivos y esta vocación esta directamente relacionada con el poder, el poder permite el desarrollo o ensanchamiento de la vida, así, no hay un nivel de poder o de seguridad que no quiera más seguridad o poder, la vida, asegurada por el poder, ve al poder como un bien muy preciado, así:

“La necesidad aparentemente modesta de seguridad es, pues, equivalente a una infinita necesidad de poder de toda especie, ya sea riqueza, posición, reputación u honor –todo lo que pueda impedir la inevitable destrucción que tiene que acabar por sobrevenir a todos los hombres. Los medios pueden ser tangibles –lo que Hobbes denomina “ganancia”—o intangibles –lo que llama “gloria”—pero el valor es el mismo.”[798]

Pero como hemos repetido constantemente, esta realidad, cualquier realidad, en el humano, gracias a su particular escenario, toma matices únicos.

Así es pues como vemos como la realidad del poder en el humano adquiere complejidades únicas, que circunscribiéndonos a nuestro tema, en el humano la realidad del poder es también solucionada a través de la ideología, veamos.

La ideología, la idea, como rector, como factor libidinoso aglutinante, reemplazante, sucedáneo del líder, podría decir Freud, es una de las causas por la cual hoy somos _demasiado humanos,_la idea, la ideología, ha demostrado ser, no otra cosa se podría esperar en el ser inteligente, el artefacto más eficaz en la consecución y conservación del poder, con las consecuencias adaptativas y vitales obvias que ya hemos mencionado suficiente, la ideología, aunque rara vez es la única fuente de poder, si es el artificio más eficaz dentro de su lógica, la lógica humana, veamos un ejemplo:

“Quedándonos solamente, ahora, hablar de los principados eclesiásticos: con respecto a ellos todas las dificultades están antes de que sean poseídos: porque se adquieren o por virtud o por fortuna, y sin la una y sin la otra se los conserva; porque son sustentados por ordenamientos que se han hecho antiguos en la religión, que han sido tan potentes y de tal calidad, que conservan en el estado a sus príncipes, cualquiera sea su modo de proceder y de vivir. Sólo ellos tienen estados, y no los defienden; súbditos, y no los gobiernan; y los estados por no estar defendidos, no le son quitados; y los súbditos, por no ser gobernados, no se preocupan, ni piensan en separarse de sus príncipes, ni pueden hacerlo.”[799]

Este es pues un ejemplo del poder que se puede alcanzar a través de la ideología, es sólo, en opinión de Maquiavelo, a través de la ideología, la religión concretamente, que se puede tener Estados y no defenderlos, tener súbditos y no gobernarlos, Kidd citado por Timasheff ve en la religión el motor de la evolución[800], lo cual en mi opinión no carece de sentido, igual que Marx, para Kidd, la idea, la ideología, se redujo a una de sus expresiones, la religión, en Marx el genero fue más amplio, religión, derecho, etcétera, pero lo que subyace, tanto en uno como en otro autor, es esa sensación que todos tenemos de que la historia, nosotros mismos, reside y ha residido en ideas, las ideas, la ideología, tergiversando a Kidd, son el motor de la historia.

Novicow, otra cita de Timasheff, ya nos dijo aquí que la lucha por la existencia es el mecanismo central de la evolución, yo diría de la lucha, y esta, este mecanismo, esta sujeto a cambios que parten de una lucha fisiológica, pasa por una lucha económica posteriormente política y por último intelectual, donde se lucha por el predomino de las ideas.

En el humano pues, como para cualquier ser vivo, es esencial la consecución del poder que es el poder mismo de existir, pero en el humano esta lucha es diferente ya que el humano hace mucho tiempo ya se traslado a vivir en el lenguaje así que la lucha es por el lenguaje mismo, por el espacio humano que se da en el lenguaje, por la facultad de decir, así vemos pues que los principados eclesiásticos son un inmejorable ejemplo de lo que decimos, junto con Novicow, la lucha ya es primordialmente intelectual, a la manera humana, así ideas suficientemente fuertes como la religión fueron, e increíblemente aun son, las mejores bases o sustentos del poder, es decir, los principados fundados en ideas tan fuertes, gracias a que somos demasiado humanos, no necesitan particular atención de su príncipe.

La ideología dota pues al humano del poder mágico de configuración de la naturaleza, de su naturaleza que es grupal, en primera instancia; su existencia en grupo, el compartir un lenguaje, el compartir ideas gracias a esta realidad, dotan al humano de la facultad de configurar su existencia, con normas iguales a las de la naturaleza, con su misma firmeza, lo que adaptativamente, vitalmente, tiene una importancia fundamental, la adaptación más importante del humano es su existencia grupal, la ideología profundiza y potencia esta práctica, es pues también adaptación, aunque en el camino nos haga más humanos, demasiado.

“Por encima de la herencia biológica existe una herencia social, una esfera histórico-cultural que pre-figura los límites de la normalidad de un grupo determinado así su comportamiento, construyendo la morada humana de la colectividad (el ethos –en el sentido más fundamental--); algo muy semejante a lo que posteriormente será tematizado como la <>. Para Protágoras los <<valores cívicos>> --resumiendo así la esfera social, la ética y la política, en nuestra moderna compartimentación de los hechos humanos—operan selectivamente sobre el individuo, imponiéndole una imagen-meta de re-conocimiento social con la cual debe identificarse para estar, vivir, en la normalidad. Las instituciones son necesarias para la comunidad, son sociedad; pero tanto ellas como las leyes que las <> no son <>, sino por decisiones e intereses socio-históricos.”[801]

Las definiciones, las configuraciones, no son por naturaleza, facultado el humano por la ideología a decir, son según su interés vital, su adaptación, su supervivencia, claro, en mayor medida, cuando no son razones más estupidas las que lo motivan.

La ideología pues faculta, otorga el poder, de ser y de estar, tanto individual como grupalmente, es decir, faculta a sobrevivir, otorga el poder, el derecho, de vivir por encima del derecho de otros seres, individualmente, por ejemplo, está la pregunta de Platón: ¿quién debe gobernar?

Individualmente entonces, por ejemplo, Platón nos hace esta desinteresada pregunta, ¿quién debe gobernar?, así, partiendo de su Estado, su Republica similar a la idea, que sólo él intuitivamente logra ver, el rey filósofo debe ser pues es el único capaz de ver la idea, debe ser un rey criador, esto para evitar el cambio que nos aleja de la idea, rey criador que moldea al Estado y al individuo, intrínsecamente relacionados, como bien, intuitivamente, nota Platón (es decir, sabe perfectamente que el moldear, en el humano, debe referirse tanto al individuo como al grupo, las dos cosas separadas son inviables):

“Vemos así, que las dos funciones fundamentales del filósofo rey son análogas: por una lado tiene que copiar el divino original de la ciudad y, por el otro, el divino original del hombre. Él es el único capaz de hacerlo y el único que siente ‘la imperiosa necesidad de materializar, así en el individuo como en la ciudad, su divina visión’.”[802]

Individualmente entonces, Platón es indispensable, debe existir, por lo tanto tiene el poder de existir, ideológicamente es indispensable. Es decir, debemos pues, los que no accedemos a la divinidad intuitivamente, buscar, implorar, al Rey Filósofo, su intuición, que lo hace acceder a las ideas perfectas, lo hace, repitiendo, ideológicamente indispensable.[803]_ *[804] *_[805]

Individualmente, Platón tiene el derecho, el deber de existir, el poder sobre lo indigno, así la soberanía debe ser entregada al Filósofo Rey, otra cosa no acepta la naturaleza, claro, determinada ideológicamente por Platón:

“Todo esto ha de tenerse presente cuando, después de la proclamación del Edicto glauconiano (y después de un interludio referente a la diferencia natural entre griegos y bárbaros, equivalente, según Platón, a la que media entre amos y esclavos), se anuncia la doctrina –cuidadosamente señalada por Platón como su exigencia política central y de mayor importancia—de la soberanía de los filósofos reyes. Esta sola exigencia –nos enseña—puede poner fin a los males de la vida social, especialmente, al mal que cunde en los estados, a saber, la inestabilidad política como así también a su causa más oculta, el mal que cunde entre los miembros de la raza humana, a saber, la degeneración racial”[806]

Individualmente Platón es indispensable, es decir, la misma ideología lo exige, pues es el conservador y atizador de la idea, la divina idea que solamente él pude ver:

“Sabemos por las teorías sociológicas de Platón que el estado, una vez establecido, conserva su estabilidad mientras no se produzca ninguna fisura en la unidad de la clase gobernante, la adecuada educación de esa clase constituye, por lo tanto, la gran función preservadora a cargo del soberano, función que debe perpetuarse tanto tiempo como exista el estado. ¿Hasta qué punto justifica esto la exigencia de que el gobierno recaiga en manos del filósofo? Para poder responder a esta pregunta deberemos distinguir primero, nuevamente, dos actividades distintas dentro de dicha función: La supervisión de la educación y la supervisión de la procreación genética.”[807]

Así pues, individualmente, Platón dice tener derecho de existir, sólo el Rey Filósofo-criador, en un Estado jerarquizado descendiente de la idea, puede ver la idea y adecuar al Estado y a los individuos a la idea, es decir, solamente el Rey Filósofo es capaz de la intuición intelectual que accede a la idea, su idea, y sólo un Rey criador puede adecuar al Estado y a los individuos a la idea.

Y grupalmente, siguiendo el mismo ejemplo, sólo el grupo, el Estado, la Republica de Platón, merecen o son dignas de existir, pues son las únicas que se adecuan a la idea del Estado perfecto, así, evidentemente, para Platón como para los de su clase, la idea, la ideología, tiene un valor adaptativo fundamental, en un espacio de competencia exclusivamente humana, que humanamente se da en grupos e intelectualmente, sólo el grupo de Platón, su República, debe existir, es digna de ser vista, es theôría, tiene derecho, pues es similar a la idea perfecta (ideología) y, dentro del grupo, sólo los similares a la idea perfecta del Filósofo Rey, es decir Platón, (“El hermoso retrato del soberano no es sino un autorretrato”[808]) son dignos y deben existir, los demás, el ganado humano, son sólo recursos, sus recursos.

Adaptativamente pues, la vida se ve supeditada a la idea, sólo si la idea, al lado de la violencia que es su sierva[809], logra triunfar, el grupo, un grupo, logra sobrevivir, y sólo si la idea logra triunfar un individuo, unos individuos, logran sobrevivir dentro del grupo, he allí la forma de lucha humana, principalmente, en grupos e intelectualmente; el flacucho le dice al fortachón: “acaso no sabes que matar es malo” y el fortachón permanecerá analizando las palabras y su error, su maldad, mientras llega el policía quien ejercerá el poder que sólo la ideología podría concederle al flacucho.

Entonces, si la naturaleza fuera justa hoy Platón saltaría de su tumba, más si pensamos como algunos que dios es la idea más perfecta que se puede pensar, para Platón él y su Estado, su República, son las ideas más perfectas que se pueden pensar, (ideología), es antinatural que una Republica diferente a su idea exista, es antinatural que alguien gobierne distinto al regente natural, el Rey Filósofo, él mismo, y solamente ellos, esas ideas, son dignas, _theôría,_en fin, tienen derecho-poder de existir.

Platón, su idea, su ideología, son pues el acaparamiento del poder, del derecho de existir, Platón es el poder (derecho) dentro del poder, Platón es el poder-derecho de existir como grupo, a través de su Republica y es el poder-derecho de existir para sí mismo a través de la idea perfecta de su Filósofo Rey. En fin, todo esto, todo este embrollo intelectual que sólo alguien demasiado humano pudo lograr, se da por una simple razón, sólo porque no hay un nivel de seguridad tan grande que no anhele una seguridad mayor (adaptación-supervivencia).

Así pues el jefe, el grupo, se convierten en los depositarios de la realidad del mundo, la forma, el contorno, tanto del jefe como del grupo, son delimitados por la ideología y esa misma ideología hace que esa realidad, ese contorno, esa forma, sean las dignas de ver, las formas justas, las únicas que, naturalmente, deben existir.

“Podríamos decir que la palabra se origina <> como mágica –y quizá debió ser así como la posibilidad de construir un <>, una noción-(vocacionada)-de-realidad. Así, es <> aceptar que –posteriormente—si el jefe del clan (ya sea en la antigua tradición griega, perpetuada a través del campo perceptual de las themistes, o en otras culturas) aparece como el propietario de la palabra es porque, inseparablemente, es el depositario de la identidad del <> del grupo social; su privilegio a la palabra comporta la responsabilidad de garantizar un orden psico-socio-cósmico y de transmitirlo en la fidelidad de su memoria; el jefe sería el centro humano del equilibrio étnico-ético con las cosas, y su palabra la mediación, la realidad de esa unidad. Otra dimensión –y otro problema, como veremos—es que en esta misma posibilidad del decir-objetival, en esta fuerza de presencia del mundo que encierra, la palabra contenga su más peligrosa debilidad: el poder de ser utilizada como instrumento de explotación de los componentes del grupo. Pero la palabra, en su surgimiento, parece implicar (en nuestra perspectiva hipotética) esta doble vertiente inseparable de seguridad-poder, para ser realidad.”[810]

Esta es pues la centralidad del observador que acuso en la ideología, que nos hace verdaderamente humanos, demasiado, que no me agrada, pero que, vitalmente, adaptativamente, es fundamental, y aunque una teoría del observador parezca ser necesaria hoy, pues somos demasiado observadores, demasiado presentes como observadores, espero que también de esa entelequia podamos deshacernos algún día.[811]*[812]__

La ideología pues, adaptativamente, nos dota de la capacidad de configurar la realidad, darnos una noción-de-realidad, noción que pugna por el lugar humano, por el lugar dicho, con otras nociones, y para el ganador, para el que hable más alto, adaptativamente, la ideología lo faculta, lo dota, de la capacidad-poder de ser, de la capacidad de estar en el mundo, le permite ser por encima de otros seres, la existencia del ser dicho, del ser lógico, del ser incluido, ideológico, es más digna de ser, ideológicamente, tiene derecho a ser más que el derecho del ser alógico; el grupo, como incubadora humana, su configuración, su forma, es más digna de ser, tiene derecho-poder para ser, en perjuicio de los demás grupos, el individuo, siendo lógico (normal), tiene derecho a estar, a ser, dentro del grupo que tiene el poder de ser, el derecho. Todo, con un solo fundamento, lo dicho, el lenguaje, la lógica, es decir, la ideología.

Es por eso, para concluir este aparte, y porque aún somos demasiado humanos, que hoy, después de fastidiarme recordando esta realidad, quiero concluir recordando a Sócrates, quien en su tiempo no existió, pues era un ser alógico, fuera de la realidad humana predominante en su tiempo, y que con su muerte, con su voluntaria muerte, ubicándose fuera de la lógica, haciéndolo patente, a pesar de su muerte biológica, demostró su existencia pues demostró que afuera de las ideologías pueden existir diferentes discursos a pesar de que las ideologías se esfuercen en negarlos, y existió y existe, a pesar de su existencia alógica contraria a la ideología imperante.

“La única solución posible que deja el poder, en su negación de la analogía, es situarse en su exterioridad, marginarse (o exiliarse) de la sintaxis con que puntea los límites de la relación orden-obediencia. A esta marginación el poder le da –pretende darle—un significado absoluto: la muerte. De tal forma que la única posibilidad de exterioridad al sistema se constituye en el fin de cualquier otra posibilidad. La negación del orden significativo del poder se transforma en la negación de la identidad del individuo (en primer lugar significativa, psico-social, finalmente biológica). Así se puede pensar que la afirmación de un espacio de poder culmina con la posibilidad de negar la realidad de los individuos. En esta dinámica, el poder descarta la prueba sometiendo al individuo a la prueba de su posibilidad de ser. La muerte sería –para el poder—la única posibilidad de aceptar la exterioridad, porque con ella demuestra la imposibilidad de hacer real esa exterioridad. De ahí el fracaso del poder (de su lógica de terror) ante la muerte de Sócrates. El filósofo ateniense acepta –ante la extrañeza de sus discípulos sometidos a la lógica del terror del poder—el enfrentamiento decisivo con el límite de lo posible-real impuesto por el poder porque no reconoce que la muerte pueda ser la prueba definitiva de la realidad del orden de un sistema.”[813]

10.7.2 Lugar, papel, rol, el estar.

La vida, nuestra vida, ha transcurrido bajo una sensación que damos por descontada, la idea, la ideología, nos asigna o nos da roles, nos da un lugar en el espacio humano, y, aunque parezca redundante para nuestra cultura, algo casi banal o, mejor, sentimental, uno de los papeles más trascendentales de la ideología, como adaptación, es adaptarnos, al ser inteligente, mentalmente al mundo, si rápidamente repasamos, para cada uno, cuales son nuestros grandes temores, veremos que en muchas ocasiones una idea, una idea humana, nos ha ayudado a digerir eso que tanto nos amedrenta, así, algunos le temen al futuro y hablan del destino de los justos, algunos le temen a la muerte y hablan del nirvana, todos morimos en la esperanza y la promesa de la resurrección, se le recuerda en el templo católico a dios.

Así que una de las grandes cualidades adaptativas de la ideología es la misma adaptación, normalización, de los individuos dentro del grupo, esperamos, ansiamos, y quizás por eso nos produce asfixia hablar de ello, tener un lugar dentro de la vida, como un ser inteligente, discursivo, por lo tanto lógico, nuestra vida, nuestra propia existencia, también tiene que ser explicada lógicamente (ideológicamente), no aceptamos el hecho de que algo ocurra sin razón, sin una razón humana, el animismo, aquí sí pertinente, que nos menciona Kelsen y Monod.

Es así pues que Popper ve, acertadamente, en la base del pensamiento, del pensamiento de Heráclito, esa desazón que produce el cambio precisamente por su interferencia en los roles o papeles establecidos para los individuos dentro de una ideología.

“La vida social se halla determinada por tabúes sociales y religiosos; todos los individuos tienen su lugar asignado dentro del conjunto de la estructura social; todos sienten que su lugar es el apropiado, el “natural”, puesto que les ha sido adjudicado por las fuerzas que gobiernan el universo…”[814]

La ideología pues, nos da roles o papeles, y, más importante, gracias a esa asignación, nos hace dignos de existir, nos da derecho a…

Y quizás mucho de lo que digo aquí resulte obvio, y quizás por eso me resulta tan desagradable el tema, porque aunque resulte en ocasiones obvio, y a pesar de ello, nos resulta imposible separarnos de esa realidad artificiosa y hablar por fin con sinceridad, nos produce asfixia, pero, sin embargo, esa es quizás una buena prueba de lo que digo, nos resulta imposible separarnos de la idea precisamente debido a su carácter adaptativo, es decir, todos estamos conformes con tener un papel, normal o subversivo pero dentro de un grupo, sin él no tendríamos trabajo ni existencia, la existencia dentro del grupo la define el rol, afuera de la obra creada por el humano, la ideología, estamos afuera del mundo, necesitamos de los papeles, de los roles, sino el mundo y nuestra existencia se vendrían abajo, el príncipe necesita de súbditos tanto como los súbditos de un príncipe, “…para conocer la naturaleza de los pueblos es necesario ser príncipe, y para conocer bien la de los príncipes es necesario ser del pueblo.”[815], estamos pues conformes con los roles, es decir, es mejor decir, estamos conformes y felices por existir.

Los roles, los papeles pues, son adaptación, son posibilidad o poder, poder de existir, los papeles o roles son, casi, presupuesto del grupo (las normas están en la esencia de los grupos, como ya lo hemos dicho), porque se necesita tanto de príncipes como de súbditos, por lo tanto son presupuesto del individuo, y son presupuesto del individuo pues para el ser inteligente, solamente el ser inteligente, discursivo, racional, lógico, sólo este exige, necesita, es fundamental para su supervivencia, una razón, hace rato parece que es homo quaerens, el organismo de un ser inteligente, lo cual parece también resultar obvio en nuestra cultura, es inviable si no amista su realidad con su razón.

Así pues para el ser inteligente, la idea, la ideología, es adaptación pues es fundamento del grupo pues le da la normatividad que es de su esencia, y en ello se incluyen los roles, y es fundamento del individuo, pues es la razón, el derecho de poder ser, el derecho de poder estar dentro del grupo, los roles, los papales, son la entrada al mundo humano, la entrada al grupo formado por la ideología.

Es por esto que el trabajo de Heráclito es un grito desesperado, el cambio, todo cambia, nada permanece, es un intento por racionalizar, por entender, la perdida que había sufrido el mismo Heráclito, Heráclito, heredero de la familia real de reyes sacerdotes de Éfeso, desconsoladamente, ante el vigor de la democracia, sólo le queda reconocer que nadie se baña dos veces en el mismo río.

Los herederos de Heráclito, según Popper (con lo cual estoy de acuerdo), Platón, Aristóteles, Hegel y Marx, también sufren ese desconsuelo, pero, a diferencia de Heráclito, según Popper (con lo cual estoy aun más de acuerdo):

“A menudo, parece como si tratasen de consolarse por la perdida de un mundo estable, aferrándose a la concepción de que todo cambio se halla por una ley inmutable.”[816]

Así estos últimos autores, a diferencia de Heráclito, parecen reaccionar, y con una visión más optimista del cambio, afirman que al final la historia será moralmente buena y así se establecerá la visión de mundo que les agrada, su ideología, y que a cada uno le entregará el rol, el papel, que, por naturaleza, les pertenece, Rey Filósofo, Dictador entre la dictadura del proletariado, así sea que, como lo mencionábamos acerca de Platón, en ocasiones lo expresen con impresionante orgullo personal, con jubilosas y extravagantes esperanzas de éxito y en ocasiones lo expresen cayendo periódicamente en el escepticismo o la desesperación.[817]

Algo parecido pareciera sucederle a Popper, después de sus acertadas criticas, también dentro de su ideología, hay roles, así parece que el sentido de justicia de Popper es un poco quijotesco, es decir, hay que, se debe, andar como el quijote, montar el rocín y buscar por el campo fechorías para desfacerlas, ¿con qué justicia?, ¿con qué ideología?, (???), la que se le antoje al caballero, así pues para Popper hay débiles y fuertes (roles), y la doctrina, la ideología, es cuidar de los primeros dándole a él, a los de su clase, a los ilustrados, pues parece otro detentador orgulloso de la verdad humana, el segundo papel o rol, los fuertes: “No es nada improbable que la doctrina de Licofrón exigiese explícitamente que el estado protegiese a los más débiles, lo cual puede ser cualquier cosa menos innoble.”[818],__su ideología define la nobleza con la nobleza misma, lo deseable como deseable, como un mal diccionario, y así se otorgan los roles, igual que en cualquier otra ideología, sin fundamentos reales, todo porque no hay un nivel de seguridad tan grande que no apetezca más seguridad: “(La esperanza de que algún día llegue a satisfacerse esta exigencia halla expresión en una de las enseñanzas cristianas: “Los mansos heredaran la tierra”.)”[819]

Para el derecho penal, la misma acción humana esta definida por los roles, así la simple inervación muscular ya no es acción por sí sola, la acción y la omisión son acciones humanas dependiendo de los roles asumidos por un sujeto[820]:

En este sentido, todo delito (no sólo los de omisión impropia, como en la dogmática tradicional) presupone una posición de garante que se ha desatendido y que se deriva del ámbito de competencia (por institución o por organización) predicable del rol que desempeñe una persona en cada caso concreto.”[821]

Dentro de la familia también habíamos mencionado el lugar de la mujer, para Marx se da, simplemente, dentro de un contrato donde ella es recolectora y el hombre cazador, para Lorite Mena, como lugar donde se construye la familia luego la sociedad, pues su papel, primero, por ejemplo, dentro del sexo, al adaptarse sexualmente a estar siempre disponible, y segundo, más general pero vinculado al primero, dentro de la sociedad como propiedad del macho, ambas cosas conspiraron para propiciar la asociación entre machos, así vemos que, desde hace mucho tiempo el papel, el rol, de la mujer está designado, lo cual es, como vemos, esencial para el grupo[822]:

“La función humana de la mujer se ha visto reducida a través de la historia a las mismas funciones que la hembra tenía y tiene en la sociedad de los Primates no-humanos. La cultura ha multiplicado las mascaras (religiosas, filosóficas, económicas, legales…), pero no ha llegado a preguntarse hasta que punto, humanamente, pertenecemos aún a la base que nos condicionó. Así en los momentos que preparaban el esplendor de la cultura griega, la mujer es considerada como un <>, una tierra donde se deposita la legitimidad dinástica o a través de la cual se obtiene; históricamente el lenguaje cambió –y no siempre se mejoró--, pero las funciones no fueron modificadas. Estructuras similares se han perpetuado en la Edad Media, pero también en la actualidad.”[823]

En Platón vemos como la felicidad esta asociada a la asunción de los roles naturales de los individuos[824], así:

“La verdadera felicidad –insiste Platón—sólo se alcanza mediante la justicia, es decir, guardando cada uno el lugar que le corresponde. El gobernante debe hallar la felicidad en el gobierno, el guerrero en la guerra y, cabe inferirlo, el esclavo en la esclavitud.”[825]

En el Estado de la India antigua, la creación estaba fundamentada en el acto, similar a la tradición judía que ubica el origen en el verbo[826], así los actos humanos, según la concepción brahmánica, están íntimamente relacionados con la existencia y conservación del cosmos, por lo tanto, hay actos que atentan contra la estabilidad del cosmos y actos que lo protegen, lo que permite la elaboración de una concepción moral, entonces, el Karma de una persona será el resultado de sus actos, si sus actos son buenos, tendrá una existencia celestial o su vida futura estará llena de privilegios, y si el Karma es malo, tendrá una reencarnación en un ser cargado de males y sufrimientos, todo lo cual se verá representado en el Dharma, así el papel o los roles en Estado de la antigua India esta determinado por una responsabilidad incomprobable, los actos de las personas en vidas pasadas, lo que en ésta (vida), determina el lugar o rol en la sociedad, es decir, esta ideología, caprichosa e incomprobable, determina los roles de los que hoy existen.[827]

Así pues para el ser inteligente, la idea, la ideología, es adaptación pues es fundamento del grupo pues le da la normatividad que es de su esencia, y en ello se incluyen los roles, y es adaptación de los individuos pues les da un lugar en donde habitar, les da un lugar dentro del grupo, el derecho a ser, que humanamente sólo puede ser dentro del grupo, les da un lugar dentro de la bondad, dentro de la lógica, dentro de la ideología; es quizás por eso que Maquiavelo señalaba que es bastante fácil convencer a la chusma de algo, así sea igual de fácil que se “desconvenzan”, siempre el humano ha pedido explicaciones al que le ha querido decir que hacer, pues es un ser inteligente, pero gracias a su necesidad, adaptativa, de creer, previamente quiere creer cualquier cosa que le digan, con tal de que le digan algo, los roles, la necesidad de creer en la bondad de la existencia propia, su carácter vital, adaptativo, hacen del humano tierra fecunda para la ideología, hacen que no pueda vivir sin ideología pues es su adaptación, en fin, lo hacen demasiado humano.

10.7.3 Autodescripción, autoconstrucción

Partimos pues, en este aparte, con una afirmación, si se acepta lo que digo, si la ideología es _supervivencia,_es adaptación, entonces, luego, la ideología es autodescripción, veamos.

Partiendo de Aristóteles pero concentrándonos en Hegel podríamos ejemplificar lo que queremos decir con sus opiniones, aunque no pasen de ser un prejuicio.[828]__

“A fin de tornarse real o material, la esencia debe desenvolverse a través del cambio. Más tarde, con Hegel, esta doctrina adopta la siguiente forma: “Aquello que existe sólo por sí mismo es…una mera potencialidad: no ha emergido todavía a la existencia…Sólo mediante la actividad se actualiza la Idea.” De este modo, si deseo “emerger a la Existencia” (deseo bien modesto por cierto), entonces debo afirmar mi personalidad”.” [829] (Subrayas fuera de texto) * [830]

Me explico, parecería simple vanidad, parece simple orgullo, y es que cada vez que notamos una descripción ideológica__denotamos, a simple vista, como parece ser una autodescripción tanto del grupo como del individuo que las dicen, las concepciones morales, la justicia, están íntimamente ligadas con lo que el grupo es, con lo que el individuo es, culturalmente, ideológicamente, y en cierto sentido es vanidad, es orgullo, o para mí, en todo caso, es amor propio (pues autodescribirse ideológicamente es amor propio pues describe lo que tiene derecho a ser), las descripciones ideológicas autodescriben pues son adaptación, las descripciones ideológicas autodescriben__pues de esta manera, al grupo, al individuo, les otorga la facultad de ser, el derecho de ser, los grupos, los individuos, a través de la ideología son, semánticamente, la misma descripción de lo que es digno de ver, theôría, de lo que tiene derecho a ser, la misma descripción de la justicia(lo que debe ser).

Redundemos, en la base de todo grupo, como pretendo haberlo probado, están las normas, por lo menos una, quién esta adentro y quién afuera, así pues la descripción del grupo, por ejemplo, es la descripción de su normatividad, es decir ideología, la ideología describe el grupo pues describe sus normas, pero, y es lo que vemos en este momento, vemos que esta descripción no es una descripción desinteresada (es una descripción vanidosa), en el fondo de toda ideología está la pretensión de verdad, está la pretensión de ser vere-dicto, dicho de verdad, la ideología describe el grupo describiendo su normatividad (pero esta descripción se hace no como una descripción neutra, pues lo hace auto-describiéndose, aunque aparente otra cosa), haciéndolo con pretensión de descripción naturalista de la verdad, el grupo, su normatividad, pretende ser verdad, por encima de otras verdades, así su derecho, su normatividad esencial, es verdad, es decir, así, el mismo grupo, es verdad, por lo tanto, tiene derecho a existir, tiene derecho a existir por encima de la mentira, de otros grupos, la ideología como adaptación.

El ejemplo de Marx nos vuelve a ser de mucha utilidad, vemos pues que su objetivo, evidente, era ayudar a personas que de hecho, realmente, estaban siendo oprimidas por un sistema económico, sin la intervención de Marx muchas personas, como atinadamente señalaban sus predicciones, hubieran perecido bajo la maquinaria industrial, es así pues como Marx, demasiado humano, se avoca a la lucha que como humanos se da, como nos decía Novicow, la lucha intelectual, así Marx usa las herramientas humanas, sus adaptaciones, la inteligencia, el lenguaje, en fin, la ideología, y se avoca a describir el grupo que debe ser, el grupo justo, el único que tiene derecho a existir, no se puede pensar otra cosa de “la dictadura del proletariado”, así Marx reivindica el derecho de ser de un grupo de personas, con Marx pues, muchas personas aisladas y discontinuas, profundamente individuales, que por mera casualidad histórica, personal y universal, son grupo, el proletariado, terminan siendo grupo y terminan siendo el grupo además que, naturalmente, científicamente, debe ser, que tiene derecho a ser, afirmación ésta que es del todo humana, del todo artificial, ideología, y por lo tanto es adaptación, supervivencia, lucha.

Platón otra vez nos sirve de paradigma de lo que es ser humano, parece que en todos los Estados la pregunta más importante es ¿quién debe gobernar?, y así vemos como Platón ante esta pregunta su única respuesta, la respuesta lógica humana fue, como dice Popper, un hermoso autorretrato, la ideología, su compromiso vital, hace que quien dice, quién tiene la facultad de decir, la mayoría del tiempo, tienda a reflejarse a sí mismo en su dicho, el humano, como cualquier ser vivo, pero lógicamente, discursivamente, humanamente, tiende a pensar, y a decir, que no hay nada más justo que la propia existencia, es decir, tiende, ideológicamente, a describirse a sí mismo.

La necesidad de sentirse bueno, justo, es pues una necesidad vital, el humano, como dijimos, hace rato se traslado a vivir en la idea, la ideología, el humano, así pues, crea sus mundos, ideología, donde su forma de ser, su existencia es justa y es correcta, sirviendo así, humanamente, a su supervivencia, es decir, todo guerrero, todo ser que se encuentra enfrascado en la lucha por sobrevivir, si es humano, debe justificar su existencia, humanamente, lógicamente, discursivamente, ideológicamente, debe afirmar su derecho, su deber, deber de existir, y en este propósito su herramienta es la ideología, que sólo lo es porque somos humanos y porque ya sólo actuamos entre humanos.

Es quizás ésta otra razón por la cual el derecho parece manar de nosotros, a cualquier persona se le puede preguntar que es la justicia que no hay nadie sobre el lomo de este planeta que responda no saber, ¿quien sobre la tierra dice no conocerse?

Así pues el mecanismo de lucha del humano es, tergiversando a Popper, una especie de ingeniería social[831], es la construcción, lógicamente, discursivamente, ideológicamente, de sí mismo, de su propio grupo, cuestiones inescindibles entre sí, la ideología, la adaptación desde la ideología, parte desde el interior de uno mismo, desde el interior del grupo; ¿a quién no sedujo la idea de ser Don, De Origen Noble?, es la vanidad que mencionaba que es síntoma de nuestras ganas de vivir, la ideología, la adaptación, humanamente, es la descripción en el lenguaje de nosotros mismos, que son los seres perfectos, los que deben ser, los que tienen derecho a ser[832], así Platón describe la idea, sagrada, del gobernante perfecto, el rey filósofo, describiéndose a sí mismo, Jesús-Cristo, era el hijo de dios (que más puedo agregar), y todos nosotros, humanos comunes, vulgares, debemos abrir paso al súper hombre, que, (así Nietzsche se anunciara como el simple anunciador del súper hombre, Zaratustra), bien que es bastante obvio, aquel súper hombre sobre la maroma era el mismo Nietzsche.

Entonces pues, la ideología, adaptativamente, desde este punto de vista y desde la perspectiva del individuo, sería un autorretrato, así, redundando, el Filósofo Rey sería: “un filósofo casi divino cuya descripción, especialmente en las Leyes, constituye sin duda un autorretrato…”[833]

“Dadme un estado gobernado por un tirano joven –exclama Platón—“…que tenga la fortuna de ser contemporáneo de un gran legislador y de vincularse con él por algún accidente causal, ¿qué más podría hacer un dios por una ciudad a la que quisiera hacer feliz?”… No existen mayores dudas de que Platón, cuando habla de un gran legislador y de un tirano joven, debe estar pensando en sí mismo y en sus diversos experimentos con jóvenes tiranos, especialmente, en sus tentativas de reformar la tiranía de Dionisio el joven de Siracusa.”[834]

Y desde la perspectiva del grupo, la ideología, desde el punto de vista que tratamos, adaptativamente, sería un chauvinismo social, en el caso de los nacionalismos, una tendencia a glorificar el propio grupo, es decir: “la glorificación extrema de cualquier formación social”[835]

Es más, Merton nos señala, lo que para mí es prueba del carácter adaptativo de la ideología, como en situaciones extremas, de lucha, de supervivencia, que en el humano se da grupalmente, éste chauvinismo que señala se acentúa:

“El chauvinismo halla su más plena expresión ideológica cuando los grupos están sometidos a la tensión de un agudo conflicto. Bajo la tensión de la guerra, por ejemplo, se ha visto a los científicos violar los valores y normas de universalidad en los que se han formado, permitiendo que su status de nacionales predomine sobre su status de científicos. Así, al comienzo de la primera guerra mundial, casi un centenar de sabios y científicos alemanes –entre ellos, muchos de primera fila, como Brentano, Ehrlich, Haber, Eduard Meyer, Ostwald, Plank y Schmoller—pudieron llegar a publicar un manifiesto en el que impugnaban las contribuciones a la ciencia de los enemigos, acusándolos de parcialidad nacionalista, contubernio, deshonestidad intelectual y, para ir derechamente al grano, ausencia de verdadera capacidad creadora.”[836]

El etnocentrismo, para Merton, no es una constante histórica[837], para mí si lo es, sólo que no tan obtuso y obvio como en el ejemplo planteado, pero siempre que se plantea una discusión política, religiosa, o de guerra, aparece, sin más, ese chauvinismo escondido que es la ideología, es decir, en la ideología, a través de lo que hemos llamado ingeniería social, se da la descripción, la autodescripción, de los caracteres individuales y grupales, lo que en sí es exaltación propia, vanidad, pero que en situaciones de conflicto, extremas, esta exaltación de las normas propias, de las características propias, se agudiza, así que para mí ese etnocentrismo, ideología, si es una verdadera constante histórica, como lo es la constante histórica del deseo por sobrevivir, íntimamente ligados, así, el mismo Merton nos dice:

“Así ocurre que, en los Estados Unidos, el supuesto institucionalizado durante siglos según el cual <<lo blanco (y para algunos, presumiblemente, sólo lo blanco) es verdadero, bueno y hermoso>>, en condiciones de cambios revolucionarios provoca el supuesto contrario de que <<lo negro (y para algunos, presumiblemente, sólo lo negro) es verdadero, bueno y hermoso>>”[838]

“Durante siglos”, como Merton mismo lo dice[839], durante toda la existencia humana, han existido estos “supuestos institucionalizados” (ideología), latentes, sin necesidad de situaciones extremas, es decir, como ya lo hemos repetido hasta la saciedad, el humano, desde hacen buen tiempo, se trasladó a vivir al lenguaje, es decir, a la ideología.__

Entonces, desde la perspectiva del grupo, la ideología, desde el punto de vista que tratamos, adaptativamente, sería etnocentrismo, como nos lo plantea Merton.

Para concluir entonces este aparte, la ideología, adaptativamente, tanto para los individuos como para el grupo, dos cosas intrínsecamente ligadas, es autorretrato y etnocentrismo respectivamente, es autodescripción, autoconstrucción, lo que para un ser, una especie, que vive en el lenguaje, tiene consecuencias vitales obvias e inmensas, es decir, faculta, da derecho, en fin, justifica (discursiva, racional, lógicamente) la propia existencia.

10.7.4. Mínimo Moral, seguridad

Empecemos pues por hablar de un miedo particular para el humano, y para todas las especies, claro, el miedo a la muerte, junto con Rousseau[840], Hobbes y Bataille afirmamos ya la vocación de acrecentamiento que la vida, los seres vivos, poseen, no de otra forma habrían sobrevivido hasta hoy, pero, y por otro lado, vemos que, durante la historia, hemos escuchado que el concepto de justicia ha variado en múltiples ocasiones, así:

ESCUELAS TRADICIONALES:** 1.** A cada quien lo que le corresponda. Concepto vacío planteado por Platón y Aristóteles que no dice nada pues “lo que corresponda” es una pregunta que se puede responder de múltiples maneras según el antojo del encuestado o el momento histórico.** 2.** Regla de otro: No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti. Sostenida por Sócrates a través de Platón. 3._ A cada quien según su naturaleza._ 4. A cada quien según su categoría. 5. Formula socialista: A cada quien según su trabajo. 6. Formula comunista: A cada quien según sus necesidades. Últimas cuatro formulas que subordinan el individuo al Estado, y la opinión del Filósofo Rey, de cual es la naturaleza, la categoría y el trabajo digno, theôría, o la necesidad justa.arrow-up-right7.arrow-up-right A cada uno según el máximo de libertad.arrow-up-rightConcepto que no satisface a variados autores, como Luís Villar Borda autor de esta cita, pues es un lugar común en el derecho hoy sostener que nunca se dan derechos absolutos, siempre un derecho puede chocar con otros derechos o con derechos ajenos.arrow-up-right8.arrow-up-right Utilitarismo: Justicia es lograr el máximo de justicia posible para el mayor número de personas.arrow-up-rightConcepto atado al de felicidad, verdadera máxima del utilitarismo.arrow-up-right9.arrow-up-rightUtilitarismo inverso: Justicia es lograr el mínimo de infelicidad posible al mayor número de personas.arrow-up-rightReacción a la anterior máxima que, siguiendo esta ultima a Kant, podría ser el fundamento de la explotación de algunos individuos en pro de la felicidad de la mayoría.arrow-up-right10.arrow-up-rightDar a cada uno lo que la ley conceda.arrow-up-rightLo cual debería ser considerado dentro de la escuela procesal pues entrega al proceso democrático la averiguación del concepto de justicia, además, supone que este proceso es perfecto y por sí mismo justo. ESCUELAS PROCESALES: Que, en despecho de la insuficiencia de las anteriores máximas, dejan de lado el planteamiento de conceptos absolutos para formular procedimientos de indagación de la verdad, la justicia, es decir, procedimientos mágicos para la indagación de un concepto inexistente, similar a los procedimientos bárbaros del incipiente derecho germánico como el juicio de Dios, las pruebas del agua o del fuego, o, por otro lado, la mano del muerto.arrow-up-right11.arrow-up-rightAnalíticas:arrow-up-rightAquellas que se preocupan por las estructuras lógicas y los contenidos lingüísticos.arrow-up-right12.arrow-up-right Empíricasarrow-up-right:arrow-up-rightLas ideas tradicionales, lo que ha sido y lo que son los conceptos de justicia partiendo de hechos y datos acerca del tema dentro de una sociedad.arrow-up-right13.arrow-up-rightNormativasarrow-up-right: A. Teorías materiales de la justicia: que no son del todo PROCESALES pues parten de contenidosarrow-up-righta prioriarrow-up-right[ que se consideran, sin crítica y desde un principio, como verdaderos (Derecho Natural Tradicional y Derecho Natural Racionalista.) B. Teorías procesales de justicia: se valen de procedimientos creadores del derecho justo a. Teorías procesales generadoras de derecho justo: i. Teorías de creación judicial. ii. Teorías dirigidas a la creación de justicia privada autónoma. b. Teorías fundamentadoras o fundantes de justicia: i. Contractual. ii. Judicial.[841]](http://apps.facebook.com/nicknamethis/index.php?t_event=profile_box_visit&t_sender_id=580431630&fb_fromhash=2ce2a96d1d88146b36c8d0226b0dfafb)**_**

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Pero, entonces, volviendo a relacionar las palabras, conceptos, que mencionamos, nos preguntamos, ¿qué tienen que ver la justicia y la vocación de acrecentamiento?, el mínimo, el mínimo moral que mencionamos en el título de éste aparte, el gran concepto de justicia al interior de cada uno de nosotros, básico, es que no te hagan daño pues la vida tiende a acrecentarse; esa es pues una de las más grandes funciones de la ideología en el humano, para un ser que ya sólo lucha, la mayoría del tiempo[842], intelectualmente, ideológicamente, la ideología es una herramienta fundamental para justificar la propia existencia, la propia integridad.

Pero, continuando con nuestras interrogaciones, ¿por qué es una de las funciones más importantes de la ideología?

Seguramente, entre ustedes, habrá muchos que piensen que hay muchos individuos, humanos, que poco les importa su propia seguridad o beneficio, acerca de esto junto con Freud ya habíamos analizado como una de las grandes posibilidades que entrega la inteligencia a los seres dotados de ella es la posibilidad de querer cualquier cosa, no solamente la propia subsistencia, se puede querer al prójimo, a los animalitos, las plantitas, por ejemplo, a algo inerte como el mismo globo terráqueo, pero, también, junto con Bataille, como con Hobbes y Rousseau, vimos como una aspiración fundamental de todo ser vivo es la de sobrevivir, a esto no escapa el ser humano, que, además, a diferencia de otros seres vivos, está mucho más conciente de su mortalidad y, como prueba de ese amor por vivir, trata de escapar mucho más vividamente de la muerte así la inteligencia dote al humano de posibles variaciones de este amor, como el sacrificio y el suicidio, pero veamos el tema, de nuevo, con otros argumentos.

Una de las grandes aspiraciones, yo diría, exigencias, que los fieles de la religión católica le hacen a su culto y a su dios, epitafio de don Gonzalo Jiménez de Quesada e inscripción sobre la puerta del Cementerio Central de Bogotá: “EXPECTAMUS RESURRECTIONEM MORTUORUM”, es (porque la vida jamás quiere extinguirse, tiende a su acrecentamiento, lo demuestra también el temblor en la mano del suicida) la exigencia de vida eterna; el credo, oración con la mano derecha en alto, además de demostrar el apego al dogma, de ser un breve compendio de las creencias fundamentales del cristianismo, de contener las “verdades y misterios” de la fe católica, también es una exigencia velada, es la exigencia de eternidad:

“Creo en Dios padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro señor… y al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielosy está sentado a la derecha de Dios, padre todopoderoso… Creo en la resurrección de los muertos, y la vida de un mundo futuro. Amen”

Otro tanto podemos decir del Nirvana o del cielo de los fanáticos suicidas musulmanes, también podemos incluir el Drama, de alguna manera, pues es también existencia después de la reencarnación, que corresponda, claro, después de los actos en vidas pasadas.

Estos conceptos, ideología, son simplemente un escape a una realidad innegable, una ayuda psicológica, ideológica, que amista al humano con su razón; su razón le grita: “la muerte es inexistencia”, su vida, su amor a sí mismo, su vocación de acrecentamiento, no puede, nunca lo hará, aceptar éste hecho, la vida es una sensación poderosa, embriagadora, el oxigeno es un narcótico que nos hace preferir cerrar los ojos,“esperando”, antes que enfrentar la aridez de la inexistencia y, aunque podamos creer o no, dentro de esa esperanza también se dio el sacrificio en la cruz cuando Jesús, a su vecino, (que solía caminar en la oscuridad mientras desde los hogares de Jerusalén se preguntaban “a donde irá el ladrón”) le dice:“Hoy estarás conmigo en el paraíso”[843]

Otro tanto nos puede recordar otra vez Bataille cuando nos recuerda que la prohibición, las ansias de prohibir la posibilidad de causar la muerte, se apodera de quien está ante la vista de un cadáver, ese retroceso mediante el cual rechazan la violencia son ansias de seguridad, y la prohibición, la ideología, son el método, la herramienta para lograrlo.

Continuando entonces, vemos como el lenguaje, la ideología es una forma de defensa, un método adaptativo, de seguridad, una de sus grandes funciones es la subsidencia, tanto del individuo como del grupo, por lo tanto del individuo, que vemos, generalmente, que para todo individuo, para los grupos, el mínimo moral, la mínima posibilidad de justicia, es que no les causen daño, así lo vimos ya en la cita previa de Villar Borda, los conceptos de justicia generalmente tienden a éste enfoque, cuando no son procedimientos o frases vacías, las máximas morales protegen al individuo o al grupo, por lo tanto al individuo.

La ideología es, pues, una herramienta, permite decir que el dañarme es algo antinatural, inmoral, reprobable, de derecha, de izquierda, comunista, capitalista, etcétera.

Incluso, hasta para quienes parecieran sólo preocuparse por los demás ésta preocupación, para dimensionarla suficientemente en el papel, deben compararla con la preocupación por sí mismos: “Los mandamientos dicen “No cometas adulterio, no mates, no robes, no codicies, pero estos y los demás mandamientos quedan comprendidos en estas palabras: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.”[844]__

La ideología es, pues, una herramienta que, inmiscuida con la parte más vital de todo ser vivo, como lo es su seguridad, se expresa, diáfanamente, como una adaptación.

El débil le dice al fuerte: “no sabes que matar es malo” y auque el fuerte se esté muriendo de hambre, como muchos pobres en todo el mundo, y aunque podría fácilmente causarle la muerte al débil, ¡respeta la propiedad privada!; el nuevo propietario, el fundador de la sociedad civil según Rousseau, que se le ocurrió cercar un terreno y decir “esto es mío”, gracias a la ideología, gracias a la idea, gracias al lenguaje, al concepto de la propiedad privada, encontró gentes tan simples como para que le creyeran.

En la protección de la vida, en la seguridad (pues no hay un nivel de seguridad que no anhele más seguridad), a través del intelecto humano, se evidencia, claramente, la tesis que sostengo, como en el caso que nos ocupa ahora.

La ideología es un artificio útil para el humano, para el grupo, para el Estado, es un artificio útil para la seguridad, porque:

“El estado es un leviatán, pero ningún hombre ama o reverencia a un leviatán. Queda reducido un artificio útil, bueno para la función que desempeña, pero no es sino el servidor de la seguridad privada.”[845]

La ideología crea el grupo, el Estado, incubadoras del humano, crea la seguridad del grupo, sólo dentro del grupo matar es asesinato: “Hasta el momento, la nación-estado es, en palabras de Gorer, el limite de un grupo de personas dentro del cual el matar es asesinato.”[846]

Otras teorías, como la contractualista, resaltan ésta función de la ideología, aunque el contractualismo no sea una teoría demasiado sólida[847] * [848], así, aunque:

“Sospecho, sin embargo, que muchos convencionalistas que definieron al estado como producto de una asociación para la protección de sus miembros, querían expresar esa misma exigencia, si bien se sirvieron para ello de un lenguaje torpe y confuso, a saber, el lenguaje del historicismo.”[849]

No se puede negar el servicio que este leviatán le proporciona a la seguridad, a la conservación de la especie humana, parece ya imprescindible, en la noción de Estado, el concepto de seguridad, y no se puede negar, bueno, pretendo demostrarlo en éste trabajo, la función estructurante de la ideología dentro del Estado, dentro de cualquier grupo, más si recordamos en este momento nuestra proposición acerca de la regla básica de todo grupo -la _ideología,_la justicia, la moral como su especie, determinan quien esta dentro quien fuera-.

La ideología es un método de lucha, es adaptación, y hace, que el aparentemente débil, sea fuerte en frente del poderío físico o militar, así, aunque Popper no estuviese de acuerdo con ésta afirmación, lo cito: “Los dos pasajes son,…”[850],(Los pasajes de Calicles, un nihilista ético, en Georgias y Trasímaco, personaje del mismo estilo, en La Republica)…

“… por muchos conceptos, paralelos. Ambos presentan la teoría bajo una formula historicista, es decir, como una historia del origen de la justicia. Ambos la presentan como si sus premisas lógicas tuvieran que ser, necesariamente, egoístas y aun nihilistas, es decir, como si la concepción proteccionista del estado sólo fuera sostenida por aquellos a quienes las agradaría cometer injusticias, pero que son demasiado débiles para ello y que, por lo tanto, exigen de los fuertes que tampoco pueda hacerlo…”[851] * [852]

Claro, para Popper, como para cualquier humano, la concepción de Estado no puede estar separada de un componente moral, debe estar justificada, legitimada, ideológicamente, pues es el sustento propio (sobre ésta justificación no puede haber ambigüedades, analogías, pues aceptar eso es aceptar la misma ambigüedad de nuestra existencia, sería aceptar que alguien puede afirmar, decir, justificar, que no debemos existir, que alguien debe, esta justificado a existir por encima nuestro, lo cual, un ser vivo, sometido a constante lucha, con seres inteligentes capaces de lenguaje y de ideología, no puede permitir), el Estado debe estar sustentado en__la_ “exigencia moral de igualdad, libertad y ayuda a los necesitados”_, pero, para éste caso, como para todos, sin ningún sustento real, un golpe de intuición, un sabor o sensación histórica que indica “igualdad, libertad y ayuda a los necesitados”, a la manera de los autores que Popper critica.

Pero volviendo al punto, no se puede negar que el Estado, la ideología que lo fundamenta, tienen como uno de sus más grandes fines la protección del individuo, carácter adaptativo de estos dos monstruos marinos, así, sobre la libertad que se afirma perder en el contrato, la libertad natural, para ser recuperada como libertad civil dentro del Estado, al hablar de ella la cuestión de la seguridad, para los contractualistas, toma gran relieve:

“Ciertamente, es difícil determinar exactamente el grado de libertad que puede concederse a los ciudadanos sin poner en peligro aquella libertad cuya salvaguarda configura el objeto del estado. Sin embargo, la experiencia demuestra que es posible una determinación por lo menos aproximada de dicho grado de libertad; en caso contrario, no existirían estados democráticos. En realidad, ese proceso de determinación aproximada constituye una de las principales tareas de la legislación de los países democráticos. Se trata, sí, de un proceso difícil, pero sus dificultades carecen ciertamente de la magnitud suficiente para modificar nuestras exigencias fundamentales. Esas consisten sintéticamente, en que el estado sea considerado como una sociedad para la prevención del delito, esto es, la agresión.”[853] * [854]

Vemos pues, claramente, en el Estado, en la ideología que es su sustento, dentro de la concepción contractualista, absolutamente marcada una de las funciones de la ideología, la autoconservación.

La ideología, el lenguaje que todo lo permite, que hace real para el humano todo lo que se pueda decir, le permite decir al humano, traer a su realidad, por ejemplo, que la agresión es legitima defensa, esto se puede ver reflejado en la lucha, ideológica, que por estos días vemos a menudo, del conflicto palestino-israelí, ambos, a través del lenguaje, de las ideas, de la ideología, acusan a su contraparte de agresión, de asesinato, y a su propia agresión la llaman legitima defensa; sólo la ideología pudo permitir, cuando era posible, ideológicamente, llamar al ministro de agresión como ministro de guerra, eso sólo cuando era justo, lógico, que los Estados tendieran a su expansión, y sólo la ideología, el lenguaje, hoy permite llamar a ese ministro, ministro de defensa, pues, ideológicamente, hoy el mundo teme mucho más a la agresión e, ideológicamente, la agresión está cada vez más deslegitimada, lo cual demuestra otra vez el anhelo por sobrevivir del humano, así que, ideológicamente, nuestra agresión debe ser legitimada llamándole defensa y el lenguaje, la ideología, debe legitimar nuestra existencia sobre la existencia de grupos e individuos contrarios, (siguiendo con el ejemplo palestino-israelí, razones de todo tipo, religiosas históricas, morales, ideológicas en resumen, esgrimen ambos bandos en pos de legitimar su existencia sobre la existencia, del contrario, en dichas tierras).

La voluntad de poder, las anisas de poder, han sido explicadas constantemente por los autores como reflejo de las ansias por sobrevivir, como en el caso de Hobbes, y es un tema recurrente en el estudio de lo humano pues no se puede negar éste deseo si se quiere realmente estudiar al humano[855]:

“Difícilmente pueda negarse que la voluntad de poder sea una de las fuerzas motivadoras más fuertes de la vida individual y social… En la vida social, la lucha de grupos, clases o naciones poderosas explica la mayor parte de los acontecimientos decisivos que registra la historia.”[856]

Porque no hay un nivel de seguridad que no anhele más seguridad, parece gritar la vida, las ansias por sobrevivir, y es la explicación más razonable, la hipótesis más válida, lo cual he querido sustentar durante todo este trabajo, de este anhelo incontenible por el poder.

El poder del grupo, incubadora del humano que le permite enfrentar otros grupos (pues esta es la forma clásica de competir entre humanos), se ve resaltado, intelectualmente, por el uso de la ideología, resalta la cohesión (lo cual veremos más adelante), la obediencia, los fines comunes, la fiereza de los combatientes, etcétera, y, también, el poder del individuo se ve resaltado dentro del grupo, así, ideológicamente, el mesías, el Filósofo Rey se muestra como indispensable dentro del grupo.

“Puede ejercerse el poder por medios físicos, psicológicos e intelectuales. Un hombre puede lograr el poder por el hecho de ser físicamente más fuerte que algunos de sus congéneres; pude igualmente llegar a ser por ser capaz de ejercer una influencia psicológica o incluso hipnótica irresistible sobre otros hombres o sobre las multitudes. En circunstancias favorables sus grandes dotes intelectuales pueden también procurar a un hombre una posición de poder dentro de una comunidad o dentro de una nación.”[857]

“El poder de un individuo puede ser considerablemente realzado si consigue ganar para la obtención de sus fines la cooperación devota de un grupo que simpatiza con ellos, tal grupo puede ser un partido político, una sociedad secreta o una orden religiosa…”[858]

Pero, como es evidente, el poder por el poder no tiene sentido, si ese fuera el caso simplemente sería una variante que dependería de los gustos personales de los individuos, lo cual, en individuos dotados de inteligencia, sería una variante muy variable, pero, como es notorio, de la cita que hace Bodenheimer de los autores que se han preocupado por el tema se extracta, el tema del poder tiene una importancia fundamental para el estudio de lo humano, y esta importancia, fundamental, como lo estamos analizando en este aparte, y en todo este trabajo, reside precisamente en su relación con la supervivencia de los individuos, reside, precisamente, en la relación de la ideología, que logra el poder del grupo y del individuo, con la supervivencia, reside, en fin, en el carácter de la ideología como adaptación.

En fin, pues, una de las más grandes funciones de la ideología es el servicio que presta a la seguridad de los individuos humanos, a su supervivencia (aunque otras funciones pueden redundar en esta finalidad), es, claramente, una función adaptativa, para el grupo, por ejemplo, incubadora humana, es el sustento de su existir, delimita su contorno, decide quien está adentro y quien fuera, determina a los individuos dentro de un sentido colectivo, estimula el sacrificio… y, para el individuo, es la razón por la cual puede afirmar su derecho-deber de existir, el pequeño, más que armas y en muchas ocasiones mucho más efectivo, puede esgrimir infinidad de razones, infinitos autores, para sustentar ante el grande su derecho, legitimidad, de existir, al observar muertes ajenas el humano siempre preparará su discurso para cuando le llegue la hora, el humano, ante una debilidad propia, intenta lisonjas para individuos con similares debilidades y así poder apreciar el contorno de un nuevo grupo que luchará, mucho más efectivamente que si lo hiciera individualmente, con grupos de intereses contrarios, el individuo acusará como pecador a su verdugo, a quien lo despoje. El lenguaje, la_ ideología_, es, en conclusión, una forma de defensa, humana, ya no sólo la fuerza física es una afirmación del individuo, la declaración de injusticia es una forma de defensa a través de la ideología, en palabras de Maquiavelo, la virtud humana (adaptativa) es la ideología.

10.7.5 Coacción, juridicidad.

En derecho, es un lugar común ya para los juristas, se sabe que sus normas se dividen en un supuesto de hecho (factum, Tatbestand, état de cause, fattispecie) y una consecuencia, efecto o resultado, jurídico:

“Toda norma jurídica contiene dos términos: una proposición hipotética y una consecuencia asignada a la realización de tal supuesto. El primer cuerpo es una descripción o juicio condicional: un hecho o conjunto de hechos, dentro de un determinado marco de circunstancias; en cuanto que el segundo es el mandamiento de un efecto o resultado jurídico para el caso de que en la practica concurran todos los elementos de la hipótesis. Así, cuando el conjunto de hechos y circunstancias que conforman el supuesto se encuentra completo, el juicio deja de ser hipotético para convertirse en imperativo o incondicionado.”[859]

Digámoslo con otro ejemplo, libertad y orden es la inscripción que aparece en el escudo de Colombia adoptado por la ley 9 de Mayo de 1839, orden perecería ser una inscripción con tintes derechistas, fascistas, puede ser, algunos dirán de mí, con el siguiente comentario, que también soy de derecha, pero creo firmemente que un pueblo, una nación, en fin, un grupo, no se puede dirigir hacia ningún lado si no existe orden, como en el caso de nuestra guerra civil, así el gobierno actual de mi país no pueda aceptar ese término, pienso que ya alguien debe, por fin, ganar ésta guerra, alguien debe gobernar, no importa si es de derecha o de izquierda, alguien ya debe imponer al fin el orden, de ninguna otra forma mi país podrá lograr algún objetivo, sea cual sea el que se trace.

Y entonces pensamos, ¿cual puede ser la importancia, tan trascendental, que se le asigna al orden?, y con ésta pregunta recordamos otra vez a Maquiavelo cuando afirmaba algo como: porque a la chusma es muy fácil convencerla de algo, pero también es muy fácil que se “desconvenza”, de ahí que el profeta, que no portó armas, no logro triunfar (algunos nos podrían refutar, a mí y a Maquiavelo, pues me incluyo en su opinión: ¿qué pasa entonces con el ejemplo de Cristo?, pero olvidan algo que es evidente pero que para algunos no lo es, como dijo Nietzsche, la parodia de todo un dios en una cruz es un golpe visual impactante, que, opino, fue la razón por la cual la moral judeo-cristiana logró alzarse, logró conquistar, aprehender, un arma poderosísima, el Imperio Romano, además, a parte del cielo, el Jesús, como personaje histórico, durante su tiempo terrenal, ¿logró gobernar algún Estado?, ese es el sentido en el que Maquiavelo habla de los profetas “que lograron triunfar”, no en un sentido espiritual o metafísico).

Sin olvidar el carácter de incubadora humana que posee el grupo afirmamos que, el orden, adaptativamente, es un bien absolutamente invaluable para el grupo, sólo a través del orden un grupo puede organizarse, solamente a través del orden se puede agredir, un valor absolutamente adaptativo, así la cursilería no quiera verlo así (hasta la más extrema cursilería debe aceptar que es hija de sangre, sus padres, sus abuelos, tienen las manos cubiertas de sangre para que hoy viva quien llora), sólo a través del orden se pueden organizar ejércitos, se puede dar la división del trabajo, como el orden que imponen los Códigos, Civil, Comercial y Sustantivo del Trabajo, y, por lo tanto, solamente a través del orden, que posibilita el grupo, el individuo humano logra sobrevivir.

Muchos autores hasta hoy, románticos del derecho, han querido ver, retomando a la norma jurídica, han querido ver, _decir_le, llamar, a esa segunda parte de la norma que mencionamos, de muchas formas, de todas las formas, menos como violencia, se le llama consecuencia jurídica, coacción, imposición, obligación, nunca violencia, nunca venganza, nunca constreñimiento, nunca palabras non santas.[860]

La ideología pues, su función adaptativa, en éste caso, es una función mágica, ya habíamos mencionado éste ejemplo pero lo repito resumiéndolo, para el garante de una deuda, es mucho más fácil oír las palabras “deudor solidario” que “fiador”, aunque el “deudor solidario” se comprometa mucho más estrictamente que el “fiador”, pues al mencionar la palabra “fiador”, el acreedor, casi que lanza un conjuro sobre el garante que, psicológicamente, es mucho más efectivo que la palabra “deudor solidario”, lo que, curiosamente, puede que constriña mucho más efectivamente a pagar por parte del garante de forma voluntaria.

La relación, pues, entre ideología y orden, es una relación mágica, es una relación, además, de interdependencia, el orden sin ideología es violencia vulgar, la ideología sin violencia, sin orden, es letra muerta, como nos dice Maquiavelo, la relación entre ideología y orden es una relación absolutamente necesaria para la existencia de los grupos, y la existencia de los grupos es una condición imprescindible para la existencia de los individuos humanos, es una relación que debe existir por el bien del grupo y de los individuos, en fin, es una relación adaptativa.

Algún profesor, del cual no recuerdo el nombre, lamentablemente, aquí en el Externado de Colombia, nos decía que esa segunda parte de la norma simplemente se llamaba “Trucutu”, es decir, un bastón de mando, y al decirlo hacia el gesto del golpe del hombre de las cavernas en la cabeza de su amada, y no hay una manera más simple, por lo tanto clara, de decirlo, amo en verdad a profesores como estos que no les importa casi ridiculizarse para dejar clara en la mente de sus estudiantes una idea, la juridicidad, la obligación, la coacción, el decreto, el decreto judicial, no son nada más que eso, violencia.

Pero como sabemos, para el humano, un tipo de explicación como esta, no le es suficiente, el humano, hace mucho tiempo ya, se traslado a vivir en el lenguaje, y dentro de su lenguaje, al violencia, la simple violencia, sin más, es algo inaceptable, a-lógico, injusto, en fin, por fuera de la ideología.

Es así pues, porque el humano vive dentro de los conceptos, dentro de las ideas, que para que el, necesario, orden pueda existir, debe existir dentro de la ideología, el orden, sin ideología, es simple, vulgar, violencia, venganza, constreñimiento, por lo tanto no puede existir, y no puede existir pues no hace parte de la ideología, del mundo humano, en fin, de la ideología, único lugar donde pueden existir las cosas humanas.

Y es así, porque a la chusma es muy fácil convencerla de algo pero es muy fácil que se “desconvenza”, que la ideología sin orden es letra muerta, y si la ideología, sustento fundamental del individuo, como lo pretendo probar en este trabajo, es letra muerta, todo lo que sostiene, lo que sustenta, también estará muerto.

Así es, pues, que la interrelación entre ideología y orden es una relación fundamental para la existencia, la supervivencia, es una interrelación de carácter profundamente adaptativo de los individuos humanos, la ideología sustenta el orden del grupo, lo hace justo y crea el deber de soportarlo, orden sin el cual no existiría el grupo, por lo tanto el individuo, y el orden, la violencia, el dogmatismo, sustentan a la ideología pues hacen que desaparezca la hipótesis, la critica, la analogía, las sub-versiones de la ideología, sin la cual no puede vivir el grupo, por lo tanto el individuo.

He ahí, pues, otra función adaptativa de la ideología, en su interrelación con el orden, la ideología tiene un valor adaptativo fundamental para el humano.

Esto lo podemos ver plasmado en el pensamiento de Hobbes, pero sólo en una dirección, con lo cual no estaríamos de acuerdo, pero, a pesar de ello, resalta la importancia del orden para la ideología, así: “El derecho natural sólo es derecho en sentido figurado, ya que es el aspecto imperativo o coercitivo del derecho positivo lo que constituye su esencia…”[861] * [862]

“… En realidad lo que hace obligatorio el precepto es el poder de imponer el cumplimiento de las normas y el derecho es de quien tiene el poder…”[863] * [864] * [865]

Esa es la verdadera juridicidad_,_ “El único argumento en pro del gobierno consiste en que gobierna en realidad. De ahí que si la resistencia es afortunada y el soberano pierde su poder, deje ipso facto de ser soberano y sus súbditos de ser súbditos.”[866], la juridicidad se basa en la capacidad de ejercer el poder; el orden es la capacidad de llevar la consecuencia jurídica de la norma a la realidad, tratar de decir lo contrario es solamente un eufemismo, pero, contrariando a Hobbes, el poder no sólo se logra por las armas, y es ahí, precisamente, donde se evidencia, claramente, la interrelación, la interdependencia, entre ideología y orden.

Estaríamos más de acuerdo con el pensamiento maquiavélico, quien, acertadamente, ve la mutua dependencia de los dos conceptos, porque a la chusma es fácil convencerla de algo… así:

“Debéis saber entonces que hay dos modos de combatir: el uno con las leyes, el otro, con la fuerza; el primero es propio de los hombres, el segundo es de las bestias; pero como el primero muchas veces no basta, conviene recurrir al segundo. Por tanto, a un príncipe le es necesario saber bien usar la bestia y el hombre.”[867] * [868] * [869]

La ideología y la fuerza, el orden, adaptativamante, son dos conceptos profundamente ligados, en los sitos de reclusión de nuestras sociedades, por ejemplo, ¿quien no ha notado la palabra de dios por todas partes?, hay carteleras que enseñan pasajes de la Biblia, hay crucifijos y vírgenes hacia donde se mire, ¿por qué?; porque para el verdugo es más fácil controlar la mente que la fuerza física, pues es humano y humanamente lucha, a través de su intelecto, y le dice al criminal que, por naturaleza, científicamente, divinamente, debe estar allí; porque para el criminal es más fácil creerse culpable de algo y decirse en su encierro: “estoy aquí para redimir mi culpa, debo estar aquí”, que decirse: “estoy aquí porque no soy lo suficientemente fuerte para oponerme a quien piensa distinto a mí y cree que debo estar aquí, no soy suficientemente fuerte como para escapar a esta violencia, para escapar de este encierro”.

No podemos negar, por ejemplo, la importancia de la guerra en la historia de lo humano, como no podemos negar la importancia en la historia de la ideología, lo cual hemos querido resaltar a lo largo de este trabajo, pero, lo más importante en este punto, no podemos negar la importancia de la interrelación de esos dos conceptos en el pasado humano, algunos dicen que las guerras sirven para resaltar, imponer, las buenas ideas, las justas, otros, como Nietzsche, que ya nos lo dijo en este trabajo, piensan que no es la causa la que justifica la guerra sino la buena guerra es la que justifica cualquier causa, pero, lo importante es que notemos como, adaptativamente, estos dos conceptos están, profundamente, ligados.

La guerra y el humano son dos hechos inescindibles[870], como el humano y la ideología, así, por ejemplo:

“Decir que el hombre es el animal constructor de herramientas es un eufemismo; las armas son anteriores a las herramientas, y el uso más importante de las herramientas ha sido siempre el fabricar mejores armas.”[871]

“Esto tal vez sea el tronco a partir del cual la tradición de la guerra, la progresiva elaboración de armamento y la estrategia de su uso, han llegado a convertirse en la esencia de la historia humana.”[872]

Pero, e insistiendo en lo que decimos, sólo la ideología hace que la guerra sea justa, sólo la ideología hace de la victoria algo perdurable y, en ocasiones, muchas, sólo la guerra hace de la ideología algo real, he ahí, de nuevo, la interrelación, interdependencia, que citamos.

Es decir, esta interdependencia parece ser las dos caras de una misma moneda, esta interdependencia ha sido fundamental, adaptativamente, en la historia de lo humano, veamos, con un ejemplo, estas dos caras, por un lado:

“Debe entonces un príncipe no tener otro objeto ni otro pensamiento, ni tomar cosa alguna como arte suyo fuera de la guerra y ordenamientos y disciplina de la misma; porque ella es el único arte que le corresponde a quien manda; y es de tal virtud, que no solamente conserva a los que han nacido príncipes, sin que muchas veces hace que hombres de privada fortuna asciendan hasta ese grado; y se ve por el contrario que, cuando los príncipes han pensado más en las delicadezas que en las armas, han perdido su estado.”[873]

Y por la otra cara, la realidad de que sólo los principados eclesiásticos se mantienen sin guerra, por el poder de la ideología religiosa, porque se adquieren por virtud o por fortuna y sin la una y sin la otra se los conserva, porque se sustentan en ordenamientos que se han hecho antiguos en la religión, que han sido tan potentes y de tal calidad, que conservan en el poder a sus príncipes cualquiera sea su modo de proceder o de vivir, sólo ellos tienen Estados, y no los defienden, sólo ellos tienen súbditos, y no los gobiernan, y los Estados, por no ser defendidos, no les son quitados, y los súbditos, por no ser gobernados, no se preocupan, ni piensan separarse de su príncipe, ni pueden hacerlo, todo en virtud de la calidad de ésta ideología.[874]

La coacción, la obligación, la violencia institucional, justa, es legitimadora y es legitimada, la ideología, los buenos pensamientos, la correcta moral, es legitimadora y es legitimada, mutuamente:

“Los principales fundamentos que tienen todos los estados, tanto los nuevos, como viejos o mixtos, son las buenas leyes y las buenas armas. Y porque no puede haber buenas leyes donde no hay buenas armas, y donde hay buenas armas corresponde que haya leyes buenas, dejaré de lado el tratar sobre las leyes y hablaré de las armas. …”[875]

Hoy vemos como, por ejemplo, relaciones que de antigua se basaban exclusivamente en la violencia hoy se ven legitimadas, reguladas, por la ideología, el humano no concibe la existencia de algo afuera del lenguaje, no concibe lo alógico, así, las relaciones entre los Estados, la mayoría del tiempo durante la historia, se basaron en la fuerza, inclusive, cuando hubo acuerdos, estos se basaron en el poder de los Estados para poderlos exigir, por la fuerza, pero, humanamente, esta lógica se introdujo dentro de la lógica del lenguaje, de la ideología, así, empezaron a aparecer conceptos como el Derecho de Gentes, las Declaraciones Universales, o locales en algunos casos, de los Derechos humanos, el Derecho Internacional Humanitario, para situaciones de guerra, y en fin, una regulación, ideologización, de la fuerza, que hoy regula aspectos tan banales como las aduanas, la cooperación entre municipios vecinos de distintos países o el comercio, desarrollando de esta manera la necesaria amistad, adaptativamente hablando, que debe existir entre ideología y orden. Así, es por eso que la primera idea acerca de los Estados modernos fue la soberanía, solamente a un Estado capaz de defender su soberanía se le podía llamar Estado, por la virtud de las armas, pero hoy ese concepto se ha relativizado, hoy el Derecho Internacional, la nueva, sin ninguna novedad, ideología, hace de dogmas como los Derechos Humanos, el Derecho Internacional Humanitario o la soberanía de los pueblos, el arma predilecta de los pueblos pequeños incapaces de defenderse por la fuerza, los pueblos pequeños evidencian el ingenio, virtud, adaptación, del humano a su ambiente, humano, Palestina podría fácilmente ser arrasada por Israel, las fuerzas Estadounidenses podrían fácilmente acabar con Venezuela, o con los gobiernos de países productores de petróleo, lo que en otras épocas habría sido lo normal, lo lógico, pero hoy, en virtud de la ideología, de esta “nueva” ideología, Palestina logra que el mundo llore con sus viudas antes que venerar el poderío israelí.

Hobbes también resalta, de alguna manera, esta relación, en su contrato: “…entendía que la razón da una base suficiente para el acuerdo mutuo, pero es demasiado débil para superar la avaricia de los hombres en masa. En sustancia, su teoría equivalía a identificar el gobierno con la fuerza; por lo menos, la fuerza tiene siempre que estar presente, en el trasfondo, tanto si tiene que aplicarse como en caso contrario.”[876], y aunque para mí la avaricia natural del hombre no pasa de ser un prejuicio, ni siquiera describió a la avaricia, o cualquier concepto de justicia de manera suficiente, creo que para Hobbes el contrato y la fuerza, el orden y la ideología, deben caminar de la mano, así, la medula de su pensamiento fue el contrato, la ideología, pero: “Los pactos que no descansan en la espada no son más que palabras, sin fuerza para proteger al hombre, en modo alguno.”[877]

La ideología es pugna, es el acto vital, particular, de un ser vivo particular, acto adaptativo, por medio del cual seres absolutamente particulares luchan por el espacio, por el derecho a vivir (la ideología, la justicia, generalmente, es la negación del enemigo, por eso algún ingenuo afirmo del mundo que es tesis, antitesis y síntesis, “Heráclito resuelve este problema por medio de su relativismo y de su doctrina de la identidad de los opuestos.”[878]), pero, dentro de esa pugna aparece, inevitablemente, la violencia, pero, es solamente a través de la ideología que la violencia es justicia, es sólo a través de la ideología que la violencia, la venganza, las plagas que el Antiguo Testamento y la Torá dicen que Dios lanzó a los egipcios para que el faraón dejara partir a los hebreos de Egipto, se convierten en justicia, se convierten en justicia y no en venganza, algo, adaptativamente, fundamental en la existencia humana.

“… nosotros somos los buenos – nosotros somos los justos – a lo que ellos piden no le llaman desquite, sino triunfo de la justicia.”[879]

La violencia, lo exclusivamente violento, siempre será perseguido, así el Marqués de Sade, cuya justicia era la violencia, fue encarcelado, los tiranos, los que basaron su violencia únicamente en la misma violencia, fueron derrotados, sólo la ideología, el poder de convencer, de hacer sentir los castigos como fruto del pecado, dan estabilidad al ejercicio de la violencia, en el mundo humano.

Pero, también, los profetas que no acudieron a las armas fueron derrotados, de allí nació que todos los profetas armados vencieron.[880]

La violencia, pues, el orden, tiene la función de “demostrar” la justicia de la justicia, a la manera de los historicistas, la historia es un juicio moral del mundo humano, para el humano, el bien siempre triunfará sobre el mal, la sangre demuestra el valor de la justicia, la efectividad de la consecuencia jurídica es la prueba de que el derecho es derecho justo, la justicia es la boca de los ganadores; los mitos, las leyendas, la religión, el derecho, la moral, en fin, la ideología, hacen de la violencia, de el orden, justicia, algo que debe existir, theôría, lo digno de ser visto, lo digno de existir.__

En conclusión, la relación entre ideología y orden es una relación mágica, es una relación, además, de interdependencia, el orden sin ideología es violencia vulgar, repitiendo, la ideología sin violencia, sin “Trucutu”, sin orden, es letra muerta, recordando a Maquiavelo de nuevo, por lo tanto, la relación entre ideología y orden es una relación absolutamente necesaria para la existencia de los grupos, y la existencia de los grupos es una condición imprescindible para la existencia de los individuos humanos, la relación entre ideología y orden es una relación que debe existir, por el bien del grupo y de los individuos, en fin, es una relación adaptativa.

10.7.6. Función profética

Esta es una función que parece evidente a lo largo de la Historia, a lo largo de esta muchos líderes, profetas, mesías, Reyes Filósofos, guías, pastores del ganado humano, han espoleado a su rebaño con toda suerte de artificios, arte, poesía, cantos, han instigado sentimientos de todo tipo en masas de población, sentimientos nacionalistas, raciales, religiosos, en fin, sentimientos de pertenencia a toda clase de grupos; y es curioso, esta forma de actuar, esta forma de luchar, de instigar la violencia de un grupo frente a otros, es algo ya denunciado hasta la saciedad, hasta el asco se acusa a los lideres perdedores como oportunistas, incendiarios, sirenas (o podríamos recordar a Circe en La Odisea), en fin, pero lo curioso es que, aunque son repudiados, su nombre es una blasfemia hoy, a lógico, vemos como en muchas partes del mundo los pueblos siguen entrampándose en sus cantos, y los pueblos, al escuchar estas palabras, antes que mirarse a sí mismos, acusan a los demás de ingenuos.

Y es esta, pues, otra función de la ideología, la ideología es un método muy eficaz de lucha pues le permite pensar, tanto a los individuos como a los grupos, que son el fin moral de la Historia; es hilarante ver, por ejemplo, como pueblos tan alejados del Oriente, como los latinoamericanos, profesan la moralidad judía, la historia de las plagas de Egipto refuerzan lo que quiero decir, la tierra, según la ideología judía, el planeta entero, sólo puede ser del pueblo judío, ellos, sólo ellos, son el pueblo elegido, ese es el origen prístino de esa idea, la idea surge como método para espolear al pueblo judío en pos de la liberación del yugo egipcio, nunca tuvo una pretensión universal, su universalización se dio como consecuencia de su adopción por el Imperio Romano, pero, originalmente, no tenía nada que ver con los pueblos de Latinoamérica, o cualquier otro pueblo.

La ideología, como profecía, es la chispa que prende la llama, es la promesa del triunfo, es el licor que otorga valentía y poder, pues, ¿quién no lucharía sabiendo, a través de la profecía, que, ineludiblemente, será el triunfador?, ese es el verdadero regalo que trae el profeta a la tierra.[881]

La profecía, pues, la ideología como profecía, es promesa[882], la profecía, la ideología, entrega a los individuos y al grupo la certeza de estar haciendo lo correcto, lo lógico, todos los medios están justificados por la bondad, la justicia, de la idea, la promesa de triunfo refuerza la legitimidad de la idea, porque dios, el destino, la ciencia, no permiten que el bien triunfe sobre el mal, y así, en virtud de éstos harapos, a lomo de éste rocín, el Quijote vagará por el mundo, desfaciendo fechorías, y reclamándolo como suyo.

Veamos, en algunos casos, recordemos, algunos ejemplos:

Popper, por ejemplo, llama a este tipo de actuar ingeniería utópica, y se caracteriza por describir o definir el fin, lejano (que es el triunfo de un grupo y, la mayor parte de las veces, de un individuo), como algo deseable, es mejor decir, científico, lógico, moral, inevitable, lo cual, por su merito, justifica cualquier acción en el presente en pos de ese fin: “He ahí pues, en pocas palabras, la actitud metodológica que hemos denominado ingeniería utópica. Sin duda es convincente y atractiva.”[883]

Así, puede buscarse, ubicarse, ideológicamente, al mundo perfecto, el fin moral, en el pasado como Platón, y nuestro futuro sarán acciones (al mando el filósofo rey, titiritero) regidas por la búsqueda del camino de vuelta a esa perfección que dejamos de lado por nuestros errores, similar al pecado original[884]; o puede buscarse, el fin moral, el triunfo propio, ideológicamente, en el futuro, como Marx, y nuestras acciones futuras serán nuestro continuo “‘perfeccionamiento’, ‘evolución’, hacia ese fin moral: “Bien puede buscarse el modelo de la ciudad divina en el pasado o en el futuro, bien puede predicarse “el retorno a la naturaleza” o el “avance hacia un mundo de amor y belleza;…”[885]

Pero: “…pero su llamado estará siempre dirigido a nuestras emociones y no a nuestra razón.”[886]

A todo esto Popper lo llamó “ESTETICISMO, PERFECCIONISMO, UTOPISMO”[887] porque no son más que eso: emociones, gustos, caprichos, sentimientos, golpes de intuición.

Recalcando en Platón, su ideología, por despecho de la pérdida de poder que había sufrido tanto él mismo como su familia, plantea volver e ese estado de cosas donde gozaba de esos privilegios, es pues profecía, que promete volver al tiempo “donde todo era mejor”.[888]

Ideas que, contrario a lo que se pensaría, no difieren demasiado de otros autores, tanto modernos como antiguos, todos prometen, en un futuro lejano y bajo su dirección, conseguir que este mundo entre en el molde de la perfección, así se ande hacia delante o hacia atrás:

“Esta tentativa, resucitada por Rousseau, fue puesta de moda por Comte, Mill, Hegel y Marx; pero si se considera la evidencia histórica disponible en la época de Platón, se verá que su sistema de los periodos históricos era tan bueno como el de cualquiera de estos historicistas modernos. (La principal diferencia estriba en la valoración del curso adoptado por la historia. En tanto que el aristócrata Platón condenaba el desarrollo operado, estos autores modernos lo aplauden, por creer en la existencia de una ley del progreso histórico).”[889]

O continuando con otro ejemplo, similar a la profecía platónica pero diferente en cuanto ve hacia el futuro la meta, encontramos a Aristóteles.

“Pese a algunas modificaciones, la versión aristotélica del esencialismo platónico, sólo presenta diferencias carentes de importancia.”[890]_,_dentro de su lógica, dentro la teoría de su lógica, Aristóteles, veladamente, enseña que dentro del lenguaje está encerrado el porvenir justo del hombre, sólo hace falta descifrar el lenguaje, lo que es un proceso (algo demasiado humano), así, con razón, Lorite Mena nos señala como el hombre, milenariamente, ha sido moldeado en un orden del discurso cuyas palabras pretenden encerrar el saber del destino del hombre, aspirando continuamente al poder para hacerlo eficaz.[891] * [892]

Para Aristóteles, su promesa, la profecía que trae al mundo, no es un regreso a esos tiempos mejores que añoraba Platón, es, sin ser distinto al esencialismo platónico, un continuo progreso hacia las esencias perfectas:

“Y, en verdad, es en su optimismo donde reside uno de los ajustes más importantes introducidos por Aristóteles en su sistematización del platonismo. El sentimiento platónico de deriva había hallado expresión en la teoría de que todo cambio, por lo menos durante ciertos periodos cósmicos, debe ser perjudicial: transformación y degeneración son sinónimos. La teoría aristotélica admite la existencia de cambios favorables; de este modo, la transformación también puede ser progreso.”[893]

El esencialismo de Aristóteles pretende afirmar que dentro de cada ser están las esencias, cada ser, dentro de sí, tiene la potencialidad de ser perfecto pues, dentro de sí, está la esencia perfecta de su ser: “Aquello que existe sólo por sí mismo es…una mera potencialidad: no ha emergido todavía a la existencia…Sólo mediante la actividad se actualiza la Idea.”[894]

“La forma o esencia de toda cosa en el desarrollo es idéntica al propósito, fin o estado definitivo hacia el cual se desarrolla.”[895] * [896]

Aristóteles, así, explica todo movimiento como un movimiento hacia la perfección, como progreso:

“Las piedras y la tierra caen debido a que se esfuerzan por ubicarse allí donde se encuentra la mayor parte de las piedras y de la tierra y donde tienen su lugar adecuado en el justo ordenamiento de la naturaleza. El aire y el fuego se elevan porque se esfuerzan por llegar hacia donde se encuentran las grandes masas de aire y de fuego (los cuerpos celestes) y donde deben estar, de acuerdo con el justo ordenamiento de la naturaleza. Esta teoría del movimiento atrajo al Aristóteles zoólogo, pues se combina fácilmente con la teoría de las causas finales y permite dar una explicación de todo el movimiento, comparándolo con el galope de los caballos ansiosos por regresar a sus establos. Aristóteles desarrolló estas ideas bajo la forma de su famosa teoría de los lugares naturales. Todo aquello que sea apartado de su propio lugar natural experimentará una tendencia natural a regresar al mismo.”[897]

La posibilidad que enseña este pensar es pues un dirigismo, teleología, promete progreso, profetisa el progreso, es más, obliga al progreso, obliga a luchar y abre la posibilidad de señalar la meta:

“Según Aristóteles, una de las cuatro causas de cualquier fenómeno u objeto –y también de todo movimiento o cambio- es la causa final o fin hacia el que se dirige el fenómeno. En la medida en que constituye un objetivo o fin deseado, la causa final también es buena. Se desprende de aquí que puede haber algún bien, no sólo en el punto de partida de un proceso (como había pensado Platón y Aristóteles lo admitía) sino también en su punto final.”[898] * [899]

Así que, adaptativamente, la posibilidad que enseña este camino es que, mostrando las esencias se puede ver el futuro, la profecía, y que, como ya lo vimos en este trabajo, como el acceso a las esencias, a la perfección, sólo lo puede lograr quien tiene la intuición, el Filósofo Rey, éste puede describir a esas esencias describiéndose a sí mismo y a su grupo, como generalmente, adaptativamente, se hace, haciendo pues del fin moral de la Historia la existencia propia y la de su grupo; repitiendo, lo importante que debemos notar aquí, es como Aristóteles es una nueva oportunidad para el profeta de instigar al grupo en la lucha, con el optimismo, el evolucionismo aristotélico, muy aprovechado por los modernos, todo profeta, capaz de ver las esencias, puede asegurarle al grupo que esas esencias son ellos mismos, que la evolución indica que son ellos a los a los que les corresponde triunfar, que la evolución indica que, naturalmente, científicamente, ellos, su grupo, son el pueblo elegido y, por lo tanto, deben triunfar. Sólo así la justicia podría expresarse, afirman.

Con Hitler y Marx vemos dos de los más grandes ejemplos de lo que queremos decir:

“Ambas teorías basan su pronostico histórico en una interpretación de la historia conducente al descubrimiento de cierta ley que rige su desarrollo. En el caso del racismo, se la considera una especie de ley natural; la superioridad biológica de la sangre de la raza elegida explica el curso de la historia, pretérito, presente y futuro; no se trata aquí sino de la lucha de las razas por el predominio. En el caso de la filosofía marxista de la historia, la ley es de carácter económico: toda la historia debe ser interpretada como una lucha de clases por la supremacía económica.”[900]

Pero, como diáfanamente se puede ver, es sólo a través del profeta que la raza, que la clase, resulta elegida, pero, a través de este artificio, a través de la ideología, el profeta logra que el grupo luche como uno; convencidos del triunfo y de su superioridad moral, su derecho superior para sobrevivir, a través del canto y poesía del profeta, muchos seres aislados y discontinuos se ven a sí mismos como grupo y ven en su victoria, no sólo un buen presagio, sino una obligación moral, el deber de hacer bueno y justo a este mundo.

En el caso de Marx, igual que Aristóteles, del cual es deudor, la profecía se expresa en el optimismo de que al final de los tiempos la moral logrará imponerse y será establecida la dictadura del proletariado y, posteriormente, cuando hayan desaparecido las clases sociales, también desaparecerá el Estado, la profecía:

“Más allá de las libertades de la republica democrática, aunque ésta es la forma superior de sociedad de la clase media, y más allá del estado tal como se ha desarrollado hasta el momento, está una forma más elevada de sociedad en la que el estado será superado…”[901]

La profecía de Marx, la promesa de superioridad moral, no es más que ese viejo sentir evolucionista que partió de Aristóteles:

“Así llegó Marx a una teoría evolucionista de la sociedad, en la que todo el sistema de derecho natural constituía la ideología apropiada a una etapa especifica del desarrollo. El curso normal del desarrollo social es el feudalismo, el capitalismo y el socialismo…”[902]

Como Sabine ya nos lo había dicho, Marx creía que la historia social había culminado en el surgimiento del proletariado y contemplaba el avance de esa clase hasta ocupar una posición dominante en la sociedad moderna, así, incluyendo otro ejemplo, para Hegel, el mecanismo del progreso era la guerra entre las naciones; para Marx era el antagonismo entre las clases sociales,__ambos consideraban el curso de la historia como racionalmente necesario, una serie de etapas desenvolviéndose según un plan lógico y avanzando hacia una meta determinada. [903] * [904]

Pero, y por eso es necesario y útil aquí el ejemplo de Marx, se ve claramente lo que intentamos afirmar, el poder de la ideología como adaptación, los grupos, los individuos, se ven casi obligados moralmente, psicológicamente, a luchar, a luchar por sobrevivir.[905]

“Esta marcha majestuosa de la civilización humana invita a los hombres a cooperar y a servir. Ambas filosofías fueron fuertes incitaciones a la acción y formas muy efectivas de exhortación moral.” [906]

Otro tanto se vio con Hitler, su profecía: los mil años de dominación aria, lo cual, como es evidente, espoleó efectivamente el orgullo nacional y racial del pueblo alemán.

Esta actitud, pues, la llama Popper como historicismo, para mi profecía, y no es nada más que ese mecanismo por el cual se exaltan las calidades de un pueblo, raza o, en fin, grupo, y hace de su triunfo algo, históricamente, científicamente, necesario.

Históricamente, muy resumido, podemos apreciar pues múltiples ejemplos de esta actitud, dicha actitud, por ejemplo, se ve reflejada claramente en el dogma del pueblo elegido, para los helenos: “Sólo con Heráclito encontramos en Grecia teorías comparables, por su carácter historicista, con la doctrina del pueblo elegido.”[907], pero: “El primer griego que introdujo una teoría historicista más definida fue Hesiodo, probablemente bajo la influencia de fuentes orientales…Su interpretación de la historia es pesimista: según él, alcanzada la edad de oro, esta luego destinada a degenerar, tanto física como moralmente.”[908]_,_después: “La culminación de las diversas teorías historicistas profesadas por los primeros filósofos griegos llega con Platón, quien, en una tentativa de interpretar la historia y la vida social de las tribus griegas y, en particular, de los atenienses, trazó una grandiosa pintura filosófica del mundo.”[909], posteriormente Aristóteles vario el escepticismo platónico por un optimismo evolucionista y de allí en más esto se vio reflejado en diferentes autores en el transcurrir de la historia, Hegel, Marx, Darwin, Spencer, Hitler, Nietzsche, Monod, etcétera.

Y así, aunque haya reparos como:

“La creencia de Platón de que es posible para el hombre infringir la férrea ley del destino y evitar la decadencia, deteniendo todo cambio, demuestra que sus tendencias historicistas tenían limitaciones bien definidas. Un sistema historicista riguroso y planamente desarrollado dudaría mucho antes de admitir que el hombre mediante su sólo esfuerzo, es capaz de alterar las leyes del destino histórico, aun después de haberlas descubierto… del mismo modo en que Edipo encontró su sino debido a la profecía y a las medidas adoptadas por su padre para eludirla, y no a pesar de ellas.”[910]

O como:

Entre Platón y Marx existe una contrariedad, Platón afirma que las actuaciones del hombre pueden cambiar la ley natural de degeneración, para Marx el materialismo histórico hace del fin de los tiempos, la dictadora del proletariado y la desaparición del Estado, algo inevitable, así, a cada uno podríamos preguntarle acerca de su historicismo, respectivamente: ¿acaso, el poder humano de resistirse a la divinidad, a la Ideas perfectas, no relativiza el carácter divino, real, de aquellas?, y ¿acaso, el carácter inevitable del fin de la historia, no hace superfluo el desarrollo de una revolución que lo busque? Ni la acción ni la holgazanería estarían justificadas en el historicismo.

O también podría decirse:

Para las concepciones teístas, la idea del destino sería algo realmente contradictorio: “Dios hace todo por razón del bien, significaría someter a dios al destino y sería el más grande de los absurdos.”[911]

Pero, a pesar de ello, a pesar de los reparos, la ideología, como profecía, para concluir, tiene gran valor en la supervivencia del humano.

Así, esa marcha majestuosa del humano hacía la perfección invita a los hombres a cooperar, es una fuerte incitación a la acción y una forma muy efectiva de exhortación moral.

“En consecuencia, resulta posible acomodar convenientemente todo hecho histórico concebible dentro el esquema de la interpretación. De tal modo, ninguna experiencia concebible puede refutarlo. Pero a quienes creen en el mismo, les suministra certeza en cuanto se refiere al resultado final de la historia humana.”[912]

El lenguaje, la ideología, como ya lo vimos junto con Lorite Mena, hace que todo ya esté explicado de antemano, todo encaja dentro de la lógica que se ensancha o encoje convenientemente por el bien del los seres vivos que soporta, elimina la analogía, la contradicción, la crítica, pues por no ser un lenguaje estrictamente lógico, como le reclama Popper a Platón[913], puede malearse y explicar cualquier evento novedoso, en bien de su creador.

Así, es el profeta quien hace elegido a un pueblo, es el profeta quien puede robar esa idea y hacer elegido a otro pueblo, como Hesiodo o los pueblos de Latinoamérica, en fin, es el profeta quien llena de confianza y embriaga al pueblo de grandeza.[914]

Así, pues, como nos dice Popper, el buen historicista, profeta, ve en el juicio de la historia un juicio moral y sostiene que el resultado de la guerra es siempre justo, pues, por supuesto, hasta ese día su linaje ha logrado triunfar.

La profecía condiciona al mundo, el mundo sólo será justo, lógico, ideológicamente, políticamente, correcto, en la medida en que se cumpla la profecía:

“<<La profecía que condiciona su propio cumplimiento>> (1948) representó aun otro enfoque de la relación entre el conocimiento y la realidad, centrado en el modo en que la realidad social emergente es moldeada por esperanzas previas y las condiciones en las que esto ocurre. Aquí se trata del papel de las ideas en la construcción de la realidad social, más que de la construcción social del conocimiento.” [915] (Subraya fuera de texto)

La ideología, pues, hace justo el porvenir exitoso, la victoria no sólo es deseada, no sólo sería una inmensa alegría, sino que se convierte en un imperativo moral, en un imperativo físico, y si ésta no se da el mundo estará perdido, y esto, éste imperativo, sólo surge a través de la ideología, también, sólo a través del lenguaje, de la ideología, resulta el grupo, el individuo, siendo el elegido, a través del profeta la profecía señala el fin moral, elige. Así pues, es como resultan evidentes las consecuencias adaptativas en el ser humano de la profecía, de la ideología, debido a su entorno el humano lucha en el lenguaje, en la lógica, y es pues sólo a través del ingenio, del intelecto, de la ideología, de la profecía, parece, que los humanos han sentido en muchas ocasiones que: son el fin moral de la Historia, son el ser que debe ser, la profecía ha invitado, e invitará, parece, a los hombres a cooperar, al trabajo, es una fuerte incitación a la acción y una forma muy efectiva de exhortación moral.

Para terminar, es quizás por esto que Nietzsche acusa de borracha a la sociedad europea de su tiempo, la profecía es embriaguez, incita a tomar las armas con lujuria, es la valentía atrás de todo cobarde pues cualquier cobarde apostará en un juego arreglado, el borracho es megalómano, en su embriaguez, sinceramente, cree que no hay nadie que conozca más cosas que él, que hable mejor que él, que atraiga a las mujeres como él, de ahí que Nietzsche afirmara que Europa está bajo los efectos de un sueño alcohólico, como el sueño de Parravicini. Pero, con el Súper Hombre, Nietzsche me hace recordar las palabras de Fernando Savater acerca del consumo, en la realidad, de alcohol por Nietzsche: Nietzsche, parece, era abstemio más por intolerancia que por decisión.[916]

10.7.7 Cohesión, Grupo

Como ya vimos, un aspecto fundamental para la supervivencia de la especie humana es su convivencia en grupos, su ancestral característica grupal, el lenguaje, la inteligencia, la ideología que acentúa la dependencia, han hecho de ésta característica algo todavía más pronunciado, el humano está biológicamente condicionado a actuar en grupo, así muchos creamos ser algo especial y creamos no depender de nada (el poder dedicarse a estudiar y no arar el campo, la necesidad de reconocimiento que hace de nuestro “ser especial” una forma de llamar la atención, entre otras cosas, me lo indica), el ser humano, como ya lo dijimos, siente asfixia cada vez que niega su índole o la ideología que lo sustenta.

Pero, volviendo a lo que nos concierne, la existencia grupal es fundamental para la supervivencia de la especie humana, es algo que pretendo ya haya sido probado en éste trabajo, si es que necesitó alguna vez prueba, pero, como vimos, una de las grandes consecuencias de la aparición de la inteligencia, del lenguaje como su consecuencia, es la aparición de la ideología que, vitalmente, fortalece ésta característica humana, la ideología pues, adaptativamente, fortalece la existencia grupal humana, fortalece la cohesión, lo cual, evidentemente, adaptativamente, tiene consecuencias positivas para el existir humano, desde el plano de la supervivencia.

La eficiencia del grupo depende de la totalidad, la eficiencia de los individuos depende del grupo, la cohesión es vital para la existencia de los grupos, se evidencia en el Ejército, se evidencia en los deportes colectivos, se evidencia en las luchas sociales, como la del reverendo doctor Martin Luther King en Estados Unidos o la izquierda colombiana, o del mundo, que nunca ha sido unida, así, por ejemplo, para algunos la idea de justicia está asociada a la idea de cohesión social, algo profundamente importante para la subsistencia de los individuos humanos, así intente definir algo inexistente, desde el punto de vista “natural”:

“En efecto, la <<puesta-en-común>> de utensilios, de habilidades…, de aptitudes humanas para cazar grandes animales, solidifica las relaciones entre los hombres por encima del valor individual: el grupo es vitalmente más importante que los individuos. La eficacia depende de la totalidad, al mismo tiempo, y como consecuencia de este esfuerzo en común, el reparto del bien-común da lugar a un <> de participación del producto, siguiendo unas <<reglas de distribución>> que involucran una codificación de las relaciones públicas interindividuales, una percepción cultural de las relaciones entre los individuos en cuanto constituyentes de un grupo a través de la presa. La institucionalización de una cierta forma de justicia está en obra.”[917]

La totalidad, adaptativamente, evidentemente por su incidencia en la supervivencia, es igual a justicia, la relación, en éste punto, entre ideología y cohesión es una relación vital, de supervivencia, pues la ideología justifica la cohesión, “el bien común antes que el particular”, lo que tiene evidentes consecuencia en el éxito de la supervivencia humana, por eso, por ejemplo, para Popper, el totalitarismo no es simplemente inmoral, su moral no es el egoísmo individual, sino el colectivo, el totalitarismo es la moral del egoísmo colectivo, adicionando por mi parte el concepto, pues es una de las formas que presenta mayor índice de cohesión, así sea bajo constreñimiento, lo cual presenta grandes ventajas para la supervivencia.[918]

Uno de los grandes descubrimientos sociológicos, así lo califica Popper con lo cual estoy enteramente de acuerdo, de Platón, en medio de la promulgación de sus “ideas”, interesadas[919], fue la afirmación de que el inicio de todo “cambio”, en sus palabras, el inicio de la decadencia de un grupo determinado, es la desunión de sus clases gobernantes, la desunión, un profundo acierto de Platón, es la principal patología de cualquier grupo y es ahí, como un gran antídoto, precisamente, donde se ven las principales influencias de la ideología para el humano, vitalmente.

Así, eran los más grandes objetivos de Platón el asemejar Atenas a Esparta, que con su Agogé ideológicamente adaptaba férreamente a los individuos a una vida grupal, y recuperar la cohesión perdida por la ineptitud de los antiguos líderes atenienses; esa era la gran cura, la estabilidad (estabilidad ideológica a través de la Agogé y la crianza de la clase dominante dejándole ver solamente lo digno de ver, theôría, es decir las Ideas perfectas, de Platón, claro), prescrita para el diagnosticado mal de la desunión, desunión que había llevado a Atenas al patológico estado de la democracia, a ojos de Platón. [920]

La cohesión es pues requisito para la victoria grupal, que, humanamente, es victoria individual, conceptos inescindibles, así, recordando otra vez a Bagehot, cuestión con la que parece no estar de acuerdo Timasheff (yo no estaría e acuerdo con Bagehot, por encima de todo, en su tendencia evolucionista), recordamos que nos decía que la cohesión del grupo es el requisito necesario para la victoria, en la lucha de grupos, pues es manifiesta la superioridad de grupos compactos sobre los débilmente unidos[921], Macfarlane Burnet perece ser alguien que se nos uniría al resaltar la importancia de la organización en los grupos, especialmente, la jerarquización de las relaciones humanas del tipo superioridad-inferioridad, que, además, parece tener una palabra especifica en cada idioma usado por los humanos sobre la tierra.[922]

Freud, acerca del dilema del origen del miedo pánico, en lugar de ver su origen en el contagio por las relaciones afectivas entre un grupo, ve su origen, precisamente, en la relajación de esos vínculos:

“Mc. Dougall ha llegado incluso a utilizar el caso del pánico (aunque no del militar) como ejemplo modelo de su teoría de la intensificación de los afectos por contagio (primari induction). Pero esa explicación racionalista es absolutamente insatisfactoria, pues lo que se trata de explicar es precisamente por qué el miedo ha llegado a tomar proporciones tan gigantescas. Ello no puede atribuirse a la magnitud del peligro, pues el mismo Ejército que en un momento dado sucumbe al pánico, puede haber arrostrado impávido, en otras ocasiones próximas, peligros mucho mayores, y la esencia del pánico está precisamente, en carecer de relación con el peligro que amenaza, y descansarse, a veces, por causas insignificantes.”[923]

Para Freud, antes que contagio por los lazos entre individuos, el miedo pánico se presenta, precisamente por la relajación de los vínculos afectivos entre los individuos de un grupo, pues el individuo, al creerse solo ante el peligro, estimará el peligro como magnitudes imponderables, de allí la importancia del buen líder, de la buena idea rectora, la ideología, que haga creerse a cada individuo, acompañado en todo momento.[924]

Así pues, prosiguiendo con un ejemplo, por la vital importancia de la organización, de la cohesión para un grupo es que a Hobbes, y a muchos, intrigó la claridad con la que Maquiavelo[925] expuso el hecho de que la política europea de ese entonces se basaba en fuerza y egoísmo, nacional o individual, sin que recibiera una justificación por éste autor, lo que con Hobbes recibió respuesta, la cooperación:

“En las teorías iusnaturalistas típicas la dependencia era, en términos generales, aristotélica: es decir, el derecho natural impone las condiciones morales básicas de una vida humana civilizada. De ahí que haya que aproximarse a esos fines, los cuales ejercen un control ético regulador sobre el derecho positivo y la conducta humana. Por el contrario, para Hobbes, lo que controla la vida humana no es un fin, sino una causa, el mecanismo psicológico del animal humano. Las sociedades que surgen del hecho de la convivencia de tales animales son resultantes de sus acciones y reacciones reciprocas. Y las condiciones necesarias para una unión estable entre ellos no son la justicia y la honestidad, ni ningún ideal moral, sino las causas que provocan un tipo de conducta generalmente cooperativa.” [926] * [927]

Hobbes también propuso, aunque defendiendo el partido del rey, que para que una sociedad pudiera desarrollarse es necesario la idea de autoridad, de orden, la cohesión grupal y la organización de las relaciones superioridad-inferioridad, lo que no adelantó Hobbes es que esa idea sustentaba tanto la autoridad del rey como a la autoridad del parlamento, el partido contrario, o cualquier otra autoridad, incluso democrática.

Así pues, no importa lo inmoral que pueda sonar esta afirmación hoy, lo alógica, no se puede negar la realidad de que un grupo sustentado en la cohesión está mucho más dotado que otros para triunfar y sobrevivir, así que si podemos, sobrevivir, dejar de lado prejuicios como la tendencia absolutista de Hobbes, la calificación del hombre como “naturalmente” malo, un lobo, el contrato, nuestra propia calificación de dichas ideas y por ende todas las de Hobbes como de derecha o fascistas, veremos que, aunque un grupo se sustente en una democracia profunda, los valores del orden y la cohesión son fundamentales para la consecución de los objetivos grupales, como precisamente lo demostraron ideas liberales que se basaron en las concepciones de Hobbes.

La organización, la cohesión, la división que permite el sentimiento de pertenecía y amor por un grupo, permiten el éxito grupal, así, sobre los rituales que permitían el desfogue, durante periodos de tiempo, de apetitos contrarios a la existencia grupal, a su orden, a su cohesión, Bataille nos decía: “La vida ansiosa y la vida intensa -la actividad encadenada y el desencadenamiento- por el hecho de las conductas religiosas eran mantenidas una a resguardo de la otra.”[928]

Pero en fin, prosiguiendo, vimos con platón, donde se puede apreciar claramente, cómo la ideología es una herramienta valiosísima para éste fin, la cohesión, así sea para el simple uso de las armas, como el ejemplo que plantea Freud, el Ejército, en la lucha humana, que generalmente se da en grupos, la cooperación, la cooperación organizada a través de la cohesión grupal, es indispensable para el triunfo de los grupos y de los individuos dentro de estos. Así pues, esta cooperación se puede dar “voluntariamente” o forzada, pero, como veremos, en ambas puede intervenir la ideología, bien sea convenciendo en pos de esta cooperación, con prejuicios nacionales, raciales, de estirpe, o justificando el sometimiento de individuos a un fin, con los mismos prejuicios.

La ideología pues, es una herramienta valiosísima para la cohesión del grupo, para lograr la cooperación, la cohesión es presupuesto de la cooperación eficaz, el humano siente la necesidad biológica de pertenecer pues durante milenios ese ha sido el mecanismo humano de supervivencia, como dice Koestler que podríamos apoyar con Bataille y su idea de la discontinuidad de los individuos, es una necesidad biológica demasiado fuerte la de pertenecer, de un irse a una persona, la amante, a un grupo, a una idea, con el fin de trascender los confines claustrofóbicos del propio ser[929], la ideología, en el punto que tratamos, es una expresión de esa necesidad, que, en fin, es la necesidad por sobrevivir.

La ideología pues, nos permite pensar, permite convencer a los miembros del grupo, de excesos como: “En el extremo, la negación de los otros se torna negación de sí mismo.”[930]

La ideología, con la ideología, el humano pretende negar a otros seres vivos, pretende exaltar su propia realidad negando la realidad ajena, su interioridad grupal, a través de la ideología, se convierte en la única realidad, el único lugar al cual se pertenece, sólo adentro de un grupo se es, lo que genera la inmensa necesidad de pertenecer:

“El espacio es, para cada grupo humano, el limite de su recinto sagrado, el ámbito del poder de sus potencias divinas, la esfera de su creencia, de su identidad –más allá, fuera de estos límites, se sitúan lo no-hombres, es decir, la alteridad que se pretende ignorar negándola. El espacio es sagrado, cíclico, el lugar e la representación del rito; y este recinto da una homogeneidad al grupo humano.”[931]

Incluso la religión del amor, que proclama la inclusión, las democracias que proclaman lo mismo, así hoy pretendan su universalidad, son religiones[932], ideologías, de exclusión, por ejemplo, dicen, los fieles, los de adentro, que hay quienes dicen que al cielo se llega por cualquier camino, pero dicen, los de adentro, que eso es mentira, es alógico, eso no es lo que dice dios en su palabra, Jesús dice: “yo soy el camino que lleva al padre”, Jesús es el camino, la verdad y la vida, casi burlándose, dicen, los de adentro: “respetamos sus creencias, pero son falsas”, Freud nos dice: aun durante el reinado de Cristo, hay individuos que se hallan afuera de tales lazos afectivos, aquellos que no están dentro de la comunidad, el grupo, no aman a cristo ni son amados por él, por esto toda religión, así se denomine a sí misma religión de amor, ha de ser dura y sin amor para todos aquellos que no pertenezcan a ella.[933] * [934]

Estas ideas son religiones, ideologías, antes que de amor, de unión, de unión de estirpe, de cohesión, algo necesario para la supervivencia, unión que se logra a través de la exclusión, la afirmación de una identidad, la negación de identidades ajenas, estas ideas pues, son servidoras de la cohesión, de la existencia, el éxito, de un grupo, por ende de los individuos.[935]

A muchas personas, como ya lo vimos, durante la historia, las palabras humano, humanidad, les habrían resultado incomprensibles, el concepto de no existencia de divisiones, de grupos, por la misma conducta grupal de los humanos, es un concepto, hasta hoy, incomprensible, muchas veces se afirma la igualdad pero situaciones como uniones sexuales interraciales, uniones partidistas antagónicas, nos devuelven a la realidad, la desaparición de las líneas divisorias es un concepto que causa estupor en el humano, es algo incomprensible.

Acerca de lo que digo siempre se ha quedado en mi mente una imagen que observé por televisión algún día: en los fracasados diálogos de paz entre el gobierno de Colombia, en ese tiempo en cabeza de Andrés Pastrana, y la guerrilla de las FARC, un periodista logra hacerle al extinto “Manuel Marulanda” la siguiente pregunta (aunque no pueda recordar nada de manera literal, describo): “¿estaría usted de acuerdo en incluir en estos diálogos a Carlos Castaño, jefe de las Auto Defensas?”, en ese momento dije para mí: “¡claro!, buena pregunta, la verdadera paz sólo se puede alcanzar involucrando a todos los actores del conflicto” (frases de cajón), a lo que “Manuel Marulanda” respondió: “yo con ese señor no tengo nada de que hablar”; pero, en ese momento noté algo, atrás de “Manuel Marulanda” estaba otro miembro del secretariado de las FARC, “Iván Ríos”, en su cara se notaba la excitación por oír a su líder, y cuando escuchó esta pregunta aguzo el oído y, cuando oyó la respuesta, no pudo esconder su cara de satisfacción con una gran sonrisa. Hoy me pregunto, para ustedes, qué pudo haber estado pensando “Iván Ríos” en ese momento, y siempre me he respondido lo mismo: “¡eh!, tan guevón éste periodista, ignorante, no sabe que eso que llaman auto defensas no es nada más que un grupo de no-humanos, como podríamos hablar y entendernos seres que debemos existir, que somos humanos, como nosotros las FARC, con errores de la naturaleza, con bestias, con seres que deben tender a desaparecer, seres inferiores en la escala evolutiva por ser inferiores a nuestro linaje ideológico.”

A muchas personas, como ya lo vimos, durante la historia, las palabras humano, humanidad, les habrían resultado incomprensibles, un concepto universal de esta especie es algo incomprensible para el humano, el humano, acostumbrado a luchar en grupos ya sólo contra otros seres humanos, le resulta incomprensible una categoría que los abarque a todos, la actitud grupal, su arraigamiento a través de la inteligencia, el lenguaje, la ideología, hace de dicho concepto algo incomprensible, aun hoy, quien piensa en humanidad, si es occidental, piensa en un hombre, generalmente blanco, de corbata, profesional, caminando por Manhattan, Nueva York.[936]

“A menudo se ha señalado (Gorer, por ejemplo) que muchos grupos humanos aplican la palabra <> sólo a individuos de su propia tribu. Los extraños tienen otro nombre e, implícitamente, son algo menos que humanos y no están amparados por el tabú de matar que impera en la propia tribu.”[937] * [938] * [939]

La ideología participa pues en la identificación propia, la identificación del propio grupo, excluye la participación y la misma existencia de extraños, afuera del grupo, para los de adentro, no hay más que animales, nada que merezca vivir por encima de ellos, meros recursos en determinado caso, por tanto, así hoy se vea la gran comunidad mundial que se quiere ver (nada más alejado de la realidad, alrededor del globo, diariamente, los individuos luchan por identificarse y distinguirse como grupo para aspirar al poder), siempre, dentro del seno de este gran “grupo” (palabra que uso sin rigor, por lo menos para este trabajo) se estarán conspirando nuevas asociaciones de individuos basándose en innumerables y nuevos prejuicios.

En fin, sólo dentro del grupo matar es asesinato, por el bien de la cohesión, por el bien de la cooperación, sólo dentro del grupo se reconoce la existencia de los individuos, lo que los hace apegarse más, afuera, el matar, en muchas ocasiones es sólo una actividad lúdica, muchas veces, la ideología lo llama autodefensa, pero, normalmente, se le llama justicia:

“Pero eso vale para los miembros de una comunidad, dentro de ella la prohibición (de matar) interviene plenamente. Afuera, con respecto a los extranjeros, la prohibición se mantiene en vigencia pero se puede transgredir…”[940]

Recapitulemos,

El orden, la cooperación, la cohesión, son necesidades vitales humanas.

Esto es así, pues evolutivamente (sin querer indicar con esto moralidad en la evolución, o siquiera una evolución), antropológicamente, para el humano, la existencia grupal se ha profundizado contundentemente, debido a múltiples factores por supuesto, por ejemplo, la mujer, su disposición sexual permanente, su carácter de pertenencia al hombre, le que permitió, al hombre, ubicar un lugar como su hogar y le permitió asociarse con otros hombres ya que no había discusiones acerca del apareamiento, o el fuego:

“En el interior de esta dinámica global se determina una dimensión precisa, definitiva para la constitución orgánica de la sociedad humana. El fuego-humano, su control re-creador, pone un freno decisivo al nomadismo: la célula familiar se convierte en hogar. En el mismo término <>, en la historia subterránea que lo configura, confluyen dos dimensiones que conforman real y –por esto mismo- simbólicamente las vivencias más profundas de la unidad social humana fundamental. El término hogar proviene de focus, que significa originariamente fuego, fogón; término latino de donde proviene también nuestro vocablo <>, en cuanto punto donde tienden a reunirse los rayos luminosos o caloríficos o también las diferentes acciones de una actividad humana. El hogar es fogón y foco, tanto centro de alimentación y de protección como espacio de cohesión de un grupo. El fuego crea el hogar, en cuanto dinámica de relación centrípeta de una unidad social; el fuego en cuanto hogar, es decir, el fuego-humano, se constituye en núcleo de orden social. En este sentido el hogar, no ya el fuego como <>, institucionaliza, en el claustro de la estabilidad humana del espacio que crea, las divisiones de sexo, de producción, de poder…”[941]

Pero, primordialmente, porque la conducta grupal es la principal herramienta de lucha por la supervivencia, aunque esta conducta ya no se pueda comparar a las conductas grupales de otras especies.

Y no se puede comparar porque esta lucha, en el plano humano, se eleva a dimensiones de sofisticación insospechadas, la moral, la religión, el derecho (la ideología), por la posibilidad a la que abre la inteligencia, el lenguaje subsiguiente, la conceptualización de ideas, la posibilidad de re-presentarlas, solidificarlas en el lenguaje, las cuales son posibilidades a las que sólo accede el humano, coadyuvan, vitalmente, a la existencia humana, que es grupal, a través de redundar en su cohesión. El grupo pues multiplica el poder individual, como nos lo señala Hobbes o Popper:

“En efecto, necesitamos de las instituciones, al igual que las palancas, para alcanzar todo aquello cuya obtención exige una fuerza superior a la de nuestros músculos. Como las maquinas, las instituciones multiplican nuestro poder para el bien y para el mal.”[942]

Pero, en el nivel de sofisticación del humano, parece ya que el único método para sustentar al grupo y su cohesión es la ideología, pues, para el humano, parece que lo único que sustenta la diferencia entre matar y asesinato es la ideología, la ideología es el fundamento de los grupos y su cohesión.

La cohesión pues, continuando, con Platón por ejemplo, recibe la verdadera atención que merece, además, recibe atención y tratamiento de la clase que comentamos, humana, demasiado humana:

“La sociología de Platón es una ingeniosa mezcla de especulación y de una aguda observación de los hechos. La base especulativa es, por supuesto, la teoría de las Formas y del flujo y la decadencia universales, de la generación y la degeneración. Pero sobre este cimiento idealista, Platón edifica una teoría de la sociedad sorprendentemente realista, capaz de explicar las principales tendencias del desarrollo histórico de las ciudades griegas, como así también las fuerzas sociales y políticas que obraron en su propio tiempo.”[943]

Para Platón el pecado original, el primer error que hizo degenerar al Estado original, gobernado por los hombres más sabios y parecidos a los dioses, en el Estado de su tiempo (los albores de la democracia), fue la desunión, la lucha intestina de la clase gobernante, resultado de la ambición, para nosotros, la simple desunión.[944]

“Uno de los principales objetos del análisis platónico del desarrollo político es la verificación de la fuerza propulsora de todo cambio histórico. En las Leyes, el enfoque histórico ha sido explícitamente adoptado con este objetivo en vista: “¿no han nacido hasta ahora miles y miles de ciudades…pasando cada una portada clase de gobiernos…? Trataremos de aprehender, si es posible, la causa de tanta transformación. Mi esperanza es que al hacerlo se nos revele el secreto tanto del nacimiento de esas estructuras como de sus sucesivas transformaciones”. Como resultado de estas investigaciones descubre la ley sociológica de que la desunión interna, las guerras de clase fomentadas por el antagonismo de los intereses económicos de clase, es la fuerza propulsora de todas las revoluciones políticas.”[945]

Pero, y aunque éste descubrimiento es un verdadero logro de Platón, logro que podríamos llamar científico en rigor[946], lo que verdaderamente me interesa en este punto es evaluar la reacción de Platón a esta problemática, lo cual si que, verdaderamente, dista de ser científico, por el contrario, es verdaderamente humano, demasiado.

La reacción de Platón pues, realmente humana, fue la de atacar a esta patología, así, un ejemplo de lo humano que se puede llegar a ser, abandonando sus observaciones para intervenir en el paisaje, a través de gustos personales, caprichos morales, prejuicios, en fin, ideología (muchas veces es solamente eso), ataca el mal que persigue a todo grupo, observación previa y acertada de Platón, la desunión.

Platón pues, logra hacer inmoral, profana, alógica, la desunión de las clases dominantes, su capricho aristocrático, a través de la herramienta por excelencia del humano, la ideología:

“Si el sistema filosófico de Platón, igual que el de Heráclito, surgió –como creo- de su experiencia social, en particular de su experiencia de las guerras de clase y del sentimiento desesperante de que el mundo social en que vivía se hallaba en pleno proceso de descomposición, se hace comprensible que la teoría de las Formas viniera a desempeñar un papal tan importante en la filosofía de Platón, cuando este descubrió que podía explicar con ella la tendencia hacia la degeneración. Es de suponer que la debe haber abrasado como una solución casi milagrosa para el desconcertante enigma. En tanto que Heráclito no había logrado formular una condenación ética directa de la tendencia de la evolución política, Platón halló en su doctrina de las Formas la base teórica para un juicio pesimista a la manera de Hesíodo.”[947]

La reacción ideológica de Platón para la desunión es pues muy colorida, pero, sobre todo, muy sagaz y humana, Platón, plenamente consiente del poder del control ideológico en un grupo (creo que hasta él mismo debió notar las debilidades de su idea de las Formas perfectas pues defendía el derecho del gobernante de mentirle a su pueblo), decide intervenir, ideológicamente, en muchas de las conductas del grupo para prevenir la desunión.

Platón pues, pide la instalación de un sistema parecido a la Agogé de Esparta, sistema de crianza tipo militar que mella cualquier clase de iniciativa propia de los individuos[948]; pide que, puesto que sólo la clase gobernante detenta el poder político, el problema se reduce a conservar su unidad[949], así pide que se prohíba la posesión de metales preciosos a la clase gobernante, como en Esparta, pues este régimen comunista descarta ambiciones personales[950]; pide que ningún miembro de la clase gobernante pueda identificar a sus hijos ni le pertenezca ninguna mujer, como en Esparta[951]; pide que se restrinja, como en Esparta, las actividades de índole privada, como las comidas familiares privadas[952]; pide que sea abolida tanto la prosperidad como la pobreza, pues la pobreza incita a la egoísmo conservativo y la abundancia hace posible la realización de peligrosos experimentos, para el grupo, para su unión, para la estabilidad de su ideología, el dogmatismo[953]; en fin pues, con Platón vemos una muy sagaz y humana preocupación por la unidad grupal, vital para su existencia, y vemos, más importante, para éste trabajo, una reacción verdaderamente humana, ideológica.

El Estado perfecto de Platón debe ser reconstruido de manera tal pues que se destierre radicalmente cualquier germen de desunión, es decir, sobre el modelo de Estado Espartano, prestando especial atención a la conservación de la unión de la clase gobernante.[954] Allí, con Platón, vemos expresada, pues, la importancia de la unión para los grupos y a la ideología como mecanismo de cohesión.

La creación de los grupos humanos, pues, es en mi opinión, enteramente artificial[955], sobre la base de cualquier gusto personal, color, sensación, prejuicio, se puede establecer un grupo, y es enteramente artificial pues como ya lo sostuvimos junto con Bataille, los individuos son seres profundamente aislados, realmente discontinuos, nada es igual a ellos, las ideas sociobiológicas como el parentesco que pretenden explicar las acciones cooperativas de los individuos, están erradas, colaborar con un pariente, así éste porte el 50% de nuestro material genético, o el 100% como en el caso de gemelos idénticos, no hace que nuestra vida se expanda, sólo se expande la de ese ser extraño a nosotros que porta el 100% de nuestro material genético, el gemelo, repitiendo, en el vientre de la madre, siempre se preguntará por aquel extraño a su derecha, lo mismo se preguntará el que está a la derecha por el que está a la izquierda, nuestros hijos no son nosotros mismos, nuestros connacionales no son nosotros mismos, nuestros compañeros de infortunio, los de nuestra clase social, no son nosotros mismos; los grupos son creaciones humanas, instrumentos de lucha, herramientas que expanden nuestra fuerza muscular, y esto, humanamente, se crea, se ha hecho posible, a través de la ideología, de allí su importancia vital para la existencia humana, la ideología hace del prejuicio (parentesco, raza, nacionalidad, clase) realidad, lo sustenta, por lo tanto sustenta a los grupos humanos, por lo tanto, sustenta la vida humana.

La ideología, como nos lo demuestra Maquiavelo, el compartir ideas, el hacer que se compartan ideas, es un mecanismo muy eficaz para lograr la cohesión dentro de un grupo, así, cuando se conquistan tierras con las cuales sus habitantes comparten ideas comunes con los habitantes del reino propio, como la lengua, dioses, sistemas jurídicos, el anexar estas tierras resulta una tarea más sencilla que cuando no se comparten dichas ideas:

“Digo por lo tanto que estos estados, que una vez conquistados se anexan al estado antiguo de quien los conquista, o son de la misma provincia y de la misma lengua, o no lo son. Si lo son, es grande la facilidad para mantenerlos, máxime cuando no están acostumbrados a vivir en libertad; para poseerlos seguramente bastaron haber extinguido el linaje del príncipe que los dominaba, porque por lo demás, si se les mantienen las condiciones antiguas y si no hay diferencias de costumbres, los hombres viven allí quietamente; así se ha visto que sucedió con Borgoña, Bretaña, Gascuña y Normandía, que tanto tiempo han estado con Francia; y aunque haya allí cierta diferencia de lengua, las costumbres son empero semejantes y pueden entre ellos fácilmente soportarse. Y quien los adquiere, queriendo mantenerlos debe tomar dos precauciones: la una, que la sangre de su antiguo príncipe se extinga; la otra, no alterar ni sus leyes ni sus tributos e impuestos. De tal manera que en brevísimo tiempo llega a ser, con su principado antiguo, todo un cuerpo.”[956] * [957]

Por esto es que el grupo sin profecía, sin ideología, es una situación patológica, que afecta su integridad, de allí una de las causas de la importancia, vital, de la ideología.[958]

La relación entre ideología y la estructura del grupo, su cohesión, humanamente, es una relación necesaria, humanamente, es una relación vital.

La theôría pues, es señalada por la ideología, lo digno de ser visto, oído, es señalado por la ideología, como los orígenes de la palabra “fuego” que nos comentaba Lorite Mena, la ideología enfoca un objetivo, así pues, la ideología puede ser una eficaz herramienta a través de la cual se puede dejar fuera del espacio humano, fuera del lenguaje, fuera de la lógica, pensamientos o conceptos contrarios a la unión grupal, como lo intentó Platón.

La ideología, la acción humana dirigida a su propia conservación, la acción humana, ideología, dirigida a la creación y cohesión de los grupos, es adaptación, otros dirían, en otras palabras, con gran sentido, que la acción humana a través de la ideología dirigida a la creación y cohesión de grupos en pos de la auto conservación, adaptación, es autodomesticación.[959]

Sin nada más que decir, veamos como opera ésta adaptación, esta autodomesticación de los humanos, haciendo operativos los grupos a través de la ideología, con otras palabras.

En derecho, en Derecho de Sociedades, Narváez nos menciona, las que para él, son las características que tiene una asociación, lo cual, sin ser estrictos, es una buena aproximación a lo que queremos decir, para Narváez las características de las asociaciones, de los grupos para nosotros, son tres: a) una idea directriz, b) principio de autoridad, c) comunidad de los miembros alrededor de una idea.

Aquí pues aparecen dos conceptos, para mí, fundamentales en la dinámica grupal humana, algo velados, el líder y la idea.

La función del líder, de los líderes, de los profetas, de los que están facultados para decir la verdad grupal, ideología, los que se encargan de establecer la identidad individual y grupal, su principal función pues, _adaptativa_en éste punto, es la de dotar al grupo y a los individuos del prejuicio.

Con Critias[960], tío de Platón, vimos que una de las principales funciones de Rey Filósofo es la mentira, dotar al pueblo, al grupo, de la idea rectora, así, las ideas de Critias y…:

“Las ideas de Platón son notablemente semejantes, tanto en la introducción del Mito en La Republica –donde admite abiertamente que el Mito es una mentira-, como en las Leyes, donde declara que la implantación de ritos y dioses es ‘tarea de un gran pensador’.”[961]

La idea pues, es el gran reconocimiento, descubrimiento, que hacen profundos pensadores políticos, sociólogos intuitivos, es el fundamento de los grupos y de su cohesión, por lo tanto, la tarea fundamental de todo líder es traerla al mundo humano, a través del lenguaje, hacerla realidad, vere-dicto, a través de la ideología.

“Habría que añadir que esta virtud originaria, esta sabiduría de los ordenamientos, crea además las condiciones para que pueda florecer la virtud de los ciudadanos. La virtud ‘de orden superior’ del legislador y del fundador del Estado, crea las condiciones para que surja, como dice Meinecke, una ‘virtud de segundo orden’, la virtud cívica de los ciudadanos que sienten con fuerza el interés del Estado, al cual son capaces de sacrificar, a veces, sus mismos intereses particulares.”[962]

Pero, es brillante pues, simplemente brillante, lo retomamos aquí, la intuición sociológica de Platón, ¿no se alcanza a notar ya?, el grupo depende de un liderazgo, eso es evidente para el humano desde su misma época arborícola, su confusión, la de Platón, su confusión del liderazgo y la idea, el carácter divino de ambos, es simplemente brillante, la Idea, las Formas perfectas y su carácter divino, el líder, el Filósofo Rey, también divino pues sólo él puede acceder a la divinidad de las Formas perfectas, es un concepto majestuoso y profundamente político, plenamente consciente de que ambas cosas son un ardid, así lo piensa Popper y yo lo comparto, anticipando a Freud, con Platón se ven confundidos los conceptos de Idea y líder.

La tarea del líder es primordial, dotar al grupo del prejuicio, ideología, la existencia de una ideología es primordial para el grupo pues funge como su líder, ésta es la profunda visión política de Platón.

Con Freud, de una manera intrigante y más evidente, vemos, mejor, patente, el inesperado cambio en esta historia que, como aperitivo velado, nos anticipó Platón, Freud nos dijo: “desde ahora creemos poder reprochar ya a los autores no haber atendido suficientemente la importancia del director para la psicología de la masa.”[963]

Dos masas artificiales, menciona Freud, la Iglesia y el Ejército, para exponer lo que intentamos decir, veamos pues la explicación que intenta Freud de la formación de los grupos y extractemos nuestras conclusiones.

Los individuos, ante la cercanía de otro, ven amenazada su identidad, cada carácter distinto del extraño parece ser una crítica al ser propio:

“En los sentimientos de repulsión y de aversión que surgen sin disfraz alguno contra personas extrañas con las cuales nos hallamos en contacto, podemos ver la expresión de un narcisismo que tiende a afirmarse y se conduce como si la menor desviación de sus propiedades y particularidades individuales implicase una crítica de las mismas y una invitación a modificarlas.”[964]

Pero, como lo venimos diciendo también nosotros, la comunidad de intereses juega un papel de importancia en la formación de los grupos, ya hemos mencionado la importancia adaptativa del comportamiento grupal humano, pero, esta simple convergencia de intereses no es suficiente para mantener la cohesión de individuos discontinuos, así, de a pocos, se vuelve a revelar la importancia de la ideología para este respecto.

“Se nos preguntará aquí si la simple comunidad de intereses, no habrá de bastar por sí sola y sin intervención de elemento libidinoso alguno, para inspirar al individuo tolerancia y consideración con respecto a los demás. A esta objeción, respondemos, que en tal forma no puede producirse una limitación permanente del narcisismo, pues en las asociaciones de dicho género, la tolerancia durará tan sólo lo que dure el provecho inmediato producido por la colaboración de los demás. Pero el valor practico de esta cuestión es menor de lo que pudiéramos creer, pues la experiencia ha demostrado, que aun en los casos de simple colaboración, se establecen regularmente entre los camaradas, relaciones libidinosas, que van más allá de las ventajas puramente practicas extraídas por cada uno, de la colaboración.”[965]

La cohesión grupal para Freud, como la mayoría de las cosas sobre la tierra, se ve asociada con la libido, pero, como lo señalaremos más adelante, en los ejemplos propuestos, la Iglesia y el Ejército, esta sensación se apoya en la libido que generan los lideres de estas dos agrupaciones, el general y el dios, pero, para no adelantarnos, continuemos al tempo de Freud.

“La libido se apoya en las grandes necesidades individuales y elige, como primeros objetos, a aquellas personas que en ella intervienen. En el desarrollo de la humanidad, como en le individuo, es el amor lo que ha revelado ser el principal factor de civilización, y aun quizá en único, determinando el paso del egoísmo al altruismo.”[966]

Nosotros diríamos: el humano está biológicamente condicionado a buscar su existencia grupal, por las razones, muchas veces, antedichas, pero que, por la claridad de éste aparte, resumimos diciendo: porque ha sido su ancestral forma de sobrevivir. Nosotros, también, en este trabajo, llamaríamos al amor, cohesión, y coincidimos, es quizás el principal factor de civilización. Pero, ¿qué puede producir esta anhelada, necesitada, cohesión, este amor?, continuemos con Freud:

“Pero toda esta intolerancia desaparece, fugitiva o duraderamente, en la masa. Mientras que la formación colectiva se mantiene, los individuos se comportan como cortados por el mismo patrón; toleran todas las particularidades de los otros, se consideran iguales a ellos y no experimentan el menor sentimiento de aversión. Según nuestras teorías, una tal restricción del narcisismo no puede ser provocada sino por un sólo factor: por el enlace libidinoso a otras personas”[967]

Pero, aun no hemos respondido ¿qué causa ese enlace?, la cohesión, ya vimos que la necesidad no es suficiente. Así pues llegamos al análisis de los ejemplos propuestos al inicio, la Iglesia y el Ejército.

En el Ejército, el factor aglutinante, de cohesión de la masa de individuos discontinuos, diferentes, que lo conforman, es, como nos lo dice Freud, el general, los individuos de esta masa se ven ligados por dos factores aglutinantes, el amor que sienten hacia su líder que también es el amor que el líder les profesa, y la comunidad de este amor con el resto de los compañeros, que por éste mismo hecho se sienten homologados a través de esta participación “democrática” en el amor del líder.[968] * [969]

Pero, y aquí aparece lo que nos interesa, por el otro lado tenemos la Iglesia, ¿cómo funciona la sustitución del líder, cómo funciona la necesaria cohesión grupal en una masa sin un líder tangible?

Y en la respuesta notamos que la situación parece ser exactamente la misma, en ambos reina una ilusión, podríamos decir, la mentira señorial de Critias, por ende de Platón:

“En la Iglesia –y habrá de sernos muy ventajoso tomar como muestra la Iglesia católica- y en el Ejército, reina, cualesquiera sean sus diferencias en otros aspectos, una miasma ilusión: la ilusión de la presencia visible o invisible de un jefe (Cristo, en la Iglesia católica, y el general en jefe en el Ejército), que ama con igual amor a todos los miembros de la colectividad. De esta ilusión depende todo, y su desvanecimiento traería consigo la disgregación de la Iglesia o del Ejército en la medida en que la coerción exterior lo permitiese.[970] * [971]

Como notamos, el líder tangible del Ejército, el general, y el líder inmaterial de la Iglesia católica, Jesús, es decir, una idea, terminan siendo lo mismo, en palabras de Narváez, la idea directriz, el fundamento de un principio de autoridad, la idea alrededor de la cual comulgan los integrantes de un grupo.

El jefe, del Ejército, es sustituido por una idea, Jesús.

El líder y la idea pues, terminan siendo lo mismo, ya hablando en nuestros términos, esa es la confusión brillante que planteó Platón como simple herramienta política y con poco interés en conceptualizar el hecho, pero, y lo que no hemos dicho hasta ahora, ambos basándose en un mismo pilar.

El poder del general pues, en el Ejército, no es una simple reacción libidinosa, o sí, pero esta reacción libidinosa no es un hecho espontáneo, la comunidad de los fieles en el amor de Jesús no es un hecho espontáneo, son creaciones, herramientas humanas en pos de su adaptación, su cohesión.

Así Platón, los grandes generales, Jesús, siendo plenamente conscientes de la afición desmesurada por pertenecer, del condicionamiento biológico de los humanos, acentuado por milenios de repetición, a establecer grupos, lo cual hace más fácil el trabajo, la necesidad, por supervivencia, de cooperar, y el hecho que desde hace bastante tiempo ya el humano se traslado a vivir dentro del lenguaje, hace de la ideología la herramienta natural para conseguir la conformación de grupos y su cohesión.

Platón es consciente, lo cual me presenta cierta duda en el caso de Freud, de esta realidad, no digo que planamente, pero es evidente que su intuición le bastó, Platón es conciente que para el humano, tenga el nombre que tenga, general, orgullo nacional, mesías, la idea que sustenta una masa, tiene que estar sustentada, tiene que ser real, tiene que ser real como concepto, tiene que ser real, pues, como ideología común.

El Ejército es cultura también, eso es lo que me parece olvida Freud, así que aunque el amor profesado por el general a sus soldados sea importante, no hay que olvidar que hace parte de una cultura, de una ideología. Dentro de la cultura, ideología, militar podemos nombrar muchos conceptos, el culto al físico masculino, el arraigado valor de la lealtad, el estudio pormenorizado de armas y tácticas de combate, la inculcación en los cadetes de infinidad de simbologías como marchas, escudos, banderas, himnos, etc., y, por supuesto, el amor al general y los lazos que crea entre los soldados, que por si sólo podría ser una cultura, ideología, similar a la idea mesiánica de todas las religiones.[972]

Aquí esta presente pues la gran intuición de Platón, tanto la idea de un líder como una simple idea, son ideología, ambos deben ser sustentados en la ideología común, pero, lo más importante para nosotros en éste punto, la ideología, que resume ambos conceptos, es liderazgo, unas veces expresado en una persona física que, ideológicamente, es ensalzada, como el filósofo rey, o en una idea que, ideológicamente, culturalmente, es afianzada.

La cohesión, la formación de grupos, depende pues de un liderazgo, que, gracias a la intuición platónica, gracias al análisis freudiano, vemos como los conceptos de líder e idea se confunden, el líder depende de las ideas, de que sea idealizado, la idea, en el humano, despoja de su lugar al líder, el grupo, su cohesión, necesitan de liderazgo y en el humano, gracias a su inteligencia, su capacidad conceptualizadota, su lenguaje, la idea es un líder.

La ideología homologa seres discontinuos, distingue al grupo de grupos rivales, es la dirección, el liderazgo intangible de las masas, es el orden que fundamenta la cohesión.

Así vemos pues como la idea, ya no el líder, es el liderazgo grupal, el líder, como persona física, sólo es un objeto, un tótem, que personifica la idea rectora, la idea alrededor de la cual los fieles comulgan, la cohesión, la formación de grupos, se logra a través de control ideológico, el líder, el liderazgo, para el humano, es la ideología.

Pero continuando y dicho esto, entonces adentrémonos más en el conocimiento de esa idea, el líder humano, la ideología para el grupo.

La ideología para el grupo, en mi concepto, es un prejuicio, prejuicio vulgar, diría Nietzsche, la raza, el sexo, la nacionalidad, origen familiar, la lengua, la religión, la opinión política o filosófica, es decir, los llamados factores conspicuos de discriminación que aparecen en el artículo 13 de la Constitución Política de Colombia, como factores de aglutinación, de cohesión humana, no son más que un prejuicio vulgar.

Junto con Bataille, vimos ya, muchas veces, que los individuos, no sólo los humanos, todos los seres vivos, son seres profundamente discontinuos, realmente aislados, cada ser vivo goza de una individualidad absoluta, así que su muerte significa desaparición, inexistencia, nada importa si a cada individuo le sobreviven, los de su misma raza, los de su misma especie, los de su mismo sexo o tendencia sexual, sus compatriotas, sus hijos, su hermano gemelo idéntico, su familia en general, su apellido, su fama, los que hablan su misma lengua, los que comparten junto a él el amor de Jesús, los que comparten su carácter de proletariado, cuando un individuo muere, para él, sólo queda la inexistencia, es decir, lo que quiero decir, es que todo tipo de esas agrupaciones en las cuales se suelen agrupar los seres vivos, en pos de su supervivencia, traen consigo un equivoco, una falsa percepción, la percepción de que esos con los que decidimos o estamos obligados a cooperar, son uno mismo, son un mismo cuerpo, que si un individuo de los que integran el grupo perece no importará porque vivirá a través de los otros, lo cual es falso, los individuos son seres absolutamente aislados y cuando perezcan para ellos sólo queda la inexistencia.

Este es el prejuicio del que hablo, esta falsa percepción, que hace pensar a seres discontinuos que son uno sólo, que agrupa a seres profundamente aislados de maneras artificiales, cuando en realidad sólo comparten las ansias por sobrevivir.

Así pues, animales que presentan adaptaciones que son conductas grupales, necesitan de ese factor ecualizante que los agrupe bajo ese fin que es la supervivencia, y, en seres vivos diferentes al humano, la cuestión es relativamente más sencilla, en dichos animales, o en general, en los seres vivos, los factores igualadores son, por lo general, sensaciones, así para muchos el color es algo definitivo a la hora de agruparse, para otros, los olores son lo crucial, para otros, las sensaciones químicas, en fin, prejuicios que hacen sentir al extraño como parte de uno.

Paro en el humano, como ya lo vimos en el capítulo pertinente, la cuestión no es tan sencilla, por sólo luchar ya entre humanos, porque los principales peligros provienen de su misma especie, las agrupaciones humanas se producen para luchar contra otras agrupaciones humanas, lo cual ya no puede basarse en simples percepciones, la mayoría de los casos[973], para el humano pues, es mucho más difícil encontrar factores de cohesión y exclusión, el humano tiene que buscar factores de cohesión y exclusión entre seres, externamente, muy similares, ya el color, la mayoría de las veces, los aromas, la mayoría de las veces, en fin, las sensaciones, la mayoría de las veces, no son suficientes para agrupar o excluir seres, externamente, muy similares entre sí, por pertenecer a la misma especie.

Entonces pues en el humano, esas sensaciones que en otras especies son útiles, para él no son tanto, la mayoría de las veces.

Pero como ya lo hemos dicho, una de las principales adaptaciones al ambiente del humano es la inteligencia, ésta tiene importancia en muchos aspectos de la vida humana, pero en éste aspecto que tratamos, tiene una importancia capital, la inteligencia le permite al humano un lenguaje mucho más elaborado que el de cualquier especie, el lenguaje y la inteligencia permiten la conceptualización y la repetición de estos conceptos en el mismo lenguaje, es decir, permite la ideología, así pues, para el humano, la herramienta de cohesión y exclusión es la ideología.

Nos explicamos, ya para el humano las sensaciones no son suficientes en su afán de conformar grupos, pues tiene que diferenciar seres que, aparentemente, a través de las simples sensaciones, lucen iguales, así, en este escenario pues, es donde interviene la ideología.

A través de la ideología, el humano toma el escalpelo, diferencia seres que aparentemente lucen iguales, así, a través de conceptos que son creaciones del intelecto humano, como la raza, el sexo, origen nacional, familiar, la lengua, la religión, las opiniones políticas o filosóficas, el humano logra diferenciar seres de su misma especie, aparentemente muy similares, es pues a través de estos astutos artificios, prejuicios, como el humano logra la conformación de sus grupos, aunque esto aumenta la calificación como prejuicio de estos artificios.

He aquí pues, patente, el carácter adaptativo que queríamos reasaltar en esta función de la ideología para el ser humano, la creación de los grupos, para el ser humano, mayormente, depende de creaciones ideológicas. Las agrupaciones, en el humano, ahora dependen de las ideas, de estos prejuicios.

Entonces, volviendo con Bataille, estas ideas que agrupan seres que no tienen en realidad mucho en común, seres profundamente discontinuos, aislados, esas ideas pues, para nosotros en éste trabajo, son en gran medida hondos prejuicios, así por ejemplo, a seres discontinuos, aislados en su personalidad, que, por casualidad histórica, coincidieron en un mismo tiempo y bajo una misma explotación, por parte del capitalismo desreglado, se les llamo grupo, proletariado, grupo “científicamente” real, sin otra razón más, de fondo, que la necesaria agrupación para la lucha, pero que sólo a través de la ideología, este gran prejuicio, podrían ser reales, dichos de verdad, científicamente, moralmente, el deber ser del mundo.

Entonces veamos pues como funcionan estos grandes prejuicios, caprichos útiles, en fin, la ideología.

Empecemos con una historia que me parece pertinente, en la película de drama y acción “Troy” [974], se presenta una escena que intentaré describir: ante las puertas de Troya se presenta Aquiles furioso por la muerte de uno de sus familiares que lo había acompañado a la guerra por la ciudad, a manos de Héctor, príncipe de Troya, y Héctor, fiel a su rango y los prejuicios de valentía cultural que lo acompañan, decide hacerle frente no sin sentir pánico por enfrentar al gran Aquiles, así pues llegan los dos a estar uno en frente del otro y Héctor, presa del pánico y el pesimismo, decide intentar negociar con Aquiles y le dice: “el trato que te propongo es el siguiente, si alguno de los dos llega a caer presa del otro en éste campo, el victorioso dejará que los dolientes recojan el cuerpo”, a lo que Aquiles se apresura a responder: “no hay tratos entre leones y hombres”.

De esta historia entonces, quisiera que sacáramos dos conclusiones:

La primera, es que esta historia resalta muchas cosas de lo que he querido decir en este trabajo, lo que en ocasiones hemos llamado asfixia, el humano está ya tan acostumbrado a vivir en el lenguaje, a vivir en su ideología, su sensación de verdad, que la existencia humana parece muy bien representada en esta escena, vista desde arriba, la ciudad de Troya es una fortaleza que impide el paso de intrusos y conserva la vida, pero a la vez, es una cárcel donde quienes están adentro no pueden salir de sus murallas, y en medio de la ignorancia, la ceguera, que causa la altitud de las murallas, quienes están adentro, o piensan que afuera no existe nada más que vació o piensan que si existen seres vivos excluidos por los muros, estos no son nada más que animales.

Y segundo, lo pertinente para este aparte, las palabras de estos dos guerreros retratan fielmente lo que quiero decir con aquello de la ideología como creadora de grupos, de su cohesión, la respuesta de Aquiles, guiada por su formación cultural, como guerrero, al estilo espartano, le hace decir que no hay pactos entre leones y hombres, pues, para él, ideológicamente, realmente, en su psique, en el lenguaje donde vive, los dos seres que están allí, uno frente al otro, pese a su aparente similitud, pertenecen prácticamente a dos especies distintas.

Entonces, continuando, la ideología es pues la herramienta con la cual los humanos fabrican eso que hemos llamado prejuicios, es decir, las razones que se le dan a los individuos, a través de la ideología, para que consideren como iguales a un conjunto determinado de seres que son igual de aislados y discontinuos a ellos, y no a otros, en pos de la supervivencia como grupo.

Y es que la individualidad de todos los seres vivos plantea retos enormes para las agrupaciones humanas, pues con la aparición de la inteligencia esta individualidad no hace más que aumentar, así, un individuo, profundamente aislado, puede presentar toda clase de matices, identificarse con diversidad de status.

“…<> no pueden comprender a otros <>; las mujeres blancas están condenadas a no comprender a los hombres blancos, ni los hombres negros a comprender a las mujeres negras, y así sucesivamente a través de diversas combinaciones de subconjuntos de status.”[975]

Pero esto no refuta lo que queremos decir, acerca de el sustento ideológico de los grupos, lo que nos afirma es la profunda individualidad de los seres humanos y el carácter de prejuicio de las ideas que los igualan; de allí pues la descripción de la ideología que hicimos en este capítulo, el humano, a través de la ideología, enfrenta esta individualidad de la que hablamos, pues, adaptativamente, los grupos son una necesidad vital para la supervivencia humana, de allí pues nace el dogmatismo, la lógica, y la repetición, características de la ideología, como lo señalamos, la ideología, su dogmatismo, su repetición ritual, su lógica, excluyen, o intentan excluir, la critica, la divergencia, la sub-versión de la versión dominante, pues, vitalmente, es crucial para los individuos superar la duda acerca de su grupo particular, precisamente por su vinculación, adaptativa, con la supervivencia. Al individuo, entonces, se le debe hacer encajar en un status y sobre esa etiquetación, prejuicio, no debe haber duda, repetimos, por su vinculo con la supervivencia, lo cual se logra a través del vere-dicto, es decir, la ideología y sus características de dogmatismo, lógica y repetición.

“Tal análisis sólo indica las bases de las divisiones sociales que obstaculizan la perdurable unidad de cualquiera de las colectividades y que por ende deben ser enfrentadas, divisiones que no son fáciles de superar a medida que nuevos problemas activan status con intereses diversos y a menudo en conflicto.”[976] (Subraya fuera de texto)

Para mí no indica dichas bases, sino la profunda individualidad de los humanos y la necesidad enfrentarla, por el bien de la supervivencia, la ideología enfrenta la crítica que pone en duda el carácter natural, real, de un status, y “los nuevos problemas” indican que la manera humana de enfrentar la lucha es grupal, es decir, para cada problema un nuevo profeta, una nueva profecía, ideología, es decir, un nuevo status, prejuicio, que involucre, agrupe, a los afectados. __

La ideología es pues dogmatismo, terquedad, es repetición, que no deja olvidar “lo que somos”, todos, ritual de comunión al rededor de la idea, es lógica, que excluye interpretaciones distintas, la ideología pues logra, en un mundo de diversidad, equiparar, unir, la ideología logra, en un escenario donde no hay otra razón más para unirse que la conveniencia, recordando a Freud, hacer nacer el amor entre “hermanos” en comunión en torno del amor del líder. Sigamos con Merton, así, al igual que la doctrina de los militantes blancos:

“Lo que la doctrina <> de la mayoría de los militantes negros propone en el nivel de la estructura social es adoptar el predominio de la identidad racial en toda suerte de roles y situaciones, practica impuesta durante largo tiempo a los negros norteamericanos, y convertir esa identidad en un compromiso total que surge del interior del grupo, en lugar de imponerse a él desde afuera. Al afirmar, así, el predominio universal de la raza y al redefinir la raza como una fuente permanente de orgullo, y no de estigma, la doctrina <> se modela, en efecto, según la doctrina mantenida durante largo tiempo por los racistas blancos.”[977]

Lo que propone pues, es adoptar el predominio de la identidad racial en toda suerte de roles, antes que la identidad sexual, o nacional, o regional, a la manera de los racistas blancos, la ideología, el prejuicio, que agrupa seres discontinuos por su piel, evidentemente, es moldeado por la conducta racista de los blancos -para cada problema un profeta, una profecía, la identidad en el infortunio crea compromiso-, así, el problema es la exclusión, ideológica, de las personas negras, la solución, humana, es la exclusión, ideológica, de las personas blancas, creando,_ ideológicamente_, dogmáticamente, el status de los negros como lo bueno, lo deseable, lo digno de ver, lo moral, lo políticamente correcto, lo real, lo científico, es decir, imponiendo una ideología sobre otra, un status sobre otro. __

La ideología logra un compromiso total, unión, cohesión, es decir, la exclusión de cualquier otra lealtad que un individuo pueda tener en relación con otro status, tachándolo de falso, irreal, alógico, tachando, también, a estatus rivales, con los mismos adjetivos.

“Esta es la razón por la cual los movimientos sociales de todo género luchan por la unidad –sean movimientos en pro del orden establecido estimulados por los nacionales chauvinistas en tiempo de guerra o movimientos contrarios al orden establecido para combatir la injusticia institucionalizada- exigen adhesiones totales, de forma que todas las otras fidelidades estén subordinadas, si se quiere, a la dominante.”[978]

Es decir, este es el chauvinismo social del que habla Merton, el grupo, la ideología que lo sustenta, se hace más patente, para mí, por su relación con la supervivencia de los humanos, en situaciones de crisis o rivalidad con grupos extraños, así, pensamos de nuevo en ejemplos que ya hemos visto, en el caso de Joe Lewis, miembro del un grupo rival, los negros, cuando se enfrentó al Nazi Schmeling en boxeo y lo derrotó, antes que negros o blancos, en Norteamérica eran estadounidenses, pues para este caso el grupo del cual dependía la supervivencia era el norteamericano por la amenaza Nazi, el antagonismo de negros y blancos pasó a un segundo lugar; lo mismo sucedió con el ataque a Pearl Harbor, la cuestión nacionalista emergió con mucho más ímpetu que cualquier otro status que pudieran detentar en Norteamérica, raza, sexo, origen, opinión filosófica o religiosa.

La ideología pues, es el sustento del grupo, hace real la doctrina propia por encima de la de los grupos rivales, lo cual, como ya hemos visto, trae consecuencias adaptativas vitales.

Estas son las mentiras útiles de las que habla Platón, que hacen que seres discontinuos, asilados en su personalidad, que podrían pertenecer a gran multitud de status diferentes, se adhieran a uno en particular, en pos de la supervivencia, el poder.

Volvamos con Platón:

“‘¿A quiénes llamas verdaderos filósofos?’ –A aquellos que aman la verdad- leemos en la República. Pero el propio Platón no se atiene totalmente a la verdad al efectuar esta afirmación. En efecto, dista mucho de creer realmente en ella y así, declara lisa y llanamente en otros lugares que es regio privilegio del soberano hacer pleno uso de las mentiras y del engaño: ‘Si hay alguien con derecho a mentir, éste sólo puede ser el gobernante de la ciudad, a fin de engañar a sus enemigos y a sus propios conciudadanos en beneficio de la comunidad; pero ningún otro debe gozar de este privilegio’.”[979]

Auque, claramente, los súbditos no gozan de este privilegio: “Casi no hace falta agregar que, por el mismo principio de conveniencia política, los súbditos están obligados a decir la verdad.”[980]

Y ¿qué clase de mentiras son las apropiadas para el bien del Estado?, ¿a qué tipo de mentiras se refiere Platón cuando exhorta a sus gobernantes a mentir?, se pregunta Popper, a lo que él mismo se responde citando a Crossman así: a la propaganda, la técnica de controlar la conducta de la masa de la mayoría gobernada.[981]

Y ¿cuál es esa propaganda útil para el bien del Estado?, con su tío Critias, Platón halló la respuesta: entonces vino al aparecer, el Filósofo Rey, un sabio astuto, el inventor del miedo a los dioses, ideó un cuento, doctrina, en extremo seductora, disimulando la verdad tras velos de mendaz sabiduría, hablo de dioses, de su poder e ira represiva, así, rodeando a los hombres de dioses con hermosas moradas, los fascinó con su hechizo y los intimidó, transformando la ilegalidad, su capricho, su perjuicio, en ley y en orden.[982]

“El oportunismo de Platón y su teoría de las mentiras hace difícil, por supuesto, interpretar lo que dice. ¿Hasta qué punto creía en su teoría de la justicia? ¿Hasta qué punto creía en la verdad de las doctrinas religiosas que preconizaba? ¿Sería el mismo ateo, pese a reclamar severos castigos para los otros (más atemperados) ateos?”[983]

Y aunque en algunos pasajes parece reconocer lo que dice como mentira[984], esas cuestiones es algo que nunca podremos saber categóricamente, como lo menciona Popper, pero, de lo que sí estamos seguros es de que todas sus afirmaciones tendían hacia un fin, el bien del Estado, nosotros diríamos, del grupo.

Y, ¿de qué tiene que hablarnos el príncipe, el filósofo rey, el sabio astuto?

“Es interesante destacar, sin embargo, que la teoría platónica de la verdad no es tan radical como su teoría de la justicia. Según hemos visto, la justicia es definida, prácticamente, como aquello que sirve a los intereses del estado totalitario.”[985]

Y, ¿cuál es ese interés del Estado?, por una parte:

“‘Dios… ha puesto oro en aquellos que son capaces de gobernar, plata en sus auxiliares, hierro y cobre en los campesinos y las demás clases productoras.’ Estos metales son hereditarios y constituyen las características de la raza. En este pasaje en que Platón introduce, vacilante y por primera vez, su doctrina racial, contempla la posibilidad de que los hijos nazcan con una mezcla de otros metales distintos de los de sus padres, y enuncia la siguiente regla: si en una de las clases inferiores ‘los niños nacen con una mezcla de oro y plata, ellos serán…designados guardias y…auxiliares.’ Sin embargo, Platón se arrepiente de esta concesión en algunos pasajes de la República (y también el las Leyes), especialmente en la narración de la Caída del Hombre y en la del número, citada parcialmente en este capítulo 5. Se desprende de este pasaje que debe rechazarse cualquier mezcla de las clases superiores con uno de esos metales viles.”[986]

Por un lado, la ideología, como__lo anunciamos en otra de sus funciones, da un lugar en el “mundo” humano a todos, los de adentro claro, sustenta el liderato, sustenta la obediencia, lo cual, evidentemente, contribuye a la cohesión grupal, y, evidentemente, por la relación grupo-supervivencia, contribuye a la adaptación humana. Así pues, los metales no se deben mezclar, quien debe gobernar debe hacerlo y ocupar su lugar sin mezclarse con metales vulgares, quien debe pelear debe hacerlo, sin mezclarse con cualquier otro metal que elimine su pureza, violenta, y quien debe obedecer debe obedecer, sin mezclar la vergüenza ontológica, para Platón, de su estirpe con otros metales, por el bien de la ciudad y el suyo propio, pues el bien del grupo es su propio bien.

Pero por otro lado, y más importante aun, el supremo interés moral, como ya lo vimos ampliamente, es evitar la degeneración del Estado, que para Platón era el pasó hacia la democracia, democracia-demagogia para quienes califican, pero, para lo que nos interesa, para evitar esa degeneración sólo es posible un método, que las clases gobernantes, lo que para Platón significaba las clases aristocráticas, es decir, él mismo y su estirpe, eviten a toda costa su desunión, así, la justicia es lo que interesa al Estado, dice Platón, y lo que interesa al Estado, al grupo, para evitar su extinción, es la unión, Platón ve pues en su descubrimiento, (de la desunión como inicio del fin de los grupos, la unión como el camino a su conservación) el supremo fin moral, aunque sólo sea un medio para lograr su fin, el establecimiento del Estado totalitarista regido por el Rey Filósofo.

Ese fue, en fin, el gran genio intuitivo de Platón, el mayor mal de todo grupo es la desunión, el supremo bien para el grupo es combatirla, así su ideología haya sido racista, xenófoba y totalitarista, lo cual, por ser todos calificativos, no nos interesa debatirlo.

En fin pues, en palabras de Platón, la ideología es theôría, lo digno de ser visto, como ya vimos junto con Lorite Mena, Platón cuida de que sus súbditos, y hasta sus propios iguales, no puedan ver que hay fuera de la ciudad, para restringir la crítica, la sub-versión, para evitar que su prejuicio sea confrontado, así, cuidando de que sea innegable, científico, natural, moral, el deber de los que están hechos de oro de gobernar y los que están hechos de vulgaridad, hierro y cobre, de obedecer, pero, y más importante para este aparte, cuidando de la unión de la clase gobernante, haciendo de su amor libidinoso, en palabras de Freud, innegable, científico, natural, moral, cuida de la ciudad, del grupo; el cuidado pues de la verdad grupal, la ideología, que sustenta la cohesión, vital para la existencia de los grupos, esta en directa relación con la supervivencia, esa es la verdadera enseñanza, científica, del actuar humano que nos podría dejara Platón, si lo vemos sólo como un hecho sociológico quitando del medio todo su capricho y el nuestro, es decir, si logramos ver sin asfixiarnos moralidades distintas a la nuestra y si no imprimimos nuestra propia moralidad esa observación.

En fin, la ideología es una muy importante y eficaz herramienta, por eso la pertinencia del ejemplo de Platón, en la conservación de la unión, de la cohesión grupal, de los grupos, por ende, de los individuos dentro del grupo.

Pero, continuando con el estilo de estas las agradables interrogaciones, algo que no agradaría a un Filósofo Rey, ¿por qué esto que describimos lo calificamos como prejuicio?

La actividad filosófica, la filosofía, desde el mismo momento en que se instituyó con un propósito, la verdad, la Physis, diría Lorite Mena, desde ese mismo momento parece haber abandonado ese propósito.

A quiénes llamas verdaderos filósofos, a aquellos que aman la verdad, dice Platón en la República, como nos lo recordó ya Popper[987], pero también nos recuerda que parece distar mucho de esta afirmación ya que el filosofo rey, es el único, debe usar la mentira en bien del Estado, es un deber de aquella dignidad.

Y eso retrata muy bien lo que quiero decir, “El sacerdote enmascarado, es decir, el filósofo.”[988], más que ejercer esta actividad, la búsqueda de la verdad, precisamente se ha enmascarado como buscador de verdad para hacer de su prejuicio verdad.

La filosofía, en mi concepto, hasta hoy, cuando se ha ocupado de los asuntos humanos y sus actividades, en su mayoría sociales, más que una búsqueda sincera ha sido una actividad política.

La política, como ya lo vimos, es la lucha humana por la supervivencia, es la organización humana de sus herramientas predilectas de lucha, los grupos, que como ya vimos, pensamos que se organizan a través de la ideología, para nosotros pues, cuando hablamos del tema, ideología y política, casi fueron sinónimos, con diferentes énfasis.

La ideología, como lo hemos visto hasta la saciedad, es casi el arte humano que le permite hacer de sus conceptos, ideas, y hasta los prejuicios, realidad, para sí mismo, lo que, políticamente, es una herramienta poderosísima en la lucha, la ideología, es lo que hemos venido diciendo durante todo este aparte, es la herramienta por excelencia en la creación de los grupos, el compartir ideas, conceptos, une individuos, pero, mejor aun, el poder hacer de estos conceptos realidad, ciencia, es una indiscutible forma de hacerse realidad uno mismo, como individuo y como grupo.

Así vemos pues un punto de convergencia entre lo que mencionamos como ideología y política, con la filosofía, la pretensión de verdad.

Así pues, con innumerables ejemplos pretendo haberlo puesto de presente en este trabajo, vemos que la actividad filosófica, antes que un verdadero interés por la verdad, más aun, la verdad sobre nosotros mismos, como parece haberlo deseado Sócrates, aunque tengo mis dudas, ha sido, es, actividad política.

La filosofía se ha encargado, antes que de buscar la verdad, de buscar razones para la verdad humana, la filosofía ha sido, llanamente, actividad proselitista, que se ha dedicado, en su inmensa mayoría, a ensalzar orgullos, de todo tipo, nacionales, de clase, de opinión.

Pero antes que una crítica a la filosofía, lo que queremos poner de presente, lo que intentamos probar en este trabajo, es lo que hemos venido diciendo en este aparte, la filosofía, como ha sido usada hasta hoy, la ideología, es una herramienta humana poderosísima a la hora configurar grupos, a través de la filosofía, de la ideología, grupos de extraños, de individuos discontinuos, resultan, por arte de magia (las palabras son mágicas para el humano, otorgan realidad, como ya habíamos visto), por arte del lenguaje humano, de la repetición, del rito, de la dogmática, de la lógica, grupo, terminan siendo realidad, y más importante aun, la realidad que debe ser.

Acaso esto no es un prejuicio, acaso no es un juzgamiento previo, favorable o desfavorable, acerca de algo que no se conoce en realidad, acerca del humano.

En otras palabras, decir que un grupo es mejor que otro es un prejuicio vulgar, es ideología, pero es ideología necesaria para la supervivencia de los miembros del grupo propio, por lo tanto de uno mismo, es adaptación, tal como están las cosas.

La ideología, la filosofía, hasta hoy, han sido, en su mayor parte, verdaderos prejuicios, en palabras de Nietzsche: “Dos veces han sabido encontrar los alemanes subterfugios hasta el viejo <>, compaginaciones entre verdad e <>, en el fondo, fórmulas para el derecho a rechazar la ciencia, para el derecho a la mentira…”(Subraya fuera de texto)[989] por el bien de la supervivencia propia.

Es por esto que argumentos exactamente iguales pueden justificar posiciones antagónicas, la dignidad humana esta del lado del feto como de la madre.

“El argumento más socorrido, por lo menos en Alemania –no en general en el mundo-, reza que la clonación de humanos hiere la dignidad humana. Acerca del argumentar sobre la dignidad humana del hombre ya se ha dicho algo en las páginas 333 y siguientes. Este argumento es también correcto y necesario, pero su solides es sobrevalorada a menudo por muchos. La “dignidad humana como tal” es muy abstracta y general, por esto se puede decir casi todo de ella. Así, tanto partidarios como enemigos de la clonación de humanos invocan efectivamente la dignidad humana.”[990]

Pero en lo que nos interesa, en la dinámica grupal, también sucede lo mismo, precisamente por el carácter de prejuicio de las afirmaciones.

Así, por ejemplo, el naturalismo que esgrimen muchas culturas “adentristas”, como diría Merton, que afirma el derecho natural de un determinado grupo a existir, como el racismo, el evolucionismo, incluso el marxismo, que llama al naturalismo ciencia, es un argumento exactamente igual, usado por negros y blancos, por ejemplo, que sustenta a los unos y a los otros.

“La vida social se inicia con la desigualdad natural y debe continuar sobre esa base. Más adelante examinaremos detenidamente estas doctrinas; por ahora nos servirán para mostrar cómo puede ser utilizado el naturalismo biológico para sostener las doctrinas éticas más opuestas.”[991]

Las religiones, también, el ejemplo más paradigmático parece, siempre han escogido pueblos, a los hijos del verdadero dios, como el grupo real, con Popper ya habíamos recordado a Hobbes quien pensaba que la concepción de que los dogmas de la religión, si bien carentes de verdad, constituyen un recurso político indispensable y de suma importancia, con Merton lo decimos con otras palabras destacando dentro del marxismo, también algunos descubrimientos sociológicos que ya habíamos mencionado, que precisamente, por luchas ideológicas a veces pasan sin ser tomados en cuenta:

“Podemos añadir fácilmente otros casos de acuerdo en las ideas sociológicas erróneamente tomados por desacuerdos a causa de un conflicto general de valores o intereses entre sociólogos. Cuando los funcionalistas examinan la religión como mecanismo social para reforzar sentimientos comunes que contribuyen a la integración social, no difieren significativamente en su esquema analítico de los marxistas, quienes, si se convierte la metáfora sobre el opio del opio de las masas en una afirmación neutral sobre presuntas consecuencias, dicen lo mismo, sólo que evalúan de manera diferente esas consecuencias. En tal caso, la religión es contemplada como un medio para la explotación social.”[992] * [993]

Y es cierto, Marx era plenamente consiente de el papel de las ideas en los desarrollos sociales, también era plenamente conciente de que, generalmente, no eran estrictamente verdad, por eso su denuncia absolutamente valida y veraz de la religión y el capitalismo como ideologías, como ideas manipuladoras de masas y, además, falsas, pero, al igual que estas ideas, Marx también manipuló la realidad, y fue tan sagaz que denunció a esas falsas ideas como ideologías, pero, cuidando siempre, de diferenciarlas de sus ideas, es decir, como todas las ideologías, la ideología de Marx tacho de falsas al resto, con el nombre, para él, despectivo, de ideología, y reclamó el sitial de verdad dentro del mundo, lenguaje humano, de su mentira señorial, por el camino de apartar a su ideología del mismo concepto de ideología, llamándola ciencia. De esta manera hizo real su capricho, su prejuicio, que agrupa a seres que sólo por casualidad histórica y las ideas marxistas resultaron siendo iguales, el proletariado.

Marx sustituyó la mentira señorial de Hegel, el concepto de nación, por su propia mentira, prejuicio generador de cohesión grupal, la clase.[994]

Por eso:_ “También se ha señalado a menudo que Marx, en su teoría, subvaloró la significación social de sus propias ideas morales.”_[995], pero, no es en verdad un menosprecio, humanamente Marx, ideológicamente, enmascaró sus propias ideas morales llamadores ciencia, y así diferenció, justifico por encima de, artificialmente, ideológicamente, su ideología, ciencia para él, de las demás.

Las ideologías adentristas pues, se componen mayormente de prejuicios, primero, porque siempre el afirmar la igualdad de seres absolutamente aislados es errado, como vimos, pueden haber muchas coincidencias históricas, de situación, entre individuos, pero, por un lado, eso no los hace iguales, y, por el otro, cada individuo comparte muchas otras coincidencias circunstanciales con otros individuos, lo que justificaría la lealtad a esos otros status tanto como al status dominante, y, segundo, son mayormente prejuicios porque de antemano la bondad intrínseca de los grupos esta establecida, ante_dicha_, previo a un juicio esmerado, la moralidad del grupo que se quiere justificar ya está establecida, la ideología que lo acompaña sólo es un pomposo adorno y simple proselitismo que, escarbando en los dichos humanos, rumiando su propia porquería, trae a vigencia ideas que apoyan el juicio, perjuicio, moral, y dejan en el olvido las que no.

La ideología, en conclusión, para el grupo, es el prejuicio, en su mayor parte, es el ideario que agrupa seres discontinuos, que distingue sin razón, que agrupa sin razón, entre seres absolutamente aislados, es la manera de afirmar superioridad, de mostrar a los competidores, de manera grupal, a la usanza humana, el deber de existir propio y el deber se extinguirse ajeno, es la justificación de la existencia propia, la afirmación, el dicho de verdad, del derecho de vivir, grupal, y la justificación de la sangre ajena. La ideología, para el grupo, también es su cohesión.

En palabras ajenas, recordando autores que reconocieron de alguna manera este hecho, citamos a Timasheff citando a Giddings:

“La conciencia de índole según Giddings, es un estado de conciencia en el que todo ser reconoce a otro ser conciente como de su misma índole… La conciencia de índole es un estado mental agradable que comprende la simpatía orgánica (subconsciente), la percepción de las semejanzas, la simpatía reflexiva, el cariño y el deseo de reconocimiento. Unidas mediante la conciencia de índole –dice Giddings-, las mentes individuales actúan unas sobre las otras de tal manera que sienten simultáneamente las mismas emociones, llegan a los mismos juicios y a veces obran de concierto. Mediante esa interacción nace la mente social.”[996]

10.7.8. En fin, lucha

De esta manera pues llegamos al final de lo que para nosotros son las funciones de la ideología, si aceptamos lo que para éste trabajo es ideología, así, nombramos la función de autodescripción, de autoconstrucción, que el humano ejerce sobre sí mismo a través del lenguaje definiéndose lo mismo que a su grupo, por encima de lo ajeno, nombramos la función de “engranar” las diferentes “almas” humanas en roles, lo que tiene evidentes efectos funcionales en una “sociedad”, hablamos de la relación intima entre poder e ideología, hablamos de los efectos de la ideología en la seguridad propia, hablamos de los efectos de la ideología en la justificación de la fuerza, hablamos de el carácter de profecía que toma la ideología con el fin de espolear a los individuos y las masas, y hablamos de los efectos profundos de la ideología en el corpus de un grupo, en fin, como vemos, todas cosas fundamentales en la existencia humana. Pero, si se sigue lo que dijimos en cada uno de estos apartes, una nota omnipresente en todas esas aquellas descripciones es el componente funcional de la ideología dentro de la lucha humana por sobrevivir.

Como hemos querido destacar a lo largo de todo este trabajo, la principal función que cumple la ideología, en la competencia que le presenta su medio ambiente, principalmente humano, es de servir de herramienta de lucha, de subsistencia, así pues, nos alistamos a analizar esta función, destacando que este aparte puede ser un buen vademécum de todo lo que para el humano significa la ideología, lo cual puede complementarnos o servir de resumen de todas las anteriores funciones descritas.

Empecemos por un intento de crítica de una de las concepciones ideológicas más arraigadas entre nosotros, la democracia, que, si no nos causa asfixia, será un buen material introductorio de todo lo que queremos decir.

Para mí, la democracia y el contractualismo, son dos ideas profundamente emparentadas, ambas se basan en concesiones y acuerdos, la democracia es la participación de intereses contrapuestos, manifestados de una forma pacifica, donde las mayorías son el oráculo de decisión, el contractualismo, también es el conflicto de intereses privados, en pro de un interés común que generalmente se la ha llamado seguridad, la única diferencia relevante que encuentro entre una y otra es la necesaria manifestación, por definición, popular de la primera. Pero, aun en un contrato como el que proponía Hobbes, basado en el poder de un soberano:

“Aun el tirano más poderoso depende de su policía secreta, de sus secuaces y de sus verdugos. Esta dependencia significa que su poder, por grande que sea, no es incontrolado y que, por consiguiente, debe efectuar concesiones, equilibrando las fuerzas de los grupos antagónicos. Esto significa que existen otras fuerzas políticas, otros poderes aparte del suyo y que sólo puede ejercer su mando utilizando y pacificando estas otras fuerzas. Lo cual demuestra que aun en los casos extremos de soberanía no poseen el carácter de una soberanía completamente pura. Jamás puede darse en la práctica el caso de que la voluntad o el interés de un hombre (o, si esto fuera posible, la voluntad o el interés de un grupo) alcance su objetivo directamente, sin ceder algún terreno a fin de ganar para sí las fuerzas que no puede someter. Y en un número abrumador de casos, las limitaciones del poder político van todavía mucho más lejos.”[997]

O en la democracia, aunque Popper intente restar importancia al concepto de mayorías subrayando su “función”, capricho, prejuicio de Popper[998], de proteger a las instituciones del advenimiento de la tiranía, la democracia también son concesiones y acuerdos realizados de manera ritualizada, ni el mismo Popper hablando de ello logró matizarlo pues precisamente estos acuerdos son los que logran los objetivos que propone:

“Vista desde este ángulo, la teoría de la democracia no se basa en el principio de que la mayoría debe gobernar, sino más bien, en el de que los diversos métodos igualitarios para el control democrático, tales como el sufragio universal y el gobierno representativo, han de ser considerados simplemente salvaguardias institucionales…”[999]

Así pues, aunque a Popper no le agradase la idea, la democracia antes que el capricho de este autor, es un método ritualizado que pretende la averiguación de la voluntad de un pueblo, decir lo contrario es necio, es contrario a todo lo que sobre democracia se ha dicho y es un intento casi infantil de tomar la bandera democrática con propósitos propios, por más loables que parezcan. Es por esto que creo que podemos analizar ambas ideas en conjunto y ambas pueden compartir nuestras críticas, pero más importante, nos pueden poner de presente lo que en realidad queremos decir, definir, con el término ideología.

Continuando entonces, para mí, desde un principio, hay un aroma, una esencia, en éste trabajo diríamos, un prejuicio, que está en los cimientos de estás dos ideas, la concepción, la fe, la arraigada posición ideológica de que: “en el acuerdo está la verdad”.

Pero veamos pues la premisa fundamental, la condición sin la cual no existen estas ideas, el acuerdo.

La idea del acuerdo trae a nosotros, ideológicamente, una, en mi opinión, falsa concepción, un prejuicio, una opinión previa y tenaz de algo que no se conoce suficiente, pero que es fundamental para nosotros, nuestra fe en el acuerdo es el fundamento mismo de nuestra existencia, nos define, nos otorga roles, fundamenta nuestro poder y el poder ajeno, nos otorga la seguridad del numero, une ese numero heterogéneo, es la misma fe en nuestro futuro, en fin, es nuestro mundo.

Pero, que tan cierta es esa fe nuestra, esa convicción ideológica de que en el acuerdo está la verdad, muchas veces hemos visto, por ejemplo, que la democracia, ese contrato de ejecución sucesiva, variante por la imprevisión[1000] social que nos describe Heráclito, más que una expresión popular es un artefacto resonador de alguna expresión individual, que por estar revestida de esta formalidad, adquiere el carácter de ciencia, de verdad, de justicia.

Las concepciones fundamentales de la democracia, basadas en el acuerdo, son pues, primero que la formalidad señala la esencia, la ritualidad señala la verdad, casi sin preocuparse por la verdad misma, la fe hoy pues está depositada en el voto, en la participación, es la afirmación, ideológica, de que si todos nos equivocamos, no es un error; y, segundo, que los intereses de una sociedad se ven representados en la discusión política lo cual construye una forma de bien según su interacción, que en virtud de esta misma interacción, resulta ser ontológicamente el bien.

Pero veamos está participación, hoy mayormente representativa (lo que en parte mella una verdadera participación), un poco más a fondo.

En cuanto a la segunda concepción fundamental de la democracia, la representación de intereses, este parece ser un argumento fuerte en pro de la democracia, así:

“EL PENSAMIENTO político liberal se desarrolló principalmente como elaboración de dos ideas sociales o morales: que la política es, esencialmente, el arte de llegar a acuerdos no coactivos entre intereses antagónicos y que los procedimientos democráticos son el único camino efectivo para llegar a esos acuerdos.”[1001]

Pero en cuanto a éste concepto de representación de intereses, vemos que es una idea, hoy, realmente discutible.

El concepto de representación de intereses parte de la premisa de la existencia de intereses individuales dentro de toda sociedad, algo absolutamente veraz como pocas cosas en la vida, pero vemos que aunque esto sea así, hasta para los creyentes, en la democracia, más que el resultado de la interacción de dichos intereses, los de la mayoría, los de todos, los intereses que resultan representados gran cantidad de veces son los de sectores minoritarios de población.

Por ejemplo, es curioso ver como la sensación común de las personas sobre sus gobernantes es que, más que la elección de un programa, se está eligiendo un candidato, a nadie se le ocurre preguntarse, cuando critica a algún dirigente político, cuales fueron sus promesas a la hora de postularse para un cargo, según éstas los gobernantes deberían ser juzgados si en realidad representaran los intereses de sus votantes pues sus votantes, según ésta fe, los eligieron pues sus intereses se veían representados en dichas promesas.

Es más curioso aun, ni siquiera los mismos gobernantes son concientes de la supuesta representación de intereses bajo la cual actúan, que en ocasiones los justifican en su actuar, veamos un ejemplo, en Colombia, el presidente actual, Álvaro Uribe Vélez, evidentemente, fue elegido con un, casi único, propósito, acabar con la guerrilla de las FARC-EP, sólo ese propósito explica los niveles de popularidad de éste personaje, pero, ante las constantes críticas a su “política de seguridad democrática”, a su presunto autoritarismo, nunca, por lo menos yo nunca lo he oído, una defensa basada en éste argumento, si la democracia fuera realmente esta representación de intereses los argumentos serían simples, dicho presidente le bastaría con decir: “esa es la voluntad del pueblo soberano de Colombia”, “esa es, con extranjerismos snob, the public choice”, como nos enseñaron que algunos dicen, en la cátedra de Hacienda Pública, ante las constantes críticas de gobernantes extranjeros como el presidente actual de Venezuela, Hugo Rafael Chávez, la respuesta de Uribe debería ser sencilla: “presidente Chávez, así su verdad, su ideología, le indique que la verdad no me acompaña, y que sí lo acompaña a usted, bajo la lógica de la ideología democrática, mi ideología (supondremos para éste trabajo por el apelativo de “democrática” para la seguridad que ofrece), yo tengo la razón pues, las nutridas votaciones a mi favor y la amplia popularidad que me acompaña, así lo indican, pues yo represento el interés predominante del pueblo de Colombia que exige el exterminio de las FARC-EP, usted presidente, parece no poder decir lo mismo en su país”, incluso, en frente de la misma guerrilla de las FRAC-EP, el argumento es el mismo: “ustedes, guerrilla de las FARC-EP, su apelativo de ejército del pueblo (EP), es falso, bajo la lógica de la democracia que profeso (así lo afirma el apelativo de “democrática” de la seguridad que ofrece), y que ustedes también parecen profesar, por el calificativo de ejército del pueblo (EP), la verdadera representación del pueblo, por las amplísimas votaciones y mi inmensa popularidad, la detento yo, el Presidente de Colombia, o (para que algunos entiendan) Álvaro Uribe Vélez”.

Es esto pues lo curioso, ni los gobernados parecen recordar que antes que un personaje eligieron, o debieron elegir, las palabras que los representaran, ni los gobernantes parecen recordar que antes que sí mismos y su brillantez son ejecutores de una voluntad que es manifestación de intereses contrapuestos, bueno, al menos esa es la premisa democrática.

Esta es la realidad, parece, de esta institución (lo observó ya un astuto observador, quien con sus mordaces críticas hizo frente a la democracia, lo cual era muy contrario a él mismo), lo cual, en opinión de muchos (los que sufren de asfixia, claro, en mi opinión) podría ser lo que dañó mi juicio.

“La descripción que nos da Platón de la democracia es una parodia vívida pero fuertemente hostil e injusta de la vida política de Atenas y del credo democrático enunciado por Pericles en forma no superada aún, unos tres años antes del nacimiento de Platón. (En la última parte del capítulo 10, se analiza el programa de Pericles). La descripción de Platón constituye una brillante pieza de propaganda política, y podremos apreciar todo el daño que ha hecho si consideramos que un hombre como Adam, excelente estudioso y editor de la República, no logra resistirse a la retórica con que Platón denuncia a su ciudad natal. Así, escribe Adam que ‘la descripción de Platón hace de la génesis del hombre democrático es una de las piezas más sublimes y convincentes de la literatura de todo género, antigua o moderna’. Y cuando el mismo autor prosigue diciendo que ‘la definición del demócrata, como el camaleón de la sociedad humana lo pinta de una vez por todas’ se advierte que Platón logró volver al menos, a este pensador, contra la democracia, por lo cual cabe preguntarse cuánto daño no habrá causado su ponzoñosa retórica en mentes desprevenidas y menos poderosas…”[1002]

La descripción interesada de Platón, su pensamiento entero en contra de la democracia, nos pone de presente pues (gracias a la lucha ideológica, a la desconstrucción, a la descalificación de ideas contrarias a las propias, actuar eminentemente humano en pos de la lucha), las grandes debilidades de la supuesta representación de intereses que se debería dar en la democracia, lo cual es un postulado esencial de ésta ideología.

Así pues, la representación todos los intereses contrapuestos de una “sociedad”, en la democracia, en verdad no se da, ni siquiera los de la mayoría, quizás por ignorancia, tanto de lo que verdaderamente el proceso democrático es, como por la diferencia que crea la ignorancia relativa entre individuos que no han tenido las mismas posibilidades de instrucción, o quizás también, añadimos, se causa por la imposibilidad de una verdadera representación de todos los intereses, o, además, por el aprovechamiento de esta situación por individuos que hacen primar sus intereses a los de la colectividad, como nos lo denuncia Platón en muchos apartes de su obra, pero en verdad toda esta problemática hace que efectivamente la descripción de la democracia como: “el único método para llegar a acuerdos no coactivos entre los intereses contrapuestos de una ‘sociedad’”, sea algo, a la manera de descalificar de Marx, utópico.

Pero esto no es lo importante, esto no es lo que queremos resaltar, además, nunca me han gustado este tipo de críticas, las criticas meramente formales, este tipo de “problemas” de la democracia podrían ser resueltos con relativa facilidad, por ejemplo, a través de la educación, tanto en cuanto a lo que verdaderamente el proceso democrático, teóricamente, es, como también a una educación que permita una participación en pié de igualdad, y claro, también mecanismos, podrían ser tecnológicos, que permitan ir reemplazando la representación por la participación, al menos en alguna medida.

Pero entonces continuando, vemos pues que esa pretendida representación de intereses hoy es algo muy ajeno a la democracia, antes que representación de todos, de la mayoría al menos, de los intereses de una “sociedad”, es el triunfo de los intereses de algunos, lo que nos da pie para__analizar la primera concepción fundamental de la democracia, que es lo que en verdad nos interesa en este trabajo.

Así, como lo vimos, la primera concepción fundamental de la democracia, el primer acto de fe, fundamental para esta ideología, es que en el acuerdo está la verdad.

Esto nos pone de presente, protuberantemente, la importancia de la ideología en el actuar humano, como dijimos ya, la representación de intereses de una sociedad dentro del proceso democrático es algo que en realidad no se da, quizás se haya intentado, pero hasta ahora no han sido más que esfuerzos, por lo tanto, si esta representación de intereses de la mayoría en verdad no se da, entonces, por conclusión, se da lo contrario, la representación, el imperio, de intereses de un grupo de individuos relativamente pequeño. Sabine nos describe lo que el marxismo, Marx, nos diría:

“En comparación con las libertades indefinidas que atribuía a una sociedad socialista, definía los derechos tales como el sufragio y los métodos políticos como la representación, como simples formalismos o disfraces de un despotismo disimulado de clase.”[1003]

Pero, entonces, si aquel sustento del poder, que justifica la violencia del Estado, que es la idea de la representación de los intereses de los individuos de un grupo, en realidad no se da, entonces, qué sustenta este poder, ¿qué sustenta a los grupos que llamamos “sociedades democráticas occidentales”?

Y, respondiéndonos sin más preludios, respondemos que es la fe, la creencia, el prejuicio, la ideología, que sustenta este proceso, el proceso democrático.

La ideología que sustenta este proceso, la democracia, es la antigua fe de que este proceso en realidad se da, la representación, es la visión prejuiciosa de esta verdad humana.

Y, además, mucho más ejemplificante de lo que queremos decir, es la fe, creencia, prejuicio, de que A TRAVÉS DE ESTE PROCESO SE HALLA LA VERDAD, se halla la justicia, esta fe, esta ideología, es lo que sustenta a estos grupos.

Esto es lo que permite a los poderosos, a los que por su poder sus intereses en verdad se encuentran representados, decir verdad, el proceso democrático, la cantidad de rituales que en el se presentan, permiten a ciertos individuos, en merito de respetar estas ritualidades, decir verdad, si lo que dicen algunos que es la justicia, la verdad, la ciencia, atravesó el proceso democrático, automáticamente, socialmente, este dicho se transforma en verdad, es vere-dicto.

Es por esto que en Roma, por este mismo pensar, para los compromisos jurídicos la falta de una causa no era óbice para el surgimiento de dicho compromiso, precisamente por la fe en las formalidades[1004], el compromiso, su forma, estaba por encima de las motivaciones.

“El principio causal, es decir la esencialidad de la causa, formulado por el Código Civil francés (art. 1331), fue recogido por el Código Civil italiano de 1865, y significó, históricamente, el rechazo de la idea de la vinculatoriedad de la nuda promesa, es decir, de la idea por la cual el compromiso jurídico del sujeto depende, exclusivamente, de la palabra dada.

El principio no se remonta al derecho romano, en donde se ignoraba la concepción de la causa como un elemento constitutivo del negocio jurídico.”[1005]

Es pues la fe, la antigua fe, de juristas pasados, de que “lo contractual es lo justo”.

Esta es la antigua fe en la vox populi que es_ vox dei_, que valida, por la fe en el consenso que es dicho divino, todo dicho humano como verdad, el concierto, el acuerdo, a pesar de ser rebatido (pues nunca hubo un contrato semejante, nunca el Estado fue instituido y, además las leyes antes que acuerdo son costumbre[1006]), para el humano, para las sociedades democráticas occidentales, por la fe que en él se deposita, ideológicamente, es el fundamento de la verdad social de éstas llamadas sociedades democráticas. Esta es la antigua fe en la vox populi que es_ vox dei_, que es ideología, es evidentemente un acto de fe que indica que la comparecencia de todas las voluntades crea verdad, que en la reunión de los fieles, conmemorando el acto de la cena, se presenta el mismo Jesús.

La comparación del dicho del hombre, en el consenso, en la democracia, con el dicho divino, no es una casualidad.

Así pues, en la democracia, importa poco que se cumplan los presupuestos que esta misma teoría se plantea, poco importa que en verdad los intereses de la colectividad se vean representados o no (esto pudiera efectivamente suceder, aunque en realidad creo que es muy difícil, ya que si algo ha demostrado el derecho es que la autonomía de la voluntad en los contratos es una utopía pocas veces alcanzada, entre las partes generalmente se presentan desigualdades que evitan la aparición de una verdadera voluntad, es decir, libre), lo que verdaderamente importa es el mantenimiento de la fe.

Repitamos, la democracia se basa en la representación de intereses y la fe en el averiguamiento de la verdad a través del consenso, pero, más que verdad y representación de la mayoría de intereses, la democracia, hemos visto, es el triunfo de intereses de unos pocos, que ni tan siquiera son de la mayoría, pero, ¡esto en realidad no importa!, lo que importa, para el grupo, para las sociedades democráticas occidentales, es la fe en que este proceso en verdad se da, es la fe en que en verdad los intereses se encuentran representados, y claro, la fe en que en verdad la verdad es verdad si se averigua por el rito, los procedimientos democráticos.

Así pues, a través de esta crítica, quiero poner de presente, de nuevo, la importancia de la ideología para el humano, la democracia, como ideología, es el fundamento de las sociedades democráticas occidentales, sustenta sus leyes, le da el rol genérico de ciudadano a los miembros del grupo, por lo mismo sustenta su cohesión, sustenta el poder a través de la fe en el consenso, el voto, profetiza el triunfo, por ser “el único camino para llegar al consenso”, de las sociedades occidentales, las define, en fin, es un artefacto de lucha humana.

En la democracia, entonces, en realidad no importa si sus presupuestos se cumplen, si se expresa en verdad la voluntad del pueblo, si hay una verdadera representación, la democracia, la ideología, es fe, creencia colectiva, en un dicho de verdad que sustenta la propia existencia, en la democracia lo que importa es la ilusión de verdad que trae el proceso democrático, la ritualidad, más que la misma verdad, sin esta ilusión nadie creería y los grupos, sin esta fe y basados en la democracia, serían imposibles, esta antigua fe, la ilusión de verdad que nos trae, ideológicamente, la democracia, es el fundamento de los grupos democráticos y de la existencia de los individuos en ellos, la democracia es ideología, en el sentido que le hemos dado en este trabajo. Es decir, en otras palabras, permítanme la redundancia de palabras e ideas, la ideología no es necesariamente falsa, ¡pero esto en realidad no importa!, desde que se crea, desde que exista fe, lo cual se logra por la misma ideología y su pretensión de verdad, o, mejor, lo que se logra por la misma ideología como herramienta de sustentación de la verdad humana.

Este es pues el concepto de virtud y de fortuna que nos trae Maquiavelo, la fortuna presenta al humano un escenario peligroso, la competencia en contra de seres inteligentes, los mismos humanos, y la virtud del humano, es decir, su inteligencia, su capacidad de agruparse, de producir lenguaje, de poder re-presentar conceptos en el lenguaje, hacen que se produzca la ideología, su original método de lucha.[1007]

Era entonces necesario a Moisés encontrara al pueblo de Israel en Egipto, esclavo y oprimido por los egipcios, de manera que ellos, para salir de la esclavitud, se dispusieren a seguirlo.” (Subraya fuera de texto)[1008], y a creerle, o mejor, por creerle.

“Convenía que Rómulo no cupiese en Alba y que hubiese sido expósito al nacer, queriendo que llegase a ser rey de Roma y fundador de esa patria. Era necesario que Ciro encontrase a los persas descontentos con el imperio de los medos y a los medos ablandados y afeminados por la larga paz. No podía Teseo demostrar su virtud si no encontraba a los atenienses dispersos. Estas ocasiones, por lo tanto, hicieron felices a estos hombres, y la excelente virtud de ellos hizo que la ocasión llegara a ser famosa; de donde la patria de ellos fue ennoblecida y llegó a ser muy feliz.”[1009]

Continuando entonces, como vemos, el humano necesita creer, tantos años viviendo dentro del lenguaje hacen que le sea imposible escapar a tener alguno, esto es lo que llamamos asfixia, razón por la cual haremos otra crítica, esta vez más directamente al humano, lo cual espero nos sirva para comprender mejor este aparte.

El humano pues, prefiere creer en nada a no creer en nada, desde las agrupaciones más simples de individuos, sus creencias, su ideología, son esenciales para su existencia, algo que ya explicamos y que profundizaremos en este aparte, con Freud vimos ya que hasta en la reunión de dos individuos, desde el primer momento, se da la pugna por el lenguaje, por dominar la verdad hablada, humana, la pugna por la superioridad moral, pues el lenguaje es el centro de poder humano, lo que se traduce, como es obvio, en escalas sociales mayores.[1010]

“Claro está que las diferencias entre las formas de vida griega y la polinesia son múltiples, pues según se ha reconocido plenamente, no hay uniformidad en el tribalismo, o sea, no hay una ‘forma de vida tribal’ típica y común a diversas sociedades. A mi juicio, sin embargo, pueden observarse algunas características comunes, si no a todas, por lo menos a gran parte de estas sociedades tribales. Me refiero a su actitud imbuida de magia o irracionalidad hacia las costumbres de la vida social, y a la correspondiente rigidez de estas costumbres.”[1011] * [1012]

El humano pues, su actitud, está imbuida de magia y de irracionalidad, es esta la sociedad cerrada de la que habla Popper, sus costumbres, leyes grupales, por la costumbre humana de vivir en el lenguaje y la relación de esta actitud con su subsistencia, hace que el humano tome estas creencias de la misma forma que las leyes naturales, y hace, por esto mismo, que de ellas no pueda escapar, el mismo Popper, después de criticar el tribalismo, este encierro en el que aun vivimos, encierro en el lenguaje, nos habla de la ética, la verdadera, con su exigencia de igualdad, libertad y ayuda a los necesitados.[1013] Es a esto a lo que nos hemos querido referir durante todo este trabajo, no dudo de la bondad del sentimiento moral de Popper, su corrección política hoy, pero ni aun este autor notó que sus sentimientos morales, afirmándolos como innegables, también son una expresión de esa actitud imbuida de magia e irracionalidad que tanto desprecia, afirmaciones como estas, la moralidad de Popper, sólo son expresión de un gusto personal, capricho, para nada criticables, pero para nada verdaderos, reales, en un sentido universal y no humano.

El humano pues, no sabe vivir fuera del lenguaje, que hace realidad, verdad, sus ideas, prefiere creer en nada a no creer en nada, y esto se ve reflejado, por ejemplo, nuestra crítica anunciada, en el conservadurismo de su actuar, durante milenios hemos visto cómo, muchas veces, las mismas ideas, polvorientas, son usadas una y otra vez en las luchas humanas. Popper en la obra que comentamos en este trabajo, nos denunció claramente la presencia de historicismo en muchos pensadores, Heráclito, Platón, Aristóteles, Hegel, Marx, las mismas ideas pues, durante siglos, han servido de igual manera a idénticos propósitos, la superioridad moral, el dominio del lenguaje, de la ideología de un grupo, y a pesar de haber sido rebatidas, de haberse comprobado su falsedad por grupos y pensadores rivales, esto al humano no le importa, el humano prefiere, debe, necesita, creer en algo, su vida, su evolución, se ha basado en la existencia dentro de las ideas, dentro del lenguaje, su lucha por sobrevivir, sus revoluciones en contra de opresiones, se han basado en el dominio del dicho social, la verdad humana, el lenguaje, la ideología. El humano pues no sabe vivir fuera del lenguaje, lo que demuestra lo que decimos en este trabajo y demuestra la importancia de la ideología en la vida humana, es su subsistir. Veamos algunos ejemplos más de lo que queremos decir.

Muchas veces en las luchas humanas se presenta este conservadurismo, en la religión, otro ejemplo tanto de_ conservadurismo_ como de ideología, son conocidos por todos los argumentos utilizados por ateos y creyentes externos (ateos que lo son por ser contrarios), en contra de este tipo de creencias, “no es el Dios verdadero” dicen, “sólo Jesús es el camino la verdad y la vida”, “respetamos sus creencias pero están equivocados”, y, aunque es evidente para los creyentes que estos mismos argumentos, y muchos otros, socavan tanto los cimientos ajenos como los propios, con gusto son usados en la batalla_ ideológica_, sin reparar en las inmensas similitudes de sus creencias.

El zoroastrismo, por ejemplo, es visto por muchos como el origen de muchas ideas religiosas que comparten las religiones actuales principales, lo que pone en evidencia su gran similitud, así se le atribuye el origen para estas religiones y algunas otras de la idea de alfa y omega, el monoteísmo, a pesar de su etapa contraria y la percepción por algunos como henoteísmo, la idea de una ley eterna, la idea de la elección moral (buenos pensamientos, buenas palabras, buenos actos), el salvacionismo, el mesianismo (ambas comunes a muchas religiones sin necesidad de relación), incluso la profecía del salvador, Peshotan, la lucha del el bien contra el mal, en el budismo en el simbolismo de la luz, ideas como el igualitarismo, respeto a las formas vivientes, ecologismo, trabajo duro y caridad, lealtad y fidelidad a la familia, la comunidad, el país, en fin…[1014]

Veamos más ejemplos de este conservadurismo que, sorprendentemente, se da en el animal inteligente: la moralidad judía, para Nietzsche, es introducida sagazmente por los judíos a través de la parodia de un dios en una cruz (poderoso golpe visual, ideológico), parodia, según este autor, propiciada por los mismos judíos.

La moral judía, su sistema de valores, se encuentra presente en el cristianismo, en las construcciones jurídicas romanas post-Cristo, más después de el acogimiento de Jesús como dios, se encuentra presente, por estos canales, en la Europa medieval, y en las ideas morales de Popper.

La idea de soberanía de Hobbes, de lo que ya hablamos, que defendía al partido monárquico de los ataques ideológicos del partido parlamentarista, fue usada posteriormente por el liberalismo[1015]… en fin.

El conservadurismo comienza revoluciones, pues el poder es estático, los poderosos están donde quieren estar y los oprimidos buscan tomar el puesto de los poderosos: “los hombres cambian de buen grado de señor, creyendo mejorar, y esta creencia les hace tomar las armas contra él…”[1016]

Pero esa situación, paradójicamente, antes que generar renovación, innovación, se ha presentado que estanca más a los humanos, a sus ideas, una y otra vez ideas mil veces rebatidas, desenmascaradas, desconstruidas por las revoluciones humanas, que por ser humanas son ideología, vuelven una y mil veces a ser usadas. Mil veces se ha tomado las armas por un dios, mil veces por una profecía, por el procedimiento vacío de la democracia, por la evolución de la especie, en fin, mil veces por la superioridad moral, y el humano sólo ha logrado dar muerte a otros humanos, nunca a las ideas.

El conservadurismo, pues, es una prueba de lo que digo, muchas veces durante la historia se ha visto como ideas profundamente rebatidas, como la idea de un dios, la idea de un destino, el socialismo, el proteccionismo, el estructuralismo, el capitalismo, el liberalismo, el neoliberalismo, la superioridad racial, sexual, filosófica, política, una y mil veces vuelven a ser usadas, porque el humano es incapaz de vivir afuera de la idea, de la ideología (a pesar de su ya comprobada falacia, en cada caso).

Las ideas pues, se transplantan, se conservan, por múltiples factores, por la reputación de los autores, como los clásicos griegos, por la reputación de las lenguas, como el latín, por afinidad cultural, como las tomas de los vecinos descritas por Maquiavelo, por fines inmediatos y circunstanciales, como la conversión por Marx del ciudadano de Hegel en proletario, por la misma dificultad que presenta el cambiar de ideología para un humano[1017], lo que prueba aun más lo que digo, pero nunca por ser verdad, las desconstrucciones, los argumentos igual de tradicionales, de viejos y polvorientos, en contra, al humano lo tiene sin cuidado, por la necesidad de una ideología.

Así pues, es que creo que este conservadurismo que se presenta algunas veces, muchas si se piensa a priori las posibilidades del humano, demuestra en algo lo que digo, es paradójico que el ser inteligente se estanque en su inventiva con su talento, virtudes, pero vemos entonces como muchas veces las mismas ideas son esgrimidas, Popper, por ejemplo, nos denuncia nítidamente las profundas similitudes entre los historicismos de diferentes autores, Platón, Aristóteles, Hegel, Marx, los más importantes, ideas que se traducen también en el evolucionismo, las ideas raciales, etcétera; como es evidente, sin necesidad de estudios juiciosos como el de Popper, estas ideas utilizan prácticamente los mismos argumentos siendo su única diferencia el color, en el caso del rasismo, con los argumentos de género sucede lo mismo, el capitalismo ha sido llamado liberalismo, neoliberalismo, el socialismo, después de un ciclo es llamado intervencionismo, proteccionismo. Y a pesar de que grupos e individuos contrarios, durante la historia, desenmascararon sus debilidades, desconstruyeron esas ideas, las mismas ideas que perdieron vigencia en un momento determinado por ser falsas, vuelven a tomarla por ser contrarias a las dominantes, igual de falsas, o lo que es más paradójico, por su originalidad, todo porque es preferible, para el humano, creer en nada a no creer en nada, adaptativamente.

Y con estas críticas siempre surge una pregunta, casi una crítica a la crítica del actuar humano, el humano, profundamente desconcertado ante la falsedad, mayoritaria, de sus creencias, porque no sabe sino vivir en el lenguaje, ante el miedo pánico y la asfixia que le produce el ubicarse afuera de lo que cree, ve en lo que llama nihilismo el mayor de los demonios, lo cual es absolutamente justificado pues una crítica a la ideología, como ya lo vimos, es una crítica a la propia existencia, algo que, para un ser vivo, es un imposible.[1018]

“…Y si se arguye que hay que aceptar las normas en razón de su autoridad, puesto que somos incapaces de juzgarla, entonces tampoco podemos juzgar si sus pretensiones de autoridad son o no justificadas o si no estaremos siguiendo un falso profeta- y si se sostiene que no existen los falsos profetas –dado que las leyes son de todos modos arbitraras, de manera que lo único que importa es poseer algunas leyes- cabría preguntarse, por qué es de tanta importancia, en definitiva, tener esas leyes; en efecto si no existe patrón alguno de referencia, ¿por qué no habremos de elegir la prescindencia de toda ley? (Quizás esas observaciones basten para poner de manifiesto las razones que justifican mi creencia personal en que los principios conservadores o autoritaristas constituyen habitualmente una expresión de nihilismo ético, es decir, de un extremo escepticismo moral, de falta de fe en el hombre y sus posibilidades.)”[1019]

Y la pregunta es, ¿acaso es el nihilismo la respuesta?, ¿entonces no debemos creer en nada?, ¿esto no representa una falta de fe en el hombre y sus posibilidades?, pero la respuesta es que no es una cuestión de fe o deber creer (o sí), no es que debamos o no creer, como humanos, no es que debamos o no tener fe en nuestras posibilidades, como un deber en sí mismo, como algo intrínsecamente bueno, ¿por qué no habremos de elegir la prescindencia de toda ley?, se pregunta Popper, y la respuesta es lo que hemos querido decir durante todo este trabajo, para el humano, la prescindencia de toda ley es un imposible, el humano vive en el lenguaje, su sustento es la ideología por su carácter adaptativo, en el humano, la prescindencia de toda ley, así detectemos su falsedad, es una ingenuidad, por ahora, para el humano, el nihilismo, por ahora, mientras el humano siga en su profunda ignorancia sobre sí mismo, es una ingenuidad. __

Con Popper lo vemos claramente, representa un gran desafío vivir afuera de la ideología, claramente ve al nihilismo como un absurdo pues su existencia esta basada en las ideas, su caso lo hace evidente, después de criticar magistralmente a las ideas, prejuicios, de Platón, Aristóteles, Hegel y Marx, entre otros, vuelve a las ideas, a la ideología, a su exigencia moral de igualdad, libertad y ayuda a los necesitados[1020](ideas que enfrento Platón), que claro, para él si son ciertas, verdaderas, en oposición a las falsedades de los autores que critica, su capricho moral, sin ningún sustento (casi evadiendo el tema: dichas razones de sustento) más que antiguas ideas griegas, otros dichos humanos, y sus propios gustos, para él, son verdad, verdad humana, Popper tampoco puede vivir pues afuera de la ideología.__

Es por esto que muchos han afirmado que es preferible tener algún derecho a no tener ninguno, o como ya nos lo había dicho Nietzsche en este trabajo, casi freudianamente, para el humano es preferible querer la nada a no querer nada, lo cual, para el humano, es algo obvio, durante milenios su forma de subsistir, su adaptación al ambiente, a su ambiente predominantemente humano, ha sido refugiarse en las ideas, en la ideología, la pregunta de ¿si son tan falsas las ideas, las leyes, por qué no prescindir de ellas?, es una verdadera ingenuidad[1021], y la respuesta siempre va a ser la misma, por parte del humano, sin admitirlo siquiera consigo mismo ni con su almohada, por la misma importancia de la fe en su existir: al final, no importa si no hay explicación, las falencias explicativas, se debe tener normas, se debe tener ideología, lo único que no puede, debe, faltar, es la fe que proporcionan las afirmaciones de_ verdad_humanas, por la importancia vital de las ideas para la subsistencia de dicha especie, pues esa existencia, subsistencia, se da adentro del lenguaje, dentro de los grupos, dentro de la ideología.

En conclusión, ¿Por qué no prescindir de toda ley, de toda ideología?, porque para el humano es un imposible, lo cual se ve reflejado en el conservadurismo, en el conservadurismo que describimos se ve plasmado, claramente, que para el humano, a pesar de estar demostrada la falsedad de algunas ideas, si es necesario usarlas, se seguirán usando, impúdicamente, insolentemente, frescamente, pues puestas en la balanza la propia existencia y la verdad, adaptativamente, la verdad no pesará demasiado.

Entonces bien, continuando después de estas anotaciones, la ideología, para el humano, cumple diversas funciones las cuales, debo que decirlo, a mi parecer están todas relacionadas con la subsistencia misma, como lo subrayamos en cada uno de los apartes, así, nombramos la función de dotar al grupo de roles, la función de justificar el poder de algunos, la función de incubadora o fuente de seguridad humana, la función de justificación de la coacción, de profecía, la función de cohesión grupal y la función de autoconstrucción, la cual puede ser la más humana de las funciones, el humano, antes que ser definido, que ser un objeto de observación, para él, es una construcción, lo que, adaptativamente, se ve enfrentado a otras construcciones humanas en una guerra justificativa, el vencedor del torneo merece, debe, vivir.

Pero bien, sobre cada particular ya hay un aparte en este capítulo, ahora quisiera subrayar brevemente otras funciones que para el humano cumple la ideología que por estar mucho más directamente relacionada con las luchas humanas, luchas humanas por la supervivencia en un ambiente principalmente humano, decidí incluirlas dentro de este aparte.

Como ya lo subrayamos bastante, el método principal de lucha del humano es su existencia grupal la cual se organiza por medio de la ideología, el humano pues, algunos lo definen como el animal que fabrica artefactos, a través de la ideología, se dota a sí mismo de artefactos útiles para su lucha, lo que comúnmente se ha llamado instituciones.

“Por referencia a nuestra propia actividad, conciente y proyectiva, por ser nosotros mismos fabricantes de artefactos, calibramos lo <> o lo <> de un objeto cualquiera.”[1022]

El humano pues, se dota a sí mismo de los grupos como ya lo habíamos dicho a través de la ideología, ya habíamos señalado que a menudo muchos grupos humanos sólo destinan la palabra hombre para miembros de su grupo[1023], el humano crea pues su propio artefacto de incubación, el cual nunca abandona.

Y estos artefactos, los grupos, están organizados, como ya lo vimos con Sabine, por la organización política y social, que es ideología, pero esta organización nos es un hecho universal, la ideología fundamenta pues, hace real, verdad, vere-dicto, particulares tipos de organización política, lo que comúnmente se conoce como instituciones.

El humano pues, establece o funda determinados tipos de organizaciones políticas o sociales, y esta es una licencia que sólo se le permite gracias dominio de la verdad social, la ideología.

Así pues, vemos que en verdad no es muy importante que tipo de institución se funde para organizar un determinado grupo, el domino de la verdad, de la facultad de decir, de la ideología, permite fundar instituir casi cualquier tipo de organización social. Con Platón vemos, por ejemplo, solucionado, ideológicamente, el problema de ¿quién debe gobernar?, una institución-personal, si se pueden unir de alguna manera esos dos términos (Respuesta: Platón).[1024]__

Hobbes en verdad dimensiono que el monarca también era una institución que debía ser fundamentada socialmente, políticamente, ideológicamente, (sin que implique defender por esta afirmación aquí el partido monárquico).

Las instituciones pues, son ordenadoras del grupo, fundamentadas por la ideología, que por este mismo hecho, por fundamentar y ordenar el grupo, se convierten, convierten al grupo, en poderosas herramientas humanas en su lucha por subsistir.

Necesitamos de las instituciones, como de las palancas, por nuestro particular modo de existir, nuestro particular modo de existir grupal necesita de un orden, político y social, para alcanzar todo aquello cuya obtención exige una fuerza superior a la de nuestros músculos, nos asociamos pues para a enfrentar una bestia inteligente y social, el mismo humano, como las maquinas, las instituciones, los grupos, multiplican nuestro poder para enfrentarlo[1025]. He ahí pues clara la función de la ideología para la lucha humana, la ideología permite decir, con fuerza de verdad, como verdadera ciencia, nuestras instituciones.

Las instituciones, la ideología, hacen de la violencia algo burocrático y objetivo, por ejemplo, algo frío y externo a los deseos, en apariencia, pero lo más importante para nosotros ahora, la ideología, es un poderoso aparato humano que permite darle un cuerpo a nuestros grupos, lo que,_ adaptativamente_, es vital.

Otra función que cumple la ideología, y que queremos destacar ahora, es la capacidad de provocar el sacrificio en seres que cada vez más les cuesta realizar dicha conducta.

Como ya vimos junto con Bataille, el faraón representaba el hombre integral que toda la comunidad anhelaba, y para esta misma comunidad, el logro de ese tipo de hombre representado en un sólo individuo era suficiente, la comunidad, el resto de individuos, aceptaban su sacrificio en pos del espectáculo de un hombre, de al menos un hombre, integral.

Pero, la forma de existir humana, los grupos, siempre han estado y estarán en constante tensión debido a la misma tensión que produce en los individuos la sensación propia, como individuo, y la sensación grupal.

La pugna entre el individualismo y el grupo es una cuestión esencial para la existencia humana, la forma de vivir en grupo, de luchar de esta manera, así lo señala, pero, repitiendo, esta aspereza cada vez es más difícil de superar, cada vez más los individuos toman conciencia de sí mismos y el cada vez más toman conciencia de que lo externo a ellos no es ellos mismos, en particular para nosotros, los grupos. Ejemplifiquemos la cuestión.

Así, aunque los soberanos de hoy en día, reducidos a la razón, aunque yo no lo creería tanto, nos priven de la visión de “hombre integral” que la humanidad de antes quería tener, son ejemplos, los soberanos, de la impotencia por lograr un logro similar o idéntico en cada uno de los individuos del grupo.[1026]

El juego antiguo, y quizás el actual también, exigía que el espectáculo de los privilegios reales compensara la pobreza de la vida común[1027], lo que resalta la tensión que mencionamos.

Pero ya desde Egipto, lo que queremos señalar, ese espectáculo había dejado de soportar, sustentar, ese estado de cosas que sólo el faraón justificaba, la multitud revelada quiso parte de los privilegios exorbitantes de la nobleza divinizada, lo que revela la multitud francesa en 1879, cada individuo quiso, por ejemplo, la inmortalidad que hasta entonces únicamente el faraón, el soberano, disfrutaba, la multitud francesa quiso vivir estos privilegios por sí misma, por causa de la tensión que analizamos, el espectáculo de la gloria de los grandes lejos de satisfacerla amplificó los gruñidos de su cólera.[1028]

Aquí pues, se ve patente la importancia de la ideología para el grupo, el provocar hoy el sacrificio individual es una tarea mucho más dispendiosa.

La idea, la ideología de la religión para Kidd, en su evolucionismo religioso, era el motor de la evolución, con lo cual de alguna extraña manera yo estaría de acuerdo, es algo que hemos querido resaltar infinidad de veces en este trabajo, las creencias, la fe, son fundamentales para la existencia humana, pero, continuando, en el especifico tópico de el sacrificio, para Kidd, (algo con lo que, de alguna manera extraña, repito, estaría enteramente de acuerdo, aunque dejando de lado el evolucionismo y sin reducir todas las creencias humanas a la religión):

“…la razón no puede ser la causa fundamental del progreso, ya que la razón hace al hombre individualista y antisocial, mientras que la evolución ha sido primordialmente social y ha aumentado la cohesión grupal. La única fuerza que puede explicar el progreso es la religión, provista de sanciones sobrenaturales y capaz de alimentar una moral altruista.”[1029]

Pero, aunque sea una descripción magnifica de lo que quiero decir hoy la religión ya no es suficiente, pero, en esencia, el mecanismo es el mismo, la ideología, como genero, provee de sanciones_ sobrenaturales_ al comportamiento egoísta y es capaz de alimentar una moral altruista. No otra cosa es la ideología marxista, la creación del grupo, el proletariado, agrupación caprichosa de seres absolutamente individuales, provee de sanciones sobrenaturales, científicas, a los comportamientos egoístas, no proletarios, y es capaz de alimentar una moral altruista, así, ya es muy conocida la contradicción marxista de que si la historia era un paso inevitable hacia la moralidad, la cientificidad, la dictadura del proletariado, entonces no había motivos para luchar, ¿para qué forzar a la historia con una revolución?, pero, a pesar de esta contradicción, porque lo más importante de las ideas para el humano es la fe en ellas y por esta fe la supervivencia (que si se basan en la verdad para el humano esta bien, pero si no se ignora la ignorancia), esta ideología es capaz de crear una moral altruista que sobreponga a todo sentimiento individual el sentimiento grupal del proletariado pregonando por doquier sanciones morales a la traición al grupo (lo que, repitiendo, es curioso pues en una situación donde el inexorable juicio de la historia conduce inevitablemente hacia la dictadura del proletariado, haría innecesarias esta sanciones morales).

La ideología intenta pues, es un mecanismo humano, como ya lo hemos subrayado en muchos apartes de este trabajo, con ideas, confundir en el individuo la sensación propia y la sensación grupal, hace sentir al individuo parte de un organismo mayor a sí mismo, o mejor, si se logra, hace sentir al individuo que el grupo es parte de él, la conservación del grupo es la conservación misma del individuo, ideológicamente, así pues, la ideología logra para el humano, para sus grupos, el sacrificio individual.

Es por esto, por el control ideológico, por la sensación de identidad que provee la ideología, por la sensación de muerte que produce en los miembros de un grupo la perdida de una batalla así de hecho no se pierda la vida, que Maquiavelo prefiere las armas propias que las ajenas.

“Digo, entonces, que las armas con las cuales un príncipe defiende su estado, o son propias, o son mercenarias, o auxiliares o mixtas. Las mercenarias y auxiliares son inútiles y peligrosas; y, si uno mantiene su estado fundado sobre las armas mercenarias, no estará jamás firme ni seguro; porque son desunidas, ambiciosas, sin disciplina, desleales; gallardas entre los amigos, viles entre los enemigos; ningún temor de Dios, ninguna lealtad con los hambres; y tanto se difiere la ruina, cuanto se difiere el ataque; y en la paz eres expoliado por ellas, y en la guerra por los enemigos. La causa de esto es que ellas no tienen otro amor ni otra causa para estar en el campo que un poco de estipendio; el cual no es suficiente para que quieran morir por ti. Les gusta ser tus soldados, mientras no hagas la guerra; mas, apenas llega la guerra, lo que quieren es huir o irse.”[1030]

Y por último, y para hacerle honor a la razón de este trabajo, no es casualidad que sea una tesis de grado para optar por el titulo de abogado, aunque como es evidente mi posición al respecto es muy crítica, como última función de la ideología, antes de analizar de lleno su función como artefacto de lucha, quisiera resaltar la función de la ideología como espacio en donde se define la justicia humana, con la importancia que ello tiene, como ya lo vimos y como profundizaremos más adelante, para el existir humano.

Como dijimos, la ideología es el espacio dentro del lenguaje donde se define la existencia humana, asigna roles, autodescribe al humano, justifica el poder, promete la victoria, etcétera, pero, aunque esto sea de vital importancia, como lo hemos querido exponer aquí, hemos visto también que hay un aspecto esencial de la ideología que fundamenta esa estructura, que lo hemos querido resaltar de a poco, y que, con el análisis posterior espero quede sentada la idea para este trabajo, así, como abrebocas de lo que viene, podemos decir que un aspecto fundamental para el humano de la ideología es la sensación de verdad que esta trae a todo lo que dice, gracias a la ideología el humano puede creer en lo que afirma, lo que para su existencia y para su grupo, se convierte en un apoyo fundamental, proselitista, de su propio modo de existir.

La justicia pues, para este trabajo, es prácticamente una descripción del propio modo se ser humano, como individuos, como grupos, pero es una descripción que dista de ser imparcial, la justicia, es la defensa discursiva de los propios hechos culturales al interior de un grupo, por encima de los externos, es la defensa adjetivada, como justicia, de los propios hechos de un grupo, valuándolos, haciéndolos deseables, haciéndolos, en fin, justos, el apelativo de justo de un hecho es el conjuro con el cual el humano, el que domina el lenguaje, los humanos que dominan el lenguaje, otorgan la facultad de existir a un hecho social, el humano, a través de la definición de lo justo, hace posible la existencia de su propio ser, su definición social de lo que es él como ser, que se explica dentro de un grupo, y hace imposible, decadente, agonizante, pretende extinguir a través del mismo conjuro, seres diferentes, externos, a seres de otros grupos o a la sub-versión, seres definidos por otros hechos sociales.

Ese es pues el proselitismo que permite la ideología, la calificación de justo de los hechos sociales propios les permite existir, los hace theôría, lo digno de existir y ser visto, lo digno de pronunciarse, y la calificación como injusticia,_ inexistencia_, de hechos sociales diferentes, (de seres diferentes por la definición diversa que sus hechos sociales les otorga o su propio discurso), a través de la ideología, los hace imposibles, los hace indignos de existir. Aquí se ve patente el poder mágico de las palabras para el humano que analizábamos junto con Lorite Mena, a través de la justicia el humano trae al mundo, a la existencia, nombrando, hechos sociales, culturales, y con la calificación, la nominación de injusticia, hace imposible, pretende relegar a la inexistencia, otros hechos sociales, culturales, externos; a través de el calificativo de injusticia el humano produce la ignominia, hace perder el nombre a algo, lo que para el humano claramente significa inexistencia porque, para el humano, lo que no tiene un nombre, lo innombrable, lo que no se puede decir, no existe.

Así, por ejemplo, muchas veces el humano trae a la existencia programas políticos y hace perder el nombre, produce ignominia, la inexistencia, de programas políticos contrarios. Platón, ante la pregunta de ¿qué es la justicia?, responde, como si sólo eso pudiera ser la justicia, con un programa político donde cada uno “debería ocupar, felizmente, su lugar”, el que debe gobernar debe gobernar, el que debe luchar, debe luchar, y el que debe obedecer debe obedecer, y, a programas políticos contrarios, la democracia, a través de la ignominia, de despojar del nombre a algo, los relega, humanamente, a la inexistencia. Con mucha razón Popper nos dice que la descripción de Platón de la democracia, y de sus propias ideas, constituye una “brillante pieza de propaganda política”.[1031]

“¿Qué entendía Platón por ‘justicia’? Nosotros sostenemos que en la Republica utiliza el término ‘justo’ como sinónimo de ‘lo que interesa al estado perfecto’. ¿Y qué es lo que interesa al estado perfecto? Detener todo cambio mediante el mantenimiento de una rígida división de clases y un gobierno de clase. De estar en lo cierto, tendremos que admitir que la exigencia platónica de justicia coloca su programa político en pie de igualdad con el totalitarismo; y habremos de concluir que debemos prevenirnos contra el peligro de la falsa impresión producida por las meras palabras.

Le justicia constituye el tópico central de la Republica. En realidad, su subtitulo tradicional es ‘De la justicia’.”[1032]

Para el humano, su organización política y social es fundamental para su sobrevivencia, así, desde el principio, la definición de su organización esta asociada fundamentalmente con el concepto de justicia, así, desde que se pensó en el grupo, “la institucionalización de una cierta forma de justicia estuvo en obra”.[1033]

La justicia permite que las cosas existan en el mundo humano, así, un hecho objetivo igual a sí mismo, la violencia, el humano permite su existencia llamándole defensa o lo hace imposible, e imposible de nombrar, llamándole ataque, agresión.

La justicia es pues la definición ideológica de la propia existencia, de la propia identidad, grupal e individual, pero más que eso, es su justificación, por el merito de las palabras humanas, es realidad.

Continuando entonces, y con estas provisiones, podemos entrar en materia del tema que nos ocupa en este aparte, la lucha humana.

La lucha humana, a través de la ideología, como lo hemos resaltado muchas veces, es la lucha, igual a la de todo ser vivo, por subsistir, la ideología, es lo que hemos querido probar durante todo este trabajo, es la forma excepcional de adaptarse, de un ser excepcional, a un ambiente excepcional. Y es debido a esta premura, a este afán, y a las dificultades que ofrece esta pendencia, que esta lucha humana se da en muchos niveles, por variados objetivos, todos primordialmente en pos de la victoria humana, veamos pues cuales son esos objetivos variados que a través de la ideología el humano pretende conseguir.

Ya algo habíamos adelantado acerca de la importancia de la fe en el existir humano, no se puede menospreciar la fe de los creyentes religiosos pues todos vivimos en las creencias, la fe, el crédito, que se les da a las ideas compartidas de los humanos en un grupo, en sus grupos, es esencial para su existencia, he allí pues la primera lucha por la que atraviesa el humano en su supervivencia; algo que se creó, así parece, para fundamentar la existencia humana, la ideología, debe también ser fundamentada, especialmente a los ojos de un ser que por su inteligencia puede ser severamente crítico, y que por su misma inteligencia cada vez más toma conciencia de su individualidad.

Así pues, es evidente que a pesar de nuestra idea antropocentrista que afirma que sólo el humano tiene plena conciencia de si mismo (es algo con lo cual no puedo estar de acuerdo, como ya lo habíamos discutido, los seres vivos, a través de sus sentidos, “ven” a todo lo extraño como extraño, desde la “ventana” de los sentidos lo extraño se “ve” “afuera” y lo propio se “ve” “adentro”, muy “adentro”), es mi parecer que todo ser vivo tiene conciencia de su ser, quizás no conceptualizada, quizás no afirmada en un lenguaje complejo, pero sí presente en esa especie de amor, de la que ya hablamos, que los seres vivos sienten por sí mismos; pero bueno, eso no es lo importante aquí, lo que verdaderamente nos importa en este aparte es notar como los individuos, por su sensación de sí, mucho más en los humanos que por su inteligencia esa sensación se acentúa, la proclividad preponderante es a volcarse hacia sí mismos, cada vez menos los individuos están dispuestos a los sacrificios que conlleva el comportamiento grupal.

El grupo es sacrificio, los Estados, con Hobbes, son cesiones de libertades, el Ejército es sesión de la integridad física, etcétera, así, los grupos son demandantes, esa es precisamente la base de su funcionalidad, pero esto era mucho más evidente en el pasado, la toma de conciencia de sí, la diferenciación cada vez más clara que el individuo humano hace entre sí y las ideas, (notando las diferencias así las ideas intenten equiparar a los individuos por colores, nacionalidades, sexos, clases, religiones, ideas políticas o filosóficas), hace que cada vez más ese sacrificio sea más difícil de provocar, cada vez los individuos exigen más participación del esplendor de las ventajas grupales, cada vez más se preguntan el por qué de sus cesiones, el por qué de las ventajas comparativas de otros individuos a las propias, ya es extraño que alguien acepte la riqueza ajena sin pedir contraprestación a cambio de su respeto, a cambio del respeto a la propiedad privada, la envidia es un valor con Nietzsche, en fin, para pesar de Platón y los ideólogos, aunque más que contradicción a sus ideas lo único que sucede es que incrementa su esfuerzo, cada vez los individuos están menos dispuestos a rodear a unos pocos, a servirles de escudo, de incubadora, cada vez menos están dispuestos a ser ganado. Para Popper:

“La sociedad cerrada, y junto con ella el credo de que la tribu era todo y el individuo nada, ya se había derrumbado por entonces. La iniciativa y el empuje individuales se habían convertido en un hecho. Se había despertado ya el interés por el individuo humano como individuo y no solamente como héroe o salvador de la tribu. Pero la filosofía que tiene el hombre como centro de interés sólo se inicia con Protágoras. Y la creencia de que nada existe en nuestra vida de mayor importancia que los demás hombres individuales, la tendencia de los hombres a respetarse mutuamente y a sí mismos, parecen derivar de Sócrates.”[1034] * [1035]

Soberanía del pueblo algunos dicen, gritan, me__parece notar que en la soberanía del pueblo hay más individuo que pueblo, es la pretensión de que el individuo anónimo tenga voz, así sólo sea una pretensión, al individuo cada vez le resulta más difícil realizar sacrificios por la toma de conciencia de su propio ser, cada vez le resultan más difíciles los sacrificios por ideas así que, lo curioso, en merito de ésta idea, fantasiosamente, ideológicamente, se le está consultando.

El grupo cada vez más, por la inteligencia del individuo, por la crítica de la que es capaz en virtud de su inteligencia, por la imaginación y variantes que esto conlleva, es cada vez más una opción, nunca negada claro, el individuo, por su inteligencia, por su ser crítico, cada vez más puede escindir su individualidad de las ideas que lo atan, así aun esta opción sólo le haya implicado la creación de otros grupos, otras ideas.[1036]

El individuo pues, lo que quiero decir, cada vez más puede negarse a las ideas que le imponen, a los grupos que le asignan, en virtud de las diferencias que por su inteligencia puede hallar entre sí mismo y las etiquetas que le fijan, puede escindirse de ellas, parecería que el único motivo verdadero que queda para el sacrificio es la violencia, muchos individuos se animan cada vez más a la irreverencia pues las ideas, por la crítica, se ven cada vez más flacas, las constantes desconstrucciones, la colección de desconstrucciones aunado a el uso poco imaginativo de los mismos harapos ideológicos, hacen que a los individuos les resulte cada vez más difícil al sacrificio pues cada vez más le resulta muy difícil el_ creer_.

Esa es pues la primera lucha que libra el humano, ideológicamente, y que cada vez es más demandante, la primera lucha del humano es por provocar la fe, los humanos, para mantener unidos sus grupos necesitan de la fe en sus_ ideologías_, los humanos para lograr que un grupo los siga necesitan de la fe, la lucha que entre humanos se da, que es eminentemente grupal, se sustenta en la fe de quienes integran los grupos, ésta es la primera lucha que libra el humano, contra otros humanos, contra ideas de otros humanos, ideologías, y contra la misma existencia de otros humanos que por ser humanos, inteligentes, es una existencia crítica.

Las ideologías, hemos visto, muchas veces no pasan de ser harapos, las ideologías, ya lo vimos, no son necesariamente falsas pero tampoco es necesario que sean verdad, al humano en este aspecto lo motiva otras razones, principalmente la supervivencia.

Con Popper hemos visto que muchas veces estas “elevadas” ideas no son más que una forma de disimular con fastuoso manto los harapos y debilidades de un razonamiento.[1037] Muchas veces es sólo poesía, artes, repetición, cursilería, intuición, gustos personales, aunado a muy pocas observaciones veraces.

Para Aristóteles, por ejemplo, ya lo vimos, la intuición del filósofo era esencial, dentro del lenguaje se puede hallar el conocimiento, afirmaba, dentro de su lógica interna, pero llegará un momento en que ya no se podrá escarbar más en el lenguaje, en el que ya otras palabras no puedan, a través de la lógica, de finir algo, en ese momento habremos llegado a conceptos básicos, esencias, para las cuales el único método de su averiguación será la intuición del filósofo, de lo contrario la averiguación nunca tendría fin, he ahí que los fundamentos del pensamiento, para Aristóteles, se basaban, en el pensador, quien posee las esencias, de allí la importancia de la intuición, el pensador es el pensar, podríamos concluir, para Aristóteles, sin lugar a dudas.[1038]

Muchas veces la ideología pues, es sólo una producción de bardos[1039], que ensalza las calidades propias y grupales, que alienta el sacrifico, por esto Nietzsche nos afirma: “Los artistas han sido en todas las épocas los ayudas de cámara de una moral, o de una filosofía, o de una religión.”[1040]__

Este es pues el primer escenario de lucha del humano, la fe, el escenario es la lucha en contra de la voluntad individual y, es en últimas, la lucha en contra de las debilidades de la ideología, la lucha en contra de los harapos con los que se cubre el capricho, es la lucha por la credibilidad.

El sometimiento pues de estas ideas ante el escrutinio constante de un ser inteligente ha hecho que esta lucha varíe, aunque como hemos visto, no en cuestiones de fondo.

Así, podríamos nombrar, por ejemplo, las épocas del tribalismo que nos expone Popper[1041], cuya estabilidad y rigidez se fundaba en una aristocracia tribal sustentada por fuertes y simples tabúes sociales y religiosos.[1042]

También podríamos nombrar un enfoque mucho más exclusivamente religioso, que domino la escena occidental y parece que aun domina aun muchas partes del globo, que fue suficiente fundamento durante mucho tiempo, al recordar que muchos de nuestros valores comenzaron con la religión[1043], lo cual ya mencionamos cuando analizamos el Deuteronomio y como muchos de sus preceptos hoy son derechos humanos.

Pero, relativamente rápido, por la mirada crítica humana, la idea de dios fue un pobre sustento[1044], así, podríamos nombrar también el paso a la filosofía que se pretendió dar en Grecia[1045], (que sólo fue una pretensión pues rápidamente los filósofos se vieron circunscritos, a gusto, en las cuestiones políticas y de moral desechando toda su pretensión de objetividad tan pronto como la enunciaron, claro, por la preponderancia que tiene el tema de la supervivencia para todo ser vivo), que Popper lo anuncia como el derrumbe del tribalismo pero que para mí es en realidad la insuficiencia explicativa que empezaba a denunciarse en la religión.

Así, vemos muchos intentos justificativos humanos de su realidad, su mundo dicho, aunque como es notorio no difieren mucho en su esencia, sólo varían cuestiones de forma, no varían en cuestiones de fondo, así por ejemplo:

“En esta teoría, la ley del desarrollo histórico responde a la Voluntad de Dios. He aquí, pues, la diferencia especifica que distingue la forma teísta de las demás formas del historicismo. El historicismo naturalista, por ejemplo, podría tratar la ley evolutiva como una ley de la naturaleza; un historicismo espiritualista, como la ley del desarrollo espiritual; un historicismo económico, por fin, como una ley del desarrollo económico.”

Pero, lo importante es que resaltemos la lucha que humanamente se da en pro del sustento de su fe, que por lo que hemos dicho es el mismo sustento de su existencia, la presencia de las ideas ante una animal inteligente, por lo tanto crítico, requiere de constantes esfuerzos, creaciones, adaptaciones de las mismas en pro de satisfacer al animal enciclopédico. Así, otro ejemplo, Engels se vio obligado a retractarse en su pensamiento marxista reconociendo que, a pesar de la afirmación de que la estructura económica determina la superestructura ideológica, la superestructura ideológica también es capaz de influir en la estructura económica.

El humano pues, en palabras freudianas, está en constante lucha en contra de la relajación del amor que sustenta sus grupos, su existencia, esta en constante lucha en contra de la relajación de la fe en una ideología, esta en constante lucha en contra de las revoluciones críticas de los individuos.

El humano esta en constante lucha en contra de la vocación individual, en contra de la escisión mental de los individuos a través de la crítica a las ideas que los igualan con otros seres:

“En efecto, la gran revolución espiritual que condujo al derrumbe del tribalismo y al advenimiento de la democracia no fue sino la emancipación del individuo” [1046]

Esta es pues la primera lucha que el humano libra a través de la ideología, la lucha por la fe, en contra de las debilidades de la propia ideología, el humano lucha por salvaguardar sus ideas de su propio afán crítico. Es por esto que el verdugo, el verdugo de Bataille, el humano, se nos antoja, parece que nunca podrá ser sincero consigo mismo, por lo esencial de la fe, de las creencias, en su existir.[1047]

“Por regla general el verdugo no emplea el lenguaje de una violencia que ejerce en nombre de un poder establecido, sino el del poder que aparentemente lo excusa, lo justifica y le da una elevada razón de ser.”[1048]

La segunda lucha que el humano libra a través de la ideología es algo que ya habíamos visto en la anterior función que estudiamos pero que quiero recordar aquí, de manera breve, para hacernos una idea global de lo que la ideología significa en las luchas humanas.

Así, hablamos de la importancia de la ideología dentro de la cohesión de los grupos, con Narváez dijimos que los grupos esencialmente se basaban en una idea, la cual era una idea directriz, que fundamenta un principio de autoridad y alrededor de la cual los miembros de un grupo comulgan, lo cual, analizando a Platón, junto con Popper, llamamos mentira señorial.

La ideología pues, la segunda lucha que libra el humano bajo su manto, muchas veces manto majestuoso que cubre harapos y debilidades, es la lucha por fundamentar un grupo, por cohesionar seres absolutamente discontinuos para así luchar de la forma como el humano “eligió” a través de su evolución, la lucha grupal.

Así, la ideología no es necesariamente es mentira, puede estar compuesta también de observaciones veraces, pero es mentira, manipulación, en cuanto une seres absolutamente discontinuos pretendiéndolos como iguales, esa es la lucha que se libra a través de la ideología por el humano, el humano logra estructurar sus grupos a través de etiquetas prejuiciosas que uniforman a seres discontinuos.

La justicia para Platón, como lo vimos, es lo que interesa al Estado, y qué es lo que interesa al Estado, según Platón, detener el cambio decadente del paso del tiempo, una opinión platónica del cambio descrito por Heráclito, y cómo se detiene este cambio, deteniendo aquello que produce el cambio, la desunión, en conclusión, la justicia para Platón es la unión.[1049]

Pero en el fundo de toda esta verborrea Platónica lo que se esconde, como lo vimos, es la nostalgia que Platón siente por la perdida del mundo humano, el mundo dicho, como él lo conocía y como a él le convenía, el derrumbe del mundo tribal aristocrático, siendo el hijo de aristócratas, por el advenimiento de los albores de la democracia.

¿Es un cambio decadente?, es una cuestión de opiniones, sentimientos, algo sobre lo cual no se puede discutir, el único gesto es creer o no, ¿o no?, pero lo que nos interesa, y el interesante descubrimiento sociológico, científico, que Platón realiza, así sea de manera interesada, es que la desunión es la ruina de todo Estado, así, Platón observo que la ruina del Estado como a él le convenía, como él lo conoció, fue la desunión de sus lideres, sin que entremos a discutir si ese Estado era bueno o no, es por esto que para Platón, al final, una de las ideas más inmorales, alógicas, que se puede presentar es la desunión, es decir, la falta de liderazgo y, es pues allí, precisamente, donde debe intervenir un hombre de Estado.[1050] * [1051]

La ideología es pues, para el humano, esa intervención en la desunión de sus grupos pero que por implicar la unión de seres discontinuos es una mentira, la mentira señorial; pero es una mentira que se hace necesaria para el humano pues a través de toda su evolución ha sido la forma como a afrontado la lucha con otros seres iguales a él, su forma de lucha ha sido la conducta grupal.

La ideología pues es la forma de luchar humana por la unión de sus grupos, es la propaganda a través de la cual el humano controla la conducta de sus asociados, induce la asociación, el sacrificio, en fin, la conducta grupal. ¿A qué tipo de mentira se refiere Platón?, a la mentira que conduzca a controlar la conducta de la masa de la mayoría gobernada[1052] previniendo así su desunión.

Platón admite que es un fraude (aunque no creo que dimensionara bien cual es el engaño en toda esta situación, para mí es sólo un alarde de alguien que se consideraba demasiado bueno y astuto para su tiempo y para los humanos con los que compartía el aire), así se preguntaba ¿podríamos fabricar, quizá, una de esas útiles mentiras que acabamos de mencionar?[1053], para Platón una de las principales funciones del Filósofo Rey era el engaño, por el bien del Estado[1054], Hobbes ya nos había dicho que la religión es un recurso político. Así, la segunda lucha humana que libra a través de la ideología, con palabras de Platón, es la lucha por el bien, la justicia, lo cual significa el bien del Estado que, en últimas, es la_ unión_; la justicia, para el humano muchas veces, por su relación con su supervivencia, es sencillamente la unión, y su forma de lucha por esta unión grupal es la mentira señorial, (ya analizamos en que sentido es una grandísima mentira, es decir, como unión de seres discontinuos siempre será una mentira, así la ideología en otros aspectos pueda ser verdad), es decir, la ideología.

La religión, la ideología, la mentira señorial, en el aspecto que analizamos, como factor de cohesión, es esencial para la supervivencia humana y como, en el aspecto que analizamos, no existe una pauta para calibrar su verdad, pues es sólo una útil mentira, su definición, su control, debe estar depositado, es mejor, (sería mejor pues esta “útil mentira” no soporta la más mínima crítica sin derrumbarse) en una sola persona, el Filósofo Rey, y sobre esta verdad, esta verdad humana, ideología, no debe, por el bien del grupo y la supervivencia, realizarse ninguna crítica, es sólo una herramienta:

“Como no hay ninguna pauta objetiva para calibrar la verdad religiosa, el establecimiento de cualquier creencia o forma de adoración tiene que ser un acto de voluntad soberana.”[1055]

Así Sabine cita a Hobbes en su obra:

“Porque ocurre con los misterios de nuestra religión como con las píldoras salutíferas que se emplean en las enfermedades: que cuando se tragan enteras tienen la virtud de curar; pero que cuando se paladean tenemos que arrojarlas, en la mayoría de los casos, sin que produzcan su efecto.”[1056]

Todas estas verdades, verdades humanas, son apoyos ficticios de quien controla una sociedad, son apoyos ficticios en los cuales se apoya la unidad grupal, son la herramienta en la cual se basa quien tiene la facultad de decir para lograr que lo sigan, para lograr controlar el ganado humano, su conducta, y provocar su unión:

“Todas estas llamadas verdades, concluía Marx, son apoyos ficticios de la clase que controle a la sociedad y explote a las clases subordinadas.”[1057]

El cristianismo que, junto con Freud, une a todos los fieles en la comunión del amor de Cristo y el amor que surge entre los fieles hermanados por ese amor, es la herramienta de lucha del humano que provoca unión y sacrificio, elementos necesarios de la vida grupal; la ideología es un refugio, para los sentimientos grupales, de las insatisfacciones que la misma vida grupal genera en los individuos y es un paraguas que cubre las debilidades de la ideología (sobre todo la idea de grupo, de agrupación) de la crítica personal, alógica, divergente, subversiva, de los individuos:

“Así el cristianismo, con su distinción entre alma y cuerpo, imparte a los hombres una doble vida y ofrece los goces imaginarios del cielo como un solaz para las miserias reales de esta vida. Es ‘el opio del pueblo’, un soporífico que impide a los oprimidos hacer el esfuerzo por mejorar su suerte y resistir a sus explotadores.”[1058]

Así Marx, por ejemplo, contrariando su propia crítica, pero demostrando lo que queremos decir, después de desbaratar los edificios ideológicos de su tiempo dedicándose a interpretar el liberalismo, el cristianismo, el capitalismo, dedicándose a desenmascararlos, procede a crear una filosofía social, ideología, que agrupa a seres absolutamente discontinuos en un grupo que sólo lo es por coincidencia histórica (porque coincidieron individuos discontinuos en un tiempo y en una situación de explotación), así Marx, fungiendo como el Filósofo Rey, dota de la necesaria ideología que agrupa a seres aislados para que así tengan una oportunidad en la lucha que, humanamente, es en grupos.[1059]

Esta es pues la segunda lucha que el humano libra a través de la ideología, la lucha por la estabilidad y unión de sus grupos, que, como es evidente, muchas veces logra la explotación de unos individuos por otros (lo cual es un tema que he querido evitar por los apasionamientos que causa), pero que es fundamental para la estructuración de los grupos que son la forma de sobrevivir humana.

Así pues, hemos llegado al final, esta una de las razones por las cuales este trabajo se realizó, quisimos demostrar los intereses que son evidentes en todo lo que dice el humano pero que nunca son suficientemente explicados y constantemente son negados por la pretensión de verdad del humano, la religión, el derecho, la moral, en fin, la ideología, siempre intentan enmascarar, por el bien de nuestra supervivencia, con la toga de la verdad, de la cientificidad, los harapos que nos hacen ser humanos, demasiado humanos, y que nos permiten existir, la ideología es en fin, mayormente, lucha, así pues que para concluir veamos la tercera forma de lucha que el humano libra a través de la ideología, quizás la más importante y la que pudiera resumirnos todo lo que hasta aquí hemos dicho, es decir, la lucha en contra de otros seres inteligentes, que actúan también en forma grupal y que poseen también un lenguaje complejo en el cual pueden re-presentar sus ideas comunes, es decir, la lucha en contra de otros seres humanos.

Acerca de la desconstrucción, del término desconstrucción, ya habíamos hecho algunas notas, al respecto habíamos dicho que los autores que he tenido la posibilidad de tener el frente, que han usado el término, que quieren usar en su vocabulario lo que significa, son muy quisquillosos con su uso, yo, quizás, con este trabajo, cuando uso el término en cuestión, quizás este profanando todo lo que al respecto se ha dicho, como con otros términos, empezando por el mismo término ideología, pero es mi parecer, primero, que el término ideología, como es usado, como fue usado y acuñado, no describe enteramente todo lo que con ese término se puede decir, para mí es casi como una confianza en las posibilidades mágicas de esa palabra, para ser en propiedad humano, dicho término, en mi concepto, posee una riqueza descriptiva y sintetizadota de todo lo que quiero decir que no pude evitar sucumbir a su mágico poder de evocación que en mí produce cuando se menciona.

Y es así pues que con el término desconstrucción me sucede lo mismo, es cierto que para mí este último término dista en algo de lo que en purismo significa para quienes usan esta palabra, para quienes la usan, en estricto sentido, sólo se le puede llamar desconstrucción a unas pocas obras de los humanos, una verdadera desconstrucción, dicen, no es una simple crítica sino un incendio, la verdadera desconstrucción, pues, para los puristas, debe hacer arder a Roma. __

Pero, continuando con lo que es mi costumbre, ese no será, en estricto sentido, el sentido que le daremos en éste trabajo a esa expresión, pero, para no faltar a la verdad, quizás haya otro motivo más aparte de lo que para mí es un aprovechamiento de la capacidad descriptiva del término, para mí, debo reconocerlo, en algo, su uso en un sentido más amplio también es una especie de revolución personal en contra de lo que significa ser humano, eso en verdad si fue una grande motivación en la realización de este trabajo, siguiendo a Nietzsche, muchas veces en realidad odio, no encuentro un término más adecuado, la actitud humana, muchas veces demasiado humana, del humano con sus palabras, odio las discusiones bizantinas acerca de la ortografía, pudiera decir que cualquier discusión al respecto me parece irrelevante (salvo cuando un error ortográfico en verdad cambie el sentido de lo que se quiere decir pues si no se tuvieran cuidados en ese tema nos sería más difícil el comunicarnos), odio la H, para mí las palabras pues, son un simple rotulo, lo que hermosamente describió para mi Popper.

Así pues algo como el pensamiento aristotélico, en su “lógica”, me produce agrieras, el pensar que las palabras pierden su función inicial de describir, rotular realidades para su vulgarización, para pasar a circunscribir, delimitar, las realidades del universo me produce repulsión, ¿cómo pretender que dentro del lenguaje está la realidad?, ¿cómo pretender que dentro de la lógica del lenguaje está la verdad?, si precisamente el lenguaje se hizo para describir esa realidad, es decir, tenemos que, para apropiarnos de la realidad, olvidar el observar y aprender a hablar, resulta pues que la herramienta, el lenguaje, se enseñoreo de la realidad, lo que pretendía describir, y ahora la contiene, la retiene, delimitando sus posibilidades, un enorme, protuberante, absurdo, esa es la actitud mágica del humano, que con el lenguaje pretende enseñorearse de la realidad, que tanto odio, el humano lanza conjuros para dominarla, decirla, delimitarla, delimitando, pretendiendo limitar, la existencia de todos aquellos seres que dentro del lenguaje viven.

Pero ¿cuál entonces es la importancia de este término para provocar toda esta descarga de bilis en este trabajo?, ¿por qué todo este desgaste?

Para mí este término es muy descriptivo de lo que con la tercera lucha humana nos queremos referir, el humano lucha por el lenguaje, por su propiedad, por la capacidad de decir para así delimitar la realidad, la existencia humana, el humano lucha por la superioridad ideológica, por ser el legislador del mundo, lo que, ya lo mencionamos, tiene directa relación con su propia supervivencia.

Así pues el humano, en sus luchas con otros humanos, lucha por la facultad de decir para poder legislar el mundo y dominarlo, lucha por el derecho de existir que se justifica en el lenguaje, en su lógica, lucha por justificar su existencia en frente de la existencia ajena, por justificar sus derechos en contra de los ajenos, por justificar sus grupos en contra de los rivales, en fin, por justificar su existencia, con todo lo que para el humano implica esto, y esa lucha, como ya lo dijimos, humanamente, se da en el lenguaje.

Para muchos pues el término desconstrucción esta reservado sólo para discursos que logran la total inexistencia ajena, el absoluto, total, desajuste de los discursos rivales ubicándose afuera de su lógica, negándola, y estableciendo una lógica propia y totalmente ajena a_ desconstruida_.

“La desconstrucción del sistema (la invalidación del poder, sometiéndolo a la prueba de la inexistencia del espacio que ocupa) ha sido una labor poco frecuente en la historia de nuestra cultura: la contra-prueba (del exilio a la muerte) ha sido siempre bastante contundente. Nuestra reflexión se limitará a dos momentos particulares: uno en el interior de la totalidad mítica (Hesiodo), otro en la primera ruptura con el mito (aparición de la filosofía). Ha habido otros momentos desconstructivos, pocos, pero suficientemente significativos para que se pudiera hacer una historia de la desconstrucción: Jenófantes, Sócrates, Galileo, Marx, Nietzsche. No creemos que haya más. Los reformadores, los innovadores, <>…, no tienen la intención explicita de cuestionar las condiciones de posibilidad del sistema –niegan su realidad constituida, y por eso inscriben su crítica, de una forma u otra, en el interior del espacio objetival de la noción-de-realidad que cuestionan.”[1060]

Pero éste pues no será el sentido que le demos a este término, el cual se me antoja muy restringido, para mí no hay versiones tan originales de la realidad, narraciones humanas, que se puedan separar de todo lo anteriormente dicho, ni hay críticas tan pobres, si se les puede llamar críticas claro, que no nieguen de alguna manera la lógica que critican así se hallen inscritas en ella. Que nos sirva de ejemplo, aunque ya lo hemos mencionado, el proletariado es el pueblo elegido de nuestros tiempos recientes y el súper hombre de Nietzsche, se me antoja, está muy ligado con ideas evolucionistas, nada lo indica mejor que las palabras de Zaratustra[1061] y el salto que por encima del hombre da el súper hombre en la maroma.

A estos grandes desconstructores que menciona Lorite Mena termino por irritarles ese tufo de falsedad que tienen los discursos humanos, los fastuosos mantos con los que los humanos cubren los harapos y debilidades de los discursos que sostienen sus mundos, como Schopenhauer y el irracionalismo, son expresión de la insatisfacción y desajuste que produce una mirada crítica de las palabras que sustentan nuestra vida, pero, a pesar de sus brillantes críticas, nunca lograron vivir afuera del lenguaje, sus palabras fueron muestras de asfixia, de la asfixia que produce el vivir, para el humano, fuera del lenguaje, tan pronto como desconstruyeron construyeron en las cenizas, por lo tanto, a pesar de que hicieron brillantes críticas a las construcciones de sus respectivos tiempos, como vemos, terminaron sosteniendo muchas de las mismas ideas viejas y polvorientas que criticaban y que tanta repulsión les causaba, en el caso de Marx, el mito del pueblo elegido, en el caso de Nietzsche, el esencialismo aristotélico, que se ve reflejado en el evolucionismo de Darwin y más claramente en el de Spencer, que llamó el Súper hombre.

Así pues, me parece un error pretender a estos “desconstructores” como los únicos y como grandes piezas de originalidad y me parece un error tomar a críticas más “pequeñas” (“los reformadores, los innovadores, los disidentes”), podríamos llamar, locales, como críticas banales, me parece que en ambos casos la pretensión es la misma, negar la lógica de un lenguaje, local o sistemicamente, y remplazarlo por uno propio, lo cual me parece más cierto si observamos que ninguno logra sustraerse del lenguaje y usa ideas inscritas en la misma sociedad, en los mismos grupos, en las mismas ideologías, que pretenden criticar, la filosofía también, por ejemplo, siguió usando el mismo poder mágico que se le asignó a la palabra de dios y en lugar de llamarle verbo le llamó ciencia.

Pero digamos que es una discusión tangente a lo que en realidad discutimos, podríamos llamarle desenmascaramientos, lo importante es que este lucha, la tercera lucha que libra el humano a través de la ideología, es lo que podríamos llamar desconstrucciones, desenmascaramientos, es pues la lucha por el lenguaje humano, por la verdad humana, la capacidad de decirla, lo que, humanamente, ya vimos la importancia que tiene para la supervivencia. Entonces pues, veamos un poco a lo que nos referiremos cuando mencionamos el “conjuro” desconstrucción.

El poder humano, como ya lo vimos, reside en el lenguaje, en el domino de la verdad humana, esto, también lo vimos, tiene consecuencias directas en el existir de los individuos, protege su existencia, faculta, da el derecho de existir, en muchos sentidos, como individuo autodescribiéndose, como grupo, también autodescribiéndose, en ambos casos, justificándose, en fin, así pues la desconstrucción es la lucha por el lenguaje humano, por su dominio, por la facultad de decir.

Como lo vimos, la ideología es un lenguaje integral, que agrupa a todo el conocimiento humano, de una manera lógica, o por lo menos esa es su pretensión, también de una manera repetitiva, ritual, pues busca asentarse, el humano busca asentar los cimientos de existencia, pero sobre todo, para este punto, es un lenguaje dogmático, que restringe la crítica, que se asume a sí como verdad, así que quien resulte dominando este lenguaje, la ideología, domina la verdad humana.

Es por esta razón pues que el humano lucha por su dominio, pues es un lugar de poder, de seguridad, y para la vida no hay un nivel de seguridad que no desee un poco más de seguridad, así pues el dominio de este lenguaje es vital para la supervivencia.

Así pues las cosas, la forma de lucha humana por este lugar de poder es aquella desconstrucción de la que hemos hablado, es, muchas veces, el desenmascaramiento del dicho ajeno, la quiebra de su lógica, en otras ocasiones, es el desenmascaramiento del fundamento de su lógica, el ubicarse afuera de la lógica, es, en fin, la lucha por des-cifrar, desenmascarar, el lenguaje ajeno y establecer uno propio.

“El uso del término “ideología” en relación con la política se presta casi siempre a controversias. “Desenmascarar” a un opositor es una práctica marxista corriente: significa demostrar que sus argumentos pretenden ser razonables, pero que son realmente defensas encubiertas de privilegios de clase y parecen válidos sólo por sus prejuicios de clase. Para fines polémicos resulta con frecuencia muy eficaz, pero es negativo y también puede voltearse contra quienes lo utilizan porque, si todo el mundo tiene alguna ideología, “desenmascararla” es un juego que puede jugarse con cualquiera y que todos pueden jugar. Y cuando todo, inclusive el marxismo, ha quedado “desenmascarado”, la conclusión positiva tiene que ser extraída y defendida.

Cualquier razonamiento serio, sobre política o sobre cualquier otro tema, debe suponer que los datos fehacientes deben distinguirse de los malos. Esta capacidad no es más característica de una clase social que de otra.”[1062]

La ideología marxista pues resulta cierta para el proletariado, siguiendo el pensamiento marxista, por sus prejuicios de clase, sus prejuicios de clase inducen a los miembros a pensar, como todo ser vivo sano, que su bien es el bien mayor, que su supervivencia es un hecho moral incontestable, así pues esa es la lucha por el lenguaje que realizó Marx para el proletariado, es decir, descifrar el dicho de la clase dominante y el fundamentar, ideológicamente, el hecho moral incontestable de la clase obrera pero que al final, usando las mismas palabras marxistas, es también una mascara que oculta los intereses de clase de una clase en particular, la clase obrera, y de unos individuos humanos en particular, los que Marx igualó como obreros.

Continuando entonces, y por no contrariar a los autores que me han alimentado (bueno, no contrariarlos de cierta manera), ya lo vimos, el desenmascarar, el desconstruir, puede presentarse de dos formas, así:

El desconstruir puede ser un acto de insurrección sistémica, un “ubicarse fuera de la lógica”, una negación de los mismos fundamentos del discurso[1063]:

Hesiodo desconstruye y construye un horizonte mítico, mostrándonos las condiciones de posibilidad de un sistema de pensamiento. La escuela de Mileto da las condiciones para que un pensamiento filosófico sea posible y, lateralmente, desplaza las posibilidades de un pensamiento mítico, reduciéndolo al vacío significativo. Ambos momentos críticos <<vacían>>, según técnicas interpretativas diferentes, un orden de poder de su significado de realidad, situando al hombre en una relación orden-obediencia inédita. En segundo lugar, al situar en paralelo la labor desconstructiva de Hesiodo y la de la escuela de Mileto, se hace patente que el problema clave lo constituye el enfrentamiento con las condiciones de posibilidad del sistema – ya sea éste mítico o filosófico científico-. Mientras que no se llegue a esta situación, la critica sólo conseguirá desplazarse en la periferia del sistema, sin llegar a serle exterior.”[1064]

El desconstruir pues, en este sentido, es ubicarse afuera de la lógica, el criticarla, lógicamente, en su coherencia propia, interna, no es el objetivo, el objetivo es ubicarse afuera de ésta, de esta manera negarla, atacando los mismos fundamentos que la hacen ser, los fundamentos que le permiten decirla a quien domina el lenguaje; así Hesiodo no se inmiscuye con la lógica interna del discurso, como dice Lorite Mena, cualquier intento en este sentido lo conduciría a una condena más dura por parte del los jueces, si seguimos lo que dijimos en el aparte correspondiente en el capítulo IX, así, siguiendo con Lorite Mena, “El encadenamiento de injusticias que se ciernen sobre Hesiodo sólo puede tener un punto final: su inicio.”[1065], de este modo Hesiodo se pregunta entonces por el origen del poder de la palabra de los jueces con lo cual, “se está preguntando por otra palabra y por otra realidad”[1066], Hesiodo entonces no decide contradecir el dicho de los jueces, decide atacar el poder que les permite a los jueces decir, de esta manera se enfrenta en el torneó, simbólico, con Homero, al cual vence venciendo así el mismo fundamento de la sentencia que lo aquejaba.

La escuela de Mileto, otro ejemplo de Lorite Mena, sigue, intenta, seguir el mismo procedimiento, el fundamento del dicho anterior a dicha escuela es el fundamento mítico, con su pretensión de objetividad, con su separación, alarde, de el fundamento mítico, niega este fundamento y todo lo que en él se basa basando el nuevo discurso el la “objetividad filosófico científica”; Marx no intenta nunca adaptar a la clase obrera a un comportamiento capitalista, como parece intentar hacerse hoy, Marx niega el carácter científico del discurso capitalista, denuncia la plusvalía, la falsedad de la mano invisible del mercado, así gana el torneo, desenmascarando, desconstruyendo, el mismo fundamento que le permitía decir a la clase capitalista para reemplazar ese fundamento por el suyo, la cientificidad de la tendencia hacia el dominio de la clase obrera; Zaratustra, al bajar de la montaña, denuncia que dios ha muerto, desenmascara, desconstruye, hermosamente, todos los harapos y debilidades del pensamiento cristiano; los cristianos de hoy, hilarantemente, a la sentencia de Zaratustra dicen que dios respondió: Nietzsche sí que está muerto.

Este es pues, en este primer sentido, lo que podemos llamar desconstrucción, Hesiodo no se pregunto que fue lo que en realidad dijo Homero, no se preguntó por la lógica y brillantez de sus argumentos, sino que de plano los negó, la filosofía comenzó con un argumento similar, “porque el pensamiento mítico es falso, yo afirmo”, Marx no quiso hacer del capitalismo un régimen, una ideología, más “justa”, sino que a través de la denuncia de sus debilidades lo negó desde sus mismos fundamentos, Nietzsche no se preguntó por el dicho de dios, por su fastuosidad, desenmascaró sus debilidades y desde entonces dios, en su ideología, ya no pudo hablar más, pues está muerto, lo verdaderamente vivo es el sentimiento de la tierra, la moral de señores.

Pero continuando, o el desconstruir, en un segundo sentido, puede ser atacar la lógica de un discurso, como sabemos por este trabajo, la ideología, una de sus características, es la pretensión de ser un discurso lógico, aunque de hecho la mayoría de las veces no sea estrictamente lógico, la realidad, descrita por la ideología, “no es <>, es un orden codificado en vere-dictos:…”[1067], y muchas veces la desconstrucción se basa en este aspecto, en hallar las falencias de esta lógica, de este sistema, para así poder contradecirlo o cambiarlo, como lo hacen los reformadores, innovadores o disidentes que menciona Lorite Mena, yo podría decir, los abogados.

Es por esto que me cuesta ver esa diferencia, con el ejemplo de Nietzsche, Nietzsche es tanto una desconstrucción sistémica, al afirmar que dios a muerto, como una crítica a la lógica seguida por el dicho cristiano, es, también, en este último sentido, una disección de todo lo dicho por dios.

Pero, en fin, eso en realidad no importa, lo que importa que veamos es que constantemente el humano está en busca de las debilidades del discurso ajeno para sustentar, para poder decir, el propio, esa es la lucha que el humano libra a través del lenguaje, de la ideología, veamos pues más a fondo esta lucha que hemos llamado, que hemos querido llamar, desconstrucción.

La ideología, el discurso, el lenguaje, es el lugar de poder humano, su dominio extiende las posibilidades de éxito conservativo de los individuos humanos y de los grupos en los cuales se organiza, es por esto que quien domina el discurso, quien tiene la facultad de decir tiende a ser estático, pues está en la posición privilegiada, y quien está en posiciones de desventaja tiende a la revolución, a la crítica, a la analogía, a la divergencia, al ateismo, a la sub-versión, pues sus necesidades vitales le obligan a ello.

La lucha por la supervivencia, en el humano pues, está vinculada al dominio de la ideología, de la verdad humana, por eso ésta situación, la lucha por la supervivencia humana es una lucha discursiva.

Para Platón, por ejemplo, en el momento en que su sociedad feliz de aristocracia tribal existió la mayor máxima moral era, debía ser, el reposo, “En conclusión, Platón enseña que el cambio es el mal y que el reposo es divino.”[1068], esa es pues, debe ser, la moral del grupo dominante, de quien domina el discurso, la ideología, Platón, agudo observador, notó rápidamente que la ruina de la sociedad tribal, que lo ubicaba en posición de privilegio por su estirpe, fue el cambio, cambio que fue forzado por una moral de inclusión del pueblo, es decir, los que no detentaban una posición de privilegio como es obvio para una moral aristocrática, así, para Platón, ubicado mentalmente, nostálgicamente, desde una posición de privilegio, la moral, la máxima moral, la ideología que debía imperar, era la moral de la estática, la moral del desandar ese cambio inmoral que había llevado al nacimiento de la democracia para volver a la aristocracia y cristalizar allá a la historia, como el fin de la historia de Fukuyama[1069], y a eso, a este fin moral que representa al grupo dominante, Platón dedico su esfuerzo discursivo.

Y por el contrario, para Marx, por ejemplo (aunque la revolución es un contrasentido pues el paso del tiempo al fin, por sí solo pues es científico, imparable, da cómo resultado el fin del capitalismo), exige, promociona, un comportamiento revolucionario, y el mismo es revolución, pues en frente de las desventajas de un grupo lo sensato no es conservar estas desventajas, ideológicamente, sino desprestigiarlas, deslegitimarlas, a través que de la lucha que Marx libro en nombre de la clase obrera dotándolos, como todo buen hombre de estado debe hacer, de la ideología revolucionaria, sub-versiva, crítica, llamada ideología marxista o ideología proletaria.

Así pues, como vemos, el domino del lenguaje, de la ideología, es esencial para la supervivencia humana, es por esto que quien está en una situación de privilegio tiende e ser estático en sus pensamientos, pues los pensamientos, conceptos, ideologías, que predominan patrocinan su existencia, y quien está en una situación de desventaja, tiende a ser crítico, revolucionario, es lo sensato, que caso tendría defender una ideología_que le es adversa a su posición, he allí presente la influencia de la ideología_ en el existir humano.

Digámoslo en palabras que me agradan así no este totalmente de acuerdo, es por esto que Nietzsche afirma que no hay nada que odie más el hombre común, que goza de ciertos privilegios (así sean imaginarios como el cielo judío), el hombre vulgar, mediocre, que vive en el conformismo lastimero (con lo cual podría estar de acuerdo Marx), que la originalidad, y, por el contrario, es deber del súper hombre, del hombre aristocrático sensible al sentido de la tierra, la revolución, la crítica, la transvaloración, que libere sus apetitos, su afán heroico, de las cadenas de la pusilánime moral judía.

La desconstrucción es pues lucha, lucha por el poder que otorga el dominio de la palabra, es lucha por conservar ese poder, es lucha por tomarlo, veamos entonces cómo se desarrolla esa lucha.__

La desconstrucción pues, es la forma de lucha humana a través de la ideología, la desconstrucción, la crítica, es el fundamento de una nueva construcción ideológica, la crítica, la disección, es el impulso, el prestigio, que le otorga al humano la facultad de decir, el descubrimiento, desenmascaramiento, y el derrumbe de una falsa ideología es el poder por el cual el desconstructor la niega estableciendo otra. Veamos sus etapas.

Primero entonces, generalmente, la desconstrucción es en inicio observación, descripción:

“Platón logró suministrarnos una reconstrucción sorprendentemente auténtica -si bien, naturalmente, algo idealizada- de una primitiva sociedad griega, tribal y colectivista, semejante a la de Esparta. El análisis de las fuerzas, especialmente económicas, que amenazan la estabilidad de este tipo de sociedad, le permite describir la política general, así como también las instituciones sociales necesarias para conservarla. Y proporciona, además, una reconstrucción racional del desarrollo económico e histórico de las ciudades-estados griegas.”[1070]

Platón describió la sociedad de su tiempo, a la cual quería volver, describió, junto con Heráclito, la presencia del cambio dentro de los grupos humanos, notó como la inestabilidad era causada por la desunión, en fin, hizo muchas observaciones veraces acerca de su realidad, pero de esta realidad descubierta por Platón saco las conclusiones interesadas de su ideología, que le permitían justificar el regreso a la sociedad tribal que añoraba, así, tiño de maldad al cambio, responsabilizó, lo que es cierto, de este cambio a la desunión, por lo tanto hizo de la desunión algo inmoral, (la desunión de los lideres aristocráticos de la tribu, si hubiera sido una descripción desinteresada, la desunión del pueblo también sería inmoral, por lo menos), y, por último, ideológicamente, hizo que la consecuencia de este cambio inmoral fuera la aparición de la democracia, que es cambio, mutabilidad progresiva y desunión (pues todos pueden opinar lo que pone en juego la cohesión, el liderazgo) en esencia, para Platón entonces la maldad en esencia. De observaciones veraces se sacan conclusiones interesadas.

Para Platón entonces la democracia es el principal ejemplo, interesado, de lo que dice, la democracia, una observación veraz, tiende a la desunión pues es evidente que en donde no hay un liderazgo claro, por la multiplicidad de voces que genera la democracia, generalmente se presenta desorden, (eso es evidente en cualquier agrupación, en un equipo de fútbol, en el Ejército, lo cual no hace a la democracia la maldad en esencia), y de esta observación, de ésta disección de la ideología de la democracia, aunado al análisis que ya vimos, Platón afirma como injusta, alógica, la democracia y le permite justificar la aristocracia tribal que defendía.

“Esas aportaciones positivas se ven afectadas por su odio a la sociedad en que vivía y por el amor romántico a la vieja forma tribal de vida social. Es esta actitud la que lo induce a formular una ley insostenible de la evolución histórica, a saber, la ley de la degeneración o decadencia universal. Y es la misma actitud la responsable de los elementos irracionales, fantásticos y románticos de su análisis, por lo demás excelente. Por otra parte, fue precisamente su interés personal y su parcialidad la que aguzó su facultad escrutadora, permitiéndole hacer aportaciones positivas.”[1071]

Marx, como siempre, es otro ejemplo para nosotros, Marx también aguzó su facultad escrutadora y, con total sentido y veracidad, desconstruyó, desenmascaró, los harapos y debilidades de la ideología capitalista, Marx con mordaz sentido denunció la plusvalía, la falsedad de la afirmación de la ideología justificativa del capitalismo que decía que eventualmente al mercado entregaría a cada cual lo suficiente sin intervención, y también desenmascaró la ingenuidad de la mano invisible del mercado.

La descripción, la observación, son la base para descubrir los harapos y debilidades que una ideología pueda tener, la observación detallada es la base para una crítica profunda, lo cual afecta la esencia de lo que es la ideología; la observación, la crítica, afecta el dogmatismo de una ideología, el dogmatismo es el silencio del ser escrutador y la repetición acrítica de la ideología, lo que la favorece de sus debilidades, la observación afecta la lógica ideológica, que constantemente no es estrictamente lógica, y hace, por lo tanto, insulsa toda su repetición.

Conoce a tu enemigo, podríamos decir, aunque no tan simple como en una guerra, el revolucionario siempre ha querido saber quien es en realidad su adversario, pues la ideología lo define, como lo vimos, y al conocerlo, de esta manera, puede hallar sus debilidades, las debilidades de su discurso, de su ideología.

La desconstrucción entonces, comienza con la observación, con el descubrimiento de las debilidades del discurso ajeno, con la piromanía, el desbaratamiento de la lógica y la justificación de la lógica de una ideología rival, pero, en un segundo momento, la desconstrucción, con ocasión del vacío que deja el discurso ajeno, con ocasión del aprovechamiento del vacío que deja la falta de discurso en el cual vivir a los espíritus humanos, la desconstrucción, en un segundo momento, es construcción.

Pero, se preguntan, cuál, o el por qué de esta antinomia, como la desconstrucción puede ser construcción.

La desconstrucción, en un segundo momento es construcción pues es el establecimiento de la nueva ideología, una ideología reemplazante, pero, como es un acto eminentemente humano, un acto de lucha, generalmente esta basado en el acto desconstructivo anterior, por eso la desconstrucción, en un segundo momento es construcción.

Es quizás por esto que la originalidad para Nietzsche sea algo tan extraordinario, la desconstrucción, por ser un acto eminentemente humano de lucha, generalmente, está basado, en su etapa constructiva, mayormente, en el objeto, lenguaje, desconstruido, o, cuando es menos, en ideas que circulan como pequeños susurros alrededor de las cabezas[1072], ideas desde muchos siglos presentes en las luchas humanas.

La desconstrucción, la construcción, por ser actos de negación, por ser actos de odio, negación del adversario, son actos de resentimiento ante lo que el contrario, ideológicamente, es, así en La genealogía de la moral, para decirlo de alguna manera nosotros, Nietzsche plantea que el surgimiento de la moral judía, esclava, parte del deseo de todo hombre por infligir penas en otros, pero que por ser el pueblo judío esclavo, ese deseo se traduce en inflingirse penas a sí mismo ya que no puede, no tiene el poder, de inflingirlas a alguien más, así, bajo esa lógica, la moral judía es una pena autoimpuesta que limita los deseos naturales de todo hombre, nosotros no nos aventuraríamos a decir una cosa semejante, pero algo de todo ello me llamó la atención, de hecho las revoluciones son resentimiento, odio, parten de un ser esclavo buscando libertad o por lo menos una mejor situación, y al buscar esta mejor situación, busca negar la situación, el discurso, que se la niega, lo que significa negación, resentimiento, del rival, definido por el discurso, la ideología, es el resentimiento que se genera ante una figura superior que se beneficia de la inferioridad propia.[1073]

La razón, la justificación, del poder siempre ha sido la negación misma, ideológicamente, del poder, primero, porque como ya lo hemos visto, junto con el verdugo de Bataille, “Por regla general el verdugo no emplea el lenguaje de una violencia que ejerce en nombre de un poder establecido, sino el del poder que aparentemente lo excusa, lo justifica y le da una elevada razón de ser.”[1074], negándose a verse como simple poder, violencia, llamándose mejor justicia, una “elevada razón de ser” y, segundo, lo que nos interesa para este aparte, porque la lucha humana, en el sentido que analizamos, es resentimiento, es la búsqueda de la negación del poderoso, del discurso que lo sustenta pues este lo define, por lo tanto su negación, la del discurso, es la negación del poderoso, pues el discurso, ideología, lo define, es la negación del poder para desplazar del poder, por el dominio del lenguaje, a quien lo detenta.

Es esta pues la fascinación del humano por la divergencia, por la negación, la trasgresión,_ ideológicamente_, la trasgresión, la divergencia, la crítica, es negación y, por lo tanto, es autoafirmación, por su relación con la supervivencia y la forma de vivir y de luchar humanas, como ya lo hemos explicado.

Así, por ejemplo, existían ceremonias que permitían la trasgresión ritual a las prohibiciones, pues las prohibiciones son limitaciones a los seres, humanos, impuestas por el poder, la ideología, así pues, la existencia de estos rituales servía de desfogue a la presión que acumula una prohibición prolongada, los rituales, por esto mismo, como ya nos dijo Bataille, servían para mantener a salvo el orden de una sociedad (ideología), o el trabajo menciona Bataille, de la vocación de poder de los individuos, por lo mismo de la vocación de negación; los rituales pues son una negación organizada a la prohibición, un escape al disgusto que esta produce en el ser dominado por ella, es pues el saciar esta fascinación humana, por el poder, por la supervivencia, de una manera organizada que no afecte el orden, ideología, dominante. Algo similar al tótem, el tótem es una personificación, un acercamiento a esta trasgresión, que por ser negación, autoafirmación, como humanos, nos fascina y queremos tocar.

Es por esto que la heterodoxia, que no es ni buena ni mala, se toma como un bien en sí mismo, produce fascinación pues es negación y autoafirmación, es la afirmación propia ante el poder ajeno que se manifiesta negando este poder, ideología, e intentando imponer uno propio; como todas las llamadas “tribus urbanas” o los adolescentes rebeldes, su rebeldía, revolución, trasgresión, es fascinante por su vinculación ancestral con la supervivencia humana, su adaptación al ambiente humano, su rebeldía es la manifestación vital de las ansias por sobrevivir, son el intento de negar un poder ajeno y el intento por proponer uno propio.

Así, ni el apego al dogma es bueno o malo por sí mismo, aunque así lo quisieran creer quienes están cobijados por el dogma, ni tampoco la heterodoxia es mala o buena por sí misma, aunque así se tienda a pensar pues es una afirmación propia que tiende al poder por lo tanto a la supervivencia:

“Pero no hay alegría o mérito en escapar del error de considerar la heterodoxia como inevitablemente falsa, fea o siniestra sólo para caer en el error opuesto y del mismo género de tomar la heterodoxia como necesariamente verdadera, hermosa o excelente. Dicho sin ambages, ase trata de un lugar común envuelto de trivialidad. Sin embargo, no pocas veces, las personas enajenadas del mundo que las rodea miran la heterodoxia como un bien en sí mismo, cualquiera que sea su carácter.”[1075]

Estas son entonces las dos fases de la desconstrucción, una fase descriptiva que pretende desmoronar lo dicho por los rivales y una fase constructiva que edifica sobre las cenizas. Así, la desconstrucción es un torneo político, humano, es la lucha por la realidad de un espacio humano, el lenguaje, es la lucha por decir la realidad, legislarla, que al igual que Homero y Hesiodo, enfrenta una ideología desconstruyéndola para después construir una propia, con el significado adaptativo que esta situación posee, como ya lo explicamos.

“La rivalidad no es totalmente póstuma: no se trata únicamente de la oposición de dos personajes pertenecientes a dos momentos históricos diferentes, se trata de dos espacios humanos que se enfrentan por su realidad. En este sentido –en el del enfrentamiento de dos tácticas interpretativas-, el espacio homérico (el de los <>) es contemporáneo al de Hesiodo, es el circulo de lo posible-real que lo delimita con vere-dictos.”[1076]

La desconstrucción es pues torneo, lucha por la facultad de decir, que en un principio es observación, el hallazgo de las debilidades discursivas ajenas, es ataque al discurso ajeno, y que posteriormente, por su relación con el desenmascaramiento y el resentimiento, en el sentido que anotamos, es construcción aprovechando las posibilidades y debilidades ajenas, es pues reacción al poder, desenmascarándolo y realizando un discurso casi _negativo_al previo, así, generalmente, la ideología desterrada sirve de modelo negativo a la triunfante o revolucionaria.

“Estos trabajos ilustran la singular combinación del dogmatismo con la aguda observación y la información realista y detallada, característica de Marx.”[1077]

La desconstrucción es pues la lucha humana, el torneo por la facultad de decir, de legislar. Esta es pues la tercera lucha que el humano libra a través de la ideología.

Así pues, retengamos algunas conclusiones de todo lo que hemos dicho.

Como podemos observar, de todas las funciones que resaltamos acerca de la ideología, muchas de estas funciones, todas de alguna manera, redundan en una auto afirmación de los humanos, como grupo o como individuos, algo que en realidad, humanamente, no se puede separar, la ideología, como dijimos al principio, es pues, en fin, lucha, lucha por la autoafirmación, por la cohesión grupal, por el establecimiento de roles, por el establecimiento de un poder, liderazgo, o por último, por vencer a otros humanos en esta guerra verbal que por la inteligencia humana se plantea, en fin, todos aspectos que redundan en la adaptación del humano a su espacio, predominantemente humano.

Así, es pues éste en realidad el aspecto principal que queremos demostrar en esta tesis, con esta tesis queremos demostrar, como ya lo habíamos señalado, que al ser el humano una especie muy especial, dotada de inteligencia, de lenguaje, que vive en grupos, etcétera, sus adaptaciones también podrían, debían, ser bastante espaciales, así pues, al ver a la ideología, en su contexto de lucha, en su contexto vital, como adaptación durante todo este trabajo, hemos querido demostrar esta hipótesis, la ideología es la manera, el método, la adaptación humana a su medioambiente especialísimo, predominantemente humano, que le permite subsistir y luchar por esa subsistencia e, inclusive, es casi la única forma o método debido al lugar a donde se fue a vivir el humano, su medio tan especial.

Por lo tanto, debemos pues redundar en este aspecto para así dejar sentadas las ideas que queremos transmitir a través de este trabajo, lo cual haremos a continuación, pero debemos recordar siempre llevar como viáticos todo lo que hasta aquí hemos dicho y debemos tener siempre presente lo que afirmamos al principio de este aparte, lo cual reformulo así: según lo dicho entonces, la ideología, en fin, parece ser esencialmente lucha, método, adaptación, en el humano.

La supervivencia para el humano, desde hace bastante tiempo ya, ha tomado muchos matices que la diferencian enormemente de esta misma lucha en otras especies, el humano desde hace bastante ya, no compite físicamente (predominantemente, pero aunque compita aun físicamente, como hemos visto, esta misma competencia también se basa en ideología, baste recordar el ejemplo del Ejército y la influencia de la ideología en su cohesión, organización, jerarquización o en la justificación de su violencia, en fin), desde hace bastante su competencia es un juego, mentiroso muchas veces, donde predomina la habilidad o el dominio de la palabra, en el sentido que hemos analizado.

Así, para el humano, su conocimiento, su ideología, es decir, el conocimiento interpretado públicamente, (el humano con respecto del conocimiento, no puede individualizarse, para mí, como consecuencia de la influencia vital de la ideología en el existir humano, que es grupal), se ha funcionalizado enormemente debido al uso que los humanos le dan a su lenguaje, al conocimiento que repertorian en él; para el humano, su conocimiento se ha convertido en una herramienta, en un método, en una adaptación, en pos de la supervivencia, esta es la causa por la cual la sociología del conocimiento no puede ignorar los intereses y manipulaciones que se entremezclan en los compendios de conocimiento humano, sin significar con esto que son necesariamente falsos, a la hora de abordarlos.

“La sociología del conocimiento adquiere importancia en un complejo definido de condiciones sociales y culturales. Con el incremento de los conflictos sociales, las diferencias en los valores, actitudes y modos de pensamiento de los grupos crecen hasta el punto en que la orientación que anteriormente esos grupos tenían en común es oscurecida por diferencias incompatibles. No sólo se desarrollan distintos universos del discurso, sino que la existencia de cualquiera de estos universos es un desafío a la valides y legitimidad de los otros, la coexistencia de estas perspectivas e interpretaciones en conflicto dentro de la misma sociedad lleva a una activa y reciproca desconfianza entre los grupos. En un contexto de desconfianza, ya no se indaga el contenido de las creencias y aserciones con los elementos de juicio del caso, sino que surge una cuestión totalmente nueva: ¿cómo ocurre que se sustenten esas ideas? El pensamiento se hace funcional; se lo interpreta en términos de sus fuentes y funciones psicológicas, económicas, sociales o raciales.[1078]

Como vemos, la lucha entonces debe ser tenida en cuenta a la hora de analizar el conocimiento, la desconfianza entre grupos, la lucha entre estos, acuña conceptos, trae conceptos, los interpreta, los acepta, los niega, lo que resalta precisamente de la existencia de la lucha humana por subsistir y el uso del lenguaje, del conocimiento, de la ideología, en esta lucha.[1079]

El conocimiento humano, la _ideología_que lo selecciona, repertoria, se ha convertido entonces en la herramienta, el método, en la lucha humana, y esto resulta como consecuencia de la presencia de la inteligencia en esta especie, resulta del uso del lenguaje al cual faculta esa inteligencia, resulta de los conceptos, conocimiento, que se pueden albergar, re-producir, en ese lenguaje, así pues vemos que una de los motores que moldea la existencia humana es la lucha y el uso de la inteligencia (lenguaje, conocimiento, ideología) en esa lucha.

Es decir, el existir humano esta determinado por su inteligencia, además se da en grupos, estos grupos se organizan a través de las ideas, ideología, la lucha humana se da, predominantemente, entre grupos, como ya lo vimos, así pues, la lucha, el torneo, se presenta en un nivel intelectual, es el torneo por la superioridad de los argumentos, es decir, es una lucha que depende de la sagacidad, la sagacidad moral, dialéctica, porque, además, el humano lucha con otros seres comparables a sí en esa “sagacidad”.

De ahí, concluimos, la importancia de la ideología en el existir humano, Engels, por ejemplo, así lo reconoce, el dogma marxista impone el concepto de que la estructura, económica, es el determinante único de la realidad humana negando cualquier influencia de la ideología (la ideología, según este pensar, antes que determinante es determinada), pero Engels, notando lo que decimos en este trabajo, retrocede de este dogma fundante del marxismo, por el peso de la realidad, y reconoce que si bien la estructura económica puede determinar la realidad humana, la ideología también es muy capaz de lo mismo, incluso, de determinar al estructura económica.[1080]

“Al mismo tiempo, es obvio que Engels quería atribuir mucho más que esto a Marx y a la teoría del determinismo económico. Insiste en que el factor económico es el “más elemental”, aun cuando admite que la legislación puede controlarlo algunas veces y conserva la distinción entre la estructura y la superestructura, aun cuando afirma que la superestructura influye causalmente sobre la estructura. Pero la filosofía de Marx dependía del supuesto de que ambas pueden distinguirse siempre claramente y de que hay un sentido evidente en el que la estructura influye sobre la supraestructura, pero no a la inversa. Sin estos presupuestos no tiene sentido llamar materialismo a la filosofía de Marx o suponer que sólo una revolución modificará al capitalismo.[1081] * [1082]

La reversa de Engels a esta idea fundamental del marxismo es prueba de lo que digo y prueba del uso de la ideología como herramienta de lucha, veamos, el principal y más fuerte argumento que uso el marxismo para justificar el triunfo del proletariado fue su materialismo, el determinismo económico, con este argumento, Marx nos quiso llevar a creer que la estructura económica es la base real de los acontecimientos históricos, y si esta estructura se interpreta, de la manera como Marx la interpreta, como el paso ineludible hacia el triunfo del proletariado, el único pensamiento moral es querer su triunfo, así sustentaron su moralidad, pero, el paso siguiente, dado por Engels, después de hallada esta moralidad, fue negar su sustento, (lo que evidencia que en verdad ese sustento no importaba mucho, sólo importaba lo que se quería decir con él), así, ahora, dotada de vida esta moralidad y separada por conveniencia de su sustento, se reconocía que sobre este hecho científico ineludible la ideología podría jugar un papel en su consecución.

Es decir, se quiso separar esta moralidad de toda la percepción de falsedad que en muchas ocasiones, por no decir todas, trae la ideología consigo, por abogar interesadamente por determinados grupos, se quiso separarla llamándola ciencia, materialismo, pero después, Engels, plenamente consiente del papel de las ideologías dentro de la historia, pretende ignorar el mismo sustento de la causa que defensa y pretende el uso de ideologías “verdaderamente morales”, materialistas, para que sustenten su deseo.

Engels reconocía que él y Marx habían acentuado demasiado la medida en que podían atribuirse causas económicas a las instituciones políticas y legales[1083], la reversa de Engels, por lo tanto, es prueba de lo que digo, Engels es plenamente conciente de la influencia de las ideologías dentro del acontecer histórico y por lo tanto, por no poder negar esta protuberante verdad, simplemente tuvo que aceptarla, por el bien del prestigio de la teoría que habían desarrollado junto con Marx.[1084]

“Reconocía que, dentro de un marco general de fuerzas económicas, las relaciones políticas e inclusive dinásticas pueden ejercer una gran influencia histórica, como en el auge de Prusia desde Brandemburgo más que desde cualquier otro pequeño estado alemán. Y pensaba que la legislación ‘puede cerrar algunos caminos del desarrollo económico y abrir otros’, aunque no puede alterar su curso fundamental. Marx no había creído nunca, dijo, que las fuerzas económicas fueran las únicas causas del cambio histórico, sino únicamente que son causas ‘últimas’ o ‘fundamentales’. El factor económico es ‘el más fuerte, el más elemental, el más decisivo’.[1085]

La importancia de la ideología, como factor de lucha, también lo podemos observar, como nos lo menciona Popper, en la importancia de Platón y Aristóteles durante toda la edad media, durante ésta etapa estas fuertes incitaciones al esclavismo, a la explotación, a la fortaleza del Estado sobre los individuos, fueron exaltadas casi hasta la divinidad, a pesar de lo profanas.[1086]

Así pues, la sociedad, el pensador, como nos diría el marxismo, muchas veces no tiene clara conciencia de los motivos que actúan sobre su pensar, muchas veces aparecen como claras y obvias las razones que justifican su bienestar[1087], pero muchas veces esos pensamientos están influidos, otro acierto marxista, por intereses adaptativos, vitales, un reconocimiento que hace la sociología del conocimiento, pero a pesar de esta relativa inconciencia, de la relativa actitud tendenciosa, para el humano, los efectos sobre su existir, sobre su subsistir, son evidentes, ya lo hemos mencionado, mantiene el poder, promueve la estabilidad, la cohesión, orienta la conducta grupal, mantiene los roles, justifica la propia existencia, etcétera, como lo indicaban los paradigmas de la sociología del conocimiento[1088] (aunque cuidándonos del relativismo que afirma que por ser social es verdadero, como ya lo hemos indicado la ideología, a pesar de los usos, funciones que cumple para el humano, no es necesariamente falsa ni necesariamente verdadera, de hecho, como ya lo hemos observado, se compone, la mayoría de las veces, de observaciones veraces y afirmaciones interesadas, en diferentes medidas).

He ahí pues la importancia vital, adaptativa, de la ideología para el humano.

El humano pues crea este tipo de artefactos, artefactos proyectivos, el humano, generalmente, por ser un ser inteligente, en su actuar vincula al futuro, en su actuar previamente proyecta unos fines[1089]. El humano pues, generalmente, consiente o inconsciente, como nos dice el marxismo, crea este tipo de artefactos que lo justifican, consiente o inconciente (como nos dice Freud, así sea de dos, en toda reunión humana los individuos tienden a dominar el lenguaje, a crear relaciones libidinosas entre ellos, en fin, a procurar demostrar que tienen la razón), busca justificar su existir, su forma de ser, su poder.

O podríamos llamarlos recursos en lugar de artefactos pero, en fin, el humano crea recursos o artefactos (ideologías) en apoyo de de sus luchas humanas. La religión, por ejemplo, ya lo vimos, para Hobbes es un acto de soberanía que debe ser ejercido por el Rey, pero que es crucial que se use pues es un importante recurso político, indispensable[1090], o para los funcionalistas, la religión es un mecanismo social para reforzar sentimientos comunes, con todo lo que esto implica, como ya lo vimos, en cuanto a la cohesión, armonía, organización y jerarquización grupal, punto que podrían tener en común con el marxismo.[1091]

Pero lo importante es que veamos que estos artefactos, recursos, son vitales para la existencia humana, al humano le permite enfrentarse a otros seres inteligentes, otros humanos, le permiten por ejemplo, al humano, en situación de desventaja, al flacucho, sin capacidad para causar daño físico, defenderse y subsistir ante poderes superiores a él como individuo, ante una agresión afirma: ¿no sabes que matar es malo?, es lo que podríamos llamar junto con Popper “proteccionismo”[1092], como vemos, esta conducta es una imposición disimulada de la existencia, a través del discurso, de quien está en esa situación de desventaja.

El humano se da ideologías como recursos, artefactos, que consiente o inconcientemente nacen en pro de su función, el pensamiento pues, parase volverse funcional, por eso, al interpretarlo, se debe tener en cuenta, o “se lo interpreta en términos de sus fuentes y funciones psicológicas, económicas, sociales o raciales.”[1093]

El humano pues se da artefactos, recursos, ideologías que lo ayudan a sustentarse, a conseguir o sustentar el poder que conserva su vida, así, sobre Gumplowicz, Timasheff dice:

“Aunque las clases combatientes y sus metas cambian a través de la historia, la clase que está en el poder siempre se da cuenta de que puede mantener y extender más fácilmente su domino creando instituciones legales y políticas. Todas estas ideas relativas al Estado tienen afinidad con el marxismo.”[1094]

La ideología es un valioso método pues para justificarse, organizarse, justificar el poder, arremeter en contra de otros humanos, en fin, es un valioso método de lucha.

Así, es por esto que el deber de todo hombre de Estado[1095] es el de dotar de una ideología a un grupo, Marx así también lo creía, y de esta forma resalta, casi contradiciéndose, la importancia de la ideología para las luchas humanas, así, él mismo se dedico a la creación de una ideología, “filosofía social”, apropiada para servir al proletariado en su ascenso al poder (como servirlo dotando a esta clase del deber de luchar).[1096]

“La clase en ascenso también debe tener su filosofía y, como la filosofía de la clase media era sustancialmente la afirmación de los derechos naturales de propiedad, una filosofía proletaria debe ser la afirmación socialista de los derechos humanos de los hombres desposeídos.”[1097]

La ideología es, en fin, lucha, es lo que queremos resaltar, como ya lo vimos, domestica, organiza, el ganado humano para resistir a los grupos rivales, por ejemplo, u organiza las revoluciones de quienes carecen del poder que protege la propia subsistencia.

Así, como ya lo vimos, el ser humano es una especie que actúa en grupos y que por compartir ideas, lenguaje, conceptos, está especialmente capacitado para pertenecer, para creer, para ser domesticado para un grupo[1098], así, adaptativamente, las ideologías pueden favorecer la auto descripción, el establecimiento de roles, el establecimiento de un poder, la obediencia, pues el humano, por su costumbre de vivir en el lenguaje y de vivir en grupos, lo que crea esta interpretación pública de la realidad, esta facultado para creer, está casi obligado, lo que favorece su domesticación y la funcionalidad de un grupo.

Pero además, a través de la ideología, también se logra el efecto contrario, lo que también es lucha, a través de la ideología el humano puede criticar una ideología que lo excluya de la protección en contra de la muerte, adaptación, a través de la ideología se puede luchar, se puede criticar, desbaratar un lenguaje e imponer uno propio.

Así, el humano vive encerrado en una noción de realidad que, como una muralla, protege pero encierra, pero, para lo que nos interesa, sólo protege a unos[1099]:

“Pero el poder incuba la tentación de la identidad con él mismo. Y esta aspiración lo conduce inevitablemente a evitar la prueba (de las cosas y de sí mismo), refugiándose en un orden ideal que desemboca en la univocidad de sus tácticas interpretativas. De esta forma no es ni ciencia ni arte; es, únicamente, justificación de sí mismo –de ahí que su espacio preferido sea la <>, no la teoría ni la facticidad-.”[1100]

Así pues, el humano se pregunta, cómo escaparé de este encierro, cómo escaparé de esta lógica, cómo contradecir aquello que me excluye[1101]. Lo que el humano, en palabras de Lorite Mena, se responde:__

“La única posibilidad consistiría en invalidar las condiciones de posibilidad del circulo, situarse en un vacío inicial (entre las cosas y las palabras, antes de que ambas se trencen en existencia), para confrontarse con ese límite incuestionado de donde penden las tácticas significativas del sistema. Sólo cuando el límite deja de ser tal se puede manifestar su condición de incondicionado, de a priori, de creencia…Este encaminamiento desconstructivo es una prueba y, por ello mismo, una desarticulación de la tensión creatividad-error, que conduce, inevitablemente, a desajustar la bipolaridad existente entre orden y obediencia. <<Lógicamente>> -por la misma ilógica implicada en este atentado contra la coherencia del sistema-, la invalidación de la totalidad se presenta como un conflicto con el poder establecido, como una acusación de usurpación en su sentido más radical: el de ocupar un lugar que no debiera existir.” [1102]

Así, es a través de la_ ideología_ que el humano puede luchar por el dominio del lenguaje que, actualmente, justifica el existir ajeno, protege el existir ajeno, es a través de la ideología que puede luchar por establecer uno propio, lo que podemos llamar crítica, alógica, divergencia, sub-versión, analogía, desconstrucción, desenmascaramiento, o, en fin, revolución, lucha, la posibilidad de variación del lenguaje donde vive el humano a través da la ideología es revolución, lucha.

Y ¿cómo lo logra la ideología ser un instrumento de lucha para el humano?

La ideología, para el ser que vive en el lenguaje de forma social, recapitulamos, significa, sirve, de muchas formas, sustenta sus grupos, sustenta el poder, los roles, la propia legitimación, de forma discursiva, en el lenguaje, que para el humano, como ya lo vimos, no se diferencia mucho de las leyes de la naturaleza, así:

La ideología es el cúmulo del conocimiento humano, como ya lo vimos, organizado de manera presumiblemente lógica, con pretensión lógica, pero es un todo que, principalmente, pretende ser verdad pero relacionado al grupo que lo piensa, justificándolo, la interpretación de la realidad por parte del grupo, lugar donde nace y reside el conocimiento humano, es pública y está, por milenios del actuar humano dentro del lenguaje como forma de lucha, imbuida en acentos del propio modo de existir y verse de los individuos que piensan esta realidad, por la relación de este conocimiento con la propia existencia y adaptación humana.

“El proceso social subyacente en el surgimiento de la doctrina de <> es razonablemente claro. La polarización en la estructura social se refleja en la polarización de pretensiones en el dominio cognoscitivo e ideológico, a medida que los grupos o colectividades tratan de captar lo que Heidegger llamaba la <<interpretación pública de la realidad>>. Con grados variables de vigor, los grupos en conflicto quieren hacer prevalecer sus interpretaciones de cómo eran, son y serán las cosas.”[1103]

El humano ha tomado como táctica la confusión de la realidad con su propio modo de existir, con su propia manera de definirse, de esta manera negando el modo de existir ajeno, rival, venciéndolo.

La ideología es el prejuicio, mayormente prejuicio, que identifica el propio existir con la realidad, por eso es el prejuicio que sostiene el existir humano, así, por ejemplo, a pesar del pretendido “materialismo”, realismo, cientificidad, del marxismo, este era más un llamado moral, a los sentimientos, el sentimiento de sí, que razón.

“A pesar de su llamado materialismo, la necesidad de la historia, para Marx y Engels como para Hegel, era realmente una necesidad moral, “el desarrollo progresivo” –como lo llama Engels- de la civilización mediante la expansión de sus fuerzas internas.”[1104] * [1105]

“Así, dentro de un árido análisis de las cusas y efectos económicos, Marx desarrolló realmente una fuerte llamada moral, apoyado por una convicción cuasi-religiosa”[1106], la paradoja marxista que el mismo Marx no fue capaz de notar por los mismos sentimientos que implica la ideología.

La ideología es la toga, viste de toga, de neutralidad, hace ver como ciencia, hoy, las descripciones, las autodescripciones humanas, que sustentan su existir.

“De modo análogo, la Historia le da al revolucionario marxista su vocación, la seguridad del éxito final y, quizá, la absolución de los crímenes que cometa en nombre de la Historia. La necesidad histórica, pues, no significa únicamente causa y efecto, ni una situación deseable, ni una obligación moral, sino las tres al mismo tiempo –una especie de imperativo cósmico, que crea y guía al interés y el cálculo humanos y se sirve de ellos. Pero, mientras que los calvinistas llamaban a esto teología, los hegelianos y los marxistas lo llamaban ciencia.”[1107] * [1108]__* [1109]

El humano, a través de la ideología, nombra su realidad, solidifica su realidad, gracias a la oportunidad que ofrece el lenguaje, por lo tanto la inteligencia, de re-presentar, cristalizar en el lenguaje una forma de realidad, pero, lo más importante, gracias a la oportunidad que ofrece la ideología, el humano puede solidificar, cristalizar, su forma especifica de realidad que le permite existir, que justifica su existencia, discursivamente.

El humano, a través del poder mágico que le ha asignado a sus palabras, por su dependencia de estas, hace que algo exista o no, dice la realidad, lo que le permite luchar, enfrentar, otras realidades humanas disputándose el rotulo de “verdad”, el humano, ya lo habíamos dicho junto con Popper, por su actitud mágica frente a las palabras y las costumbres que describen, no logra distinguirlas de las leyes de la naturaleza, lo cual, adaptativamente, es vital, pues así, su forma de ser, su particular forma de ser, plasmada en las costumbres, en el lenguaje, se torna realidad, realidad humana, al mismo nivel que las leyes naturales, en defecto de costumbres, lenguajes, ajenos.[1110]

Bataille nos dice: “El vicio es la verdad profunda y el corazón del hombre.”[1111], yo digo que lo que lleva el hombre consigo es la facultad de llamar a algo vicio o bondad, calificando o descalificando las realidades humanas,__lo que humanamente, adaptativamente, ha servido para justificar la propia existencia y descalificar la extraña.

De esta manera, a través de la ideología, el humano lucha, configura su mundo (pues el Estado se basa más en la fe que en la razón[1112]), y desarticula el contrario, dejándolo en el vacío, sin lenguaje:

“Desde el momento en que las Musas deciden confiar la Verdad a Hesiodo, éste se convierte en un <>, escapa a la ambigüedad. Así la leyenda afirma que Hesiodo ganó un torneo contra Homero –una lucha en la que estaba en juego la verdad, es decir, la realidad justa.”[1113]

La ideología es definición, justificación, configuración, y es negación:

“Si el saber eidético tiende <> a un orden de saber mental, <>, y si la idea está siempre saturada de una tentación totalitaria, que corresponde a su aspiración a la identidad con ella misma (el ejemplo más completo sería Hegel), a la univocidad perfecta, a ser la realidad –implicando siempre la negación asimiladora de las diferencias, de la alteridad que ella misma debe contener por su origen (<>)-, cuando la idea es depositada en un orden eterno e inalterable la tentación negadora debe afirmarse como los límites de su propio ser; la Idea debe poner como límite de su propia existencia la negación de la diferencia; el saber es el lógos de la Idea, un saber circular, perfecto en su estabilidad eterna. Cuando esta Idea necesita un espacio de presencia humana, social, su sitio es la palabra;…”[1114]

En otras palabras, la vida humana, por la forma de luchar del mismo humano, exige la erradicación de otros discursos, exige que la configuración propia, la verdad propia, sea la única verdad, en el humano se da la guerra entre palabras y se trata de evitar la guerra civil de palabras, la contradicción, pues las palabras sustentan el mundo humano.[1115]

Es el poder de decir animal y de decir humano, de decir adentro y afuera, es declaración y es acusación, es de la propia existencia y acusación de la inexistencia extraña:

“De ahí que la desconstrucción del sistema implique –inevitablemente- un enfrentamiento con el poder, no simplemente como ruptura de inobediencia circunstancial a unas normas, sino como acusación de no-existencia al lugar que ocupa, de inobediencia por la negación del espacio en que la obediencia sería posible.”[1116]

En fin, la ideología es lucha, es la negación de la alteridad y la afirmación de la forma propia, de la identidad propia, en fin, en términos humanos, es la lucha por la semántica, por el significado de la justicia.

De esta manera pues, a pesar de lo que muchos quieren ignorar, que como humanos viviendo en el lenguaje pueden, somos hijos de sangre, de luchas, somos hijos de la desconstrucción, del triunfo de los mundos de nuestros padres sobre los lobos, los leones, los de afuera, el humano afirma, sin decirlo: “sólo desconstruir tu propio _ethos_es malo, la desconstrucción de ethos ajenos es el triunfo de la justicia”, ¡ha!, todo ese sombrío asunto de los privilegios y adornos del hombre, ¡qué caros se han hecho pagar!, cuánta sangre y horror hay en el fondo de todas las <>, ¿no saben que el concepto de culpa vine de “conjuro” deuda?, ¿su lenguaje no les deja admitir todo lo que le deben a la sangre en el campo que llaman justicia?[1117]

La ideología, a pesar de su propia justificación, del fastuoso manto con el que se cubre, es pues lucha, lucha por el espacio humano, por el espacio de otros, los animales humanos luchan por la realidad en un espacio social, mejor decir plural, realidad que los afirma, los justifica.

El animal humano lucha de manera grupal, se agrupa para multiplicar su fuerza, en el humano la lucha grupal reemplazó la lucha individual (de ahí que el hombre sea un animal político), pero esto, humanamente, por la “evolución”, por la inteligencia, por el uso del lenguaje, por la conceptualización, su re-presentación, en fin, por las virtudes humanas, usando el concepto maquiavélico, se tradujo en un encierro, mayormente proselitista, dentro del lenguaje, dentro de los conceptos, las ideas, lo que, después de muchos años, para el humano parece casi irreversible.

En el humano, por sus virtudes, la forma de luchar han sido las “razones”, porque al observar la muerte ajena, el retroceso que le causa pues anticipa la propia, el humano prepara el discurso para cuando le llegue la hora, para evitar esa hora, en el humano la lucha es argumentación, desconstrucción, sagacidad, sagacidad moral, es la virtud del uso del lenguaje,

En conclusión la ideología es, en fin, lucha, por el lenguaje, por los grupos, por autodescribirse, justificarse, por justificar la propia profecía, por luchar bajo el aliento de ésta, por organizarse, organizar el poder (esencial para el grupo), organizar el trabajo humano y ponerlo a salvo del desorden, de la sin razón, es lucha, revolución, es la lucha por ganar este orden, por poderlo decir, por negar ordenes extraños, vencerlos, justificar la existencia propia sobre la ajena…

…en fin, para el humano, es adaptación.

CONCLUSIONES

“La voluntad de lo verdadero, que nos perderá todavía en muchas aventuras e ilusiones…”[1118]

No lo sé, quizá sea cierto, y quizá me haya perdido en esta fantasía, en esta ilusión, pero, acaso alguien no nos dijo ya “conócete a ti mismo” (Sócrates) y, al hacerlo, junto con alguien más moderno (Descartes), nos dijo, “desconfía”.

“…esta famosa voluntad de la veracidad, tan venerada por todos los filósofos, ¡qué problemas no ha planteado! ¡Cuan curiosos, malignos y difíciles problemas!”[1119]

El principal problema: nosotros mismos, la asfixia que nos produce el separarnos de nuestras ideas, nuestro sustento. Pero…

“¿Qué maravilla es que la fin nos hagamos desconfiados y perdamos la paciencia? ¿Qué maravilla es que nosotros también hayamos aprendido de esta Esfinge a proponer cuestiones y preguntas?”[1120]

Veamos con algunos ejemplos lo que pretendo decir en este trabajo, la importancia de la ideología en nuestro existir.

Para incluir la llamada cultura POP, alguna vez oí que “Robocop”, al convertirse en robot, sólo pudo sobrevivir, a esta existencia extraña, gracias a ser, cuando era humano, un ferviente practicante protestante.[1121]

Es decir, la religión, siguiendo con nuestro ejemplo, es el arma del débil, del vencido, germen de la violencia que purifica los genes (dirían todos los “istas”, los evolucionistas, en este caso), la religión es la razón que santifica y espolea la violencia que nos hace imponernos.

Si pudiera hablarte religión, si existieras, como ente no como creación, si existieran esos de dices que existen, te diría, les diría: Religión, mascara de lo que sólo se puede hablar en voz baja en los pasillos, serías una muy buena (un adjetivo de mi parte) mujer, ¿lo sabes?, amante del fracasado, llenas sus pulmones de aire, aunque polvoriento, necesario, te prestas como bastón y ofreces un futuro lleno de felicidad, aunque por dentro sabes que no vas a poder cumplir, te conoces, y sabes la mentira que eres, funges como la zanahoria que va delante del burro, y en una actitud que alabo, sabes cuando retirarte, sabes cuando cumpliste, sabes cuando el fracasado que sacaste del refugio, que le enseñaste a vencer al sol, va a negarte, y con elegancia, te retiras (mi papá dice que el tarugo, cuando reúne dos pesos, lo primero que hace es cambiar de taruga), sabes que ese es tu único fin, es muy ilustrativa la parábola de Lázaro, no importa que no puedas cumplir, la naturaleza y la vida te aprecian, haces mucho para ser sólo fantasía, mucho más que lo que hacen algunos corporales; como no amar una mujer con visión, que estuvo desde el principio con alguien que sólo era potencial, como no amar una mujer que construye y que al final deja libre a su creación, te amaría (a pesar de tu trabajo) si no amara tanto a la verdad, y después de hacer tu labor, vuelves a la base, a buscar otro caso perdido, para volver a empezar de nuevo, cuanta basura habrá conocido tu piel de fantasía, la más gloriosa de las prostitutas creo el ser humano, coqueteas con el poder sólo para que te olvide en la sima, y como la más orgullosa de las amantes, buscas la némesis de aquel malagradecido para fraguar tu venganza, te gusta la sangre y las causas perdidas (quizás por eso me identifico tanto), es como el Mesías, una causa perdida, que llego ha ser gracias al bastón de su gran imaginación, a ti, y en la gran hora, este germen que eres, ese inicio que eres, ese primer aliento que sólo quiere ser eso, que sólo quiere batallar, abandona su victoria, se retira refinadamente, altiva sabes cual es tu destino, aquel mal agradecido sólo quiere olvidarte súbito (ya en la victoria te haces fastidiosa, la misma moral que creó contigo, ahora lo limita) y encarnas en Lutero la lucha, el inicio, que ya no te ofrecía tu anterior amante. Otra vez se usan las mismas palabras polvorientas, otra vez se inicia la lucha, parece que no hay nada más cómodo que andar en muletas, mejor aun, si ni siquiera usas los pies (cuando te cargan en la playa).

Quizá con otro ejemplo, más personal, a propósito, me exprese mejor.

Hace unos días, viendo Discovery Channel (la causa que me echo a perder dirán algunos), vi como a un niño lo mordía un tiburón, también vi la angustia del padre quien no pudo siquiera estar al lado de su hijo durante las curaciones de primeros auxilios, y recordé a mi padre; durante estos percances, que fueron bastantes en mi niñez (cuando no me regañaba, pues sentía que podía regañarme cuando no era muy grave el daño a mi salud, es decir en momentos graves), recordé como no perdía la calma en ninguna situación, y vinieron a mí muchos recuerdos y pensamientos, primero, pensé si yo podría hacer eso, si yo podría ser útil en esa situación, y lo dude, lo dude mucho, después continuó mi recuerdo atormentado mi sensación de debilidad, y recordé esos momentos donde lloraba y estaba asustado, donde sentía que iba a morir, aunque no fuera el caso, donde mi falta de experiencia no pudo explicarme que esas cosas suelen suceder, y recordé de nuevo a mi padre, lo recordé cuando me decía, “no ha pasado nada”, así fuera falso, y yo creía, creía más que cualquier creyente, estaba absorto por esa voz.

Y en ese momento, durante ese recuerdo, tuve muchas sensaciones, de debilidad, de engaño, de cariño, pero lo único que se es que en ese momento él, mi padre, para mí, fue el motivo para aguantar.

Es decir, la verdad, la verdadera, no la verdad humanamente dicha, empieza por el “conócete a ti mismo”, eso lo reconoce el ser inteligente, pero es muy curioso y desilusionante que el ser inteligente desconozca el efecto de su intelecto y las ideas en sí, en su averiguación de la verdad y en su vida misma.

En fin, todo esto, la religión, mi niñez, me hace pensar, ¿es que no somos ya suficientemente maduros?, ¿es que no somos ya capaces de vivir sin promesas?, ¿no somos capaces ya de ver y vivir la verdad, de ser valientes siendo concientes de las verdaderas magnitudes del peligro sin depreciarlo?, ¿es que, por ejemplo, todavía no podemos asumir nuestro fin eterno?, ¿necesitamos, sin poder escapar ya a esa necesidad, que la religión, nuestros padres, la ideología, el derecho (que nos hace sentir buenos y con derecho a ser por encima otros), nos nieguen la realidad?, ¿nunca seremos lo suficientemente maduros, lo suficientemente valientes?

Así, hablando de temores, me atemoriza que nos ocurra como en Cien años de soledad, que pasen nuestros cien años, en soledad, que llegue nuestro final[1122], por ejemplo, y aun no hayamos logrado conocernos a nosotros mismos, como pedía Sócrates.[1123]

Así, con mi, otro, poco humilde propósito de hacer que nos conozcamos mejor, pregunto[1124]:

¿Qué relación tienen los términos ideología, derecho y adaptación, integrantes primordiales del título de este trabajo?, sería una pregunta lógica, evidente, al ver la tapa de esta tesis.

Pregunto: ¿no vale la pena reconocer lo que hay de naturaleza en aquello que consideramos eminente y exclusivamente humano?, para eso, para conocernos mejor.

O, como pregunta Lorite mena: ¿pregunto si lo biológico cuando es humano es político?, yo diría, ¿si es ideología?, aunque preguntar eso perecería obvio, viniendo de un animal es claramente biológico, dirían algunos. La cuestión nuestra va más allá.

No queremos saber, simplemente, si la ideología es un hecho biológico, pues viniendo de un animal parecería evidente la respuesta, queremos dilucidar, en este trabajo, ¿si ese hecho biológico, si la ideología, intercede por la supervivencia del humano?, ¿si la ideología es comparable a los colmillos, las garras o el camuflaje, de otras especies, en el ser humano?, ¿si es método, si es instrumento, del humano, en la lucha que todos los seres vivos libran por su estar, por su ser?

Volviendo al título de este trabajo, preguntamos: ¿si la ideología, si el derecho, que es una especie de ese género, son adaptación?[1125]

Es decir, quiero escapar, que escapemos, de la ilusión antropocentrista, tal como yo leo a Lorite Mena, quiero que escapemos de su equivoco de considerar al humano un animal paradójico (podríamos leer ese título como El animal incomprensible), quiero que escapemos de la tentación de, al ser nuestro comportamiento, nuestras ideas, algo incomprensible, volvamos, valoremos, dichas ideas, dicho comportamiento, como una verdad por sí misma, una verdad que lo es en merito de ser humana, no en merito de ser verdad.

Es decir, quiero que escapemos a lo que perecería decir Lorite Mena y el resto de los autores, que el hecho humano es un hecho diferente, único (lo cual es verdad), pero ya que ese hecho es único no debemos preocuparnos por la verdad, debemos aceptar la verdad humana, la verdad dicha, quizá comprender como funciona, de alguna manera, pero no preocuparnos por una verdad subyacente a ese hecho pues, como nos trasladamos desde hace tiempo a vivir en el mundo de las ideas, ese es el único mundo que nos debe importar.

Yo diría que casi nos piden que aceptemos el producto de nuestra soledad, como desde hace mucho tiempo el mundo, el planeta, es un mundo predominantemente humano, el hecho humano se ha convertido, en apariencia, en el único objeto relevante.

Somos como una luz, toda luz brilla dentro de la oscuridad, el hecho humano, por su grandeza, su dignidad, dignidad humana, existe dentro de la oscuridad, todo lo demás aparece opaco al investigador humano, como para toda luz, siempre es negro a su alrededor, pero, y esa si sería una verdadera paradoja, parece para el humano que la oscuridad lo contiene sin que la luz (él mismo) pueda llegar a alcanzarla; en el campo, en la noche, ¿que se ve alrededor de alguien que se acerca con una lámpara?, lo que hay en la oscuridad la luz sólo puede imaginárselo, mitificarlo, en el caso humano ya ni eso le interesa, no lo conmueve, ni siquiera imaginar quiere, pobre luz solitaria, pobres lo pocos humanos solitarios, mirando a lo lejos, aguzando sus ojos, hacia una empresa que se les presenta irrealizable, no pueden escapar a sí mismos.

Es pues, así, que preguntamos de nuevo: ¿no será que esa ilusión, nuestra soledad (pues la naturaleza, sus individuos, no parecen ser, para el humano, más que objetos), ha hecho ignorar lo que subyace a nuestras ideas?, ¿será que esa soledad del hecho humano (que por el dominio de otros hechos aparece como soledad), nos ha hecho ignorar lo terrenal, lo natural, de nuestro comportamiento?, ¿será que la incomprensión, lo insondable de nuestro propio hecho, nos ha hecho considerarnos demasiado paradójicos, demasiado únicos?, ¿será que hemos llegado a ser demasiado humanos?

¿Artificial?, es un calificativo muy socorrido, artificial por ser humano, es una precisa definición, pero, acaso, hoy no es unánime la clasificación taxonómica del humano como animal, ¿qué es lo artificial entonces?[1126], una computadora, un satélite; artificial como lo que el humano crea es una expresión que podría aceptar (aunque variaría lo que todos tenemos por artificial) pero artificial como expresión de lo no-natural es algo que sólo alguien demasiado humano puede decir, ¿qué sería aquello no-natural?, no me lo puedo imaginar, ¿acaso algo por ser creación humana deja de ser natural?, en este sentido ser demasiado humano es ser demasiado supra-natural.

Las construcciones humanas, de todo tipo, por más complejas que aparezcan, son un hecho natural, biológico, pues provienen de un ser vivo, para su beneficio adaptativo, de supervivencia, muchas veces. En el humano, son producto de su intelecto, de su lenguaje que le permite compartir su ciencia y desarrollarla por ese hecho, son producto muchas veces de su esfuerzo adaptativo para hacer más “habitable” nuestro entorno, ¿qué hay de artificial en todo este asunto?

¿Artificial?, como un termitero de cuatro metros, el término es un monumento a nuestra ignorancia[1127], a la ignorancia que sobre el hecho humano, como hecho natural, padecemos, debemos escapar a la insatisfacción que nos produce la ignorancia de nosotros mismos y que en virtud de ella, de esa insatisfacción, escapamos al deber, al deseo, de conocernos, y así nos dedicamos a imaginar; sólo en virtud de ella, de la insatisfacción, de la pesadez que produce el ignorar para el Homo Quaerens, podemos calificar algo como “artificial”, ¿por qué cuando no sabemos algo simplemente decimos, “no sé”, y no dejamos de imaginar respuestas?

No estoy pues de acuerdo en calificativo de paradójico, de especial, de diferente, de no-natural, que es lo que hay atrás de todos esos calificativos, del hecho humano (de todo el hecho humano, es decir, él y sus producciones).

Para el humano su mismo hecho parece una alteración tan grande a la naturaleza que simplemente se considera ya no-natural, como si se considerara el humano mejor que la naturaleza, un hecho inerte, y pensara que ese hecho inerte no puede ser su creadora, ¿será que eso es lo que hay atrás de la imagen antropomórfica de muchos de nuestros dioses?

De nuevo, pregunto: ¿no será que sobrevaluamos nuestra condición de hecho diferente, diferenciado, que nuestros evidentes contrastes con otros seres vivos han confundido nuestro juicio y nos han separado, artificialmente, de la naturaleza?

¿Será que eso que creemos espontáneo, artificial, producto de la creatividad libre del humano, está más emparentado con la naturaleza de lo que creemos?

Volviendo a nuestro título, ¿será que la ideología, el derecho, son adaptaciones humanas en pos de su supervivencia?

Esa es pues la problemática que nos planteamos en este trabajo, así, siendo lo anterior claro, con base en todo lo que se dijo en este trabajo (la respuesta ya sonará obvia), solucionemos nuestro interrogante más directamente de lo que lo hayamos podido hacer veladamente durante toda esta “aventura”. Continuando con nuestro juego de interrogantes, primero, preguntamos:

¿Qué es adaptación?

Algunos dicen: puede ser una estructura morfológica o estructural, puede ser una situación fisiológica o funcional, o un rasgo de comportamiento, todos, de un organismo, producto de la selección natural, de tal manera que incrementa las posibilidades de reproducirse con éxito.

Al respecto podríamos rebatir el tema de la reproducción, como lo establecimos en el capítulo 3, la hipótesis que me parece valida es la que ve a la reproducción como un escapar al carácter perecedero de los individuos, cada individuo cree, siente, que al reproducirse está alargando, ensanchando, su ser, esta huyendo de su mortalidad, la reproducción, por sí misma, no tiene ningún valor para los individuos, sólo es valiosa en cuanto representa, aunque falazmente, como lo vimos, una expansión del propio ser y una idea de inmortalidad. Así, en este enunciado que nos define la adaptación, quisiéramos tomar a esa “reproducción” mencionada, como “conservación” o, como la llamamos en su momento, “voluntad o vocación de acrecentamiento”.

Es decir, una descripción más cercana a Darwin: El desarrollo de las especies se da por la interacción con su entorno ecológico. Como resultado de esta interacción tienden a persistir patrones genéticos que proporcionan a los individuos las características más adecuadas para la supervivencia en el medio ambiente en el cual habitan.

Otros, más centrados en el caso humano, pero con buen criterio, nos dirían: Ya no se toma como una capacidad, sino una necesidad de involucrarse al entorno (medio) para aprovechar al máximo las necesidades de aprendizaje de cada individuo, que los llevara a adquirir un aprendizaje significativo. (Sergio A. Castañeda de la Cruz.)

Lo que nos introduce más en el mundo humano, nos perfila la solución a nuestra problemática, hacia una adaptación significativa, el entorno ecológico, nuestro entorno ecológico, al cual nos debemos adaptar, es eminentemente significativo.

Otros nos dicen: es un cambio de estructura, de percepción o de comportamiento mediante el cual un organismo aumenta su capacidad de respuesta válida a una situación actual o a las condiciones ambientales... (Javier Gtez. - estudiante de psicología).

Es una respuesta mediante la cual un organismo aumenta su capacidad de respuesta válida, en términos de supervivencia, a una situación, hoy, eminentemente humana.

“La adaptación es una nueva conceptualización de la inteligencia, quien se adapta mejor y en menor tiempo posee un mayor nivel de inteligencia. Actualmente la inteligencia no se mide por una de sus funciones: la memoria, ni por el coeficiente intelectual, sino por la adaptación al medio, lo que requiere un cambio y un aprendizaje. (Iris Oldano)”[1128]

Ese es el gran producto de la inteligencia en el humano, adaptación, veremos, aunque ya lo vimos a lo largo de todo este trabajo, cómo.

Solucionado este interrogante, en segundo lugar, preguntamos:

¿A qué se adapta el humano?, ¿cuál es el entorno ecológico al cual se adapta el humano?, ¿en qué condiciones lucha por su supervivencia?

El Humano pues, como lo vimos (capítulo 8), se adapta, lucha, compite, en un escenario eminentemente humano; lucha en contra de un ser inteligente, como consecuencia, creativo, que divide sus tareas, que posee lenguaje elaborado, lo que lo hace extremadamente eficiente en la guerra, pero, principalmente, de comportamiento grupal, lo que expande su poder.

He aquí el origen, puede ser, de toda nuestra confusión, como algo vergonzoso usamos un eufemismo, la sociedad, para nombrar a ese entorno ecológico tan particular en el cual vivimos.

Lo que nos lleva a un último, pero vital, interrogante, que es la respuesta a la problemática planteada, ¿cómo lucha el humano?, ¿cómo se adapta a este entorno ecológico tan particular?

El humano, como lo vimos, es un ser inteligente, que usa lenguaje elaborado, que divide sus tareas y asigna roles, pero, principalmente, es un ser grupal, estas son sus, tradicionalmente consideradas, herramientas, adaptaciones, en su supervivencia; es decir, morfológica o estructuralmente esta dotado de un cerebro capaz; fisiológicamente esta dotado para alimentar a ese cerebro que no es energéticamente eficiente, se abre a un campo de posibilidades nuevas a través de su posición bípeda y la posibilidad de aprehender cosas manualmente; interioriza o profundiza su actitud grupal, etológicamente, a través del fuego que lo reúne alrededor de la luz, a través de la posesión de las mujeres y, por supuesto, la inteligencia que lo hace hallar mejores estrategias de cohesión de sus grupos, etcétera, pero toda esta situación, todo este escenario, trajo consecuencias inesperadas.

El ser humano es un ser inteligente que vive en grupos, la consecuencia lógica de este hecho es que aparezca el lenguaje, el lenguaje permite compartir ideas, permite decir el mundo, decirnos, definirnos, pero, lo más importante, permite retener, repetir, re-flexionar, re-crear, cristalizar, todo aquello que decimos, todo aquello que decimos de nosotros mismos, de los demás, de forma grupal y estática, oportunidad que no desaprovecho el ser inteligente. Es decir, esta repetición no es un simple reflejo del mundo exterior, es creación, es un re-crear.

Esta posibilidad, esta facultad nueva e inesperada[1129], de crear y compartir ideas, de re-crearlas y repertoriarlas lógicamente, es decir, de tener ideología, en un animal grupal, que reparte sus tares comunes, representó una oportunidad insospechada.

Así, la ideología es una oportunidad en muchos sentidos para la supervivencia humana… le permitió al humano ser el creador.

Permite estructurar los grupos en su contorno, es decir, permite definir, decir, quien está adentro y quien afuera. Permite estructurarlos internamente, en otras palabras, asignar roles con la misma rigidez de las leyes físicas.

Permite solidificar esa estructura a través de la repetición, del rito de volver a decir idénticamente al original, también a través de la estructuración lógica de un discurso y a través de su cristalización dogmática, el mundo humano, estructurado, se solidifica (características que planteamos acerca de la ideología, Capítulo 10, punto 10.6.).

Y, por último, permite establecerlo como verdad, verdad humana, claro, en otras palabras, a todo ese proceso de estructuración y solidificación de un grupo y su orden, el humano lo llama justicia.

A través de la ideología el humano publicita, proclama, declara, como dicho de verdad, vere-dicto, su razón y la sin-razón ajena, la razón de su grupo y la sin-razón de los grupos rivales, y ya que la supervivencia es lucha y la lucha humana se da en grupos, esta declaración es lucha, es supervivencia, es adaptación.

“Por grande que pueda ser el valor de la verdad y del desinterés, podría, sin embargo, suceder que fuese necesario atribuir a la apariencia, a la voluntad del error, al interés y a la codicia, un valor superior y más fundado y más útil para todos los vivientes.”[1130] * [1131]

A través de la ideología el humano establece, crea, su mundo y se establece en el mundo, en el planeta.

Por eso, quizá, Rousseau dijo: el primero que cercó un terreno y dijo: esto es mío (y encontró gentes tan simples como para creerle) fue el padre de la Sociedad Civil. Creo ver en las palabras de Rousseau el reconocimiento de la importancia del lenguaje en el existir humano, el lenguaje creó este derecho, creó esta ideología, a través del lenguaje el humano creó.

El humano pues, hace bastante tiempo ya se traslado a vivir en el lenguaje, a través del lenguaje, de la ideología, el humano crea, estructura su mundo, su grupo, su contorno y su entorno, lo solidifica a través del rito de la repetición y lo hace real a través de la afirmación dogmática.

La ideología es pues el compendio de todo el saber de un grupo, organizado lógicamente, no estrictamente lógico, que a través del rito de la repetición y la afirmación dogmática, hacen de un dicho humano, verdad, justicia.

Esa es la oportunidad que no desaprovecha el ser inteligente y que hace de la ideología, del derecho, adaptaciones, a través de la ideología el ser humano, que es un ser inteligente, que se organiza en grupos y divide sus tareas, hace de su grupo y de la división de sus tareas algo real, verdad, justicia, a través de la ideología compite por el rotulo de verdad con otras definiciones grupales humanas, a través de la ideología el humano compite por la existencia en el lenguaje de su grupo, por ser el lenguaje real, legitimo, justo.

La filosofía, mejor decir, el humano y su lenguaje, la ideología, son tiranos que quieren crear al mundo, no descubrirlo desinteresadamente, lo cual tiene efectos adaptativos evidentes en la lucha por la supervivencia que entre humanos se da. A través de la ideología el humano puede describir el mundo, sus grupos, incluyéndose, describiéndose a sí mismo, a sus grupos, lo cual, en merito de las bondades de la ideología, puede alcanzar el carácter de verdad.

“…mientras os parece que en la Naturaleza descifrasteis los artículos de vuestra ley, estáis mirando una cosa contraria, engañándoos a vosotros mismos. Vuestro orgullo pretende incorporar a la Naturaleza vuestra moral, vuestra idea; pretendéis que la Naturaleza sea según el Pórtico y queréis conformar la vida a vuestra imagen y semejanza; queréis hacer de la vida una monstruosa y perenne glorificación y generalización de estoicismo. Con todo vuestro amor a la verdad, os esforzáis constantemente y con rigidez hipnótica por contemplar la Naturaleza falsa, que quiere decir estoica, hasta que por fin ya no sois capaces de contemplarla de otro modo. Un inconcebible orgullo os infunde la esperanza insensata de que así como podéis tiranizaros a vosotros mismos, así también la Naturaleza se deja tiranizar…”[1132]

A través de la ideología pues, el humano sobrevive, se adapta a su entorno ecológico particular, eminentemente humano, eso fue lo que quise resaltar a través de lo que nombre como funciones de la ideología (capítulo 10, punto 10.7.); para el ser grupal, inteligente, que divide sus tareas, que compite con un ser comparable en dichas habilidades, es esencial la estructuración de sus grupos, igual que como para cualquier otro ser grupal, pero, la aparición del lenguaje, de la posibilidad de compartir ideas, de tener ideología, hizo de esta lógica algo ya incomparable en la naturaleza.

Es decir, a través de la ideología, el humano fue capaz de estructurar sus grupos (capítulo 10, punto 10.7.); pudo establecer el poder, el mando dentro de estos, algo esencial; pudo asignar roles claramente (Aristóteles es un claro ejemplo con la división de las almas y por consiguiente la división de la gente en roles dentro un Estado); pudo describir, autodescribir, a sus grupos y a sus individuos obligándolos a un molde y haciendo semánticamente bueno ese molde; pudo establecer la autoprotección, la injuria a la propia vida como pecado, pero la injuria a la vida ajena, a la externa, a la de grupos rivales, como autoprotección; pudo hacer de la violencia, la obligatoriedad de sus mandatos grupales, juridicidad; pudo prometer, pudo asignar al fin moral de la Historia el triunfo propio, de su grupo; profundizó los lazos afectivos, en palabras de Freud, entre los individuos de su grupo, lo cual es esencial para la dinámica grupal y, en fin, pudo luchar por el espacio para su grupo, para sí mismo, dentro del lenguaje, que es el espacio vital humano… pero, sobre todo, fue capaz de solidificar sus grupos, solidificar toda esta dinámica, todas estas funciones, en otras palabras, fue capaz de volverlas, convertirlas, en realidad…. justicia.

Esa es la razón por la que hoy no podamos escapar a nuestras ideas, a nuestra ideología, están tan profundamente ligadas a nuestra supervivencia, son adaptación, estructuran y solidifican, vuelven verdad, tan eficientemente nuestros mundos humanos, que cuestionarlas nos produce asfixia. Repito, es tan eficiente la ideología en su propósito de volver la verdad humana verdad y está tan directamente relacionada con la vida que criticarla es jugar con nuestra propia subsistencia, discutirla, criticarla –debilitarla- nos resulta imposible y desagradable.

El derecho (producción humana por excelencia, sistema de valores humano por excelencia[1133], ideología por excelencia) es adaptación_humana_(aunque no sea necesariamente verdad) pues intercede por su supervivencia, organiza su forma de vivir, los grupos, asigna roles, favorece la cohesión, pero, sobre todo, venciendo en justas verbales a grupos e individuos rivales, legitima, hace justa, la propia existencia, la forma (definida en la ideología como justicia) de vivir propia, es lucha entre humanos por sobrevivir.

La ideología, género del derecho, es adaptación pues intercede por la existencia humana.

Así pues, como conclusión, termino con esta afirmación que es mi hipótesis solución a la problemática que planteé: la ideología, el derecho, que es una de sus especies, son lucha por sobrevivir humana, son un hecho biológico, pero, sobre todo, son adaptaciones a un entorno ecológico muy particular, predominantemente humano…

… pero… de todo esto me queda una duda, por qué todo lo que digo suena para todos tan evidente, siempre que explico de que se trata mi tesis de grado sólo escucho elogios (disculpen mi falta de modestia), pero, a pesar de que se acepta lo que digo, cada vez que se ve en tela de juicio las ideas fundantes de mi interlocutor, su ideología, mi hipótesis inmediatamente deja de tener valor, ¿acaso será, precisamente, por lo que digo, por la estrecha vinculación de la ideología con la vida, con la supervivencia, con la adaptación?, criticar la ideología parece ser criticar, poner en tela de juicio, la propia existencia.

Mis interlocutores, todos nosotros, a pesar de que atinamos al reconocer el tufo de falacia atrás de todas las creaciones humanas, por lo capital que resultan nuestras creencias en nuestro existir, seguimos rehusándonos a conocernos a nosotros mismos.

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  1. Platón. El político, 428?-347 a. C. Traducción: El político / Platón; Introducción, texto crítico, traducción y notas de Antonio Gonzáles Lazo, Madrid, Ed. Instituto de estudios políticos, Colección: Clásicos políticos, 1955, pp. XXI-XXIV. trad. de Antonio Gonzáles Laso.

  2. Popper, Karl R. La sociedad abierta y sus enemigos, Tomo I, Buenos Aires, Ed. Editorial Paidos, 1967, pp. 75-76. The Open Society And Its Enemies, 1950, trad. de Eduardo Loedel.

  3. Popper, Karl R, op.cit., 1967, p 77.

  4. Popper, Karl R, op.cit., 1967, p 77.

  5. Popper, Karl R, op.cit., 1967, p 78.

  6. Bataille, Georges. El erotismo, Buenos Aires, Ed. Sur, 1960, p.231. L’ erotisme, trad. de Maria Luisa Bastos: “Hablar de intenciones de la naturaleza no deja de ser absurdo, sobre todo porque los movimientos inevitables en que la vida derrocha su sustancia nunca son sencillamente tales. En el momento mismo en que se prodiga sin limitación, la vida da una finalidad aparentemente contraria a esas perdidas que asegura con tanto fervor. No se abandona a derroches excesivos de energía sino en la medida en que tiende hacia un acrecentamiento. Se trate de la planta o del animal, el lujo de las flores o el apareamiento puede no ser el lujo que parece. Se da una apariencia de finalidad. Sin duda, el brillo de las flores o de los animales tiene poca utilidad en el plano de la función a la que nuestra inteligencia lo refiere, burdamente. Se diría que se trata de una inmensa superchería. Como si, partiendo del tema de la reproducción se liberase una marea desordenada, irremediable. Por ciega que nos parezca su marcha, la vida, sin un pretexto no podría dar libre curso a la fiesta que lleva en ella. Como si el desborde inmenso tuviese necesidad de un coartada”.

  7. Monod, Jacques. El azar y la necesidad, ensayo sobre la filosofía natural de la biología moderna, Barcelona, Ed. Tusquets Editores, 4ª edición, 1988, p.15. Le hasard et la nécessité (Essai sur la philosophie naturelle de la biologie moderne, 1970, trad. de Francisco Ferrer Lerín revisada por Jorge Fuentes Tudela: “Nada de esto ocurre para el rió o el peñasco, que sabemos o pensamos han sido configurados por el libre juego de las fuerzas físicas a las que no sabríamos atribuir ningún <>. Todo ello suponiendo que aceptamos el postulado base del método científico: la naturaleza es objetiva y no proyectiva.

  8. Monod, Jacques, op.cit., 1988, p.20: “Todo artefacto es un producto de la actividad de un ser vivo que expresa así, y de forma particularmente evidente, una de las propiedades fundamentales que caracterizan sin excepción a todos los seres vivos: la de ser objetos dotados de un proyecto que a la vez representan en sus estructuras y cumplen con sus performances(tales como, por ejemplo, la creación de artefactos). En vez de rechazar esta noción (como ciertos biólogos han intentado hacer), es por el contrario indispensable reconocerla como esencial para la definición misma de los seres vivos. Diremos que estos se distinguen de todas las demás estructuras de todos los sistemas presentes en el universo, por esta propiedad que llamaremos teleonomía.

  9. Monod, Jacques, op.cit., 1988, p.24: “Mas todo proyecto particular, sea cual sea, no tiene sentido sino como parte de un proyecto mas general. Todas las adaptaciones funcionales de los seres vivos, como también todos los artefactos configurados por ellos, cumplen proyectos particulares que es posible considerar como aspectos o fragmentos de un proyecto primitivo único, que es la conservación y la multiplicación de la especie”

  10. Fernández-Armesto, Felipe, Breve historia de la humanidad, Un apasionante viaje por la evolución del género humano, Barcelona, Ed. Ediciones B, 2005, p.7: He aquí una paradoja. Durante los últimos treinta o cuarenta años, hemos invertido una cantidad enorme de pensamiento, emoción, sangre y recursos en lo que denominamos valores humanos, derechos humanos, la defensa de la dignidad humana y de la vida humana. Durante ese mismo periodo, la ciencia y la filosofía se han ido aunando de forma lenta, pero devastadora, pera minar nuestro concepto tradicional de género humano… La humanidad está en peligro: no por la conocida amenaza de una <<destrucción masiva>> y del desastre ecológico, sino por un riesgo conceptual.”

  11. Fernández-Armesto. Felipe. Op.cit., 2005, p.13: “Aun así, el actual es un concepto reciente: la mayoría de la gente de la mayoría de las sociedades a lo largo de la mayor parte de la historia se habría quedado atónita ante una categoría tan universal. De hecho, a muchas personas les habría costado comprender la palabra humano o encontrar alguna equivalencia en sus idiomas respectivos, salvo como un modo de designar a los miembros de su propio grupo. Para ellas, los intrusos pertenecían a alguna otra clase, como las bestias y los demonios.”

  12. Macfarlane Burnet. El mamífero dominante. La biología del destinito humano. Madrid, Ed. Alianza Editorial, 1973, p.70. Dominant mammal. The biology of human destiny. 1970, trad. de Salvador García Cernuda: “Para la mayor parte de los biólogos, los dos únicos caracteres del Homo sapiens_que le distinguen de todos los demás primates son la capacidad de hablar y el habito de usar armas para matar a otros miembros de su propia especie.”_

  13. Monod, Jacques, op.cit., 1988, p.30: “La piedra angular del método científico es el postulado de la objetividad de la Naturaleza. Es decir, la negativa sistemática a considerar capaz de conducir a un conocimiento <> toda interpretación de los fenómenos dada en términos de causas finales, es decir de <>… La objetividad sin embargo nos obliga a reconocer el carácter teleonómico de los seres vivos… ”

  14. Bataille. Georges, op.cit., 1960, p. 157: “Si entra en el ciclo de las acciones útiles como medio, no como fin, el animal es reducido a cosa. Pero esta reducción es la negación de lo que, a pesa de todo, es; el animal es una cosa únicamente en la medida en que el hombre puede negarlo. Si careciéramos de ese poder, si no estuviéramos en condiciones de obrar como si el animal fuera una cosa (si un tigre nos derribase), el animal no seria una cosa en si mismo: no seria un puro objeto: seria un sujeto que tendría por si mismo una verdad interna.”

  15. Bataille, Georges, op.cit., 1960, p.14: “Sin embargo hay que estar prevenido contra la costumbre de mirar únicamente desde afuera a seres ínfimos; contra la costumbre de mirarlos como cosas que no existen adentro. Pero ocurre lo mismo con un perro y también con un insecto o un ser más pequeño. Por simple que sea un ser, no hay un umbral a partir del cual aparece la existencia adentro.”

  16. Bataille, Georges, op.cit., 1960, p. 99.

  17. Supra. Cita #6.

  18. Como, por ejemplo, en el caso del darwinismo social. Timasheff, Nicholas S., La Teoría Sociológica, México D.F., Fondo de cultura económica, Tercera edición en español, 1965, pp.97-98. Sociological theory. Its nature and growth. 1957, trad. de Florentino M. Torner: “Debe reconocerse, sin embargo, que no todas las enseñanzas de los darvinistas sociales se perdieron. Ellos iniciaron la formulación de una teoría de los antagonismos sociales, identificaron algunos de los grupos entre los que es mas probable la oposición reciproca, y señalaron la correlación existente entre el antagonismo de los grupos y la solidaridad intragrupal.”

  19. Timasheff, Nicholas S., op.cit., 1965, p.97: “En la historia de la teoría sociológica, el darwinismo social debe ser considerado como la exploración de una posibilidad. Hoy se sabe que esa exploración condujo a un callejón sin salida; pero a fines del siglo XIX el camino parecía prometedor:”

  20. Supra. Cita: 19.

  21. Supra. Cita #19.

  22. Veuille, Michel, La Sociobiología, Bases biológicas del comportamiento social, México D.F., Editorial Grijalbo S.A., 1990, p.23. La sociobiologie, 1986, trad. de Rosa García Mora y Luís Macías: “La teoría de Darwin ha sido conocida, sobre todo, por las diferentes lecturas que se han hecho de ella desde hace un siglo, y que conciernen a la cuestión sociobiológica. Así, es necesario en primer lugar recordarlo que fue realmente esta teoría. Recordemos que la palabra “evolución”, tomada de las primeras concepciones naturalistas sobre el origen del embrión tiene, en el siglo XIX, el sentido de “desarrollo”, de progreso constante e inmutable hacia la complejidad. El “principio de la evolución” es desarrollado principalmente por el filósofo Herbert Spencer, admirador de Lamarck, y autor de una sociología evolucionista. “El progreso no es un accidente- escribe- y no está sometido a la voluntad de los hombres. El progreso es una necesidad bienhechora.” ”.

  23. Monod, Jacques, op.cit., 1988, p.40-41: “Es en realidad la idea central del progresismo cientificista del siglo XIX. Se la encuentra en el centro del positivismo de Spencer y del materialismo dialéctico de Marx y Engels. La fuerza desconocida e incognoscible que, según Spencer, opera en todo el universo para crear variedad, coherencia, especialización, orden, juega exactamente el mismo papel, en definitiva, que la energía <> de Teilhard: la historia humana prolonga la evolución biológica, que a su vez forma parte de la evolución cósmica. Gracias a ese principio único, el hombre encuentra al fin en el universo su lugar eminente y necesario, con la certidumbre del progreso al cual esta siempre entregado.”

  24. Veuille, Michel, op.cit., 1990, p.43: “Hormiguean en colonias inmensas, al abrigo de gigantescos robots, aislados del mundo exterior, comunicándose con él por medio de vías tortuosas e indirectas. Están en nosotros, nos crearon cuerpo y alma; y su preservación es la suprema finalidad de nuestra existencia. Esos replicadores viven lejos. Se les llama actualmente genes y somos las maquinas de su supervivencia. Richard Dawkins. _The selfish gene,_1976,p.21”

  25. Veuille, Michel, op.cit., 1990, p.29: “Altruismo, egoísmo, selección de parentela; he aquí los conceptos de base de la sociobiología”.

  26. Veuille, Michel, op.cit., 1990, p.30-31: “Le Dantec intentará, en su obra sobre El egoísmo, establecer la tesis de que toda sociedad es producto de hipocresías elementales: La única fórmula general que puede aplicarse a todas las asociaciones, sean cuales fueren, es la siguiente: es necesario, para que la asociación continué, que cada asociado obtenga provecho de ella, más allá de los inconvenientes que surgen de la competencia entre los apetitos específicos”

  27. Michel Veuille. La Sociobiología, Bases biológicas del comportamiento social, Ed. Editorial Grijalbo S.A. p.33: “El genetista de poblaciones J.B.S. Haldane dijo cierto día, bromeando, que él se arrojaría voluntariamente al agua para evitar que se ahogaran tres hermanos o nueve primos hermanos. Esta escala de caridad muy ordenada tomaba en cuenta el hecho de que el numero de genes que cada ser humano comparte con sus hermanos (1/2) y con sus primos (1/8) no es comparable, en términos de selección natural, y no se arriesgaría la propia vida de igual manera por unos que por otros.”

  28. En ocasiones es necesario negar el mundo. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p.85: “La negación del hecho cultural. Historia, civilización, instituciones serán los epifenómenos frente a variables juzgadas más pertinentes: poligamia, exogamia, agresión, altruismo, etcétera.”

  29. Supra. Cita: 9.

  30. Supra. Cita: 22.

  31. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p.32: “Altruismo y egoísmo, antaño propiedad de los individuos, vendrían a encarnarse en los genes.”

  32. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p.81: “El genetista reprocha a al sociobiología el utilizar una “genética de bolsas de frijoles” representando una situación sobrepasada por la ciencia. Ignorando las interacciones del desarrollo, la sociobiología atomiza al organismo en elementos distintos.”

  33. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, pp. 12-13: “El debate entre científicos fue relegado por los medios de comunicación poco perceptivos de la fragilidad de las bases científicas de la nueva ciencia. Reducidos a una mera fórmula vacía, la palabra evocadora de “sociobiología” producía el mismo efecto. En una época en la cual la crisis naciente alejaba las ilusiones creadas por varias décadas de expansión, parecía llegar justo para justificar la existencia de los apremios sociales insuperables. La ciencia que había hecho creer que todo era posible, decía ahora que todo era fatal. Es la “ciencia milagro” acusaba _Le Martin de_Paris, “una ciencia a la hora de la austeridad”, se indignaba Le Monde Diplomatique.

  34. Y es que esta fue mi primera sensación al oír este nombre, me forme la idea de que el tema central del discurso de la sociobiología era la comparación entre el humano y las demás especies, lo que en parte fue así, y que para mí es muy valioso ya que para mí la forma de ser del individuo humano no dista mucho de la de otros individuos, aunque hay que precisar muy bien dos cosas a saber 1)las especificidades que trae la inteligencia a la forma de ser humana y 2) El error de la sociobiología: que quiere comparar comportamientos o adaptaciones, lo cual no es posible hacer, ya que la inteligencia en el humano hace de su comportamiento algo muy complejo no comparable con ninguna especie, lo que si se puede comprar es lo que he querido llamar forma de ser, o motivaciones, ya que estas salvo especificidades que da la inteligencia, es del todo similar en todos los individuos de todas las especies, pero esto es algo que se vera posteriormente.

  35. Hillman, Karl-Hienz, Diccionario Enciclopédico de Sociología, Barcelona, Editorial Herder, 2001 p.475. Dirección de la edición española, Antoni Martínez Riu: “Instintos: Pautas fijas e innatas de comportamiento (acción y reacción) propias de las especies animales y, aunque de forma más débil, también del hombre, que –sin necesidad de ser aprendidas o experimentadas— adaptan el organismo a las condiciones exteriores de vida según un principio de funcionalidad biológica.”

  36. Hillman, Karl-Heinz. Op.cit., 2001, p.475: “Instintos:… El instinto aparece como <<un organismo nervioso, organizado de forma jerárquica, que responde a determinados impulsos de alarma, producción y orientación, tanto internos como externos, con movimientos que le permiten conservar la vida y la especie>> (Tinberger).”

  37. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p.82:

  38. Supra. Cita: 35.

  39. Supra. Cita: 36.

  40. Por ejemplo, Sabine, George H., Historia de la teoría política, Santa Fe de Bogotá D.C., Ed. Fondo de Cultura Económica Ltda., 1998, p. 577. A History of Political Theory, 1989, trad. de Vicente Herrero: “En su Feuerbach, Engels atribuía una racionalidad a la naturaleza exactamente en el sentido hegeliano.”

  41. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p.46: “Pero hacer de la contradicción dialéctica la <> de todo movimiento, de toda evolución, no deja de ser un intento de sistematizar una interpretación subjetiva de la naturaleza que permita descubrir en ella un proyecto ascendente, constructivo, creador: volverla, en fin, descifrable, y moralmente significante.”

  42. Supr. Cita: 23.

  43. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p.47-48: “La teoría de la evolución, en vez de hacer desaparecer la ilusión, parecía conferirle una nueva realidad haciendo del hombre no ya el centro, sino el heredero por siempre esperado, natural, del universo entero. Dios por fin podría morir, reemplazado por ese nuevo y grandioso espejismo.”

  44. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 561: “Aunque Marx elaboró su filosofía como una forma de materialismo, utilizó la dialéctica para apoyar una teoría del progreso social en la que los más altos valores morales se realizan necesariamente.”

  45. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 563: “Marx creía que la historia social había culminado en el surgimiento del proletariado y contemplaba el avance de esa clase hasta ocupar una posición dominante en la sociedad moderna.”

  46. Agrego las categorías de clase y raza, Nietzsche sólo hablo de nacionalismo en respuesta a las posiciones de Hegel. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 657: “Pocos autores del siglo XIX habían despreciado tanto el nacionalismo, al que no consideraba más que un prejuicio vulgar. El gran orgullo de Nietzsche era ser “un buen europeo”.”

  47. Merton, Robert K., La sociología de la ciencia, Investigaciones teóricas y empíricas, Madrid, Alianza Editorial, 1977, p.174. The Sociology of Science, The Theorical and Empirical Investigations, 1973, trad. de Néstor Alberto Míguez: “El hecho estructural de los conjuntos de status, en contraposición con los status tomados uno por uno, plantea graves problemas teóricos a las doctrinas <> (y <>) absolutas de epistemología social. El hecho de que haya una cantidad de conjuntos de status en una población supone que los agregados de individuos comparten algunos status y no otros, que típicamente se enfrentan unos a otros como <> y <> en forma simultánea. De este modo, si sólo los blancos pueden comprender a los blancos, y los negros a los negros, y sólo los hombres pueden comprender a los hombres, y las mujeres a las mujeres, esto da origen a la paradoja que pone serios límites a ambas premisas: pues entonces, resulta por implicación que algunos de <> no pueden comprender a otros <>; las mujeres blancas están condenadas a no comprender a los hombres blancos, ni los hombres negros a comprender a las mujeres negras, y así sucesivamente a través de las diversas combinaciones de subconjuntos de status.”

  48. Robert K. Merton citando a Margaret Sloan. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p.174: “Los conflictos se los que periódicamente informan mujeres negras –por ejemplo, el debate de Mary Mebane [Liza] Y Margaret Sloan (en defensa de Gloria Steinem)—entre la identificación con la liberación de los negros y el movimiento de la liberación de la mujer reflejan este hacho sociológico de los conjuntos de estatus entrecruzados. El problema de hacer frente a estos conflictos estructuralmente condicionados se resume en las palabras de Margaret Sloan <<la comprensión de que yo debía ayudar a los hermanos a comprender que, como mujeres negras, no podemos permitir a los hombres negros que nos hagan lo que los blancos han hecho a sus mujeres todos estos años>> (<< What We Should Be Doing, Sister, New York Times, 8 de Diciembre de 1971)

  49. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 656: “Los progenitores intelectuales de este tipo de pensamiento irracionalista en la filosofía del siglo XIX fueron Schopenhauer y Nietzsche.”

  50. Nietzsche, Friedrich, Más allá del bien y del mal – Ecce Homo, Madrid, Ed. Libsa, 2000, (en Ecce Homo), p.259: “La Circe de la humanidad, la moral, ha falseado –moralizado– todo lo psicológico de pies a cabeza – hasta el tremendo sin sentido de que el amor debe ser algo <<no-egoísta>>--.”

  51. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 655: “El irracionalismo había sido marginal, en el sentido de que había atraído a artistas y literatos más que a los científicos o pensadores académicos y había sido crítico, en tanto que había reflejado una actitud de insatisfacción y desajuste.”

  52. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Ecce Homo), p.232: “Dios es una respuesta grosera como un puño, una falta de delicadeza contra nosotros, los pensadores, en el fondo incluso sólo una grosera prohibición: ¡No debéis pensar!”

  53. Sobre Schopenhauer, Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 655.

  54. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 656: “El pesimismo de Schopenhauer se basaba en la intuición moral de la vanidad de las aspiraciones humanas en semejante mundo, la pequeñez del esfuerzo humano y la desesperanza de la vida humana. Se arraigaba particularmente, en el desprecio por los pequeños valores y virtudes del filisteo, la afectación, autosatisfacción y complacencia de la gente vulgar y sin distinción, que imaginan poder limitar las fuerzas incomprensibles de la vida y la realidad dentro de las reglas de los convencionalismos y la lógica.”

  55. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 655.

  56. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 655.

  57. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 655.

  58. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 656.

  59. La voz de Schopenhauer, es la vos del Homo quaerens insatisfecho, que esta insatisfecho con las explicaciones que le dan de su mundo, de sí mismo, el profesor Jairo Parra Quijano citando a Nicholas Rescher. Parra Quijano, Jairo. Manual de Derecho Probatorio, Bogotá D.C., Ediciones Librería del Profesional, Edición Décimo Tercera, 2002, p. 579-580: “Esas indicaciones no son solamente para que se pueda hablar como ya lo explicamos, de la legalidad de la prueba indiciaria, sino además, porque hay que tener en cuenta que el hombre es además de **homo sapiens, homo quaerens:**necesita información. .............. Si no se hace lo señalado podemos afirmar con el autor citado: a) “**La incomodidad de no saber.**Constituye un sentimiento humano natural” b) “El hombre se ha desarrollado en la naturaleza para llenar el hueco de un ser inteligente. El requerimiento de comprensión, es decir, de acomodación cognoscitiva al entorno o de conocer el “camino”, constituye uno de los requerimientos fundamentales de la condición humana. El hombre es homo quaerens. Se nos plantean preguntas y queremos, más que necesitamos respuestas”. c) La necesidad de información para la orientación cognoscitiva en nuestro entorno representa una necesidad humana tan importante como la de comer. Somos animales racionales y debemos alimentar nuestras mentes tanto como debemos alimentar nuestros cuerpos. Al buscar información, como al buscar comida, estamos dispuestos a conformarnos con lo mejor que podemos conseguir en cierto momento”. d) “Se nos plantean preguntas y necesitamos respuestas, las mejores que podamos conseguir aquí y ahora, sin que importe su grado de perfección”. e) “La necesidad básica de información y de comprensión nos presiona, de modo que estamos urgidos a movernos hacia su satisfacción” f) “Nosotros, los seres humanos, queremos y necesitamos los compromisos cognoscitivos que consisten en historias inteligibles, es decir, en dar explicaciones coherentes y comprensivas de las cosas. Para nosotros no cabe esperar una satisfacción cognoscitiva sobre otras bases, ya la necesidad de información (el conocimiento que nutre nuestra mente) es tan imprescindible como el alimento que nutre nuestro cuerpo. Un vacío cognoscitivo o un desacuerdo es tan molesto como el dolor físico. El desconcierto y la ignorancia –si damos a la suspensión del juicio un nombre más fuerte—tienen un precio sustancial para nosotros”.”

  60. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 656: “Schopenhauer pensaba, no muy justamente, que este miope orgullo espiritual encarnaba en su rival Hegel.”

  61. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p 323.

  62. Hablando acerca de la filosofía historicista de Aristóteles. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 324.

  63. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, p.238: “.......tengo por equivocación todo lo que en Europa se autodenomina <>, por no hablar de la cultura alemana”

  64. Sabine, Georges H., op.cit., 1998, p. 656.

  65. Louis Untermeyer sobre Nietzsche. Nietzsche, Federico. Así hablaba Zaratustra, Medellín, Ed. Bedout, 1984, p. 7: “Su mentalidad sufrió un cambio completo al leer EL MUNDO COMO VOLUNTAD Y COMO IDEA, del filósofo misántropo. Puso en duda todo cuanto había creído hasta entonces. “Llevé el libro a mi casa –recordaba Nietzsche algunos años después – y me tumbé en un sofá y leí, leí, leí. Parecía como si Schopenhauer estuviera dirigiéndose a mí personalmente. Sentí el choque de su vigor y de su capacidad. Me parecía verlo ante mí. Cada una de las líneas del libro pedían a gritos la reevaluación de todo y la renuncia a todo”.”

  66. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 656.

  67. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 656.

  68. Louis Untermeyer sobre Nietzsche. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 9.

  69. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998,, p. 657: “La democracia y el cristianismo”

  70. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 31: “¿Cuál es el gran dragón que el espíritu no quiere ya llamar ni dios ni amo? “Tu debes”, se llama el dragón. Pero el espíritu del león dice: “Yo quiero”.”

  71. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 31.

  72. Nietzsche Friedrich. La genealogía de la moral: Un escrito polémico, Madrid, Alianza Editores, 1994, p.51: “¿Qué hay en el nihilismo sino eso? Estamos cansados del hombre.”

  73. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Ecce Homo), p.238.

  74. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 30: “Pero en el desierto más solitario se cumple la segunda transformación: aquí el espíritu se torna en león; quiere conquistar la libertad y ser amo en su propio desierto.”

  75. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 657.

  76. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 31.

  77. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 31.

  78. Que no es una filosofía “para todos” igual que su Zaratustra que subtituló: “Un libro para todos y para nadie”

  79. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 657.

  80. Sin la pretensión científica y sólo por temor al termino. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 358: “… la teoría psicológica mediante la cual trató de hacer del egoísmo una explicación científicamente fundada de la conducta.”

  81. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 353.

  82. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 354: “El pensamiento de Hobbes sirvió, pues, a los fines del liberalismo de la clase media, causa que el filósofo habría mirado con poca simpatía.”

  83. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 364: “Sobre las bases utilitarias, el gobierno –cualquier gobierno— es preferible a la anarquía. Hobbes consideraba que había más probabilidades de que el gobierno monárquico fuese eficaz de que lo fuera cualquier otro tipo de gobierno, pero la teoría es igualmente buena para cualquier gobierno capaz de conservar la paz y el orden. En consecuencia, los pensadores posteriores no tuvieron dificultades para adaptarla a una forma republicana o parlamentaria de gobierno,”

  84. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 357: “Según que el movimiento vital se vea favorecido o perjudicado, aparecen dos tipos primitivos de sentimiento, el deseo y la aversión, el primero de los cuales constituye un “intento” encaminado a lograr lo que es favorable a los procesos vitales y el segundo una retracción de lo que tiene el efecto opuesto....................Creía que con este sencillo artificio psicológico podía explicar el origen de todas las emociones que experimentan los hombres.”

  85. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 357: “Para Hobbes, las leyes de la naturaleza significan en realidad un conjunto de normas con arreglo a las cuales un ser idealmente razonable buscaría su propia ventaja en el caso de tener conciencia plena de todas las circunstancias en que actuaba y de no estar en absoluto afectado por el impulso momentáneo ni por ninguna clase de prejuicios. Como da por supuesto que, en términos generales, los hombres actúan en realidad de esta manera, las leyes naturales exponen condiciones hipotéticas con arreglo a las cuales permiten los rasgos fundamentales de los seres humanos que se funde en un gobierno estable. No exponen valores, sino que determinan causal y racionalmente qué es aquello a lo que se puede dar valor en los sistemas morales y jurídicos.”

  86. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 363: “Para el no hay opción sino entre el poder absoluto y la anarquía completa, entre un soberano omnipotente y la ausencia total de sociedad.”

  87. Termino para mí usado con impropiedad desde su mismo comienzo, ya que lo que hasta ahora se ha llamado “filosofía” no es más que proselitismo, lo cual no corresponde con su etimología.

  88. Nietzsche, Friedrich Op.cit., 1994, p.71: “Ay la razón, la sociedad, el dominio de los afectos, todo ese sombrío asunto que se llama reflexión, todos esos privilegios y adornos del hombre: que caros se han hecho pagar ¿Cuánta sangre y horror hay en el fondo de todas las <>?... Estos genealogistas de la moral habidos hasta ahora ¿Se han imaginado, aunque sólo sea de lejos, que, por ejemplo, el capital concepto moral de culpa viene del muy material concepto de tener deudas?”

  89. Sabine citando a Hobbes. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 360: “Ley de la naturaleza (_Lex naturalis)_es un precepto o norma general, establecida por la razón, en virtud de la cual se prohíbe a un hombre hacer lo que puede destruir su vida o privarle de los medio de conservarla; o bien, omitir aquello mediante lo cual piensa quedar su vida mejor preservada.”

  90. Supra. Cita: 6.

  91. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 232: “… El caso extremo en que el acto sexual provoca la muerte del animal… Únicamente en forma deliberada seria posible desconocer la muerte para sí del animal; y me parece que atribuyendo su muerte al cuidado de la especie, el pensamiento humano simplifica gruesamente la conducta del macho en el momento del vuelo nupcial.”

  92. Especie, nación, clase, raza, sexo, etc. o lo que la doctrina en derecho ha llamado “factores conspicuos de discriminación” Constitución Política de Colombia, Art. 13.

  93. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p.88.

  94. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p.90.

  95. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p.90.

  96. Algunos podrían afirmar que Maquiavelo ve en “el príncipe” un medio para un fin mas “ético”, más republicano, descrito en “Los Discursos sobre la primera década de Tito Livio”, lo cual puede ser cierto, pero si es así es algo muy ingenuo, es comparable a la pregunta que hace Platón acerca de ¿Quién debe gobernar? A lo que se responde, los buenos, los justos, lo que a Karl R. Popper le parece simplemente rayano en la locura, basar nuestros esfuerzos en la frágil esperanza de que quien nos gobierne sea bueno o justo (para nuestro caso “el príncipe”), por lo cual exige una democracia donde la participación se base en el control a los gobernantes. __

  97. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p.15: “LO NATURAL Y LO ARTIFICIAL. La distinción entre objetos artificiales y objetos naturales nos parece inmediata y sin ambigüedad. Un peñasco, una montaña, un río o una nube son objetos naturales; un cuchillo, un pañuelo, un automóvil, son objetos artificiales, artefactos. Que se analicen estos juicios, y se verá sin embargo que no son inmediatos y estrictamente objetivos.”

  98. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p.181: “Pero desde el punto de vista sociológico, los limites que separan a <> de <>no son en modo alguno fijos. A medida que surgen situaciones en las que intervienen diferentes valores, se activan los distintos status y cambian las líneas de separación. Así, para un gran número de norteamericanos blancos, Joe Louis, era miembro de un grupo externo. Pero cuando Louis derroto al nazi Max Schmeling, muchos de los mismos norteamericanos blancos lo redefinieron como miembro del grupo interno (nacional). La autoestima nacional predominó sobre el separatismo racial.

  99. Robert K. Merton citando a Einstein en una alocución dirigida a la Sorbona. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 182: “Si mi teoría de la relatividad resulta exitosa, Alemania me considerará como un alemán y Francia declarara que soy un ciudadano del mundo. Si mi teoría resultase falsa, Francia dirá que soy alemán y Alemania declarará que soy un judío.”

  100. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p.15: “En sentido propio: productos del arte, de la industria”

  101. Siguiendo con mi intención de no leer entre líneas a los autores, intención a la que me imagino fallare muchas veces, vale la pena aclarar que para Bergson “la fuerza vital” es un concepto metafísico “es un oscuro impulso cósmico”, con lo cual no estoy de acuerdo, y también hay que aclarar que su concepto de adaptación esta en algo ligado al evolucionismo cosa que como ya explicamos tampoco estoy de acuerdo. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, pp. 657-658.

  102. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 658.

  103. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 657.

  104. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 43.

  105. Ignorando el carácter “evolucionista” de esta opinión tenemos. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p.82: “Si creemos en la evolución, entonces debemos admitir que tubo que ser una gran ventaja, en el proceso de supervivencia selectiva, para cualquier grupo de homínidos primitivos el hecho de que su tamaño cerebral e inteligencia crecieran más rápidamente que los de cualquier otra población de su especie.”

  106. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 361: “El bienestar social en cuanto tal desaparece por entero y se ve reemplazado por una suma de intereses individuales egoístas. La sociedad es meramente un cuerpo “artificial”, un nombre colectivo que describe el hecho de que los seres humanos encuentran individualmente que les resulta ventajoso el cambio de bienes y servicios.”

  107. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 361: “Como toda conducta humana esta motivada por el egoísmo individual, hay que considerar a la sociedad como un mero medio para este fin. Hobbes era a la vez un utilitarista total y un individualista completo.”

  108. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 363.

  109. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p 11.

  110. Monod citando a Engels. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p.49: “por innumerables seres orgánicos que deban, en primer lugar, aparecer y perecer antes que salga de su ceno unos animales con un cerebro capaz de pensar y que encuentren por un corto lapso de tiempo las condiciones propias para la vida, para ser luego exterminados también sin piedad; tenemos la certeza de que, en todas estas transformaciones, la materia seguirá siendo eternamente la misma, que ninguno de sus atributos puede jamás perderse y que, en consecuencia, si debe desaparecer de la tierra algún día, como exigencia de una necesidad insoslayable, su floración suprema, el espíritu pensante, es preciso que por la misma necesidad en otra parte y en otra hora sea reproducido por la materia.>> Engels, Dialéctica de la naturaleza.”

  111. Supra, Cita: 110.

  112. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 49.

  113. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p.50: “Nosotros nos queremos necesarios, inevitables, ordenados desde siempre. Todas las religiones, casi todas las filosofías, incluso una parte de la ciencia, atestiguan el incansable, heroico esfuerzo de la humanidad negando desesperadamente su propia contingencia.”

  114. El suicidio en la guerra, cuando hay situaciones donde es obvio que se va a morir y sin embargo se actúa sin que sea el fin acabar con la propia existencia, o la reproducción que trae aparejada la muerte, no es la situación que aquí estamos describiendo.

  115. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 15.

  116. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 20.

  117. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 21.

  118. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 98: “los momentos de plétora, en el que los animales son presa de la fiebre sexual, son momentos de crisis del aislamiento.”

  119. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 99: “la actividad sexual es un momento de crisis del aislamiento”

  120. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 118.

  121. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p.83: Quizás: “… Koestler descarta la idea de que la agresividad, como tal, sea el error básico. Según su opinión, se trata más bien de que el hombre tiene <<una necesidad biológica demasiado fuerte de pertenecer, de unirse a una persona, a un grupo o a una idea, con el fin de trascender de los confines claustrofóbicos de su propio ser.”

  122. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 100.

  123. Pero esto, vale la pena aclarar, lo veo desde un punto de vista negativo, no como lo hace Bataille al culpar la mortalidad por la sexualidad, así este autor cree que la conciencia de la mortalidad es la razón de la reproducción. Yo lo veo desde un punto de vista negativo, ya que por no existir la inmortalidad es que los individuos pueden darse el lujo de acrecentar su vida a través de la descendencia y acrecentar como consecuencia de esto la competencia. Pero esto lo veremos más a fondo en capitulo aparte sobre la mortalidad como condicionante.

  124. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 59.

  125. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 97.

  126. Librando el pasaje de las concepciones moralistas, democráticas, anglosajonas. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p 157: “En efecto, la gran revolución espiritual que condujo al derrumbe del tribalismo y al advenimiento de la democracia no fue sino la emancipación del individuo”

  127. Yo le quitaría el moralismo con el que identifica Popper al individualismo. Tema que será desarrollado posteriormente.

  128. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 165: “De todas maneras, la desaparición de los soberanos diferentes a los que sobreviven (estos están en gran parte domesticados, reducidos a la razón), nos priva hoy día de la visión del “hombre integral” que la humanidad quería tener, en su impotencia para concebir un logro personal idéntico en todos.”

  129. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 166: “Ya Egipto en el tercer milenio había dejado de soportar un estado de cosas que sólo el Faraón las justificaba: la multitud revelada quiso su parte de los privilegios exorbitantes, cada cual quiso para si una inmortalidad que hasta entonces únicamente el soberano obtenía. La multitud francesa en 1879 quiso vivir por si misma el espectáculo de la gloria de los grandes, lejos de satisfacerla, amplifico los gruñidos de su cólera.”

  130. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 165.

  131. Supra, Cita: 128.

  132. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 154.

  133. Visto desde una perspectiva amplia, como papel dentro de un grupo.

  134. Supra, Cita: 14.

  135. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p 232.

  136. Imagino que todos los pensadores se inscribirían en este “casi”, ya que todos proclaman su desinterés y su objetividad y a la vez acusan de lo contrario a sus competidores.

  137. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 39: “El trabajo exige una conducta en la que el calculo del esfuerzo, referido a la eficacia productiva, es constante. Exige una conducta razonable, en la cual son inadmisibles los movimientos tumultuosos que se liberan en la fiesta y generalmente en el juego. Si no pudiéramos refrenar esos movimientos no podríamos trabajar y el trabajo introduce justamente la razón para refrenarlos.”

  138. Supra. Cita: 88.

  139. Parra Quijano, Jairo. Apuntes de clase, Derecho Probatorio, Tercer Año de Derecho. Bogotá, D.C., Universidad Externado de Colombia, 2004.

  140. Me hace recordar el uso del latín en varios ámbitos, Lorite Mena decía: “La iglesia, como institución, no es sólo un pensamiento teórico, teológico (ya es sí mismo bastante complicado para que el simple fiel pueda aspirar a algo más que a obedecer)…”

  141. Hoy el nuevo “misterio” es la democracia, “artefacto” resonador de la voluntad del líder, hoy, como lo hacían los romanos en sus inicios, este misterio se basa en los formalismos, en la participación reglada, así se deja de lado un descubrimiento de la verdad, de la justicia universal (algo que no existe: la justicia como verdad científica), y la fe se deposita en la participación, en el control político, en la forma, así el líder se ahorra las explicaciones de su poder a través de asentimiento rabioso de sus ingenuos su ingenuos súbditos.

  142. Por ejemplo, hablando del antagonismo entre grupos. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 78: “Para cualquier líder o candidato potencial al liderazgo dentro del grupo, todo macho miembro de un grupo extraño que se aproxime es un posible rival cuyo poder sólo puede determinarse mediante una lucha. Esta situación puede resolverse por vario caminos. Las ratas lucharan fieramente con intención de matar; los grupos de papiones se evitan cuidadosamente unos a otros, siempre que sea posible; los monos aulladores toman posiciones en la frontera de su territorio y se chillan unos a otros. Las reglas varían según las circunstancias. Por ejemplo, entre los macacos de la India la reacción del grupo A puede ser ceder el paso al grupo B, pero forzar al grupo C a retirarse. Los líderes conocen el rango relativo de su grupo respecto al de los demás, igual que un mono conoce su posición dentro del grupo.”

  143. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p.11: “El zoólogo norteamericano Edward Wilson, eminente especialista en sociedades de insectos, redactó en 1975 un grueso volumen que ha conmovido a todos los medios intelectuales, de los círculos universitarios al mundo político. Sociobiology, the new synthesis es una ambiciosa y sabia compilación sobre la cooperación animal desde los invertebrados hasta los primates, pero es también el manifiesto de una nueva teoría que se propone explicar la vida social: la sociobiología, definida como “el estudio sistemático de la base biológica de todo comportamiento social” y que examina a la totalidad de las especies, incluyendo al hombre.” __

  144. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p.12: “No habría materia de escándalo en esos juegos intelectuales si, habiéndose revisado el conjunto de la creación, el autor no hubiese abierto un ultimo capítulo con estas palabras: Consideramos ahora la especie humana con el libre espíritu de la historia natural, como si fuéramos zoólogos de otro planeta completando el catálogo de las especies sociales de la Tierra. En esta visión macroscópica, las humanidades y las ciencias sociales se reducirían a ramas especializadas de la biología; la historia, la biografía y la ficción serían los protocolos de búsqueda de la etología humana, y la antropología y la sociedad constituirían juntas la sociobiología de una misma especie.”

  145. Supra Cita: 15.

  146. Supra Cita: 14.

  147. Fernández-Armesto, Felipe. Op.cit., 2005, p.8.

  148. Supra. Cita: 16.

  149. Sabine. George H. Op.cit., 1998, p. 358.

  150. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p.16.

  151. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 38.

  152. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 57: “El caso de las tortugas y cocodrilos es más extraordinario todavía, ya que el sexo de los huevos está determinado por la temperatura en el periodo de sus desarrollo: los huevos colocados a la sombra tienen tendencia a producir machos, aquellos expuestos al sol producen hembras. Cuando un mismo nido es sujeto a graduaciones de temperatura, las diferentes capas de huevos apilados engendraran, en proporciones desiguales, a ambos sexos. Sin embargo, sería un error creer que la sex ratio de estas especies se remite al azar por las circunstancias, ya que las hembras no ponen todos sus huevos “en la misma canasta”.”

  153. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 77.

  154. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 79.

  155. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p.77: “Hay muchas razones por las que la vida en grupos más o menos grandes favorece la supervivencia de la especie. La más importante es la protección que ello ofrece contra los predadores. Un antílope solo, especialmente si es joven, está totalmente indefenso ante un león o un leopardo. Pero si forma parte de un rebaño, la multiplicidad de objetivos puede confundir al predador salvándose a menudo todo el grupo de un ataque a un individuo concreto. A veces la presa potencial puede, cuando se halla en formación cerrada, presentarse invulnerable o incluso convertirse en amenaza positiva contra el atacante. La mayor parte de los grandes ungulandos, búfalos, caballos salvajes, elefantes o jabalíes, garantizan la virtual seguridad de sus retoños de este modo.”

  156. Aunque para Bataille el mundo del trabajo es algo reservado para el caso humano y un concepto muy importante, yo lo tomo más ampliamente. Supra. Cita: 132.

  157. Freud, Sigmund. Psicología de las masas y análisis del yo. Madrid, Ed. Biblioteca Nueva, 1924, p. 36. trad. de Luís López Ballesteros y de Torres: “Estos instintos eróticos son denominados en psicoanálisis, a potiori y en razón a su origen, instintos sexuales. La mayoría de los hombres <> ha visto en esta denominación una ofensa y ha tomado venganza de ella lanzando contra la psicoanálisis la acusación de <>.”

  158. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p.34-35.

  159. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 235.

  160. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 234.

  161. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 56.

  162. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 42.

  163. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 55.

  164. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 24.

  165. Supra. Cita: 125.

  166. Este autor relaciona la conciencia de la muerte con la reproducción, algo con lo que no estoy de acuerdo en cierto sentido, y que se verá más adelante, pero por ahora quiero hacer notar esto para evitar tomar este comentario aislado del resto de la obra del autor.

  167. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 233.

  168. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 358.

  169. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 358.

  170. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 357: “No era tanto una descripción de los hombres tal como son, cuanto una demostración de lo que tienen que ser a la luz de los principios generales.”

  171. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 358.

  172. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 231.

  173. Supra. Cita: 91.

  174. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 53.

  175. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 103.

  176. Confrontar, Bataille, Georges. Op.cit., 1960.

  177. Las emboscadas que preparan las leonas en el Serengeti en donde una o varias leonas persiguen la presa y la guían hacia donde esta otra leona agazapada esperando su paso, requiere cierto nivel de anticipación, de imaginación, la leona necesita ver en el futuro, así sea de una manera precaria, para saber que esta cadena de actuaciones al final desembocara en un delicioso bocado, opinión que no es la del profesor Parra Quijano, según lo dicho por este autor en cátedra magistral, Parra Quijano, Jairo. Op.cit., 2004. Y apoyado en texto, Jairo Parra Quijano citando a Jacob Bronowski, Parra Quijano, Jairo. Op.cit., 2002, pp. 558-559: “‘Para nosotros, las pinturas rupestres recrean el estilo de vida del cazador como un vislumbre de la historia; vemos el pasado a través de ellas. Mas para el cazador, sugiero, constituían una mirilla hacia el futuro; miraba hacia delante. En cualquier dirección, las pinturas rupestres actúan como una especie de telescopio de la imaginación: dirigen la mente desde lo que se puede ver hasta lo que se puede inferir o conjeturar’. Agrega más adelante: ‘El arte y la ciencia son acciones primitivas del hombre fuera del alcance de lo que cualquier animal puede hacer. Y aquí vemos que provienen de la misma facultad humana: la habilidad de visualizar el futuro, de prever lo que puede ocurrir y de hacer planes para anticiparse a ello y representárnoslo en imágenes que proyectamos y movemos en nuestra mente o en un cuadro de luz sobre la oscura de una cueva o en la pantalla de un televisor’ (Bronowski, Jacob. El ascenso del hombre. Fondo educativo interamericano, pág. 56). La habilidad del hombre para inferir es adquirida a muy temprana edad de su ascenso como hombre”

  178. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 358.

  179. Supra. Cita: 6.

  180. Supra. Cita: 167.

  181. Supra. Cita: 168.

  182. El asunto de los instintos será tratado posteriormente.

  183. Contrario a lo que piensan muchos moralistas, en mi concepto la inteligencia nos hace aun más “egoístas”, pero no les conviene esta verdad, nadie aportaría esfuerzos por ninguna causa.

  184. Maquiavelo, Nicolás. El príncipe, Bogotá D.C., Grupo editorial Norma, 1992. nota al pie #9 de esta obra, p.15. Il principe, trad. de Lelio Fernández: “Los términos fortuna y virtud, claves en la obra de Maquiavelo, están siempre relacionados en ella con la política. “Fortuna” es la realidad variable, impredecible, favorable o amenazadora, que los acontecimientos ponen delante de quien se empeña en la acción política; “virtud” es el sentido de la oportunidad, la decisión, la energía capaz de todo, inclusive de actos crueles, con las que el político actúa al intuir los riesgos y las posibilidades (véase Gennaro Sasso, Nicoló Machiaveli, Bologna, Societá editrice il Mulino, 1980, Págs. 87-88). __

  185. Lorite Mena, José. El animal paradójico, Fundamentos de antropología filosófica. Madrid, Alianza Editorial, 1982, p. 252.

  186. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 252.

  187. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 74.

  188. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 75.

  189. Liévano Aguirre, Indalecio. Bolívar, Caracas, Ediciones de la Presidencia de la Republica, Academia nacional de historia, 1988. p. 155-156.

  190. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, pp. 156-159.

  191. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 159.

  192. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 160.

  193. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 160.

  194. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, pp. 160-161.

  195. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 161.

  196. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 162.

  197. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 163.

  198. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, pp. 163-164.

  199. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 164-165.

  200. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 165.

  201. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 166.

  202. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 167.

  203. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 167.

  204. Liévano Aguirre, Indalecio, Op.cit., 1988, p. 171.

  205. Diferente de probabilidad, el termino posibilidad lo quiero usar aquí como algo que abarca casi todo lo que la imaginación permite.

  206. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 29: “Hemos considerado la génesis de las categorías sociobiológicas tal y como pueden deducirse, poco a poco, de un largo esfuerzo reflexivo sobre las ciencias del comportamiento, de la evolución y de la ecología.”

  207. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 27-28.

  208. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, pp. 88-89.

  209. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p.90.

  210. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p.118.

  211. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p.118-119.

  212. Pues, primero, creer en un desarrollo histórico necesario no puede ser nada más que un prejuicio que busca justificar el presente y el futuro, por ejemplo, de una revolución, segundo, porque si en América se dieron esos pasos, en ese orden, y con esos nombres, creo que la principal causa fue por el influjo cultural europeo, y tercero, porque me parece, como las generalizaciones sobre las cuales prevenimos en este trabajo, una comparación hecha sin método o precaución, es decir, una comparación hecha a la ligera.

  213. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, pp. 86-87.

  214. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 90.

  215. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 105.

  216. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p.89.

  217. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 83.

  218. Muchos autores han mencionado este concepto, pero por gusto personal hago esta cita. Nietzsche, Friedrich, Op.cit., 1994, p.80: “El hombre se designa amo, el ser que mide valores, que valora y mide, como el animal tasador en sí, compra y venta, toda cosa tiene su precio, el más antiguo e ingenuo canon moral de la justicia, acreedor deudor.”

  219. Aunque Bataille menciona esta afirmación de Da Vinci para contradecirla, Bataille, me parece entender, está de acuerdo en que son algo poco atractivo, pero al contrario de Da Vinci, encuentra muchos motivos para la atracción que generan, viendo en la belleza, en el cuidado que la mujer dispensa a su físico, que en su mayoría se concentra en partes diferentes de los genitales, como un anunciador de estos. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 144: “La belleza de la mujer deseable anuncia sus partes vergonzosas: justamente sus partes pilosas. El instinto inscribe en nosotros el deseo de esas partes… la belleza negadora de la animalidad, que despierta el deseo, desemboca en la exasperación del deseo, en la exaltación de las partes animales.”

  220. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, pp. 27-28.

  221. Otro ejemplo del colorido que adquiere el escenario en ocasiones, que proviene de los mismos individuos.

  222. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p 154.

  223. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 155-156.

  224. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 49-50: “Espero que se me comprenda bien. Diciendo que los seres vivos, en cuanto clase, no son previsibles a partir de los primeros principios, no pretendo en ningún modo sugerir que no son explicables según estos principios, que los trascienden de algún modo, y que otros principios, sólo aplicables a ellos, deban ser invocados. La biosfera es, en mi opinión imprevisible en el mismo grado que lo es la configuración particular de los átomos que constituyen ese guijarro que tengo en mi mano. Nadie reprocharía a una teoría universal el no afirmar y prever la existencia de esta configuración particular de átomos; nos basta que este objeto actual, único y real, sea compatible con la teoría. Este objeto no tiene, según la teoría, el deber de existir, mas tiene el derecho.”

  225. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 213-214.

  226. Dirán que el interés desmedido por este tipo de temas y programas de televisión fue lo que me echo a perder, pero acerca de esto hace poco observé algo interesante, creo que es lo que algunos llaman un etograma, _etograma_que podríamos llamar “nuevo”, no tiene millones de años de antigüedad, los cuervos, de no se cual ciudad, no se además que canal de estos que observan seres vivos me lo mostró, habían aprendido, después de intentar abrir unas nueces cuya cáscara es muy dura, a utilizar herramientas, a utilizar su entorno, podríamos decir, su escenario, y es así como aprendieron a usar el trafico, los automóviles, como herramienta para lograr acceder a su alimento dejando caer su alimento en el paso del trafico, pero además, para completar este “etograma”, estos animales no dejan caer su alimento en cualquier parte, lo dejan caer sobre lo que en Colombia es conocido como la “Cebra”, el paso peatonal que esta a un lado de los semáforos, (además si estuvieran en Colombia no lo dejarían caer allí), donde después de esperar a que el trafico se detenga y complete su labor, bajan a tomar su alimento.

  227. Filme estadounidense producido por Paramount Pictures, de género comedia dramática y ciencia-ficción, dirigida por Peter Weir y protagonizada por Jim Carrey y Ed Harris, estrenada en 1998.

  228. Como ya habíamos mencionado, el humano a través del trabajo se cosifica a sí mismo, Supra. Cita: 132.

  229. Lo cual es parecido a una critica que se hace a la sociobiología. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 83: “Hecho paradójico para una teoría de la evolución, la sociobiología ignora la historia. Sus formas adaptativas se encuentra sin pasado, sin memoria.”

  230. Autores Varios. La Biblia, Dios Habla Hoy. Bogotá D.C., Sociedades Bíblicas Unidas, Segunda edición-versión popular, 1987, Génesis, 1, (20, 21, 22, 23).

  231. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 314-315: “Este <<código estético>> de comportamientos configura, en su misma emergencia a través de la zona utensiliar, un predominio masculino, al estar basado en cualidades físicas normalmente pertenecientes al macho: fuerza física, resistencia, potencia manual para asir objetos, velocidad... Estos elementos son heredados, en gran parte, de los Primates no-humanos, pero integrados en un mundo significativo específico, que permitirá la elaboración de estos mismos factores a nivel conceptual y, a partir de ahí, en ideo-logia. Al mismo tiempo, y paralelamente a estas cualidades defensivas/ofensivas del macho, la hembra llegaría a una inhibición de esos mismos órganos y estructuras que al manifestar una potencialidad agresiva podrían provocar una reacción violenta en el posible adversario. Esta compensación de las señales, que acentuaría el dimorfismo sexual, explicaría que la maximización de unas señales permitiera la afirmación ecológica, sexual... del macho –una configuración original de su identidad--, mientras que la minimización de esas mismas señales asegurara la supervivencia de la hembra, lo cual le impondría otros mecanismos de afirmación ecológica, sexual..., mecanismos que delimitarían originalmente su identidad.”

  232. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 341-342: “La sexualización hominizante del cuerpo, concretamente, de la parte anterior o ventral, y especialmente del rostro --¡si, el rostro es sexualizador en nuestra especie!--, muestra una diseminación-concentración muy precisa de los rasgos sexuales secundarios, de las zonas de emisión de los mensajes de disponibilidad-excitación, que orienta la comunicación vital de una manera muy precisa. La comunicación corporal –en su dimensión visual y táctil—tiende a concentrarse en el rostro, área a través de la cual se realizará la comunicación específicamente humana: el lenguaje… Al mismo tiempo, y en esa diseminación-concentración de los rasgos que marcan la sexualización del rostro –acentuando así su valor comunicativo vital--, debemos retener un hecho significativo: desde los más antiguos restos del Neolítico existen testimonios del uso de cosméticos para resaltar las líneas de los ojos.”

  233. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 130-131: “En principio, tanto un hombre puede ser objeto del deseo de una mujer como una mujer objeto del deseo de un hombre… las mujeres no son más deseables, pero se ofrecen al deseo, se ofrecen como objetos al deseo agresivo de los hombres… En cada mujer no hay una prostituta en potencia, pero la prostitución es la consecuencia de la actitud femenina… por la preocupación que tiene de su belleza, que su arreglo pone de relieve, la mujer se considera a sí misma como un objeto que ella misma propone permanentemente a la atención de los hombres.”

  234. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, en especial, p. 314: “el _homo_aparece con una base social en la que predomina la eficacia en la defensa y en la adquisición de alimentos”

  235. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 311.

  236. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 83: “La continuidad de la vida prohíbe creer que en tal momento tal especie estaba menos “adaptada a su medio ambiente” que en cualquier otro. Ya que el “medio” de un organismo no es una cantidad conocida inmutable a la cual la especie respondería pasivamente. No se puede decir cuál será el medio de un organismo antes de que exista este organismo. El acceso a un medio ambiente depende de variables tales como la fisiología y la orientación activa de los individuos, las que pueden variar con el genotipo.” (Subraya fuera de texto).

  237. Hillman, Karl-Heinz. Op.cit., 2001, p.475.

  238. Supra. Cita: 37.

  239. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 19

  240. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 21-22.

  241. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 278.

  242. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 279.

  243. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 227.

  244. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p.81.

  245. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p.70.

  246. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 657.

  247. Sabine. George H. Op.cit., 1998, p. 657.

  248. Supra. Cita: 105.

  249. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p.86.

  250. Supra. Cita: 187.

  251. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 81.

  252. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 225.

  253. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 257.

  254. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 265.

  255. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 296

  256. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 657.

  257. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p.658

  258. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 85.

  259. Fernández-Armesto, Felipe. Op.cit., 2005, p. 10: “La intensidad de la actual batalla académica en torno a los neandertales (complementada en el capitulo 4) revela la profunda inseguridad que infunde en algunos humanos descubrir q1ue otras especies pueden ser como nosotros, con mentes, emociones y capacidades éticas similares. Las discusiones sobre el estatus humano de los neandertales se han llevado a cabo en términos que recuerdan asombrosamente a las controversias decimonónicas sobre los negros. En cuarto lugar, aproximadamente durante los últimos cincuenta años, la biología parece haber cambiado el equilibrio de la rancia cuestión filosófica sobre si las especies constituyen tipos naturales, con rasgos esenciales, universales, o si conforman simples conjuntos o categorías en los que agrupamos a las criaturas por mera conveniencia. En el estado actual del conocimiento sobre la evolución, resulta difícil creer que exista algún rasgo generalizado en una especie y, a la vez, exclusivo de ella. Las especies poseen fronteras vagas y variables.”

  260. Hillman, Karl-Heinz. Op.cit., 2001, p. 476.

  261. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 415.

  262. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 416.

  263. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, pp. 32-33.

  264. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 55: “La corrupción (de las carnes) resumía ese mundo del que hemos salido, y al que retornaremos; en esta representación, el horror y la vergüenza se vinculaban al mismo tiempo a nuestro nacimiento y a nuestra muerte”

  265. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 15.

  266. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 21

  267. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 25

  268. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 73

  269. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 73.

  270. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 74

  271. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 47: “En verdad, hay pocas observaciones de hoy que no hayan tenido expresión previa en sugestivos esquemas. Al rey Enrique IV se le recordó que <<tu deseo, Harry, fue padre de este pensamiento>> sólo unos pocos años antes de que Bacon escribiera que <<el entendimiento humano no es una luz seca, sino que recibe una instilación de la voluntad y los efectos; de aquí derivan las ciencias que podríamos llamar “las ciencias como uno quisiera”>>. Y Nietzsche hizo una cantidad de aforismos sobre los modos en que las necesidades determinan las perspectivas mediante las cuales interpretamos el mundo, de manera que hasta las percepciones sensoriales están impregnadas de preferencias valorativas.”

  272. Friedrich Nietzsche.

  273. Popper, Karl. R. Op.cit., 1967, p. 257.

  274. Popper, Karl. R. Op.cit., 1967, p. 257.

  275. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 83.

  276. Popper, Karl. R. Op.cit., 1967, p. 270.

  277. Popper, Karl. R. Op.cit., 1967, pp. 270-271

  278. Popper, Karl. R. Op.cit., 1967, p. 86.

  279. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 358.

  280. Supra. Cita: 155.

  281. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 359.

  282. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 305.

  283. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 306-307.

  284. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 307.

  285. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 308.

  286. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 315.

  287. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 317.

  288. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 317.

  289. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 318.

  290. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 318.

  291. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 321.

  292. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 323.

  293. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 323.

  294. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 324.

  295. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 325.

  296. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 327.

  297. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 329.

  298. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 329.

  299. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 332.

  300. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 360.

  301. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 372.

  302. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 83.

  303. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, pp. 35-36.

  304. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 168.

  305. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 190.

  306. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 117.

  307. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 419.

  308. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 95.

  309. Supra. Cita: 18.

  310. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 67.

  311. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p., p 72.

  312. Supra. Cita: 108.

  313. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 363.

  314. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 31: “Hemos partido del hecho fundamental de que el individuo integrado en una masa, experimenta, bajo la influencia de la misma, una modificación, a veces muy profunda, de su actividad anímica. Su afectividad queda extraordinariamente intensificada y, en cambio, notablemente limitada su actividad intelectual.”__

  315. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 363.

  316. Es algo con lo que estaría de acuerdo con el presidente de esta nación, grupo, Uribe Vélez, aunque de hecho para que este grupo sea competitivo no importa mucho quien gane la guerra.

  317. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 40.

  318. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, pp. 39-40.

  319. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 40.

  320. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, pp. 42-43.

  321. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 79.

  322. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 77.

  323. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 72.

  324. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 72.

  325. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 73.

  326. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 73.

  327. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 84.

  328. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 124-125.

  329. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 84-85.

  330. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 85.__“pero no tanto que mate toda variación y reprima la perpetua tendencia de la naturaleza al cambio.”. El último aparte de esta cita es incluido con la intención de no desnaturalizar lo afirmado por el autor, aunque no es pertinente y además es contradictorio con lo que queremos señalar. Lo que nos recuerda, a propósito, la variedad de versiones, de dichos, que hay sobre el mundo.

  331. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 79.

  332. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 225.

  333. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 12-13.

  334. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 13.

  335. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 13.

  336. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 14.

  337. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 58.

  338. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 29.

  339. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 15.

  340. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 15: “… el deseo de dominar al hombre penetrando en su conciencia como lugar de presencia del <> posible. Esta dinámica explica que desde los tiempos más remotos hayan operado sectas basadas en la posesión exclusiva de un saber hacer.”

  341. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 25.

  342. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 15.

  343. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 30.

  344. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 64-65: “Don Quijote tiene un espacio: los signos (la escritura, un tipo de escritura, un espacio en un tiempo), mientras éstos mueblen la imaginación del pasado; cuando estos signos desean llenarse de realidad, cuando el espacio aspira a tener presencia, un tiempo real, el signo se auto-destruye. Don Quijote es verdad eternamente. El tiempo, su concreción presencial, lo aniquila. Cervantes condujo el signo, el Quijote (<> --dice Foucault--), que al cumplir con su última exigencia, la presencia, lo hizo imposible, no real. La <> es desplazada por la realidad.”

  345. Dignidad humana que sirve a los intereses pro abortistas y prohibicionistas por igual, confrontar Kaufmann, Arthur. Filosofía del derecho. Bogotá D.C., Universidad Externado de Colombia, 1999. Rechtsphilosiphie, 1997, trad. de Luís Villar Borda y Ana María Montoya.

  346. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 46.

  347. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 36: “Intentamos, pues, admitir la hipótesis de que en la esencia del alma colectiva existen también relaciones amorosas (o para emplear una expresión neutra, lazos afectivos).”

  348. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 35: “(Abnegación, tendencia a la aproximación).” (Subraya fuera de texto), aunque me parece también de gran relevancia destacar la abnegación, la situación grupal hace resignar, por voluntad o sin ella, a los individuos mucho de sí.

  349. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 119.

  350. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 119: ¿Qué es preferible, que un hombre trabaje en muchas artes diferentes o solamente en una?... por cierto que se producirá más y mejor y con mayor facilidad, si cada hombre se dedica a una sola tarea adecuada a sus aptitudes naturales:

  351. Lorite Mena, José, Op.cit., 1982, p. 373.

  352. Lorite Mena, José. Op.cit., 1882, pp. 373-374: “Esta dinámica implica varios aspectos fundamentales: la nacionalización de bien común y de su correlato inevitable, la justicia (distributiva), son obra del hombre, y, como tal, adaptados a su mentalidad y al campo de su acción. En esta relación entre bien-común y justicia, como dosis inevitable de una cooperación humana, se está forjando el espacio de la vida publica –un espacio que será llamado <<político>> por su elaboración especifica en la polis griega, pero que ya está en germen en cuanto a actividad de cooperación para una realidad totalizante (bien-común) concretizada en un espacio publico--.”

  353. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 45: “Tótem y tabú, lo prohibido se opone al deseo de tocar”

  354. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 120.

  355. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 120: La evolución de la sociedad es, pues, esencialmente un proceso de adaptación mental de los individuos bajo la presión de circunstancias que ya no toleran los hábitos formados anteriormente. La readaptación se hace lentamente y de mala gana bajo la coacción de las situaciones nuevas. La facilidad de adaptación depende del grado en que los individuos están expuestos a las fuerzas coercitivas del medio. Toda clase social protegida contra la acción del medio adaptará más tardíamente sus opiniones a las situaciones cambiantes y tenderá así a retardar la transformación total de la sociedad. La clase ociosa es precisamente ese sector retardatario del orden social. Puede considerarse toda sociedad como un mecanismo industrial cuyos elementos estructurales son sus instituciones económicas… En el nuevo régimen de la sociedad industrial, las fuerzas mecánicas toman el lugar de la fuerza humana. La nueva tecnología destruye la antigua organización de la sociedad.”

  356. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 19.

  357. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 426.

  358. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 426.

  359. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 426.

  360. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 427.

  361. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 427.

  362. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 427.

  363. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 427.

  364. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 428.

  365. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 428-429: “Después de la caída del imperio micénico y de la diáspora de los Basilei –los pequeños señores provinciales--, Grecia se moleculariza en los pequeños poderes regionales, trasmitidos patrilinealmente. Progresivamente las leyendas locales –compuestas por bardos según los gustos de aquellos que detentan el poder— se entroncan o asimilan con leyendas más antiguas, utilizando personajes micénicos legendarios y/o introduciendo otros más recientes, hasta llegar a formar un corpus de creencias que se prolonga hacia un tiempo inmemorial, sagrado.

  366. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 429.

  367. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 429: “La Iliada y la Odisea ofrecen un sistema de referencias en cuyo interior se desarrolla un orden de realidad, un posible-real… La Iliada y la Odisea no reflejan el universo griego; muestran y ordenan una realidad, la del poder --en la cual lo maravilloso, lo milagroso… constituyen símbolos eficaces de un ordenamiento de las cosas (tal y como puede apreciarse en el contraste de los episodios de los cíclopes y de los feacios).”

  368. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 429.

  369. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 431.

  370. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 431-432.

  371. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 432.

  372. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 432.

  373. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 434.

  374. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 432-433.

  375. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 433.

  376. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 434.

  377. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 434.

  378. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 436

  379. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 435-437.

  380. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 437.

  381. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 27.

  382. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 26-27: “Platón nació durante la guerra y tenia veinticuatro años cuando esta terminó (la guerra del Peloponeso, anotación fuera de texto). Los resultados de la contienda fueron terribles epidemias. Hambre en su ultimo año, la caída de la ciudad de Atenas, guerra civil y un gobierno de terror denominado corrientemente el gobierno de los Treinta Tiranos; éstos obedecían las directivas de dos tíos de Platón, quienes perdieron la vida en su infructuosa tentativa de imponerle régimen despótico a los demócratas.”

  383. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 27.

  384. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 27: “Esta breve reseña de acontecimientos políticos que rodearon la vida de Platón puede ayudar a explicarnos por qué encontramos en su obra, al igual que en la de Heráclito, múltiples indicios de haber sufrido intensamente la inestabilidad e inseguridad políticas de su tiempo.”

  385. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 26.

  386. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 16-17: “De acuerdo con la tradición, la condición de Heráclito era la de heredero de la familia real de reyes sacerdotes de Éfeso, pero renunció a sus derechos a favor de su hermano. Pese a su orgullosa negativa a tomar parte en la vida política de su ciudad, defendió la causa de los aristócratas, quienes trataban en vano de contener al impetuosa marea de las nuevas fuerzas revolucionarias.”

  387. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 16.

  388. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 18.

  389. Confrontar, Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 15.

  390. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 15-16.

  391. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 19.

  392. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 19.

  393. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 19-20.

  394. Confrontar, Camacho C., Jairo y Mª Teresa Barajas. El diario ilustrado de Hitler 1917-1945. Bogotá D.C., Educar editores Ltda., 1983, Pag. 12. The ilustrated Hitler diary, trad. de Jesús Villamizar H.

  395. Camacho C., Jairo y Mª Teresa Barajas. Op.cit., 1983, p. 12.

  396. Camacho C., Jairo y Mª Teresa Barajas. Op.cit., 1983, p. 14.

  397. Camacho C., Jairo y Mª Teresa Barajas. Op.cit., 1983, p. 15.

  398. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 23: “La dinámica heraclítea de la naturaleza, en general, y de la vida social, en particular, confirma la opinión de que su filosofía le fue inspirada por los trastornos sociales y políticos que le tocó experimentar. En efecto, Heráclito declara que la lucha o la guerra constituye el principio dinámico y a la vez creador de todo cambio y, especialmente, de todas las diferencias que existen entre los hombres. Y como buen historicista típico ve en el juicio de la historia un juicio de carácter moral, pues sostiene que el resultado de la guerra es siempre justo: “La guerra es la madre y reina de todas las cosas. Ella demuestra quiénes son dioses y quiénes meros hombres, convirtiendo a éstos en esclavos y a aquellos en amos… Ha de saberse que la guerra es universal y que la justicia es pugna, y que todas las cosas se desarrollan a través de la lucha y por la necesidad”.”

  399. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 222.

  400. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 30.

  401. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 30.

  402. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 28-29: “Ya hallamos en Heráclito la tendencia a considerar las leyes evolutivas como si fueran de naturaleza cíclica: el modelo era, en aquel caso, la ley que determina la sucesión cíclica de las estaciones.__De manera similar, podemos encontrar en algunas obras de Platón la idea de un Gran Año (su duración sería, al parecer, equivalente a la de 36.000 años corrientes), con su periodo de progreso o generación, correspondiente, presumiblemente, a la primavera y al verano, y otro de degeneración y decadencia correspondiente al otoño y al invierno.”

  403. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 29.

  404. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 38.

  405. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 38: Es, de hecho, más real que todas las cosas u objetos ordinarios sujetos a cambios, que pese a su aparente solides, están condenados a perecer, pues la Forma o Idea es un objeto perfecto y, por lo tanto, imperecedero.”

  406. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 59-60: “Los cuatro períodos más notables, que marcan otros tantos ‘hitos en la historia de la degeneración política’ y, al mismo tiempo, ‘las más importantes… variedades de los estados existentes’ son descritos por Platón en el orden siguiente: en primer lugar, después del estado perfecto viene la ‘timarquía’ o ‘timocracia’, que es el gobierno de los nobles que aspiran al honor y la fama; en segundo lugar, la oligarquía, que es el gobierno de las familias ricas; ‘a continuación, la democracia’, que es el gobierno de la libertad y equivale a la ausencia de leyes y, finalmente, la ‘tiranía…, la cuarta y última enfermedad de la ciudad’.”

  407. La Biblia, Génesis, Capitulo 2. Versículo 9.

  408. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 116: “Pese a que Platón insiste en que hay múltiples grados de perfección humana, resulta, en definitiva, que hasta el cortísimo número de hombres relativamente perfectos depende, todavía, de los demás (que son menos perfectos)…”

  409. Supra. Cita: 328.

  410. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 57-58: “Un tercer ejemplo se encuentra en la ley Platónica de las revoluciones políticas, según la cual todas las revoluciones suponen la existencia de una clase gobernante (o “élite”) desunida. Esta ley que constituye la base de su análisis de los medios para detener la transformación política y crear un equilibrio social, ha sido redescubierta en época relativamente reciente por los teoricistas del totalitarismo, especialmente Pareto.”

  411. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 61.

  412. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 61: “La desunión surge como resultado de la ambición.”

  413. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 62: “Los timoratas comienzan por crearse oportunidades para hacer alarde y derroche de su dinero y con esta finalidad deforman las leyes y comienzan a desobedecerlas, ellos y sus mujeres…; y por si fuera poco, procuran superarse unos a otros en sus desenfrenos.”

  414. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 62.

  415. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 62.

  416. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 83: “Es mi parecer que gran parte de la obra de Platón, considerada habitualmente una mera especulación mitológica o utópica, puede ser interpretada, en esta forma, como una verdadera descripción y análisis sociológico.”

  417. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 60.

  418. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 437: “Physis se identifica, originariamente, con philosophia.”

  419. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 438.

  420. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, 438.

  421. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 223: “Claro está que no existe ninguna forma de decidir esta cuestión a un punto fijo, si bien creemos percibir intuitivamente que cabe reconocer, a veces, la expresión de un sentimiento religioso más autentico aún en sus últimos trabajos. Pero creemos, también, que allí donde Platón considera los asuntos religiosos en relación con la política, su oportunismo político impregna todos los demás sentimientos.”

  422. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 45: “Así Sócrates analizaba, por ejemplo, la prudencia, o la sabiduría desplegada en diversas profesiones u oficios, a fin de describir lo que todos estos “prudentes” tipos de conducta pudiesen tener en común y establecer, en consecuencia, lo que es o significa realmente la sabiduría o (para decirlo con las palabras de Aristóteles) lo que es su verdadera esencia. Era “natural” –expresa Aristóteles— “que Sócrates buscase la esencia de las cosas”, esto es, la virtud o fundamento de una cosa y la significación real, inalterable o esencial de los términos. “En este sentido, fue Sócrates el primero en plantear el problema de las definiciones universales”.”

  423. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 47.

  424. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 42.

  425. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 229: “Al parecer, el tratamiento platónico de la sabiduría no logra llevarnos más allá del ideal de inmutabilidad.”

  426. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 55: “En conclusión, Platón enseña que el cambio es el mal y que el reposo es divino.

  427. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 328.

  428. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 328.

  429. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 48:__“Era creencia peculiar de Platón que la esencia de los objetos sensibles podía hallarse en otros objetos más reales, vale decir, en sus progenitores o Formas. Muchos de los esencialistas metodológicos posteriores, Aristóteles por ejemplo, no lo siguieron en absoluto en esta concepción, pero todos ellos coincidieron con él en que la tarea del conocimiento puro consistía en el descubrimiento de la naturaleza oculta, la Forma o esencia de las cosas. Todos estos esencialistas metodológicos coincidían con Platón, asimismo, en la afirmación de que dichas esencias podían ser descubiertas y discriminadas con la ayuda de la intuición intelectual”

  430. Confrontar, Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 207.

  431. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 221

  432. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 121: “En la practica, todo queda librado a la prudencia de un gran legislador (un filosofo casi divino cuya descripción, especialmente en las leyes, constituye sin duda un autorretrato; véase también el capítulo 8).”

  433. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 37

  434. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 59: “Según Platón, las luchas intestinas, las guerras de clase fomentadas por intereses egoístas, particularmente de orden material y económico, constituyen la fuerza principal de la dinámica social.”

  435. Supra. Citas: 323, 324, 325, 326, 327.

  436. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 69: “¿Cómo resuelve Platón el problema de la eliminación de las guerras de clases? Si hubiera sido un progresista, se le hubiera ocurrido la idea de una sociedad igualitaria, desprovista de clases; en efecto –como puede verse, por ejemplo, en su propia parodia de la democracia ateniense— existían ya fuertes tendencias igualitarias en Atenas. Pero su tarea no consistía en construir un Estado para el futuro, sino en reconstruir un estado pretérito, a saber, el padre del estado espartano, que no fue por cierto una sociedad sin clases. Muy por el contrario, existía en este estado el régimen de la esclavitud y, en consecuencia, el estado platónico perfecto se basa en la más rígida distinción de clases.”

  437. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 188: “Es evidente que una vez formulada la pregunta “¿Quién debe gobernar?”, resulta difícil evitar las respuestas de este tipo: “el mejor”, “el más sabio”, “el gobernante nato”, “aquel que domina el arte de gobernar” (o también, quizá, “La voluntad General”, “La raza superior”, “los obreros industriales”, o “El Pueblo”). Pero cualquiera de estas respuestas, por convincentes que puedan parecer –pues ¿quién habría de sostener el principio opuesto, es decir, el gobierno del “peor”, o “el más ignorante” o “el esclavo nato”?— es, como tratare de demostrar, completamente inútil. En primer termino, estas respuestas tienden a convencernos de que entrañan la resolución de algún problema fundamental de la teoría política, pero si enfocamos a ésta desde otro ángulo, hallamos que lejos de resolver problemas fundamentales algunos, lo único que hemos hecho es saltar por encima de ellos, al atribuirle una importancia fundamental al problema de “¿Quién debe gobernar?”.”

  438. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 66:“… que la tiranía, el más vil de los estados, no tiene por qué ser, necesariamente, la etapa final del desarrollo, ha sido expresamente indicado por Platón en un pasaje de las Leyes, que en parte repite el cuadro trazado en el Político, y en parte se relaciona con él. “Dadme un estado gobernado por un tirano joven” –exclama Platón—“…que tenga la fortuna de ser contemporáneo de un gran legislador y de vincularse con él por algún accidente casual, ¿qué más podría hacer un dios por una ciudad a la que quisiera hacer feliz?” De esta manera, la tiranía, el más ruin de los estados, puede llegar a reformarse. (Esto concuerda con la observación de las Leyes citada más arriba, de que todo cambio es vil, “excepto el cambio de un objeto vil”.

  439. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 66.

  440. Estas circunstancias del destino, “propuestas por un dios amoroso con una ciudad”, con un Estado, diría Platón, o coincidencialmente, por poco se dan en la practica con uno de sus discípulos también, cuando se cruzaron los caminos de Aristóteles y Alejandro el Grande.

  441. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 166.

  442. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 136: “La idealización del gran idealista impregna no sólo todas las interpretaciones de los escritos de Platón, sino también sus traducciones. Frecuentemente, las observaciones drásticas de Platón que no se avienen con las opiniones del traductor acerca de la que ha de decir un filósofo humanitario, son atenuadas e interpretadas erróneamente. Esta tendencia se inicia con la traducción del propio titulo de la llamada republica. Lo primero que se nos ocurre cuando leemos este titulo es que el autor debe ser liberal, si no revolucionario. Pero el titulo “Republica” es, lisa y llanamente, la forma castellana de la traducción latina de una palabra griega que no encierra la menor asociación de este tipo y cuya traducción precisa sería “La constitución” o “La ciudad-estado” o “El Estado”. La traducción tradicional de “Republica” debe haber contribuido, indudablemente, a la convicción general de que Platón no podía ser reaccionario.”

  443. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 139.

  444. La más inesperada ironía cierne esta palabra sobre Marx, pues calificando al resto del mundo como ideología y a sí mismo como ciencia, Marx quiso despreciar todo lo que fuese contrario a su idea de bondad, ironía es darse cuenta que el pensamiento de Marx es el más completo y uno de los más ingeniosos ejemplos de lo que significa ideología, así este autor haya popularizado el término queriéndose alejar de él.

  445. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 44.

  446. Intentando explicar con esta última observación, “dando un lugar en su lenguaje”, como es que pueden existir pensadores que favorezcan con su pensamiento clases distintas a la propia, algo ilógico dentro del lenguaje explicativo marxista del mundo. Hoy tendría graves problemas para explicar el liberalismo, concepto vacío que puede acoger cualquier axiología nueva por su carácter “liberal”, inclusive el marxismo, lo cual lleva a que individuos de todas clases, apoyen toda clase de clases de individuos, si es necesario.

  447. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 55.

  448. Aunque en ocasiones se han usado factores de distinción tales como la raza y el sexo, lo que en mi opinión demuestra lo básico o poco imaginativo de estas concepciones.

  449. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 10.

  450. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 562.

  451. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 11: “Otro aspecto de la teoría del pueblo elegido es el carácter remoto de aquello que se nos presenta como fin de la historia.”

  452. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 587.

  453. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 58.

  454. Supra, Cita: 44.

  455. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 563.

  456. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 425.

  457. Y digo que en mi concepto pues acerca del término se podría suscitar mucha controversia, es decir, sobre lo que se entiende por desconstrucción tradicionalmente me he tomado cierta libertad para apartarme de ello, el término es original de la literatura y es traído a la filosofía por Heidegger y Derridá, pero, yo uso, me atrevo, el término de una manera diversa pues me parece muy descriptivo de lo que quiero decir y se acerca más a una concepción que me parece acertada como la de Lorite Mena, sin ser tampoco igual a la de este autor, mi posición y el contenido particular que le doy a este término está contenida en el Capítulo X de este trabajo al cual remito explicaciones más extensas.

  458. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 562.

  459. Sabine, George H. Op.cit., 1998, pp. 585-586.

  460. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 587.

  461. Sabine, George H. Op.cit., 1998, pp. 586-587

  462. Confrontar, Restrepo Salazar, Juan Camilo. Hacienda Pública. Bogotá D.C., Ed. Universidad Externado de Colombia, Tercera edición, 1996, pp. 29-30.

  463. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 585:__“La segunda pretendía respaldar el estudio histórico con un análisis económico preciso del capitalismo, en las líneas ya fijadas por los economistas clásicos, para mostrar al mismo tiempo el mecanismo a través del cual el capitalismo produce las dos clases principales y las bases de su inevitable y creciente antagonismo. Esta parte de la obra de Marx desembocó en la teoría de la plusvalía, que tendió desgraciadamente a monopolizar el estudio del socialismo marxista en sus primeras etapas.”

  464. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 587.

  465. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 423.

  466. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 588.

  467. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 588: “En definitiva, sostenía Marx, esto debe provocar una situación revolucionaria en la que los expropiadores serán expropiados y los medios de producción socializados.”

  468. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 588:__“Todas estas predicciones fueron objeto de una prolongada controversia y, juzgadas a la luz de lo que sucedió después de Marx, sus valores eran muy variables, lo que sugiere que no eran deducciones de una teoría sólida sino, cuando resultaban correctas, intuiciones penetrantes acerca de la manera en que habría de funcionar la industria capitalista.”

  469. Confrontar, Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 589.

  470. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 589.

  471. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 589: “Había tras ella, ciertamente, una actitud perfectamente justificada de repugnancia contra las brutalidades del capitalismo en sus orígenes.”

  472. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 589.

  473. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 589.

  474. Supra. Cita: 67:__“Si los resultados de la actividad carecen de sentido, salvo en tanto que la naturaleza humana se ve impulsada ciegamente a actuar, los hombres sólo pueden aceptar, y si es posible aceptar jubilosamente, la acción misma independientemente de sus resultados; el valor esta en la lucha e, inclusive, en la desesperanza misma de la lucha.”

  475. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 589.

  476. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 589.

  477. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 44: “La radical exigencia del <> explica el encarnizamiento de los dialécticos materialistas en repudiar cualquier clase de epistemología crítica que será en adelante inmediatamente calificada de <> y de <>. Se puede seguramente comprender en cierta medida esta actitud, por parte de los hombres del siglo XIX, contemporáneos de la primera gran explosión científica, podía parecer entonces que el hombre, gracias a la ciencia, estuviera a punto de apoderarse directamente de la naturaleza, de apropiarse la sustancia misma.”

  478. Aunque esta afirmación podría tomarse como cierta si tomamos al humano como un producto de la naturaleza y los productos de este como productos de esta.

  479. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 556: “Posteriormente, después de la publicación de El origen de las especies de Darwin, Marx sostuvo que su teoría del desarrollo social tenía cierta afinidad con la evolución orgánica y hay, de hecho, una semejanza superficial entre la lucha de clases y la selección natural. Lo que impresionó a Marx en una primera lectura del libro de Darwin fue “el burdo método de desarrollo inglés” y semejante reacción era característica de un hegeliano. Porque la teoría de la evolución de Darwin era estrictamente una generalización empírica –una teoría causal del cambio que no implicaba progreso- mientras que la dialéctica era para Marx, como para Hegel, una ley lógica. Suponía una teoría a priori del progreso que era, al mismo tiempo, un principio de explicación y una evaluación.”

  480. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 41: “Así es particularmente revelador el constatar que, queriendo fundar en las leyes de la naturaleza misma el edificio de sus doctrinas sociales, Marx y Engels han recurrido, también, pero mucho más clara y deliberadamente que Spencer, a la <<proyección animista>>.”

  481. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 18.

  482. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 20.

  483. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 577.

  484. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 578.

  485. Aunque el determinismo económico no sea exactamente igual al materialismo dialéctico, si conservan íntima relación, y así, en opinión de Sabine, se expresaba Engels del primer concepto mencionado. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 583: “La teoría del determinismo económico de Marx era también una idea muy original y altamente sugestiva, pero capaz también de fantásticas exageraciones que el propio Engels consideraba necesario rechazar y que en varias ocasiones desprestigiaron inmerecidamente a la idea.”

  486. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 99.

  487. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 256.

  488. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 257: “los sueños de belleza deben subordinarse a la necesidad de ayudar a los desvalidos y a las victimas de la injusticia, y a la necesidad de construir instituciones con esos fines.”

  489. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 145: “La teoría humanitaria de la justicia formula tres exigencias principales, a saber (a) el principio igualitario propiamente dicho, es decir, el deseo de eliminar los privilegios “naturales”, (b) el principio general del individualismo y (c) el principio de que la tarea y la finalidad del estado deben consistir en proteger la libertad de los ciudadanos. A cada una de esas exigencias políticas corresponde un principio directamente opuesto en el programa platónico: (a’) el principio del privilegio natural, (b’) el principio general del holismo y el colectivismo y (c’) el principio de que la tarea y finalidad del individuo debe consistir en conservar y fortalecer la estabilidad del estado”

  490. Supra Cita: 222.

  491. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 164.

  492. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 164

  493. Parsons, Talcott. La estructura de la acción social. Madrid, Ediciones Guadarrama, 1968, pp. 875-881. The structure of social action. 1961, trad. de Juan José Caballero y José Castillo Castillo:__“… Las cinco tesis son: 1. Que en las obras de los cuatro escritores principales aquí tratados ha aparecido el esquema de lo que, en todo lo esencial, es el mismo sistema de teoría social generalizada, el aspecto estructural de lo que ha sido llamado teoría voluntarista de la acción. Las diferencias teóricamente importantes entre estos escritores pueden ser reducidas a tres circunstancias: a) Diferencias de terminología:… b) Diferencias en el punto hasta el que se ha llevado el análisis estructural para llegar a la distinción explicita de todos los elementos principales:… c) Diferencias en las formas de los enunciados… 2. Que este sistema generalizado de categorías teóricas común a los escritores aquí tratados es, tomado como sistema total, un nuevo desarrollo de teoría… 3. Que el desarrollo de este sistema teórico ha estado, en cada caso, en la más estrecha relación con las principales generalizaciones empíricas formuladas por el escritor en cuestión… 4. Que un importante factor de la aparición de la teoría voluntarista de la acción está en la correcta observación de los hechos empíricos de la vida social… 5. Que las cuatro conclusiones anteriores, tomadas en conjunto, constituyen la esperada verificación empírica, para este caso particular, de la teoría del desarrollo de la teoría científica enunciada en el primer capitulo…”

  494. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 288.

  495. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 347.

  496. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 179.

  497. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 158.

  498. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 161.

  499. Es por eso que Platón al afirmar el colectivismo no esta afirmando, para Popper (dentro de su lógica, su ideología), un sistema diferente de organización política, sino que es una afirmación divergente que no tiene cabida dentro de lo posible en un mundo, y que hace de esa afirmación, no algo neutro o una mera posibilidad, sino algo imposible, inmoral.

  500. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 184-185: “Con la táctica platónica, el proteccionismo estaba condenado a ser rechazado por nuestros sentimientos morales como una afrenta a la idea de la justicia y a nuestros sentimientos de decencia.”

  501. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 146.

  502. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 137.

  503. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 143-144: “La Republica es, probablemente, la monografía más prolija que se haya escrito nunca acerca de la justicia. En efecto, Platón analiza una cantidad tan profusa de opiniones al respecto, y de un modo tal, que nos hace pensar que no omitió ninguna de las teorías más importantes por él conocidas. En realidad, llega a insinuar claramente que en vista de sus vanas tentativas de hallar un concepto acabado de la justicia entre las opiniones corrientes, se hace necesario buscarlo en otra parte. No obstante, en ningún momento menciona en su examen de las teorías la opinión de que la justicia es igualdad ante la ley (isonomía).”

  504. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 147.

  505. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 107: “En franca reacción contra ese gran movimiento humanitario –el movimiento de la “Gran generación”, como lo llamaremos más adelante (capitulo 10)- Platón y su discípulo Aristóteles expusieron al teoría de la desigualdad biológica y moral del hombre.”

  506. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 191.

  507. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 212: “Sólo refirmamos lo que ya habíamos dicho antes, es decir, que siempre debemos prepararnos para los peores conductores, aunque tratemos, por supuesto, de procurarnos los mejores.”

  508. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 195:__“Lo que sí puede decirse, sin embargo, es que en al adopción del principio democrático va implícita la convicción de que hasta la aceptación de una mala política en una democracia (siempre que perdure la posibilidad de provocar pacíficamente un cambio en el gobierno), es preferible al sojuzgamiento por una tiranía, por sabia o perfecta que ésta sea.”

  509. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 192: “¿qué pasa si la voluntad del pueblo no es gobernarse a sí mismo sino cederle el poder el mando a un tirano?…No se trata aquí, en modo alguno de un hecho repetido infinidad de veces en el curso de la historia; y cada vez que se ha producido, ha colocado en una insostenible situación intelectual a todos los aquellos demócratas que adoptan, como base última de su credo político, el principio del gobierno de la mayoría u otra forma similar del principio de la soberanía.”

  510. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 194.

  511. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 194.

  512. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 195.

  513. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 198.

  514. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 76: “Tenemos, pues, las mejores razones para creer que Platón se propuso, con su historia, trazar una descripción seria de los hechos prehistóricos; descripción no sólo del origen de la raza dominadora de los dorios, sino de los habitantes originarios.”

  515. Supra. Cita: 416.

  516. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 33.

  517. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 244.

  518. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 246.

  519. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 253.

  520. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 99.

  521. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 99.

  522. Nunca más pertinente.

  523. Supra. Cita: 254.

  524. Supra. Cita: 253.

  525. Termino que uso para incluir una basta colección de individuos diferenciados con el único fin de incluirlos a todos ellos dentro del mundo natural.

  526. Kaufmann, Arthur. Op.cit., 1999, p. 573.

  527. Confrontar, Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 98-99.

  528. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 73.

  529. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 272.

  530. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 273.

  531. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 582.

  532. Supra. Cita: 303.

  533. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 17: “los hombres cambian de buen grado de señor creyendo mejorar; y esta creencia les hace tomar las armas contra él; y en eso se engañan, porque ven después por experiencia que han empeorado.”

  534. Salvo especies como virus o bacterias que por su misma magnitud parece que el humano las tomara como un error o deficiencia propia.

  535. Supra. Cita: 14.

  536. Aunque en ocasiones, aunque parezca ya increíble, entre los humanos ha funcionado.

  537. Supra. Cita 314. Ya habíamos mencionado que es la opinión de Freud que las masas aumentan en los individuos la actividad anímica mientras que disminuyen la actividad intelectual, a lo que Freud complementa. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, P. 31: “Ambos procesos tienden a igualar al individuo con los demás de la multitud, fin que sólo puede ser conseguido por la supresión de las inhibiciones peculiares a cada individuo y la renuncia a las modalidades individuales y personales de las tendencias.”

  538. kafka, Franz. Cuentos completos (textos originales). Madrid, Ed. Valdemar, Cuarta edición, 2001: “El pasajero: Permanezco de pie en la plataforma del tranvía, completamente ingenuo respecto a mi situación en este mundo, en esta ciudad, en mi familia. Ni siquiera casualmente sabría indicar qué derechos me asisten y me justifican, en cualquier sentido que se quiera. Me es absolutamente imposible defender por qué estoy en esta plataforma, agarrado de esta correa, que me deje llevar por este vagón, que las personas eviten el tranvía, o siguen su camino, en silencio, o contemplan los escaparates: nadie me exige esa justificación, pero eso no importa. El tranvía se acerca a una parada; una joven se acerca al peldaño, dispuesta a bajar. Aparece ante mí con tanta claridad que me parece haberla tocado. Esta viste de negro, los pliegues de su falda están casi inmovibles, la blusa ceñida y tiene un cuello fino de encaje blanco, su mano izquierda se apoya de plano sobre el tabique, el paraguas de su mano derecha descansa sobre el segundo peldaño. Su rostro es moreno, la nariz, levemente contraída a los lados, tiene punta redondeada y ancha. Su cabellera es abundante, oscura y se advierte algún vello en su sien derecha. Su diminuta oreja es breve y compacta, pero como estoy cerca puedo ver todo el pabellón de la oreja derecha, y la sombra que produce en su rostro. En ese momento me pregunté: "¿Cómo es posible que no esté asombrada de sí misma, que sus labios estén cerrados y no diga nada que exprese su asombro?"

  539. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 271.

  540. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924. pp. 31-32.

  541. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 42.

  542. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, pp. 42-43.

  543. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 43.

  544. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 45: “La causa típica de la explosión de un pánico es muy análoga a la que nos ofrece Nestroy en su parodia del drama <> de Hebbel. En esta parodia, grita un guerrero: <> -- y todos los asirios emprenden la fuga. Sin que el peligro aumente, basta la pérdida del jefe—en cualquier sentido—para que surja el pánico. Con el lazo que les ligaba al jefe desaparecen generalmente los que ligan a los individuos entre sí y la masa se pulveriza como un frasquito de bolones al que se le rompe la punta. La disgregación de una masa religiosa resulta ya más difícil de observar. Recientemente, he tenido ocasión de leer una novela inglesa de espíritu católico y recomendada por el obispo de Londres --<>--, en la que se describe, con tanta destreza a mi juicio, como (Sic) exactitud, una tal eventualidad y sus consecuencias. El autor imagina una conspiración, urdida en nuestros días, por enemigos de la persona de Cristo y de la fe cristiana, que pretenden haber conseguido descubrir en un sepulcro con una inscripción en la cual confiesa José de Arimatea haber substraído, por razones piadosas, tres días después de su entierro, el cadáver de Cristo, trasladándolo de su primer enterramiento, a aquel otro, este descubrimiento arqueológico significa la ruina de los dogmas de la resurrección de Cristo y de su naturaleza divina y trae consigo la conmoción de la cultura europea y un incremento extraordinario de todos los crímenes y violencias, hasta el día en que la conspiración tramada por los falsarios es descubierta y denunciada.”

  545. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 42:__“Habremos de tener en cuenta, que en las dos masas artificiales de que venimos tratando –la iglesia y el Ejército—se halla el individuo doblemente ligado por lazos libidinosos; en primer lugar, al jefe (Cristo o el general), y además , a los restantes individuos de la colectividad.”

  546. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 51.

  547. Lo que me hace recordar la renombrada marcha de “Un millón de voces contra las FARC”.

  548. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 48.

  549. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 47.

  550. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 113.

  551. Nietzsche, Friedrich, Op.cit., 1994, pp. 9-10.

  552. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 209.

  553. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 211:__“Efectivamente, el autoritarista selecciona generalmente a aquellos que obedecen, que responden a su influencia y creen en ella. Nunca una autoridad podrá admitir que el tipo más valioso sea el de aquellos dotados de valentía intelectual, es decir, capaces de desafiar su propia autoridad.”

  554. Bodenheimer, Edgar. Teoría del Derecho. México D.F. Ed. Fondo de Cultura Económica, Segunda edición, 1994, (cuarta reimpresión), p. 22. Jurisprudence, 1974, trad. de Vicente Herrero:__“Es tanto más probable que ocurra esto, cuanto que los hombres prefieren el yugo de un poder fuerte a una situación prolongada de caos y desorden.”

  555. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 275.

  556. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 86: “No corresponde a Platón el mérito de haber sido el primero en encarar los fenómenos sociales con el espíritu de la investigación científica. La inclinación de la ciencia social se remonta, por lo menos, a la generación de Protágoras, el primero de los grandes pensadores que se denominaron a sí mismos “sofistas”. Está, señalada por la comprensión de la necesidad de distinguir dos elementos distintos en el medio ambiente del hombre, a saber, su medio natural y su medio social. Es ésta una distinción difícil de trazar y de aprender, como puede deducirse del hecho de que aún hoy no se halla claramente establecida en nuestro pensamiento. Además, ha sido puesto en tela de juicio continuamente desde la época de Protágoras, y la mayoría de nosotros tenemos una fuerte inclinación, al parecer, a aceptar las peculiaridades de nuestro medio social como si fueran “naturales”.

  557. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 86.

  558. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 87.

  559. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 87.

  560. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 88-89: “En mi opinión compartida por gran numero de pensadores y, especialmente, de investigadores sociales, la distinción entre las leyes de tipo (a), es decir, las proposiciones que describen uniformidades de la naturaleza y las leyes de tipo (b), o sea, las normas tales como las prohibiciones o mandamientos, es tan fundamental que difícilmente tengan estos dos tipos de leyes algo más en común que su nombre. Sin embargo, esa opinión no goza, en modo alguno, de general aceptación; muy por el contrario, muchos pensadores creen en la existencia de normas –prohibiciones o mandatos—de carácter “natural”, en el sentido de que han sido establecidas de conformidad con las leyes naturales de tipo (a).”

  561. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 38.

  562. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 392.

  563. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 393.

  564. Sabine, George H, Op.cit., 1998, pp. 656-657.

  565. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 271.

  566. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 577.

  567. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 28.

  568. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 32: “Pero cuando las ciudades o las provincias están acostumbradas a vivir bajo un príncipe, y esa sangre se ha extinguido, estando por una parte acostumbrados a obedecer, por otra, no teniendo al antiguo príncipe, ni se ponen de acuerdo para elegir uno de entre ellos, ni saben vivir libres; de modo que son más tardos para tomar las armas, y con más facilidad se los puede ganar un príncipe y estar seguro.”

  569. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 28.

  570. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 30-31.

  571. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 31: “Cuando aquellos estados que son conquistados, como se ha dicho, están acostumbrados a vivir según sus leyes y en libertad, si se los quiere retener hay tres modos: el primero, destruirlas; el segundo, ir a habitar allí personalmente; el tercero, dejarlas vivir según sus leyes, obteniendo de ellas una pensión, y creando dentro un estado de pocos que te las conserven amigas, porque, habiendo sido creado ese estado por aquel príncipe, sabe que no puede mantenerse en pie sin su amistad y su potencia, y ha de hacer todo para mantenerlo. Y más fácilmente se conserva una ciudad acostumbrada a vivir libre por medio de sus ciudadanos, que de algún otro modo, queriéndola preservar.

  572. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, pp. 31-32.

  573. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 438.

  574. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 104.

  575. Por ejemplo, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 395:__“Ya que –tal y como lo subraya J. Ruffié--, <<para el grupo humano el empobrecimiento cultural es tan peligroso como el empobrecimiento genético para el grupo animal: que se sitúe a nivel biológico o cultural, el monomorfismo implica los mismos peligros>>.”

  576. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 395.

  577. Bodenheimer, Edgar. Op.cit., 1994, p. 9: “Vivimos en una época en la que los valores fundamentales de la cultura están siendo desafiados y atacados. Ciertas ideologías proclaman que el poder y la fuerza son los únicos factores potentes de la historia y la vida social humanas. Se considera al hombre como un ser irracional que sigue sus impulsos como cualquier animal. Estas ideologías repudian y vilipendian la razón como fuerza reguladora de la sociedad humana con una intensidad que no tiene apenas paralelo en la historia. Ese ataque contra la razón, es a la vez un ataque contra el derecho…”

  578. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Más allá del bien y del mal), pp. 23-24.

  579. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 105.

  580. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 353.

  581. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 581.

  582. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 581.

  583. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 123.

  584. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 123:__“Novicow estaba firmemente convencido de que las formas más rudas de la lucha social van desapareciendo gradualmente y de que, finalmente, la lucha se reducirá a la competencia intelectual. Esto –decía—tendrá por efecto el aumento de la justicia y de la simpatía y la disminución del odio.”

  585. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 573.

  586. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 582.

  587. Supra. Cita: 559.

  588. Supra. Cita: 559.

  589. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 103.

  590. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 103.

  591. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 297.

  592. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 297.

  593. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 295.

  594. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 295.

  595. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 437.__

  596. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 438-439.__“La physis es el fondo de donde emerge una nueva relación (de observación, <>) hombres-cosas. Poco importa ahora –para la dinámica global de nuestra reflexión—que para unos filósofos la physis fuera el Agua (Tales), para otros el Apeiron (Anaximandro), o el Aire (Anaxímenes), o el Fuego (Heráclito)… Lo realmente importante es que a partir de un momento (su cronología la podríamos hacer coincidir con la famosa predicción del eclipse por Tales) el mundo, la totalidad de las relaciones hombres-cosas, el conjunto de las tenciones complementarias orden-obediencia, pende de un incondicionado que justifica los conceptos de una nueva experiencia de las cosas.”

  597. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 439.

  598. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 439: “Esta incipiente <> del lenguaje tiende a sintetizar un espacio perceptual donde se entrelazan los hombres y las cosas. Este espacio expresivo-representativo tematiza la aspiración verbal a pasar de la función mágica de la palabra a la función semántica”

  599. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 4437-438: “La Physis designa el fondo (material –aunque el término tenga un campo semántico más amplio que en la actualidad) de donde crecen todas las cosas: una dimensión material y una dinámica de crecimiento; ésta sería su dimensión <>. Al mismo tiempo, e inseparable del aspecto precedente, physis circunscribe una actitud del hombre frente a las cosas; ésta sería su dimensión <>. Separar los dos aspectos sería sucumbir a artificios metodológicos totalmente extraños a la situación mundana a la que nos referimos. La physis concentra tanto una concepción de la realidad como una teoría del observador: el mundo no habría sido pensado como physis si el hombre (y aquí podemos hablar con nombre propio: Tales) no se hubiera situado en una perspectiva que permitiera a las cosas hacerse presentes en tal orden. Un efecto de paralelaje: el cambio de espectáculo cambiando de espectador. Un intercambio cosas-hombre en el cual está en juego –sometidos a prueba—los límites de lo posible-real que circundan el mundo. La physis es una palabra de exterioridad –con relación a la centricidad mítica, un desorden que atenta contra los canales por donde circulan las relaciones míticas orden-obediencia.”

  600. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 440.

  601. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 440:__“El fin de siglo VII y todo el siglo VI a. de C. configuran el marco cronológico de una serie de acontecimientos, de pruebas, que por la dinámica arrolladora de su creatividad-error fracturan continuamente los límites del sistema mítico en que se desarrollan y, consiguientemente, la estabilidad del poder. Este momento histórico constituye el inicio de la vía rupta, fracta, --el camino del rompimiento—del mito desde el interior del mito (puesto que la filosofía no estaba repertoriada en el ámbito de lo posible real del sistema). El sistema mítico no soporta las presiones existenciarias provocadas por la incomodidad de una creatividad que no se deja categorizar por los conceptos-programas de su lógica. Esa totalidad explicativa se presenta como insuficiente y se agrieta, mostrando retazos de incoherencia.”

  602. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 441.

  603. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 442.

  604. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 442:__“Si la re-presentación del mundo como physis parece inseparable de las <> del lenguaje, que constituirán el fundamento del logós filosófico, la constitución de un espacio político parece inseparable de una neutralización de la palabra, que constituirá el fundamento del logós en lo público. El logós está tenso –y sólo así existe—entre un mundo físico y un mundo político, expresando en ambos su crecimiento y su neutralidad. El logós es físico en el orden de las realidades materiales, en el cosmos, y político en el orden de las realidades públicas, en el ágora.”

  605. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 331.

  606. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 331-332: Hemos aprendido desde antiguo, a través de múltiples desengaños, que nunca debemos esperar resultados definitivos. Y también hemos aprendido a no desanimarnos cuando nuestras teorías científicas se vienen a tierra por la comprobación de nuevos hechos. En efecto, en la mayoría de los casos podemos determinar con gran seguridad cuál de entre dos teorías es la mejor. Podemos saber, de este modo, si realizamos algún progreso y es este conocimiento el que compensa, a la mayoría de los investigadores, por la pérdida de la esperanza de alcanzar la certeza definitiva. En otras palabras, sabemos que nuestras teorías científicas deberán conservar siempre su carácter de hipótesis pero que, en muchos casos importantes, podremos establecer si una nueva hipótesis es o no superior a la antigua.”

  607. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 332.

  608. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 332:__“… en el sentido en que Platón y Aristóteles usaron la palabra, vale decir, en el sentido que le atribuye una alcance definitivo; en la ciencia jamás existen razones suficientes para creer que se ha alcanzado la verdad de una vez por todas. Lo que habitualmente denominamos “conocimiento científico” no es, por regla general, conocimiento en este sentido, sino más bien, la información concerniente a diversas hipótesis contradictorias y a la forma en que éstas se comportan frente a diversas pruebas; es, para emplear las palabras de Platón y Aristóteles, la información relativa a la última y mejor probada “opinión” científica.”

  609. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 334: “Cabe afirmar que, en tanto de acuerdo con al interpretación esencialista hay que leer las definiciones en forma “normal”, vale decir, de izquierda a derecha, las definiciones, tal como las usa normalmente la ciencia moderna deben leerse de atrás hacia delante o de derecha a izquierda, pues comienzan con la fórmula definitoria y exhiben luego un breve rótulo para la misma. De este modo, desde el ángulo científico, la definición “un potro es un caballo joven” vendría a ser la respuesta a la pregunta. “¿Qué nombre se le da a un caballo joven?”, y no a aquella otra: “¿Qué es un potro?” (Las preguntas como éstas: “¿Qué es la vida?”, o “¿Qué es la gravedad?” no desempeñan papel alguno en la ciencia). El uso científico de las definiciones, caracterizado por la lectura “de derecha a izquierda”, podría denominarse interpretación nominalista, en oposición a la aristotélica o esencialista. En la ciencia moderna sólo existen definiciones nominalistas, es decir, símbolos o rótulos sucintos utilizados en bien de la brevedad expositiva.”

  610. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 335.

  611. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 334-335: “Con lo cual puede verse, de inmediato, que las definiciones no desempeñan ningún papel importante en la ciencia. En efecto, los símbolos sintéticos siempre pueden ser reemplazados, por supuesto, con expresiones más largas, vale decir, por sus fórmulas definitorias correspondientes. Claro está que en algunos casos esto podría tornar nuestro lenguaje científico sumamente embarazoso con la consiguiente pérdida de tiempo y papel. Pero no por ello habríamos de perder la menor pizca de información fáctica. Nuestro “conocimiento científico”, en el sentido en que cabe usar ese término en propiedad, no se altera en lo más mínimo aunque eliminemos todas las definiciones; el único efecto incide sobre nuestro lenguaje, que no perdería en precisión pero si en brevedad. (No ha de entenderse por esto que no exista en la ciencia una necesidad práctica urgente de introducir toda clase de definiciones en bien de la brevedad).”

  612. Pues su pensamiento es ideología, igual a la ideología que despreciaba.

  613. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 19.

  614. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 572: “La clase tenía para Marx una unidad colectiva como la nación para Hegel. Actúa en la historia como una unidad y produce sus ideas y creencias características como unidad, actuando bajo la presión de su situación en el sistema económico y social. El individuo cuenta principalmente por su participación en la clase, porque sus ideas –sus convicciones morales, sus preferencias estéticas, inclusive el tipo de razonamiento que le parece más convincente—son esencialmente un reflejo de las ideas creadas por la clase.”

  615. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 572

  616. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 573: “Este fragmento sugiere el sentido peculiar con que Marx utilizaba la palabra ideología. Las ideas reflejan y disfrazan más o menos una realidad económica básica; son ‘mistificaciones’ de esa realidad, al menos mientras no se ha desenmascarado su origen.”

  617. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 440

  618. Sólo como un ejemplo.__http://es.wikipedia.org/wiki/Zoroastrismoarrow-up-right: “Es central en el zoroastrismo el énfasis en la elección moral, de la vida como batalla por acercarse o alejarse del bien. Según los Gatha, las personas son libres y seres responsables. La predestinaciónarrow-up-right es rechazada. Los humanos son responsables de su situación, y deben actuar para cambiarlas.”

  619. Louis Untermeyer sobre Nietzsche. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 13.

  620. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 579.

  621. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 582.

  622. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 576. “Si la teoría ha de ser utilizada para explicar una serie histórica de acontecimientos, es evidentemente necesario que las “fuerzas de producción” se distingan claramente de las “relaciones de producción”, o el fundamento de la superestructura. Pero esta distinción no es hecha nunca claramente por Marx y aparentemente es imposible en principio que sea expuesta claramente. Porque las fuerzas de producción de una sociedad deben incluir cuando menos las materias primas disponibles y las rutas comerciales y, sin embargo, no pueden excluir a la tecnología porque la tecnología determina si las materias primas son “disponibles” en un sentido específico. La simple presencia del hierro o del carbón n o afecta a una cultura que carece de técnica de fundición. Pero la tecnología depende, al menos en parte, de la capacidad y el conocimiento, o sea, de la ciencia y la ciencia debe pertenecer a la conciencia o la superestructura. O, para plantear a la inversa la dificultad, la superestructura incluye claramente a las instituciones legales que rigen la propiedad de los instrumentos o la acumulación del capital, pero estos pueden determinar cómo son utilizadas las materias primas o si son en absoluto utilizadas.”

  623. Runes, Dagobert D. Diccionario de Filosofía, Barcelona, Ediciones Grijalbo S.A., Tercera edición, revisada y ampliada, 1985, p. 184. Dictionary of Philosophy, 1960, trad. de Manuel Sacristán, Ana Domènec, Sara Estrada, y J.C. García Borrón: “Napoleón uso el termino en sentido despectivo para calificar todas las filosofías de tendencia republicana.”

  624. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 73.

  625. La Biblia, Mateo 17, 1-9.

  626. Supra. Cita No. 625.

  627. Supra. Cita No. 625.

  628. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 166.

  629. Es decir, la razón de cohesión de las personas de raza negra, humanamente, no es el simple parecido del color de piel sino que se acude a muchas razones humanas para buscar esa cohesión, como la religión, las razones históricas, etcétera.

  630. Kaufmann Arthur. Op.cit., 1999, p. 39.

  631. Kaufmann Arthur. Op.cit., 1999, p. 48.

  632. Kaufmann Arthur. Op.cit., 1999, p. 49.

  633. Bastida Freixedo, Xacobe. El derecho como creencia. Una concepción de la filosofía del derecho. Bogotá D.C., Universidad Externado de Colombia, Primera Edición, 2000, p. 15: “Es práctica habitual que los trabajos que versan sobre la delimitación del campo propio de la filosofía del derecho establezcan, sin más, una variada panoplia de temas que agotan tanto el ámbito de la disciplina como la paciencia del lector. Las series temáticas son tan variadas que su lectura conjunta incita a pensar que nos encontramos ante una materia en la que el único hilo conductor es el de la anarquía del pensamiento y la especulación incontrolada.”

  634. Bastida Freixedo, Xacobe. Op.cit., 2000, p. 17.

  635. Bastida Freixedo, Xacobe. Op.cit., 2000, p. 18-19.

  636. Bastida Freixedo, Xacobe. Op.cit., 2000, p. 21.

  637. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 218-219.

  638. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 100.

  639. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 101.

  640. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 101.

  641. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 220-221.

  642. Supra. Cita: 431.

  643. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 222.

  644. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 100.

  645. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 90: “Me parece necesario considerar, para la comprensión de la sociología platónica, la forma en que puede haberse desarrollado la distinción entre leyes naturales y leyes normativas. Examinemos, primero, lo que parece haber constituido el punto de partida y su último grado de desarrollo y, posteriormente, lo que parece haber equivalido a los pasos intermedios, que desempeñan todos un importante papel en la teoría de Platón. Podría definirse el punto de partida como un monismo ingenuo, característico de la “sociedad cerrada”. El último paso, que denominaremos dualismo crítico, o (convencionalismo crítico), es característico de la “sociedad abierta”. El hecho de que exista todavía mucha gente que trata de evitar ese último paso es índice elocuente de que nos hallamos todavía en plena transición de la sociedad cerrada a la abierta. (En relación con todo esto, véase el capítulo 10).”

  646. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 90.

  647. Kaufmann, Arthur. Op.cit., 1999, p. 77.

  648. Kaufmann, Arthur. Op.cit., 1999, p. 78.

  649. Kaufmann, Arthur. Op.cit., 1999, p. 78:__Ya Jean Paul había hecho mofa al decir que cada misa y cada guerra abastecen nuevos derechos naturales. Pero, ¿qué debían hacer los tribunales en la miseria jurídica de aquellos años, distinto a reaccionar contra el Estado de injusticia nacionalsocialista con ayuda de ponderaciones ‘iusnaturalistas’ y dejar de lado normas legales que eran injustas o a ellos a lo menos así les parecían y decidir el caso invocando ‘un derecho esencial sobrepositivo?’. Este ‘renacimiento del derecho natural’ ha sido muy censurado y efectivamente no fue ningún producto de la racionalidad y la circunspección, pero la acusación es válida propiamente para la ciencia, en especial para la filosofía del derecho que no había preparado a la administración de justicia en absoluto para el fenómeno de la ‘injusticia social’. Así se tiene que disculpar a los tribunales de tantos pasos en falso ‘iusnaturalistas’.”

  650. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp, 90-91.

  651. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p, 91.

  652. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p, 91: “De este modo, puede interpretarse que el ciclo de las estaciones o las peculiaridades del movimiento de los astros obedecen a las ‘leyes’, ‘decretos’ o ‘decisiones’ que ‘gobiernan el cielo y la tierra’ y que fueron ‘sancionados por el creador en un principio’. Se comprende que quienes piensan de este modo puedan creer que hasta las leyes naturales son pasibles de modificaciones en ciertas circunstancias excepcionales; que con la ayuda de prácticas mágicas pueda a veces influirse sobre ellas, y que las uniformidades de la naturaleza se hallen respaldas con sanciones, como si fueran normativas, este punto se advierte claramente en la frase de Heráclito ya citada: ‘El sol no se desviará un solo paso de su trayectoria, so pena de que las Diosas del Destino, las emisarias de la Justicia, lo reencuentren y lo vuelvan de inmediato a su curso’.”

  653. Supra. Cita: 558.

  654. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p, 88: “El cumplimiento de una ley normativa, ya se trate de una disposición legalmente sancionada o e un mandamiento moral, puede ser forzado por los hombres. Además, es variable, y quizá se pueda decir de ella que es buena o mala, justa o injusta, aceptable o inaceptable; pero sólo en sentido metafórico podría decirse que es ‘verdadera’ o ‘falsa’, puesto que no describe un hecho sino que expresa directivas para nuestra conducta.”

  655. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p, 139.

  656. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 55.

  657. Supra. Cita: 261.

  658. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 255.

  659. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 56.

  660. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 36.

  661. Ideología, en la misma página de Ignorancia. Runes, Dagobert D. Op.cit., 1985, p. 184: “Ideología: término inventado por Destutt de Tracy para indicar el análisis de las ideas generales reduciéndolas a sensaciones, de las cuales creía que proceden aquellas. Esta investigación se presentaba como sustitución de la metafísica. Napoleón usó el término en sentido despectivo para calificar todas las filosofías de tendencia republicana. En tiempos recientes, y sobre todo en ingles, la palabra llega a significar: (1) ideas sin eficacia, opuestas a la conducta causalmente eficaz, en el léxico de algunos economistas; (2) cualquier conjunto de ideas generales o cualquier programa filosófico. G.B….”

  662. Giner, Salvador, Emilio Lamo de Espinosa y Cristóbal Torres. Diccionario de Sociología, Madrid, Alianza Editorial, Segunda reimpresión, 2002, p. 366-368: “El concepto de ideología se plantea desde diversas aproximaciones. Su etimología de sistema o discurso racional de las ideas en cuanto imágenes mentales, produce diferentes derivas, en ciencia social, y partiendo de la tradición ilustrada que afirma la organización racional (e incluso racionalizada) del universo mental y su capacidad directriz de la experiencia (leyes del espíritu, leyes de la naturaleza y leyes de la sociedad), básicamente se plantean las siguientes directivas: (a) Se trata de un conjunto de construcciones mentales con diferentes grados de racionalización y distintas formas discursivas. (b) Su necesaria referencia a la práctica vital conlleva una dimensión moral y política (valorativa) no fácilmente discernible, aunque se postule su distinción con respecto a las meras creencias y a los sistemas de pensamiento o puro conocimiento. (c) Plantean un sentido global o de totalidad (incluso pretenden cierta universalidad y no evitan el esquematismo) para una esfera amplia de experiencia colectiva: sociedad o actores sociales estructuradotes de la sociedad. (d) Su validación por referencia a la práctica social-histórica no puede restringirse a la pertenencia lógico formal o a la capacidad explicativa de esa construcción, pero tampoco a la simple constatación de la existencia de esos discursos. Su significatividad descansa en su capacidad legitimadora, persistente y amplia, de la acción social. La tradición sociológica arranca sobre todo de la propuesta radicalmente polémica de Marx, que se rebela en La ideología alemana contra las ideas falsas que los hombres se han forjado desde siempre sobre sí mismos y ataca corrosivamente a los ideólogos que creen que cambiando las ideas cambia el hombre, contribuyendo con sus quimera o sombras de la realidad a la ensoñación y somnolencia del pueblo. El desarrollo crítico avanzado por Weber derivará hacia el análisis objetivo de los valores y los correspondientes intereses ideales y materiales que las distintas sociedades propugnan en la legitimación* de sus acciones. En ambos casos se trata de hacer patente la particularidad histórica y social de las ideologías y sistemas ideales valorativos, frente a su pretensión de eternidad, naturalidad o universalidad. Cierto paralelismo en la relativización sociológica, aunque abandonado totalmente el carácter engañoso y falseador de las ideologías, y abonando su capacidad integradora, se presentaría el concepto de representaciones colectivas* de Durkheim. Éstas son las construcciones mentales necesariamente supraindividuales (socialmente producidas) y que, de manera más o menos reflexiva o delirante, tienen la validez de ser el sustrato de la agregación social. Entre las diversas alterativas, Mannheim, al formalizar una sociología del conocimiento* y de la cultura*, tratará la polémica crucial de Marx con su definición de ideología: <<Las ideologías son ideas que trascienden la situación, que nunca consiguen realizar de facto los contenidos que proyectaban aunque con frecuencia llegan a ser motivos bienintencionados en la conducta subjetiva del individuo, su sentido es casi siempre falseado cuando son realmente llevadas a la practica>>. La aportación clásica de Mannheim se centra en dos cuestiones: que las ideologías pueden diferenciarse según su adscripción a una u otra clase en la estructura social* (contraponiendo ideología y utopía*) y que la dinámica histórica de confrontación entre clases decide el carácter ideológico o utópico según la posición de dominante o dominado. A pesar de su elaborada verificación histórica, como reconoce él mismo: <<… determinar concretamente, en un caso determinado, lo que es ideológico lo que es utópico es extremadamente difícil. Para hacerlo nos tenemos que enfrentar con la aplicación de un concepto que implica valores y normas. Para aplicarlo es necesario participar de los sentimientos y motivaciones de los partidos que luchan por el predominio de la realidad histórica>>. A pesar de las limitaciones de esta concepción dual y a pesar de los problemas metodológicos para el análisis empírico, la propuesta de Mannheim el interés de una concepción racional típicamente sociológica. La parcialidad de los actores sociales portadores de la ideología fundamentaría la concepción restringida de ideología política y posibilita modelos analíticos, muy lejos de la propuesta de Marx, en los que cada grupo tiene su ideología, desde una sociedad a una familia. De todas formas, la definición originaria sigue sosteniendo la relación entre las construcciones manteles, los grupos dominantes y la reproducción de las desigualdades sociales. En la definición de Giddens <<el concepto de ideología está estrechamente relacionado con el poder, puesto que los sistemas ideológicos sirven para legitimar el poder diferencial que mantienen los grupos>>. (J.A)”

  663. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 16.

  664. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 15: “Tratándose de especies animales, el término “comportamiento social” puede designar, en una acepción extensa, la conducta de un ser que no nace en un medio ambiente anónimo sino en un universo de señales emitidas por sus semejantes. Aun en las especies más primitivas, la comunicación entre congéneres es la condición para encontrar un compañero sexual. En muchos animales, compartir el medio natural en un mosaico de territorios de explotación alimenticia o de sitios de nidificación, exige todavía la adopción de rituales de comportamiento convencionales. En fin, la crianza en común de los hijos por el macho y la hembra, que es una regla en la mayoría de los pájaros, en numerosos peces de litorales y en ciertos insectos y crustáceos, es más que un simple comportamiento sexual, ya que la puesta en común de los recursos supone mecanismos de reconocimiento, de coordinación de acciones y de refuerzo periódico de los lazos de la pareja, que forma una pequeña unidad social compleja.”

  665. Veuille, Michel. Op.cit., 1990, p. 15.

  666. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 27:__“A través de sus trabajos, el sabio lituano J. von Uexküll ha intentado precisar el espacio vital, el mundo (Umwelt), de diferentes especies, considerando que este espacio vital es, de hecho, un espacio perceptual (Merkwelt: panorama o contorno, tal y como lo indica en nota el editor de la traducción al español). Ciertos animales reaccionan a determinados olores, otros a ciertas frecuencias sonoras, otros a determinadas temperaturas, otros a ciertos colores, etc.”

  667. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 27-28.

  668. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 28-29.

  669. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 29

  670. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 29: “Estas indicaciones básicas –fundativas por su misma elementalidad, de ahí su importancia--, en las que se precisa que la dimensión espacial, la distancia, la forma, el movimiento, el orden, están integrados como elementos configuradotes del <> por el acto de la visión, adquieren una relevancia especial cuando intentamos situarlas en una dinámica evolutiva para comprender no sólo su influencia en el modo de percepción de nuestra especie, sino también la huella que han dejado en la formación de un vocabulario que ha estructurado la elaboración de imágenes y racionalidades a través de las cuales re-flexionamos sobre ese modo de ser de nuestra especie.”

  671. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 28.

  672. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 34: “Las percepciones humanas proceden –fundamentalmente—según estructuras heredadas de nuestros ancestros biológicos. El hombre se sitúa en el interior de una comprensión del espacio vital ordenado por la dominante visual y asumido por la variante manual. A partir de ahí, el concepto –en su expresión más elemental—aparecería como una clasificación de la experiencia. Una clasificación simbólica que será necesaria para la interpretación correcta de los datos implicados en la percepción de un complejísimo contorno.”

  673. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 34.

  674. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 34.

  675. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 34.

  676. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 12.

  677. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 12.

  678. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 13.

  679. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 14: “Este aspecto plantea un problema que dinamizará subterráneamente nuestro trabajo: ¿cómo ha podido el hombre llegar a negar ideológicamente su capacidad pre-visora y encerrarse en un circulo de realidad que evita la aleatoriedad del futuro arrastrada por la dinámica de la creatividad-error? ¿Por qué ha tenido el hombre miedo de él mismo, de la apertura hacia los posibles a que le disponía su propia evolución biológica como especie? ¿Por qué ha intentado repetidamente fijarse en una estructura (re-presentada) de seguridad, reduciendo el campo de los posibles en función de unos códigos de estabilidad y condenando consiguientemente, la instrucción al nivel de la imitación?”

  680. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 30.

  681. Quizás esa sea la causa de las copiosas citas en este trabajo.

  682. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 103.

  683. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 97.

  684. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 97.

  685. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 442.

  686. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 442: “Todos los factores convergen en sacudir el orden de Zeus, ese centro mítico donde necesidad y posibilidad coinciden en el ejercicio de unas tácticas interpretativas cuya única finalidad reside en la identidad del poder con él mismo. En esta dislocación de la centricidad ancestral surge, con Tales, la Physis, una condición de posibilidad de un nuevo orden, que desplegará unas tácticas interpretativas –entre las cosas y las palabras—donde se pondrá en práctica una nueva relación entre orden y obediencia, una nueva dinámica entre creatividad y error. En esta coherencia de la Physis – en cuanto interacción entre espectáculo y espectador—se inscribe un nuevo tipo de poder, inédito como el horizonte que lo cobija, y que desplazará en el vacío significativo el poder personal del tirano. Este poder está sintetizado en una palabra: Nomos. Physis y Nomos se superponen para iniciar una nueva centricidad de lo posible real. El tejido que expresa el entrelazado de estas dos dimensiones es el lógos.”

  687. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 98: “Esta ilusión se prolonga a través de toda la estructura representativa del Medioevo, un discurso circular autosuficiente que condensa en el tejido de sus palabras un saber revelado y un poder mundano total, puesto que el mundo se prolonga en esa eternidad de donde procede el saber que justifica la legislación. Y a través de la Edad Media –subyacente a revoluciones culturales o a innovaciones científicas—el ethos del hombre ha sido milenariamente modelado en un orden del discurso cuyas palabras pretenden encerrar el saber del destino del hombre, aspirando continuamente al poder para hacerlo eficaz. La coherencia del discurso adquiere (idealmente) una zona de realidad (de codificación) que le es propia, y que se justifica únicamente por su poder sobre los que están integrados en su orden de creencia. Esto exige la exclusión de otros discursos, la erradicación total –la condenación eterna—de cualquier <>, lo cual equivaldría al desorden de la realidad, a la perdida de la adecuación perfecta, unívoca, entre palabras y cosas. Las palabras son el lugar público de las cosas (en este caso el orden o la voluntad divina), la publicidad de lo sagrado.”

  688. Confrontar, Rousseau, Jean Jacques. Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres y otros escritos. Madrid, Ed. Tecnos, 1987. Trad. de Antonio Pintor Ramos.

  689. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 96.

  690. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 101.

  691. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 97-98.

  692. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 57.

  693. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 57: “… una epistemè que intenta reproducir un arquetipo primordial que sirve de norma paradigmática para el pensamiento y la acción de la comunidad. Un tipo de conocimiento cíclico que se resuelve que se resuelve vitalmente en la comprensión de toda la actividad humana como un rito, como la fiel reconstrucción de unos gestos primitivos que, por ser tales, revisten un carácter sagrado y son percibidos como inalterables.”

  694. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 57-58: “Un tipo de conocimiento que, por mucho interés y pasión que despierte su estudio, tiene como connotación intrínseca la imposibilidad de una actitud hipotética, analógica: el estancamiento milenario es la consecuencia inevitable.”

  695. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 35: “La geometría euclidiana es tri-dimensional –probablemente condicionada por la necesidad de apoyarse en una representación visualizable <> para ser comprendida. La teoría griega está fundativamente condicionada por una relación íntima entre pensamiento y visión (aspecto sobre el que insistiremos posteriormente). No obstante, estos mismos griegos, con la escuela pitagórica, fueron capaces –tuvieron la posibilidad—de descubrir los números irracionales (o <<a-lógicos>>, como los clasifica Platón), conceptos matemáticos que no tenían cabida en un lógos de continuidad espacial facilitada por la geometría tri-dimensional. El concepto, pues, desde muy temprano, tuvo la posibilidad de romper los limites de la representación basada en la continuidad espacial nutrida factualmente por el orden de la visión.”

  696. Aunque algunos dicen que está invertida, lo cual realza nuestra preocupación por la estabilidad de dicha estructura.

  697. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 36.

  698. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 96.

  699. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 91-92.

  700. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 103.

  701. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 387.

  702. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 387-388: “La liberación de las señales –si nos situamos al nivel de los condicionantes de las relaciones con un contorno—arrastra hacia un nivel de estructuración diferente los diques fundamentales del tiempo y del espacio. La liberación de las señales, la posibilidad de retener y re-producir, de conservar (temporalmente) y volver-a-hacer (en otro tiempo), el mensaje –aspecto que habíamos situado como dinámica originante de la utensiliación, del lenguaje articulado y de la sexualización--, perturba el ritmo de inmediatez información respuesta, excitación-reacción, que impera en la <<lógica de lo viviente>>. Así aparece una nueva estrategia vital que hace posible una nueva variabilidad en las relaciones con el contorno.”

  703. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 388.

  704. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 327.

  705. Confrontar, Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, p. 237. Los libros “Lo que nunca me tomo en serio”, para vivir bien hay que saber leer, pero, sobre todo, saber escoger, lección de alimentación. Y Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, pp. 32-34. De las cátedras de la virtud… Hacia el sabio fue Zaratustra a recibir su cátedra y así hablo, resumiendo, tergiversando, rumiando, el sabio: “… hay que honrar el sueño y respetarlo, no es poca cosa saber dormir, hay que velar y rumiar para ello todo el día, Zaratustra se dice a sí: “Para todos esos sabios de cátedra, tan ponderados, la sabiduría era dormir sin soñar”, y el sabio continúa: pocas personas lo saben, pero es preciso tener todas las virtudes para dormir bien. ¿Levantaré falsos testimonios?, ¿Cometeré adulterio?... ¿Codiciaré la sirviente del prójimo?, todo eso se avendría mal con el buen sueño. Así es preciso, continúa el sabio, velar, rumiar todo el día tus virtudes para conciliar el sueño, es preciso negarse, negar la vida durante toda la jornada para dormir bien, dice el sabio: diez veces al día debes vencerte a ti mismo, eso crea una buena fatiga, y es la adormidera del alma; diez verdades has de encontrar durante el día, (verdades humanas se dice al oír Zaratustra) de otro modo, buscaras verdades aun durante la noche y tu alma aun estará hambrienta; paz con dios y con el prójimo: así lo quiere el buen sueño, y paz también con el diablo del prójimo, si no, te asediará por la noche; honor y obediencia a la autoridad, ¡aun a la que claudique! Así lo quiere es buen sueño, ¿tengo yo la culpa de que el poder le guste andar con piernas cojas?; yo no quiero ni muchos honores no grandes tesoros, eso exacerba la bilis, pero se duerme mal sin una buena reputación y un buen tesoro.“Así pasan el día los virtuosos. Cuando viene la noche me guardo bien de llamar el sueño. El sueño es el rey de las virtudes, no quiere ser llamado.Sino que pienso en lo que he hecho y pensado durante el día. Rumiando, me interrogo pacientemente como una vaca. Conque ¿cuáles fueron tus diez victorias sobre ti mismo?¿Y cuáles fueron las diez reconciliaciones, y las diez verdades, y las diez risas con que se Holgó mi corazón?Cavilando en esas cosas y arrullado por cuarenta pensamientos, el sueño, el que no he llamado, me sorprende de pronto.” En fin, todo sabio se complace con ver como calladamente se desliza dentro de sí, dentro del sabio, el preferido de los ladrones, el sueño, y le roba los pensamientos, dejándolos como troncos. Así es pues como Zaratustra ve en la cátedra del sabio que en ella misma hay un hechizo, el humano duerme en sus mismas invenciones, en sus virtudes, y eso le complace, ahora Zaratustra comprende qué se buscaba cuando se buscaba a los maestros de la virtud, se buscaba un buen sueño, dormir sin soñar, al humano le complace dormir, la virtud, negarse.“Hoy aún hay algunos como este predicador de la virtud, y no siempre tan honrados como él; pero ha pasado su tiempo. Y no están mucho en pie cuando ya se tienden.__Bienaventurados esos adormecidos, porque no tardarán mucho en dormirse.__Así habla Zaratustra.”(Subraya fuera de texto)

  706. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Ecce Homo), pp. 245-246:__“Otro acierto y autodefensa radica en reaccionar lo menos posible y rehuir situaciones y relaciones donde se esté condenado a enarbolar, por así decirlo, la propia <>, la propia iniciativa, y a convertirse en un simple reactivo. Esto lo asocio con el trato con los libros. El erudito, que en el fondo no hace más que <> libros –el filólogo de medio pelo, unos doscientos al día--, acaba por fin perdiendo del todo y absolutamente la capacidad de pensar por sí mismo. Si no manosea, no piensa. Responde ante un estímulo (un pensamiento leído), cuando piensa—al final lo único que hace es reaccionar--.”

  707. A la manera dialéctica. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Ecce Homo), p. 246: “El erudito invierte toda su fuerza en decir sí y no, en la crítica de lo ya pensado –no piensa por sí mismo…--; en él, el instinto de autodefensa se ha reblandecido; en otro caso, se defendería frente a los libros. El erudito—un décadent--. Lo he visto con mis propios ojos: naturalezas aventajadas, de constitución rica y abierta, <<leídas hasta echarse a perder>>, convertidas en simples fósforos que hay que frotar para que den chispas--<>--. Leer un libro por la mañana temprano, al despuntar el día, en todo el frescor, en la alborada de la propia fuerza, ¡yo esto lo considero abyecto!”

  708. Supra, Cita: 427.

  709. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 327-328.

  710. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 388.

  711. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 25.

  712. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 399:__“La representación –extraída de los datos concretos, pero no exterior a ellos—de las condiciones de posibilidad del sistema autopoiético como totalidad constituye su lógica. La abstracción opera <<lógicamente>> cuando se convierte en su fundamento. En este deslizamiento –de la abstracción al fundamento—se opera, imperceptiblemente, una inversión de los campos de posibilidades. Esta inversión consiste en transponer las posibilidades que definen la coherencia abstracta (extraída de los datos concretos) de una zona de la realidad en las condiciones para que esa zona de realidad sea posible. Esta inversión sólo acontece en el espacio de la re-presentación, en el <> cultural, donde es posible retener y re-producir un mensaje en ausencia del estímulo, donde se puede introducir una mediación entre la presentación de una cosa y su representación.

  713. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 399.

  714. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 79: “En el sentido original de la theôría, el theôrós, el teórico, es el que ve el espectáculo (digno de ser visto); un espectáculo que es la visión de lo que se ve. Así theôrós tuvo, desde el principio, tanto un sentido religioso (en un contexto de creencia como era el griego: delegado a una fiesta religiosa o peregrino) como un sentido diplomático o político social (representante que va a observar un hecho, enviado a ver y aprender). Esta relación de theôría, del theôrós, con la esfera religiosa, esta delimitación (tradicional, inconciente) de lo <> como un terreno religioso y político, va a permitir no sólo una interferencia de estos dos aspectos con la dimensión de la ciencia, sino además el que la manipulación política de la ciencia se haga a menudo a partir del terreno religioso. Esta determinación del valor (de la divinidad del espectáculo), está configuración del terreno de la epistemè a partir de una intervención político religiosa, revierte en dos direcciones contrarias: por un lado, existe una relación directa entre política y ciencia, la epistemè se constituye por la continua integración de estas dos dimensiones; por otro lado, la marca religiosa sobre la política griega hará que la configuración de la epistemè obedezca, frecuentemente (caso de Protágoras, Anaxágoras o Sócrates, por ejemplo), a una dimensión precisa que permite la intervención irracional de intereses inconfesables en un lenguaje o en una perspectiva estrictamente filosófica o político-social.”

  715. Temiendo con el uso de este lenguaje tergiversar a este autor, pero mi intención no es ser un trasunto de este material, además, no estoy enteramente de acuerdo con sus postulados, pero ese es el orden “lógico” que me parece acertado o veraz, si se quiere captar el mensaje original de Lorite Mena se deberá acudir a su obra.

  716. Supra, Cita: 659.

  717. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 230.

  718. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 93.

  719. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 93.

  720. En el final de la vida de Einstein, observando como algunos de sus trabajos fueron la base para el planteamiento de la mecánica cuántica, y siendo esta teoría fundada en la probabilidad más que en la certeza, esta teoría fue el objeto de los ataques del entonces marchito Einstein, pues para él no fue aceptable que el comos no tuviera un orden establecido absoluto.

  721. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 96.

  722. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 207:__“Hablar es hacer presente la cosa y estar presente en esa presencia (los dos aspectos implicados en el acto de pre-senciar); se trata de una presencia redoblada: la presencia de la cosa en la vocación y la presencia del individuo por la vocación –los dos aspectos son inseparables en esa operación del habla como distribución en clases de cosas--. Aquí podríamos situar el sentido radical del carácter shympathético de ese conocimiento original perpetuado en el pensamiento mítico. Y así podríamos comprender, en el habla, el sentido originante de la afirmación <> (E. Benveniste), a través de esa doble presencia de los individuos hablantes en y por las palabras objetivantes, dimensión que, en definitiva, es el fundamento de la noción-de-realidad, no sólo como dimensión cognoscitiva, sino también como situación ética.”

  723. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 95.

  724. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 387.

  725. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 14-15.

  726. In claris non fit interpretation.

  727. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 396.

  728. La física quántica, basándose en la probabilidad, admite, como posible, el hecho de que estemos en este lugar y podamos aparecer en un lugar apartado en el universo en un instante.

  729. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 58:__“Todo está dado por anticipado en el gesto, cósmico o verbal, primordial; si algo no es conocido es porque no ha sido explicitado, pero, virtualmente, su explicación ya está contenida es ese todo al que nada escapa. La solución consiste en replegarse hacia el origen, hacia el modelo, e interpretar.”

  730. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 58.

  731. La Biblia, Juan, 14:6-9.

  732. http://www.maran-ata.net/Galeria/camino.htm: “Hay quien dice que al cielo se llega por diversos caminos; respetamos sus creencias, pero eso no es lo que dice Dios en su Palabra, la Biblia; esa NO es la verdad. JESÚS dice: "YO soy el camino que lleva al Padre” (Juan 14:6)”, (Los apartes en mayúsculas son originales del texto).

  733. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 389.

  734. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 390.

  735. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 397.

  736. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 428.

  737. Sabine, Georges H. Op.cit., 1998, p. 561.

  738. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 12.

  739. Aunque la lógica, como la acabamos de describir, es un producto esencialmente humano, o por lo menos solamente propio de un ser inteligente.

  740. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 44.

  741. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 45.

  742. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 206-207.

  743. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 217.

  744. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 217: “Kant observó cierta vez, con espíritu totalmente distinto, que la frase “la veracidad es la mejor política” podía ser, en verdad, cuestionable, en tanto que el valor de la frase “la veracidad es la mejor política”, se encuentra más allá de toda discusión.”

  745. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 63: “La descripción de Platón constituye una brillante pieza de propaganda política… Frecuentemente, cuando el estilo de Platón se convierte –para usar una frase de Adam—en una “marea plena de elevados pensamientos e imágenes y palabras”, ello se debe, según parece, a la urgente necesidad de disimular con un fastuoso manto los harapos y debilidades de su razonamiento, o incluso, como en el caso que nos ocupa, a la falta completa de argumentos racionales.”

  746. Kaufmann, Arthur. Op.cit., 1999, p. 39.

  747. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 84:__“Esta primera época de producción intelectual platónica se caracteriza por una actitud <>, ética, cuyo centro de preocupaciones es la búsqueda de la aretè, de la excelencia humana concreta. Se trata de una época de gran fidelidad a Sócrates: una <<filosofía concreta>> donde la ignorancia de la respuesta no es un artificio metodológico, como lo será en diálogos posteriores, sino una sincera actitud vital. Estos primeros diálogos constituyen la diversificación temática de una misma inquietud: ¿cuál es la cualidad que hará perfecto al ciudadano y, a través de él, salvara a la polis? Esta pregunta se repite como un eco a través de las diferentes preocupaciones que estructuran los diálogos: ¿será esta cualidad la pansophia de Hipias, la prudencia política de Protágoras, la religiosidad de Eutifrón, el coraje de Laques…? Los diferentes ideales de comportamiento son expuestos y criticados; en ninguno de ellos ve Platón la excelencia humana, el valor que podría salvar a una polis que, en su ambigüedad democrática, ha permitido condenar a Sócrates, <>. De hecho, interrogando a sus conciudadanos y a su época, Platón busca despejar la incógnita de Sócrates, el fundamento (el qué) de un modo de ser. De un ethos ejemplar que el discípulo ya considera universal. Ninguno de esto diálogos de juventud de una respuesta a la encuesta sobre el aretè, pero todos apuntan hacia un mismo horizonte: la ética debe sustentarse sobre el conocimiento. ¿Cómo transmitir la justicia, la bondad, la piedad…, si no se sabe qué es la justicia, qué es la bondad…? La ética –fundamento de la vida pública—debe escapar al relativismo (sofístico), y la única posibilidad consiste en buscar ideas precisas, que orienten el comportamiento humano.”

  748. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 87-88.

  749. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 88: “La filosofía es un camino, tanto la reconstrucción del recuerdo como un acercamiento a la muerte, hasta que el hombre llegue a unir el fin (muerte) con el origen (eternidad). Filosofar es construir un circulo –perfecto, como el movimiento de los astros, templo visible que sirve de modelo al gobernante de las Leyes—para alcanzar la eternidad, tal y como lo proponía Alcmeón de Crotona: <>. El que ha conseguido hacer esta unión, ser eterno sin morir, recordar en vida la visión que tuvo el alma, debe ocupar la dirección de la polis para organizar el peregrinaje de las almas de sus conciudadanos hacia la patria celeste (_Republica,_VI y VII).”

  750. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 89.

  751. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 89.

  752. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 89.

  753. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 90.

  754. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 90.

  755. “Toda obligación personal da al acreedor el derecho de perseguir su ejecución sobre todos los bienes raíces o muebles del deudor, sean presentes o futuros, exceptuándose solamente los no embargables designados en el artículo 1677.”

  756. Valencia Restrepo, Hernán. Código Civil, Bogotá D.C., Editorial Temis S.A., Tercera Edición, 1999, p. 850.

  757. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 98.

  758. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, pp. 85-86: “A un príncipe no le es necesario, entonces, tener de hecho todas las cualidades mencionadas arriba, pero es bien necesario que parezca tenerlas. Más aún, me atreveré a decir esto: que teniéndolas y observándolas siempre, son dañosas, y pareciendo tenerlas, son útiles; como parecer piadoso, fiel, humano, enteo, religioso, y serlo; pero estar edificado con un animo tal que, necesitando no serlo, tu puedas y puedas mudar a lo contrario (sic)… Debe entonces un príncipe tener gran cuidado para que jamás le salga de la boca una cosa que no esté llena de las cinco cualidades mencionadas arriba, y para parecer, al verlo y oírlo, todo piedad, todo fe, todo integridad, todo humanidad, todo religión. Y no hay cosa que sea más necesario parecer tener que esta última cualidad. Y los hombres, in universali, juzgan más por los ojos que por las manos; porque toca ver a todos y sentir a pocos. Todos ven lo que tú pareces, pocos sienten lo que tú eres; y esos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de muchos…”

  759. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, pp. 84-85: “De los ejemplos recientes no quiero callar uno. Alejandro VI no hizo jamás otra cosa, no pensó jamás en otra cosa que en engañar hombres: y siempre encontró con quien poder hacerlo. Y nunca hubo un hombre que tuviese mayor eficacia para aseverar, y que con mayores juramentos afirmase una cosa, y que la observase menos; eso no obstante, siempre le resultaron los engaños ad votum, porque conocía bien esta condición del mundo.” (Subraya fuera de texto).

  760. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 95.

  761. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 95.

  762. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 95.

  763. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 207

  764. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 326-327: “El problema de las definiciones y del “significado de los términos” no guarda una relación directa con el historicismo. Pero ha sido una fuente inagotable de confusiones y, particularmente, de ese tipo de verborragia que cuando se combina con el historicismo a la manera hegeliana, engendra esa ponzoñosa enfermedad intelectual de nuestro tiempo que hemos denominado filosofía oracular. Y es también la fuente principal de la influencia intelectual –todavía predominante, desgraciadamente—de Aristóteles; de todo ese escolasticismo verboso y vacío que rezuma (sic) no sólo en la Edad Media, sino también nuestra propia filosofía contemporánea, pues hasta filósofos tan recientes como L. Wittgenstein, padecen, como veremos más adelante, esta influencia.”

  765. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 327.

  766. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 267-268.

  767. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 203-204:__“Nada más fácil, claro está, que deformar esta identificación socrática de las actividades de educación y política, confundiéndola con la platónica y aristotélica de que el estado vigile la vida moral de sus ciudadanos. Y nada más fácil, tampoco, que servirse de este malentendido para probar peligrosamente que todo control democrático se halla viciado. En efecto, ¿cómo podrían ser juzgados aquellos cuya tarea consiste en educar, por jueces desprovistos de educación? ¿Cómo podrían los mejores hallarse sujetos al control de los menos buenos? Pero este argumento nada tiene que ver, por supuesto, con Sócrates. Se supone aquí una autoridad de los más sabios e instruidos que va mucho más allá de la modesta idea socrática de que la autoridad del maestro se funda, únicamente, en la conciencia de sus propias limitaciones. La autoridad estatal en estos asuntos es propensa a alcanzar, en realidad, el extremo precisamente opuesto al del objetivo socrático. Así, es probable que provoque la autosatisfacción dogmática y una complacencia intelectual indiscriminada, en lugar de la deseable insatisfacción crítica y ansiedad de perfeccionamiento.”

  768. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 214.

  769. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 208.

  770. http://es.wikipedia.org/wiki/Agog%C3%A9

  771. Nombre de época helenística.

  772. Aunque puede que no sea del todo pertinente, me parece la siguiente descripción muy didáctica para nuestro trabajo, pues demuestra la sumisión que pretende todo líder y que en ocasiones es necesaria para el grupo, y dibuja claramente la relegación, puede ser que por necesidad, que históricamente a tenido el individuo crítico frente al grupo, frente al Estado, frente al dogmatismo. http://es.wikipedia.org/wiki/Agog%C3%A9arrow-up-right: “El Estado asume la tutela hasta los veinte años. Durante la infancia, todo el énfasis se pone en el rigor y la disciplina. Estos dos principios son la quintaesencia de lo espartano. A los niños se les corta el pelo al rape (más tarde, cuando sean efebos, lo llevarán largo y bien cuidado), van habitualmente descalzos y hacia los doce años sólo se les permite ya un himatiónarrow-up-right (manto de lana de una pieza) al año y ningún quitónarrow-up-right (la habitual túnica corta, atada sobre los hombros). De hecho, la mayor parte del tiempo -en el gimnasio, en sus juegos- van desnudos y mugrientos, porque raramente se les permite bañarse. Las raciones de comida se reducen al mínimo imprescindible, lo que les obliga a robar si quieren evitar el hambre o así se lo manda su irén (y, de ser sorprendidos, se les castiga severamente no por el robo mismo, sino por su torpeza al cometerlo). Duermen en un lecho de cañas recogidas en el Eurotasarrow-up-right, que deben cortar a mano ellos mismos, sin herramientas de ninguna clase. Pese a todo, los niños y jóvenes cuentan con servidores que les atienden, salvo durante la Krypteiaarrow-up-right. Al convertirse en efebos (hacia los quince años) se dejaban el cabello largo propio de los soldados, limpio y perfumado, en honor de la opinión atribuida a Licurgo, para quien la melena hacía a los guapos más apuestos y a los feos más temibles. La esmerada atención que en Atenas y otras ciudades griegas se prodigaba a la educación retórica, en Esparta estaba orientada a formar en la máxima economía expresiva, hasta el punto de hacer proverbial la concisión espartana al hablar (laconismoarrow-up-right). Se esperaba del joven que llegara a expresar sus ideas con solidez, pero de forma breve y mordaz, al tiempo que con gracia. Toda la ciudad vela por la disciplina de los jóvenes. Cualquier ciudadano o compañero de más edad puede reñir a los niños o sancionarlos con castigos físicos: hacerles pasar hambre, morderles el pulgar, azotarlos, etc. Esta dureza, lejos de ser herencia de Licurgo, irá incrementándose a lo largo de los siglos de manera completamente inconexa con las auténticas necesidades militares de la ciudad. Así, durante la Pax Romanaarrow-up-right, cuando Esparta se ha convertido en un población sin importancia de la provincia de Acayaarrow-up-right, las ceremonias a manera de novatadas en el santuario de Artemisaarrow-up-right Ortia (combates rituales disputándose pilas de quesos colocados sobre los altares) se convierten en el sádico ritual de la dimastígosis, en la que a los niños, desnudos y al sol, se les flagela incluso hasta la muerte, ante las ávidas miradas de los espectadores, venidos de toda Grecia. Durante la adolescencia, se pone especial énfasis en el aidós ("pudor", "decencia"). En la primera edad adulta se insistirá de modo particular en la emulación y la competencia, principalmente para llegar a ser uno de los " Hippeisarrow-up-right". A partir de los veinte años, los jóvenes espartanos siguen viviendo en un régimen de cuartel y forman los grupos de sfareis (jugadores de pelota). Todo este entrenamiento hace de los espartanos los soldados más temidos de Grecia y figuran, probablemente, entre los mejores combatientes de la Antigüedad. Para entrenar el físico, aparte de los castigos y prácticas comentadas con anterioridad, lo más frecuente era apalearlos. El lugar de apaleamiento se encontraba ubicado en un pequeño y agradable bosque -se encontraba un poco apartado- pero podía acceder a él cualquier ciudadano de Esparta. Aunque lo que se hacía en él no tenía ni una pizca de agradable. Lo primero que se hacía era escoger un árbol vigoroso y robusto, al cual se le enganchaba una cadena -en el tronco- y a ésta un palo. Lo que hacía el muchacho era agarrar este palo mientras otros dos de sus compañeros lo apaleaban. Esta acción se llevaba a cabo con varas de bambú, puesto que dolía, picaba y desgarraba la piel. Por si el muchacho se caía de agotamiento o de dolor había otros dos compañeros que se encargaban de levantarlo para que pudiesen seguir apaleándolo. La finalidad de este ejercicio era, para el que apaleaban, aprender a aguantar y soportar mejor el dolor. Para los que golpeaban, era no detenerse ni vacilar en el ataque aún cuando se sentía el terrible dolor que estaba sufriendo el enemigo. Y en tercer y último lugar, los que sujetaban, la finalidad era que aunque viesen sufrir o incluso morir a sus compañeros en combate no vacilasen y continuasen con la misión que les había sido encomendada por sus superiores. Esta práctica no se realizaba como castigo, sino que se hacía de forma aleatoria entre los componentes del campamento. Aunque éste también era el castigo que recibían los muchachos a los cuales se les sorprendía robando. Cuando el que estaba recibiendo el castigo tenía el cuerpo demacrado se le retiraba, pero a no ser que se encontrase muy herido no se le curaban las heridas. Había casos de jóvenes tan arrogantes que por no sucumbir al dolor y por no caer a los pies de sus compañeros preferían morir. Sus cuatro compañeros -los que apaleaban y los que sujetaban- no podían interrumpir la ceremonia, tan sólo podían aconsejar a su compañero que se soltase. Pero si este decidía no hacerlo se proseguía con la ceremonia hasta arrebatarle la vida.”

  773. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 209.

  774. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 80: “Platón, en su filosofía del poder, entrelaza inevitablemente los dos aspectos indicados (Leyes, 950d ss): unos teóricos, unos observadores de la polis, serán enviados a titulo oficial para asistir a los actos religiosos, de tal forma que a su regreso instruyan a los jóvenes con las experiencias tenidas; otros teóricos serán enviados como observadores, o como <>, del comportamiento político de otros pueblos para poder discernir lo bueno de lo malo; sin estas observaciones –concluye Platón—ninguna polis se mantendrá en un estado perfecto. Pero –y esta restricción compromete toda la perspectiva platónica--, estos viajes sólo son un mal inevitable, ya que: <<…el mutuo comercio entre ciudades tiene como efecto natural una mezcla de toda clase de costumbres (…). Esto sería, para ciudades gobernadas felizmente por leyes justas, la causa de los peores males (…). La regla más justa y la ley suprema es, efectivamente, comenzar por ser bueno verdaderamente y, siendo tal, buscar una vida de buena reputación, pero jamás antes de serlo, al menos si se tiene la perfección>> (Leyes, 949e ss.). A partir de estas premisas ético-políticas, Platón determina que <<nadie, antes de los cuarenta años, tiene derecho a salir de la polis, bajo ningún pretexto ni hacia ningún destino>> precisando que nadie podrá viajar a titulo privado: sólo podrán hacerlo los embajadores u observadores (theôrois) oficiales. Así se entiende que los teóricos saldrán de la polis <> (Leyes, 950c ss.).”

  775. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 80.

  776. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 270-271

  777. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 271: “…traicionando en su adulteración su propia naturaleza (la physis de la cultura): en ves de ser el ámbito de crecimiento vital de la comunidad (el ethos, en cuanto modo-de-ser propio de la physis del hombre), se ha convertido en instrumento de estabilización, de anti-deseo, de anti-vitalidad, de anti-physis. A partir de ahí nuestros análisis sobre la relación entre physis y nómos, entre naturaleza y cultura, están viciados, al operar con una óptica que juzga en función de dos estructuras falsamente dilemáticas.”

  778. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 56:__“Si –muy esquemáticamente—éste es nuestro orden de saber, ¿cómo –y por qué—se ha podido llagar a dar a la idea un valor absoluto, una autonomía total, que ha conducido a la negación del carácter analógico de nuestro conocimiento, más aún, a la negación de nuestra condición orgánica más fundamental? Esta negación ha sido siempre una huida –un miedo al peligro—de las exigencias del equilibrio entre identidad y diferencia inherente a cada concepto, para refugiarse, replegarse por fuerza, en la identidad—lo diferente no sólo es negado, no existe.”

  779. Más adelante intentaremos dar respuesta a algunas de estas problemáticas más concretamente.

  780. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 56.

  781. Camacho C., Jairo y Mª Teresa Barajas. Op.cit., 1983, p. 12: “Noviembre de 1922: Ya no nos volveremos a someter a un estado que este construido sobre la idea artificial de la mayoría. Queremos una dictadura:”

  782. Supra, Cita: 303.

  783. Camacho C., Jairo y Mª Teresa Barajas. Op.cit., 1983, p. 42: “Hitler deseaba que las SS fuera la policía militar del partido y no su ejército privado; quería igualmente que estuviera bajo su control personal sin responsabilidad para el ejército u otra organización.”

  784. Camacho C., Jairo y Mª Teresa Barajas. Op.cit., 1983, p. 43: “… Heydrich había agrupado a miles de alborotadores, estafadores, burócratas, delatores, maniáticos y policías en su Reichssicherheitshauptampt (RSHA)__u Oficina Central de Seguridad del Reich. Los principales elementos de esta organización parasol eran la Gestapo, la SD y el Kripo o policía criminal, pero también incluía “investigación ideológica” (encargada de elaborar locas teorías racistas) y un departamento legal, un departamento extranjero y un departamento de personal.”

  785. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 309.

  786. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 221.

  787. Lorite Mena. José. Op.cit., 1982, p. 61:__“Entre los griegos y el siglo XVI se extiende una larga época de creencia, de teo-logía, de saber de repetición, que niega toda alteridad en la condenación eterna. La filosofía y la ciencia no existen de facto –en aquellas dimensiones que las determinan como tales--, o sólo existen en la medida en que sirven de soporte a la afirmación de una identidad que les escapa (por principio). La iglesia, como institución, no es sólo un pensamiento teórico, teológico (ya es sí mismo bastante complicado, para que el simple fiel pueda aspirar a algo más que a obedecer), también es una practica, un ejercicio absoluto del poder. En la confluencia de la teoría (eterna) y de la práctica (temporal) se tejen las normas (a-espaciales) de la afección y de la sexualidad de la familia, las leyes del mercado (Tratado de Tordesillas…), etc., todo lo que es la cotidianidad más minuciosa de millones de personas durante largos siglos. La recompensa prometida para los que creen –para los que entran en él circulo de la obediencia—es la eternidad (un tiempo sin tiempo), después de una resurrección que permitirá el gozo divino (en un espacio sin lugar). Pero estos aspectos se encuentran ya, estructuralmente, en el platonismo…”

  788. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, pp. 40-41: “Ese Jesús de Nasareth ¿no era él precisamente la reducción en su forma más inquietante e inestable? ¿no alcanzo Israel, por este aparente antagonista la ultima meta de su sublime ansia de venganza? Subterránea, de arranque lento, precalculadota, el hecho de que Israel mismo tuviese que negar y clavar en la cruz como si se tratase de su enemigo mortal al autentico instrumento de su venganza a fin de que todos los adversarios de Israel pudieran morder sin recelos ese cebo ¿se podría imaginar un cebo más peligroso, a aquella horrorosa paradoja de un dios en la cruz para la salvación del hombre?”

  789. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 184.

  790. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 188.

  791. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 187.

  792. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 188.

  793. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 267.

  794. Descartes, René. Discurso del Método. Meditaciones Metafísicas, Madrid, Editorial Libsa, 2002, p. 8.

  795. Descartes, René. Op.cit., 2002, p. 20.

  796. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Más allá del bien y del mal), p. 24.

  797. La Biblia, Deuteronomio, 8:3.

  798. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 359.

  799. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 58.

  800. Confrontar, Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 122.

  801. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 268.

  802. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 234.

  803. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 241-242: “‘No está de acuerdo con la naturaleza que el navegante haya de mendigar el mando a los marineros que nada saben; o que los sabios hayan de esperar a la puerta de los ricos… Lo razonable y normal es que los enfermos, sean ricos o pobres, acudan presurosos a la puerta de su médico. Del mismo modo, aquellos que necesitan ser gobernados deberían precipitarse a la puerta de aquel que es capaz de gobernarlos, pero jamás un gobernante, si en algo se precia, habrá de rogarles que acepten su mando’. ¿Quién no advierte el acento de un inmenso orgullo personal en estas frases? Aquí estoy yo, dice Platón, vuestro gobernante natural, el filósofo rey que sabe cómo gobernar. Si me deseáis, debéis venir a mí y si insistís, puede ser que acepte gobernaros. Pero jamás iré a pediros nada. ¿Creería realmente que ‘acudirían presurosos en busca de su ayuda? (sic) Al igual que muchas otras grandes obras de la literatura, la Republica presenta indicios de que su autor abrigaba, por momentos, jubilosas y extravagantes esperanzas de éxito, para caer, periódicamente, en el escepticismo o la desesperación.”

  804. Un ejemplo de esta practica, aunque exitoso, es el caso de Octavio Augusto, así, disimulando proteger la republica romana se apodero de Estado a través del uso de costumbres republicanas, nunca se proclamo rey pero lentamente fue apoderándose del Estado acumulando en sí cargos republicanos, todo gracias a que puso fin a las guerras civiles, y cada vez que fanfarroneaba con dejar sus cargos la respuesta era darle más, más poder, para que alguien de su altura se rebajase a gobernar; un caso parecido es el caso que ya nos señaló Nietzsche en su genealogía sobre Jesús-Cristo, vimos pues la sagaz argucia política de representar la paradoja de un dios en una cruz puesto allí para la salvación nuestra y como el mismo dios había puesto en esta situación a su hijo, rebajándolo a ser humano, ¡por nosotros!, en Platón, esta ingenuidad, la de esperar a que vinieran a él, afortunadamente, como en la mayoría de los casos, no se presentó, por lo menos en su tiempo. Como me gustaría que todos los filósofos fueran así de ingenuos, que todos murieran esperando, sin llevar a nadie a guerras por ellos, por sus ideas, muriendo solamente ellos por su ideología.

  805. Otro tanto parecería suceder con Nietzsche en su Zaratustra, he aquí un momento de escepticismo y desesperación, como anticipando la suerte de su capricho moral, el Súper Hombre. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 23-24: “Aquí acabó el primer discurso de Zaratustra –que también se llama el preámbulo-, porque en este punto fue interrumpido por los gritos y el alborozo de la muchedumbre. “¡Danos ese último hombre, Zaratustra –exclamaban-; haznos semejantes a esos últimos hombres! Te perdonamos el Superhombre”. Y todo el pueblo era jubilo y castañeaban la lengua. Zaratustra se puso triste y dijo a su corazón: “No me comprenden; no, no es mi boca la que necesitan esos oídos”. He vivido demasiado en las montañas, he escuchado demasiado los arroyos y los árboles, y ahora les hablo como un cabrero. Placida es mi alma y luminosa como un monte a la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un zumbón redomado. Y helos ahí mirándome y riéndose, y mientras ríen siguen odiándome. Hay hielo en su risa.

  806. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 236.

  807. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 229.

  808. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 243.

  809. Pues como ya nos lo dijo Nietzsche, no hay causas que justifiquen guerras, sino que la buena guerra justifica cualquier causa. Supra. Cita, 619.

  810. Lorite Mena. José. Op.cit., 1982, p. 208.

  811. Lorite Mena. José. Op.cit., 1982, p. 412: “Y, con estas, podríamos indagar: ¿cuáles son las condiciones de posibilidad de las propiedades de re-presentación que confieren existencia objetival a las cosas y, consiguientemente, delimitan el espacio del observador? En esta perspectiva epistemológica sería <<lógico>> afirmar –porque es posible pensarlo en la coherencia de nuestra actual objetivación de realidades—que <<la ciencia no es un terreno de conocimiento objetivo, sino un terreno de conocimiento dependiente del sujeto y definido por una metodología que especifica las propiedades del sujeto cognoscente>>. Todo conduciría –al margen de la euforia pan-objetivizante neopositivista-- a <<una teoría del observador>>, a tomar de nuevo en cuenta, en la coherencia de la zonificación de la lógica (y prolongando el <> de Jenófantes en los conocimientos humanos), el <> de J. Ortega y Gasset. Si las exigencias epistémicas actuales nos conducen a una <<teoría del observador>>, que parece prolongarse incluso hasta la articulación teórica de las ciencias <>, la revisión crítica de sus condicionantes más radicales debe ser tanto más exigente en las ciencias sociales cuanto en ellas, principalmente, se opera una articulación de vivencias del Homo.”

  812. Quiero decir, también creo que el humano es su mayor escollo en el camino a la verdad, pero antes que una teoría del observador, que para mí solamente sería el inicio, debería haber una teoría de la incapacidad del observador, una teoría del observador “a secas” parecería decirnos que es más importante el observador que lo observado, lo que parece traducir toda la obra, en cita, de Lorite Mena, con lo cual estaría yo absolutamente en desacuerdo, parece decirnos, con el antiguo y cursi antropocentrismo, que el humano, ser tan especial, ya se traslado a vivir al mundo que el mismo se creó, y que antes que superar ese mundo fantasioso, de ese mismo mundo hay que partir y someter lo demás del mundo de lo real a la óptica de estos artificios (la ideología en mi trabajo); pero eso no lo puedo aceptar, la teoría que parta del observador, antes que resignación debe ser un método para superar los artificios humanos, no un método que parta de esos artificios, debe ser un método desconstructor, liberador del andamiaje humano, para desde allí, si es que el humano no es capaz absolutamente de hallar la verdad desde sus capacidades, entonces declarar, es mejor decir, reconocer este hecho, y desde entonces guardar absoluto silencio. Una de las cosas que nos hace demasiado humanos es que creemos que por decir algo ese algo existe (el poder mágico de la palabra), pero lamentablemente para el humano, para el observador y su teoría del observador, la verdad nunca ha sido falseada por la repetición, por el lenguaje, por el dicho del observador, el único que lo ha creído así, y allí se traslado a vivir, es el humano.

  813. Lorite Mena. José. Op.cit., 1982, p. 424.

  814. Supra. Cita 387.

  815. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 14.

  816. Supra, Cita: 391.

  817. Supra, Cita: 803.

  818. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 182.

  819. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 182.

  820. Varios autores, Lecciones de Derecho Penal. Bogotá D.C., Universidad Externado de Colombia, 2002, p. 215: “Desde otra perspectiva teórica, Jakobs plantea que “la posición de garante” es en realidad una noción común a los tipos de acción y omisión, dolosos y culposos. Para llegar a tal conclusión, con respaldo en la teoría de los sistemas sociales (Luhmann), sostiene este autor que los comportamientos socialmente relevantes de toda persona (desempeño de roles) pueden ubicarse dentro de uno de dos grandes marcos de competencia: institucional (o por institución) y por organización. Si la persona se involucra en una institución jurídicamente preestablecida (como la familia, la administración pública, el trafico automotor), asume una competencia también predeterminada y surgen respecto de ella amplios deberes de protección y salvaguarda, consustanciales a la naturaleza de la institución correspondiente, cuya inobservancia puede dar lugar a la configuración de delitos de infracción de un deber; por el contrario, cuando la persona actúa por fuera de una institución, es decir, en palabras de Jakobs, organiza su mundo de la vida, cuenta con mayores márgenes de libertad, pero debe cuidarse de no interferir los derechos y libertades de los demás porque, en caso de hacerlo, se convertirá en garante de los bienes jurídicos que indebidamente ponga en peligro y podrá cometer delitos de dominio.”

  821. Varios Autores, Lecciones de Derecho Penal. Op.cit., 2002, pp. 215-216.

  822. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 144:__“Nuestra historia ha ideologizado estas funciones, privilegiándolas arquetípicamente de tal forma que, lo que llamamos cultura humana, las ha explotado de una manera extraordinaria, sin llegar –al menos hasta el siglo actual—a completarlas, modificarlas o anularlas.”

  823. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 144.

  824. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 262: “Hay todavía un punto que falta considerar en nuestro análisis. La afirmación de que el programa político de Platón era puramente totalitario y las objeciones que levantamos contra el mismo en el capitulo 6, nos llevaron a examinar el papel desempeñado dentro de este programa por las ideas morales de la Justicia, la Sabiduría, la Verdad y la Belleza. El resultado de este examen fue siempre el mismo: el papel desempeñado por estas ideas es importante, pero nunca lo llevan a Platón más allá de los límites del totalitarismo y el racismo. Sin embargo, todavía nos resta considerar una de estas ideas, a saber, la de la Felicidad. Como se recordará, en esa ocasión citamos a Crossman en relación con la creencia de que el programa político de Platón es, en esencia, un “plan para construir un estado perfecto, donde todos los ciudadanos sean realmente felices”, y calificamos dicha creencia de residuo de la tendencia a idealizar a Platón. Si se nos pidiese que justificáramos este juicio, no nos sería difícil demostrar que el tratamiento platónico de la felicidad es exactamente análogo a su tratamiento de la idea de justicia, y, especialmente, que se basa en la misma creencia de que la sociedad se halla “por naturaleza” dividida en clases o castas.”

  825. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 262-263.

  826. En este aspecto me agrada más la concepción judía que retrata, sin quererlo, nuestra existencia demasiado humana, así, no solamente de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de dios.

  827. Velásquez Turbay, Camilo E. Ensayo sobre el origen de los principios constitucionales. Bogotá D.C., Universidad Externado de Colombia, Primera edición, 2001, p. 32.: “Según el Dharma, la primera casta está integrada por los brahamanes, que son los depositarios de los textos védicos, los encargados del rito y los orientadores de la sociedad. Inmediatamente después se sitúa la casta de los guerreros. Políticamente entre estas dos castas hay intercambio de sus potencialidades, lo que explica como el mito antropocéntrico viene a condicionar la realidad del Estado en el plano de los titulares del poder público. El rey debe garantizar la permanencia del Dharma y además tiene la función de proteger a los brahamanes, mientras que estos a su vez protegen, a través del rito, al rey; éste, por su parte, no puede existir sin un jefe brahamanico que lo acompañe. La tercera casta está integrada por quienes se dedican a lo económico, y son los hombres que integran la base social. Fuera de estas categorías, hay un estrato social que no hace parte del estado, compuesto por los extranjeros y la escoria. Toda esta división estamental proviene del acto original. El creador se descompone en la sociedad, para de su cabeza permitir el nacimiento del los brahamanes, de los brazos, la segunda casta, del vientre, la casta económica y de los pies, la base social.”·

  828. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 324-325: “Esta doctrina conduce a la idea historicista de un destino histórico o de un hado esencial ineludible, pues, como Hegel lo demostró más tarde, ‘lo que denominamos principio, objetivo o destino’, no es sino la ‘esencia oculta sin desarrollar’. Esto significa que todo lo que le ocurre a un hombre, una nación o un estado, debe considerarse proveniente de la esencia, de la cosa real, de la ‘personalidad’ real que se pone de manifiesto en este hombre, nación o estado, lo cual explica por sí mismo. ‘El destino se halla inmediatamente relacionado con su propio ser, es algo, en verdad, contra lo cual puede luchar pero que forma parte, de hecho, de su propia vida’. Esta formulación (debida a cairo) de la teoría hegeliana del destino viene a ser, indudablemente, la contraparte histórica y romántica de la teoría aristotélica de que todos los cuerpos buscan sus propios “lugares naturales”.”

  829. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 325.

  830. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 325: “Esta teoría -bastante popular aún- conduce, como Hegel lo advierte claramente, a una nueva justificación de la teoría de la esclavitud. Pues la afirmación del propio ser significa, en lo que a las relaciones con los demás se refiere, la tentativa de dominarlos.”

  831. Para Popper la ingeniería social es utópica o practica, mala o buena, respectivamente, la mala hace pensar a los individuos que el fin esta lejos pero que los individuos de hoy deben sacrificarse, hoy, por ese fin, y la practica, la buena, la de Popper, pretende funcionar sin fin, sin finalidad, solucionando los problemas presentes como se presenten, claro, sin olvidar los polvorientos y antiguos principios éticos de humanidad y ayuda a los necesitados, en fin, otro postulado moral, que aunque no lo quiso reconocer como tal, Popper no fue capaz de escapar de él.

  832. Sobre Schopenhauer. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 656: “Se arraigaba, particularmente, en el desprecio por los pequeños valores y virtudes del filisteo, la afectación, autosatisfacción y complacencia de la gente vulgar y sin distinción, que imaginan poder limitar las fuerzas incomprensibles de la vida y la realidad dentro de las reglas de los convencionalismos y la lógica.”

  833. Supra. Cita: 432.

  834. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 66.

  835. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 169.

  836. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 168.

  837. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p.169: “El etnocentrismo, pues, no es una constante histórica. Se intensifica en condiciones especificadles de agudos conflictos sociales.”

  838. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 169.

  839. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 169: “Y así como el sistema social ha operado durante siglos con la premisa tácita o explicita de que, en casos de conflicto entre blancos y negros, los blancos presuntivamente tienen razón, surge ahora la contrapremisa…”

  840. El "buen salvaje" vivía independiente, guiado por el sano amor a sí mismo, afirmaba Rousseau.

  841. Villar Borda, Luís. Apuntes de clase, Filosofía del Derecho, V año de Derecho, Bogotá, D.C., Universidad Externado de Colombia, 2006.

  842. Aunque hasta las guerras necesitan ser santas, justas.

  843. Sermón de las siete palabras de Cristo en la cruz.

  844. La Biblia, Romanos, Capítulo 13 Versículo 9.

  845. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 362.

  846. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 86.

  847. Popper Citando a Barrer. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 178: “(a) Nunca hubo, históricamente, un contrato semejante; (b) Históricamente, el estado jamás fue instituido; (c) Las leyes no son convencionales sino que surgen de la tradición, fuerza superior, equiparable quizás al instinto; primero se imponen como costumbre, para sólo después codificarse en forma de leyes…”

  848. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 98: “Quien puede mandar, quien por naturaleza es señor, quien aparece despótico en obras y gestos -¡que tiene que ver con contratos!-.”

  849. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 174.

  850. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 180.

  851. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 180.

  852. Es curioso como se menciona que al débil le agradaría cometer “injusticias” cuando la cuestión a resolver es el concepto mismo de justicia, es muy frecuente éste proceder, siempre que algún autor se avoca a solucionar el problema de definir la justicia, rápidamente olvida la cuestión, toma a su intuición como justicia, sin ninguna crítica o cuestionamiento, para de éste juicio sacar las conclusiones que anhela.

  853. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 172

  854. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 172: “Y puede responderse, en principio, a la objeción de que es difícil saber dónde termina la libertad y empieza el delito, con la famosa historia de aquel matón que protestaba ante el tribunal de justicia porque, siendo un ciudadano libre, podía mover su puño en la dirección que se le antojase, a lo cual repuso el juez prudentemente: “La libertad del movimiento de tus puños está limitada por la posición de la nariz de tu vecino”. La concepción del estado aquí esbozada podría designarse con el nombre de “proteccionismo”. Este término ha sido usado frecuentemente para describir ciertas tendencias contrarias a la libertad. De tal modo, el economista entiende por proteccionismo la política de protección de ciertos intereses industriales contra la libre competencia, y el moralista, la exigencia de que los funcionarios del estado establezcan una tutela moral sobre la población. Aunque la teoría política que proponemos llamar proteccionismo no se halla relacionada con ninguna de esas tendencias y aunque es, en realidad, una teoría liberal, creo que esta designación puede resultar conveniente para indicar que, si bien liberal, nada tiene que ver con la política de no-intervencionismo estricto (denominada, a veces, aunque incorrectamente, del lissez faire). El liberalismo y la intervención estatal no se excluyen mutuamente. Por el contrario, claramente se advierte que no hay libertad posible si no se halla garantizada por el estado.”

  855. Bodenheimer, Edgar. Op.cit., 1994, p. 19: “Muchos filósofos y sociólogos han dado cuenta de la tremenda importancia del concepto de poder para el estudio de la vida social humana. Hobbes y Spinoza basaron sus sistemas filosóficos en el supuesto de que todo ser vivo se ve impulsado por un instinto natural a extender su poder lo más lejos de que es capaz. “La vida es una búsqueda del poder”, exclama Emerson. Friedrich Nietzsche consideraba la voluntad de poder como la fuerza motivadora básica de la naturaleza y la sociedad humanas. Todas las cosas —decía—son quanta dinámicos que están en relación de tensión con otros quanta dinámicos. El sociólogo norteamericano Lester F. Ward describía la ley de la naturaleza como “el derecho de la fuerza”. En condiciones normales las fuerzas psicológicas y sociales –decía—hacen que los más débiles se sometan a los más fuertes, con la misma regularidad con que en física el movimiento se produce en la dirección en que actúa la fuerza más potente. Para Ward la civilización humana consiste en el control teleológico de esas fuerzas naturales. Más recientemente Bertrand Russell ha señalado que el poder es el concepto fundamental de la ciencia social, en el mismo sentido en que la energía lo es de la física. El amor al poder –arguye—es el motivo principal que produce los cambios que tiene que estudiar la ciencia social; y las leyes de la dinámica social sólo pueden expresarse en términos de las diversas formas de poder. De modo semejante los modernos sociólogos del Derecho han llegado a darse cuenta del significado fundamental del fenómeno del poder en todo análisis del Derecho.

  856. Bodenheimer, Edgar. Op.cit., 1994, pp. 19-20.

  857. Bodenheimer, Edgar. Op.cit., 1994, p. 17

  858. Bodenheimer, Edgar. Op.cit., 1994, p. 17.

  859. Hinestrosa, Fernando. Tratado de las Obligaciones. Concepto, Estructura, Vicisitudes. Bogotá D.C., Universidad Externado de Colombia, Primera edición, 2002, p. 39.

  860. Código Penal Colombiano, artículos 184 y 244, Constreñimiento para delinquir y Extorsión.

  861. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 365.

  862. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 365: “… Esto, explica Hobbes, es la confusión en la que incurren los partidarios del parlamento y los juristas imbuidos del Common Law como Coke. Los primeros imaginan que hay alguna virtud en el sentimiento de un cuerpo representativo; los segundos, que hay alguna validez en la costumbre…”

  863. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 365.

  864. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 365: “… Éste puede permitir que persista la costumbre, pero lo que le da fuerza jurídica es su consentimiento tácito. La superstición en que cree Coke de que el Common Law tiene una razón propia, es doblemente absurda. De modo semejante, el soberano puede consultar al parlamento o permitirle que haga leyes, pero es la imposición de su observancia lo que les da su carácter jurídico.”

  865. Sólo como una curiosidad histórica, Hobbes, pretendiendo defender el partido del rey, sustento para el futuro la soberanía del parlamento y posteriormente del pueblo. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 365: “Hobbes supone que esa imposición de las normas se realiza en nombre del rey, pero no hay en su teoría nada contrario a la soberanía del parlamento…”. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 364: “Había otro aspecto de esta teoría del poder soberano que Hobbes subrayaba con menos vigor, pero que no dejaba, en modo alguno, de percibir. Para fines polémicos destacó el hecho de que no puede justificarse nunca la resistencia a la autoridad. Sin embargo, resultaba también de la teoría que la resistencia se había de presentar en realidad siempre que el gobierno fuese incapaz de producir aquella seguridad que es la única razón de la sumisión de los súbditos… Se ven arrojados otra vez a sus recursos individuales para su propia protección y pueden justamente dar su obediencia a un nuevo soberano capaz de protegerlos. En la teoría de Hobbes no cabía ninguna pretensión de legitimidad sin poder, y era esto lo que resultaba inaceptable para los monárquicos ”

  866. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 364.

  867. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 83.

  868. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 83: “Esta condición ha sido enseñada a los príncipes encubiertamente por los escritores antiguos; ellos escribieron cómo Aquiles, y muchos otros entre aquellos antiguos príncipes, fueron entregados para su crianza a Quirón, el centauro, para que bajo su disciplina los custodiase. Eso no quiere decir otra cosa, lo de tener por preceptor a uno medio bestia y medio hombre, sino que le es necesario a un príncipe saber usar una y otra naturaleza; y la una sin la otra no es durable.”

  869. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 115:“De modo semejante ocurre con la fortuna: ella demuestra su potencia donde no hay virtud que haya sido ordenada para resistirle, y entonces vuelca sus ímpetus allí donde sabe que no se han hecho los terraplenes y las represas para contenerlas.”

  870. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 81: “Hay gente que aprende idiomas con facilidad, mientras que para otros es prácticamente imposible. La cuestión de si existe o no un instinto homicida en el hombre carece fundamentalmente de sentido. Pero lo que sí tiene sentido es establecer el hecho de que a través de la evolución de los homínidos y a través de la evolución cultural del hombre, ha tenido valor para la supervivencia de los grupos humanos el que los machos jóvenes encontraran fácil y agradable aprender a usar armas para matar. No es preciso dar ninguna otra explicación especifica.”

  871. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 76.

  872. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 70.

  873. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 71.

  874. Supra. Cita: 799.

  875. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 61.

  876. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 362.

  877. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 362.

  878. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 23.

  879. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 55.

  880. Supra. Cita: 303.

  881. http://es.wikipedia.org/wiki/Master_of_Puppets(canci%C3%B3n)_arrow-up-right: “"Master of Puppets", es la segunda canción del álbum Master of Puppetsarrow-up-right de la banda Estadounidense de thrash metalarrow-up-right, Metallicaarrow-up-right, compuesta por los cuatro integrantes de la banda, con unas líricas que hacen referencia a las drogas y de cómo estas pueden controlar la vida de una persona adicta, o acerca de alguien que puede ejercer el control sobre la vida misma de una persona.”

  882. Yo diría: promises are all you need. Metallica. Album: Master of Puppetsarrow-up-right, Canción:__Master of Puppetsarrow-up-right, 1986: “…Leading on your death's construction - Taste me you will see - More is all you need - You're dedicated to - How I'm killing you. Come crawling faster - Obey your master - Your life burns faster - Obey your Master, Master. Master of puppets I'm pulling your strings - Twisting your mind and smashing your dreams - Blinded by me you can't see a thing - Just call my name cause I'll hear you scream: - Master, Master - Just call my name cause I'll hear you scream: Master, Master…”

  883. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 245.

  884. Ver capítulo 9, punto 9.2.

  885. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 261.

  886. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 261.

  887. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 244.

  888. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 37: “En primer término, hallamos su propósito de escapar al incesante flujo de Heráclito, cuyas manifestaciones son la revolución social y la decadencia histórica. En segundo término, Platón cree que esto puede alcanzarse mediante el establecimiento de un estado tan perfecto que se mantenga al margen del impulso general de la evolución histórica. En tercer término, cree que puede hallarse el modelo u original de su estado perfecto en el pasado remoto, en una edad de oro que se remonta a los albores de la historia; en efecto, si es cierto que el mundo se corrompe con el tiempo, entonces deberemos encontrar una perfección mayor a medida que retrocedamos en el pasado. El estado perfecto sería algo así como el primer antecesor, el padre original de todos los estados posteriores, los cuales vendrían a ser la descendencia degenerada, por así decirlo, de este estado mejor, perfecto o “ideal”; estado ideal que no es un mero fantasma, ni un sueño, ni una “idea en nuestro pensamiento”, sino que, en razón de su estabilidad, es mucho más real que todas aquellas sociedades decadentes sumergidas en el flujo de todas las cosas y condenadas a extinguirse en cualquier momento.”

  889. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 60.

  890. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 322.

  891. Supra. Cita: 687.

  892. Supra. Citas: 61 y 62.

  893. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p., 319-320.

  894. Supra. Cita: 829.

  895. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 320.

  896. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 320-321: “De este modo arribamos, pese a la refutación aristotélica, a algo sumamente parecido a la reforma del platonismo introducida por Espeucipo. La Forma o Idea que, al igual que en el sistema platónico, todavía se considera buena, se halla aquí al final en lugar del principio, es ésta la fórmula exacta del reemplazo aristotélico del pesimismo por el optimismo.”__

  897. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 321-322.

  898. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 320.

  899. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 321: “La teleología de Aristóteles, es decir, su insistencia en el fin u objetivo del cambio como causa final, constituye una expresión de sus intereses preferentemente biológicos.”

  900. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 12-13.

  901. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 567.

  902. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 569

  903. Supra. Cita 455.

  904. Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 42: “Ni Marx ni Engels han analizado con detalle, para intentar justificarla, la lógica de esta inversión de la dialéctica. Pero a partir de los numerosos ejemplos de aplicación que da de ella particularmente Engels (en el Anti-Dürhing y en la Dialéctica de la Naturaleza), se puede intentar reconstruir el pensamiento profundo de los fundadores del materialismo dialéctico. Las articulaciones esenciales serían las siguientes… 7. La dialéctica es constructiva (gracias especialmente a la tercera <>). La evolución del universo es pues ascendente y constructiva. Su más alta expresión es la sociedad humana, la conciencia, el pensamiento, productos necesarios de esta evolución.”

  905. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 567: “…y, para alcanzar esta etapa superior, es necesaria una nueva revolución, una revolución social en contraste con la revolución política que ya se ha producido.”

  906. Supra. Cita 455.

  907. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 14.

  908. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 14.

  909. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 14-15.

  910. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 32.

  911. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 94.

  912. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 11-12.

  913. Supra. Cita: 910.

  914. En Argentina, podemos encontrar un profeta “propio”, este profeta, fiel al método, profetizo, eligió como pueblo vencedor, a Latinoamérica, claro, con Argentina a la cabeza. http://es.wikipedia.org/wiki/Benjamin_Solari_Parraviciniarrow-up-right: Benjamin Solari Parravicini_ (1889-1974), nacido el_8 de agostoarrow-up-right_ en_Buenos Airesarrow-up-right,Argentinaarrow-up-right, fue un pintor y escultor argentino. Fue profesor en el Liceo de España, encargado del departamento de artes en el Banco municipal de Buenos Aires, director de la galería de exhibición de la municipalidad de Buenos Aires y secretario de la asociación para el desarrollo de las artes en 1948. Un pensamiento popular es que el fue unprofetaarrow-up-right_ y que supuestamente un_ángelarrow-up-right_ le enseño a pintar, aun así, fue más conocido por las psicografías proféticas que dibujó. El sabia sobre los_niños índigoarrow-up-right_ antes de que llegaran a ser populares y el profetizo a un "Hombre gris" que va a ayudar a la Argentina (probablemente un político o un líder espiritual).”_; "Argentina samaritana del mundo", "Argentina mostrará luego de la prueba al hombre nuevo y el hombre nuevo enseñará"; "Ángel en Argentina. La Argentina conocerá un ángel de paz". (1938); "Pampa argentina, cuna del mañana". (1938); "Argentina, Tierra de Promisión, el mañana de la humanidad". (1940); "La playa del Urco en el Plata, dará la nueva luz y el mundo le observará"; "Faz de fases. El Urco llegará con su crisol de razas y dirá. La abierta pampa salvada será cuna del 2002". (1938); "Caminante, tú que observas, ve hacia la playa de las arenas argenteadas. Allí aguarda la paz. ¡Faro de Faros!"; "En América del Sur, la Argentina luchará por su libertad, por la libertad de las libertades, la libertad de Dios. Pax"; "Argentina será el mañana de la humanidad". (1940); "La argenteada tierra será en el mandato mayor en el año 2002". (1960); "El sabio en la Argentina ¡será!" (1968); "No habrá en la Argentina la maldad. No habrá en la Argentina el desamor. ¡La Argentina asombrará!" (1968); "Argentina mostrará luego de la prueba al hombre nuevo, y el nuevo hombre enseñará". (1972); "Argentina sabrá de la voz del Justo. Le comprenderá en su verdad porque tuvo siempre ¡amor!" (1972); "El hombre en Argentina comprenderá lo que no comprendió por ser siempre abundancia. ¡De nuevo será! (1972).

  915. En la introducción de Norman W. Storer a la obra de Merton. Merton, Robert K. Op.cit., 1997, p. 26.

  916. Confrontar, Savater, Fernando. Idea de Nietzsche. Barcelona, Ed. Ariel, Primera edición, 1995, p. 22.

  917. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 373.

  918. Supra. Cita: 304.

  919. Aunque él lo hacia para justificar su “regreso al pasado”, culpando a los antiguos nobles por su falta de unidad.

  920. Supra. Citas: 2 y 770.

  921. Supra. Citas: 329 y 330.

  922. Supra. Citas: 154, 321.

  923. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 43.

  924. Supra Citas: 542 y 543.

  925. Supra Cita: 580.

  926. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 356.

  927. Asfixia. Sabine, George H. Op.cit., 1998, pp. 356-357: “Lógicamente esto era todo lo que Hobbes podía justificadamente entender por leyes naturales. No puede decirse que mantuviese en todo momento esta posición. Es probable que no sea humanamente posible hacerlo. Pero en cualquier caso, su sistema fue el primer intento decidido de considerar la filosofía política como parte de un cuerpo mecanicista de conocimiento científico.” (Subraya fuera de texto)

  928. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 181.

  929. Supra. Cita: 121.

  930. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 174.

  931. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 59.

  932. Supra. Cita 732.

  933. Supra. Cita: 346.

  934. No hay amor para los infieles, no otra cosa nos indica actos de violencia, como el secuestro. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 46: “En el fondo, toda religión es una tal religión de amor para sus fieles y en cambio, cruel e intolerante para aquellos que no la reconocen. Por difícil que ello pueda sernos personalmente, no debemos reprochar demasiado al creyente su crueldad y su intolerancia, actitud que los incrédulos y los infieles podrán adoptar sin tropezar con obstáculo ninguno psicológico. Si tal intolerancia no se manifiesta hoy de un modo tan cruel y violento como en siglos anteriores, no hemos de ver en ello una dulcificación de las costumbres de los hombres, la causa se halla más bien en la indudable debilitación de los sentimientos religiosos y de los lazos afectivos de ellos dependientes. Cuando una distinta formación colectiva se sustituye a la religiosa, como ahora parece conseguirlo la socialista, surgirá, contra los que permanezcan fuera de ella, la misma intolerancia que caracterizaba las luchas religiosas, y si las diferencias existentes entre las concepciones científicas pudiesen adquirir a los ojos de las multitudes una igual importancia, veríamos producirse, por las mismas razones, igual resultado.”

  935. La ideología, muchas veces, niega el egoísmo, pero, muchas veces, es egoísmo también.

  936. Para algunos, el mundo se resume en NuevaYork, algunos, se sentirían muy extraños en Nueva York: Sting. Álbum: Nothing like the sun. Canción: Englishman in New York. 1987.

  937. Macfarlane Burnet. Op.cit., 1973, p. 74.

  938. Supra. Cita: 11.

  939. Fernández-Armesto, Felipe. Op.cit., 2005, p. 13: “Los límites actuales del concepto género humano no son evidentes ni universales. Hemos llegado a ellos después de que el mundo occidental dedicara largos e ímprobos esfuerzos a encontrar una manera de entender la humanidad que incluya a comunidades antiguamente excluidas por racismo o etnocentrismo, y que, al mismo tiempo, insista en establecer una distinción clara entre humanos y no humanos.”

  940. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 46.

  941. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 378.

  942. Yo ahorraría los adjetivos. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 103.

  943. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 53.

  944. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 59: “La formula marxista: ‘La historia de todas las sociedades que hasta ahora han existido es la historia de una lucha de clases’, calza tan bien en el historicismo de Platón como en el de Marx.”

  945. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 67.

  946. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 57: “Sin embargo, la grandeza de Platón como sociólogo no residen sus especulaciones generales y abstractas acerca de la ley de la decadencia social, sino más bien en la riqueza y detalle de sus observaciones y en la asombrosa agudeza de su intuición sociológica.”

  947. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 57.

  948. Supra. Cita: 770.

  949. Supra. Cita: 311.

  950. Supra. Cita: 323.

  951. Supra. Cita: 324.

  952. Supra. Cita: 325.

  953. Supra. Cita: 326.

  954. Supra. Cita: 327.

  955. Tan artificial que hoy a muchos alrededor del mundo los une el recuerdo de alguien que, solamente, pretendía ser rey de los judíos, así lo recibió en Jerusalén aquel grupo.

  956. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, pp. 19-20.

  957. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 20: “Pero cuando se adquieren estados en una provincia distinta en lengua, costumbres y ordenamientos, ahí están las dificultades, y ahí es necesario tener gran fortuna y gran industria para mantenerlos…”

  958. Supra. Cita: 453.

  959. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 283-284: “Antes de afrontar esta problemática –pero situándonos mediatamente en un horizonte ex arkhès-, retengamos un aspecto de gran valor indicativo: la domesticación de los animales. Aunque los esquemas no pueden ser perfectamente transferibles, veremos la operatividad de unos criterios relacionales en los cuales la <> tiene tanta importancia como las disponibilidades en los animales domesticados. Para exponer estos aspectos seguimos fielmente a J. Ruffié. <<Las razas domesticadas no son el fruto de una selección natural, sino de una severa selección operada por el hombre. Esta elección está fundada sobre cierto número de criterios. Unos son fisiológicos: calidad de la carne, del pelaje, de la leche; rapidez en la carrera, robustez… Otros criterios son psicológicos: - Gran capacidad de impregnación (imprinting) – [podríamos decir de engramación]- del joven: comportamiento que aparece bruscamente, después de una experiencia única, y conduce al joven a ligarse a lo que lo rodea. Esta facultad crea entre el animal y el hombre relaciones de subordinación rápidamente fijadas (…). Esta engramación depende a menudo de las primeras horas de vida: el animal se liga a lo que ve, desde su primera mirada; - gran capacidad de amasamiento (adquisición de reflejos condicionados, precisos, rápidos) que hace que el animal domesticado pueda realizar acciones útiles a la sociedad humana (…); - inteligencia que permite al animal adaptar lo mejor posible su comportamiento a cualquier situación nueva, en el sentido deseado por el hombre; - Capacidad afectiva: el animal domesticado no debe ser, en sus relaciones con el hombre, ni desconfiado ni agresivo, sino manifestar tranquilidad, obediencia, apego, fidelidad. Finalmente, es necesario que biológicamente, el animal sea capaz de soportar la vida de cautiverio, sin que esto comporte para él una perturbación psicológica que pudiera comprometer su supervivencia o su reproducción. El animal salvaje, digamos ‘candidato’ a la domesticación, debe pues presentar una verdadera preadaptación genética que le permita vivir en comensal con el hombre: la antropofilia (…). >>J. Ruffié hace remontar esta actividad domesticadora, en sus formas incipientes, hasta el Paleolítico, época en la cual se puede situar con seguridad la caza de grandes animales en proporciones considerables –lo cual hace suponer una evolución técnica eficaz y una organización social eficiente-, y la posibilidad del mantenimiento en esclavitud de ciertos animales que pudieran procurar carne y/o leche frescas. Sin que los factores precisados por J. Ruffié puedan ser transpuestos unívocamente en la <<auto-domesticación humana>>, podemos pensar que estos criterios ya implican una clara auto-apreciación del hombre, no sólo de sus necesidades, sino de los parámetros de apropiación de las cosas (animales, en este caso concreto) similares a la apropiación utensiliar o vocacional del <> que ya utilizaba. Dado que los criterios de domesticación dependen, en casi su totalidad, de las posibilidades adaptativas del animal, es muy probable que en la <<manipulación adaptadora>> de los animales, el Homo tuviera conciencia de los factores que contribuían a su propia socialización.”

  960. Supra. Cita: 399.

  961. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 222-223

  962. Angelo Pacchini. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, (en A propósito de Nicolás Maquiavelo y su obra), p. 50.

  963. Supra. Cita: 541.

  964. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, pp. 49-50.

  965. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, pp. 50-51.

  966. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 51.

  967. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 50.

  968. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 40.

  969. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 41: “Contra esta concepción de la estructura libidinosa del Ejército se objetará, con razón, que prescinde en absoluto de las ideas de patria, de gloria nacional, etc., tan importantes para la cohesión del Ejército. En respuesta a tal objeción, alegaremos que se trata de un caso distinto y mucho menos sencillo de formación colectiva, y que los ejemplos de grandes capitanes, tales como César, Wallenstein y Napoleón, demuestran que dichas ideas no son indispensables para el mantenimiento de la cohesión de un Ejército.”

  970. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 40

  971. Freud, Sigmund. Op.cit., 1924, p. 40-41: El igual amor de Cristo por sus fieles todos, aparece claramente expresado en las palabras: <<De cierto os digo, que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanitos pequeñitos, a mí lo hicisteis>>. Para cada uno de los individuos que componen la multitud creyente, es Cristo un bondadoso hermano mayor, una sustitución del padre. De este amor de Cristo se derivan todas las exigencias de que se hace objeto al individuo creyente, y el aliento democrático que anima a la Iglesia depende de la igualdad de todos los fieles ante Cristo y de su idéntica participación en el amor divino. No sin una profunda razón se compara la comunidad cristiana a una familia y se consideran los fieles como hermanos en Cristo, esto es, como hermanos por el amor que Cristo les profesa. En el lazo que una a cada individuo con Cristo hemos de ver indiscutiblemente la causa del que une a los individuos entre sí. Análogamente sucede en el Ejército. El jefe es el padre que ama por igual a todos sus soldados, razón por la cual estos son camaradas unos de otros.”

  972. Tanto es así, el decir que el Ejército también es cultura, ideología, que la Corte Constitucional colombiana termina por justificar la discriminación de las tendencias homosexuales dentro del Ejército, por lo menos su practica pública, pues las conductas homosexuales son contradictorias, alógicas, dentro del Ejército, dentro de su cultura, así, dice: 1. La moral y la disciplina se verían afectadas por la tensión entre homosexuales y heterosexuales (moral y disciplina, conceptos básicos en la ideología militar) los cuales podrían exacerbarse por el rechazo cultural de los primeros, los homosexuales no podrían ganarse el respeto de sus pares; 2. La disciplina podría verse menoscabada por relaciones homosexuales entre miembros de diferente rango; 3. pueden surgir problemas de inseguridad por la susceptibilidad de los miembros homosexuales al chantaje. Entre otras razones, la inclusión de homosexuales o la permisión de las practicas homosexuales abiertas parece ser, para la Corte, un atentado contra la institución del Ejército, lo cual es curioso pues es una cultura que venera el físico masculino, pero refleja lo que queremos decir, el Ejército también es cultura, sin necesidad de asociarlo a ideas como la patria o la gloria nacional. (Corte Constitucional colombiana, sentencia T-097/94). Pero, a propósito, esta opinión del magistrado ponente, y de la sala que la aprobó, podríamos compararla a la del personaje animado del programa de caricaturas de la televisión estadounidense de la cadena Fox, Los Simpsons, Homer J. Simpson: “los homosexuales hacen de nuestra marina una burla flotante”. Dos opiniones muy similares, ¿no?

  973. Por eso el racismo, para mí, es una actuación, casi, no-humana, por su sencillez, es comparable con actuaciones de otras especies, se basa en la percepción de un color sin que intervenga ninguna idea o creación elaborada, cuando un humano se distingue por un color, en la piel claro, está equiparando su conducta con la de otras especies.

  974. Troy, historia cinematográfica norteamericana al parecer basada en los poemas épicos que se le atribuyen a Homero, dirigida por Wolfgang Petersen. 2004.

  975. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 174.

  976. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 174.

  977. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 171.

  978. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 196.

  979. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 215.

  980. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 215.

  981. Supra. Cita: 743.

  982. Supra. Cita 399.

  983. Popper, Karl R, Op.cit., 1967, p. 224.

  984. Popper, Karl R, Op.cit., 1967, p. 224: “El Mito es verdadero –podría haber razonado Platón-, puesto que todo aquello que sirve a los interese del estado debe ser creído y, por consiguiente, debe ser tenido por ‘verdadero’, no pudiendo haber ningún otro criterio de verdad. En el terreno teórico, los sucesores pragmatistas de Hegel llegaron a dar, efectivamente, este paso; en el práctico, lo dio el propio Hegel y sus sucesores racistas. Pero Platón había conservado lo bastante el espíritu socrático para reconocer cándidamente que estaba mintiendo. El paso dado por la escuela de Hegel jamás podría haberlo efectuado, a mi juicio, un discípulo de Sócrates.”

  985. Popper, Karl R, Op.cit., 1967, p. 224.

  986. Popper, Karl R, Op.cit, 1967, p. 219-220.

  987. Supra. Cita 979.

  988. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 8.

  989. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Ecce homo), p. 318

  990. Kaufmann. Arthur. Op.cit., 1999, p. 552.

  991. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 107-108.

  992. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 116.

  993. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 116: “…sea lo que fuere lo que la teoría marxista diga en general sobre el papel de las ideas en la historia, en la practica los marxistas atribuyen gran importancia a las ideas como motores…”

  994. Supra. Cita 737.

  995. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 116.

  996. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 111.

  997. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 190.

  998. Es curioso este dicho de Popper, la democracia es un método para averiguar la voluntad de un pueblo soberano, pero esa voluntad, para Popper, ya está antedicha: “el hacer imposible el advenimiento de la tiranía”, quiero decir, auque suene hoy absolutamente deseable este fin, es contradictorio al concepto de democracia y con el mismo pensamiento de Popper, que quieren anteponer la voluntad popular a la voluntad de un individuo, el Filosofo Rey diría Popper, por más deseable, justa, científica, moral, natural, que parezca.

  999. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 195.

  1000. Teoría de la imprevisión en los contratos, artículo 868 del Código de Comercio colombiano.

  1001. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 561.

  1002. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 62-63.

  1003. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 569.

  1004. Hoy, claro, hay autores que defienden la exclusión de la causa en los elementos constitutivos de un negocio jurídico, pero por otras razones.

  1005. Bianca, C. Massimo. Derecho Civil. Bogotá D.C., Universidad Externado de Colombia, 2007, p. 479. Trad. de. Fernando Hinestrosa y Edgar Cortés.

  1006. Supra. Cita: 847.

  1007. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 34: “Pero, para venir a aquellos que por propia virtud y no por fortuna, se hicieron príncipes, diré que los más excelentes son, Moisés, Ciro, Rómulo, Teseo y otros semejantes. Y aunque de Moisés no se deba hablar, habiendo sido un mero ejecutor de las cosas de las cosas que le eran ordenadas por Dios, tamen debe ser admirado solum por aquella gracia que lo hacía digno de hablar con Dios. Pero consideremos a Ciro y a otros que han conquistado o fundado reinos: los encontraréis a todos admirables; y, si se consideran sus acciones y sus ordenamientos particulares, parecerán no discrepar de los de Moisés, quien tuvo tan gran preceptor. Y, examinando sus acciones y sus vidas, no se ve que hayan recibido de la fortuna otra cosa que la ocasión, la cual les dio materia para poder introducirle dentro la forma que les pareció; y sin aquella ocasión, la virtud de sus ánimos se habría extinguido, y sin aquella virtud, la ocasión habría venido en vano.”

  1008. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 34.

  1009. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, pp. 34-35.

  1010. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 266: “La primitiva sociedad tribal griega se asemeja, en muchos aspectos, a la de los pueblos tales como, por ejemplo, el polinesio y el maorí. Pequeñas hordas de guerreros, habitualmente con residencia en pueblos fortificados y bajo el mando de jefes tribales o reyes, o bien de familias aristocráticas, se pasan guerreando entre sí, tanto en mar como en tierra.”

  1011. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 266.

  1012. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 266-267: Ya analizamos antes la actitud mágica ante la costumbre social. Su principal elemento lo constituye la falta de diferenciación entre las uniformidades convencionales proporcionadas por la costumbre de la vida social, y las uniformidades provenientes de la ‘naturaleza’, y esto va acompañado, a menudo, de la creencia de que ambas son impuestas por una voluntad sobrenatural.”

  1013. Supra. Cita: 486.

  1014. http://es.wikipedia.org/wiki/Zoroastrismoarrow-up-right: “El zoroastrismo o mazdeísmo es el nombre de la religión y filosofía basada en las enseñanzas del profeta y reformador iraní Zoroastroarrow-up-right (Zaratustra), que reconocen como divinidad a Ahura Mazdaarrow-up-right, considerado por Zoroastro como el único Creador increado de todo… El zoroastrismo posee una importancia única en la historia de las religiones a causa de sus enlaces con las tradiciones occidental abrahámica y oriental dhármicaarrow-up-right. Las enseñanzas de Zoroastro llegaron a dejar su huella sucesivamente sobre tres grandes religiones: el judaísmo y el cristianismo y a través de ellos, el Islamarrow-up-right. Ejemplos de estas huellas dejadas son los ángelesarrow-up-right, arcángelesarrow-up-right, etcétera, al igual que la personificación del mal en la efigie de la serpiente y la oscuridad y de dios en la luz. Algunos estudiosos creen que un buen número de elementos de la escatologíaarrow-up-right, soteriologíaarrow-up-right, angelologíaarrow-up-right y demonologíaarrow-up-right del judaísmo, una influencia clave en el cristianismo, tiene su origen en el zoroastrismo, y fue transferida al judaísmo durante la cautividad babilónica y la era persa. Con todo, existen diferencias en los sistemas de creencia. La primera referencia a dicha influencia se encuentra en Isaíasarrow-up-right 45:5-7. Según Mary Boyce, el zoroastrismo es la más antigua de todas las religiones de credo reveladas, y ha tenido probablemente más influencia, directa o indirectamente, que cualquier otro culto individual". El zoroastrismo ha sido propuesto como la fuente de los aspectos post- Toraharrow-up-right más importantes del pensamiento religioso judío, que emergió durante la cautividad babilónica.”

  1015. Supra. Cita: 83.

  1016. Supra. Cita: 533.

  1017. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 35: “Y se debe considerar que no hay cosa más difícil de intentar y de éxito más dudoso, ni más peligrosa de manejar, que ponerse a la cabeza para introducir ordenamientos nuevos.”

  1018. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 109-110: “Desde el punto de vista de los hechos históricos, el positivismo ético (o moral, o jurídico) ha sido casi siempre conservador e incluso autoritarista, invocando frecuentemente la autoridad de Dios. A mi juicio, sus argumentos dependen de la postulación del carácter arbitrario de las normas. Debemos creer en las normas existentes –sostiene el positivismo- porque no podemos encontrar por nosotros mismos normas mejores. Podría responderse a este argumento con la siguiente pregunta: ¿Y qué clase de norma es ésta: ‘Debemos creer, etc.’? Si sólo se trata aquí de una norma existente, entonces no puede pesar como argumento en favor de estas normas; pero si es un llamado a nuestro buen sentido, entonces habrá que admitir, después de todo, que podemos encontrar normas nosotros mismos…”

  1019. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 110.

  1020. Supra. Cita: 486.

  1021. Y es más ingenuo pensar que por ésta supuesta contradicción de la afirmación de que es preferible tener algún derecho, alguna ley, a no tener ninguna, sea la causa que sustente el gusto personal del igualitarismo, la libertad y la ayuda a los necesitados. Preguntaríamos nosotros entonces ¿por qué no otra ideología?

  1022. Confrontar, Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 15.

  1023. Supra. Cita: 937.

  1024. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 196-197: “Volviendo a Platón, hallamos que con su insistencia en el problema de ‘quienes deben gobernar’, dio por sentada, tácitamente, la teoría general de la soberanía. Se elimina de este modo, sin siquiera plantearlo, el problema del control institucional de los gobernantes y del equilibrio institucional de sus facultades. El mayor interés se desplaza, así, de las instituciones hacia las personas, de modo que el problema más urgente es el de seleccionar a los jefes naturales y adiestrarlos para el mando. En razón de este hecho, hay quienes creen que en la peoría platónica el bienestar del estado constituye, e última instancia, una cuestión ética y espiritual, dependiente de las personas y de la responsabilidad personal, más que el establecimiento de instituciones impersonales. A mi juicio, esta concepción del platonismo es superficial. Todos los regímenes políticos a largo plazo son institucionales. Y de esa verdad no se escapa ni el mismo Platón. El principio del conductor o líder no reemplaza los problemas institucionales por problemas de personas, sino que crea, tan sólo, nuevos problemas institucionales. Como no tardaremos en ver, llega incluso a cargar a las instituciones con una tarea que supera con mucho lo que cabe esperar, razonablemente, de una simple institución, esto es, con la tarea de seleccionar a los futuros conductores. Sería un error, por consiguiente, considerar que la diferencia que media entre la teoría del equilibrio y la teoría de la soberanía corresponde a la que separa al institucionalismo del personalismo.”

  1025. Supra. Cita: 942.

  1026. Nuestras estrellas modernas hoy nos podrían servir de ejemplo. Supra. Cita: 128.

  1027. Supra. Cita 130.

  1028. Supra. Cita: 129.

  1029. Timasheff, Nicholas S. Op.cit., 1965, p. 122.

  1030. Maquiavelo, Nicolás. Op.cit., 1992, p. 61-62.

  1031. Supra. Cita: 745.

  1032. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 137-138.

  1033. Supra. Cita 351.

  1034. Popper. Karl R. Op.cit., 1967, p. 295.

  1035. Es por eso, y porque creo en lo que digo, que me parece casi hilarante que en Colombia, con fines proselitistas, muchos esgriman la “prevalecía del interés general” como herramienta política mostrándose a sí mismos, apareciendo ante todos, todos creyendo, que tal aseveración es vanguardia, es más curioso aun, todos los movimientos populistas, autoritaristas, a pesar de lo desgastado de esta idea, siempre suenan como vanguardia ante los pueblos, como REVELACIÓN, con dicha aseveración, pero no hay una idea más vieja, manoseada y criticada que ésta. Así pues, la “prevalecía del interés general” tiene dos acepciones, el interés general porque es el interés de muchos individuos, lo que es preferible a pocos, o es la convocatoria al sacrificio por una idea más grande que el individuo.

  1036. Es pues curioso, la opción que le entrega la inteligencia al humano de crear, re-crear ideas, conceptualizar, lo ató a ellas; esa misma inteligencia le otorga la posibilidad, en merito de la crítica, de separarse de ellas; pero esa misma inteligencia, por la relación entre las ideas, los grupos y la supervivencia, lo único que le permite es irse a vivir en otras ideas, en otros grupos, lo ata más.

  1037. Supra. Cita: 745.

  1038. En este punto no discuto a Popper, la intuición puede ser una gran herramienta, punto de partida, para el averiguamiento de la verdad, pero jamás su fundamento. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 337: “La intuición desempeña, sin duda, un importante papel en la vida del hombre de ciencia, del mismo modo que en la vida del poeta. Es ella quien lo guía hacia sus descubrimientos, pero también puede conducirlo al fracaso. En todo caso no trasciende la esfera de sus asuntos privados, si se me permite la expresión. La ciencia no le pregunta no le pregunta cómo se lea han ocurrido sus ideas, sino que lo único que le importa son aquellos razonamientos que puedan ser puestos a prueba por todo el mundo. El gran matemático Gauss describió claramente esta situación al exclamar en cierta oportunidad: ‘Ya conseguí el resultado que buscaba; pero todavía no sé como se llega a él.’ Todo esto aplica, por supuesto a la doctrina aristotélica de la intuición intelectual de las llamadas esencias, que fue difundida por Hegel y, en nuestros propios tiempos, por E. Husserl, y sus numerosos discípulos; e indican que la ‘intuición intelectual de las esencias’ o la ‘fenomenología pura’, como la llama este último, no es un método ni científico ni filosófico (Fácilmente puede decidirse la tan debatida cuestión de si es o no una nueva invención , como piensan los fenomenólogos puros, o si es, tal ves, una versión del cartesianismo, o el hegelianismo: es, simplemente, una versión más del aristotelismo).” Otro tanto podríamos añadir junto con el profesor Parra Quijano, para este autor la intuición es esencial para quien busca la verdad pues proporciona salidas ingeniosas a los laberintos del conocimiento, pero es absolutamente inconveniente e inútil a la hora de sustentarla, a la hora de argumentar su razón, así, en su aparte sobre el principio de la separación del investigador y del juzgador. Parra Quijano, Jairo. Op.cit., 2002, pp. 14-15-16: “Sin pretender ser exhaustivo porque no es el objeto de esta obra, se debe tener en cuenta que en materia civil las partes saben o conocen los hechos del ‘problema’ que discutirán y plasmarán en los escritos correspondientes. El juez practicará pruebas dentro de estos supuestos y en el evento de decretarlas de oficio es dentro de esos límites. En materia penal el Estado que es el más interesado en saber que fue lo que realmente ocurrió, no lo sabe y por ello tiene una doble misión que cumplir: averiguar dónde está la información e informarse. Esa función de averiguar dónde está la información, es decir, de buscar, escudriñar, exige que el funcionario sea audaz, imaginativo, casi aventurero. Puede y debe (generalmente) trabajar con hipótesis, diseños. En esa labor muchas veces maneja preconceptos los cuales se estratifican en su memoria como reales. Para descubrir la prueba, como sucede con cualquier acto que implique apuntar a un descubrimiento, es necesario formular hipótesis, es decir, hacer conjeturas imaginativas acerca de cual es posiblemente la verdad del asunto. La hipótesis del investigador se debe confrontar con la vida real, para saber si es cierta. El experimento, la confrontación referida pueden congeniar con la hipótesis, o por el contrario puede ser incongruente con ella. John Stuart Mill, dice de que inducción (‘esa grandiosa operación metal’) es un proceso de inferencia que ‘avanza de lo conocido a lo desconocido…’ y llega a la osadía de sostener que como la inducción es un proceso rigurosamente lógico, es posible incrementar el contenido empírico de los supuestos de los cuales es parte. Consideramos un error esa afirmación, pero estaríamos dispuestos a ser benévolos con el investigador que así lo entendiera, pero en cambio nos causaría una gran alarma si eso pensara el juez, como se enfatizará más adelante. Si el funcionario que busca la prueba, que fundamentalmente imagina, fuese quien tuviera que decidir y hacer la valoración de la prueba, no podría casi nunca distinguir entre lo que realmente observó y lo que imaginó para conseguirla. Se ha dicho: ‘…No es consecuente con esta idea la entrega de ambas –la de requerir y la de decidir-, durante el procedimiento probatorio, a un inquisidor, a un solo órgano estatal encargado de cumplir las dos tareas verbigracia, el juez de instrucción. Su existencia sólo se puede explicar como producto de las contradicciones y compromisos que todo movimiento histórico genera, esto es, de las marchas y contramarchas de un proceso cultural aún no terminado. En efecto, no es susceptible de ser pensado que una misma se transforma en un investigador eficiente y, al mismo tiempo, en un guardián celoso de la seguridad individual; el buen inquisidor mata la buen juez o, por el contrario, el buen juez destierra al inquisidor’. Pero debemos recalcar que el riesgo de error se presenta fundamentalmente cuando el juzgador que investigó (que buscó) hace una mixtura entre lo realmente experimentado y lo que imaginó para buscar. No se puede pretender que un hombre sea capaz de escindir lo que realmente observó y lo que deseó que fuera o que imaginó. El investigador debe tener una gran imaginación para, como ya se dijo, descubrir la fuente de prueba y aprovecharla. El juez en cambio, como dice G. Brichetti: ‘… Debe hacerse, pues, discípulo del hecho; lo debe escrutar y no prevenir; debe buscar sus causas y sus consecuencias, no imaginarlas según su arbitrio. El estudio del hecho debe ser diligente e inteligente, porque si no lo lleva a cabo con recto criterio, el hecho, por sí mismo, no siempre vale para conducir a la verdad, e incluso puede ser ocasión de error. Sobre todo el juez debe tener presente que no es suficiente ser guiados por la voluntad de la verdad para alcanzarla, sino que para posesionarse de la verdad hay que acercarse a ella con la mente libre de intereses y sentimientos perturbadores, y no inclinada ya a obtener una respuesta con preferencia a otra; porque de otra manera no siente ya lo que la verdad nos dice. Sino lo que deseamos oír’. De conformidad con lo anterior, parece un logro de nuestro momento cultural que un funcionario sea quien instruya y otro quien juzgue.”

  1039. Supra. Cita: 365 y 366.

  1040. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 118.

  1041. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 11: “El tribalismo –las asignación de una importancia suprema a la tribu, sin la cual el individuo no significa nada en absoluto- es un elemento que habremos de encontrar en muchas de las formas de la teoría historicista.”

  1042. Supra. Cita: 387.

  1043. Supra. Cita: 638.

  1044. Supra. Cita: 644.

  1045. Aunque en mi concepto sólo fue un postulado pretencioso de objetividad que tan pronto se enunció se abandono. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 292-293: “El surgimiento de la filosofía puede ser interpretado, a mi juicio, como una reacción ante el derrumbe de la sociedad cerrada y sus convicciones mágicas. Es ella una tentativa de reemplazar la perdida fe en la magia por una fe racional; ella modifica la tradición de transmitir una teoría o un mito, fundando una nueva tradición: la de constatar las teorías y los mitos y analizarlos con espíritu crítico (es significativo que esa tentativa coincida con la difusión de las llamadas sectas órficas cuyos miembros trataban de reemplazar el perdido sentimiento de unidad por una nueva religión mística). Los primeros filósofos, los tres grandes jonios y Pitágoras permanecieron completamente ajenos, probablemente, al estimulo ante el cual estaban reaccionando. Eran, a la vez, los representantes y los enemigos inconcientes de una revolución social. El hecho mismo de que hayan fundado escuelas, sectas u ordenes, esto es, nuevas instituciones sociales o, mejor dicho, grupos completos con una vida común y funciones comunes, elaboradas en gran medida sobre el modelo de las de una tribu idealizada, nos demuestra que eran verdaderos reformadores en el campo social y que, por consiguiente, no hacían sino reaccionar ante ciertas necesidades sociales. Que hayan reaccionado a estas necesidades y a su propia sensación de hallarse a la deriva, no como Hesíodo, inventando un mito historicista del destino y de la decadencia, sino inventando la tradición crítica y del análisis y con ellos, el arte de pensar racionalmente, es uno de los hechos inexplicables que jalonan el comienzo de nuestra civilización.”

  1046. Supra. Cita: 126.

  1047. Supra. Cita: 791.

  1048. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 188.

  1049. Supra. Cita: 985. Ver Capítulo 9, punto 9.2.

  1050. Supra. Cita: 643.

  1051. Supra. Cita: 637.

  1052. Supra. Cita: 743.

  1053. Supra. Cita: 637.

  1054. Supra. Cita: 979.

  1055. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 366.

  1056. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 366.

  1057. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 567.

  1058. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 567.

  1059. Supra. Cita: 450.

  1060. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 425.

  1061. Temiendo que me acusen de una interpretación literal y descontextualizada, como ocurre con todo el que se atreve a criticar a los clásicos griegos, pues parece que la fama de estos hombres hace de sus intérpretes personas benévolas en las interpretaciones. Nietzsche, Federico. Op.cit., 1984, p. 18: “Yo os anuncio el Superhombre”. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarle? Hasta ahora todos los seres han dado de sí algo superior a ellos; y vosotros, ¿queréis ser el reflujo de ese gran flujo, y volver a la bestia mejor que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? una irrisión o una vergüenza dolorosa. Pues eso es lo que debe ser el hombre para el Superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa. Habéis recorrido el camino que media desde el gusano hasta el hombre, y aun queda en vosotros mucho del gusano. En otro tiempo erais monos, y ahora el hombre es todavía más mono que ningún momo. Aun el más sabio de vosotros no es sino una mezcla híbrida de planta y de fantasma. Sin embargo, ¿os he dicho yo que os hagáis planta ni fantasma? ¡Yo os anuncio el Superhombre! El Superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: que el Superhombre sea el sentido de la tierra. ¡Yo os exhorto, hermanos míos, a permanecer fieles a la tierra, y a no creer a los que os hablan de esperanzas supraterrestres! Son envenenadores, sépanlo o no.”

  1062. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 582.

  1063. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 425. “El limitarnos a Hesiodo y a la escuela de Mileto se debe a una opción metodológica. En primer lugar, se trata de dos <> más próximos más próximos del horizonte mitogónico que hemos tomado como referente a partir de un momento dado del proceso antrogenésico.”

  1064. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 425.

  1065. Supra. Cita: 362.

  1066. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 427

  1067. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 426.

  1068. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 55.

  1069. Podríamos compararlo a El fin de la historia y el último hombre, de Francis Fukuyama, el poder, al menos en 1992, época donde aparece la obra, parecía ser enteramente propiedad de Estados Unidos de América, el dominio del lenguaje, después de haber derrotado la amenaza comunista, era del grupo estadounidense, de allí que la moral, lo que debe ser, la ideología de este grupo, era la tendencia a la estática, a la cristalización, así Fukuyama nos dice que la única posibilidad que existe para la realización del sueño marxista de la sociedad sin clases es la sociedad norteamericana, dice que la lucha entre ideologías ha concluido, el mundo ha dado inicio a una época moral, para él científica, basada en la política y economía neo-liberal, en el mundo ya no caben las utopías (asemejándose a Marx cuando descalifica al socialismo pre-marxista como utópico, para toda ideología las demás son utopías, sueños de embriaguez, la propia es ciencia, verdad), en conclusión, la única solución viable es el liberalismo democrático, lugar a donde hemos llegado como demostración misma de su superioridad moral, y lugar del cual no debemos nunca partir para dedicarnos a cuestiones más morales, más dignas de ser vistas, como la biología o la ciencia. Así pues vemos con un ejemplo, el de Fukuyama, como la ideología de un grupo dominante (pues para mí Fukuyama es una muestra del sentimiento norteamericano de superioridad moral y estancamiento que trae el dominio, el poder) tiende a ser estática, desde ya, desde la obra de Fukuyama, cualquier otra ideología que intente reivindicar poder para cualquier otro grupo, está previamente juzgada como utópica, como una perdida de tiempo pues ya se alcanzo la superioridad, el máximo moral, la ideología perfecta, la ideología norteamericana del liberalismo democrático. Así, Fukuyama, borra de un tajo cualquier otra ideología que pudiera presentarse y borra, también, de un tajo, la ideología religiosa musulmana, al parecer un rival estadounidense, o cualquier otra ideología religiosa, pues su pretensión es la ciencia y la ilustración que desplace a la religión; pero es claro, a partir de todo lo que sucede en el mundo hoy, que al humano le resulta imposible vivir afuera de la ideología, de ahí, para mí, el reflujo religioso que por lo menos a mi sentir puedo notar, por todas partes aparecen nuevos cultos, a toda clase de dioses, o a los mismos con matices insignificantes, al humano le produce asfixia vivir afuera de una ideología, de ahí que todo su esfuerzo por superar la religión sólo la haya servido para extrañarla desmedidamente, así que no me sorprendería, a Fukuyama sí, que vuelva a predominar una ideología religiosa. Así vemos pues, con un ejemplo, como el poder, ideológicamente, tiende a ser estático.

  1070. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 129.

  1071. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 129.

  1072. Metallica. Álbum, Metallica. Canción, Holier than thou. 1991: “Little whispers circle around your head…”

  1073. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 1994, p. 43: “El resentimiento mismo se vuelve creador y engendra valores para surgir la moral de los esclavos…”

  1074. Supra. Cita: 1048.

  1075. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, pp. 548-549.

  1076. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 432.

  1077. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 572.

  1078. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 48.

  1079. Sabine, George H. Op.cit, 1998, pp. 580-581: “Las cartas de Engels también ampliaron algo la breve exposición que Marx había hecho del problema de la ideología y su dependencia del sistema económico. Aún más explícitamente que Marx, consideraba a la ciencia de una manera totalmente diferente al derecho, la moral, la filosofía, la religión y el arte, aunque todas debían de contar lógicamente como parte de la superestructura. En sustancia, ambos consideran a la ciencia simplemente como la verdad y, por ser la verdad, aporta una base firma a la tecnología. Engels sólo considera que la ciencia es afectada por la economía, primero, en el sentido de que los problemas investigados por los científicos pueden haber sido planteados por la industria y, segundo, en tanto que los descubrimientos científicos pueden ser socialmente importantes porque actúan a su vez sobre la tecnología. Aparentemente, nunca se les ocurrió a Marx ni a Engels que alguien pudiera tratar de encontrar una derivación económica para el concepto de la verdad científica misma, como tendría que hacerlo un relativismo marxista consecuente que considerara a la ciencia de la misma manera que a la moral, el arte y la religión. Si esto se hiciera, la verdad aceptada en una sociedad debería depender de su estructura de clases y la ciencia proletaria debería diferir de la ciencia burguesa. Algunos marxistas, con fines de controversia, han llegado ocasionalmente a una conclusión semejante, pero esto no significa más que un esfuerzo desesperado por desarrollar la distinción inoperante entre estructura y superestructura. La idea de que la ideología puede afectar, en algunos casos, lo que aparece en una sociedad como una norma de verdad ha producido, no obstante, el cuerpo relativamente amplio de teoría conocido ahora como sociología del conocimiento.”

  1080. Y todo este conflicto se generó por la pretensión marxista de separarse de las demás ideologías (término despectivo para él) llamándole a su propia ideología ciencia, materialismo. Si Marx hubiese sido más sincero, al descubrir el término ideología, debería haber denunciado a su mismo pensamiento como ideología, “la ideología que necesitaba la clase proletaria”, como él lo afirmó alguna vez; pero esta sinceridad es un imposible, ideológicamente, adaptativamente, toda ideología se proclama, debe proclamarse, como verdad, por el bien del grupo por el que aboga, así, el comportamiento, el discurso de Marx, adaptativamente, es muy sensato, descubrió una gran verdad, la existencia humana esta fundamentada en ideologías, denunció también que estás ideologías representan intereses de grupos particulares, lo cual le permitió negarlas (las desenmascaró), pero, adaptativamente, ideológicamente, proclamo la suya como verdad, ciencia, nunca como enmascarados intereses de clase, de la clase proletaria, nunca como ideología, lo cual, repito, es muy sensato, adaptativamente, una eficaz herramienta de lucha.

  1081. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 580.

  1082. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 580: De acuerdo con la demostración de Engels, no hay razón para que de una idea moral –la repugnancia consciente que puede sentirse contra una jornada de trabajo de quince horas para las mujeres y los niños, por ejemplo- no conduzca a una restricción legal de las horas de trabajo o para que la ley no sea efectiva. En realidad, Engels ha minado el significado que Marx atribuía a la “inevitabilidad” histórica.”

  1083. Supra. Cita: 620.

  1084. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 576: “O, para plantear a la inversa la dificultad, la superestructura incluye claramente a las instituciones legales que rigen la propiedad de los instrumentos o la acumulación del capital, pero estos pueden determinar cómo son utilizadas las materias primas o si son en absoluto utilizadas. Así, cuando Marx mismo utilizó su teoría para explicar el auge del capitalismo en Inglaterra, calificó la expropiación de los monasterios como una fuente de capital y la emancipación de los siervos como un factor en la creación de una clase de trabajadores libres; pero éstos eran, obviamente, cambios políticos o legales o, en el caso de los monasterios, dependían de una cambio en la creencia religiosa. En una red de instituciones sociales no tiene sentido insistir en que algún cambio singular es siempre la “causa” de todos los demás cambios. La verdad es que la distinción de Marx entre superestructura y fundamento no era empírica. Su modelo era la distinción metafísica de Hegel entre apariencia y realidad, como es evidente en su conclusión singular de que todo problema social tiene que ser soluble. La oscuridad de la teoría de Marx se hizo más evidente en la elaboración a que la sometió su colaborador, Friedrich Engels.”

  1085. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 579-580.

  1086. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, pp. 352-353: “Sin embargo, cierta parte por lo menos de la iglesia autoritarista de la Edad Media, logró marcar este humanismo práctico con el sello de lo ‘mundano’, de lo peculiar del ‘epicureismo’ y de aquellos hombres que sólo desean ‘llenarse el vientre como las bestias’. Los términos ‘epicureísmo’, ‘materialismo’, ‘empirismo’, es decir, las expresiones de la filosofía de Demócrito, uno de los más grandes de la Gran generación, se convirtieron, así, en sinónimos de corrupción y maldad, y el idealismo tribal de Platón y Aristóteles fue exaltado como una especie de cristianismo antes de Cristo. En realidad, es ésta la fuente de la inmensa autoridad que gozan Platón y Aristóteles, aun en nuestros días, es decir, el que su filosofía haya sido adoptada por el autoritarismo medieval.”

  1087. Supra. Cita: 582.

  1088. Confrontar, Merton, Robert K. Op.cit., 1977, pp. 52 y ss.

  1089. Confrontar, Monod, Jacques. Op.cit., 1988, p. 15.

  1090. Supra. Cita: 431.

  1091. Supra. Cita: 992.

  1092. Supra. Cita: 854.

  1093. Supra. Cita 1078.

  1094. Timasheff, Nochotas S. Op.cit., 1965, p. 87.

  1095. Supra. Cita: 637.

  1096. Supra. Cita: 450.

  1097. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 563.

  1098. Confrontar, Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, pp. 283-284.

  1099. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 386: “No obstante, lo que nos pre-ocupa –y esta preocupación es epistémica y no moralizante- es lo siguiente: la aspiración a repertoriar las condiciones de posibilidad de los grados de libertad en los sistemas vivientes, que los científicos remiten –con acierto, muy probablemente, para el conocimiento de esta zona de realidad- al poder conceptual y operatorio de la termodinámica estadística, esa aspiración, con menos medios (por el momento) y, consiguientemente, con menos escrúpulos de <>, ha sido una de las constantes acciones del hombre como fundamentación de su labor cultural, como estrategia de delimitación de la <> por el hombre. La cultura, en cuanto <> humano, en cuanto noción-de-realidad en la que se inscribe un modo de ser y de estar con las cosas, constituye una comprensión precisa, una configuración existencial, de las condiciones de posibilidad de las múltiples variables que se podrían ofrecer al hombre. El hombre ha basado la coherencia de su identidad en las diferentes delimitaciones que ha impuesto coherentemente a la <<libertad de elección>> que hubieran podido tener sus respuestas. La cultura es un repertorio de las condiciones de posibilidad de la libertad de elección humana. Para comprender esta zona de estrategia debemos considerar el nivel de organización de la lógica en lo humano.”

  1100. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 422.

  1101. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 421: “Anteriormente –ante la circularidad lógica como autojustificación del sistema- nos preguntábamos: ¿cómo salir de la centricidad, cómo decir lo indecible, cuando la posibilidad misma de <>, las condiciones de observar, de pensar, de decir, de hacer…, coinciden con los limites trazados por la coherencia lógica que da existencia al sistema?”

  1102. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 421-422.

  1103. Merton, Robert K. Op.cit., 1977, p. 170.

  1104. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 577.

  1105. Supra. Cita: 885.

  1106. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 587.

  1107. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 564.

  1108. Sabine, George H. Op.cit., 1998, p. 566: “Lo que impresionó a Marx en una primera lectura de libro de Darwin fue “el burdo método de desarrollo ingles” y semejante reacción era característica de un hegeliano. Porque la teoría de la evolución de Darwin era estrictamente una generalización empírica –una teoría causal del cambio que no implicaba un progreso- mientras que la dialéctica era para Marx, como para Hegel, una ley de la lógica. Suponía una teoría a priori del progreso que era, al mismo tiempo, un principio de explicación y una evaluación.”

  1109. Popper, Karl R. Op.cit., 1967, p. 163: “No es difícil, sin embargo, que el lector ingenuo se sienta inclinado a creer que Platón sostiene todavía la misma doctrina expuesta en el Georgias, pues en la República Platón alude frecuentemente a la máxima de que es mejor sufrir que cometer una injusticia, pese al hecho de que eso no tiene ningún sentido desde el punto de vista de la teoría colectivista de la justicia sustentada en esa obra. Además, en la República, los adversarios de “Sócrates” expresan la teoría opuesta, a saber, que es bueno y agradable infligir injusticias a los demás pero no sufrirlas. Claro está que ello repugna, por su cinismo, a cualquier lector de sentimientos humanitarios, de modo que cuando Platón expone sus propósitos por boca de Sócrates: ‘Temo cometer un grave pecado si permito que se hable tan mal de la justicia en mi presencia, sin intervenir con todas mis fuerzas para defenderla’, el confiado lector se convence fácilmente de las buenas intenciones de Platón, disponiéndose a seguirlo dócilmente dondequiera que vaya.”

  1110. Supra. Citas: 557, 558, 560, 646, 654, 1012.

  1111. Bataille, Georges. Op.cit., 1960, p. 184.

  1112. Supra. Cita: 641.

  1113. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 435.

  1114. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 96.

  1115. Supra. Cita 687.

  1116. Lorite Mena, José. Op.cit., 1982, p. 423.

  1117. Supra. Cita: 88.

  1118. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Más allá del bien y del mal) p. 21.

  1119. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Más allá del bien y del mal) p. 21.

  1120. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, (en Más allá del bien y del mal) p. 21.

  1121. Es decir, en este caso se necesito de muletas para seguir andando la vida y así, igual, creo que el espíritu humano necesita de fe y de dios, o de cualquier fe (moral, derecho), para sobrevivir a retos que sin la tranquilidad que proporciona la creencia que lo sobrenatural o lo correcto esta de nuestro lado, no se hubieran podido asumir. ¿La moral, el derecho, podrían ser también muletas? Creo que sí, es lo que pretendo probar en este trabajo, es que eso de sentirse bueno de verdad que ayuda a nuestra autoestima, ¡debemos existir!, es el grito que subyace a toda esta confusión.

  1122. Una pretensión poco humilde: espero contribuir al fin de nuestra existencia humana, demasiado humana.

  1123. Aunque, como ya lo expuse, al criticar a Kant, creo que ese no era el sentido en el que Sócrates pedía que nos conociéramos, él, afirmo yo, pedía que nos conociéramos pues creía que dentro de nosotros se hallaba la suma moralidad, sólo había que descubrirla, un prejuicio que hallo muy parecido al de Kant, nuestras ideas sociales hacen tanto intrínsecamente parte de nosotros que ya parece, les parece, que emergieran naturalmente de nosotros, y no que hubieran sido allí implantadas, como nos dice Bataille: olvidan rápidamente lo mucho que nos cuesta volver a nuestros hijos humanos, lo mucho que nos cuesta trasmitirles nuestros prejuicios. Así que ese conócete a ti mismo lo tomo, lo tomamos en este trabajo, como el descubrir que es eso que nos hace demasiado humanos.

  1124. Lo cual es la problemática que nos planteamos en este trabajo.

  1125. He aquí, sin más, sin distracciones ni tamices, el problema a resolver en este trabajo.

  1126. Monod nos dice que artificial es lo creado y natural lo espontáneo, así, lo artificial no sería un patrimonio exclusivamente humano, basta tropezarse con uno de aquellos monumentales termiteros, del tamaño de dos hombres, para saberlo.

  1127. James Hetfield nos dice “arrogancia e ignorancia van de la mano”, el Dr. Fernando Alarcón en cátedra de Responsabilidad Civil nos decía “la candidez que da la ignorancia”, sólo la candidez que da la ignorancia sobre sí mismo le permite al humano pensar en sus hechos como algo no-natural, ¿será quizás arrogancia?

  1128. Sergio A. castañeda de la Cruz; Javier Gtez; Iris Oldano, en http://www.psicopedagogia.com

  1129. Pues no creemos que ubicándonos en la posición de “creador”, en el principio, pudiéramos haber anticipado este resultado, a lo sumo pensaríamos que sería una ventaja a la hora de cazar y defenderse de los predadores.

  1130. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, p. 23.

  1131. Por eso, aquel que desenmascara esta situación es un “filósofo del peligro”, desenmascarar esta situación es ir en contra del principal método de supervivencia humana, es una inclinación suicida, y de allí que nadie crea lo que digo, pues creer es ir en contra de uno mismo, produce asfixia. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000. p. 23: “Para que esto suceda hay que esperar el advenimiento de una nueva especie de filósofos, que tengan inclinaciones y gustos diametralmente opuestos a los actuales. Filósofos del peligro <<quizá>>…”

  1132. Nietzsche, Friedrich. Op.cit., 2000, p. 27.

  1133. Por eso se equivocan los que piensan anacrónicas las obligaciones naturales, como el profesor Hernán Fabio López Blanco, quien critica la moral inserta en el derecho critica el mismo derecho, la moral determina el derecho; en el mismo sentido se equivoca el profesor Ramiro Bejarano quien, a manera de ejemplo, alguna vez ante la pregunta de cómo se podría realizar un divorcio con una persona muerta respondió, jocosamente, que la jurisdicción en ese caso sería celestial, dicho profesor olvida el origen religioso de nuestras ideas, de nuestro derecho, olvida el sustrato religioso de esa pregunta, de ese estudiante, así hoy jurídica y culturalmente resulte imposible, olvida, como nos lo recuerda Hobbes, que muchas de nuestras ideas tienen origen religioso. El “odio” que este ultimo profesor profesa por la intervención de la Iglesia en muchas cuestiones jurídico-legislativas en nuestro país, para mí, representa ese cariño irracional que los humanos tenemos por nuestras ideas, por nuestras ideologías, representa, en su caso, ese cariño irracional que siente por el derecho, su idea fundante, base de su existir, su adaptación, su ideología, olvidando, queriendo olvidar, rápidamente, vergonzosamente, el sustrato de moral y de religión, ideologías también, que en el derecho existe.

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